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Docente: Adriana Grimberg

Grimberg, Adriana [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Primer Cuatrimestre 2015 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Primer Cuatrimestre 2015

Año XII, Vol. 70, Octubre 2015, Buenos Aires, Argentina | 118 páginas

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Abstract del docente

Durante la cursada vivenciamos el aprendizaje de la comunicación.

Historia de mi familia es el resultado del trabajo que llevamos a cabo durante el cuatrimestre, en Comunicación Oral y Escrita. Reflejo de mi materia en sus tres contenidos más significativos: Teoría de la Comunicación, la argumentación y la narrativa.

Estos contenidos, integran en los alumnos los recursos y herramientas que despiertan en ellos la conciencia sobre su condición subjetiva, aplicación de técnicas y producción académica. Sin lo cual es imposible lograr buenos comunicadores y diseñadores que puedan estar a la altura de las exigencias que el largo proceso de formación les requerirá, hasta graduarse. Con todas las dificultades que significa dar consistencia a una carrera, a una profesión. Todo esto sin matar la pasión, la iniciativa, la curiosidad y el deseo expresivo que los convoca en su primer año de tarea.

Proyectos Jóvenes, invita a poner en juego el desafío de expresar en términos de lenguaje, un universo que parte del íntimo mundo de cada alumno hacia un lugar de construcción creativa y formal, integrando con herramientas genuinas las marcas de identidad, raigambre, sensibilidad y saber.

Es el momento de la cursada en que cada alumno expone, con recursos de la oratoria, de la digitalización de imágenes que narran en términos visuales y con la preparación de trabajos escritos, la historia que cada uno encuentra significativa para sí mismo. Por lo tanto, para que el lector encuentre cuentos de vidas, caminos azarosos, en los que cada historia nos invita a pasar. Culmina así el proceso de aprendizaje y experimentación vivencial que integran la expresividad y las herramientas. Hacerlo. Para luego avanzar en sus futuras carreras con métodos que los habiliten a organizar contenidos y exponerlos de manera adecuada. Objetivo que lleva tiempo, energía y contratiempos, pero que sería imposible sin el entrenamiento que los compromete desde el principio, con la propia identidad. Y sus próximas metáforas.

Es para mí un orgullo acompañar este proceso expresivo y de aprendizaje, dando como enseñanza las habilidades a un protagonista de su propia historia. En definitiva, la historia que cada alumno inscribe, a partir de este momento, para su futuro.

Producción de los estudiantes

La historia del más pillo y la más bella del condado. Aunque tiene momentos de poca gloria, es un cuento que merece ser contado

María Valentina Nuñez

La historia de mi familia trata precisamente de eso, de cómo nace. Con mi hermano, siempre renegamos de la relación de nuestros padres y de todas las aventuras que tuvieron que atravesar para poder vivirla, pero ¿quién puede renegar del amor? María y Leonardo, se conocieron hace ya 26 años y su historia nunca los dejaría ser dos amantes del montón. Ninguno de los dos creía en el destino, y este se vengó para hacerse notar. Se conocieron en el verano de 1989 en Piriápolis, Uruguay. María tenía 31 años, tres títulos y estaba cursando su cuarta carrera.

Amante de los caballos y de los perros. Había decidido que no quería casarse, estaba convencida que no quería formar una familia y no consideraba tener hijos. Vivía tranquilamente con sus padres, en el campo. Leonardo tenía 17 años, recién empezaba a cursar la carrera de Arquitectura, y en ese momento de su vida lo que menos se le cruzaba por la cabeza era formar una familia, la idea del noviazgo le aterraba.

Se conocieron como toda pareja con miradas coquetas y sonrisas pícaras cuando se cruzaban, hasta que Leonardo tomó coraje y se acercó a María una tarde en la playa para invitarla a cenar esa misma noche, ya que el día siguiente volvía a Buenos Aires. Por este argumento María accedió, y aunque sabía que podía tener problemas por salir con un adolescente, no le interesaba mucho. Esa noche, según ambos, les cambió la vida. Estaban decididos a seguir viéndose, a conocerse y a compartir sus días. Ambos sabían que esa relación no era bienvenida, pero optaron por jugarse el corazón. Sus encuentros eran todos los fines de semana en el departamento de María en Buenos Aires. La pareja mantuvo su relación en secreto hasta mayo de 1990, cuando tuvieron la noticia de que esperaban un hijo, si, la misma María que no quería formar una familia ni pretendía tener hijos, estaba esperando un hijo.

