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Promoción y difusión endógena “Centro Ceremonial Mazahua”. Una intervención de diseño

Maldonado Reyes, Ana Aurora; Portilla Luja, María de las Mercedes; Cruz Pérez, Sandra Ivett

Actas de Diseño Nº21

Actas de Diseño Nº21

ISSN: 1850-2032

XI Encuentro Latinoamericano de Diseño “Diseño en Palermo” VII Congreso Latinoamericano de Enseñanza del Diseño Julio 2016, Buenos Aires, Argentina

Año XI, Vol. 21, Julio 2016, Buenos Aires, Argentina | 258 páginas

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Resumen:

Esta ponencia presenta resultados sobre la investigación registrada “Intervención del diseño para el desarrollo de la cultura mazahua y su prevalecencia dentro del Estado de México. Caso de estudio: Promoción y difusión del Centro Ceremonial Mazahua (CCM)” elaborada por el Cuerpo Académico de Diseño y Desarrollo Social de la Facultad de Arquitectura y Diseño-UAEMéx. La cual permitió demostrar la colaboración del diseño en el desarrollo de la etnia; se realizaron aportaciones desde el diseño a partir de cuatro proyectos muy concretos orientados a la promoción y la difusión endógena, los cuales fueron implementados y examinados conjuntamente con el grupo indígena.

Palabras clave:

Diseño - Identidad - Regional - Indígena - Diseño Industrial - Diseño Grafico - Mobiliario - Señalética.

Introducción Dentro de la Universidad Autónoma del Estado de México, el desarrollo de proyectos en el sector artesanal, se destaca por la diversidad de proyectos tanto de investigación como de vinculación Universidad - Sociedad. Las disciplina del Diseño Industrial y Diseño Gráfico de la Facultad de Arquitectura y Diseño han encontrado que la práctica profesional del diseño en el sector artesanal es de suma importancia para el cumplimiento de las metas sociales que proyecta el plan de desarrollo del Gobierno del Estado de México, debido a la gran cantidad de grupos artesanales en este Estado.

Los productos a nivel de convenios en licenciatura son muchos y muy útiles para ambas partes, en primera instancia la experiencia que los alumnos obtienen al trabajar con artesanos es muy valiosa ya que el desarrollo de proyectos de apoyo al sector artesanal incluye elementos sociales complejos a los que alumnos tienen que dar solución, a su vez los artesanos se ven beneficiados con las ideas de los alumnos que si bien los resultados no son directamente aplicables, sí se observa que se apropian de ideas que permiten el desarrollo de propuestas nuevas por parte de los mismos artesanos. La licenciatura en diseño industrial propone cada periodo escolar un convenio que permite el desarrollo de estos trabajos, a nivel de concurso de propuestas, a nivel de servicio social o bien de prácticas profesionales, ya sea a nivel estatal con el Instituto de Investigación y Fomento a las Artesanías (IIFAEM) o a nivel municipal o bien con las asociaciones de artesanos o con las microempresas registradas de producción artesanal.

Otros convenios llevados a cabo con el sector artesanal tienen que ver con los servicios profesionales especializados que la facultad ofrece, en donde los productos han sido entre otros, programas de innovación y capacitación artesanal, esto incluye diseño y desarrollo de imagen de cooperativas y micro empresas, innovación en el desarrollo de productos; las propuestas y diseño de envase y embalaje para productos artesanales, la capacitación y mejora de procesos productivos, la capacitación y mejora en la selección e innovación de materiales, capacitación en la administración del negocio y el desarrollo de planes de negocio para el crecimiento de la empresa. Uno de estos convenios fue llevado a cabo por la UAEM en colaboración con la Secretaria de Turismo dentro del IIFAEM. En donde los profesores de la Licenciatura en Diseño industrial entre otros participaron como asesores e instructores. Y el convenio con el municipio de Ixtlahuaca para los artesanos de San Pedro y la Concepción de los Baños.

Como resultado de las intervenciones de la Facultad de Arquitectura de la UAEM, desde la disciplina del diseño, tanto en el nivel de licenciatura, como del cuerpo Académico de Investigación de Educación y Contexto del Diseño, se han desarrollado empleando una metodología participativa, la mejora en diversas áreas que impactan a diversos grupos artesanales del Estado, abarcando diferentes etnias indígenas principalmente dentro del área del desarrollo artesanal.

Los proyectos anteriormente descritos incluyen alianzas para el diseño, producción, comercialización y promoción de los artesanos con el propósito de coadyuvar en la mejora de su calidad de vida, a través de la promoción de sus realizaciones tradicionales, así como de su inserción en el diseño de nuevos productos. Asimismo a través del desarrollo de proyectos de Tesis, se posibilita, que los estudiantes conozcan y participen con artesanos conocimientos del sector y de los artesanos que conozcan el trabajo de los universitarios y de la disciplina.

Proyectos de investigación productos concretos para el desarrollo local estrategias de mercado alianzas con otros sectores diseño de productos apoyo para exportación, planes de negocios, formación de cooperativa, capacitación para producción y diseño, mejoras en producción, comercialización, diseño de empaque y desarrollo de marca, transferencia de tecnología, transferencia y promoción de innovación entre otros.

