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La iluminación en la película El Renacido según los cánones del género western

López Ferreyra, Rocío

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº76

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº76

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XIX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2016 Ensayos Contemporáneos. Edición XVII Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2016

Año XIII, Vol. 76, Noviembre 2016, Buenos Aires, Argentina | 108 páginas

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Introducción 

La industria cinematografía en Hollywood ha ido evolucionando con los años incorporando nuevas tecnologías en todas las aéreas de producción, como es el caso de la fotografía. La fotografía en el cine siempre ha sido un elemento esencial, ya que es la responsable de crear, en concordancia con las otras aéreas de trabajo, la estética deseada. Desde el nacimiento del cine sonoro, la industria se ha preocupado por solucionar problemas técnicos relacionados con el mundo fotográfico. Durante la época de la Gran Depresión, el cine manifestó rotundamente la inseguridad y la inestabilidad social y económica de la sociedad norteamericana. Uno de estos reflejos fue la instauración del género western en la pantalla grande. Este cine de entretenimiento provocaba en el espectador idealizaciones del “gran sueño americano”. Si bien sentó sus bases en el siglo pasado, es posible notar influencias del género en films contemporáneos, como El Renacido (2015) de Alejando Gonzáles Iñárritu. Asimismo, es posible percibir la utilización de técnicas fotográficas en la producción, como por ejemplo el rodaje en exteriores sin luz artificial.  Durante los años ‘30, se comenzaron a conformar algunos de los aspectos que configurarían el sello del cine hollywoodiense. El star system y la división productiva del trabajo manifestaba lo que el público reclamaba: historias fácilmente reconocibles, atractivas y de buena calidad. Además, se empezaron a forjar diferentes géneros que reflejaban el contexto mundial que Estados Unidos estaba viviendo, como es el caso del western, el cine negro, el musical, el cine de terror, entre otros. Los géneros establecían entidades perfectamente especificadas por la industria norteamericana y reconocidas por el público masivo y popular.  Con el cambio de las nuevas tecnologías llegaron los reajustes en el estilo cinematográfico. En la era muda, las cuestiones tecnológicas estaban relacionadas con los operadores de cámara o los fabricantes de los equipamientos, aspecto que fue evolucionando tras la inversión del cine sonoro, así como también lo hizo el montaje.  La técnica sonora en su conjunto se adaptó a las normas cinematográficas mudas: entre 1927 y 1932, se realizaron discursos y prácticas en las agencias técnicas para la resolución de los problemas que el sonido involucraba en el cine y para la estandarización de los contenidos técnicos cinematográficos. Warner y Fox, ambas empresas menores, vieron la tecnología como un método de diferenciación del producto y un medio de ganarse el valor de distribuidores de segundo orden que no podían pagar un programa en vivo como el que ofrecían las salas de estreno.  Los años de entreguerra no fueron fáciles: la sociedad había quedado arruinada y el público exigía ser entretenido por grandes obras cinematográficas. Los géneros nacidos durante la década del ´40 reflejaron la situación de Estados Unidos a la perfección, tal y como lo hizo el Western. Su época de máxima expresión fue en los años ´50, con autores como John Ford, realizador de Río Grande (1950). Al analizar los recursos lumínicos dentro de la diagramación estética del film, se puede observar que ciertas características lumínicas pueden encontrarse en películas actuales como El Renacido (2015) de Alejandro Gonzáles Iñárritu.