Esta nueva realidad en sus vidas, los lleva a enfrentar a sus familias, dejar sus profesiones, sus hogares y mudarse a Bariloche para formar la dichosa familia que ninguno buscaba, hasta entonces.

El legado Macabeo ¿Causalidad o casualidad?

Melanie Denise Eisner

La Organización Hebrea Argentina Macabi fue fundada el 30 de diciembre de 1930, promoviendo de inmediato diversas actividades deportivas, culturales y sociales. El club se encuentra ubicado en San Miguel y cuenta con una sede deportiva en la zona de Balvanera. Además posee un Campamento en La Cumbre, provincia de Córdoba.

Toda mi familia, desde abuelos, tíos y primos han pertenecido a esta institución toda la vida.

Desde que tengo uso de razón me he criado y crecido en Macabi. Lo más llamativo en esta historia es que mi abuelo ha sido uno de los primeros socios de este club, y que mi mamá al igual que yo ha atravesado su infancia allí.

Macabi para mi es algo mucho más que un club, es un legado familiar, cada camino que recorro cuando estoy ahí es especial.

Desde pasar por los bungalows que habitaban mis abuelos y los cuales después de muchos años, de manera casual o causal ambos pertenecen hoy en día a mis tíos. Actualmente, tres de mis cuatro abuelos ya no están. Pero allí puedo sentirlos presentes en cada momento y espacio. Es por eso que quiero contar cómo llegó mi familia al club Macabi y cómo generación tras generación continúa yendo.

La travesía

Beatriz Adriana Quintana Lebrun

Mi abuela Trina Alejandrina Siverio Machado es la primera hija de Domingo Siverio García y Trina Antonia Machado Sequera.

Mi bisabuelo Domingo Siverio nació en Caracas en 1901 y era hijo de Domingo Siverio Moreno, un inmigrante nacido en 1873 en Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, España y de Ana García, caraqueña nacida en 1877.

Mi tatarabuelo Domingo Siverio quedó huérfano siendo un niño y fue criado por su hermano mayor Vicente Siverio, marino y de recio carácter. En una ocasión, mi tatarabuelo fue severamente castigado y golpeado por su hermano mayor, ya que no quería estudiar y se la pasaba deambulando por los muelles. Esto lo llevó a tomar una drástica decisión; se embarcó como marinero en un barco que salía para América para alejarse de su hermano mayor. Llegó a Cuba en 1890 y le pareció que aún estaba muy cerca de las Islas Canarias, por lo que nuevamente se montó en un barco que se dirigía hacia Venezuela, a donde llegó en 1891. En Caracas contactó algunos parientes lejanos y paisanos que ya estaban establecidos en Venezuela, quienes lo ayudaron. Trabajó en los campos y en la construcción. Conoció a mi tatarabuela Ana García, con quien se casó y tuvo dos hijos: mi bisabuelo Domingo y su hermana Concepción. Murió a los 42 años en 1914, víctima de una devastadora epidemia de cólera, que asoló a América, conocida como la peste española; supuestamente por haber sido traída a estas tierras por un navío español.

Mi bisabuelo Domingo fue criado por unas tías, ya que su mamá también fallecería muy pronto. Se dedicó al ramo de la construcción empezando como obrero, luego capataz y maestro de obras, llegando a tener su propia constructora hacia los años 50. Muchas casas de las urbanizaciones caraqueñas tales como El Paraíso y Vista Alegre fueron construidas por él.

Mi bisabuela Trina Antonia Machado, nació en Caracas en 1902 y era hija de Carlos Machado y Antonia Sequera; conoció a mi bisabuelo a los 17 años, enamorándose ambos y contrayendo matrimonio en 1922. En 1923 nació su primera hija, Trina Alejandrina, mi abuela paterna; luego nacieron sus hermanos Juan, Lourdes, Gilberto, Alcira, Simón y Tomás. Mi bisabuela fue una de las últimas en casarse ya que su madre estuvo más de un año en cama, luego de su último embarazo.

