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1er Plenario del Consejo Asesor Académico

Africano, Leandro; Belmes, Débora; Curcho, Rosa María; Doldan, José María; Hodari, Ezequiel; Jacobo, Marcela; Keselman, Rony; Meldini, Adriana Laura; Niedermaier, Alejandra; Pizzolo, María; Rolando, Fernando Luis; Spina, María Laura; Zurro, Marina [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Docentes y Autoridades DC

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

ISSN: 1668-1673

XXV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVIII, Vol. 30, Febrero 2017, Buenos Aires, Argentina | 195 páginas

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Resumen:

El día 13 de Mayo se llevó a cabo el Primer Plenario 2016 del Consejo Asesor Académico de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo bajo el tema: Ranking, Estilo y Calidad. Se desarrolla el Acta de la sesión realizada por el Consejero José María Doldan y a continuación de la misma las contribuciones de todos los Consejeros, con un primer texto del Decano, Mg. Oscar Echevarría, que es quien convoca y organiza la temática del Plenario desarrollado. 

Palabras clave: Ranking – estilo - calidad – acciones – capacitación – consejero

Los Consejeros asistentes fueron: Leandro Africano, José María Doldan, Ezequiel Hodari, Marcela Jacobo, Rony Keselman, Alejandra Niedermaier, María Pizzolo, María Laura Spina y Marina Zurro. Para esta oportunidad, y como una nueva modalidad del Consejo Asesor Académico, fueron invitadas a participar de la reunión tres profesoras de la Facultad: Ángeles Marambio Avaria, Adriana Meldini y Rosa Curcho. Allí el Decano aclaró que estas nuevas invitadas no se sientan compelidas a participar, que lo hagan a voluntad. 

Un grupo de Profesores Consejero no pudieron asistir al Plenario del Consejo Asesor Académico, que son Rosa Chalko, Diego Lema y Gabriel Arcieri por causas particulares. Fernando Rolando y Debora Belmes por estar fuera del país. Además, notificaron su renuncia las Consejeras Claudia Preci y Claudia Barbera. 

El encuentro tuvo una metodología previamente explicitada por el Decano consistente en la focalización de un tema, en este caso “Ranking, Estilo y Calidad” como problemática única del Plenario. Cada Consejero fue invitado a escribir un documento sobre el tema. Una vez entregados todos los documentos se hicieron circular entre los Consejeros generando una lectura general de los escritos. El Decano reunió todos los documentos en un brochure general, que impreso, se distribuyó entre los asistentes al Plenario. La idea última es publicar todos los documentos con el nombre de los autores, y seguidamente generar un documento único sobre el tema, que sea síntesis del pensamiento del Consejo. 

Lo que se palpó en este encuentro y es el pensamiento de muchos de los Consejeros, es que esta propuesta de reflexión individual previa, enriquece el diálogo en el Plenario, ya que se asiste con un mayor bagaje de conocimientos sobre la problemática en estudio. Es una cuestión de ahorro de energías que lleva a aprovechar al máximo el momento del Plenario. Además, se vio una consolidación teórica y práctica en las reflexiones y en el intenso debate llevado adelante entre los Consejeros y el Decano. 

El tema nuclear, que planteó el Decano al comienzo de la reunión es que después de dos años consecutivos de lograr el puesto TOP 1 entre las Facultades de Diseño de Latinoamérica, cómo continuamos en esta línea y cómo sostenemos la calidad y la excelencia, tanto en la faz académica como en la de empleabilidad, y cómo apuntalamos los factores esenciales que nos han hecho llegar a ese preciado lugar. Y aquí surge la pregunta: ¿Cuáles son esos factores? Cuáles, de nuestro equipamiento institucional son las cualidades que nos han consolidado frente a otras instituciones, y cómo hemos forjado la visibilidad de nuestro accionar, para tener este alto reconocimiento nacional e internacional. 

La meta es entonces muy clara, identificar los factores que están dentro de nosotros, que hacen a nuestro ADN, que hacen a nuestro accionar diario y que apuntan a la calidad, articulando el quehacer profesional con el quehacer creativo. Una vez detectados, persistir en ellos. Yendo más al detalle, no es solo detectar estos factores sino también jerarquizarlos, darles prioridades, descubrir el impacto de cada uno y así jerarquizarlos. Tratar de ver su importancia y revelar el grado que ocupa en esta escala, a nivel nacional e internacional. 

La estrategia de identificar nuestras fortalezas, donde somos diestros, nos permitirá un análisis minucioso y develador de nuestro accionar. Tratar de no quedarnos solamente en el aspecto descriptivo, sino entrar a la fase explicativa, que es quien nos abre el camino predictivo. Poder predecir nuestro accionar es la clave de un pronóstico auspicioso. Pero eso no es todo, este vaticinio nos permitirá anticiparnos y no solo sostener nuestras fortalezas, sino también optimizar nuestras debilidades. Respecto de las debilidades, que seguramente existen, se planteó dejarlas para un encuentro especial dedicado a ese tema. No por hedonismo, por disfrutar solamente del reconocimiento, sino (como ya se dijo), el hecho de reforzar las virtudes nos permitirá superar las flaquezas. Son las dos caras de una misma moneda, la valorización de una conlleva la de la otra. 

Aquí el Consejo Asesor se evidenció como un verdadero equipo de trabajo, como un factor de construcción dentro de la Facultad, ya que la reflexión llevó a conclusiones homogéneas, que trascendieron las agendas individuales, los aspectos pequeños del día a día, para ir a proyectos a largo plazo, a perspectivas estratégicoinstitucionales, mirando más el horizonte, que el aquí y ahora. La aspiración del Decano surtió efecto porque el Consejo se transformó en el motor del planeamiento estratégico de la Facultad, y en una ayuda invalorable para su conducción.

Yendo a los documentos presentados por los Consejeros, que fueron trece, incluido el del Decano, muchos avanzaron en la reflexión profunda, focalizando no una, sino varias cuestiones que consideran centrales para conceptualizar el estilo de la institución, y reforzar así la narrativa con la que la Facultad se expresa hacia adentro y hacia afuera. Se apuntan a continuación algunas reflexiones de los Consejeros que son de real interés. 

