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Práctica docente con TIC ¿Criterios de elección sin criterio?

Díaz Madero, Eduardo

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIX

ISSN: 1668-1673

III Congreso de Creatividad, Diseño y Comunicación para Profesores y Autoridades de Nivel Medio. `Interfaces Palermo´

Año XVII, Vol. 29, Noviembre 2016, Buenos Aires, Argentina | 214 páginas

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Resumen:

La práctica docente integra a las TIC a la enseñanza, requiere de criterios de selección previos, atravesados por lo didáctico; técnico y comunicacional. ¿Qué perspectivas son pertinentes considerar de este proceso reflexivo? ¿Se puede aplicar una TIC con un fin no previsto por ella? Recorreremos algunas perspectivas desde dónde seleccionarlas y cómo fundamentar su uso de TIC para enseñar. Tal vez enfocarnos en criterios que surgen de algunos trabajos y autores nos sirvan a la hora de elaborar un criterio propio, lo que finalmente nos ayudará a dar fundamento de por qué hacemos lo que hacemos para los estudiantes, al implementar las TIC en la enseñanza.

Palabras clave: tecnologías de la información y la comunicación – práctica pedagógica – aprendizaje significativo.

Introducción Los docentes nos encontramos en nuestras asignaturas enfrentados con la necesidad de generar en los estudiantes aprendizajes sólidos, significativos o profundos (Bain, 2007), lo que implica que necesitamos generar algunos procesos de re-elaboración de lo que hacemos en el aula, desde el momento de la planificación con los estudiantes.

Algunos expertos proponen que innovemos en la enseñanza, a partir de generar procesos nuevos, cambiantes y atractivos. Las políticas educativas, los programas y los proyectos nos orientan a incorporar (entre otras cosas) las TIC en diferentes partes del proceso educativo.

Entonces, realizamos cursos de uso de TIC: herramientas de la web, aplicaciones para presentaciones, buscadores, sitios de actualización de los contenidos específicos del conocimiento, redes sociales, plataformas, sitios con producciones audiovisuales, etc.

Innovar en las asignaturas se suele mezclar con acciones puntuales o con grandes procesos, pero a veces con cambiar la distribución de los bancos en el aula, innovamos.

Esto solo no basta para generar efectos esperados en los estudiantes y la implementación de TIC no nos garantiza una innovación con efectos deseados en los aprendizajes.

¿El problema está en enseñar con las TIC o en saber implementarlas? ¿Cómo revisamos los criterios que utilizamos para seleccionarlas con sentidos educativos?¡Es necesario analizar a las TIC desde una perspectiva didáctica, comunicacional y técnica, reelaborando algunos criterios de selección que cubran ciertas dimensiones en cada contexto, pues existe en las investigaciones del campo de la didáctica y las TIC: “…la necesidad de analizar las tecnologías en el marco de las diferentes prácticas culturales y pedagógicas que le dan sentido y significación” (Lion, 2000).

Conversando con colegas Al momento de escribir estas líneas, intentamos generar con más de 100 colegas algunas discusiones sobre el uso de las TIC, particularmente preguntándoles en qué circunstancias y por qué las implementaban. La idea era poner en tensión algunos criterios que acá presentamos y determinar qué otros pueden ser tenidos en cuenta, atendiendo a que la muestra solo representaba un 40% que pertenece, en su mayoría, al campo universitario y terciario.

En el ítem siguiente, los colegas compartieron su punto de vista de cómo se debería mejorar la formación docente: ¿Cómo se debería mejorar la formación de los docentes para que usemos las TIC de modo significativo para los estudiantes? ¿Qué deberían tener en cuenta los programas de perfeccionamiento? Para entender las respuestas, elegimos una TIC conocida como nube de palabras, que nos permite mostrar la mayor frecuencia de ellas (http://tagcrowd.com/). Las ideas más importantes eran: docente; Tic; herramientas; enseñanza; contenidos; didáctica; programas; uso; práctica.

El estudio preliminar parece indicar que en el grupo encuestado, las preocupaciones están en relación con la práctica docente y con la tecnología. La razón principal de selección es la mejora de la enseñanza, pero analizando los comentarios abiertos, ¿Por qué no encontramos criterios más precisos de selección de una TIC?, ¿es una preocupación en los profesores? A nuestro entender, una de las preguntas que debemos hacernos es ¿cuál sería el criterio, o los criterios, de selección de TIC en el aula?

