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La secuela viva del arte primitivo

Prada, Mary

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

ISSN: 1668-5229

Ensayos Contemporáneos. Edición XV Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2015 Ensayos sobre la Imagen. Edición XVII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2015

Año XII, Vol. 71, Noviembre 2015, Buenos Aires, Argentina | 98 páginas

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Introducción

El tema central del trabajo es el artista colombiano Pedro Cabrera, pintor y escultor contemporáneo. Mediante un recorrido por su obra se evidenciarán sus propias técnicas y el modo en que fue encontrando su estilo. También se reconocerá mediante sus realizaciones aquellas huellas artísticas que consolidan su modo de representación, para que de esta manera, ya reconociendo al artista, se le pueda relacionar con el arte prehistórico, donde se denotará cierta influencia de éste en la obra del pintor, tal como él lo afirma. Por lo anterior el objetivo principal del trabajo es identificar los puntos de contacto entre el arte rupestre y el pintor contemporáneo, para conseguirlo se realizará una investigación sobre su biografía enfatizando en su producción artística, donde podremos resaltar las posibles similitudes de sus pinturas y esculturas con algunas imágenes rescatadas de la América antigua. Ya muchos más familiarizados con la obra de Pedro Cabrera, se analizará la composición y la construcción de la imagen, conocimiento que finalmente, para concluir este trabajo, brindará la posibilidad de afianzar las influencias que se consideran evidentes en el trabajo del artista.

Al finalizar el ensayo se habrá respondido a una serie de interrogantes que en un principio fueron fuertes motivadores para su conclusión: ¿Cuáles son las principales huellas enunciativas del artista? ¿Cómo considera Pedro Cabrera el dispositivo plástico?, entre otros.

Como marco teórico, se trabajará el autor Ernst Gombrich, un reconocido historiador de arte, especialmente en su libro titulado La historia del arte, valga la redundancia. El capítulo específico tomado para la realización del trabajo se llama Extraños comienzos, donde desarrolla con precisión el periodo que se trabajará. Este autor iniciando el capítulo realiza un planteamiento frente al concepto del arte.

Si tomamos la palabra arte para significar actividades como construir templos y casas, realizar pinturas y esculturas o trazar esquemas, no existe pueblo alguno en el globo que carezca de arte. Si, por otra parte, entendemos por arte una especie de lujosa belleza, algo que puede gozarse en los museos y en las exposiciones, […] tendremos que advertir entonces que este empleo de la palabra corresponde a una evolución muy reciente y que muchos de los mayores arquitectos, pintores y escultores del pasado jamás pensaron en ella. (Gombrich, 1999, p. 38)

Es interesante tomar este cuestionamiento, ya que plantea de algún modo un interrogante frente a la utilidad del arte como tal, el cual puede estar ciertamente ligado también a la emoción, cumpliendo con esta última un fin en sí mismo.

Desarrollo

A diferencia de la actualidad cuando se habla del arte rupestre no se puede conocer un autor como tal, claramente porque este arte primitivo data desde los años quince mil hasta los diez mil antes de cristo, donde no existía una sociedad establecida, además que porque la noción del artista como elaborador de la obra comienza a evidenciarse siglos más adelante en la época del Renacimiento. Sin embargo mediante este mismo arte, se puede evidenciar el pensamiento de nuestros antepasados, ya que está evidenciado en diferentes pinturas y esculturas, mostrando “qué clase de experiencia es la que les hizo imaginar las pinturas, no como algo agradable de contemplar, sino como objetos de poderoso empleo”. (Gombrich, 1999, p. 40).

Los rastros del arte rupestre se han encontrado en cuevas de diferentes lugares del mundo, y es interesante observar como incluso desde entonces, la imagen representada tiene tanto peso para la humanidad. Ciertamente cuando se desea hablar de arte, hay que pensar inmediatamente en un contexto, ya que es inmersa en este que el arte se resignifica, por ejemplo las pinturas tan famosas de diferentes bisontes y renos, muestran el gran conocimiento que tenía el hombre primitivo sobre éstos, evocando a la ves que eran precisamente estos los animales de caza para el hombre, completándose esta noción gracias también a los diferentes objetos prehistóricos encontrados a lo largo de los años, como las piedras esculpidas en forma de cuchillos.

Cuando se refiere al arte prehistórico erróneamente se suele tener una connotación de subdesarrollo o poca calidad estética, sin embargo Gombrich afirma:

No debemos olvidar nunca que, al hablar de arte primitivo, el término no implica que los artistas sólo posean un conocimiento primitivo de su arte. Por el contrario, muchas tribus han desarrollado una habilidad verdaderamente asombrosa en la talla, los trabajos de cestería, la preparación de cuero o, incluso, en la forja de metales. (Gombrich, 1999, p. 44)

Además de lo anterior cabe destacar cómo la imagen comienza a tener un nivel narrativo donde se pueden expresar diferentes acontecimientos, utilizando como una herramienta para favorecer la caza, por ejemplo en el neolítico, donde ya se comienza a hacer evidente la figura humana, se muestra cómo el hombre con flechas atenta contra los animales, siendo casi como una especie de manual.

Ya contextualizado el arte primitivo, ahondaremos en la figura de Pedro Cabrera, este artista como mencionaba anteriormente nació en Huila, Colombia, un departamento reconocido por su movida cultural. En cuanto a academia, Cabrera se formó en el país, estudiando la misma carrera en dos diferentes universidades, una de las cuales es la Universidad Nacional, la cual tiene un gran prestigio como instituto educativo.

Desde muy joven se vio interesado por el mundo del arte, y basó sus estudios en diferentes técnicas y la investigación sobre los murales.

