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Construir el conocimiento: tendencias y renovación en el aula universitaria

Banfi, Laura [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

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Resumen:

La enseñanza tradicional está caducando debido a una sociedad que demanda del estudiante universitario competencias para la creatividad y la originalidad. La tendencia marca como importante la creación de la llamada clase invertida o flippedd classroom, en la que se invierten los roles y los tiempos del proceso de enseñanza y aprendizaje.

Palabras clave: clase invertida - aprendizaje - enseñanza - creatividad

Existe un concepto, conocido como clase invertida o flipped classroom, que ha sido y está siendo tendencia para la renovación en la enseñanza universitaria. Y esto se da porque el modelo tradicional, el que conocimos hasta hace unas décadas, ha quedado más que caduco.

La clase invertida implica, lisa y llanamente, una inversión de órdenes supuestos en el proceso de aprendizaje.

¿Por qué cambiar? Una sociedad compleja, altamente competitiva y cambiante, exige de parte de los jóvenes una actitud diferente, creativa y hasta desafiante de los paradigmas conocidos. Esto se da de manera flagrante en el ámbito universitario más que en ningún otro lado dado que trabajamos con jóvenes adultos. ¿Cómo instrumentarla? El modelo tradicional de enseñanza proponía al docente como fuente del conocimiento y el aula era una instancia de transmisión de conocimientos. La escena típica mostraba al alumno tomando nota detallada de lo que en la exposición oral el profesor decía. Allí, la visión del estudiante era la de un sujeto pasivo que recibía de manera acrítica todo aquello que el docente proponía.

¿Y qué se esperaba que se hiciera fuera del tiempo de la clase? Memorizar, fijar y repetir conceptos teóricos.

Pareciera que una de las competencias destacadas era la capacidad de retener información y poder reproducirla convenientemente.

Es quizás remanido marcar qué cambió, pero sí es importante señalar que una de las enormes revoluciones que transformó la vida social es la aparición y transformación de las tecnologías de la comunicación. Internet, madre de todas las enciclopedias, acabó con la idea de un profesor que todo lo sabe. Y googlear es quizás el verbo más conocido como actividad entre los alumnos.

Velocidad, ubicuidad y mulitidimensionalidad son algunas de las ventajas que la red brinda. ¿Éste es el único uso de las redes, aquí acaba lo moderno? ¿Somos profesores modernos porque usamos una presentación digital en clase y pasamos un Power Point con un proyector? ¿Alcanza leerles lo que aparece en el Power Point para que los alumnos tomen nota literal de lo que aparece en la pantalla? El docente tradicional hacía lo mismo con una tiza y un pizarrón. Y fue eficaz por mucho tiempo.

No vamos a dudarlo. No es la pantalla lo moderno, porque si el esquema es de unidireccionalidad, de uno que habla y otro que copia, nada ha cambiado. Sigue siendo así el profesor una fuente de saberes legitimados, casi como una suerte de Google de carne y hueso.

Hablemos de algo más. Las herramientas digitales son otro panorama que produjo y está produciendo una revolución sobre el conocimiento y su manipulación, su operación sobre el sentido. Existe una gran variedad de presentaciones digitales que de forma dinámica expresan ideas con movimiento, y cierta originalidad. Herramientas que facilitan (cuidado, no lo crean de por sí) el conocimiento. La interconexión entre las redes y la posibilidad de operar desde la Web habilita desenmascarar el falso poder de conocimiento que traía el docente al aula. Y ahí se invierte, en el sentido clásico, el orden de las cosas. La idea de clase invertida propone que el alumno, valiéndose de sus competencias digitales, construya sus conocimientos y les dé forma significativa. La figura del profesor es la de un guía para propiciar un aprendizaje autónomo, para fabricar de manera creativa sus propias ideas.

La propuesta de trabajo es usar el tiempo fuera de la clase para leer y buscar información, y el aula, un espacio de debate, de crítica, de intercambio directo y elaboración de nuevos contenidos. El aprendizaje está basado en el proceso de creación, en las actividades, y en cómo los trabajos se hacen de forma colaborativa. Ya no es deseable una forma de evaluar centrada en un producto, sino que es necesario incluir el proceso de creación de ese producto o resultado.