Antecedentes

Investigaciones relacionadas Existen dos investigaciones del Cuerpo Académico de Diseño y Desarrollo Social que puede tomarse como antecedente directo que da origen a esta investigación por un lado 2735/2008U “Signos gráficos en las artesanías mexiquenses: cerámica y textiles” cuyo objetivo fue: desarrollar un análisis iconográfico desde las funciones de significación del objeto artesanal y la iconografía empleada en estas expresiones étnicas artesanales mexiquenses, con el propósito de coadyuvar en su difusión, pretendiendo con ello contribuir al fortalecimiento y promoción de la actividad artesanal configurada a través de esta iconografía tradicional. Esta investigación presenta un análisis iconográfico desde las funciones de significación del objeto artesanal, la iconografía empleada en estas expresiones étnicas artesanales mexiquenses (Abraham J., y otros, 2011). El análisis descriptivo de estos signos, contenidos en los objetos artesanales; se clasifica de acuerdo a los materiales y procesos de producción empleados, tomando únicamente las ramas de la cerámica y los textiles. El enfoque que se empleo en este trabajo es el del diseño industrial, el proceso de investigación, no sólo alrededor del producto, sino alrededor de su usuario; y en el caso de las artesanías, además en la actividad del artesano, y en el usuario final del producto. (Maldonado Reyes, Serrano Barquín, & Varios, Factores Contextuales del Diseño, 2011) Respecto a la investigación 2875/2010U “La apropiación y significación de los objetos artesanales en las culturas indígenas (mazahua y otomí) del Estado de México”, precisa que se realizó un análisis estético-semiótico del objeto artesanal, así como de los materiales y procesos de producción utilizados por los artesanos hoy en día, a fin de presentar las relaciones estéticas empleadas. Se mostró que sus morfologías poseen una serie de patrones compositivos que han sido elaborados a través de siglos de observación del cosmos, de la vida y de sus ciclos, generando con ello un lenguaje que se reflejó en la cultura material y su relación con el medio ambiente, por lo tanto este trabajo también describe la iconografía contenida en los objetos artesanales. Desde este punto de vista, se desprende un entendimiento de los procesos culturales, diferente y complejo, donde no sólo aparecen interrogantes en torno a las relaciones y divergencias existentes entre las personas, sino también entre la relación sujetoobjeto- contexto. Finalmente, se enfatiza que el hecho de que generar comprensiones locales para plantear alternativas de vida en comunidad, se vuelve necesaria una visión sustentable para preservar la cultura. El objetivo general de esta investigación es: analizar las dimensiones estéticas de los objetos artesanales mazahuas y otomíes y su aportación en la sustentabilidad del diseño, que se alcanzara mediante los siguientes objetivos específicos: A raíz de esto dos trabajos se establecieron relación con la etnia mazahua que derivó en la solicitud de la presente intervención de la Facultad de Arquitectura y Diseño en el Centro Ceremonial Mazahua.

Registro de Investigación y Convenio En Mayo de 2013 dio inicio a la Investigación: Intervención del diseño en y para el desarrollo de la cultura mazahua y su prevalecencia en el Estado de México. Caso: Promoción y difusión del “Centro Ceremonial Mazahua” el supuesto que guió esta investigación es que la intervención del diseño contribuye al desarrollo y cohesión social de la cultura mazahua al implementar proyectos que apoyen en la promoción y difusión endógena en el Centro Ceremonial Mazahua.

El objetivo general de este proyecto fue contribuir desde la intervención del diseño con la promoción y difusión del Centro Ceremonial Mazahua (CCM) al desarrollo de la cultura mazahua y su permanencia a través de proyectos correspondientes a los objetovos específicos de esta investigación: a) Reconocer la colaboración del diseño y su significación en el desarrollo local de la etnia Mazahua para fundamentar el desarrollo de artefactos y la intervención del diseño, b) Reconocer el proceso de construcción de la identidad Mazahua y su injerencia en la cohesión social de la etnia, c) Proponer un proceso metodológico para desarrollo cultural local que permita la participación de actores de la etnia en las propuestas derivadas del ámbito del diseño, así aplicar en el centro ceremonial mazahua a través de la metodología propuesta diversos proyectos de diseño. Proyectos a desarrollar: 1) Diseño de estrategia Integral de promoción cultural endógena para el (CCM), se elaboró una estrategia de promoción adecuada que contribuyó a la preservación y permanencia de las manifestaciones culturales de la etnia mazahua, a través del (CCM), 2) Diseño de propuesta museográfica para el (CCM) de forma que se diseñó una propuesta museográfica para el Museo del centro ceremonial que permitió un recorrido organizado y una distribución acorde a la cosmovisión Mazahua, 3) Diseño mobiliario para exposición de piezas del museo del (CCM), aquí se realizó una propuesta de mobiliario para la exposición de piezas del museo del centro ceremonial para su mejor conservación y contemplación y 4) Propuesta de señalética para el museo del Centro Ceremonial Mazahua.

Aquí se llevó a cabo una propuesta de señalética para el museo del Centro Ceremonial Mazahua que permitió el reconocimiento y adecuado recorrido de las áreas del museo, al desarrollar y analizar estos elementos, su implementación y adecuado funcionamiento se sintetizan las estrategias de promoción y difusión endógena del Centro Ceremonial Mazahua.

La universidad pública tiene la responsabilidad social de realizar un aporte e intervención en apoyo a grupos vulnerables, esta investigación permite colaborar con este propósito al contribuir a promover la apropiación de identidades culturales. Es así que la promoción y preservación de las manifestaciones culturales de la etnia mazahua como grupo vulnerable, requiere de una intervención multidisciplinaria que favorezca la generación de identidad fomentando la cohesión social, cultural y regional. El Cuerpo Académico de Diseño y Desarrollo Social, acorde a estas directrices, entiende la importancia de la contribución del diseño en la construcción de conocimiento y estrategias colaborando en promoción de la cultura material endógena para la permanencia y desarrollo de la etnia mazahua.

Así esta investigación propone la intervención del diseño a través de cinco proyectos que impactan directamente en la infraestructura del Centro Ceremonial Mazahua y en los servicios y productos que se ofertan, mismos que al ser implementados derivarán en un beneficio socio económico que contribuirá también al desarrollo y cohesión social de la cultura mazahua desde el ámbito cultural.

• Tesistas Dentro del proyecto de investigación se registraron dos tesis de licenciatura y una tesis de maestría

- Licenciatura en Diseño Industrial: Museografía para el Museo del “Centro Ceremonial Mazahua por Stephanie González Amado.

- Licenciatura en Diseño Gráfico: Andrea Esperanza López Dávila. Título: “Señaletica para el Centro Ceremonial Mazahua.

- Maestría: Diseño de una estrategia para la promoción de las manifestaciones culturales indígenas. La cultura Mazahua a través del Centro Ceremonial Mazahua. Por la Lic. Sandra Ivett Cruz Perez.

• Brigada Para el desarrollo de los trabajos del Cuerpo Académico se integro por primera vez en el desarrollo de Investigación, una Brigada de Servicio Social, la cual estuvo compuesta por diez alumnos: dos alumnos de la licenciatura en Arquitectura; dos alumnos de la licenciatura en Diseño Gráfico quienes se encargaron de la propuesta de señalética del Centro Ceremonial Mazahua; cuatro alumnas de Diseño Industrial, quienes se encargaron de la museografía y la elaboración de las propuestas del mobiliario del museo y dos alumnas mas de la licenciatura en Antropología quienes llevaron a cabo los registros de las piezas del museo y determinaron su estado de conservación.

• Convenio A partir de las necesidades detectadas se propuso la vinculación de este proyecto con los actores sociales que participan alrededor del Centro Ceremonial Mazahua, se les dio a conocer los objetivos de este proyecto y se respaldó a través de un convenio conformado con cinco instituciones corresponsables: el Municipio de San Felipe del Progreso, la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF), el Consejo Estatal para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas del Estado de México (CEDIPIEM), la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y la Facultad de Arquitectura y Diseño de la UAEM. Este convenio permitió la integración y vinculación de diez alumnos de Brigadas de Servicio Social para la participación para los proyectos, integrados en equipos multidisciplinarios.

Este Convenio Específico de Colaboración, tuvo por objeto establecer las bases para la realización de actividades conjunta y crear las condiciones necesarias para efectuar conjunta y coordinadamente el desarrollo de 5 programas o proyectos en áreas de interés común:

1. Levantamiento de los planos arquitectónicos de Centro Ceremonial Mazahua.

2. Diseño de propuesta museográfica para el centro ceremonial Mazahua

3. Diseño de propuesta de mobiliario para exposición de piezas del museo del Centro Ceremonial Mazahua

4. Propuesta de señalética para el museo del Centro Ceremonial Mazahua.

5. Diseño de estrategia Integral de promoción cultural endógena para el Centro Ceremonial Mazahua;

Así como que “las partes” se comprometen a prestarse mutuamente asesoría, apoyo técnico e intercambio de servicios, en las áreas de investigación, administración, documentación y difusión cultural, para efectos de lograr la óptima operación del Convenio. En cuanto al costo de los proyectos las instituciones se comprometen a prorratear los costos de los mismos de acuerdo con el Anexo 1: Programa y costos de Proyectos.

De esta forma quedo delimitada la organización del proyecto.

La investigación derivada de que la universidad pública tiene la responsabilidad social de realizar un aporte e intervención en apoyo a grupos vulnerables.

El Cuerpo Académico de Diseño y Desarrollo Social, acorde a estas directrices, pretende una aportación que contribuya a promover la apropiación de identidades culturales. Es así que la promoción y preservación de las manifestaciones culturales de la etnia mazahua como grupo vulnerable, requiere de una intervención multidisciplinaria que favorezca la generación de identidad fomentando la cohesión social, cultural y regional. De ahí la importancia de la contribución del diseño en la construcción de conocimiento y estrategias que permitan la mejor promoción de la cultura material hacia la etnia mazahua para su permanencia.

Las manifestaciones culturales tangibles e intangibles de localidades con altos índices de vulnerabilidad han logrado sobrevivir a lo largo de los años como resultado de la cohesión social que generan las mismas, sin embargo, debido a los procesos sociales como la marginación y la pobreza estas expresiones se están perdiendo.

Los Mazahuas La etnia mazahua es la segunda más importante en el Estado de México, desde principios del siglo XVI, los Mazahuas han ocupado la zona noroeste del estado, que está integrada por una serie de montañas, lomas y valles en los que predomina el clima frío. Actualmente hay 116 240 hablantes de lengua mazahua de más de 5 años de edad, por lo que la estimación de la población total asciende, de acuerdo con cada metodología hasta más de 200,000 personas con la adscripción étnica. (INEGI, 2010) Actualmente en San Felipe del progreso hay 54 870 indígenas pertenecientes a la etnia Mazahua, este municipio. Este se ubica en el Estado de México y tiene una extensión territorial de 362.13 km2, equivalente al 1.6% de 22,499.5 km2 que tiene el territorio estatal.

El Estado de México es un lugar pluricultural en donde convergen seis principales grupos étnicos. Nahuas, Tlahuicas, Mazahuas, Otomíes, Matlazincas y Ocuiltecos.

La permanencia de los pueblos indígenas se manifiesta en diversos aspectos culturales, considerando esto como la base de la identidad, la cual fortalece los lazos de unidad y es el factor que mantiene, reproduce y cohesiona a los pueblos. Cada etnia tiene una manera propia de interpretar el mundo y así lo manifiesta, gozando del derecho a regirse bajo sus normas y costumbres, de acuerdo con la Ley de Autonomía Indígena (Gobierno del Estado de México, 2009).

Las costumbres y tradiciones de los pueblos indígenas no son homogéneas, ni estáticas, al contrario el dinamismo los identifica, desde el mismo significado etimológico del nombre del grupo, lengua, vestido, rituales religiosos, la relación con la tierra, la familia, hasta sus formas de organización social, ponen de manifiesto la diversidad cultural entre estas etnias. (Maldonado Reyes, 2013, p. 109) La familia lingüística otomí-pame incluye a los otomíes y mazahuas, cuyas lenguas se extienden por todo el Estado de México en sus diferentes municipios y comunidades.

Al 2010, el Diario Oficial contabiliza 111,840 hablantes de lengua Mazahua, con dos variantes lingüísticas, dentro de los estados de Michoacán y México y 239,850 hablantes de otomí, con nueve variantes lingüísticas en los estados de México, Guanajuato, Hidalgo, Michoacán, Puebla, Querétaro, Tlaxcala y Veracruz (Diario Oficial de la Federación, 2010).

No hay información específica sobre el nacimiento de los Mazahuas como pueblo, sólo sabemos que en el siglo VIII, los mazahuas se establecieron en el Estado de México.

En ese período también se le llamaba Mazauacán o Mazahuan al lugar habitado por los Mazahuas (Iwanska, 1972). Según Fray Bernandino de Sahagún, el nombre de Mazahua fue tomado de su primer y antiguo caudillo, que se llamaba Mazatl-tecutli, éste era uno de los cinco jefes que lideraban las cinco tribus migratorias de los Chichimecas. Uno de estos grupos estaba liderado por Mazahuatl o Mazatecutli. Otros estudiosos dicen que el nombre proviene de las raíces etimológicas del Náhuatl: “gente de venado o poseedores de venados”, nombre que les fue atribuido por dedicarse a la caza de esta especie.

Para otros investigadores proceden de la fusión racial y cultural Tolteca-Chichimeca (Vizcarra, 2000, págs. 49-51). Como podemos observar hay un origen común (consanguíneo) que es uno de los factores que da identidad a este pueblo.

El Centro Ceremonial

El Centro Ceremonial Mazahua es un sitio Cultural que está dedicado a la comunidad Mazahua, este espacio cuenta con 90 hectáreas de bosque y un espacio edificado que cuenta principalmente con tres edificios: uno para ceremonias y asambleas, uno más para tienda y el último es un museo con valiosos testimonios de esta cultura. El lugar se encuentra en un hermoso y bien cuidado bosque de pino, encino y ocote, los encargados del lugar son gente mazahua, hablantes de la lengua originaria. El lugar se encuentra en un hermoso y bien cuidado bosque de pino, encino y ocote, los encargados del lugar son gente mazahua, hablantes de la lengua originaria.