La Consejera Debora Belmes sostiene que el desafío de la institución por largos años fue forjar una identidad. El logro obtenido confirma el reconocimiento a esa identidad. Que el estilo de la UP se asocia a la diversidad, ya que creció y habitó el territorio educativo desde múltiples dimensiones, es por tanto un modelo con identidad propia. Y acota que las variaciones y diferencias que la institución respeta, deben constituirse en un derecho, y no en una excepción. (Ver artículo completo en p. 15). 

El Consejero Fernando Rolando expresa que lo positivo de la Facultad es estimular la diversidad, orientando la búsqueda del conocimiento hacia la innovación y a la actualización constante. Esto conlleva a docentes comprensivos y reflexivos que detectan las nuevas tendencias, lo que expande las fronteras comunicacionales, e indudablemente, el interés del alumnado. (Ver artículo completo en p. 22). 

La Consejera Marina Zurro reflexiona que el valor importante de la institución es la inconmensurable libertad académica, que implica, obviamente respeto a la diversidad. La diversidad de docentes, cuerpo verdaderamente plural, y el estudiantado muy heterogéneo son enriquecedores de nuestro accionar en las aulas y nos ayuda a vivir mejor. Piensa que en esta Facultad todos hemos crecido, no solo los alumnos, también los docentes sobre todo al reformularse constantemente siendo versátiles frente a un mundo en constante cambio. (Ver artículo completo en p. 23). 

La Consejera María Pizzolo expresa como factor importante la gran variedad de docentes y la elección que puede tener al alumno frente a esta diversidad. La UP entiende el vínculo que los alumnos desarrollan con los docentes desde todas y cada una de sus plataformas, esto lleva al aprecio y la valoración del alumno al docente, que es también la valoración a la institución. Valor importante son los eventos, la UP crea el evento…donde antes no había nada. (Ver artículo completo en p. 21). 

El Consejero José María Doldan opina que el factor que hace a la calidad de la institución, es su sociedad inseparable con la innovación. Esto es: andar los caminos poco transitados, recorrer áreas nuevas antiguamente no incorporadas a la Academia, y hasta poco valoradas. Incorporar el conocimiento que ya existe en la sociedad y otorgarle estatus académico. Cree que el éxito obtenido se basa fundamentalmente en esto de, “salirse del molde”, “salirse del paradigma” y crear un nuevo molde, un nuevo paradigma basado en la innovación y en el arrojo. No tener miedo a lo que pasa en la comunidad, y acercarse a eso. Construir un nuevo “modelo” de lo que es la educación en el Siglo XXI. (Ver artículo completo en p. 17). 

El Consejero Rony Keselman piensa que la identidad de la UP se expresa y se hace visible en su particular procedimiento de comunicación, tanto interna como externa. Ve que la Facultad es un organismo sensible que no descansa nunca, un organismo siempre alerta a descubrir, a procesar y a capturar nuevos conocimientos que están gestando el mundo del mañana. Para ese mundo prepara a los alumnos. (Ver artículo completo en p. 19). 

La Consejera María Laura Spina expresa que la UP es el lugar de la creatividad. Esto le da carácter y estilo a la institución, le aporta una impronta singular, personal y característica, un sello propio. Son de especial importancia los eventos, Encuentros, Congresos, que le posibilitan “estar en el mundo”, y ser visibles de manera constante y sostenida. Sostiene que el ranking es un desafío para seguir trabajando, y continuar ofreciendo al mercado graduados de calidad. (Ver artículo completo en p. 22) 

El Consejero Leandro Africano adhiere al editorial del diario New York Time que el promedio de calificaciones de un egresado universitario es inútil como criterio de selección de personal para el diario. Fortalece su teoría con el pensamiento de la empresa Google, que desde hace unos años contrata personal sin estudios universitarios. Habla de las nuevas generaciones de estudiantes, nativos digitales con un alto dominio de la tecnología, para los cuales hay que pensar una universidad. (Ver artículo completo en p. 13) 

La Consejera Marcela Jacobo apunta a los procesos que deben llevarse adelante para lograr una aproximación a la calidad académica, y considera que la noción de calidad es ambigua y relativa. Sostiene que la calidad de una institución, según lo pide la sociedad hoy, se mide por la manera de aplicar los conocimientos a las urgencias de su entorno, de la comunidad. Piensa que cuando se habla de calidad educativa tiene que tenerse en cuenta también la responsabilidad social de la institución. (Ver artículo completo en p. 18). 

La Consejera Alejandra Niedermaier piensa que la calidad hoy día de una institución, es lograr que los estudiantes accedan a la multialfabetización, es decir, formar al alumno en las múltiples alfabetizaciones que conforman la realidad contemporánea. Apunta a que las tecnologías contribuyen al proceso educativo, pero no hay que quedarse solo en eso. No perder el desarrollo del pensamiento crítico, tarea a llevar adelante por el docente. Es por eso que junto a la práctica educativa debe fomentarse la actividad investigativa. (Ver artículo completo en p. 21). 

A continuación se adjuntan los papers que enviaron los Consejeros al primer Plenario:

Ranking Estilo y Calidad 

Oscar Echevarría 

2016: Segundo año consecutivo TOP 1 

Este año, la Facultad fue nuevamente calificada entre las 100 mejores del mundo en la disciplina Arte y Diseño por segundo año consecutivo por el Ranking Internacional QS.

La Facultad conserva así la posición alcanzada durante el año 2015, cuando fue creada la disciplina Arte y Diseño en el Ranking internacional. Así, entre las 100 mejores del mundo en Diseño sólo siguen rankeadas dos argentinas: Universidad de Buenos Aires y Universidad de Palermo

De esta forma la Universidad de Palermo sigue siendo en Diseño la Mejor Universidad Privada Argentina (TOP 1 por Segundo Año Consecutivo) 

La información esta disponible http://www.topuniversities.com/universities/universidad-de-palermo#subject

Resultados comparativos del Ranking 2016-2015 

En 2015 había diez universidades de América del Sur entre las diez mejores del mundo en Diseño. En 2016 se redujeron a ocho. 

Las ocho universidades de América del Sur entre las 100 mejores del mundo en Diseño son: Dos de Argentina (UBA y Universidad de Palermo), dos de Brasil (Universidad de San Pablo y Universidad Estadual de Campiñas), dos de Chile (Pontificia Universidad Católica de Chile y Universidad de Chile) y dos de Colombia (Universidad de los Andes y Universidad de Colombia). 

