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Ilusionismo espacial

Monaco, Estefanía Lara

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición XV Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2015 Ensayos sobre la Imagen. Edición XVII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2015

Año XII, Vol. 71, Noviembre 2015, Buenos Aires, Argentina | 98 páginas

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Introducción

En este ensayo se desarrolla la teoría comparativa entre el muralismo de la artista Carina Monasterio y el ilusionismo espacial del Renacimiento. Se definirán los puntos más relevantes sobre las técnicas que utilizaban en dicho momento histórico y las que actualmente utiliza la artista antes mencionada.

A lo largo del ensayo se marcarán los puntos en común y los opuestos, acompañando las teorías del historiador y escritor Ernst Gombrich.

La artista es oriunda de Capital Federal, Argentina, y tiene treinta y siete años. Actualmente es profesora de plástica y tecnología en colegios primarios tanto del estado como privados.

A su vez, desarrolla su pasión por el arte realizando murales.

Empezó estudiando dibujo y pintura en el taller de Patrila Aballay a los quince años y a partir de los dieciocho comenzó con dibujo, pintura y taller de arte público y muralismo en la prestigiosa escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano. Desde 2001, participa en numerosos encuentros de arte público en calidad de artista invitada en provincias como Chaco, Corrientes, San Luis y Mendoza. En el 2009 comenzó un ambicioso proyecto de murales en escuelas, donde coordina diversas actividades de realización de murales con niños de jardines y primarias de ciudad y rurales en La Ciudad de Buenos Aires y el interior del país. En marzo de 2015, un jardín de infantes de San Martín de los Andes nombró sus salitas con nombres de muralistas argentinos, y entre ellos, Carina Monasterio recibió el honor de tener una salita a su nombre.

El próximo julio, Carina formará parte del jurado en un concurso de mural en la Escuela de Periodismo y Periodismo Deportivo (Tea y Deportea).

Desarrollo

El Renacimiento se desarrolló entre los siglos XV y XVI, y fue en este período donde se produjo el renacer de la cultura greco-romana, donde el hombre era considerado un ser perfecto.

Gombrich dice que en ninguna ciudad como en Florencia, ciudad mercantil, fue tan intenso ese sentimiento de fe y confianza. Allí fue donde a principios del siglo XV, un grupo de artistas comenzó a crear un nuevo arte rompiendo para siempre las reglas del pasado (2007, p. 224).

El arte comenzó a ser buscado y pago por las familias de buen nombre, principalmente los mecenas, que buscaban a través del arte mostrar su buen gusto y poder. En el renacimiento, el arte es de los hombres, para los hombres, dejó de ser arte del hombre para Dios, esto es tomado de sus antecesores los griegos. Los mecenas pedían a sus artistas que les realicen retratos, lo mismos no eran del todo realistas, ya que al tener la necesidad de mostrarse poderoso, pedían mostrarse bellos, siguiendo con la línea de ideal de belleza de la cultura Greco-romana. En cuanto a los temas de los murales de Carina Monasterio, generalmente son hechos a pedido, por lo que la artista realiza una investigación previa y una recolección de imágenes para así trabajar sobre varias ideas hasta que finalmente arma el boceto final.

En este caso, se evidencia que al igual que los artistas del renacimiento, la muralista realiza obras a pedido, aunque ya no dependiendo del mecenas sino del cliente que la contrate por su trabajo.

En el Renacimiento se comenzó a utilizar la técnica de claroscuro, que consiste en el uso de contrastes fuertes entre volúmenes, unos iluminados y otros ensombrecidos, para destacar más efectivamente algunos elementos. A diferencia de esto, Carina Monasterio utiliza la técnica de superposición de transparencias por capas, que consiste en utilizar un color de base e ir superponiendo diferentes colores aguados generando un color completamente diferente al que conseguiría si realizará la mezcla de pigmentos, utilizando colores vibrantes complementándolos con su complementario. Ambos logran el mismo efecto, pero con una técnica diferente.