La innovación como referencial Como anticipamos, el buscar la mejora de una asignatura en algunos aspectos al implementar las TIC, nos lleva a retomar un concepto que podemos utilizar como disparador para generar algunas reflexiones que oriente nuestra preocupación, ¿cómo evitar establecer algunos criterios de selección de TIC sin criterio? La innovación algunos profesores la presentan como actitud de mejora con la finalidad de provocar en el estudiante un comportamiento que favorezca el proceso educativo, en otros casos, la innovación tiende a generar una mejora que al profesor le permita una mayor riqueza de la práctica de enseñanza. Obviamente ambas son complementarias, no opuestas, pero ¿desde dónde nos paramos? En algunas obras, como la de Elisa Lucarelli, podemos encontrar algunos puntos de revisión del significado; implicancias de la innovación según se trate de una perspectiva tecnicista o reflexiva crítica. En principio, el primero refiere a la innovación como un proceso de cambio o mejora parcial, tal vez no atendiendo a otros.

En nuestro caso sería (perdón por la simplificación) cómo elegir unas diapositivas de Power Point en reemplazo del pizarrón, optimizando el proceso explicativo del docente, pero tal vez no variando otros; como ser la intervención o participación del estudiante.

En la posición de la innovación tecnicista, focaliza el docente una mejora y descuida otras; siendo el proceso algo así como cambiar la distribución de los bancos de clase pero el proceso sigue siendo inflexible en cuanto al desarrollo e involucramiento del alumno en el estudio, dejando así de lado las mejoras didácticas, por ejemplo. Un criterio de selección de TIC desde el tecnicismo no atiende a otras dimensiones con profundidad y riqueza, solo mirará (tal vez) qué otras herramientas mejor que las diapositivas del PPT (Power Point) pueden ser generadas para una enseñanza poco autoreflexiva.

La innovación desde la perspectiva tecnicista:

“….es percibida solamente como modificación parcial… enfatizando la preeminencia de algunos de sus elementos: se introduce una modalidad de evaluación más o menos sofisticada; se instala un recurso tecnológico; se cambian los contenidos del área disciplinar, sin que se altere el sistema de relaciones que supone la situación didáctica”. (Lucarelli, 2009)

Cuando queramos capacitarnos para el uso de las TIC en la enseñanza ¿seleccionamos programas que nos den recetas? Y en ese caso, ¿qué dejamos de lado para tener cuenta de cada contexto y las TIC? Estos enfoques pueden ser criterios cerrados de selección de las TIC, que terminan en la poca reflexión docente en el proceso de enseñanza con TIC, cayendo en el uso de en diseños preformateados.

Un enfoque así propuesto de innovación con TIC parece solo generar continuidades que replican procesos sin cambios substanciales, siendo más de forma que de fondo.

Otra perspectiva de la innovación, que nos presenta Lucarelli, es la fundamentada crítica que propone abordar el proceso educativo desde la complejidad, en donde los actores y el contexto (como los contenidos) requieren ser revisados, estudiados y atendidos a partir de pensar el proceso educativo con un mayor número de variables rompiendo con fundamento algunos marcos estáticos y respondiendo a las demandas (no solo al diagnóstico) que el docente detecta de los estudiantes (presentes y futuros), como también a los procesos de intervención que ellos pueden y conviene que realicen para un aprendizaje significativo y profundo. Un profesor que reflexione su didáctica para enseñar con las TIC innovando, revisaría de ella no solo lo que le facilita a él, sino también cómo permite al estudiante su participación, involucrándolo en el proceso seleccionando varias TIC para cada parte de la clase, interrelacionadas y/o conectadas, de modo que el alumno sea actor principal del proceso. Seguramente el docente se proponga innovar con TIC, pero ella no será la clave de mejora, será una herramienta disponible para parte del proceso, pues él se enfoca en generar una experiencia que:

“…se caracteriza por dos notas esenciales: la ruptura con el estilo didáctico habitual que diferencia innovación de otras modificaciones que se dan en el aula universitaria, y el protagonismo que identifica a los procesos de gestación y al desarrollo de la práctica nueva”. (Lucarelli, 2009)

Como una primera conclusión, necesitamos a la hora de buscar innovar en nuestras asignaturas, una cierta reflexión que nos permita dar fundamento de por qué hacemos lo que hacemos y para quién, de modo que al seleccionar una TIC, no solo enfoquemos lo que nos facilita a los docentes, sino también cómo ellas motorizan la participación de los estudiantes y nuestra propuesta educadora.