Desarrollo 

Se analizará, en función de lo planteado anteriormente, el caso particular de la iluminación en la película El Renacido (2015) según los cánones del genero western. Para construir el estilo clásico de Hollywood como un sistema coherente, es necesario conocer a la perfección su dimensión histórica. La historia de Hollywood explora la trayectoria de la industria cinematográfica estadounidense desde los nickelodeones y la era muda hasta la actualidad en el siglo XXI. Ya desde sus comienzos, el cine en Estados Unidos se transformó en un espectáculo muy popular destinado incluso a personas humildes o inmigrantes. La relación entre productores, distribuidores y salas se manejaba por los principios del capitalismo, al igual que el país, determinando las películas a exhibir, sus calidades, los números de salas, los precios de compra y alquiler, la permanencia en cartel, etcétera.  La reconocida guerra de patentes acarreó como resultado la creación de nuevas empresas que filmarían en una ciudad repudiada llamada California, lejos de los alcances de la Motion Picture Patent Company que tenía la intención de crear un oligopolio de la industria del cine y concentrar las ganancias producidas. Muchos dueños de salas y distribuidores, tratando de escapar de los controles de Edison y compañía, se iniciaron en la producción de films para poder alimentar sus circuitos comerciales. Entre ellos, los nombres más reconocidos eran William Fox, Louis Mayer y los hermanos Warner; que fundarían años después las famosas productoras que llevan sus nombres.  A partir de entonces comenzó una distribución industrial, no sólo en la división del trabajo sino también en el régimen de doble mando. En Hollywood se encontraban los estudios con grandes infraestructuras, mientras que en New York se centraba el poder administrativo y financiero.  Arribando el año 1917, el modelo clásico se declaró absoluto, en el sentido de que “la mayoría de las películas de ficción, a partir de aquel momento, empezaron a utilizar sistemas narrativos, temporales, y espaciales similares” (Bordwell, 1979). Al mismo tiempo el sistema de producción de estudio se había afianzado con la división del trabajo como método dominante, como se mencionó anteriormente.  En los comienzos del siglo pasado, los estudios de grabación de vidrio empezaron a sustituir los escenarios al aire libre, sobre todo en las ciudades donde las situaciones climáticas no ayudaban. Éstos fueron de uso estándar en toda la industria durante un largo periodo de tiempo, aunque a principios de la segunda década se empezaron a utilizar los estudios oscuros totalmente con luz artificial. Por tanto, el enfoque estándar para la iluminación, al igual si se rodaba en interiores como en exteriores, era una luz difuminada y regular sobre todo el conjunto.  Los pioneros en la iluminación, debido a las necesidades productivas, fueron los países con estudios situados más hacia el Norte donde la escasez de luz solar hacía necesario el uso de luz constante, motivos por los cuales los estudios de Estados Unidos se trasladaron a California y fundaron Hollywood. Durante los años ´40 en Hollywood se fueron desarrollando preferencias artísticas, temáticas y estilísticas que reflejaban al país de esa época, como es el caso del western y del cine negro. Eran tiempos complicados para Estados Unidos y su industria, donde la Gran Depresión y la posterior crisis dejaron importantes cicatrices en la sociedad norteamericana y en el mundo. Eran días donde la incertidumbre, la inquietud, el individualismo y los negocios sucios, devolvía una imagen placentera y de heroísmo, en el caso del Western, y otra realmente anclada al presente social en ruinas: el cine negro. Como señala Carlos Heredero (1998), “el western y el cine negro son dos espejos en los que Norteamérica se mira” (Heredero, 1998). 

Muchos de los avances tecnológicos en la industria se deben al nacimiento del cine sonoro, que marcó un antes y un después en el arte audiovisual. En la era muda, se había dejado la mayor parte de las cuestiones tecnológicas al operador de cámara, el laboratorio, el taller de los estudios y los pocos fabricantes de equipamiento. A menudo el operador de cámara ponía a servicio su propia cámara. Sin embargo, como argumenta David Bordwell en El cine clásico de Hollywood, “con la producción del cine sonoro, los estudios tenían que adquirir equipos caros y sofisticados” (Bordwell, 1979). Además de estos cambios, el montaje también evolucionó, pasando de ser un trabajo manual y artesanal a convertirse en una operación que requería de equipos especializados. En consecuencia, los estudios de filmación necesitaron personas expertas en el tema, como ingenieros, proyectistas y operadores de máquinas. Este tipo de personas, en el era muda habían trabajado más que nada para los fabricantes.  Así también, tras la invención del sonido, los estudios inauguraron espacios de investigación dedicados a resolver los problemas prácticos y cotidianos a los productores, como los sistemas de retroproyección. Cuando un investigador ideaba un buen diseño con prototipos se lo vendía a los fabricantes. Los operadores de cámara empezaron a necesitar, como consecuencia de los avances tecnológicos, instalaciones donde poder hacer pruebas e investigaciones. Durante este proceso de transición, hubo ciertos problemas en la estandarización hollywoodense, tanto en el silenciamiento de las cámaras y de las luces, como en las normativas mismas de estandarización. A pesar del crecimiento de los fabricantes, no era posible la estandarización cinematográfica de manera definitiva. Fue la Academy of Motion Picture Arts and Sciences la que llevó a cabo las campañas organizativas en el sector productivo para coordinar estandarizaciones, más que nada del sonido. En representación de los estudios, dicha institución definió las necesidades y objetivos de la industria. Tomó varias medidas como la creación de Producers-technicians Committee, integrado por los productores más importantes y reconocidos.  Esta comisión durante tres años ofreció cursos para establecer procedimientos de grabación.  Por muchos años, los estudios utilizaron las lámparas arco por sus beneficios, tal como la calidad fotográfica. Sin embargo, con la llegada del cine sonoro, los micrófonos recogían los sonidos de estas lámparas impidiendo buenas grabaciones. Por otro lado, era imposible desecharlas ya que hubiese sido una gran pérdida de dinero. Este problema conllevó varias investigaciones, como por ejemplo la de la Producers-Technicians Committe, sobre el ingeniero de Fox y su bobina filtradora de ondulaciones de las lámparas. Si bien no a todos los estudios les pasaba este problema (por utilizar técnicas fotográficas distintas), fue un tema relevante de investigación.  Asimismo, también fue relevante el trabajo realizado por la Academia en cuanto al silenciamiento de las cámaras fotográficas. Como dice Bordwell: