1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII >
  4. La especificidad disciplinar del Diseño Interior. Proceso de constitución de su unidad discursiva entre 1980-2010

La especificidad disciplinar del Diseño Interior. Proceso de constitución de su unidad discursiva entre 1980-2010

Suárez, Virginia G. [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ISSN: 1668-1673

XXIV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVII, Vol. 27, Febrero 2016, Buenos Aires, Argentina | 192 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

Se describen partes del proyecto de Tesis Doctoral cuyo objetivo es describir los sistemas posibilitantes y de dispersión de enunciados en textos representativos que otorgan unidad al discurso del Diseño Interior durante el período 1980-2010 en Estados Unidos. Se realizará un estudio exploratorio y cualitativo centrado en el análisis enunciativo de las propiedades discursivas.

Palabras clave: diseño Interiores - formación profesional - análisis de discurso

Devenir histórico del Diseño Interior Aspecto profesional La Arquitectura, Decoración y Diseño Interior han sido reconocidos en diferentes períodos de su evolución histórica como profesiones siendo su objetivo la ambientación de los espacios interiores. En los siglos XVII y XVIII muy pocos arquitectos influían en la ambientación interior, lo típico era que el tapicero, el ebanista o escayolista aconsejara sobre la decoración y distribución del mobiliario (Massey, 1995; Gibbs, 2006). Con la Revolución Industrial (1732) surgió una nueva clase social de clientes adinerados que desearon mostrar su prosperidad en términos de cultura visual, mientras se iniciaba la producción masiva de materiales para la decoración hogareña.

En el Siglo XIX esta nueva burguesía contrató profesionales para reformar completamente sus hogares y comunicar una impresión de comodidad, riqueza y formalidad.

Así, en el Reino Unido y Estados Unidos surgieron manuales que popularizaron la profesión acuñando el concepto de Arquitecto de Interiores. Es así que a partir de 1893 el Arquitecto-Diseñador asumió el control del diseño de todo el edificio, originando el término “Arquitectura Interior” utilizado por la Bauhaus en los años veinte (Massey, 1995; Carll White, 2009).

La aparición del Decorador se produjo en los inicios del Siglo XX como resultado de cambios sociales y circunstancias económicas. Surgió como una de las pocas profesiones donde la mujer se destacó y triunfó gracias a su gradual emancipación. Las décadas 1920 y 1930 fueron de auge para el Decorador cuando la profesión empezó a formalizarse.

Las carencias existentes después de la Segunda Guerra Mundial frenaron el ascenso del Decorador, ya que se fiaba menos del buen gusto natural, surgiendo una nueva generación de profesionales con una formación académica específica en Diseño y una orientación más comercial. Esta corriente de estilo en el diseño interior quedó así establecida por Arquitectos formados en el Estilo Internacional que rechazaban al diseño interior como tal.

Sin embargo, después de la Segunda Guerra Mundial, otras áreas del Diseño se convirtieron en campos de especialistas (Diseño Gráfico, Diseño Industrial) y la profesión del Diseñador de Interiores empezó ganar estatus social como categoría profesional especializada (Massey, 1995; Gibbs, 2006; Brooker y Stone, 2010).

Establecida la formación de Diseñador de Interiores a partir de la década de 1970, el próximo paso era ganarse el respeto de los Arquitectos. Esto ocurrió cuando los dogmas del Movimiento Moderno (el arquitecto es el responsable de todo el edificio y la forma debe atenerse a la función) fueron cuestionados por el Postmodernismo.

Así, en el terreno doméstico, la iniciativa pasó del Arquitecto y del Decorador al Consumidor, acordando que el buen diseño no puede medirse por un patrón previamente acordado.

En la actualidad el Diseño Interior demuestra tener algunas de las características de una profesión: incluye la acreditación académica, el aprendizaje formal, la obligación de examen profesional, contar con licencia y autorregulación a través de sus asociaciones profesionales.

Aspecto de la formación académica En muchos países la formación del diseñador de interiores empezó en las escuelas de arte. En Europa, muchas se fundaron entre mediados y fines del Siglo XIX. Durante las décadas de 1920 y 1930 el modelo de escuela de la Bauhaus empezó una formación con una introducción general a todas las artes hasta llegar a la arquitectura.

