1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII >
  4. Formación y evaluación en competencias en Diseño Textil y de Indumentaria

Formación y evaluación en competencias en Diseño Textil y de Indumentaria

Bertuzzi, María Florencia [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

El resultado de buenos profesionales es producto de una buena enseñanza. A través de este ensayo se propone integrar a la formación académica la enseñanza y por consiguiente, la evaluación en competencias para estudiantes de Diseño Textil y de Indumentaria argumentando que en la actualidad existen falencias a nivel profesional en los egresados de dicha carrera. Resulta primordial preparar a los estudiantes para enfrentar el mundo profesional con la mayor cantidad de herramientas posibles, para lo cual es fundamental el rol del docente, no solo como guía sino también como planificador.

Palabras clave: evaluación - rol docente - enseñanza - aprendizaje - clientes reales - aula taller.

El objetivo de este ensayo es poder introducir en la formación académica el concepto de educación en competencias y reflexionar acerca de la posibilidad de adoptar dicho método de enseñanza y evaluación en el campo del Diseño Textil y de Indumentaria, para lo cual resulta imprescindible el trabajo docente en el desarrollo de planificaciones orientadas a la formación de competencias.

En contextos de enseñanza oficial, el aula es el espacio en el que se desarrolla gran parte de la tarea docente y en el cual se lleva a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje, por lo que puede considerárselo como un ámbito de transformación para los estudiantes en el que se hacen posibles la reflexión y los cambios de esquemas mentales.

Para que estos cambios sucedan favorablemente es oportuno que el estudiante se encuentre motivado intrínsecamente, que se presente en un rol activo, que se cuestione los temas propuestos por el docente.

Por lo cual, es conveniente determinar que para que todo lo anteriormente descripto se lleve a cabo, es fundamental el rol del docente: comprometido, planificado, dispuesto al diálogo y a guiar a sus estudiantes hacia una meta clara y concisa. De esta manera, es posible determinar que un buen docente, así como lo afirma Bain (2007), es aquel que no destina su tiempo a brindarle respuestas correctas a su grupo de alumnos, sino que es aquel que les propone un desafío intelectual, que los mueve de su espacio de confort, que los incita a la reflexión.

Ahora bien, es posible afirmar que los estudiantes han cambiado, que la sociedad también y que por consiguiente las estrategias de enseñanza y las formas de evaluar deberían adaptarse a estos nuevos estudiantes.

La actualidad ha llevado a las personas a vivir anticipadamente, a querer todo de manera urgente y aunque es necesario calmar la ansiedad de los estudiantes, también los docentes deberían adaptarse a esta realidad, ya sea adecuando sus planificaciones o construyendo nuevas estrategias.

En el caso particular de los estudiantes de Diseño Textil y de Indumentaria, se debe tener en cuenta que, en la etapa profesional, tanto los diseñadores que se desempeñan en forma independiente como también la gran mayoría de las marcas de indumentaria del país tercerizan sus trabajos, por lo que es posible considerar un cambio en las formas de enseñanza, proponiendo a la enseñanza y la evaluación por competencias como una opción viable, no solo para preparar mejor a los estudiantes para la vida profesional sino también para ejercitarlos en la práctica y calmar, de manera dosificada, las ansiedades.

Ahora bien, ¿qué son las competencias? Según palabras de Perrenoud expuestas en Tenuto, Brutti y Algarañá (2010):

La competencia es la capacidad de responder a situaciones complejas que no se resuelven con un algoritmo sino que exigen iniciativa, transferencia e innovación. […] no la vincula a puestos de trabajo concretos sino al desarrollo profesional y personal.

Las competencias se conciben como el saber actuar que lleva implícita reflexión teórica. (p. 27).

No se trata de enseñar un oficio ni es posible de aplicar en todas las carreras, aunque quizás en carreras con gran carga práctica, como Diseño de Indumentaria, Diseño Gráfico, Diseño industrial, etc., preparar a los estudiantes para la vida profesional debería ser una tarea contemplada por los docentes. De acuerdo con lo expuesto por Céspedes (2009) para desarrollarse profesionalmente no es necesario memorizar las teorías aprendidas, resulta primordial poder llevarlas a la práctica comprendiéndolas y utilizándolas para resolver problemas que se presentarán de manera cotidiana.

Teniendo en cuenta la definición de competencias, resulta pertinente destacar que para desarrollar capacidades en los estudiantes es primordial que el docente planifique en pos de las competencias propiamente dichas, por lo tanto deberá adecuar los contenidos y plantear objetivos concretos, así como también llevar a cabo estrategias pedagógicas en las que se puedan evaluar.

Ahora bien, luego de planificar la enseñanza por competencias y de plantear objetivos claros y realizables en el plazo que dure la cursada de la materia en cuestión, es necesario que el docente explicite a sus estudiantes la manera en que va a evaluar las competencias, generando un dispositivo de evaluación que facilite su tarea y deje en claro los criterios que tomará en cuenta para la realización de las diferentes tareas programadas. Determinar cuáles serán las competencias a evaluar e incluirlas como contenidos en la planificación académica es parte fundamental del proceso de enseñanza y evaluación por competencias.

Por lo tanto, ¿qué es evaluar por competencias? Teniendo en cuenta que las competencias ponen en situación a los estudiantes en cuestiones relacionadas al mundo profesional e implican una relación implícita con conocimientos teóricos, es evidente que el docente deberá evaluar el proceso de cada alumno y los resultados de cada etapa o cada trabajo propuesto. Claramente, teniendo en cuenta que las competencias pueden ser consideradas como “el conocimiento en acción”, de nada serviría intentar evaluar con parciales teóricos, por lo que posiblemente el método más conveniente de evaluación es a través de trabajos prácticos.

Una estrategia de enseñanza viable para llevar a cabo este método, y que por cierto se utiliza a menudo, es la del aula taller. Esta plantea la posibilidad de fomentar estudiantes activos, partícipes, y un rol docente más cercano a la guía que a la instrucción. De esta forma se puede considerar que resulta un espacio propicio para la formación y la evaluación en competencias, es una dinámica en la que no solo se ponen en práctica los conocimientos teóricos sino que además se fomenta el trabajo en equipo y el error se incluye como parte del proceso de aprendizaje. Resulta un espacio favorable para realizar evaluaciones de procesos en forma generalizada a través de lo que se conoce como enchinchada, en la cual será posible evaluar la viabilidad de realización del producto/ proyecto en cuestión y la funcionalidad dado que se trata de un producto de diseño. Ahora bien, en este tipo de evaluaciones muchas veces los estudiantes suelen tomar los comentarios realizados por el docente como una mirada subjetiva, por lo que es recomendable que los criterios de evaluación queden explícitos de manera tal que la evaluación resulte más satisfactoria y menos contradictoria, pasando a formar parte del aprendizaje.

Una buena manera de adecuar las competencias al ámbito educativo es a través de proyectos, como por ejemplo incluyendo dentro de la materia trabajos prácticos que sean desarrollados para clientes reales o incluir concursos dentro de la planificación que les permitan a los estudiantes desplegar su creatividad para llevar a cabo una tarea profesional dentro de la Universidad.

Particularmente en el caso de la carrera de Diseño Textil y de Indumentaria, en las materias que son troncales en el plan de estudios y que tienen gran carga práctica, resulta mucho más viable desarrollar la formación y evaluación en competencias que en las asignaturas teóricas.