Diagnóstico y demanda en el aula Generalmente el docente trabaja sobre la hipótesis (Souto, 2012) de la transmisión y apropiación de conocimientos, siendo uno el actor central (en el sentido de impulsar, organizar, motivar los procesos educativos a través de marco y micro decisiones) y por lo tanto el que se preocupa por conocer el estado inicial del curso antes de iniciar una asignatura. Desde su saber es el que presenta/dispone a los estudiantes a recorrer algunos procesos de evaluación/autoevaluación como son los diagnósticos iniciales, que luego enriquecen el diseño curricular, las estrategias didácticas, alguna vez, la participación del estudiante en el proceso de mejora. Determinamos inicialmente (en el enfoque de este trabajo) qué TIC conocen, dominan, acceden, etc.

Sin embargo, rara vez nos preguntamos con ellos, durante el proceso, qué están necesitando para el aprendizaje, para el estudio, para el uso de otras TIC en relación con su profesión futura, etc. Nos referimos a que rara vez analizamos, durante la marcha del proceso educativo, las demandas que van apareciendo (explícitas o no tanto) entre ellos; con ellos mismos y/o con la cátedra.

Tal vez acá encontremos otro criterio que nos sirva a la hora de seleccionar una TIC, el de diseñar diagnósticos y procesos de análisis de demandas que atiendan el proceso completo y dos perspectivas de una realidad, que es compleja y nos exige interpretarla en su totalidad, dentro de las posibilidades que generemos, pues una u otra no nos bastan para anticipar cómo llevaremos adelante el proceso educativo. Sus diferencias son: Diagnóstico: Remite a etapa previa del proceso educativo; plantea una visión remedial.

Demanda: Se realiza en cualquier momento, aportando una perspectiva de comprensión. Sirve para indagar sobre: conocimientos, expectativas y experiencias.

Otro criterio de selección de las TIC, es determinar su utilidad para el diagnóstico o la comprensión de demandas en cuanto a los temas que se enseñan.

La práctica docente compleja Querer innovar en el proceso de enseñanza con TIC, con el conocimiento del grupo por el diagnóstico y análisis de la demanda, implica ofrecer actividades – clases – con contenidos al estudiante que le permitan desarrollarse como personas, más allá de la materia que pretendemos enseñar. Esto nos serviría para mejorar la planificación, pues ya no bastará estructurar qué enseñaremos, sino también cómo lo realizaremos con los estudiantes con la mediación de las TIC. Pero ¿alcanza con prever qué herramienta implemento en tal momento del proceso educativo? Si a la planificación (y perdón por esta simplificación) le sigue la práctica en el aula, ¿qué configuraciones posee cada TIC seleccionada para enseñar?, ¿todos disponen de un acceso? ¿El aula está equipada para ello? Podemos pretender trabajar con ellas, pero ¿estamos en condiciones alumnos y docentes?, ¿se resuelve con el dominio del profesor? Si los estudiantes poseen más capacidades al respecto, las dominan y conocen sus limitaciones, nos hace reflexionar ¿debemos imponer las que nosotros conocemos o nos animamos a aprender con ellos?, ¿conocemos cómo se comportan los estudiantes en esos entornos? Una posibilidad para generar una innovación más profunda, es la de elaborar el protocolo de uso de TIC con los estudiantes, cuidando así que el foco educativo del recurso (por ejemplo, Facebook) esté previsto y cuidado por todos; como también salvadas las principales resistencias.

En nuestra experiencia en el uso de Facebook compartimos algunas perspectivas de lo que genera y complica su implementación en el aula con estudiantes de nivel medio. (Ampliar en artículo sobre Educación y redes sociales en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXII [ISSN: 1668-1673].

Para utilizar una TIC para el trabajo en red no basta con entenderla desde su configuración, es también menester: “Estudiar diferentes propuestas pedagógicas para el trabajo en red, su potencialidad para la transferencia tanto en el nivel institucional como para el aula” (Kozak, 2010) El enfoque que hagamos de la práctica docente en el aula, teniendo en cuenta al estudiante como actor principal (no solo por el uso de TIC), nos exige en los criterios de selección, entender que ellos hoy son productores y consumidores de nuevos conocimientos a partir de los existentes. Con las TIC generamos enfoques desafiantes para: “Ubicar al estudiante como productor de contenido, de modo de operar con sus intereses y promover lugares de intercambio entre pares, con especialistas y con la información…” (Kozak, 2010) Reflexionar los criterios de selección de TIC desde nuestra práctica docente implica, además atender a las ejercitaciones, evaluaciones y procesos de estudio, etc., identificar qué lugar les damos a los estudiantes. Y en esto, conviene también tener presente nuestro estilo de enseñanza, como también la actualización de contenidos en el campo del conocimiento.