Se ubica a 70 km. de la Ciudad de Toluca en el la localidad de Santa Ana Nichi, municipio de San Felipe del Progreso, a una altura de 2,550 msnm, clima templado, con temperatura media anual de 12 a 14 ° C, y una extensión territorial de 19 ha. (CDI, 2006). En 1977, siendo gobernador del estado el Dr. Jorge Jiménez Cantú y acompañado del entonces presidente de la república, Lic. Luis Echeverría Álvarez, inauguraron el Centro Ceremonial Mazahua; con el objetivo de dar a la población indígena mazahua un lugar para fortalecer la identidad y la cultura de este grupo, orientado a la recuperación de la identidad étnica y la defensa de los valores culturales propios.

El Centro Ceremonial Mazahua ofrece a los visitantes, palapas, sanitarios, juegos infantiles, quioscos, vigilancia y estacionamiento, que le permite desarrollar actividades como campismo, montañismo, recorridos culturales, fotografía escénica, excursiones y días de campo, además funciona como criadero de venado cola blanca.

Como se mencionaba anteriormente, en el Centro Ceremonial Mazahua se llevan acabo rituales, ceremonias, asambleas de la comunidad, dos de los eventos más relevantes se realizan en marzo para celebrar el equinoccio de primavera, y en noviembre durante la conmemoración del día de los muertos.

En el sitio se conjugan elementos esenciales como la naturaleza, la cultura y la historia. El centro Ceremonial está dedicado a la cultura del pueblo mazahua y tiene el objetivo de albergar y promover sus manifestaciones culturales con las ceremonias mazahuas que allí se realizan, con la exposición en el museo y con la venta de artesanías que elaboran las mujeres mazahuas, pues en el lugar se pueden observar los telares, bordados y tejidos mazahuas. Los encargados del lugar son gente mazahua, hablantes de la lengua originaria que dan atención a los visitantes, y explican a detalle cada una de las piezas que podemos encontrar, así como las historias mazahuas más populares. (Sandoval Forero, 2004) Fue así que los mazahuas demandaron la libertad para ejercer su derecho a la autodeterminación y a la autogestión, asumiendo la administración de este Centro, con la idea de que desde este sitio se podría impulsar el desarrollo para su comunidad.

A treinta y siete años de su creación, del Centro Ceremonial Mazahua vale la pena preguntarse si y la promoción en torno a él, han potenciado el desarrollo de la cultura y sostenido los ideales de autonomía y autogestión; o si por el contrario este espacio que pretendía reivindicar a la cultura mazahua ha caído en el ámbito de la enajenación dando lugar a procesos de imposición, folkclorización de la cultura y subordinación a las disposiciones de las instituciones gubernamentales que lo regulan, en detrimento de la toma de decisiones propias.

El Museo

El museo es un espacio octagonal que contiene una extensa muestra de objetos tradicionales y artesanía mazahua, en el que se ofrece una particular visión del mundo a través de varios objetos antiguos relacionadas con la historia de vida cotidiana de este pueblo, entre las cosas más representativos se encuentran la indumentaria típica, vestimenta femenina y masculina, fajas tejidas en telar de cintura y bordadas, objeto muy común en este pueblo, implementos de pesca, caza y labranza. También hay un área donde se presenta la fauna de la región y el símbolo de esta cultura: el venado de cola blanca (mazatl) Este museo tiene la particularidad de estar dirigido principalmente a la comunidad mazahua y de forma secundaria al resto de la sociedad, al estar ubicado dentro del Centro Ceremonial Mazahua busca preservar y promover la cultura de la etnia con el propósito de dar a conocer la cosmovisión que estos tienen del mundo. La parte central del museo es muy importante, ya que se encuentran los elementos usados en las ceremonias mazahuas efectuadas por el jefe supremo, estos elementos salen del museo durante la ceremonia y al final regresan acompañados de todas las personas que estuvieron presentes en el rito.

La idea de la recuperación del museo ha sido una lucha por parte del concejo supremo mazahua, durante años habían pedido mejorar espacio, gracias a este esfuerzo es que en este momento las autoridades del Estado responsables del centro han decidido impulsar la ampliación y acondicionamiento del museo como una forma de promover el turismo y de rescatar la herencia indígena del estado. Actualmente el museo puede ser considerado únicamente como un gabinete de curiosidades, donde se exponen diversas piezas que hablan sobre su cultura partiendo de la perspectiva antropológica hasta llegar a la parte de la vestimenta, pero sin ningún discurso, sin fondo, ni trascendencia, por lo que no logra transmitir la cosmogonía mazahua.

Por lo anterior el concejo supremo mazahua busca la remodelación y acondicionamiento del espacio, mediante un convenio con la Universidad Autónoma del Estado de México, que incluiría una propuesta museográfica integral en la cual la perspectiva del indígena será tomada en cuenta para que este transmita a los visitantes no solo su producción artesanal sino la idea que estos tienen del mundo, el proyecto está integrado por alumnos de las licenciaturas de arquitectura, diseño gráfico, diseño industrial y antropología para que la propuesta sea lo más interdisciplinaria posible. (Vargas, 2007) El poder expresar toda la cosmogonía de un pueblo tan rico en cultura y tradiciones, en un solo espacio resulto todo un reto. Un museo está estigmatizado con la idea de la exposición de objetos, la idolatría a los mismos y lo que pueden representar esto dificulta el exponer la cultura de un pueblo que es principalmente inmaterial que se sustentan en tradiciones y creencias, y aunque desde hace algunas décadas el papel del museo ha cambiado, el museo tradicional aún impera. La segunda dificultad se presentó fue poder transmitir la cosmogonía mazahua a los mismos mazahuas y que éstos se sientan orgullosos de su etnia y al mismo tiempo que esto permee el resto sin que se presente la cultura mazahua como un grupo inferior o folclorizado, sino como una etnia rica en tradición, creencias, orgullo y amor a su pasado. (Vizcarra, 2000)

Desarrollo

Los problemas en torno a la promoción del patrimonio cultural indígena Es hasta el 2003 con la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial donde la UNESCO aclaró que el patrimonio cultural no se limita a los monumentos y colecciones de objetos, sino que:

Comprende también tradiciones o expresiones heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales, artes del espectáculo, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativas a la naturaleza y el universo, saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional. (UNESCO, 2003)

El patrimonio cultural es el conjunto de elementos distintivos que cada nueva generación recibe de las anteriores, pero ello no implica concebirlo como un acervo inmutable; por el contrario, se modifica incesantemente, se restringe o se amplía, transformándose en respuesta a esa trayectoria generacional. Por tanto, el patrimonio cultural no sólo debería referirse a los legados del pasado, sino también a las creaciones y acciones del presente que identifican a una sociedad y que hacen posible asegurar su continuidad en el futuro. (Cornelio, 2008).

