Estudiantes Internacionales Estudiantes Internacionales en la Universidad de Palermo Reuniones informativas MyUP
Universidad de Palermo - Buenos Aires, Argentina

Facultad de Diseño y Comunicación Inscripción Solicitud de información

  1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIX >
  4. Tic y Educación. Mitos sobre la innovación

Tic y Educación. Mitos sobre la innovación

Asinsten, Juan Carlos

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIX

ISSN: 1668-1673

III Congreso de Creatividad, Diseño y Comunicación para Profesores y Autoridades de Nivel Medio. `Interfaces Palermo´

Año XVII, Vol. 29, Noviembre 2016, Buenos Aires, Argentina | 214 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

Ante la aparición de cada nueva tecnología, las personas tenemos una tendencia a atribuirle capacidades casi mágicas para solucionar problemas difíciles. Sucedió, por ejemplo, en la educación, con la aparición de la radio, el cine y la televisión. Muchos docentes confundieron sus aspiraciones con la realidad y atribuyeron a esas tecnologías posibilidades arrolladoras de transformación de la educación. Esas posibilidades nunca se concretaron, por lo menos en las dimensiones anunciadas en su momento. No es que el cine, la radio, la televisión no aportaron nada a la educación. Lo que sucedió es que esos aportes estuvieron lejos de las expectativas iniciales. Inevitablemente sucedió lo mismo con la aparición de las hoy llamadas TIC.

Palabras clave: mito - tecnologías de la información y la comunicación – innovación - nativos digitales.

Las innovaciones tecnológicas tienen una capacidad hipnótica sobre muchas personas, entre las que nos encontramos los educadores. Les solemos atribuir capacidades casi mágicas para resolver problemas complejos, lo que muy pocas veces sucede en la realidad.

Un ejemplo son las ingenuas apreciaciones de Sarmiento referidas al telégrafo, que nos relata Horacio Reggini (1997, p.114)). El telégrafo no hermanó a todo el mundo ni evitó los conflictos armados. Claro que sirvió para muchas otras cosas, pero no ligó “a los hombres civilizados en un solo sentimiento al progreso humano”.

La radio, desde luego, no fue la excepción. El siguiente texto da cuenta de ello.

El objetivo dominante y central de la educación con apoyo de la radio es traer el mundo al salón de clase, poner los servicios universalmente accesibles a los mejores profesores... Puede llegar el tiempo cuando la radio sea tan común en el salón de clase como el pizarrón. La instrucción apoyada con la radio estará integrada a la vida de la escuela como un medio educativo aceptado.

El texto, de 1932, ha sido utilizado recurrentemente en seminarios y congresos, cambiando “la radio” por cualquier otra tecnología, para demostrar cómo las utopías prenden en los ambientes educativos (citado por Rey Valzacchi, Jorge, 2003).

La aparición de las computadoras personales y su incorporación paulatina a las escuelas produjo una catarata de “promesas”, que llegaron incluso a pronosticar la desaparición de las instituciones educativas de todos los niveles, las que vendrían a ser reemplazadas por proceso de autoformación basados en la información existente en Internet y (más recientemente) la colaboración entre pares. No vamos a detenernos en los mitos “genéricos” sobre el significado de las TIC en la educación, que excede el alcance de esta presentación.

Solamente un par de opiniones que ponen el tema “en su lugar” Según Mariano Sigman, investigador del Conicet y profesor visitante de la Universidad Di Tella “En muchos se utilizan juegos para estimular capacidades cognitivas, pero arrojan un éxito moderado (…) No existe un casco mágico para aprender sin esfuerzo”. (Citado por Nora Bär, 2013).

Una investigación de Ruth Clark (s/f) (colaboradora de Richar E.Mayer) resume más de 300 investigaciones que comparan el aprendizaje multimedia (con computadoras) con el aprendizaje con medios “tradicionales”, obteniendo resultados neutros, con desviaciones pequeñas en ambas direcciones, que reflejan la calidad concreta de las metodologías utilizadas en los experimentos.