Esta formación garantizaba experimentar con todo tipo de diseños y materiales. En Reino Unido la educación de los Diseñadores de Interiores se empezó a formalizar en la década de 1960 con la implantación de cursos universitarios.

En Estados Unidos la Parsons School of Design (New York) se especializa en la formación de los Diseñadores de Interior desde 1896. En 1916 surgió la New York School of Interior Design y en 1951 apareció el curso de Fashion Institute of Tecnology (New York). Hacia 1980 la mayoría de las universidades norteamericanas formaban graduados en diseño interior (Gibbs, 2006; Brooker y Stone, 2010).

A pesar de diferencias de homologación según país, la mayor parte de los estudios tienen un patrón similar: orientados a potenciar las prácticas, exigiendo al alumno diseños teóricos y soluciones con clientes potenciales.

La indefinición del Diseño Interior: causas y consecuencias La división y superposiciones entre Arquitectura, Decoración y Diseño Interior ha ocasionado en años recientes un interés crítico en varios debates (Brooker y Stone, 2010). Esta superposición no permite clarificar a la sociedad y a los potenciales clientes el rol profesional que se requiere de los servicios de un Diseñador de Interiores.

En Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia (desde aproximadamente el año 2006) han aparecido varios artículos científicos, foros académicos y profesionales debatiendo el tema, pero no han logrado definir el aspecto del trabajo del Diseñador de Interiores que lo hace único dentro de la profesión (Cys, 2009). La describen como una disciplina híbrida que se solapa con otras prácticas relativas al diseño del espacio y de los objetos, utilizando una base teórica proveniente de la Arquitectura y de otras disciplinas del Diseño. Esto sucede mientras los educadores de Diseño Interior realizan esfuerzos para articular y definir un cuerpo de conocimiento propio (Guerin & Martin, 2001).

A pesar de contar con una definición profesional que lo caracteriza, el Diseño Interior es hoy una disciplina no claramente especificada entre las disciplinas del ambiente construido. Se genera confusión debido a la propia historia de la profesión y su origen en las Artes Decorativas. Por otro lado, la conexión teórica que mantiene con conceptos y teorías de la Arquitectura, al ser una disciplina que manipula el espacio y que se relaciona con la conservación y restauración edilicia, tampoco ayuda en su definición (Brooker y Stone, 2010).

Las teorías que se enseñan en Diseño Interior pertenecen también a otras disciplinas del diseño (diseño industrial, gráfico). Como consecuencia se evidencia una falta de consistencia en el rigor de la enseñanza del Diseño Interior. La Arquitectura, al disociarse de la ciencia y la ingeniería, provocó que su educación ganara un cierto nivel de firmeza en los planes de estudios, mientras que el Diseño Interior cuenta hoy con una consecuente falta de rigor científico y con pocos académicos con antecedentes en la práctica profesional específica, circunstancia que no les permite identificar ejemplos disciplinarios de prácticas adecuadas (Cys, 2009).

Los medios de comunicación gráfica (importantes en la consolidación de la profesión) y televisiva han contribuido también a la confusión del público sobre el papel del Decorador vs. Diseñador de interiores (Carl White, 2009). La mayoría de las revistas de diseño populares y profesionales no avanzan más allá del aspecto estético, pocas promueven el buen diseño, tienden al elitismo, transmiten conceptos enlazados con la belleza, el gusto y los presupuestos altos (Poldma, 2008).

La continuada existencia de un estereotipo profesional y de una jerarquía profesional son otros aspectos causantes de la confusión profesional del Diseño Interior.

Las raíces basadas en lo femenino de la Decoración han continuado influyendo en el estereotipo que reconoce la práctica del Diseño Interior como campo exclusivo de las mujeres.

La importancia de diferenciar al Diseño Interior de otras disciplinas Los interiores están íntimamente conectados con la identidad del ser humano como especie. Para cumplir con los desafíos que enfrenta en este sentido, el Diseño Interior deberá desarrollar una comprensión científica de cómo el medioambiente construido afecta al ser humano.