Por otra parte la declaratoria y difusión de las expresiones culturales desde ámbitos externos con frecuencia conllevan el riesgo de folklorización y de la pérdida o deslocalización de los contenidos y significados culturales. Desde las instituciones, el acto mismo de declarar una práctica como perteneciente al reino de lo patrimonial re-localiza expresiones culturales locales dentro de categorías construidas con criterios distintos a los de los portadores de la cultura, y cuyo valor es generalmente definido por grupos de ‘expertos’ que se valen de procedimientos que no siempre reflejan las preocupaciones de los actores locales, sino las normas y preceptos de instituciones y burocracias culturales. (Villaseñor & Zolla, 2012) Así por ejemplo, CONACULTA se ha dado a la tarea de enlistar expresiones inmateriales de grupos autóctonos, considerando sobre todo aquellas prácticas que tienen un potencial especial para proyectar al país al extranjero (tal es el caso de ciertas danzas o la celebración del día de muertos, las cuales aportan beneficios para las economías regionales) mientras que muchas otras expresiones, quizás menos espectaculares son generalmente ignoradas.

Muchas de las manifestaciones no promovidas institucionalmente son practicadas por ciertos grupos autóctonos y sin ser catalogadas como ‘patrimonio’, estos grupos las defienden y valoran por considerarlas centrales para el desarrollo de su vida comunitaria. De forma que muchas de las expresiones culturales no son ni siquiera percibidas por las clases dominantes que controlan el patrimonio, así se pierden innumerables creaciones culturales relevantes que no fueron asimiladas por las élites, pasando por alto gran parte del legado histórico y simbólico importante para comprender esas culturas.

(Riveiro, 1998) Por otra parte, el rescate, protección y promoción se orienta a los rasgos visibles y materiales de una práctica (sea una fiesta, una danza, un ritual o un platillo típico), y no en la lógica social que le dio origen. La protección no está dirigida a las condiciones de producción de la expresión sino a la expresión misma; sin considerar que al desatender el contexto cognitivo, simbólico, social y económico del que emana dicha expresión cultural se le está condenando a desaparecer, en la medida en que esa protección, excluye la dinámica social que le dio origen y sentido.

Por todo lo anterior es necesario diseñar e implementar una promoción que se aleje de la idea de conservar de forma intacta las manifestaciones culturales, aceptando los elementos que deriven del cambio y dinámica social que las comunidades indígenas experimentan y posibilitando que los generadores de esa cultura decidan qué elementos rescatar o promover, así como las acciones a implementar. Esto implicará, por parte de los pueblos indígenas, el ejercicio del control cultural, a través de la toma de decisiones propias que permita la autogestión de su cultura.

La Teoría del Control Cultural

Con esta teoría Bonfil Batalla propone un modelo global para entender las relaciones interétnicas, asumiendo que el control cultural es “el sistema según el cual se ejerce la capacidad social de decisión sobre los elementos culturales” (Bonfil, 1991, p. 171). De acuerdo con el autor, los elementos culturales pueden ser materiales (la tierra, materias primas, fuentes de energía, herramientas, productos naturales y manufacturados, etc.), de organización (formas de relación social sistematizadas para la participación de los miembros de un grupo), de conocimiento (experiencias asimiladas y sistematizadas trasmitidas de una generación a otra), simbólicos (códigos que permiten la comunicación) y emotivos (creencias y valores).

Cualquier acción supone una decisión y la puesta en operación de elementos culturales específicos, adecuados a la naturaleza y al propósito de cada situación. (Cruz Pérez & Maldonado, 2013) Habrá que apuntar la división que el autor hace sobre los elementos culturales, distinguiendo entre propios y ajenos:

Son elementos propios, los que la unidad social considerada ha recibido como patrimonio cultural heredado de generaciones anteriores y los que produce, reproduce, mantiene o transmite, según la naturaleza del elemento cultural considerado. Inversamente, son elementos culturales ajenos aquellos que forman parte de la cultura que vive el grupo, pero que éste no ha producido ni reproducido. (Bonfil, 1991, p. 173)

A partir de esto, Bonfil establece cuatro ámbitos dentro de la cultura total, diferenciados en función del sistema de control cultural existente: 1) Con elementos culturales propios se toman decisiones propias del grupo le llama: Cultura Autónoma el grupo étnico toma las decisiones sobre elementos culturales que le son propios y por tanto no hay dependencia externa. 2) Con elementos culturales ajenos tomando decisiones propias al grupo es: Cultura Apropiada. El grupo usa elementos culturales ajenos pero sometidos a decisiones propias, en este ámbito hay dependencia en cuanto a la disponibilidad de elementos culturales, pero no en cuanto a las decisiones sobre su uso. 3) Con elementos culturales propios tomando decisiones ajenas: Cultura enajenada. Se da cuando se ha perdido la capacidad de decisión sobre los elementos culturales que son propios del grupo. La folklorización de fiestas y ceremonias para su aprovechamiento turístico es un caso en el que elementos de organización, materiales, simbólicos y emotivos propios de los grupos indígenas, quedan bajo decisiones ajenas tomadas institucionalmente y por último, 4) Con elementos culturales ajenos tomando decisiones ajenas: Cultura Autoimpuesta ni los elementos ni las decisiones son propios del grupo y afectan la cultura global del grupo subalterno. La folklorización y la promoción de la cultura frecuentemente caen en este ámbito, cuando además los elementos culturales han sido modificados por fuerzas y decisiones externas. (Bonfil, 1991, p. 173) A partir de ahí, pueden proponerse acciones concretas en defensa de su autonomía, buscando introducir una perspectiva diferente en la manera en que se planea y gestiona la promoción de las culturas indígenas, de tal forma que ella proceda y se dirija a los portadores de la cultura, acercándonos a una promoción cultural comunitaria para y desde el interior de los grupos. Esta teoría permite vislumbrar la naturaleza e implicaciones de las decisiones que se toman en torno a la promoción cultural de los grupos indígenas, que en tanto proyecto social requiere la puesta en acción de elementos culturales y la ejecución de decisiones que no siempre se circunscriben en la cultura autónoma de los pueblos indígenas. Surgen entonces ideas como la autogestión y la participación en torno a la promoción del patrimonio cultural enmarcados en un desarrollo “desde abajo”, como alternativas potenciales para el rescate y revalorización de las culturas autóctonas.