Hipertexto, divino tesoro Los textos enlazados existen desde hace mucho, mucho tiempo. El “véase también...” que nos mandaba a leer en otra página del mismo material, o en otro libro o publicación, cumplía la misma función que el hipertexto en la actualidad. Pero no hay dudas de que el “ver también...” al alcance de un solo clic potenció el recurso hasta límites insospechados antes.

Las exageraciones no se hicieron esperar: la afirmación que sostiene que el hipertexto permite al lector armar recorridos ni imaginados por el autor, es una que se sigue repitiendo (aunque en menor medida). Esto es (hasta ahora por lo menos) falso: los enlaces que puede seguir el lector son los que el autor estableció (y codificó) voluntariamente.

La idea de textos que se bifurcan hasta el infinito es muy atractiva, siempre que no olvidemos el “pequeño detalle” de que la lectura por parte de las personas es siempre lineal: leemos un texto a continuación de otro, y dentro del texto, las palabras tienen un orden establecido según la gramática de la lengua. Este “pequeño detalle”, que desde el principio nos pareció obvio, fue ignorado por los entusiastas de las innovaciones, comenzando por Landaw, que escribió un grueso volumen describiendo los significados del hipertexto.

Dejemos que un entusiasta divulgador de esas maravillas rebobine sus reflexiones. Dice Alejandro Piscitelli (2004):

Como bien dice Pareja Tosca, Landow exagera, sus hipertextos de curso son bastante menos abiertos de lo que proclama, y además más recientemente redujo su definición, que pasó de ser una catedral de palabras enlazadas a una más trivial como tecnología informática. (...) Pero en realidad aquí hay mucho más deseo que realidad.

Una cosa es poder elegir en qué dirección navegar, saltar o saltear, y otra muy diferente es ser el autor del texto. El principal error de estos hipetextualistas libertarios fue haber confundido la epistemología de la recepción estética con la materialidad de un tipo de estructura organizativa del hipertexto.

Ironizando Pajares Tosca insiste que en el caso del hipertexto lo que hay es menos y no más libertad de elección que frente al texto ordinario. (...) Fuimos muchos los que confundimos el funcionamiento del hipertexto como la reproducción más acertada imaginable del funcionamiento cerebral, mientras que el libro habría sido una estratagema del logos occidental por disciplinar capacidades analógicas de la razón aherrojándola en las mazamorras imitativas de la analítica aristotélica, cartesiana e incluso hegeliana.

El hipertexto existe, es una realidad irreversible y, como sucede con muchas otras innovaciones tecnológicas, es muy útil para algunas cosas y menos para otras. Por ejemplo, hace tiempo que se sabe que un exceso de conectores hipertextuales no ayuda a la buena comprensión de un texto, y puede ser el camino al abandono prematuro del mismo, siguiendo intrincados caminos de los que no siempre es sencillo regresar para retomar.

Ahora, todos seremos autores Dejar de ser solamente consumidores de información y convertirnos en productores o coproductores de la misma es un objetivo loable, correcto, indiscutible.

La aparición del formato de Blogs en Internet pareció permitir la universalización del concepto: ahora todos seremos escritores.

Los números parecían dar la razón: de menos de 50 Blogs en 1999 se pasó a más de 120 millones en 2007.

La principal ventaja del Blog es la facilidad de publicar, al alcance de personas con poca formación tecnológica y con deseos de poner sus escritos (o imágenes, o videos) al alcance de millones de visitantes. La realidad es que los visitantes a un Blog suelen no ser millones (dependiendo del interés que despiertan) y que la facilidad de publicar es un arma de doble filo, ya que muchos Blogueros sin vocación ni motivación abrieron uno, que se paralizó y abandonó después del segundo o tercer posteo.

Parece una perogrullada pero, para escribir es necesario tener algo que decir. Y para escribir en un Blog, la voluntad de hacerlo periódicamente (renovar lo que se publica), y el tiempo disponible necesario. Y, claro, quienes se subieron a una moda sin entender que los Blogs son solamente una herramienta, pronto abandonaron el medio y se pasaron a otros más “amigables”.

Twitter, por ejemplo, que permite producir profundas reflexiones en 150 caracteres...