Lo más destacable del arte renacentista fue el desarrollo de la forma de representar la perspectiva y el mundo natural con tanta fidelidad; se interesaron especialmente en la anatomía humana y las técnicas de construcción arquitectónica. En cuanto a la perspectiva, y a llevar a la pintura el mundo natural de manera casi igual a la realidad, la muralista genera una falsa perspectiva realizada con formas que superpone y mezcla.

Para crear su “falsa perspectiva”, en una obra utiliza la técnica del collage, recorta diferentes formas y colores, y así construye la obra que luego lleva a cabo a escala, las figuras de adelante las realiza en una paleta intermedia baja, y por detrás, genera una ilusión espacial generada por el contraste de valor alto que le da al fondo.

En el siglo XV, los pintores estaban en una búsqueda constante de la perspectiva, era objeto de estudio y reflexión para muchos artistas, y se trató de llegar a la ilusión de espacio tridimensional de una forma científica y reglada. Posteriormente en el siglo XVI, fue la etapa culminante de la pintura renacentista, y denominada por ello a veces como Clasicismo.

Los pintores asimilan las novedades y la experimentación cuatrocentistas y las llevan a nuevas cimas creativas.

Este es un punto en común con algunos de los murales de Carina Monasterio, ya que la artista genera una composición de “ventana” poniendo un objeto grande en primer plano y objetos pequeños por detrás, como si estuvieran en un risco o asomada a una ventana.

Gombrich dice que en el renacimiento gustaban de utilizar colores puros y precisos, siendo su coloración preferida el oro refulgente con el azul ultramar intenso (2007, p. 326).

Este es un punto en común con los murales de Carina Monasterio, ya que para ella la utilización del color es una de las cosas más importantes a la hora de componer una obra, El color en su valor es la frase con la que describe sus obras, siendo los colores que más utiliza el magenta y el amarillo por considerarlos los más puros. Así como el azul ultramar en el renacimiento era el color más costoso porque provenía de las conchas marinas que se encontraban en las profundidades o se extraía de la piedra azurita, lo es actualmente el color magenta (elaborado con quinacridonas, colorantes magenta desarrollados en los años 1930, más oscuro que el magenta de cuatricromía, debido a que los artistas pueden diluir o aclarar los colores al hacer sus mezclas; en cambio, el magenta de cuatricromía, es relativamente claro para que su valor no difiera mucho del de la tinta amarilla con que debe combinarse).

Los artistas florentinos no estaban preocupados por representar los objetos con los colores reales en sus obras sino que, afirma Gombrich, le daban más importancia a la forma (2007, p. 326). La artista estudiada utiliza la misma técnica, ya que lo importante es lo que ella quiere representar, aunque si está más que presente el color en su obra, no utiliza los colores reales para representar las formas o personas. Giogione en su cuadro La tempestad, no dibujó las cosas y los personajes aislados para distribuirlos después en el espacio, sino que consideró el paisaje, la naturaleza y los personajes como un conjunto, dice Gombrich, y también afirma que éste fue un paso hacia delante sobre un nuevo dominio de casi tanta trascendencia como la perspectiva. A partir de aquel momento, la pintura sería algo más que dibujo y color, sería un arte con leyes ocultas y recursos propios (2007, pp. 330-331). Esto también aplica a la manera de componer un mural que utiliza Carina Monasterio, ya que cuando crea un boceto a través del collage lo conforma teniendo en cuenta tanto los fondos o paisajes como las personas, y va conformando con los diferentes componentes del proyecto una obra final que fusiona formas, colores y una manera muy particular de expresarlo.