Ya no están en el ranking 2016 entre las 100 mejores del mundo en Diseño (que estaban en 2015): Pontificia Universidad Católica de San Pablo y Universidad de Santiago de Chile 

Siete, de las ocho universidades, están calificadas en las TOP 100 en más de una disciplina. Palermo es la única que está calificada en una sola disciplina, es el caso de Diseño. 

Palermo es la más joven de las ocho universidades de América del Sur calificadas entre las 100 mejores del mundo en Diseño. Cinco de las ocho universidades tienen más de 100 años de antigüedad. La Universidad de Los Andes tiene 70 años, la Universidad Estadual de Campiñas tiene 50 años y la Universidad de Palermo tiene sólo 25 años. 

Palermo es la universidad más pequeña, en número de estudiantes, de las ocho universidades de América del Sur calificadas en Diseño. Todas tienen más de 30.000 estudiantes y Palermo tiene 14.000

Estilo y Calidad 

Sin duda la Facultad de Diseño y Comunicación impacta entre los evaluadores nacionales e internacionales (tanto académicos como de empleabilidad) por una multiplicidad de factores que hacen a aquello que denominamos habitualmente como Estilo o ADN. 

Y el Estilo (o al menos algunos de los factores que lo constituyen) está, de acuerdo al Ranking de referencia, en concordancia con el reconocimiento a la Calidad. 

¿Cómo que se analiza, se piensa, se desarrolla, se proyecta, se gestiona, se produce en la Facultad? ¿Qué se hace y cómo se hace? ¿Quiénes son y cómo son? ¿Qué hacen y cómo hacen los actores de la comunidad académica profesional que conforman la Facultad? 

¿Qué cuestiones son determinantes para la consolidación, visibilidad y reconocimiento externo de la Calidad?. 

Es necesario reflexionar sobre el (presente y futuro) de este conjunto de factores que conforman el Mapa de la Calidad de la Facultad desde y para una perspectiva tanto interna como externa, tanto nacional como internacional. 

El objetivo del tema es claro: Identificar los factores que hacen a la Calidad. ¿Cuáles son? ¿Cómo impactan? ¿Cuál es su jerarquía de importancia, trascendencia y proyección? 

Creo personalmente que la Facultad ha tenido una propuesta fundacional y sostenida una trayectoria innovadora que articula en forma original el quehacer profesional y creativo a la cultura universitaria. Considero que Calidad y Estilo están indisolublemente unidos en nuestra Facultad. 

Interesa que cada Consejero focalice su análisis en alguno (puede ser más de uno) de los aspectos que a su entender hacen a la calidad de la Facultad. Y que en la medida de lo posible lo profundice, lo enmarque (acá la formación y mirada de cada Consejero es determinante) en los contextos y perspectiva que considere necesarios.

Millenials y la educación universitaria 

Leandro Africano

Reflexiones sobre el ranking de la UP, la calidad y el estilo universitario para la Generación Y. 

Cuáles son los valores dominantes del discurso de la Generación Y que intervienen en la decisión de tomar un camino universitario. De qué manera el pensamiento sobre los recursos humanos de las empresas con el perfil laboral de los jóvenes. La necesidad de un diagnóstico sobre una generación que puede o no compartir los mismos valores. 

Hace apenas pocas semanas el director de Recursos Humanos de Google global, una de las 5 empresas con mayor valor del mundo, señaló en una entrevista al diario The New York Times que “el promedio de notas de la universidad es inútil como criterio de contratación, así como lo son los puntajes que las personas hayan obtenido en los distintos exámenes que les haya tocado resolver. Descubrimos que estas cosas no nos permiten predecir nada respecto al buen desempeño que un futuro trabajador pueda tener dentro del trabajo”. 

En los últimos años Google demostró tener otras prioridades a la hora de seleccionar personal, como el nivel de experiencia del futuro contratado. De hecho, y como confirmó el propio ejecutivo en la citada entrevista, Google contrata cada vez más trabajadores sin un título universitario. “Tenemos equipos en los que el 14% de las personas que lo conforman no tienen ningún tipo de título relacionado con una universidad”. 

Esta decisión tiene impacto hoy en la denominada Generación Y pero en el mediano plazo en la llamada Generación Z. El término Generación Y se utilizó por primera vez en la editorial de agosto de 1993 de la revista Ad Age para describir a los adolescentes de aquella época, definiéndolos como diferentes a los de la Generación X. Desde entonces, la misma editorial ha utilizado en más de una ocasión el año 1982 como fecha de nacimiento a partir del cual se pueden considerar los nacidos dentro de esta generación. 

El sociólogo estadounidense Kathleen Shaputis había etiquetado a los Millenials como el bumerang generacional o generación Peter Pan, debido a que percibe la tendencia para retrasar algunos ritos en la edad adulta por períodos más largos que las generaciones antes que ellos. Estas etiquetas también fueron una referencia a una tendencia hacia los miembros que viven con sus padres por períodos más largos que las generaciones anteriores. 

Es común leer análisis que argumentan que la Generación Y ha trascendido las batallas ideológicas engendradas por la contracultura de la década de 1960. Esto está más que documentado por Strauss & de Howe en su libro titulado Millennials Rising: la nueva gran generación, que describe a la Generación Y como más «cívica», rechazando la actitud de los Baby Boomer y la Generación X. Esta afirmación cobra especial sentido si se considera que la difusión de Internet ha democratizado sensiblemente el control de la información, así como los procesos de toma de decisiones. 

A nivel mundial, la Generación Y se caracteriza por el empleo continuo de teléfonos inteligentes, uso de redes sociales, un patrón de consumo que descansa fuertemente en el «boca a boca» así como apego a la tecnología, lo que ha dado origen a los estudios sobre FOBO (del inglés Fear of Being Offline). La Generación Millennials define a los nacidos entre 1981 y 2000, jóvenes entre 15 y 35 años que se hicieron adultos con el cambio de milenio (en plena prosperidad económica antes de la crisis). Según una proyección de la consultora Deloitte, en 2025, representarán el 75 % de la fuerza laboral del mundo y dentro de este escenario identificó a través de un estudio global las principales características de esta generación Y:

1. Digitales 

Son nativos digitales. Se caracterizan por dominar la tecnología como una prolongación de su propio cuerpo. Casi todas sus relaciones básicas cotidianas están intermediadas por una pantalla. Para ellos, realidad y virtualidad son dos caras de la misma moneda. On y off están integrados. Prefieren Internet a la TV convencional. El 59 % ve películas por Internet y el 46 % televisión, también a través de Internet, un porcentaje sensiblemente más alto que en otros grupos de edad. 