Diseñar interiores significará adquirir un compromiso y una responsabilidad amplia sobre las acciones sociales y ambientales de su hacer.

Por lo tanto, calificar mejor la experiencia humana en relación a los objetos y a los espacios interiores permitirá alinear los procesos educativos con la práctica profesional mediante un nuevo conocimiento de diseño referido al modo de indagar en profundidad las necesidades y experiencias de los humanos en esos interiores. Ello engendrará y promoverá el bienestar al facilitar la toma de decisiones sobre la cualidad interior.

De todas las disciplinas de Diseño, el interiorismo tiene un rol importante al liderar el camino hacia el desarrollo de un cuerpo de conocimiento que cumpla con la necesidad más básica de refugio del ser humano.

El estado del conocimiento en la teoría del Diseño Interior El tema a desarrollar en la tesis doctoral será la constitución de la teoría en el Diseño Interior (construcción de conocimiento).

Históricamente la Decoración ha devenido en Diseño Interior y recién a principios del siglo XXI se ha empezado a apreciar la riqueza de su historia y la necesidad de teoría que facilitará la comprensión de cómo se puede ocupar el espacio interior y entender que la obligación ética que tiene la profesión con la sociedad es crear espacios interiores que refuercen fisiológica y psicológicamente la calidad de vida de las personas en cuanto a bienestar, salud y seguridad de vida (Martin & Guerin, 2006; Poldma, 2003).

Desde el punto de vista de la construcción de teoría Martin y Guerin (2006), mediante un examen que realizaron sobre el cuerpo de conocimiento de la profesión de diseño interior, determinaron que existían un total de 96 áreas de conocimiento. Las mismas se agruparon en un total de seis categorías de conocimiento, listadas en orden descendente junto al detalle de su importancia.

Clemons y Eckman (2011) identifican la necesidad de construir teoría en el diseño interior. A través de examinar el contenido publicado en artículos en el Journal of Interior Design desde 1975 hasta 2008 analiza 37 definiciones de teoría, define sus componentes e identifica todas las teorías publicadas y las caracteriza como uno de los seis componentes de una profesión. Analizó las teorías por períodos: 1975-1979: no se identificaron teorías específicas.

1980-1985: reveló marcos teóricos focalizados en la preparación práctica, en examinar historia del diseño, y de los procesos, relacionados con la teoría constructivista, re-uso adaptativo, ecología doméstica, evaluación de procesos de programación y de confort térmico.

1986-1995: se realizaron estudios de modelos y temas pedagógicos, diseño sustentable, legislación profesional y feminismo, temas focalizados en la teoría del aprendizaje, teoría ambiental, del comportamiento y teoría feminista.

1996-2005: etapa básicamente orientada a la investigación del comportamiento humano con teorías que incluye territorialidad, privacidad, creatividad, estímulorespuesta, modelos de comportamiento.

Las teorías fueron principalmente adaptadas del campo de las Ciencias Sociales (Psicología, Sociología, Psicología Social) y Humanidades (Historia, Arquitectura, Filosofía) y se sugiere la preocupación por la limitada teoría existente. Sugiere la necesidad de construir modelos de teoría en el campo siendo las ciencias sociales las que ofrecen un marco teórico adecuado para hacerlo. Plantea la importancia de determinar el lugar de la teoría del diseño interior dentro del contexto de otras disciplinas.

Entre las recomendaciones figura la necesidad de desarrollar estrategias formales para la construcción de teoría e identificar criterios evaluativos y organizacionales para desarrollar nuevas teorías.

Baxter (1991) realiza un informe sobre las publicaciones más notables de Diseño Interior desde 1961 hasta 1991. La literatura producida ampliamente desde 1961 demuestra el desarrollo intelectual y social del diseño interior desde sus orígenes como un aspecto de las artes aplicadas, teniendo su raíz en la práctica arquitectónica, hasta su presente como una disciplina interconectada pero independiente. Los siguientes 30 años han visto considerables cambios en libros publicados sobre diseño interior y decoración. Nuevos escritos representan un balance entre intereses populares y profesionales.