Adicionalmente ese niño nació con problemas y ella como la hermana mayor, ayudó a su mamá en la crianza de todos sus hermanos menores.

Estudió en la Escuela Normal de Caracas, academia para maestros de escuela. Luego trabajó durante varios años en el Banco de Venezuela, en donde llegó a ocupar diversos puestos en la incipiente actividad bancaria. Luego de conocer a mi abuelo, Alejandro Quintana Corro, estableció una relación amorosa que duraría varios años, hasta que en 1959, culminó con su matrimonio. Fruto de esta relación nacieron los mellizos Alejandro Antonio y Gabriel Alejandro en 1961, luego Fernando José (1964) y María Beatriz (1966). Después mi padre Alejandro conocería a mi madre, y así, surgiría mi familia trayendo al mundo a tres hijos incluyéndome como la hija menor.

Genética culinaria. La cocina como impronta en la familia Bonasso

Dolores María Navarro Bonasso

Los Bonasso Lenguas, la familia de mi madre, comenzaron una tradición culinaria que se fue expandiendo a lo largo de las distintas ramas de ésta familia.

Ana María Lenguas, una uruguaya nacida en los años 20, es quien comienza con esta prole de cocineros. Ella es la madre de mi abuelo Carlos, el padre de mi madre Beba. Ana María era una excelente cocinera, quien cocinó por muchos años por gusto, para sus ocho hijos y para varios de sus nietos y bisnietos. Mientras aparecían nuevos cocineros, se iban dando cuenta que lo que a ellos les causaba placer era deleitar los paladares de su familia y amigos.

En este trabajo voy a recorrer mi extenso árbol genealógico materno, siguiendo de cerca a aquellos miembros que desarrollaron el arte de la cocina, ya que luego de conocer un poco más a quienes pertenecían a este clan, me di cuenta que muchos de ellos tenían como hobbie o como profesión la cocina, y fueron ellos mismos quienes se lo transmitieron a muchos de sus hijos que hoy en día también cocinan. En conclusión, ellos disfrutaban de cocinar para sus amigos y familiares.

Amor a distancia. Mi familia francesa

Sofía Belén Lezama

Un hecho significante en mi familia fue cuando descubrimos que teníamos parientes en Francia. Todo comenzó cuando nos enteramos que mi abuela tenía un hermano mayor del que nunca habíamos escuchado hablar. Entonces mi hermano decidió buscar por Facebook personas con el apellido de mi abuela. Para su sorpresa encontró a las hijas y entramos en contacto con ellas y con su familia.

El hermano de mi abuela se había ido a vivir de chico a París con su mamá, y mi abuela se quedó en Buenos Aires con su hermano y su papá.

Viajaron a visitarnos en el 2011. Vinieron con ganas de conocer Buenos Aires y Ushuaia. Fue así que cuando llegaron, los recibimos y pudimos conocernos un poco más.

Más tarde, con ganas de visitar Europa viajamos al año siguiente a París. Cuando llegamos, nos recibieron en el aeropuerto temprano por la mañana y recorrimos la famosa ciudad.

En mi estadía en París pude cumplir un sueño. Una de mis primas francesas trabaja en la marca de ropa Chanel. Me invitó a conocer el negocio donde trabaja y el atelier donde hacen las prendas. Hasta me pudo mostrar la colección que iba a ser lanzada para la próxima temporada. Cuando regresamos a Buenos Aires seguimos en contacto con ellos y en el último año nos volvieron a visitar.

Nunca supimos la razón por la que mi abuela no hablaba de su hermano y porqué perdieron contacto cuando en una época se intercambiaban cartas constantemente.

Fue una experiencia emotiva y pudimos conocer más sobre nuestra historia, de una cultura nueva y de cómo viven allá.

Gracias a esta conexión que logramos, pudimos conocer la historia de mi abuela, ya que era una persona reservada y nunca nos contó sobre su juventud.

