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Modalidad Enchinchada. Apostando a la evaluación como herramienta de conocimiento

Rapattoni, Daniela

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

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Resumen:

Partiendo de la convicción de que la retroalimentación constituye un elemento primordial en los procesos de evaluación, este ensayo propone presentar la Enchinchada, instrumento didáctico y colaborativo de examen, como alternativa pedagógica participativa que permite entender a la evaluación como herramienta de conocimiento.

Palabras clave: evaluación - retroalimentación - enchinchada - diseño - comunicación.

Introducción

Existe diversidad de autores que se ocupan de conceptualizar y reconceptualizar el término evaluación para potenciar, en todos los casos, su lugar como instancia absolutamente partícipe del proceso didáctico y no como etapa última desconectada del mismo. En otras palabras, si algo queda claro luego de un recorrido por la bibliografía de la materia, es que la evaluación se encuentra integrada al proceso de enseñanza-aprendizaje e involucra, para los estudiantes, una toma de conciencia de los saberes adquiridos y, para los docentes, una interpretación de las implicancias de la enseñanza en esos aprendizajes.

Durante la práctica educativa, la evaluación es ininterrumpida, planificada y dispone de tres etapas de desarrollo.

La etapa inicial, de diagnóstico, observación y reflexión cooperativa. La etapa formativa y progresiva, que permite detectar si los objetivos de la cursada se están cumpliendo o no y por qué. Por último, la etapa final, sumativa, donde se certifica el aprendizaje y se califica de manera total a cada estudiante.

Hasta aquí, parece marchar todo sobre ruedas para el proceso de evaluación, pero la realidad del aula muestra algunos panoramas controversiales y no tan alentadores que desprestigian la instancia evaluativa, que denotan una falta de retroalimentación y que merecen, por tanto, ser analizados en este ensayo.

Recurriendo a autores como Philippe Perrenoud, Susana Celman, Edith Litwin, Alicia Camillioni y Rebeca Anijovich, se intentará echar luz sobre las problemáticas que impiden que la evaluación sea tomada como una herramienta de conocimiento, perteneciente a docentes y estudiantes, dentro de la tríada didáctica.

Finalmente se analizará un ejemplo de instrumento de retroalimentación a seguir: la modalidad Enchinchada, utilizada por muchos docentes, de asignaturas sobretodo proyectuales, en instancias de evaluación formativa en la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo.

Pequeñas fallas de enseñanza, grandes errores de aprendizaje

En muchas instituciones educativas la preocupación por cumplir con el programa de la materia en tiempo y forma predomina notablemente entre los intereses de los docentes en las aulas. Estos, apurados por completar cada contenido de la planificación de su materia, reducen sus procesos evaluativos a simples pasos formales.

La carrera contra el tiempo se vuelve tema primordial en sus agendas académicas y dicha actitud recae, inexorablemente, en la motivación por conocer de los alumnos, que se vuelve un simple interés por aprobar y cambiar rápidamente de página.

Sumado a esto, y siguiendo a Litwin, la tendencia de muchos educadores a generar representaciones apresuradas o profecías autocumplidas sobre el comportamiento y la capacidad de los estudiantes, provoca que muchos alumnos pierdan las ganas de participar para superarse cognitivamente en el proceso de aprendizaje.

(2010, p. 15). Retomando a Perrenoud es posible observar que, aún hoy, muchos docentes asocian la evaluación, en cualquiera de sus niveles, a instancias para la construcción de jerarquías de excelencia. (2008, p. 8).

Lamentablemente, esta tendencia facilista no tiene otro objetivo que prefigurar la jerarquía final de cada estudiante, limitándolo a un simple bloque de calificaciones e ignorando la construcción de nuevos posibles cognitivos.

Finalmente, de la gran preocupación por el cumplimiento a término de los aspectos formales de la asignatura junto con la denominación-sanción que reciben los estudiantes luego de cada situación evaluativa, deviene una última falla en el proceso de enseñanza-aprendizaje: la no explicitación de los criterios de evaluación que, siguiendo a Celman, induce a los estudiantes a pensar que el conocimiento es algo que no les pertenece y que, por tanto, no pueden luchar por poseerlo. (2010, p. 61).

Resumiendo, por tratar de preservar el estado de comodidad y seguridad que les da el poder de ser los sujetos de la enseñanza, muchos docentes olvidan cuál es el objetivo máximo de su profesión en la tríada didáctica, y cierran las puertas a la crítica, la pregunta, la consulta y el intercambio que se pueden desprender de una adecuada retroalimentación.

Enchinchada, una alternativa de retroalimentación en los procesos de evaluación Se ha tornado muy común, recorriendo las aulas de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo, encontrar en escena un instrumento de evaluación denominado tradicionalmente en arquitectura como Enchinchada. Sobre todo en instancias formativas de las asignaturas proyectuales, es habitual observar espacios de aula-taller que destinan horas a la evaluación participativa de trabajos grupales o individuales.