Libros post 1961 reflejan aspectos de la construcción de la historia del diseño y sirven como formas de interpretación cultural. El artículo cita los libros más frecuentes utilizados en EEUU y en el oeste de Europa, indicando los puntos de creciente interés internacional para documentar el campo.

Finalmente, en este tema autores como Clemons y Eckman (2011), Weinthal (2011), Pimentel Jiménez (2010) y Poldma (2008) han destacado los siguientes aspectos: • Existe una preocupación por la limitada teoría existente y por la necesidad de investigar en diseño interior.

• Para desarrollar teorías se requiere profundizar en una línea de investigación con rigor científico, ofreciendo un valor agregado a través de la investigación, ampliando el discurso a otras profesiones y disciplinas.

• Para el desarrollo de teorías se debe ser creativo y analítico, a fin de realizar ajustes y revisiones de proposiciones teóricas y métodos, de incluir estudios con métodos claramente definidos que permitan replicación y desarrollo de nueva teoría.

• Es necesario descubrir conexiones, posibles desarrollos y crear un cuerpo teórico y metodológico que sirva de apoyo a la praxis proyectual que la canalice.

• La creación de teoría es el proceso de producir, confirmar, des-confirmar, aplicar, adaptar y redefinir la teoría existente, y para ello es deseable desarrollar estrategias formales para su construcción e identificar criterios evaluativos y organizacionales para desarrollar nuevas teorías.

Modelo teórico para el análisis del proceso de constitución discursiva del Diseño Interior Retomando las ideas sobre el modo de creación de teoría de Clemons y Eckman (2011), Weinthal (2011), Pimentel Jiménez (2010) y Poldma (2008), condición que caracterizan como un proceso de producción, confirmación, des-confirmación, aplicación, adaptación y redefinición de la teoría existente, se considera que el enfoque teórico-metodológico más adecuado para satisfacer tal requerimiento es el tipo de análisis histórico plateado por Michel Foucault (2011 [1969]) en La arqueología del saber. Se entiende que es un marco pertinente porque permitirá desarrollar estrategias formales para construir e identificar criterios evaluativos y organizacionales que faciliten el desarrollo de nuevas teorías.

En ese texto se introduce una manera de concebir el saber y las razones por las cuales se propone un abordaje arqueológico del documento histórico, se establecen relaciones entre ciencia y saber, se expone un método arqueológico y se lo vincula con las producciones de Gastón Bachelard (1997 [1948]) – y su idea de que todo acto de conocer involucra desarmar conocimientos anteriores no cuestionados y que se han transformado en obstáculos epistemológicos– y de Pierre Bourdieu (2012 [1979]) –y su propuesta que para construir un objeto de investigación se deben ocasionar rupturas respeto de las nociones dadas y naturalizadas del sentido común.

Lo más destacado en el mencionado texto es que Foucault (2011 [1969]) establece un método de análisis de la historia diferente al utilizado en la Historia de las Ideas (ideas de unidad, continuidad, totalidad, origen), un modo de tratar a los documentos entendiéndolos como restos arqueológicos (monumentos) y focaliza en la necesidad de detectar reglas de formación de los discursos y de sus discontinuidades para posibilitar la descripción de un espacio de dispersión de saberes. Su aporte es determinante para la organización de criterios y operaciones en un análisis del discurso, ya que muestra las características de la entidad designada con el término de enunciado como constructor del significado de aquello a lo que se refiere. Es importante también la formulación de un programa de investigación que, sin concretar las operaciones metodológicas específicas necesarias para utilizarlo, asienta las características y condiciones a cumplir por las operaciones de análisis.

Foucault (2011 [1969]) fundamenta su reflexión sobre la necesidad de romper las grandes unidades conceptuales que el análisis histórico tradicional proponía a través del establecimiento de una nueva visión del transcurso de la historia. La unidad del discurso refiere a los aspectos que le dan sentido, que permiten comprender a qué se refiere un discurso, con qué otros discursos se lo vincula explícita o implícitamente, y a la manera como se lo recorta como totalidad. En su trabajo formula los lineamientos generales sobre el modo de intervenir en un texto/ discurso y que permite identificar los instrumentos fundamentales para investigar en Ciencias Sociales, tales como los enunciados (definidos como acontecimientos discursivos, como funciones de aquello que construyen y que es diferente a ellos mismos) y las relaciones identificadas entre enunciados.