Jazinto. Reencuentro

Melisa Sklar

La historia que elegí contar es el reencuentro de mi familia: mi mamá, mi papá, mi hermana y yo; con mis tíos y mis primos maternos: Daniel, Sandra, Jony y Mica.

Desde que tengo uso de razón, no recuerdo tener algún contacto con ellos hasta el año 2007, cuando tenía 12 años. Mi mamá y sus otros dos hermanos se distanciaron de mi tío Daniel, por temas económicos referidos a la fábrica de mi abuelo, aunque cuando pregunto el porqué del distanciamiento, ninguno sabe darme una respuesta concreta. Al ser yo un bebé en ese momento, no me acuerdo de los momentos vividos que me cuenta mi mamá con ellos. Pero puedo ver fotos jugando con Jony y Mica, cuando ellos ya eran adolescentes.

Recuerdo como si fuera el día de hoy, cuando por primera vez nos reencontramos con Mica. Ella fue la primera a la que conocí.

Era un domingo cuando mi mamá arregló para vernos. El lugar de encuentro fue un bar de Palermo, si mal no recuerdo.

Estábamos mi mamá, mi hermana y yo sentadas esperándola cuando ella llegó con su perro Jazinto. Mica y mi mamá se habían visto una vez poco tiempo antes, cuando mi tío le contó a mi mamá que Mica tenía ganas de contactarla, después de muchos años sin verse.

Mi fiel amigo. Una personita de cuatro patas

Camila Florencia Cosenza

A partir de ese día mi vida cambió, ya no me siento tan sola, desde la llegada de mi perro Fausto. Para todos es sólo un animal, para mí es más que eso, porque tomó el lugar de un hijo. Algunos pensarán que soy exagerada o que estoy loca.

Yo nunca en mi vida había sentido tanto amor como el que él me brinda cada día. La llegada de Fausto fue el 14 de febrero de 2012, como regalo del día de los enamorados por parte de mi novio. Fausto es un bulldog francés, que hace rato estaba buscando. Con mi familia vivimos en un departamento y ya teníamos un perro y un gato, por lo tanto a mi papá no le gustaba mucho la idea de otro perro y además el costo no era muy accesible. Todos los días navegaba en internet buscando criaderos y averiguando precios. Buscaba disponibilidad, llamaba para preguntar en cuánto se entregaban; pero mi madre me decía que esperemos un tiempo para convencer a mi papá.

Pasaban los meses y mi mamá me esquivaba el tema, obviamente lo hablaba muchas veces con mi novio porque a los dos nos encantaba esta raza y siempre mirábamos fotos juntos, hasta habíamos pensado el nombre para el día en que llegara.

Tradiciones y música. A través de las generaciones

Paula Cristina Arias Alvarado

Para esta historia elegí un tema que para mi núcleo familiar ha trascendido a lo largo de generaciones, dejándonos muchos recuerdos como aromas de comidas, objetos valiosos heredados e incluso instrumentos musicales, que será otro tema que trataré en esta narración.

No me tomó mucho tiempo elegir una historia que contar, siempre ha sido un tema de que hablar y son características que tenemos marcadas tanto mis tíos, como mis padres y mis abuelos.

Desde la infancia me venían contando hechos y tradiciones familiares que me hicieron crecer muy apegada a mi núcleo familiar. Desde aquellos tiempos no recuerdo haber dejado pasar estas fechas y las comidas que mi abuela acostumbra a preparar para cada una de ellas. Como también el intercambio musical, ya que en toda reunión familiar compartimos vinilos, cds, videos, etc.

Es así como recuerdo desde pequeña haber tenido estos momentos en los que eduqué mi oído con todo tipo de música, desde la infantil, la música tradicional de mi país Ecuador y otros géneros musicales de diferentes partes del mundo.

En esta historia relataré diferentes momentos en los cuales se iban incorporando más familiares y nuevos miembros que me dejaron mucho para aprender, así como pérdidas que marcaron a mi familia y por esto las reuniones familiares de fin de semana y fechas especiales fueron tomando diferentes rumbos.