2. Multipantalla y multidispositivo 

Utilizan múltiples canales y dispositivos digitales para sus actividades. Tienen un comportamiento multitasking, es decir, con capacidad (o necesidad) de hacer varias cosas a la vez. Esto es así especialmente en Latinoamérica donde los consumidores son mucho más multipantalla, que en otras regiones. Según AdReaction: Marketing in a multiscreen world, de Millward Brown, en promedio, dedican alrededor de 7 horas al día para la conectarse online, utilizando múltiples pantallas digitales, lo que supone un 5 % más que el promedio mundial. 

3. Nomófobos y appdictos 

Su vida es móvil y su pantalla principal de entrada a la Red es ya una pantalla móvil. Un 78 % de los Millennials en Latinoamérica posee un móvil (un 10 % más que el año anterior), un 37 % tablet, un 70 % laptop y un 57 % desktop, según Telefónica Global Millennial Survey 2014. Este colectivo ha hecho de las pantallas de proximidad su acceso de referencia para la socialización, el trabajo y el ocio, integrándolas completamente en su vida cotidiana. Son adictos al móvil, sienten la necesidad de una constante conectividad y el 45 % admite que no podría estar un solo día sin su smartphone.

4. Sociales 

Son extremadamente sociales. Un 88 % de los Millennials latinoamericanos tiene perfiles en redes sociales. No son solo un medio de comunicación para ellos sino una parte íntegra de su vida social. Consultar, compartir y comentar en ellas es la principal actividad que realizan a través de sus teléfonos inteligentes. Estos nuevos consumidores son activos y antes de comprar buscan y escuchan opiniones, generan y comparten contenidos y son muy sensibles a su experiencia online. 

5. Críticos y exigentes 

Son mucho más críticos, exigentes y volátiles. De hecho, un 86 % de los consumidores actuales declara que dejaría de hacer negocios con una empresa debido a una mala experiencia de cliente, frente al 59 % de hace 4 años. Y, para los Millennials, las experiencias digitales negativas en línea y móvil tienen un impacto negativo mucho mayor que sobre otros grupos de edad. 

De acuerdo con un estudio de la Organización Iberoamericana de la Juventud en América Latina en 2013 había alrededor de 157 millones de miembro de la Generación Y, que representaban el 26% de la población total. El sistema educativo no es flexible, es necesario ajustarse a horarios y reglas, inhibe las posibilidades de cambio y renovación generacional. Las estructuras y las reglas son algo que sí le preocupa a la generación Y. La libertad y la felicidad, la posibilidad de ser escuchados, son más importantes que la seguridad laboral. [Fuente: (Referencia completa: Ricaurte, P. y Ortega, E. (2013). Prácticas de la generación digital en México. Perspectivas en Comunicación y Periodismo 3. México: Tecnológico de Monterrey)]

Millenials y universidad 

En todo este contexto, la Generación Y se siente cada vez más preocupada por la ampliación de la brecha entre la educación y el empleo. Ellos consideran que las universidades no están conectadas con sus metas futuras y los empleadores no se comprometen con ellos de forma significativa. 

Esta conclusión se extrajo del informe YouthSpeak desarrollado por la organización Activating the leadership potential of young people (AIESEC), en asociación con PwC y con el apoyo de la Campaña para la Generación Milenio de las Naciones Unidas MY World y el Enviado de la Juventud del Secretario General de la ONU. 

Se obtuvieron opiniones de 42,257 Millennials sobre educación, empleo y capacidad; quienes dijeron que carecen de orientación vocacional y del respaldo que les ayudaría a entender lo que necesitan para desempeñar una carrera ideal después que salen de la universidad. 

En este aspecto los encuestados otorgaron muy baja calificación a la educación, concediéndole a su satisfacción con la experiencia universitaria un valor de -42. 

Los jóvenes en el mundo definitivamente no están satisfechos con lo que obtienen en sus experiencias universitarias en relación con sus objetivos futuros, de ahí que colocaran a los asesores universitarios en el último lugar de su lista de personas que influyen en apoyar sus decisiones de carrera. “Estamos buscando un mundo en el que la gente joven pueda encontrar información más práctica y relevante en línea y no solo en la universidad. En un momento en que las universidades aún se centran en gran medida en torno al aprendizaje formal, 68% de estos jóvenes prefiere el aprendizaje a través de la experiencia”, dijo Gordon Ching, Vicepresidente Global en AIESEC International. 

Los Millennials señalaron que sus títulos no les dan el valor que ellos están pretendiendo. 

Es así como el 53% de los encuestados percibe que hay una desconexión entre lo que aprenden actualmente en las aulas de las universidades y lo que necesitarán ma- ñana en el aspecto laboral. Sin embargo, los educadores no son los únicos quienes pueden acortar esta brecha. En esta separación, ambos actores tienen un rol muy importante, porque un sistema educativo eficaz que satisfaga las necesidades de los estudiantes, requiere de mayor participación de las opiniones de los jóvenes y a su vez la atención de los empleadores quienes brindarán orientación acerca de lo que demanda el mercado actualmente. 

De esta manera, los planes de estudios se deben alinear con las tendencias externas, entendiendo que para ello se deben emplear métodos de aprendizaje mediante experiencias que motiven a los jóvenes a comprometerse. A partir de este diagnóstico una hipótesis de trabajo preliminar es que de las tres variables con las que se nos permite reflexionar (Ranking, Calidad y Estilo), la de mayor pregnancia en los jóvenes de la Generación Y es la de Estilo, la que con mayor nitidez se identifica. Fue un lugar común a lo largo del último año escuchar a los alumnos en una contraposición a lo manifestado por los resultados de las encuestas realizadas por Ranking Internacional QS y en el cual nos ubica Top 1 en Diseño como Mejor Universidad Privada Argentina. Sin lugar a dudas no fue valorado como la institución lo valora. 

