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La obra de Robert Capa

Paolino, Nadia

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición XV Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2015 Ensayos sobre la Imagen. Edición XVII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2015

Año XII, Vol. 71, Noviembre 2015, Buenos Aires, Argentina | 98 páginas

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Introducción

El siguiente ensayo trata de la obra del fotógrafo Robert Capa analizando aspectos de su fotografía, teniendo en cuenta su estética y técnica más allá del estilo que retrata. Durante su desarrollo se hace una breve introducción de la historia del artista y sus facetas como fotógrafo a lo largo de la carrera.

La importancia del trabajo reside en encontrar la esencia del artista que a pesar de destacarse en el reportaje gráfico realizó muchas obras que se toman como referentes y tienen un rico contenido estético. Se analizaron tres obras al final del trabajo, relacionándolas con el contexto en el que fueron tomadas y la técnica del mismo artista, para ello se tomaron tres retratos correspondientes al reportaje gráfico, retratos a personalidades y de paisajes, con el objetivo de enriquecer el ensayo con la mirada del artista a los distintos escenarios.

Desarrollo

Al analizar una obra debe tenerse en cuenta el marco histórico en el que se desarrolla. Todo momento histórico describe y marca un período en particular frente a las corrientes artísticas.

El contexto social, político y económico en el que se desarrolla cualquier manifestación suele influenciar la misma.

“Toda variación en la estructura social influye tanto sobre el tema como sobre las modalidades de la expresión artística” (Freund, 2006, p. 3).

Desde tiempos remotos la fotografía fue enriqueciéndose y mejorando acorde con el período histórico-cultural y los desarrollos tecnológicos. Aceptada por las distintas clases sociales comienza a utilizarse con el objetivo de inmortalizar un momento o sujeto, siendo indispensable hasta el día de hoy tanto para la vida cotidiana como para la industria y las ciencias.

La fotografía posee la capacidad de reproducir exactamente la realidad dándole un carácter plenamente documental posicionándose como una técnica que expresa los deseos y necesidades de las distintas clases sociales.

Además de los cambios políticos y sociales con los que el individuo comenzó a adaptar nuevas tradiciones y valores, los avances en la tecnología revolucionaron el mundo de la fotografía.

Al establecerse la fotografía como profesión y también como actividad recreativa comienzan a surgir distintas propuestas estéticas relacionadas con las artes plásticas, lo que generó que la misma sustituya cada vez más a los dibujos.

En paralelo con la fotografía de orígenes artísticos y pictóricos se desarrolla también la fotografía de guerra y el reportaje gráfico o fotoperiodismo. Desde un principio la tarea de los reporteros gráficos fue la de crear fotografías con el objetivo de ilustrar y describir una historia. El reportaje gráfico transfiere de qué manera el contexto social, político y económico afecta a cada sector de la sociedad y describe una época en tiempo y lugar. Se origina en Alemania y luego comienza a extenderse. A raíz de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) el país atraviesa una grave crisis política y económica, sustituyendo a la monarquía con la República de Weimar.

Dicha República liberal dura alrededor de quince años y se conoce como el período de florecimiento de distintas ramas artísticas.

Aparecen las primeras revistas ilustradas y cada vez la fotografía comienza a sustituir en mayor grado a los dibujos. Los fotógrafos comienzan a trabajar para la prensa, en su mayoría personajes cultos pertenecientes a las clases altas o aristocráticas.

En 1925 surge un desarrollo tecnológico que revoluciona al mundo de la fotografía documental y al reportaje gráfico. En épocas pasadas fotógrafos como Roger Fenton y Mathew Brady fotografiaron escenas bélicas con técnicas primitivas como el Daguerrotipo o Colodión húmedo que limitaban demasiado el transporte de cámaras y la rapidez de revelado o de la toma. Al surgir la cámara Leica de pequeño formato y portátil se marca un antes y un después en el mundo fotográfico.

No sólo su manejo y portabilidad ofrecían una comodidad y funcionalidad, sino que en su aspecto técnico incorporó una película fotográfica con un rollo de varias exposiciones. Esto cambia el paradigma de artistas y promueve la difusión y práctica del reportaje gráfico.

Acontecimientos como la Primera Guerra Mundial, la crisis norteamericana (1929-1936), la Guerra Civil Española (1936- 1939) y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), comienzan a tomar vida para la sociedad en las publicaciones gracias a estos artistas.

