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Nuevos medios de difusión cultural

Delgado, Naomi

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº76

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº76

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XIX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2016 Ensayos Contemporáneos. Edición XVII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2016

Año XIII, Vol. 76, Noviembre 2016, Buenos Aires, Argentina | 108 páginas

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Introducción 

A lo largo de los años, las galerías o museos han permitido que la sociedad se acerque y conozca un poco más sobre arte en estos sitios. Sin embargo, hoy en día, gracias a los avances tecnológicos que acompañan a esta época, los espacios físicos para la exhibición de obras de arte han perdido protagonismo.  La invención por ejemplo de galerías de arte online que surgen hace más de una década, ha logrado desde su aparición que artistas, especialmente fotógrafos, prefieran difundir su arte mediante la web ya que no sólo se ha tornado un medio masivo sino también uno innovador.  La creación de los nuevos medios ha traído consigo una serie de ventajas como desventajas para los artistas del siglo XXI y a su vez para sus obras. No sólo los autores han tenido que adaptarse a los cambios de difusión cultural sino que también sus obras han presenciado cambios importantes. 

En el presente ensayo, se va a proceder a hacer una comparación entre dos difusores culturales, los físicos y los virtuales, específicamente de arte, para luego debatir si realmente los nuevos medios han logrado acabar con la vieja tradición. Se toma el texto Arte y Medios: aproximaciones y distinciones (2004) de Arlindo Machado como referencia en el cual reflexiona acerca del arte en los nuevos medios, o bien, más popularmente conocido como el Media Art y a su vez, El lenguaje de los nuevos medios de comunicación: La imagen en la era digital de Lev Manovich (2001).

Desarrollo 

A finales del siglo XX comenzaron a proliferar numerosas exposiciones temporales o permanentes en espacios físicos como galerías de arte, museos, centros culturales, entre otros. Para ese entonces, y con la aparición de los nuevos medios en la sociedad, cada vez eran más frecuentes las exposiciones artísticas en la web, sobre todo de fotografías. Sin embargo, Rocío de la Villa Ardura, una crítica de arte y docente en la Universidad Autónoma de Madrid, sostenía que, si bien había un notorio aumento de exposiciones en la red realizadas por galerías y casas de subastas con fines comerciales, que “a pesar de la importancia de este nuevo medio de comunicación, es harto improbable que se llegue a tirar por la borda un sistema de institucionalización y mercado del arte tan sofisticado, útil y potente como el actual”. (Ardura, 2003) Al igual que ella, muchos otros autores relacionados con el tema compartían esta creencia. Los nuevos medios tenían cada vez más importancia pero era impensable la idea de que algún día pudieran ser los protagonistas en la exhibición de fotografías u obras de arte. Actualmente, numerosas galerías de arte han empezado a cerrar sus espacios físicos y a exhibir las obras de arte en exposiciones virtuales mediante sus webs. La red se ha impuesto y en la actualidad, aquellos que se han adaptado a los cambios virtuales, son aquellos que colonizan el arte. Se sabe que aunque las predicciones de muchos artistas, críticos de arte y curadores a finales del siglo XX sostenían que las galerías de arte no perderían protagonismo, hoy, la exposición virtual de obras de arte es más frecuente que la exposición real ya que se encuentra con ventajas como poder visualizar obras desde la intimidad del hogar. Asimismo, mediante un aparato tecnológico móvil, se encuentran disponibles a cualquier hora y para toda clase de público en todo el mundo y a su vez, este evento contribuye a una expansión cultural y a una mayor y mejor difusión del mercado artístico.  No es sorpresa entonces que hoy en día los artistas, específicamente los fotógrafos, prefieran exhibir sus obras sobre una plataforma web antes que en un espacio concreto. Se puede decir que aunque contar con un espacio real para la exhibición de obras es un paso adelante para un artista por el reconocimiento que este implica y la importancia que se adquiere como autor como ha venido siendo por años, la realidad en la actualidad es que muchos fotógrafos y artistas contemporá- neos en general han logrado tener más reconocimiento con la promoción de obras por web que exhibiendo por un espacio real. Aquellos artistas que no se adaptaron a los nuevos medios han logrado que su material quede obsoleto o que pierda valor por el simple hecho de no haber logrado promocionarlo por un medio masivo.  Los nuevos medios según Lev Manovich pertenecen a una informatización de la cultura en los cuales se pueden hallar el surgimiento de nuevas formas culturales como los videojuegos o realidad virtual y a su vez la redefinición de formas culturales ya existentes como el cine o la fotografía. Asegura que a los nuevos medios “se los identifica con el uso del ordenador para la distribución y exhibición, más que con la producción”. (Manovich, 2001) 