Con todo esto, pareciera que la utilización de dicho instrumento fomenta una evaluación compartida y colaborativa que estimula el proceso de retroalimentación entre los sujetos, tan necesario para la apropiación de saberes y la construcción de nuevos conocimientos en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Ahora bien, para echar luz sobre dichas ideas, saber qué piensan los docentes sobre esta modalidad evaluativa, cómo la definen y qué nivel de efectividad le otorgan en sus prácticas áulicas, se encuestó a profesores de asignaturas como Producción Audiovisual II, Producción Gráfica, Diseño Tridimensional I, Introducción a la Tecnología Educativa, Diseño Industrial IV, Introducción al Lenguaje Visual, Pedagogía del Diseño y la Comunicación y Producción Digital, que respondieron lo siguiente:

“Es una etapa de exposición de los trabajos. Éstos se cuelgan en la pared, se corrigen entre todos. La herramienta admite y promueve la participación y opinión de los estudiantes”.

“Técnica que expone al estudiante respecto de la calidad de sus presentaciones. Puede ser factor de motivación para mejorar las entregas”.

“Puesta en común de los trabajos realizados. Es una forma de evaluación y una eficiente estrategia de aprendizaje.

Socializa los conocimientos, genera feedback”.

“Dispositivo de corrección grupal que estimula la comunicación a través de la participación de los estudiantes en las correcciones de todos los trabajos prácticos. Debe ser utilizada junto a otras técnicas didácticas”.

“Implica un trabajo en colaboración donde cada autor se enriquece a través de múltiples miradas. Todos pueden evaluar el estado del proceso de aprendizaje de cada grupo o persona que presenta”.

“Ejercita la mirada crítica del grupo siempre que el docente propicie el espacio para que todos participen libremente evaluando”.

En base a estas aproximaciones conceptuales y a un sistema de puntaje que debieron asignar los encuestados a la herramienta (considerando valores entre 1 y 5), se definirá a la Enchinchada como estrategia didáctica de evaluación proyectual (de nivel 4 de efectividad) que permite la participación de los estudiantes en la corrección de los trabajos de sus pares, que fomenta el aprendizaje colaborativo, que favorece la retroalimentación y que ejercita la mirada crítica de todos. Asimismo, se deduce que el nivel 5 de efectividad de la herramienta como promotora de la retroalimentación dependerá de la capacidad del docente para propiciar espacios de intercambio amigables, sin juicios de valor que etiqueten o condicionen la autoestima de los sujetos.

Finalmente, y siguiendo a Anijovich, se puede afirmar que mediante este dispositivo de evaluación los docentes estimulan y promueven en los alumnos procesos metacognitivos y reflexiones sobre sus trabajos, ayudan a los estudiantes a observar sus fortalezas y debilidades en el proceso de aprendizaje, verifican la comprensión de las consignas otorgadas y, por último, determinan la reorientación o no de sus métodos de enseñanza. (2010, p.16).

Conclusiones

“La evaluación es un recurso indispensable para el perfeccionamiento de los dos procesos que nos interesan, la enseñanza y el aprendizaje”, dice Camillioni. (1998, p.71). Siguiendo esta idea, queda claro que los docentes deben dejar de lado la intervención unidireccional en los procesos de evaluación si quieren apostar a la práctica de enfoques cognitivos. En otras palabras, para que la evaluación se constituya como parte integral del aprendizaje y no como instancia separada del mismo, ésta debe ser compartida y continua. Debe dar lugar a la explicitación de los criterios con los que se evalúa, debe dar voz al alumno para que manifieste su capacidad de pensar y de construir significados, debe habilitar el intercambio, la pregunta y la socialización del conocimiento.

Finalmente, si se quiere apostar a la evaluación como herramienta de conocimiento, se deben evitar las categorizaciones apresuradas y, en su lugar, se recomienda poner el foco en el impacto de la retroalimentación que se utilice.

El proceso de evaluación formativa mediante Enchinchada no es el único dispositivo didáctico que pueden o deben utilizar los docentes para fomentar la construcción de conocimiento, pero su alto nivel de uso en la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo da cuenta de su viabilidad. De todos modos, para que se logre una completa retroalimentación en los procesos de evaluación, el docente deberá desplegar, además de esta herramienta formativa, un arsenal de otros dispositivos didácticos y pedagógicos que colaboren en cada instancia de evaluación.

Referencias bibliográficas

Anijovich R. (2010). La evaluación significativa. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Camilloni, A., Celman, S., Litwin, E. y Palou de Maté, M. (1998). La evaluación de los aprendizajes en el debate didáctico contemporáneo. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Perrenoud, P. (2008). La evaluación de los alumnos. Buenos Aires: Ediciones Colihue.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Evaluación a cargo del profesor Matías Panaccio en el marco del Programa de Capacitación Docente.

Abstract: Based on the conviction that feedback is an essential element in the evaluation process, this paper intends to present the Enchinchada, a collaborative and didactic examination instrument, as participatory educational alternative that allows understanding evaluation as a tool of knowledge.

Keywords: evaluation - feedback - enchinchada - design - communication.

Resumo: partindo da convicção de que a retroalimentação constituium elemento primordial nos processos de avaliação, este ensaio propõe apresentar a Pendurada, instrumento didático e colaborativo de exame, como alternativa pedagógica participativa que permite entender à avaliação como ferramenta de conhecimento.

Palavras chave: avaliação - retroalimentação - pendurada - desenho - comunicação.

(*) Daniela Rapattoni. Licenciada en Comunicación Social (Universidad Nacional de Rosario).


Modalidad Enchinchada. Apostando a la evaluación como herramienta de conocimiento fue publicado de la página 13 a página15 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

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