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Abriendo puertas a un camino (Segundo Premio)

Randrup, Victoria

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita Primer Cuatrimestre 2015 Proyectos Ganadores Comunicación Oral y Escrita Primer Cuatrimestre 2015

Año XII, Vol. 70, Octubre 2015, Buenos Aires, Argentina | 118 páginas

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Introducción

Consiste en contar la vida de dos mujeres lesbianas de entre 40 y 45 años de edad que en la actualidad conforman una familia, la cual la integran una hija de tres años y un bebé de dos meses de edad. Pero lo que de verdad se quiere contar no es la historia de la vida privada de esta familia, sino el entorno que la rodea y cómo éste fue cambiando a través del tiempo.

Se realiza el seguimiento histórico del entorno social de la vida de estas mujeres desde que eran jóvenes hasta llegar la actualidad donde conforman una familia, y remarcando el hecho de cómo rompieron barreras que antes eran vistas como un tabú o algo imposible de imaginar que sucediera.

Datos de los testigos y protagonistas

Yo misma, Victoria Randrup soy una de los varios testigos de esta peculiar e increíble historia que voy a contar por escrito.

En esta historia, las principales protagonistas son Mara Casadellia y Miriam Pujol junto a sus dos hijas, las cuales puedo decir con orgullo que son mis primas.

Todo el relato a contar sucedió y sucede en el conurbano bonaerense, en la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el transcurso de los últimos 20 a 10 años.

La historia

Cuando alguien habla de una familia tipo viene a la mente la imagen de una familia común conformada por una pareja heterosexual junto a sus dos hijos. Este es el estereotipo inculcado en la sociedad desde hace décadas. En estos últimos años se inició un cambio positivo, pues se les concedió derechos y reconocimientos a las parejas del mismo sexo conformando familias no tradicionales.

Aquí trato de narrar una historia entre tantas de esas familias.

Hace unos años atrás, en los 80, Mara y Miriam eran dos jóvenes que vivían en el seno de la sociedad como cualquiera de su edad, que tuvieron una infancia y adolescencia normal.

Concurrieron a colegios privados de sus respectivos lugares de origen, ya sea como Mara en la ciudad de La Plata o como Miriam en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ambas jóvenes eran y son dos personas muy deportistas, las cuales fueron reconocidas por sus logros en los torneos locales. Mara fue campeona regional de tenis y estuvo en el ranking nacional de la AAT (Asociación Argentina de Tenis). Esto le abrió las puertas a viajar por Argentina y por el mundo, jugando en distintos torneos y de diversas categorías.

Por eso mismo podría decirse que ninguna de las dos era marcada ni etiquetada como lesbiana porque nadie lo sabía o no querían saberlo. Era un tabú, un secreto, algo de lo que no se hablaba ni preguntaba. Ser homosexual o en qué consistía ser heterosexual era un misterio, no había respuestas. La gente miraba para otro lado, como si nunca hubiera existido tal tema, pensando que así podrían eliminar semejante cosa pecaminosa.

A Mara y Miriam esta situación no les cambiaba su rutina y estilo de vida ya que se movían con plena libertad, rodeada por sus familiares y amigos que comprendían y aceptaban esta situación con naturalidad. Esto era posible por su duplicidad.

Por un lado, el grupo pequeño que conocía su secreto y por otro la hipócrita sociedad en la que participaban. Para

poner esto en evidencia, cuando salían a comer o a cualquier otra salida se presentaban como si fuesen íntimas amigas ya que siempre se las podía ver juntas. Por eso mismo hablo de duplicidad. Para los que no las conocían, eran amigas nada más y no una pareja. Actuación para no ser criticadas, juzgadas o etiquetadas de una manera discriminatoria e injusta.

Es así que muchos años pasaron sin ningún cambio. Dos décadas más tarde, el 15 de julio de 2010, luego de muchos esfuerzos de los partidos políticos y machas realizadas por la Federación Argentina de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Trans, se logró aprobar la Ley de Matrimonio Igualitario siendo así Argentina el primer país latinoamericano en incorporarla al paquete de sus leyes. Esto significó un gran avance hacia la igualdad y un gran paso para que la sociedad dejara de ver este tema como un tabú.