En un escrito divertido y sarcástico, el periodista (se resiste a ser llamado Bloguero) Hernán Casciari (2008) dice:

De aquí a uno o dos años, quedarán en pie únicamente los Blogs de las personas que tengan algo para decir; pero rebautizados como lo que al fin y al cabo son: páginas y sitios en Internet. (...) Un Blog es una herramienta de trabajo, nada más. Y no es revolucionaria ni es fenomenal. Es útil para el que tenga algo que decir. Para lo demás, habrá siempre nuevas modas.

Profético. Los Blogs no han muerto. Sobreviven los que tienen algo para decir... y que sea de interés de otras personas.

Como refieren Dussell y Quevedo (2010, p.20), según un informe difundido por la BBC, “el 90% de los Blogs está inactivo actualmente”.

Los nativos digitales: mito dañino Hasta aquí hemos mencionado mitos que podríamos llamar “inofensivos”. De escaso impacto por sí mismos, salvo la decepción de quienes abrigaron expectativas desmesuradas sobre algunas de las tecnologías referidas.

No ocurre lo mismo con el mito de los nativos digitales.

Eludiendo lo “políticamente correcto”, el investigador de la Universidad de Murcia (y otras) Miguel Zapara Ros (2015), afirma: “La metáfora de los nativos digitales, además de estúpida, es perversa”.

Prenski (Mark, 2001) desarrolló la teoría basada solamente en afirmaciones y ninguna comprobación científica (ver referencias en el trabajo de Zapata Ros), acerca de que quienes habían nacido a partir de determinada fecha, en un mundo donde las computadoras ocupaban un lugar creciente, tenían determinados atributos y competencias, por el solo hecho de responder al almanaque.

Sus entusiastas seguidores redujeron la metáfora a la afirmación, repetida hasta el cansancio, de que “los jóvenes vienen con un chip incorporado”. Lo que seguimos escuchando hasta el presente, en Congresos y otros eventos académicos, aunque hasta el propio Prensky ya se desdijo (parcialmente) de sus afirmaciones iniciales.

Un trabajo universitario encontrado casi de casualidad recopila todos los lugares comunes referidos al tema (Armuelles y otros, 2012). Incluye la referencia de una autoridad académica que reconoce que no sabe configurar un teléfono, similar a las decenas de agradecimientos a hijos y sobrinos que armaron el power que acompaña las presentaciones en eventos de los inmigrantes digitales que apologizan lo del chip incorporado.

Desde luego que no estamos negado que hay cambios en el mundo, ni creemos que los jóvenes de hoy son idénticos a los de hace medio siglo. Tampoco es nuestra intención analizar las (seudo) teorías de Prensky (Zapata Ros, 2015) sino las simplificaciones de sus seguidores en el sistema educativo, que son las que tienen efectos en la actividad de los mismos.

La primera cuestión es cuánto saben de TIC los nativos digitales. Contrariando la suposición de los cultores de lo del chip integrado, saben bastante poco y sus conocimientos se concentran en algunas áreas. Mencionamos algunos testimonios: Como puntualizan Dussel y Quevedo (2010, p. 58):

Los estudiantes de los profesorados parecen estar lejos de la categoría de nativos digitales. Hay docentes que manifiestan que han dado por sentado el uso básico de las tecnologías por parte de sus jóvenes alumnos -supuestos nativos digitales- y se han encontrado, con sorpresa, con que estos saberes no están disponibles. No saben usar computadoras, les tienen miedo, no saben mandar correos electrónicos, son algunos de los déficit señalados.

El diario La Nación publicó el 8 de agosto de 2007 un artículo titulado “Los jóvenes saben más que sus maestros”, frase que atribuyeron a Nicholas Burbules. Lo interesante es que el artículo fue abierto a opiniones de los lectores: la absoluta mayoría de los docentes que opinaron estuvieron en desacuerdo con esa afirmación, y abonaron sus opiniones con su experiencia de aula, que coincide con la de Dussel y Quevedo (Dussel ha vertido opiniones similares, fruto de sus investigaciones de campo, en varios documentos y conferencias).