¿Por qué perder el valioso tiempo de clase en escuchar o leer algo que puede hacerse en solitario? El docente es un facilitador de este proceso de interpretación, y por tanto, es en la clase el momento de intercambio y de presentación de dudas, de comentarios. La idea es que los propios alumnos traigan sus materiales, que pueden ser propios o ajenos, incluso creados por el docente. Por ejemplo, hoy es bastante simple hacer una presentación con formato de radio, y postearla en sitios Web donde todos pueden acceder. Hay proyectos interesantes en la Web que se hicieron a partir del uso del Facebook, y de cómo se piensan arquitecturas diferentes habilitadas por una tecnología novedosa.

¿Qué implica hacer una clase invertida, entonces? Es involucrar al estudiante con un proyecto personal que dé en su identidad, que le permita crecer en su profesión por el camino de la originalidad. Es enseñar a trabajar en equipo, en buscar datos, contrastarlos, en desacomodarlos y darle otra vez una forma propia que los implique.

Es provocar el interés y llegar al conocimiento por la vía del reconocerse y reconocer.

Se puede pedir la elaboración de infografías, de vídeos, de presentaciones visuales que, las más novedosas, suponen sumar videos de Youtube u otras redes, de afiches multimedia, de líneas de tiempo y lo que sea que genere un acto de creación a partir de una idea. Buscar lo que hicieron otros, hasta incluso para descartarlo, es una actividad de por sí del mundo del conocimiento. La Web 2.0 nos abrió la puerta para esto y más aún, aunque todavía y como es de esperar en todas las transiciones, existan dificultades en algunos puntos como el problema de la citación de fuentes y hasta el copy paste. Pero para eso está la tarea docente, justamente, para guiar y coordinar de modo de evitar y corregir estos inconvenientes comunes a los tiempos que corren. Y lo que hay que cambiar también, desde el lugar docente, es la consigna y la evaluación. Esta última deberá estar focalizada en cuestiones de procesos, más que de resultados, y en todo caso ver los resultados a la luz de las transformaciones que los procesos provocaron.

En mi experiencia como docente universitaria reconozco que no es un camino sencillo porque a pesar de trabajar con jóvenes, el rol pasivo del estudiante es lo esperable y lo más cómodo para la mayoría. Y salir de esta comodidad puede producir molestias o dudas. Cada área de trabajo, cada disciplina demanda diferentes estrategias.

Los docentes somos los primeros que debemos cambiar nuestra perspectiva del proceso de enseñanza -aprendizaje.

Primero habrá que entender que no es posible seguir aplicando las fórmulas en las que nos educaron, que si la “receta” cambia, cambia el resultado. Porque seguir haciendo lo mismo nos conduce a lo mismo, sin cambios.

No hay cambio posible de lo contrario. Pero vale la pena (o la alegría).

Referencias bibliográficas http://www.javiertouron.es/2013/06/the-flipped-classroom-no-has-flipado.html

http://www.proyectofacebook.com.ar/el-proyecto-facebook-y-la-posuniversidad/ http://hdl.handle.net/10201/36769 http://www.theflippedclassroom.es/ http://yoprofesor.ecuadorsap.org/que-es-la-clase-invertida-o-flipped-classroom/

Abstract: Traditional teaching is expiring because a society that demands college student skills for creativity and originality.

The trend marks as important to create the so-called inverted class or flippedd classroom, in which the roles and times of teaching and learning are reversed.

Keywords: Inverted class - learning - teaching - creativity.

Resumo: O ensino tradicional está expirando devido a uma sociedade que demanda do estudante universitário concorrências para a criatividade e a originalidade. A tendência marca como importante a criação da chamada classe investida ou flippedd classroom, na que se investem os papéis e os tempos do processo de ensino e aprendizagem.

Palavras chave: classe investida - aprendizagem - ensino - criatividade.

(*) Laura Banfi: Licenciada en Ciencias de la Comunicación (Universidad de Buenos Aires). Especialización en Periodismo.

Profesora de la Universidad de Palermo en el Área de Investigación y Producción de la Facultad de Diseño y Comunicación.


Construir el conocimiento: tendencias y renovación en el aula universitaria fue publicado de la página 88 a página90 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

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