Tiziano, con su obra El joven inglés, obtuvo su mayor fama entre sus contemporáneos, comparado con los retratos primitivos, esta obra parece sencilla y sin esfuerzo, no contiene nada de minucioso como la famosa obra La Mona Lisa de Leonardo Da Vinci, pero su obra parece tan viva como el famoso cuadro de Leonardo. Tiziano convencía a los mecenas de que a través de su arte podrían perdurar a través del tiempo, afirma Gombrich. (2007, pp. 333-334). Tomando el concepto de Tiziano de creer que podía convencer a sus mecenas de que a través de su arte podían perdurar en el tiempo, lo relaciona directa e indirectamente con el Mural para la casa por la identidad Abuelas de Plaza de Mayo de la artista, ya que es por un lado un mural que fue pedido para recordar a los nietos desaparecidos y encontrados de las abuelas de plaza de mayo, y a su vez un mural generalmente es realizado para perdurar en tiempo. Aunque la artista no convenza a su cliente de este factor, es algo que se da naturalmente a la hora de realizar un mural.

Otro cambio importante a partir del clasicismo fue que se comenzaron a hacer cuidadas composiciones basadas en formas geométricas (triángulos y cuadrados) o simétricas, al igual que cuando la muralista realiza sus bocetos con un collage realizado con formas geométricas, desde donde parten sus creaciones que luego son llevadas a grandes murales, si analiza morfológicamente las figuras, están realizadas con trazos rectos y formas geométricas.

Tanto los artistas renacentistas como los de la actualidad, estaban interesados en diferentes áreas del arte, no sólo si eran pintores en acrílico, estudiaban pintura, sino que también, ilustraciones de grabados en madera, pintura en acuarela, tallado y diferentes maneras de expresar el arte, claro ejemplo de esto, según cuenta Gombrich, era el gran artista Alberto Durero. (2007, pp. 342-343). Al ser Carina Monasterio y sus colegas artistas de la actualidad, tienen ese punto en común con los artistas renacentistas, ya que en la entrevista, la artista cuenta todos los estudios que necesitó adquirir para ser la muralista que es actualmente. Es un punto en común con sus contemporáneos realizar diferentes estudios y maneras de expresar el arte, desde lo más básico como tomar clases de dibujo y pintura, hasta clases de danza área. Todo lo que los rodea y los nutre de arte es inspiración para los artistas.

En cuanto a la firma de las obras del renacimiento, siempre estaba presente, pero únicamente por hombres, aunque la realización sea de una mujer. En el caso de la muralista, ella realiza sus obras de manera individual, o en el caso de que los murales sean de gran tamaño, trabaja con un equipo de ayudantes que posean conocimientos sobre la manera de pintar, que sepan armar los colores viendo los bocetos y que trabajan bajo su dirección. La única firma que aparece en la obra es Monasterio, ya que al diseñar y dirigir la obra se le atribuye.

En general prefiere no trabajar en murales colectivos.

Conclusiones

Luego de estudiar en profundidad el Arte del Renacimiento, sobre todo la pintura, los detalles de las obras, la manera de expresarse en el período, y también de haberle realizado reiteradas entrevistas a la muralista Carina Monasterio, se puede concluir en que aunque tenga infinitos años de diferencia, culturas y pensamientos, siempre es posible encontrar similitudes.

El arte es eterno, y son aquellos detalles los que marcan las diferencias y los puntos en común entre los distintos períodos de tiempo.

Las sociedades y las culturas pasan y desaparecen, pero el arte perdura en el tiempo. Sorprendentemente luego de realizar el ensayo, se puede dar cuenta de que aunque se crea que por ser períodos completamente diferentes, en cuanto a la manera de vivir, de creer, de conocimientos, de actitudes y de la vida en general, no podrían haber tantos puntos relevantes en común entre diferentes artistas del Renacimiento, con una muralista joven y contemporánea, si el arte no fuera eterno.

Bibliografía

Gombrich, E (2007). La historia del Arte. Buenos Aires: Ed Sudamericana.

Monasterio, C. (2015). Imágenes de la artista, Disponible en: https://www.facebook.com/carina.monasterio.5?fref=ts


Ilusionismo espacial fue publicado de la página 59 a página61 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

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