Asimismo, la variable Calidad traducida al vocabulario de la Generación Y guarda una íntima relación con la eficacia en la perspectiva laboral. Nos debemos preguntar “¿Qué es la calidad para un alumno y qué es la calidad para nosotros profesores e institución?”. En definitiva este documento invita a la reflexión para acercar posiciones entre el discurso de la universidad y el discurso dominante de la Generación Y. 

Hay que indagar en los mecanismos que están presentes en las tomas de decisiones de los jóvenes y para que se supere el debate sobre carreras cortas, salida laboral, nuevas disciplinas que inundan hoy el universo de las universidades. Parafraseando a Don Draper, el personaje de la serie de TV Mad Men, que encarnaba a publicitario de la Avenida Madison en la década del 60: “Todas las universidades privadas tienen el mismo dilema y están frente al mismo problema. Asimismo, en este contexto político económico la UBA tiene por delante 4 años de lucha contra un gobierno que le irá quitando poder y presupuesto. Está en cada uno de nosotros ver cuáles son las posibilidades que se abran para construir y plasmar nuestro discurso. Si todas las universidades privadas dicen lo mismo, las posibilites son aun mayores para diferenciarse”. 

Construcción, experiencia y diversidad. Un modo de habitar el territorio universitario 

Débora Belmes

Este paper se propone abordar, desde la perspectiva de la experiencia docente, los avatares y desafíos en la construcción de la identidad de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo. En estas líneas se plantea que el logro, entendido como Ranking, confirma el reconocimiento de un modelo con identidad propia. El desafío es que sus marcas habiliten a la producción de huellas, entendidas como la impresión que deja la experiencia en la construcción y constitución de nuevos profesionales. 

Si me preguntaran cuál es el estilo UP diría que no puedo definirlo simplemente pero que se asocia a la diversidad. En esta línea pienso que es una institución académica, joven, que va construyendo un habitar el territorio educativo desde múltiples dimensiones. Algunas visibles como los soportes físicos (edificios, aulas, dispositivos tecnológicos), sus habitantes (los alumnos, los docentes, el personal no docente, los directivos, los invitados, los visitantes), sus producciones (textos, libros, investigaciones, congresos, encuentros) y otras no visibles como los convenios, la competencia académica, la fama, las cuestiones de poder, el prestigio, etc. 

Cada época produce sus formas, sus estilos, sus valoraciones y estas corresponden a lo que denominamos lo contemporáneo. Estas formas a la vez se van cristalizando construyendo marcas, que podríamos diferenciar de la huella que connota la idea de lo fresco, de lo puramente actual. 

UP es una institución académica, que surge en un contexto sociocultural urbano, en cuyo seno transitamos diversidad de profesionales, docentes, alumnos. La oferta académica es múltiple, y sus propuestas colorean los modos en que la práctica disciplinar se articula con la realidad. Si bien cada propuesta y plan implica un posicionamiento (por ejemplo desde el plano de la ense- ñanza formal como desde la no formal) cada uno opera desde una perspectiva particular. Los distintos abordajes propuestos implican un desafío interesante en tanto ejercicio de la multiplicidad y la diversidad pero es a la vez riesgoso si ello se confundiera con la misma realidad. 

La idea del ranking me permite pensar en el camino por el reconocimiento. Este es un camino, que contiene mucho esfuerzo, y cierta perseverancia en la construcción y el sostenimiento de aquello que hace marca como diferencia. Lograr una calificación podría ser entendido justamente como un punto, entendiendo esto como un momento crucial en el desarrollo, donde una u otra elección podría tener efectos profundos en el futuro. El logro confirma que es reconocido como un modelo con identidad propia. Aquí aparecería la noción de marca, asociada a la cristalización de formas, ideas y desarrollos. En este sentido, la marca nos posiciona en un desafío que implica no quedarnos allí, en no convertirlo en una esencia sino en producir desde el mismo borde un pensamiento que pueda incluir jerarquías y particularidades, que mantenga las diferencias sin proclamar alguna hegemonía, que conserve pensamientos y habilite el camino a nuevos. Es decir favorecer la producción de huellas, que refieren a lo vivo y están más cerca de la experiencia como proceso crucial en la constitución y construcción de nuevos profesionales. La universidad (en tanto institución), tiene la oportunidad de abrir espacios que habiliten el derecho a diferir, a no repetir, a que la variación sea esperada y donde el molde de la reproducción no sea un imperativo. La idea es que lo idéntico no ocupe el lugar de lo creativo y que las variaciones y las diferencias se constituyan en un derecho y no en una excepción. No se trata de cambiar roles, ni de reemplazar un paradigma por otro sino de respetar y aceptar la multiplicidad. No hay dueños de la verdad ya que ello implicaría la operación de la exclusión del otro, el desafío es hacer lugar a la singularidad como resultado de la construcción en el mismo proceso creativo. 

Estilo y calidad también pueden relacionarse con la idea de moda. La moda en un sentido amplio es asociada a lo nuevo. Su difusión puede ser pensada como un proceso que permite suavizar los efectos que lo sorpresivo y novedoso porta. Su existencia y reconocimiento le da derecho a la vida. La enseñanza no está por fuera de estos fenómenos y por ello es imprescindible (especialmente en nuestra cultura) diferenciar acumulación de conocimientos con enriquecer y producir nuevas miradas. En este sentido lo novedoso porta un potencial creativo pero a la vez, puede perderlo si genera actitudes conformistas y adaptativas (por ejemplo cuando ciertas ideas predominantes se tornan moda). 

La institución académica es una especie de entramado en el cual puede advenir una situación generadora de experiencias. La clase, es más que el aula como espacio físico. Es el lugar en el que puede vivirse una experiencia. Y en este sentido doy mucho valor al clima, ya que el mismo es una construcción en la que todos participan y en la que todos de alguna manera se encuentran atravesados. Cuando refiero a la posibilidad que genera la clase, quiero pensarla como un borde que puede dimensionarse y en el cual transita nuestra actividad como docentes. Las dimensiones están entretejidas entre lo creativo y lo adaptativo entre cuyas hebras puede surgir lo nuevo. En este sentido, hablar de la experiencia no es posible como un todo que se transfiere de uno a otro. Experiencia tiene algo del tenor de la revelación, sea de un sentimiento, de un conocimiento, un intercambio, una creación. Lo valioso es que se despierte un interés nuevo, una curiosidad y ello se produce cuando hay ruptura, cuando algo de lo sólido pierde su rigidez, cuando nuevas preguntas pueden emerger, cuando las determinaciones hacen lugar a la emergencia de algún enigma. Experiencia estaría más del lado de la idea de transmitir lo que para cada uno de nosotros puede significar un concepto, una estrategia, un conocimiento, una práctica. Con ello quiero resaltar y proponer que la producción de conocimientos no refiere solo a lo nuevo en el mundo del saber científico, sino a aquello que habilite al cuestionamiento, que movilice lo ya sabido y estimule nuevos posicionamientos subjetivos. Aquí me gustaría resaltar la noción de construcción en tanto acción en la que todos podemos ser parte, si el aula se transforma en una actividad y no en un mero transcurrir determinado por tiempo y espacio. 