Me permitiré una referencia personal. Durante el Seminario de RUEDA (Red Universitaria de Educación a Distancia), en Mendoza, en octubre de 2013 me llamó la atención la distancia entre las afirmaciones de los participantes que glosaban aquello del chip incorporado y repetían lo recogido en lecturas sobre el tema, con lo que aportaron docentes que estaban comenzando a trabajar incorporando tecnologías en sus cátedras. Los nativos, relataron, se resisten a usar TIC para sus tareas y rehuyen al uso de espacios virtuales (aulas expandidas).

Todo lo anterior no pretende negar la relativa soltura conque los adolescentes y jóvenes se enfrentan con los dispositivos TIC (computadoras, tablets, smartphones).

Han nacido y crecieron en ambientes plagados de botoneras (y hoy de pantallas táctiles). No debería causar tanto sombro que un bebé de meses descubra que tocando la pantalla de la tablet algo visual sucede. Experimento que repiten gatos de cualquier edad y, seguramente, chimpancés y otros mamíferos superiores.

Ocurre que los niños se apropian de su entorno. Del que les toca por nacimiento y crianza. En distintas charlas y conferencias propongo el interrogante: ¿Qué es más difícil de manejar, un mouse o un caballo? Experiencias concretas me indican que el mouse es muchísimo más dócil que un caballo, por más manso que sea. Sin embargo, nos asombran los chicos que manejan con soltura el mouse (o la pantalla táctil), pero no produce el mismo efecto ver a niños de cuatro o cinco años arrear vacas, montando en pelo, como podemos registrar en cualquier tambo en nuestra campiña.

Sobreestimar lo que los presuntos nativos saben de TIC, lleva a establecer estrategias inadecuadas. Creer que los alumnos enseñarán a los docentes redunda en que las TIC se usen poco y mal. Como apunta el artículo citado de Zapata Ros, o Sylvia Martínez (2012), que en un debate en Eduteca afirma: “Llamar “nativos digitales” a los estudiantes es una excusa para no enseñarles a usar bien las TIC”.

En nuestra opinión (y la de mucho otros), el resultado más nocivo de la metáfora es que ha servido y sirve para que muchos docentes justifiquen sus miedos y prevenciones, no solamente (y no tanto) para el uso personal de TIC, sino para incorporarlas a sus prácticas en el aula.

Y es un obstáculo para el desarrollo y el aprendizaje de los docentes adultos. Si para aprender no solamente hay que querer aprender, sino que hay que creer que se puede aprender, ¿Qué sucede cuando desde fuentes académicamente prestigiosas se les dice a los docentes: esto no es para vos? Además de venir con el chip incorporado, lo que incluye conocimiento sobre el uso de TIC como rasgo genético, “Las nuevas generaciones saltan, navegan, se conectan y desconectan. Leen en diagonal, muy rápidamente, se informan por títulos y por fotos”. Baeza (s/f). Aunque no conocemos a la autora, el trabajo ha sido publicado por la Universidad del Salvador, lo que lo hace representativo.

Falso. Lo de la “lectura en diagonal”. Leer en diagonal no es un modo que se elige voluntariamente. Se usa para un reconocimiento superficial de un escrito, o para buscar en este información puntual. Para leer en diagonal hay que ser un lector experto, y ese modo de acceso a los textos requiere, además, un cierto conocimiento del tema o disciplina (para reconocer las palabras clave).

Pero la afirmación sirve para renunciar a impulsar la lectura comprensiva, tan necesaria en la educación superior.

Si ahora los jóvenes leen de otra manera, adaptemos la educación a esos nuevos modos, y no insistamos en prácticas obsoletas, propias de adultos mayores...

Podríamos seguir enumerando otros superpoderes propios de los nativos digitales, adquiridos por haber nacido después de 1980 ó 1990, tales como la capacidad de realizar varias tareas simultáneamente, o el de reemplazar el obsoleto lenguaje escrito por el de las imágenes. Creemos que es suficiente para los objetivos que nos propusimos: alertar sobre el efecto dañino de los mitos sobre el uso de TIC, alentar la actitud crítica frente a las afirmaciones mitificadoras, aunque vengan de fuentes prestigiosas, alentar a buscar otras fuentes y cotejar las afirmaciones con la realidad que vivimos los educadores.