Además propone que, para realizar esa actividad en el transcurso de una investigación, se deberá mostrar la contracara plural y dispersa de los objetos de estudio, del sujeto, de los conceptos y del tema, explicar de dónde surgen cada uno de ellos y cómo resultan ser el resultado complejo y cambiante de los enunciados que han intervenido en su construcción. En lugar de reconstituir cadenas de inferencias o establecer tablas de diferencias, se trata de describir sistemas de dispersión y de establecer formaciones discursivas de enunciados. Lo esencial es descubrir el conjunto de reglas que son constantes a una práctica determinada y que la definen en su especificidad.

Foucault (2011 [1969]) las denomina reglas de formación discursivas y las define como las condiciones a la que están sometidos los elementos de un texto (objetos, modalidades de enunciación, conceptos, elecciones temáticas). Son las condiciones de existencia, de coexistencia, de conservación, de modificación, de desaparición de los enunciados y que permiten determinar la dispersión de un discurso determinado.

La hipótesis En función de las problemáticas indagadas y del marco teórico establecido se formulan las siguientes preguntas problema:

¿Qué tipo de unidad discursiva forma la disciplina del Diseño Interior en la actualidad? ¿Cuál es el corpus de textos representativos sobre el cual se recorta la disciplina y que caracterizan la dispersión discursiva a partir de 1960? ¿Cómo analizar esos discursos existentes para constituir la unidad discursiva propia del Diseño Interior?

A ellas se responde declarando que la conjunción de un análisis arqueológico, semiótico y enunciativo sobre los trabajos teóricos de Pile (2007 [1988]) Interior design; Malnar y Vodvarka (1992) The Interior Dimension: A Theoretical Approach to Enclosed Space y Rengel (2010 [2007]) Shaping Interior Space, correspondientes al período 1980-2010 en Estados Unidos, permitirá construir los enunciados para formular la dispersión del discurso que el Diseño Interior contemporáneo reinvindica como dominio propio.

En apartados anteriores se especificó que Estados Unidos ha sido un país pionero, desde 1896 hasta la actualidad, en el desarrollo del Diseño Interior desde el aspecto de la formación académica, período cuando la mayoría de las universidades norteamericanas formaron graduados en esta disciplina. Por otro lado, desde el aspecto de la construcción de teoría se ha visto que el artículo de Baxter (1991) plantea que la literatura sobre Diseño Interior producida desde 1961 en ese país ha demostrado un amplio desarrollo intelectual y social desde sus orígenes hasta el presente. Estas razones han llevado a buscar para su análisis un corpus discursivo de estructuración muy diferenciada entre sí, y que se haya desarrollado entre 1960 y 2014 en Estados Unidos.

Los objetivos Una vez propuesto un corpus discursivo a analizar, las preguntas más generales que disparan la realización de la presente tesis doctoral son las siguientes:

¿Cuál ha sido el proceso de constitución del corpus discursivo seleccionado? ¿Cómo se materializa la unidad de discurso sobre el Diseño Interior en Estados Unidos desde 1980 hasta 2010 en el conjunto de textos seleccionados?

Se plantea como objetivo general describir los sistemas posibilitantes y de dispersión de enunciados (formaciones discursivas en las dimensiones de objetos, modalidades enunciativas, conceptos y estrategias) que otorgan unidad al discurso del Diseño Interior, correspondiente al período 1980-2010 en Estados Unidos en los textos de Pile (2007 [1982]), Malnar y Vodvarka (1992) y Rengel (2010 [2007]), mediante la formulación de enunciados y de sus condiciones de existencia y co-existencia para la identificación de repeticiones, discontinuidades, interrupciones; desplazamientos, transformaciones, redistribuciones y series, con el propósito de que se constituyan en objeto de futuros discursos del Diseño Interior en el ámbito latinoamericano.