Esther Díaz (2010) enumera que un espacio es más creativo si facilita el cambio, la mutación, el movimiento. El riesgo es la exageración que puede llevar a la confusión y resultar un proceso vacío de sentido. Por ello señala que: “cuando una creación se confunde con lo que pretende aludir pierde sentido. Y el sinsentido no se revierte mediante saturación de códigos sino mediante un simple gesto, el de la fuga” (144).

Referencias bibliográficas: 

Badiou A. (2010): Segundo manifiesto por la filosofía. Buenos Aires: Manantial. 

Diaz E (2010): Las grietas del control. Vida, vigilancia y caos. Buenos Aires: Biblos. 

Puget J. (2015): Subjetivación discontinua y psicoanálisis. Buenos Aires: Lugar Editorial. 

Steiner G. (2011): Lecciones de los maestros. Buenos Aires: Debolsillo

La UP, parte de mi ADN 

Rosa María Curcho

Por definición, el ADN es la información más genuina, importante y característica que tenemos. Es nuestra marca personal, única e irrepetible; muta, evoluciona. El ADN remite al origen, pero, a la vez, al presente y al futuro. 

Tengo el honor de haberme formado en esta casa, si mi segunda casa: la Facultad de Diseño y Comunicación de la UP. 

En ella aprendí el compromiso, responsabilidad y pasión profesional. 

Como alumna participé, debatí, aprendí a ser crítica y a encontrar herramientas creativas para solucionar problemas, desde un proceso de aprendizaje personalizado. También tomé las clases del Programa de Asistente Académico, donde experimenté las primeras bases como docente y descubrí cómo la institución nos permite dar la impronta personal a cada una de las materias. Hoy soy docente y profesional activa como muchos de mis compañeros de la institución, que enriquecemos nuestras horas cátedras desde nuestra experiencia laboral. 

Hace unos días, leí una nota en el diario El País sobre Universidades disruptivas en el mundo. Países como Dinamarca, Suecia y Estados Unidos dejan la enseñanza fuera de lo convencional. Contenidos que se renuevan diariamente y proyectos con empresas reales en lugar de exámenes. El método consiste en el aprendizaje basado en la prueba-error y en la propia experiencia de los alumnos. Proponen debatir sobre una materia, aplicarla en trabajos prácticos, explicar los puntos de vista a otros compañeros y someterse a cuestionarios que se corrigen automáticamente. Esta noticia me hizo pensar que en nuestro país tenemos este tipo de universidad en la Facultad de Diseño y Comunicación de la UP, donde los alumnos son seres activos, innovadores, con incorporación en las redes sociales para acciones académicas y profesionales. A su vez, el estilo cotidiano del personal administrativo y jerárquico suma de manera positiva en la interacción entre profesionales, docentes y alumnos. Nosotros ponemos nuestro ADN en acción, en cada clase, conferencia, evento, Congreso y Encuentro, donde mostramos quienes somos.

Ranking, Estilo y Calidad. Una mirada personal 

José María Doldan

Ranking 2016-2015 

Viendo el ranking 2016 que repite el de 2015, se me ocurre la reflexión sobre algunas acciones a destacar que nos llevaron a ese lugar tan especial en que nos ha puesto la consultora británica: 

• Estar entre los ocho mejores, es más importante que estar entre los diez mejores, porque el espectro se achicó. Se ha optimizado nuestra posición en el conjunto. 

• Que se repita, se sostenga en el tiempo, que no se deje el lugar, verifica que hay una estructura sólida, y que no fue fortuita esta selección. 

• Que sea la única privada en ese lugar de excelencia, habla de la libertad de la educación privada, cuyas acciones tienen su recompensa en el tiempo. 

• Que sea la más joven en el grupo de las instituciones elegidas nos dice que la calidad no tiene que ver con la historia. 

• Que sea la más pequeña nos habla que la excelencia no es un tema de tamaño, ni de cantidad de alumnos. 

• Y que sea una de las más elegidas por los estudiantes nos refiere a su proyección en su medio

Estilo y calidad 

No me es fácil analizar cómo se piensa, se desarrolla, se proyecta, se gestiona y se produce en la Facultad. 

Es como a los artistas que se les pregunta, ¿cómo arma su éxito, su talento?, y el artista responde. “No sé, me sale así”.

Nos salió así. 

Creo que la receta es seguir haciendo las cosas como se las viene haciendo hasta ahora. Porque la verdad, es que no se buscó estar en ese lugar del ranking. Se nos dio así.

Las acciones destacables 

Lo que sí, no se puede negar es que hay acciones que nos ponen en la palestra nacional e internacional gracias también a las tecnologías de la computación y la comunicación. 

 Las estrategias más evidentes son: 

• La visibilidad de las acciones, la transparencia de los actos, todo se muestra, se sube al web-site, nada se esconde. 

• La política de “puertas abiertas” 

• Los eventos gratuitos como el Encuentro Latinoamericano de Diseño, los Open DC, los cursos extracurriculares y el Congreso de Enseñanza del Diseño, entre otros. 

• La accesibilidad para dictar una conferencia, o un curso. Que cualquiera que tenga “algo” que decir, lo diga, si su contenido lo amerita.

La innovación 

Creo que el factor que hace a la calidad de la institución, es su sociedad inseparable con la innovación. Esto es: andar los caminos poco transitados, recorrer áreas nuevas antiguamente no incorporadas a la Academia, incorporar el conocimiento que ya existe en la sociedad y otorgarle estatus académico. 