A partir de ese momento, la sociedad, paso a paso, fue abriendo los ojos y aceptando ver y comprender que los homosexuales, bisexuales y transexuales eran y son iguales a los heterosexuales. En estos últimos años se pueden ver parejas del mismo sexo como Mara y Miriam saliendo o paseado tranquilamente por la cuidad, sin ser juzgadas o marginadas como si fuese algún secreto o algo prohibido que no se puede mirar ni aceptar.

Ahora son libres de vivir y actuar en la sociedad sin esconderse ni mentir sólo para cumplir algún estereotipo que la

sociedad desea. Gracias a los últimos logros políticos, sociales y científicos fue posible que Mara y Miriam hayan podido formar una familia junto a sus dos hijas. Pero esto no significa que el cambio sea completo y correcto porque todavía falta mucho camino por recorrer para que la sociedad acepte todo con naturalidad.

Quiero resaltar lo increíble y significante que esta historia resultó para mí luego de que Mara y Miriam tuvieran dos hijas por inseminación artificial mediante un donante. La mayor de las nenas, Mora, tiene tres años y la menor Mía, dos meses de edad. Estas niñas y la generación de hijos de parejas del mismo sexo son el símbolo de la evolución y del cambio de la sociedad.

Digo esto con certeza y claridad partiendo de una anécdota que me contaron Mara y Miriam y por la cual defiendo esta postura.

Un día en el jardín de infantes al que asiste la hija mayor, le pidieron de tarea que llevara para la próxima clase el libro que más le gustara, para luego exponerlo y leerlo en clase. La nena de tres años eligió el libro que más le gustaba y el que más la representaba, Anita y sus dos mamás. Cuando Mara vio que Mora había elegido ese libro le preguntó dudando –¿de verdad querés llevar ese libro?– y la hija le respondió con mucha seguridad que sí.

Ese era el libro que quería llevar. La semana siguiente cuando llegó el momento de dejarla en el jardín y entregarle a la maestra el libro elegido, Mara se acercó y le comentó lo siguiente:

–Mirá, justo Mora eligió este cuento, yo no sé si te parece adecuado, porque quizás te complica un poco contarlo o que los chicos lo entiendan.

Después de que la maestra revisara el libro y escuchara lo dicho por Mara, respondió con amabilidad y confianza. –Me encanta que haya elegido este libro, pero hoy no lo vamos a leer. Porque quiero preparar una clase especial respecto a este tema, es necesario y me parece genial.

Esta anécdota representa el cambio que se aproxima y que ya esta sucediendo. No existe un solo tipo de familia sino varios, esto esta bien y es lo correcto. Se tiene que poner en práctica concientizando a las nuevas generaciones para que los hijos de las parejas de un mismo sexo no sean juzgados, pues son como cualquier hijo de matrimonios heterosexuales.

Este es uno de los primeros pasos de tantos, que se tiene que dar para que la sociedad acepte y acompañe el cambio.

La anécdota contada indica lo importante de la educación a niños y adultos ya que a través de ella se logrará cambiar el estereotipo de la familia tipo que comienza a sonar antiguo y discriminatorio.

Los hijos y padres de igual sexo, junto a los educadores y a las personas que entienden y aceptan este tema son la llave del cambio en la sociedad futura. Una sociedad realmente igualitaria.

Es por todo esto que siento admiración hacia Mara y Miriam por su coraje y decisión y a sus increíbles hijas que me ayudaron a poder ser parte de este cambio, a comprenderlo y apoyarlo.

Agradecimientos

Principalmente quiero agradecer a mi prima Mara Casadellia y Miriam Pujol a permitirme contar y poner en palabras sus historia, junto a sus opciones y puntos de vista acerca de este tema. También a mi familia que apoyó e incentivó a defender y resaltar este relato ya que se puede ver que es una historia para tomar como ejemplo y punto de debate para muchos otros temas a tratar en el futuro.


Abriendo puertas a un camino (Segundo Premio) fue publicado de la página 68 a página69 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº70

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