Qué TIC es más apropiada para cada grupo de estudiante en tal situación de infraestructura es otra manera de enfocar el problema, como ocurre con los factores políticos, las modas. A veces elegimos con criterios condicionados y así provocamos efectos no deseados en el aula.

Otros criterios explorados Recorriendo algunos trabajos rescatamos algunos planteos que convertimos en criterios (obviamente discutibles) para compartir, no con el fin de condicionar al lector, sino más bien para generar un proceso de reflexión que produzca procesos decisorios futuros de cada docente, definiendo sus criterios con criterios.

¿Qué competencias necesito desarrollar? Enseñar con TIC según la perspectiva de las competencias docentes, exige una forma de desarrollar la práctica docente y unas capacidades en el destinatario para su implementación (García, 2008). Formarse en ciertas competencias digitales para el dominio de las TIC, facilita la selección. Este pude ser otro criterio a la hora de implementar las herramientas en la asignatura, ¿qué competencias quiero, deseo, necesito enfocar en el proceso educativo; particularmente digitales con los alumnos?

¿Qué estilo aprendizaje promueven las TIC? El trabajo “Uso de las TIC de acuerdo a estilos de aprendizaje…”, en base a algunos estudiosos que hacen referencia a que el estilo es “un conjunto de preferencias; tendencias y disposiciones para hacer algo y que se manifiesta a través de un patrón conductual y de distintas fortalezas que lo hacen distinguirse de los demás” (García Cué, 2009), está en relación también con las preferencias en cuanto a qué recursos utilizamos para enseñar, para estudiar, etc. Enseñar con TIC implica conocer y comprender estas capacidades propias /ajenas para el estudio, como son el percibir, el pensar, planear, por citar algunas. Con esto queremos proponer un criterio desde el cual abordar la pregunta inicial, ¿Cómo puedo aprovechar estos estilos de aprendizaje de los alumnos cuando selecciono las TIC en el aula? (Pensemos solamente en implementar debates con videos en un grupo altamente activo: si los recursos seleccionados no potencian o se apoyan en esta tendencia para el aprendizaje y con un diseño didáctico apropiado ¿qué riesgos corremos?).

¿Las TIC como medios didácticos? Sin dudas una TIC pude ser implementada como recurso educativo, pero para ello es necesario enfocar la perspectiva didáctica y con ello traemos a dos autores como son Pere Marqués e Isidro Moreno Herrero. El primero nos propone una serie de criterios para enfocar estas herramientas como recurso, desde la forma de uso (organización; interacciones), la calidad (potencialidad didáctica) y el acierto de la elección (adecuación a estudiantes; objetivos; contenidos y contexto, como también en relación con el esfuerzo personal del profesor) (Marqués Graells, 2005). Mientras que Moreno Herrero nos introduce en una clasificación de los materiales didácticos como sus posibilidades de uso (Moreno Herrero, 2004). Tanto uno como otro nos proponen revisar, al seleccionar una TIC ¿qué criterio didáctico – técnico enfoco para su implementación?

Conclusión inconclusa El diccionario de la Real Academia Española define criterio como la “Norma para conocer la verdad o el Juicio o discernimiento” y está en relación con el conocimiento para aspirar decidir con fundamento. En Ferrater Mora (1982), el criterio va de la mano con el enfoque que posea cada uno de lo que es el proceso de conocer, sea desde el idealismo, desde el racionalismo; constructivismo; etc.

Preguntarnos cómo podemos establecer una práctica docente con TIC y sus “criterios de elección sin criterio” nos plantea la necesidad de recorrer un proceso reflexivo desde el conocimiento de la asignatura y de los recursos, de los estudiantes y el contexto, desde las capacidades y limitaciones de los actores. ¿Qué debemos conocer/saber para seleccionar una TIC? ¿Qué TIC promueve/acompaña el conocimiento en el proceso educativo? El criterio de selección no tiene que ver con el juicio solamente, necesita de conocimiento y lo que entendemos por aprender. Una clave está en establecer nuestro marco referencial que nos dé significado compartido a la acción educativa.

La contradicción que propone el título refiere a que seleccionar una TIC sin criterio, implica que el juicio decisorio es incompleto en perspectiva de lo que entendemos como proceso de enseñanza, en donde el estudiante es actor principal; en donde el docente provoca un proceso integral y profundo que rompe con los tecnicismos y provee en el espacio áulico un ámbito de aprendizaje profundo. Seleccionar con criterios sin criterios, es aplicar por la mera intención de hacerlo, sin ser capaces de explicar qué estamos haciendo con las TIC, que es lo mismo que explicar cuadráticas al estudiante porque sí o porque está en el programa.