Creo que el éxito obtenido se basa fundamentalmente en esto de, “salirse del molde”, “salirse del paradigma” y crear un nuevo molde, un nuevo paradigma basado en la innovación y en el arrojo. Construir un nuevo “modelo” de lo que es la educación en el Siglo XXI. 

Acción-profesión 

Pienso también, que queriéndolo, o sin quererlo, la Facultad es un espacio de abordaje de las profesiones, y esto es muy atractivo para el alumnado. Los profesores son fundamentalmente profesionales activos transmitiendo su saber. Se trabaja en forma empírica sobre las disciplinas. 

Valga como ejemplo: Un alumno de segundo año de Diseño Industrial puede construir un triciclo, o una alumna de moda puede presentar su primera colección.

El factor docente 

Otro factor importante por lo protagónico, es el rol de los docentes en este proceso de modernización de la educación. El cuerpo docente ha acompañado este proceso, y es más, algunos lo han generado y potenciado. 

Los profesores han estado lejos de los esquemas tradicionales. Pero cerca del concepto maestro-discípulo. Esto hace que el alumno sea el verdadero protagonista de la educación. 

Otro factor es la horizontalidad del cuerpo de profesores. Valor a destacar especialmente. Tanto los nuevos profesores como los docentes experimentados tienen las mismas posibilidades de acción. Es una estructura sin jerarquías. Puedo decir que a lo largo de los años, nunca la Facultad desechó proyectos innovadores, transgresores o arrojados propuestos por los docentes. Por el contario, los apoyó. 

Ranking Estilo y Calidad 

Ezequiel Hodari

Ranking 

Que nuestra Universidad ocupe un lugar de privilegio en la consideración de quienes evalúan la educación a nivel mundial, definitivamente es una razón más que contundente para seguir mejorando. No creo en los rankings solo como una medida de lo que se ha hecho sino también como una manera de levantar la vara del nivel de la calidad educacional que queremos tener.

Nos sentimos orgullosos de estas distinciones que refuerzan el trabajo que se realiza día a día, clase a clase. Esto es bueno, refrescante y muy positivo. Por ello creo que debemos esforzarnos para que el reconocimiento se sienta verdadero dentro de la Universidad como un verdadero ranking interno que refleje las distinciones recibidas. 

Admiro el esfuerzo de la administración de la Universidad, de sus autoridades, sus docentes y de sus alumnos, para conformar un todo altamente calificado por la institución que realizó dicha medición.

Estilo y Calidad 

Las posibilidades que brinda la Universidad son varias y llenas de contenido útil para docentes, alumnos y la comunidad en general. 

Sus programas regulares de grado y posgrado, la capacitación docente, los seminarios, charlas, talleres, publicaciones, encuentros profesionales, etc., son una importante cantidad de elementos que permiten aprender y desarrollarse en el mundo del diseño desde la Facultad. Valiosísimos. 

A pesar que muchísima gente aprovecha estas oportunidades, veo que los alumnos no están tan atentos a las ofertas de la facultad. Uno entiende que pasan mucho tiempo en sus clases, pero creo que se podría pensar en maneras de interesarlos para que vean las actividades extracurriculares como un complemento fundamental para su crecimiento y posterior profesionalidad. 

Los profesores podríamos conectarlos más con esas actividades para que vean a la Universidad como algo más que un lugar en donde deben cumplir pautas y tiempos. Que sientan a la Universidad como suya a través de dichas actividades. Que esas actividades enciendan la mecha de la curiosidad por fuera del programa tradicional, conectando conocimientos. 

El estilo de la Universidad tiene algo de eso: mucho y buen contenido que no siempre es acercado a los alumnos exitosamente. Ellos no ven ese lado de la facultad porque están en una relación de amor-odio un poco cerrada. Docentes, autoridades, empleados de la Universidad, están mucho más cerca afectivamente de ella, mientras que los alumnos tienen dudas y no se terminan de relacionar más intensamente con la Universidad. Se sienten un poco clientes y se dan cuenta. 

En este lado no tan positivo del estilo de la facultad hay una sensación de que las cosas pueden ser fáciles y el nivel de exigencia no es tan alto para no generar demasiada frustración y espantar a la concurrencia. Muchos alumnos al ver que esa exigencia no es tal, se prestan a la conveniencia de no trabajar más duro. Creo que sería bueno saber que piensan los consejeros y poder encarar este tema para mejorar la calidad interna de los resultados de los alumnos y afianzar lo que se ve desde afuera, haciéndolo desde adentro. Que los alumnos también crean que somos la mejor universidad privada del país. Aprecio mucho todo lo que se hace desde la facultad pero siento algo de frustración en este tema de la exigencia versus la comodidad. Deseo que la facultad crezca no sólo en número de ingresantes, en premios y reconocimientos, sino también en el valor que la misma tiene para su alumnado.

Siento que no soy el único que piensa estas cosas y que no seré tampoco el único que las exprese. 

Propongo: 

- Involucrar más a los alumnos en las actividades extracurriculares que brinda la Facultad y su conexión con las clases que toman regularmente. 

- Mostrarles que la palabra “crítica” no es una mala palabra sino una actitud esencial en la educación. 

- Exigir más compromiso con la clase y que esto empodere al alumno a entusiasmarse más con el conocimiento, con el saber. Y que con esto ellos entiendan que al elevar su nivel, elevan el nivel de la facultad y eso le conviene a ambas partes. Calidad de alumnos y calidad de Institución. 

- Que sus trabajos sean mostrados semanalmente en los pasillos de la facultad para generar interés en las ideas de los demás y despertar la curiosidad y la competencia sana. 

- Que aparte de evaluar a los docentes también haya un sistema de autoevaluación grupal de los alumnos donde ellos vean sus virtudes y sus defectos y puedan debatir sobre los mismos para mejorar su aprendizaje.

Calidad Académica. Definición y reflexiones sobre distintos procesos de aproximación para lograrla. 

Marcela Jacobo 

• La noción de calidad es ambigua y relativa. 

• Auto evaluación, interdisciplinariedad, solidez acadé- mica, recursos físicos, docentes y técnica conforman un eje medular en la concepción de calidad. 

• La Universidad debe producir conocimientos originales para la comunidad.

Distintas concepciones del significado de Calidad 

La noción de calidad es ambigua y relativa. Como lo sostienen varios autores el debate sobre la calidad académica ha estado presente desde el origen de las universidades, sin embargo al día de hoy adquiere singular relevancia en función de los fenómenos de la globalización y la competitividad internacional, de los cuales nuestro país no puede sustraerse. 