Robert Capa, cuyo pseudónimo era Endré Erno Friedman, nace en Budapest en 1913 en plena Primera Guerra Mundial en el seno de una familia judía de clase media alta. De joven comienza a tomar fotografías con su cámara Kodak Brownie bajo la influencia de Eva Besnyo quien lo motiva en su gusto por la fotografía y el arte. De influencias constructivistas de la mano de Lajos Kassák quien comienza a mostrar la fotografía como un objeto social y lo incentiva a iniciarse en el reportaje gráfico. Tras la crisis económica de 1929 y el ascenso del fascismo en Hungría, Capa abandona el país y se instala en París trabajando como reportero en la revista Regards.

Sus ideas socialistas lo obligan a escapar del nazismo entre 1932 y 1936, período en el que conoce a su compañera Gerda Taro, y comienzan a retratar en conjunto bajo el seudónimo de Robert Capa es allí donde surgen las dudas de quien tomó sus fotografías más emblemáticas.

Al estallar la Guerra Civil Española en 1936 se traslada a España para cubrir los acontecimientos en los principales frentes de combate, y es allí donde logra su famosa obra Muerte a un miliciano, una de las más reconocidas de su legado. Durante los años de la Segunda Guerra Mundial acompaña al ejército aliado de Estados Unidos viajando por Italia, Londres y África, lo que le dio la oportunidad de lograr imágenes fuertes como las del Desembarco de Normandía en 1944.

Al finalizar la guerra, Capa se traslada nuevamente a París y disfruta del oficio codeándose con la alta sociedad y artistas del momento como Henri Cartier Bresson, Pablo Picasso, Ernest Hemingway, entre otros, lo que lo llevó a realizar piezas fotográficas de otro estilo con una índole más artística. Allí funda Magnum Photos (1947) con sus socios Bresson y David Seymour realizando varios trabajos de fotografía artística como fotoperiodismo.

Durante la década del 50 trabaja para la revista americana Life donde retrata la Guerra de Indochina, muriendo en 1954 tras pisar una mina durante la Guerra de Vietnam. Durante los veintidós años de su carrera nos ha dejado alrededor de 70.000 negativos de todo tipo de fotografía, dedicándose en su mayoría al reportaje gráfico.

En sus obras puede observarse la fuerte influencia constructivista de sus inicios con planos y ángulos osados y una necesidad de generar empatía en el espectador. En sus retratos trasmite el dolor, la lucha, la pobreza, el honor y resistencia del ser humano, a lo largo de varias décadas, lo que enriquece su trabajo.

Al desencadenarse la Guerra Civil Española en 1936 se genera una crisis económica en la población por lo que las fotografías de este período tienen un alto contenido documental. En Niña descansando luego de evacuación (1938) se aprecia a una pequeña de no más de ocho años sobre un saco de arroz y bolsas con ropa. Por su fecha y procedencia pertenecen a los bombardeos generados por el ejército italiano en Barcelona ese mismo año, que dejó alrededor de 1000 muertos y civiles que tuvieron que huir de la ciudad. Sintéticamente la pieza ofrece un encuadre y posición vertical de la cámara que genera una profundidad en el espacio alrededor del punto de tensión que vendría a ser la niña. Se genera una diagonal desde uno de sus vértices que lleva al ojo a prestar atención en la mirada de la niña y la manera en la que reposa con cansancio entre sus escasas pertenencias la misma diagonal le da una perspectiva y profundidad a la fotografía en la que pareciera que puede verse o sentirse la situación de alrededor. El blanco y negro le da un aspecto nostálgico que no se daría en una fotografía a color y logra una comprensión y nitidez en los detalles y texturas que enriquecen a la composición de la misma y su sentido documental. No pareciera estar posada sino pensado su encuadre, la niña se ve cómoda y desprevenida, relajada dando una mirada de melancolía por la situación con un dejo de esperanza por lo que vendrá pero por sobre todo con tranquilidad aceptando la situación. El trabajo de la luz permite dejar a la vista su rostro y allí es donde se centra el sentido de la obra, cayendo levemente a un costado en su abrigo. El hecho de sólo verle el rostro asomado por la posición en la que se encuentra y su cabello da todavía un aspecto más anónimo al retrato lo que permite comprender desde otro punto el contexto y situación en un sentido más global.

Siguiendo en la línea de contenidos bélicos la imagen del Niño Soldado (1938) pertenece al mismo período histórico que la fotografía anterior pero cambia en espacio y contenido. La batalla de Wuhan desencadenada en 1938 en Hankou China fue la Segunda Guerra Chino Japonesa y documentada por Capa.