Mi lucha de vida. Malas y buenas noticias

Sharon Marien Wolfson Aspis

Siete años atrás mis padres y yo recibimos una noticia impactante en una visita al médico de rutina, mediante algunos estudios me diagnosticaron un tipo de cáncer en la sangre llamado leucemia linfoide aguda. Después de una larga charla con el médico decidimos salir adelante y tratar la enfermedad con la quimioterapia. Al llegar a nuestra casa después de recibir dicha noticia, durante la cena familiar de todas las noches, le contamos lo que me estaba sucediendo a mis tres hermanos mayores. Luego de informarles sobre mi enfermedad y sus métodos de cura estaban de acuerdo con mi decisión y me dieron su total apoyo. Pero esto tuvo un impacto muy fuerte entre nosotros, es más, hasta hoy en día no somos muy expresivos sobre el tema. Yo tenía sólo 14 años en el momento que me diagnosticaron dicha enfermedad.

Era demasiado chica para comprender la gravedad de la situación, por lo cual, tardé varios meses en expresar mi angustia, sabiendo que tenía una larga lucha por delante y debía ser fuerte.

¿Es acaso posible el poder del amor? La historia de mis abuelos

Franky Carolina Perez Cuenca

Mi historia hablará de cómo el amor y el sacrificio pueden conseguir metas que creemos inalcanzables e imposibles hasta ser capaces de cambiar el rumbo de la vida y la muerte.

Mi abuelo fue diagnosticado de cáncer en los pulmones.

Aquellos días fueron muy difíciles para todos ya que no veíamos mejoría alguna a pesar de los tratamientos.

Después de varios exhaustos meses de estudios y análisis nos encontramos un día con la sorpresa del médico, él también estaba totalmente sorprendido. Mi abuelo no sólo evolucionaba muy bien sino que milagrosamente su enfermedad había desaparecido.

Pero llegó el momento que cambió a todos en mi familia, mi abuela una mujer muy creyente, manifestando siempre su amor y ayuda a los demás, cambió mi forma de pensar lo que en algún momento creía que era el amor.

Si bien la enfermedad en mi abuelo desapareció, nadie en casa estaba preparado para el acontecimiento que vendría.

¿Es acaso posible? ¿Puede llegar el amor a ser tan fuerte y profundo, capaz de pedirle al cielo cambiar los papeles y sacrificar sus días de vida por esa alma dueña de su corazón? Es la duda que aún me persigue.

Las cartas de Mary

Melanie Farias Flores

Era una tarde cualquiera de octubre, a la orilla de la playa había una radio cuadrada y vieja que parecía no ser de nadie.

Fue el momento perfecto para un encuentro poco rutinario; dos miradas que se cruzan, dos corazones que palpitan al mismo ritmo y una canción que no parece terminar.

Fue entonces cuando estas dos personas se conocen para iniciar su propia historia de amor, una que con paciencia y palabras acertadas se pudo construir y que después de 35 años sigue siendo única e incomparable. Ni los kilómetros que los separaban, ni los inconvenientes por más grandes que fueran pudieron darle fin a lo que había iniciado aquella tarde. Fueron las cartas las que poco a poco hicieron que Mary se fuera enamorando de aquel hombre misterioso.

Cuadernos y pañales

Yeslin Jose Rincones Espin

Esta historia se sitúa en Tucupita en el año 1993, un pueblo alejado de todo, olvidado por todos, a orillas del río Orinoco, con una población menor a 100.000 habitantes. En el colegio secundario Simón Bolívar, nace un amor adolescente, inocente, juvenil y con toda la vida por delante.

Dos años después, nace una beba. Mi mamá con tan sólo 17 años recién cumplidos y mi papá de 15, me reciben llenos de amor y me dan la bienvenida al mundo. Nos tocó crecer y aprender juntos a los tres. La historia que le daría un giro de 180 grados a la vida de mis padres y que marcaría para siempre la mía. He aquí la historia de la familia con una beba nacida en la mañana del 17 de Agosto de 1995.

El sueño más deseado por los Aloe

Stephanie Aloe

Una gran historia con muchos ingredientes agregados, entrevistas, material sorpresa, imágenes, videos y relatos de los principales protagonistas. La visión de cada uno de ellos.