Con respecto a sus cuadros, a sus pinturas especialmente se le puede encontrar dos dimensiones que podrían definirlo “La vivacidad del color y las formas oníricas que habitan sus lienzos. […] La luz en su sombra, […] a través de los contrastes una multitud de planos y profundidades que sólo adquieren significado en la imaginación del espectador” (Cabrera, 2007). Esta última, por decirlo de algún modo, definición es la que interesa especialmente para hacer la primera aproximación de la obra del artista con los grabados rupestres, y es precisamente esa superposición de imágenes, la cuestión del traslucido. Incluso como afirma Gombrich “pocas de estas pinturas se distribuyen con claridad por los techos o las paredes de la cueva […] Por el contrario, están colocadas allí confusamente, una encima de la otra y sin orden o designio aparente” (Gombrich, 1999, p. 42), ciertamente se encuentra un paralelismo en este tipo de expresión sin embargo se pueden evidenciar a la vez, grandes discordancias entre la una y la otra, por ejemplo el tema del color, el cual genera una gran distancia entre ambas, debido también por la falta de investigación de entonces sobre este, y a la facilidad que hoy en día existe al conseguirlos, puesto que como es conocido, nuestros antepasados realizaban estos bocetos con barro e incluso con la sangre del animal.

Evidentemente el arte de Pedro Cabrera, ha sido influenciado por muchos otros estilos artísticos a lo largo de los años, él afirma:

Las influencias artísticas, se remontan a la prehistoria, el arte rupestre me impresionó a primera vista, de allí tome mis primeros códigos de trabajo; el renacimiento fue otro episodio similar, Miguel Ángel, Rafael, Da Vinci, y muchas escuelas a través de la historia. (Cabrera, 2015)

Esas otras escuelas que menciona deben estar ligadas ciertamente a la vanguardia fauvista, por la saturación del color, donde por ejemplo el negro que se evidencia en su obra parece ser más bien, un modo bien oscuro del color que le acompaña, por ejemplo el color azul en su pintura Vuelo en el Paraíso.

Por otro lado, también está afectado por el arte abstracto ciertamente, lo cual se puede evidenciar en todos los cuadros que pinta e incluso en las esculturas que realiza, donde las formas son confusas, remiten a lo onírico, y se ven pocos rasgos con figuración, a pesar de ser precisamente éstos los que interesan para denotar el segundo rastro del arte primitivo en la obra del autor. En sus obras, constantemente aparece el animal entre las pocas figuras distinguibles, especialmente aves y peces, existiendo la huella enunciativa constante de representar éste. Si bien en el arte rupestre era especialmente importante representar animales para la caza, como los que se habían mencionado anteriormente, también se encontraron en algunas cuevas la representación de pájaros.

Ya finalizando, en cuanto a la escultura del artista, se pueden observar bastantes referencias al arte rupestre, con respecto a la talla, aunque de algún modo cambia el dispositivo, ya que en la prehistoria la talla se llevaba a cabo en piedra mayoritariamente, el artista hace obras, en madera o en vidrio. Sin embargo, aunque la técnica se ve mucho más desarrollada que en ese entonces hasta hoy en día, la geometrización de las formas, el uso del espiral, son puntos de contactos entre el pasado y el presente.

Conclusiones

El arte, desde sus inicios, influencia cada artista próximo, confluyendo en nuevas formas que pueden crear nuevos paradigmas, incluso aunque cada individuo interesado en el arte como medio de expresión no tenga la total certeza de cuál, ciertamente una representación artística de tiempos anteriores, está tomando vida en la obra de éste. Como el arte egipcio, puede influenciar al cubismo, éste último puede hacerlo con artistas contemporáneos como por ejemplo Conrado Domínguez, un artista mexicano. Este mismo acontecimiento se puede evidenciar en la escritura, donde textos anteriores tratan de algún modo todas las temáticas existentes para contar surgiendo incluso la frase popular que plantea que “todo se ha contado ya”. Sin embargo el énfasis deja de radicar en el qué se cuenta, en la literatura, o en el con qué se cuenta, en las artes plásticas, adquiriendo importancia la noción del cómo se expresa esa nueva creación.

De este modo le brindan la posibilidad al artista contemporáneo de encontrar otra manera para reanimar el pasado, ejercicio que precisa una gran creatividad y talento. Es importante conocer la envergadura artística a lo largo de los años, reconocer los diferentes movimientos, las distintas culturas, y los contextos sobre todo para comprender de un modo más concreto el peso y el aporte que todo el recorrido genera en los nuevos artistas. Ciertamente el significado de cada periodo artístico tiene su significado fundamental en el tiempo en el que se desarrollan, por ejemplo, no serían reconocidas del mismo modo las vanguardias si no se tuviera en cuenta el periodo de entre guerras, o quizá no se valoraría de igual manera las pinturas rupestres si no hablaran de los inicios de la humanidad.

Técnicas, modos de realizaciones y temas, ya han sido expresados por diferentes artistas a lo largo de los tiempos; lo interesante es poder asumir una postura flexible frente a éstas, para poder tomarlas como parte de nuestro patrimonio y realizar nuestras nuevas elaboraciones de un modo consciente, suscitando de este modo la multiplicidad cultural.

Bibliografía

Cabrera, P. (2007). Pedro Cabrera pintor y escultor. Disponible en: http://pedro-cabrera.blogspot.com.ar

Gombrich, E. (1999). Historia del Arte. Extraños comienzos. México DF: Editorial Diana.


La secuela viva del arte primitivo fue publicado de la página 61 a página63 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº71

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