Sin embargo, la exhibición de fotografías u obras por web también ha traído consigo una serie de problemáticas en cuanto a los derechos de autor. Los fotógrafos se han visto obligados a crear una marca de agua sobre sus fotografías a manera de escudo protector antes que por el mero hecho de agregar un nombre para reconocer el autor de obra. Luego, otra desventaja a la que condujo la difusión cultural por red es que muchos artistas aseguran sentirse presionados ante la competencia masiva. Si bien en años anteriores era fotógrafo aquel que poseía una cámara y conocimientos tanto técnicos como compositivos, hoy en día, con la inclusión de cámaras digitales en los teléfonos celulares, está al alcance de cualquier persona, amateur o profesional. Incluso niños pueden sacar fotografías y subirlas a redes sociales masivas. Esto ha originado no solo una cantidad bruta de imágenes en las redes sino además competencia directa para artistas de largas trayectorias. Machado sostiene en su texto titulado Arte y Medios: aproximaciones y distinciones (2004) que actualmente existe toda una polémica con respecto a los orígenes de las artes electrónicas pero que aquella polémica puede traer algunas enseñanzas. Los artistas inmersos en el mundo del arte electrónico de cierta manera como menciona Machado:

Están obligatoriamente enfrentando en todo momento la cuestión de los medios y su contexto, con sus constricciones de orden institucional y económico, con sus imperativos de dispersión y anonimato, como con sus atributos de alcance e influencia. Se trata de una práctica, al mismo tiempo, secular y moderna, afirmativa y negativa, integrada y apocalíptica. (Machado, 2004) 

Si bien se sabe que los nuevos medios han traído consigo desventajas para aquellos que exhiben sus obras en la red como las mencionadas anteriormente, las ventajas han sido mayores y así como el arte ha ido evolucionando y cambiando a lo largo de los años y los artistas han tenido que adaptarse a estos cambios, el arte en los nuevos medios supone a su vez un cambio que quizá no se ve reflejada en mayor medida en la obra terminada pero si en la forma de ser expuesta.  Luego, respecto a las galerías de arte virtuales y físicas, en un artículo titulado El auge de las galerías de arte online publicado en el 2013 en la página web de BBC Mundo, aseguran que es posible que el mercado del arte online crezca cada año aproximadamente un 20% y a su vez, Rebecca Wilson, directora de una galería británica llamada Saatchi, que comercializa también obras mediante la web, afirma que: “Vendemos más arte al mes de lo que la mayoría de galerías tradicionales en un año”. Sin embargo, en el mismo artículo se cuestiona si aquellas galerías con espacio físico están perdiendo importancia para lo que nuevamente Wilson infiere “Siento que es un universo paralelo al modelo tradicional de galerías y a la estructura de museos que ha dominado el mundo del arte. Se está produciendo un gran cambio pero no creo que uno acabe con el otro”, y a su vez, señala Jonas Almgren, director ejecutivo del sitio web Artfinder, y reforzando el pensamiento de la directora de Satchi, “Es mucho mejor ver el arte en vivo y, por supuesto, es algo que nos esforzamos por alcanzar”. Las galerías de arte tradicionales no han desaparecido, de hecho se abren nuevas cada año alrededor del mundo. Los artistas siguen trabajando por llegar a exhibir sus obras en un espacio físico porque aunque el mercado virtual tenga hoy en día mas auge que el tradicional, conserva su importancia y prestigio.