Al bajar los refuerzos civiles en China comienzan a reclutar niños para la batalla y en la cultura oriental se considera un honor y orgullo, lo que se observa en la mirada decisiva del niño, a diferencia de la fotografía de la niña donde se la ve en una posición de víctima. Aún así posibilita ver el miedo en la expresión de sus ojos, que se encuentran bajo la sombra del casco pero permiten empatizar con el niño. Lo que hace a la pieza fotográfica perfecta en su composición en cuanto al encuadre en el que se observa una influencia del período constructivista del artista el ángulo desde abajo le otorga una profundidad hacia el rostro del protagonista y el encuadre desde sus hombros y en primer plano centran la tensión en su cabeza, observándose un equilibrio entre su sentido compositivo y semántico. El encuadre explica el sentido de honor e imponencia que quiere darse a la fotografía y al soldado el trabajo de la luz bajo la sombra del casco acompaña a la línea que forma el ángulo utilizado. De esta manera se pueden ver a dos personajes de la misma edad en contextos sociopolíticos y culturales distintos, que mediante la mirada del artista transmiten dos significados diferentes.

Tomando el período entre los años 40 cercanos a los 50, luego de la Segunda Guerra Mundial, donde Capa comienza a utilizar la fotografía para retratar a figuras de la aristocracia, amigos artistas o modelos, aparece una fotografía en París de 1948 de una modelo vistiendo de Dior. Podría verse como una fotografía glamorosa en la ciudad, pero el espacio en el que se toma a orillas del Sena como en un suburbio (no en la zona cosmopolita de la ciudad) le saca el aspecto de fotografía de moda que podría tener. La poca nitidez de la misma y el movimiento que se deja ver da a entender que la modelo estaba en movimiento y no en pose, como se observa en retratos del artista de otras personalidades. También el movimiento permite ver los pliegues del vestido donde se centra la tensión de la foto, principalmente en el centro de la misma.

La perspectiva se genera desde la línea diagonal lograda con las orillas del Sena que centran la mirada hacia la Torre Eiffel ubicada al lado de la figura de la modelo. El hecho del color y los tonos no muy saturados y apagados se observa en varios de sus retratos de este período y le otorga una delicadeza y aspecto retro.

Al igual que las anteriores centra en tiempo y espacio, la mirada de la modelo de seducción y belleza como en una producción de moda tiene un sentido completamente distinto a las piezas analizadas anteriormente.

Aún así las tres fotografías permiten ver el gran trabajo del artista y de qué manera el período histórico influyen no sólo en las técnicas utilizadas sino en contenido y postura ya sea del artista como del retratado. Capa demostró dominar una estética en particular basada en un gran trabajo entre la composición y su sentido. Es considerado un gran fotógrafo del siglo XX por sus trabajos documentales en conflictos bélicos pero también en otros tipos de retratos observándose su manejo impecable del encuadre y luces en todos los géneros.

Su fotografía describe una época y le otorga una voz tanto a sujetos como a períodos históricos, contándole una historia al espectador que logra conmover con sus retratos de guerra como con sus fotografías de la vida cotidiana en los períodos posteriores a la guerra.

Conclusiones

En lo personal lo importante de un artista reside en el cambio a pesar de tener una marca y estilo en particular, pudiendo cambiar el género y temática de su trabajo.

De la obra de Capa queda la manera en la que logra una atmósfera en la fotografía que transmite algo en particular según su encuadre, nitidez o iluminación, compaginando todos estos factores para lograr obrar memorables y auténticas desde su propio punto de vista que es lo que transfiere la esencia de la fotografía.

Bibliografía

Freund, G. (2006). La fotografía como documento social. Barcelona: Gustavo Gili.

Incorvaia, M. (2008). La fotografía, un invento con historia. Buenos Aires: Del aula taller.

Jeffrey, I. (2011). Cómo leer la fotografía: entender y disfrutar de los grandes fotógrafos de Steiglitz a Doiseneau. Barcelona: Electa. Magnum Photos. Robert Capa archivo fotográfico y obra. Disponible en: http://www.magnumphotos.com/

Magnum Photos (2015). O dysee Europa, Magnum Photographers. Bonn: Werner Bischof.

Ulanovsky, L. (2010). El reportero gráfico según la historia del fotoperiodismo. Disponible en: http://culturevisuelle.org/apuntes/archives/110


La obra de Robert Capa fue publicado de la página 50 a página52 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

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