Desarrollo endógeno, desarrollo “desde abajo”

El ejercicio del control cultural por parte de los grupos originarios implica hablar sobre el desarrollo “desde abajo”, puesto que mediante la toma de decisiones autónoma se estaría buscando el desarrollo endógeno (local) de la propia comunidad.

El desarrollo ha sido vinculado tradicionalmente con el crecimiento económico; sin embargo, pensadores como Furtado califican al desarrollo como un proceso social y cultural, y sólo secundariamente económico:

[…] La experiencia ha demostrado ampliamente que el verdadero desarrollo es principalmente un proceso de activación y canalización de fuerzas sociales, de avance en la capacidad asociativa, de ejercicio de la iniciativa y de la inventiva. Por lo tanto, se trata de un proceso social y cultural, y sólo secundariamente económico. Se produce el desarrollo cuando en la sociedad se manifiesta una energía, capaz de canalizar, de forma convergente, fuerzas que estaban latentes o dispersas. (Boisier, 2010, p. 13)

De forma que se estaría valorando como desarrollo la cohesión social y la afirmación de las tradiciones y la cultura propias. El desarrollo es entendido como un proceso y estadío utópico, intangible, subjetivo y por definición endógeno, puesto que, según Boisier (2009), el desarrollo debe ser considerado como exclusivamente endógeno debido a su estrecha asociación con la cultura local y con los valores que ella incluye.

De acuerdo con Boisier (2010), la endogeneidad del desarrollo se presenta en el plano cultural mediante una matriz generadora de la identidad, a partir de la cual el capital cultural potencia la competitividad y el desarrollo.

El desarrollo endógeno obedecería a la formación de un proceso emprendedor e innovador, en que la comunidad no es un receptor pasivo de las estrategias de las organizaciones externas, sino que tiene una estrategia propia que le permite incidir en la dinámica local. Así, el desarrollo endógeno se produce como resultado de un fuerte proceso de articulación de actores locales y su capital cultural en el marco de un proyecto colectivo de desarrollo.

Sin embargo, señala este autor que el desarrollo local implica la participación no sólo de los agentes internos sino de otros involucrados como el gobierno, los empresarios y la comunidad académica, debiendo lograr una articulación densa entre ellos, es decir, generando sinergia; teniendo siempre presente que el desarrollo será producto de la propia comunidad y serán sus miembros quienes lo construyan.

La autogestión como vía para la promoción de las culturales indígenas Siguiendo a Colombres, la pérdida de la especificidad cultural de los grupos, entendida como la deculturación, es la antítesis de la reculturación, el proceso por el cual un pueblo recupera y fortalece su cultura (2009b). Dicha reculturación puede lograrse mediante la promoción cultural, en este caso hablamos de una promoción cultural endógena o hacia el interior del grupo.

La promoción se asocia a una estrategia general que crea las condiciones propicias para la animación de determinado elemento cultural; es decir, la promoción se encarga de orientar un proceso a través del cual se crean condiciones favorables para que las comunidades expresen en toda libertad, su sentido de identidad. De acuerdo con Colombres, la promoción cultural actúa sobre las necesidades espirituales que tiene que ver con la necesidad de preservar la identidad de una cultura.

Colombres (2009a) señala la importancia de que la promoción se diseñe desde el interior del grupo de forma que empate con los valores e ideales del grupo. En dado caso, establece que las políticas culturales elaboradas desde fuera podrán ser certeras en la medida en que coincidan con las metas y objetivos que persigue el grupo, y su realización se haga con su activa participación. De no ser así, se correrá el riesgo de caer en la dominación, la imposición y hasta la supresión del sentido original del elemento cultural que se promueve. De forma que la promoción cultural planteada apuesta principalmente a la autogestión de los pueblos indígenas, que sirva como guía y punto de partida a la acción de instituciones que oficialmente se encargan de esta labor. El ejercicio pleno del control cultural que vela por el derecho de los pueblos a desarrollar su propia cultura, implica necesariamente un proceso de autogestión cultural, de manera que la promoción de la cultura responda a decisiones propias.

La tarea del promotor cultural externo radicaría en reactivar la conciencia reflexiva mediante mecanismos creativos y contribuir al desarrollo de la cultura únicamente en un papel de asesor, emprendiendo un proyecto cogestionado, es decir, apoyando la autogestión cultural de estos pueblos. En tanto gestor, lo que estaría generando es el diseño de estrategias, tácticas o acciones para el desarrollo de la cultura pero a partir de la cosmovisión, expectativas, proyectos y necesidades del grupo que atiende. En palabras de Colombres, el gestor cultural deberá buscar “generar una teoría y una acción ajustadas a la realidad del grupo” (Colombres, 2009b, p. 27).

Esto, sin embargo, no descarta la posibilidad de emplear medios y elementos ajenos, en la medida en que estos sean apropiados y no impuestos; es decir, ejecutados mediante decisiones propias que defiendan el proyecto y los objetivos de los pueblos en cuestión.

Se plantea entonces que los grupos indígenas tienen el derecho de “planear y controlar su propio destino a partir del ejercicio libre de sus decisiones y el empleo libre de su patrimonio cultural que está siempre en constante renovación” (Bonfil, 2004, p 198). La promoción de las culturas indígenas se inscribiría así en la lógica del etnodesarrollo; de modo que la promoción consistirá en alentar y estimular el desarrollo y reproducción sociocultural, a partir de los procesos generados por la propia comunidad.

En este sentido, la autogestión pretende ser una crítica y oposición a los tutelajes paternalistas de instituciones que sin discutir un programa con los sectores populares, se aventuran a actuar y decidir en su nombre. La promoción que aquí se plantea, en tanto autogestión, deberá ser apoyada por promotores culturales que discutan con los miembros del grupo qué aspectos de la cultura conviene rescatar, indagando sobre las formas y mecanismos idóneos para la promoción de acuerdo al contexto, necesidades, expectativas e interés particulares de cada comunidad. (Cruz Pérez & Maldonado, 2013) Ante la necesidad de revalorizar la riqueza simbólica y sustentable de estas formas de vida, las estrategias y programas implementados para la promoción y difusión de las manifestaciones culturales indígenas, se diseñan para un público occidental, buscando la preservación de tales manifestaciones desde el exterior a través del consumo de los bienes culturales (Maldonado Reyes, Serrano Barquín, & Varios, Factores Contextuales del Diseño, 2011).