En función de lo propuesto por Foucault (2011 [1969]), para poder establecer las formaciones discursivas en los niveles de existencia y de co-existencia enunciativa, se proponen los siguientes objetivos específicos: 1. Describir los aspectos generales de definición y de desarrollo del Diseño Interior desde el aspecto profesional, académico y de su constitución teórica.

2. Detallar los marcos conceptuales referidos al encuadre disciplinar y al aspecto teórico-metodológico que sostendrán el estudio de la presente Tesis Doctoral.

3. Sistematizar la recogida de datos y la recopilación de la información relevante. Identificar los dominios de enunciados que constituyen puntos de referencia del discurso en los textos contemporáneos seleccionados. Construcción de las herramientas operativas y de recolección de datos.

4. Describir las formaciones discursivas (los enunciados y sus condiciones de existencia y coexistencia) en cuanto a la formación de los conceptos, modalidades enunciativas, objetos de discurso y estrategias que construyen los temas o teorías para cada uno de los textos seleccionados.

5. Plantear la constitución de la unidad discursiva del Diseño Interior contemporáneo mediante el análisis comparativo de las formaciones previamente descriptas en su dispersión, en cuanto a la formación de conceptos, modalidades enunciativas, objetos de discurso y formación de temas o teorías

La metodología El presente trabajo se basa en detectar las discontinuidades presentes en los discursos previamente seleccionados como representativos de un momento histórico. Los problemas metodológicos que permitirán aportar una solución al intervenir en los textos considerados como adecuados para la explicación de la producción de significado de un determinado fenómeno son los siguientes:

• Especificar un método para su análisis • Definir el nivel de análisis y de las herramientas adecuadas • Delimitar los conjuntos y subconjuntos que articulan el corpus de estudio • Determinar las relaciones que permiten especificar un nuevo conjunto Por ello se propone realizar un estudio exploratorio y de carácter cualitativo centrado en el análisis enunciativo de las propiedades discursivas de los tres textos seleccionados como representativos y destinados a la producción del saber en el campo disciplinar del Diseño Interior entre 1980 y 2010 en Estado Unidos. Se trabajará sobre los procedimentos propuestos por (Foucault, 2011 [1969].

Se generará una herramienta novedosa que, sobre la base de un modelo operativo existente (nonágono semiótico, Guerri y Acebal, 2014), conjugue aspectos de la propuesta de Foucault (2011 [1969]), de la teoría de la enunciación y del contrato de lectura (Verón, 1987, 2005). Esta misma permitirá “cartografiar la complejidad del problema abordado, presentando de manera relacional los distintos aspectos que incluye” (Guerri y Acebal, 2014, pag XI). Se trata de un cuadro de doble entrada que relaciona, como categorías operativas, los aspectos que identifican la actividad de enunciación (lo enunciado, el enunciado y la enunciación), con las categorías descriptivas formales, existenciales y de valor que se pueden identificar en los discursos. Su objetivo no solo permitirá realizar el análisis enunciativo de las formaciones discursivas dando cuenta de los enunciados que facilitan constituir los elementos de discurso (objetos, conceptos, modalidades de enunciación, estrategias que conforman los temas) y sus reglas de formación mediante representaciones particulares para cada uno de los textos seleccionados, sino también conformar un mapeo sintetizador que posteriormente permitirá realizar un análisis compartativo de las formaciones discursivas identificadas para definir la unidad discursiva del período en consideración.

Referencias bibliográficas Bachelard, G. (1997 [1948]). La formación del espíritu científico. México: Siglo Veintiuno Editores.

Baxter, P. (1991). Thirty Years of Growth in the Literature of Interior Design. Journal of Design History, Vol. 4, No. 4 pp. 241-250.

Bourdieu, P. (2012 [1979]). La distinción. Criterio y bases sociales del gusto. Buenos Aires: Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara.

Brooker, G; Stone, S. (2010). What is Interior Design? Traduccion de Mireia Boladeras Viñas. Barcelona: Editorial Océano.

Carl White, A. (2009). What’s in a Name? Interior Design and/or Interior Architecture: The Discussion Continues.

