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Aproximaciones a la evaluación en Tutorías

Capeans, Hilario

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

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Resumen:

El Programa de Tutorías de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo presenta una serie de características particulares en cuanto a su modalidad de cursada, sus requisitos, estrategias de evaluación, que lo diferencia del tipo de cursada tradicional de la Facultad. En este artículo se realiza una aproximación a dicho Programa, enfocándose en el aspecto evaluativo, y particularmente en las instancias formales que propone el sector que lo coordina, describiendo sus procesos, analizándolos, a fin de generar propuestas que mejoren su desarrollo académico.

Palabras clave: evaluación - tutorías - examen - rol docente - aula-taller.

Introducción

La dimensión de la evaluación en tanto componente significativo de la formación académica, amerita la necesidad de describirla en sus múltiples formas de materialización, planteando debates y reflexiones que vayan a la par de los suscitados en torno a los procesos de enseñanza y aprendizaje. En este artículo se desarrollarán algunos aspectos del Programa de Tutorías de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo, las instancias de evaluación y seguimiento de los trabajos de los estudiantes que se proponen concretamente desde el sector que coordina el programa, reflexionando acerca de su fundamentación y puesta en práctica, priorizando en esta mirada el aspecto evaluador de la cuestión.

Desarrollo

Como bien lo expresa Alicia R. W. Camilloni “no es posible hablar de la evaluación de los aprendizajes al margen de los procesos de enseñanza y aprendizaje que los han generado” y agrega que los programas de evaluación “tienen que ser consistentes con los proyectos de enseñanza y aprendizaje de la institución”. (2010, p. 68). En otras palabras, las instancias y métodos de evaluación tienen que ser pensados y diseñados en base al tipo de cursada, al tipo de contenido y a las estrategias pedagógicas que se implementan en la cursada, considerando a la evaluación como una de estas.

En una modalidad de cursada cuatrimestral, como sucede con las asignaturas de la Facultad de Diseño y Comunicación, las instancias y modalidades de evaluación podrán presentarse de manera diversa, con sus particularidades, dependiendo del profesor, pero puede decirse que la evaluación como instancia académica no adquirirá un carácter omnipresente en todo el desarrollo de la asignatura, sino que aparecerá para evaluar a modo de diagnóstico o cierre de módulos o contenidos, de forma más parcial o final, independientemente de que el docente siempre esté evaluando en proceso con modalidades menos formales.

Pero si decimos que los métodos de evaluación deben programarse teniendo en cuenta los procesos de enseñanza y aprendizaje, los tiempos de la cursada y los contenidos a desarrollar, qué sucede con la evaluación cuando una modalidad de cursada no presenta las características comunes a una materia cuatrimestral, cuando se cuenta con menos encuentros, con tiempos más acotados de interacción con los estudiantes, cuando estos confluyen en una misma cursada desde diversas asignaturas que responden a un área disciplinar.

Tal es el caso del Programa de Tutorías para Exámenes Previos de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo, que se presenta como un espacio en donde estudiantes que aprobaron la cursada de la asignatura, y que por distintas razones no rindieron el examen final, puedan hacerlo. Su modalidad de cursada hace confluir en comisiones a distintas materias relacionadas a un área disciplinar del diseño y las comunicaciones.

El ciclo consta de cinco encuentros en donde cada estudiante va desarrollando un trabajo práctico final de acuerdo al Proyecto Pedagógico que corresponda a la asignatura que esta cursando; sumándose un sexto encuentro en donde se rinde un examen teórico de forma oral.

Una de los normas del Programa de Tutorías consiste en que el estudiante debe tener el 100% de asistencia, es decir, no puede faltar en ninguna oportunidad. El requisito no responde a una normativa institucional caprichosa sino a una fundamentación derivada de una concepción constructivista que entiende que el aprendizaje y el conocimiento se producen y se potencian teniendo a la interacción interpersonal como eje vital, sobre todo en las disciplinas del diseño, cuyos contenidos poseen un fuerte componente práctico. Entonces, el carácter presencial de la cursada es fundamental en Tutorías, ya que el estudiante elabora su trabajo práctico en un ambiente de aprendizaje que promueve la interacción con sus pares y con el docente. Podría decirse que el Programa de Tutorías se presenta como un examen final de seis encuentros, los cuales tienen todos la misma relevancia en el proceso de aprendizaje del estudiante.

Que el alumno ya tenga aprobada la cursada y acuda a Tutorías para desarrollar su trabajo práctico final (TPF) o para realizarle algunas correcciones, le garantiza al docente que aquel haya tenido un acercamiento previo a los contenidos de la asignatura. De esta manera, la tarea del docente revela su función tutorial, enfocándose en garantizar que el estudiante pueda reflexionar en base a sus conocimientos de la materia, intensificándolos, sumando otros, y aplicándolos de forma conciente y fundamentada en su TPF.

En este marco, el docente deberá ir efectuando a lo largo de los cinco encuentros una evaluación en proceso que enfatice sobre la importancia de los contenidos más relevantes de la materia y particularmente los que se relacionan al TPF, compartiendo la información obtenida con el estudiante para que este pueda intensificar su propuesta de trabajo o redirigirla hacia otro lugar.

La evaluación en proceso o formativa, tiene como propósito que el docente y el estudiante puedan “tomar decisiones respecto a las alternativas de acción y dirección que se van presentando conforme se avanza en el proceso de enseñanza y aprendizaje”. (Apunte de cátedra, s/f).

Para lograr lo anterior, y como es el caso del Programa de Tutorías con su normativa de 100% de asistencia, este tipo de evaluación requiere de “la generación de instancias dialógicas, en las cuales los estudiantes puedan recibir explicaciones acerca de sus problemas y equivocaciones”. (Apunte de cátedra, s/f).

Como instrumento de evaluación, además de las instancias de interacción entre docente y estudiante, la coordinación