Dejando de lado, el hecho de que el origen de la perdida y el abandono de las expresiones culturales propias de los pueblos indígenas, reside en el interior de los grupos étnicos. Se trata de una problemática endógena que busca resolverse en un ámbito externo. (Giménez Montiel, 2005) A pesar del incremento de la acción institucional en los últimos años, la promoción del patrimonio cultural es aún insuficiente y casi siempre fuera del contexto indígena (Mercado, y otros, 2009). Los programas culturales desarrollados por las instituciones suelen ser marginales y mantienen una visión patrimonialista, los presupuestos han sido limitados y las acciones desarticuladas y coyunturales. Si bien el turismo ha sido planteado como solución para contribuir al fortalecimiento de las culturas indígenas, es necesario mirar hacia el interior de las etnias para encontrar una solución sustentable y apropiada para dicho problema.

“Actualmente resulta fundamental, desde el ámbito académico y como forma de compromiso social de las distintas investigaciones que se desarrollen, realizar aportaciones a las comunidades” (Maldonado Reyes A. A., Serrano Barquín, Mora Cantellano, & Villar Garcia, 2011, p. 182) ya que muchas de las manifestaciones culturales no son ni siquiera percibidas por las clases dominantes que controlan el patrimonio. Existen producciones que dada su trascendencia histórica son más vistosas, más elaboradas y monumentales que otras. Así, siguiendo a Riveiro (1998), se pierden innumerables creaciones culturales relevantes que no fueron asimiladas por las élites y se olvida gran parte del legado histórico y simbólico importante para comprender esas culturas.

Desde la disciplina del diseño industrial, se han desarrollado proyectos de investigación y de vinculación universidad-sociedad, en algunas comunidades artesanales ubicadas en municipios de Ixtlahuaca, Villa de Allende, Tenancingo y Temascaltepec del Estado de México. Empleando metodologías de investigación con un enfoque etnográfico que pretende interpretar diversos aspectos del quehacer artesanal, básicamente enfocados a los elementos que conforman la producción y el diseño de los mismos (Mora Cantellano, 2006). Como resultado de estos trabajos, desarrollados en conjunto con los artesanos, se han elaborado productos innovadores que han permitido una mejora significativa en relaciones de producción, comercialización, promoción y nuevas configuraciones de productos. (Maldonado Reyes A. A., Serrano Barquín, Mora Cantellano, & Villar Garcia, 2011) El proyecto de investigación aquí propuesto coincide con los objetivos y con la línea de generación y aplicación del conocimiento “El diseño desde la diversidad cultural para el desarrollo social”, de este cuerpo académico de Diseño y Desarrollo Social. Ya que se identifico una problemática social dentro de la etnia Mazahua que nos permite plantear soluciones de diseño en pro del mejoramiento de estos grupos –el cual está catalogado como vulnerable a través del d pretende incidir en el desarrollo social a través del mejoramiento de la cultura material en la región Mazahua desde el Centro Ceremonial Mazahua (Villar Garcia & Maldonado Reyes, 2013)

Metodología de intervención El propósito de esta investigación fue resolver un problema cotidiano buscando mejorar la calidad de vida de las personas, así que se enmarca dentro de las metodologías de investigación-acción hibridas, de acuerdo con Alvares-Gayou, quien en concordancia con Elliot define la investigación-acción como el estudio de una situación social con miras a mejorar la calidad de la acción investigada, así se considera que la investigación acción consta de pasos seriados de acción: esto es identificación de problemas, análisis de estos, formulación de ideas, de hipótesis, reunión e interpretación de datos, práctica de una acción y evaluación de resultados. (Álvarez - Gayou Jungerson, 2003, p. 159) Para el desarrollo de los proyectos se aplicó una metodología de diseño que contempla varios pasos como la realización de la investigación para la fundamentación del proyecto, prefiguración del diseño que se compone de definir el propósito de objeto a diseñar y su perfil establecer los requerimientos y parámetros de diseño, determinar el proceso para conceptuar el diseño, generar el concepto de diseño posteriormete con estos elementos se desarrolla la figuración del diseño la cual comienza por generar bocetos para encontrar de un mínimo de tres alternativas diseñadas de solución funcional y viable a través de la evaluación contra los requerimientos elaborados en la fase anterior se hace un selección de alternativa final y se trabaja por medio de bocetos de detalle las variaciones al tema de la alternativa de solución, con el diseño trazado a detalle, utilizando también modelos de transición si es que se requieren se elaboran planos generales, cortes y detalles también a este nivel se pueden llevar a cabo modelos de transición de la alternativa final y de acuerdo con la complejidad del proyecto.

Después de llevar a cabo las revisiones necesarias en planos y en modelos se llevará a cabo la elaboración del prototipo del proyecto, que es la materialización de la alternativa propuesta en donde se determinan materiales y procesos del producto y se definen los acabados del mismo. Con el producto elaborado se lleva a cabo una prueba de implantación, en donde nuevamente, a través de los requerimientos, se comprueba que el objeto funciona dentro del contexto, para el que fue diseñado, esta implantación se llevara a cabo con una planeación detallada de entrevistas, guías de observación de uso, guías de análisis del producto, en donde se encontraran los aciertos y errores que el producto diseñado tiene y se plantearan las alternativas de resolución de estos, de manera que al final de esta etapa se tenga una propuesta de rediseño que se elaborará nuevamente.

Es importante mencionar que para la implantación de estos proyectos se tomo en cuenta el sentir de los propios mazahuas, quienes opinaron sobre los proyectos de acuerdo con su lógica y conceptos propios que son sumados al concepto de diseño de los proyectos, los cuales se presentan a continuación.

Resultados

• Proyecto 1: Diseño de estrategia Integral de promoción cultural endógena para el Centro Ceremonial Mazahua; este trabajo se lleva a cabo por la maestrante Sandra Ivett Cruz Pérez. El objetivo de este proyecto es diseñar una estrategia de promoción adecuada que contribuya a la preservación y permanencia de las manifestaciones culturales de la etnia mazahua, a través del Centro Ceremonial Mazahua. En este proyecto se describe el marco teórico-conceptual bajo el que se realizará este estudio.

Se identifican los programas, planes y estrategias para la promoción del patrimonio cultural indígena implementados en el Estado de México de índole federal, estatal y municipal y se investiga de cada uno de estos programas, planes y estrategias; su naturaleza, alcance, metas, y objetivos en su caso, resultados obtenidos, además se hace un análisis de los mensajes y discursos construidos en torno a la preservación y rescate del patrimonio cultural y a través de entrevistas con los miembros de la comunidad mazahuas, se analiza la percepción que los indígenas mazahuas tienen acerca de los planes, programas y estrategias que se han implementado para el rescate de sus manifestaciones culturales.