Journal of Interior Design 35 (1), pages x–xviii.

Clemons S., Eckman M. (2011). Exploring Theories Identified in the Journal of Interior. Design. Journal of Interior Design, 36(4), 31-50.

Cys, J. (2009). Finding a space for the practice of interior design. IDEA Journal.

Foucault, M. (2011 [1969]). La arqueología del saber. Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.

Gibbs, J. (2006). Interior Design. Traducción Emilia Pérez Mata. Barcelona: Gustavo Gili.

Guerri, C; Acebal, M. (2014). Nonágono Semiótico: un modelo operativo para la investigación cualitativa. Buenos Aires: Eudeba Malnar, F., & Vodvarka, J. (1992). The Interior Dimension: A Theoretical Approach to Enclosed Space. New York: Van Nostrand Reinhold.

Martin, C., & Guerin, D. (2006). The interior design profession’s body of knowledge, 2005 edition. Grand Rapids, MI: Council for Interior Design Accreditation, American Society of Interior Designers, Interior Designers of Canada, International Interior Design Association, and National Council for Interior Design Qualification.

Massey, A. (1995). Interior Design of the 20th Century. Traducción de José Luis Fernández-Villanueva. Barcelona: Ediciones Destino.

Pile, J. (2007 [1988]). Interior design. (4ª ed.) New Jersey: Pearson Prentice Hall. 2007 Pimentel Jiménez J. V. (2010). Formando diseñadores de interiores del Siglo XXI con planes deestudio del Siglo XX. V Encuentro Latinoamericano de Diseño.

Actas de Diseño Nº 9. Año 5 (pp. 29-226). Buenos Aires, Argentina: Universidad de Palermo.

Poldma T. (2003). An Interpretative and Contextual Approach to Interior Design Education: A Study about Integrating Theory and Practice. IDEA Journal Interior Architecture Educators Association.

Poldma, T. (2008). Interior Design at a Crossroads: Embracing Specificity througk Process, Research, and Knowledge. Journal of interior Design 33 (3). pp vixvi.

Rengel, R. (2010 [2007]). Shaping Interior Space.New York: Fairchild Publications, Inc.

Verón, E. (1987). La semiosis social. Fragmentos de una teoría de la discursividad. Barcelona: Editorial Gedisa Verón, E. (2005). Fragmentos de un tejido. Barcelona: Editorial Gedisa Weinthal, L. (2011). Toward a New Interior. IDEC 2011. Interior Design Educators Council Annual Conference (pp. 348-352). Denver, CO, Estados Unidos.

Abstract: Parts of the doctoral thesis are described the aims to describe the posible sistems and dispersion of statements in representative texts give unity to the discourse of Interior Design for the period 1980-2010 in the United States. An exploratory and qualitative study focused on the limited analysis of discursive properties is performed.

Keywords: Interior Design - Vocational - discourse analysis

Resumo: Descrevem-se partes do projecto de Tese Doutoral cujo objetivo é descrever os sistemas de possibilidades e de dispersão de declarações em textos representativos que outorgam unidade ao discurso do Design de Interior durante o período 1980- 2010 em Estados Unidos. Realizar-se-á um estudo exploratorio e qualitativo centrado na análise declarativo das propriedades discursivas.

Palavras chave: Design Interiores - formação profissional - análise de discurso.

(*) Virginia G. Suárez. Arquitecta (Universidad de Morón, 1980). Profesora en Enseñanza Universitaria (Universidad de Belgrano, 1990). Master en Metodología de la Investigación (Universidad de Belgrano, 1995). Master en Diseño de Interiores (Universidad de Salamanca, España, 2002). Especialista en Educación en Ambiente Para el Desarrollo Sustentable (Universidad Nacional del Comahue, en curso). Profesora de la Universidad de Palermo en el Área de Investigación y Producción de la Facultad de Diseño y Comunicación.


La especificidad disciplinar del Diseño Interior. Proceso de constitución de su unidad discursiva entre 1980-2010 fue publicado de la página 129 a página134 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXVII

ver detalle e índice del libro