Referencias bibliográficas Armuelles, F., Pérez, L. y Pinto, I. (2012). Inmigrantes y Nativos digitales. Universidad de Panamá. Facultad de Ciencias de la Educación. Recuperado de http://es.slideshare.net/rortegac8305/trabajo-escrito-nativos-e-inmigrantes-digitales Baeza, S. (s/f). TIC: familia y escuela. Reflexiones desde una mirada responsable como padres y educadores.

Recuperado de p3.usal.edu.ar/index.php/signos/article/download/1815/2268 Bär, N. (2013, abril 21). Nuevas tecnologías: cómo están cambiando la forma de aprender. La Nación. Recuperado de http://www.lanacion.com.ar/1574797-viene-de-tapa-nuevas-tecnologias-como-estan-cambiando-la-forma-de-aprender Casciari, H. (2008, noviembre 16). Una charla sobre la muerte de los Blogs. Recuperado de http://editorialorsai.

com/Blog/post/una_charla_sobre_la_muerte_de_los_Blogs Clark, R. (s/f) Aprovechamiento de los recursos multimedia para el aprendizaje. Recuperado de http://es.scribd.com/doc/27273987/Captivate-Leveraging- Multimedia#scribdhttp://es.scribd.com/doc/27273987/Capt ivate-Leveraging-Multimedia#scribd Dussel, I., Quevedo, L. (2010) Educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos ante el mundo digital. Fundación Santillana. Para el VI Foro Latinoamericano de Educación. Buenos Aires.

Martínez, S., Prensky, M. (2012). ¿Son solo un mito los nativos digitales? Recuperado de http://www.eduteka.org/SiNoNativosDigitales.php Piscitelli, A. (2004). Escritura no secuencial. Ejemplos. Teoría. Recuperado de http://www.ilhn.com/datos/teoricos/archives/001809.php Reggini, H. (1997). Sarmiento y las telecomunicaciones. Buenos Aires: Galápago.

Rey Valzacchi, J. (2003). Horizonte Magazine. Recuperado de http://www.horizonteweb.com/magazine/Numero43.htm Zapata Ros, M. (2015). La metáfora de los nativos digitales. Recuperado de http://miguelzapataros.tumblr.com/post/108431397820/la-metafora-de-los-nativos-digitales

Abstract: With the emergence of each new technology, people have a tendency to attribute almost magical abilities to solve difficult problems. It happened, for example, in education, with the advent of radio, film and television. Many teachers confused their aspirations with reality and attributed to these technologies sweeping possibilities of transforming education. Such possibilities never materialized, at least in size announced in due course. It is not that cinema, radio or television did not contribute anything to education. What happened is that these contributions were far short of initial expectations. Inevitably same thing happened with the emergence of ICT as they are called today.

Keywords: Myth - information and communications technology - innovation - digital natives

Resumo: Ante o aparecimento da cada nova tecnologia, as pessoas temos uma tendência a atribuir-lhe capacidades quase mágicas para resolver problemas difíceis. Sucedeu, por exemplo, na educação, com o aparecimento da rádio, o cinema e a televisão.

Muitos professores confundiram suas aspirações com a realidade e atribuíram a essas tecnologias possibilidades avassaladora de transformação da educação. Essas possibilidades nunca se especificaram, pelo menos nas dimensões anunciadas em seu momento. Não é que o cinema, a rádio, a televisão não contribuíram nada à educação. O que sucedeu é que esses contribuas estiveram longe das expectativas iniciais. Inevitavelmente sucedeu o mesmo com o aparecimento das hoje chamadas TIC.

Palavras chave: mito - tecnologias da informação e a comunicação – inovação - nativos digitais

(*) Juan Carlos Asinsten: Especialista en informática educativa y educación a distancia. Coordinador general del posgrado de Especialización en Entornos Virtuales de Aprendizaje de Virtual Educa. Periodista y docente en temas de educación, tecnologías y comunicación.


Tic y Educación. Mitos sobre la innovación fue publicado de la página 45 a página48 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIX

ver detalle e índice del libro