Un criterio sin criterio es lo que hoy aparece en algunos ámbitos educativos; y en particular al seleccionar las TIC, nos encontramos con la dificultad de dar razón de ellas y su implicancia en el aprendizaje, o tal vez, podemos justificarlo pero no acompaña al aprendizaje significativo y profundo de los estudiantes. Seleccionar una TIC no es el centro de nuestro esfuerzo docente desde la planificación hasta la evaluación final de la cursada; una TIC potencia logros como también puede limitar procesos educativos debido a sus aspectos técnicos y funcionales. Seleccionar una TIC simple facilita su incorporación a la asignatura, pero diseñar una nueva TIC puede generar aprendizajes inesperados en el docente y alumnos.

Si nos enfocamos al seleccionarlas en base a algún criterio pre-elaborado por cada uno, habrá que estudiar, leer y profundizar más los detalles técnicos, como los fundamentos pedagógicos que actualmente existen para el uso e implementación de las herramientas TIC.

Éste, puede ser un interesante criterio de selección con criterio.

Referencias bibliográfícas Bain, K. (2007). Lo que hacen los mejores profesores universitarios. Valencia: Publicacions de la Universitat de València.

Balmes, J. (1976) El Criterio. Barcelona: Editorial Ramón Sopena.

Ferrater Mora, J. (1982) Diccionario de Filosofía. Madrid: Alianza Editorial García Cué, J. S. (10 de Enero de 2009). Uso de las TIC de acuerdo a los estilos de aprendizaje de docentes y discentes. (OEI, Ed.) Revista Iberoamericana de Educación, 2(48).

García, S. J. (2008). Primeras experiencias docentes. Un estudio de caso en la asignatura de “Nuevas Tecnologías aplicadas a la Eduación”. Revsita latinoamericana de Tecnología Educativa, 7(2), 159-175.

Kozak, D. (2010). Esculea y TICs: los caminos de la innovación. Buenos Aires: Lugar Editorial.

Lion, C. L. (2000). Las prácticas de enseñanza de los docentes unviersitarios analizadas desde la perspectiva del impacto de las Tecnologías en el conocimiento y desde los procesos comunicacionales. Revista del IICE, Nº 16.

Lucarelli, E. (2009). Teoría y práctica en la universidad: La innovación en las aulas. Buenos Aires: Miño y Dávila.

Marquès Graells, P. (17 de 08 de 2005). Recuperado el 18 de 5 de 2015, de http://peremarques.pangea.org/orienta.htm Moreno Herrero, I. (2004). http://www.ucm.es/. Recuperado el 5 de 1 de 2013, de http://pendientedemigracion.ucm.es/info/doe/profe/isidro/posidi.pdf Souto, M. y. (5, 6 y 7 de Diciembre de 2012). El trabajo sobre la demanda en formación docente. II Congreso Metropolitano de Formación Docente - Facultad de Filosofía y Letras - UBA. Buenos Aires.

Abstract: Teaching practice integrates ICT to teaching, requires prior selection criteria, crossed by the didactic; technical and communicational. What perspectives are relevant to consider this thought process? Can you apply ICT for a purpose not provided for her? We will visit some perspectives from which to select and how to justify their use of ICT for teaching. Maybe focus on criteria arising from some authors jobs and serve us when developing their own criteria, which ultimately will help us give substance of why we do what we do for students, implementing ICT in education.

Keywords: information and communications technology - teaching practice - meaningful learning

Resumo: A prática docente integra às TIC ao ensino, requer de critérios de seleção prévios, atravessados pelo didático, técnico e de comunicação. ¿Que perspectivas são apropriadas considerar deste processo reflexivo? ¿Pode-se aplicar uma TIC com um fim não previsto por ela? Percorreremos algumas perspectivas desde onde as selecionar e como fundamentar seu uso de TIC para ensinar. Talvez nos focar em critérios que surgem de alguns trabalhos e autores nos sirvam à hora de elaborar um critério próprio, o que finalmente ajudar-nos-á a dar fundamento de por que fazemos o que fazemos para os estudantes, ao implementar as TIC no ensino.

Palavras chave: tecnologias da informação e a comunicação – prática educacional – aprendizagem significativa

(*) Eduardo Díaz Madero: Formador de formadores, diseña y coordina los programas de Capacitación de docentes para EaD para UFASTA. Prof. de Física, Lic. en Gestión Educativa y actualmente doctorando en Educación por UNTREF.


Práctica docente con TIC ¿Criterios de elección sin criterio? fue publicado de la página 89 a página93 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXIX

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