1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII >
  4. Profesionales competentes del Nivel Superior

Profesionales competentes del Nivel Superior

Rosenthal, Silvia

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

Adhiriendo a la teoría de la adquisición del conocimiento según la corriente constructivista es objetivo del documento proponer y justificar la implementación del aula taller como estrategia madre en el proceso de enseñanza - aprendizaje en el contexto universitario para desarrollar profesionales competentes en el nivel superior.

Palabras clave: educación superior - rol docente - estudiante - aula taller - Diseño Gráfico

“Los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión”. (Freire, 2000)..

El pensamiento constructivista sostiene que el ser humano, tanto en los aspectos cognitivos, sociales y afectivos de la conducta, no es un mero producto del ambiente ni un simple resultado de sus disposiciones internas, sino una construcción propia que se va produciendo día a día como resultado de la interacción de estos dos factores en los esquemas que la persona ya posee como saberes previos. Vigotsky fue vanguardia en sus conceptos referidos a la construcción histórica con el medio que lo rodea y a la incidencia de la dimensión de lo social en la enseñanza.

El valor reside en que no es solo el nuevo conocimiento lo adquirido, sino la posibilidad de construirlo y adquirir una nueva competencia que le permitirá generalizar, aplicar lo ya conocido a una situación nueva.

Según Piaget la ruptura cognitiva está centrada en los esquemas de pensamiento y se da a través del conflicto cognitivo. Sin conflicto, no hay conocimiento. Sin ruptura no hay aprendizaje. Un esquema A entra en crisis con un esquema B y se fortalece.

Se produce un proceso de adaptación a nuevos esquemas, acomodación y asimilación de los mismos. Según Piaget hay aprendizaje cuando el sujeto interactúa con el objeto del conocimiento, y según Vygotsky cuando esto lo realiza eficazmente en interacción con otros en forma cooperativa.

Ausubel postula que el aprendizaje no se funda en la mera memorización, sino que se convierte en significativo cuando supone que el conocimiento es aprendido si lo puede transferir y dotar de significación. El mismo es deducible y aplicable.

Considerando la construcción sociocognitiva entre iguales, Donald Alan Schön (1992) en relación a la práctica profesional define el practicum como una tarea pensada y dispuesta para aprender una práctica, un aprender experimental, un aprender en el hacer.

Según Schön hay tres niveles de intervención del saber - práctica: 1. La acción profesional misma: el saber hacer tiene que ver con lo procedimental 2. La reflexión en la acción 3. La reflexión sobre la acción En ambas últimas intervenciones se construye teoría, descontextualizando el aprendizaje, separándose de la realidad. En el hacer construimos siempre teoría a través de diferentes sistemas lingüísticos y simbólicos.

A partir de este autor, es entonces que el aula taller se constituye en un ámbito apropiado en relación a su postura.

Adoptar dicha estrategia supone integrar la formación teórica y la práctica en la realización de un proyecto de trabajo, otorgándole prioridad a la utilización de una metodología de apropiación del saber.

No es a partir de la entrega de contenidos en clases teóricas, si bien estos deben estar integrados, que se adquieren los conocimientos teóricos, métodos, técnicas y habilidades, sino que los mismos se constituyen en un proceso de trabajo. Es por ello que se debe sustituir la clase magistral y el protagonismo del docente por una formación desde la acción - reflexión sobre una tarea realizada en conjunto por los participantes del taller, predominando el aprendizaje sobre la enseñanza. Se debe poner el acento en el aprender a través de una experiencia conjunta, en la que todos sus miembros se impliquen e involucren, aprendiendo a participar, particularmente en un trabajo cooperativo. Se utilizarán técnicas grupales para potencializar el trabajo grupal.

Asimismo, como reconocimiento de que el saber es inacabado, será vital propiciar una actitud frente a las ciencias, los métodos y el conocimiento como algo que se está haciendo, en la que el sujeto/observador es un agente activo.

En contraposición a la pedagogía de la respuesta, esencialmente el aula taller es una pedagogía de la pregunta, en la que prevalece el desarrollo de una actitud científica, la cual consiste en formular problemas e intentar resolverlos desde de la investigación, aprendiendo a hacer preguntas que con la práctica devengan en relevantes, sustanciales y apropiadas. Esto significaría que el sujeto ha aprendido a aprender, a apropiarse del saber y seguir aprendiendo, ya que ha desarrollado el arte de hacer preguntas.

Debe ser considerado el propiciar un entrenamiento que tienda al trabajo interdisciplinario y al enfoque sistémico como método de investigación, forma de pensar, metodología de diseño y marco de referencia común abordando la realidad desde una práctica globalizante, ya que la misma nunca se presenta fragmentada ya sea desde la clasificación de las ciencias o la división de las disciplinas académicas, sino desde su interrelación, adquiriendo así nuevos conocimientos significativos desde múltiples perspectivas.

Como punto de partida es esencial establecer la relación docente - estudiante en torno a la realización de una tarea en común, redefiniendo los roles de educador y educando en un intercambio. En la acción el estudiante asimila el aprendizaje, ejercita la reflexión, sus propias ejecuciones y puede manifestar sus dudas o limitaciones.

El estudiante desarrolla un rol activo.

El docente define el problema a resolver y los requerimientos del proyecto. Provee a los alumnos del apoyo teórico, metodológico y bibliográfico y sugiere otras lecturas.

Orienta, demuestra, aconseja, plantea problemas y monitorea la tarea.

El aula taller es una forma de enseñar y aprender mediante la realización de algo que se lleva a cabo conjuntamente. Como metodología organiza las actividades académicas, estructura la participación de los estudiantes, favoreciendo el “aprender haciendo” en un contexto de trabajo cooperativo. La acción implica un plan de trabajo para intervenir sobre la realidad. Las tres instancias quedan integradas en un solo proceso. (Ander Egg, 1994, p. 43).

El contenido asume un valor instrumental, dado que surge en el aula a partir de los intercambios que se producen.

Encuentran justificación si se constituyen en un aporte al desarrollo cognitivo que implementará el estudiante en su proceso de aprendizaje. Las tareas en el aula son evaluadas periódicamente.