Mi trabajo se lo quiero dedicar a mi hermano mayor, Ezequiel Aloe y a su mujer Natali. Son dos personas muy importantes e influyentes en mi vida. Mi hermano tiene 34 años y ella es tres años menor que él. Son novios desde que él tenía 18 y ella 15, toda una vida juntos. Están casados hace cuatro años. La historia de mi familia en sí tiene que ver con una parte de ellos.

La imposibilidad de poder ser padres: una historia común en la sociedad y poco común a la vez. El deseo, la ansiedad, la frustración, la negatividad, las peleas son algunas de las palabras que representan esta increíble historia que como hermana la viví y acompañé durante tres largos años. El trabajo será un recorrido por la vida de ambas personas retratando los mejores y peores momentos de cada uno: una pequeña biografía de ellos, la unión como novios, su ruptura, su reconciliación, el casamiento y para el final el deseo de convertirse en padres.

Perdido en traducción. El origen de una persona: nombre y apellido

Leandro David Kaus

Lunes 5 de octubre de 1992, Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento. Paciente Nelly Celia Sued de Kaus, arribó a la guardia alrededor de las cuatro de la madrugada con comienzo de trabajo de parto. Por tener su cuarto hijo, luego de otras tres experiencias satisfactorias, le recomendaron llegar con tiempo al sanatorio, ya que con sus otros hijos eso no ocurrió, la paciente llegaba y el parto sucedía minutos después.

Según la partida de nacimiento, su cuarto hijo nació a las 9:40 hs. Luego de realizarle el test de Apgar, higienización y los chequeos de rutina, se le colocó al recién nacido una pulsera identificadora. Al no tener todavía un nombre asignado, la pulsera únicamente contaba con el apellido: Kaus.

Es así como comienza esta historia, con un nacimiento, y la formación de la identidad de una persona desde el segundo cero. Identidad que en general viene preasignada por la familia en la que uno nace y el nombre con el que esa familia decide llamar a su hijo. Este bebé luego podría relatar dos historias que lo marcarían de por vida, la del porqué de su nombre y su apellido, ambas relacionadas profundamente con su abuelo paterno, familiar del que Leandro David Kaus, ese bebé nacido en octubre de 1992, no tiene recuerdo.

El esfuerzo de un padre. La tristeza forma a una gran persona

Evelin Fernanda Chariguamán Chanaluisa

En el año 1977, mi padre tenía 10 años, vivía en una familia de escaso dinero que estaba conformada por su papá, su mamá y cinco hermanos.

Mi abuelo tenía un carácter tajante, golpeaba a mi abuela y también a sus hijos. Trabajaba en una hacienda así que no iba seguido a casa, además como en ese tiempo había muchos problemas económicos, a veces los hijos se dormían sin haber comido, a pesar de que la madre era buena con ellos.

El hermano mayor tenía 13 años cuando murió de anemia, mi abuelo era cada día más brusco con sus hijos. En ese tiempo mi padre perdió un cerdo, al llegar a la casa y contarle a su padre, el padre lo castigó muy fuerte.

El segundo hermano tenía 15 años le detectaron una enfermedad que lo llevó a la muerte, mi padre al quedar como el mayor de los hermanos tuvo que salir en busca de trabajo para ayudar a su madre Pasó el tiempo, a sus 17 años trabajaba en la costa, y vivía con la familia del primo en dónde pudo estudiar, al cumplir los 18 años mi padre se fue al curso de soldados, estando un año allí recibió la triste noticia de que se mamá había fallecido.

Viajó al día siguiente, acompañado de su hermano de 12 años y familiares despidieron a su madre. Desde ese momento, ya no regresó al curso de soldado, se quedó con su hermano, se puso a trabajar para poder cuidarlo.

Conoció a mi madre, se casaron y fueron a vivir en la región amazónica en busca de trabajo, los dos comenzaron a trabajar para poder cuidar de mi tío, pasaron los años y se fue formando la familia que somos ahora, ellos son personas pacientes y gentiles por que ayudaron no sólo a mis tíos de parte de mamá y papá sino que apoyó a un primo cercano a ellos. Siempre ha dado lo mejor de él, nunca nos hace falta nada por que no lo permite, él quiere ser un padre diferente a lo que fue mi abuelo.