Por otra parte dentro del marco referencial se examina el origen y la historia del pueblo mazahua; igualmente el origen, organización, planeación objetivos, y promoción del centro ceremonial mazahua, en este marco se identifican y describen las manifestaciones culturales vigentes que dan identidad a la etnia mazahua. A través de entrevistas a los mismos indígenas se conoce qué manifestaciones culturales le interesa preservar y/o difundir al pueblo mazahua, estableciendo un orden jerárquico de importancia que revele al mismo tiempo las razones de tal jerarquía.

Al profundizar en la situación y las dinámicas sociales actuales de la etnia, así como su repercusión en la permanencia y vitalidad de las manifestaciones culturales mazahuas, se indaga también sobre las causas que han llevado a la merma y desvalorización de las prácticas culturales al interior de la etnia mazahua y podemos identificar los factores que movilizarían o promoverían la preservación de las manifestaciones culturales al interior de la comunidad mazahua.

De esta forma se pueden diseñar estrategias de promoción adecuadas que contribuyan a la preservación y permanencia de las manifestaciones culturales de la etnia mazahua, a través del centro ceremonial mazahua.

Sin embargo y ante tal situación, hoy podemos encontrar reclamos y demandas de los pueblos indígenas a través de sus organizaciones, pidiendo ser partícipes en el diseño e implementación de planes y programas que les afectan directa e indirectamente. En este sentido analistas e investigadores sugieren que:

A diferencia de hace cincuenta años, los indígenas de ahora exigen interlocución y participación activa, ya no desde lo que dicta el Estado sino desde lo que se decide en sus comunidades y regiones. Exigen espacios de diálogo y negociación en los que se discuta el problema, con la convicción de que esto no solo sea ‘tomado en cuenta’, sino que defina efectivamente las decisiones del Estado en sus tres niveles de gobierno. (Cruz, 2008, pp. 5-6)

• Proyecto 2: Diseño de propuesta museográfica para el centro ceremonial Mazahua. Objetivo: Diseñar propuesta museográfica para el Museo del Centro Ceremonial Mazahua que permita un recorrido organizado y una distribución acorde a la cosmovisión Mazahua.

• Proyecto 3: Diseño de propuesta de mobiliario para exposición de piezas del museo del Centro Ceremonial Mazahua Objetivo Realizar una propuesta de mobiliario para la exposición de piezas del museo del Centro Ceremonial Mazahua para su mejor conservación y contemplación.

Estos proyectos 2 y 3, son el resultado del trabajo de tesis de la alumna Stephanie González Amado, su trabajo se titula Museografía para el Museo del “Centro Ceremonial Mazahua”.

• Proyecto 4: Propuesta de señalética para del Centro Ceremonial Mazahua y el Museo Objetivo Realizar una propuesta de señalética para el museo del Centro Ceremonial Mazahua que permita el reconocimiento y adecuado recorrido de las áreas del museo.

Dentro de esta parte se llevó a cabo un estudio muy completo para proponer el sistema de señalética no solo del museo sino de todo el Centro ceremonial Mazahua en donde desarrollo la fundamentación, un estudio de actividades y los usuarios del CCM, se hizo un análisis de las deficiencias existentes respecto a esto en el Parque lo que permitió hacer un diagnóstico de lo que se requería, se llevó a cabo la estructuración gráfica del proyecto y se propusieron los elementos tanto de uso interno como externo, los tipos de materiales y los procesos de los soportes de la señalización. Se llevó a cabo la propuesta de colocación de la señalética y el manual de la propuesta señalética del lugar.

En este sentido, la participación de los grupos indígenas en la elaboración de los programas institucionales, les dará la posibilidad de hacer valer sus puntos de vista y negociar decisiones. Así, mientras en el interior del grupo la autogestión se expresa mediante el autogobierno y el ejercicio real (total) de decisión, fuera de su ámbito interno se expresa mediante la participación con la que se logra negociar decisiones y hacer valer los puntos de vista del grupo en cuestión.

La autogestión de su propio desarrollo (económico, político, social, cultural, etc.), otorgaría al Estado, a sus instituciones y a los gestores culturales externos un mero papel de asesores y facilitadores de recursos para lograr el proyecto y los ideales trazados desde el interior de las comunidades indígenas.

Conclusiones El desarrollo de este proyecto de investigación aplicada pone de manifiesto la aportación que se puede generar a partir de las disciplinas del diseño a la sociedad en general, pero en este caso específico a la etnia mazahua a partir de los proyectos mencionados. El beneficio de esta intervención resulta en el apoyo a una comunidad vulnerable desde enfoques de identidad y desarrollo social.

La participación no solo de los investigadores sino de alumnos de la Maestría en Diseño, tesistas de las licenciaturas en diseño Industrial y diseño gráfico y de alumnos de brigadas universitaria de las áreas del diseño pero también de arquitectura y de la licenciatura en antropología e historia, fue importante para el desarrollo de este proyecto, la suma de los esfuerzos específicos en torno a un objetivo común, potenció los beneficios de los proyectos hacia la comunidad mazahua y en especial para el Centro Ceremonial Mazahua.

Tras exponer brevemente los problemas en torno a la promoción del patrimonio cultural de los grupos indígenas a la luz de la teoría del control cultural, podemos concluir y enfatizar en la necesidad de procurar una promoción cultural que fomente desde el interior del grupo su propio desarrollo a través del control de sus elementos culturales que suscite una conciencia proactiva en la comunidad, lo cual implicará buscar sus propias alternativas de promoción y desarrollo. Esta visión se encuadra en el llamado desarrollo endógeno o desarrollo local del que habla S. Boisier, una corriente que tras la globalización y sus efectos, ha propuesto un desarrollo pensado y ejecutado “desde abajo” y no mediante una política asistencial o paternalista impuesta desde el ámbito gubernamental.

El Estado de México tiene muchos pueblos con diversas carencias, la comunidad mazahua es un sector con una gran cantidad de problemáticas relacionadas no solo con el diseño y desarrollo de productos, también con factores de pobreza, de comercialización, de difusión, entre otros. Los proyectos que en este espacio se presentan describen como las disciplinas del diseño lograron hacer una aportación en materia de desarrollo social. Se pretende contribuir desde el ámbito académico y diseñístico al fortalecimiento de la identidad colectiva de la comunidad mazahua.

La implementación, difusión y divulgación de la intervención del diseño en este caso particular, coadyuva en el fortalecimiento del desarrollo cultural y social permitiendo a su vez fortalecer la identidad colectiva de esta etnia.

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