El gran viaje

Gabriela Estefanía Castillo Vera

Desde siempre mis papás quisieron darnos lo mejor a mis hermanos y a mí, sin duda nos trataron por igual pese a las diferentes edades, mi mamá desde muy pequeños nos inculcó la idea de estudiar en otro país y así poder tener un mejor futuro. Cuando ya me encontraba en la secundaria tenía muchas confusiones en qué iba a hacer de mi vida ya que mis papas no tenían la idea de que yo estudiara en Ecuador pero por mi parte yo si lo quería hacer, fueron pasando los meses y ya era hora de graduarme, sin duda había mucha nostalgia por que empezaba una nueva etapa de mi vida. Después de mi graduación, mis papás comprendieron la idea de que yo quería estudiar en Ecuador y como siempre me apoyaron, pero una regla era estudiar en la universidad pública, así que al poco tiempo de terminar la secundaria di el examen de ingreso, el cual aprobé, pero al mismo tiempo tuve la oportunidad de viajar a Miami, sin duda era una etapa de muchas confusiones pero no quise desaprovechar esa ocasión y di comienzo a mi viaje, un lugar muy lindo donde conocí personas extraordinarias, pero no me gusto así que regresé a Ecuador, donde estuve 6 meses queriendo entrar a una universidad pero la situación no era muy buena en mi país, entonces hablé con los pilares más importantes de mi vida, que son mis padres, mi mejor amiga, mi novio, quienes me dieron su opinión y así comenzó este gran viaje de venir a estudiar a Argentina, un país desconocido para mi pero con ganas de estudiar y que todas las personas que me apoyaron estén orgullosas de mi.

Es muy triste estar lejos de tu casa, ya voy un año aquí y no puedo dejar de extrañar, pero quiero superar esto con la mejor sonrisa ya que, sin duda es un camino largo de atravesar para llegar a la meta de mis sueños.

Habibi. Una historia de amor y dolor

Paloma Camilli

Damasco, Siria, SXIX. Haifa y Elías, a pesar de provenir de diferentes mundos, supieron encontrarse para luego enamorarse.

Haifa, una joven siria, vivía una vida acomodada al provenir de una familia de alto poder adquisitivo, mientras que Elías, libanés, se dedicaba al comercio de textiles en las calles de Damasco. La historia contará como llegaron a conocerse, enamorarse y las consecuencias de ello, teniendo en cuenta el conflicto familiar que desató, su escape a Argentina y su vida en el país, el contraste entre las diferentes formas de vida y cómo lograron a pesar de las dificultades, concretar su historia de amor. La narración contará con el apoyo de material fotográfico, producido en función de ésta, y se incorporarán relatos de aquellos a quienes la historia se les ha transmitido, ya que los verdaderos protagonistas de la misma han fallecido hace ya algunos años.

El modelo y la artista

María Eugenia Schweinheim

No era cualquier modelo. Rubio de ojos tan celestes que su brillo iluminaría la habitación en la que hoy me encuentro recordándolo.

Joven, dueño del corazón de la gallega más linda de Banfield, por ser el más pintón, carismático y romántico.

Trabajador, vestía siempre guantes color carbón. Su profesión lo hizo viajar y conquistar cada puerto de cada punta del planeta con su belleza, separándolo por años de la gallega y de su pequeño rizos de oro. Centenares de cámaras fotográficas de todos los países pasaron delante de sus ojos, otorgándole a su vida privilegios extraordinarios para un joven de esa época.

Fue su hijo quien nos presentó; nos conocimos el 20 de mayo de 1995. En el instante que él me vio supo que era amor. Y aunque yo en ese momento no entendía mucho de la vida, él sabía que sería correspondido. Desde esa fecha hasta el momento de su partida mi amor hacia él fue en ascenso.

Así comienza la historia de amor hacia el mejor hombre que conocí en mi vida: mi abuelo.

Esfuerzo y dedicación. Una gran mujer

Micaela Bernal

Para hablar de la historia de mi familia elegí centrarme no en un hecho puntual ni una tradición sino en una persona, en el que creo es uno de los integrantes más importantes de cada familia, mi mamá. Quiero contar su historia, contar lo que vivió, lo que superó y lo que consiguió gracias a su esfuerzo y dedicación.

Daniela Cristina López, así se llama. Nacida en pequeño pueblo de San Vicente, Misiones, el 23 de febrero de 1973. Es la menor de 8 hermanos, 6 mujeres y 2 varones. Vivió una infancia muy humilde, con mudanzas de por medio, discriminaciones y algo muy importante, sin un padre que la acompañe.

Paso toda su adolescencia estudiando y trabajando para poder salir adelante, enfermándose a causa de esto pero igualmente saliendo adelante, siempre superando los obstáculos.

Pero todo esfuerzo tiene sus frutos, y es así como logró recibirse, y como actualmente se encuentra trabajando en lo que le gusta, estando rodeada de gente que la reconoce por su por eso, y claro también de su familia que la amamos y apoyamos.

El quijote de las narices rojas

Vanessa Valentina Melendez Chalbaud

Una tarde soleada del 9 de agosto de 1962 nació el quijote de las narices rojas, un ser que le traería alegría al mundo, que ayudaría a mucha gente a aprender a amar la vida y vivirla al máximo, porque después de todo solo tenemos una vida.

Junto con su muñeco y compañero Lucas y una carreta llena de historias, títeres y personajes, el quijote de las narices rojas emprendería un viaje donde la alegría, el amor por el otro y las ganas de ayudar a quienes más lo necesitan sería su meta principal.

Su trayectoria en este mundo marcó la vida de muchas personas, dejó una parte de su corazón dentro de los corazones de cada una de las personas que tuvieron el privilegio de conocerlo.

La alegría de los demás era su alegría.

Esa tarde del 62 nació Armando Chalbaud Carantoña, un ser único en esta vida al cual tuve el privilegio de llamarlo tío, mi quijote de las narices rojas.

Una muerte, muchas víctimas. La vida que sigue

Luzia Dias Martins Moreira Rangel

A los 39 años fallece una mujer a quien yo llamo por mamá.

Era una mujer independiente, abogada y por lo que me contaron tenía una personalidad muy divertida. Ella trajo al mundo un hijo, Victor, y cuatro años después una hija, Luzia, la cual tuvo que decirle adiós a los 3 años y quien está contando esta historia. El único recuerdo que tengo de mi mamá fue cuando la vi en el cajón en su velorio y de ahí tuve que seguir mi vida viviendo con mi papá, mi hermano y mis abuelos paternos.

Mi hermano e yo hicimos terapia por un año o tal vez un poco más. La vida sin la presencia de ella no fue muy difícil ya que siempre estuve rodeada de gente, pero en colegio se hizo dificultoso porque cuando tenía eventos como, por ejemplo, el día de la madre me obligaban a participar de los homenajes y eso era muy triste.

Y sentí los chic chic chic de las ametralladoras.

Experiencias que se viven solo en estado de revolución

Paulina María Moreno

Es la historia que vivió mi papá, Ricardo, hace unos años aquí en Argentina, cuando se nos presentó el tan rechazado y sufrido golpe de estado.

Ricardo es periodista y arranco hace muchos años por convicción propia, sin realizar una carrera, a ejercer en eso, su pasión.

Durante el golpe de estado trabajaba en un diario en Entre Ríos, Gualeguaychú. Él se encargaba de la sección deportiva, más específicamente, automovilístico del diario. No emitía ideales propios sobre el gobierno ni nada que tuviera que ver con él por razones obvias.

En momentos de mucha preocupación y desesperación en el pueblo argentino por las desapariciones que cada día aumentaban sin dejar rastros de piedad, su director le ordena a mi papá que vaya a la casa de su vicedirector a vigilar que esté todo bajo control. ‘Cuando llego y me acerco a la puerta escucho ruido detrás de mí, tenía a más o menos ocho milicos alrededor mío apuntándome’.


Docente: Adriana Grimberg fue publicado de la página 19 a página24 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

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