La sociedad está exigiendo de forma diferente a la Universidad, ya no basta que esta sea el lugar donde se acumula el conocimiento universal pues la globalización de la información le sustrajo a la universidad ese privilegio, lo que exige la sociedad es que ese conocimiento sea aplicado a su entorno, que le sea pertinente. 

Para mejorar la calidad es importante la autoevaluación y también la de organismos expertos internacionales, pero para evitar la uniformidad y mantener la diversidad se debe prestar atención a las particularidades del contexto institucional, regional y nacional, por esta razón no se puede dejar de mencionar en lo que respecta a la calidad universitaria, su grado de pertinencia social. Es necesaria, para ello, la búsqueda de nuevas formas y mecanismos para adaptar funciones universitarias a las exigencias sociales del entorno y no solo a las del mercado. 

Muchos expertos en educación superior asocian el concepto de calidad a una perspectiva mercantilista y desde este lugar la cuestionan por su énfasis en el cliente y la eficiencia. Por ejemplo: “es la obtención de mayores beneficios, alcanzados con menores costos y riesgos” (Avedis Donabedian); “Es lo que el cliente está dispuesto a pagar en función de lo que realmente obtiene y valora” (Peter Drucker); “Es un modo de gerenciar empresas en busca de un mejoramiento” (Armand V. Feigembaum); “Es un valor percibido y juzgado por el cliente” (Karou Ishikawa). 

Sin embargo la calidad no se limita a estos sentidos, sino que incluye un conjunto más amplio de significaciones que debemos tener en cuenta. Según la definición de calidad del Diccionario de la Real Academia: Calidad es la propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo que permiten juzgar su valor”; “Buena calidad, superioridad o excelencia”; “Dicho de una persona o de una cosas que goza de estimación general”. 

Cuando se habla de calidad educativa se piensa en la calidad de los procesos que se encaran y de los resultados que se obtienen en relación con los fines institucionales y con las responsabilidades sociales que los mismos conllevan. La mejora de la calidad es pues un camino que se construye a partir de un ideal que nos fija un propósito y hacia el cual se realizarán una serie de aproximaciones sucesivas para alcanzar el objetivo. 

Este camino involucra a todos los actores del proyecto educativo. 

Objetivos de la Universidad 

• Formar profesionales en las áreas de su especialidad y proveerles no solo una sólida formación académica, sino además una adecuada formación humana integral, lo cual supone el desarrollo de valores morales, capacidad crítica y responsabilidad ética y social. 

• Producir conocimientos originales que aporten al desarrollo social 

• Generar actividades que contribuyan a hacer partícipes de los beneficios de su actividad académica e investigativa al conjunto de la sociedad 

• Trabajar por el mejoramiento del acceso y permanencia a la educación superior, así como de su calidad 

• Promover el desarrollo de todos los integrantes de la comunidad académica 

• Contribuir al análisis crítico de la realidad social

El patrón de calidad comprende: 

- Enseñanza y programas académicos. 

- Investigación y becas. 

- Edificio e instalaciones. 

- Servicios a la comunidad y mundo universitario 

- Gobierno y administración (esto determina como funciona la Institución) 

- Gestión

Algunas reflexiones sobre enseñanza y programas académicos 

Si tomamos para el desarrollo el primer ítem de los puntos que conforman los patrones de calidad, la profesionalización del cuerpo docente, desde lo pedagógico y desde lo disciplinar cumplen un rol de suma importancia, así como también la estimulación, identificación y reconocimiento de aquellos que sean líderes o especialistas en determinadas áreas de trabajo. Desde esta perspectiva sugiero enfatizar los siguientes puntos que en nuestra universidad están en proceso de desarrollo: 

- Fomentar el intercambio de docentes con otras Universidades reconocidas internacionalmente, así como también promover la investigación de proyectos bilaterales. 

- Formulación de contenidos de ciertas carreras (Interiores, Diseño de Espacios Comerciales y Vidrieras) 

- Qué se enseña, cómo y para quién deberían conformar un eje transversal a todas las carreras y reformularse permanentemente debido los cambios que se suceden a nivel nacional e internacional en relación a los avances tecnológicos, cambios económicos y sociales. 

- Conformación de un grupo de trabajo interdisciplinario cuyo objetivo sea detectar los déficits y dificultades en materia académica de cada disciplina, recursos físicos, docentes y técnicos para mejorar la calidad de cada carrera. 

- Promover la formulación de planes de mejoramiento para superar los problemas, debilidades y carencias identificadas en los procesos. 

- Promover un sistema de auto evaluación y evaluación externa de carreras. 

- Promover la formación de un equipo de apoyo (consultoría) donde los egresados puedan concurrir para seguimiento de sus trabajos en el campo profesional, asegurando la calidad de sus primeros trabajos no bien terminen la carrera. 

Como cierre de esta reflexión me gustaría agregar que: La visibilidad, credibilidad y solidez académica se hallan alineados en un hilo conductor cuando hay coherencia o es muy pequeña la brecha entre lo que se quiere ser (misión, visión, valores), lo que es y hace (acciones y resultados), lo que se cree ser (la imagen que sus miembros tienen de ella) y lo que la sociedad espera de la Universidad (expectativas y opiniones de sus públicos externos).

Referencias bibliográficas 

Carlos Tunnermann Bernheim: Calidad, Evaluación Institucional, Acreditación y Sistemas Nacionales de Acreditación

Reflexiones acerca de la Calidad y Estilo de nuestra Facultad 

Rony Keselman

Calidad y estilo van de la mano. Me resulta muy difícil reflexionar sobre ambos términos por separado. 

En el caso específico de la UP siento que entre Calidad y Estilo se produce un feedback altamente positivo. Se trata de dos componentes fundamentales que dialogan entre sí y se desarrollan de manera continua y equilibrada. Las características identitarias del estilo UP se encuentran a la vista. Se expresan y se hacen visibles en su particular procedimiento de comunicación, tanto interna como externa. Quiero decir con esto que no hay contradicciones entre la delineación áulica (interna) y su vinculación y proyección hacia el mundo exterior. 

A veces me resulta muy grato comparar el funcionamiento de la UP con un organismo sensible que no descansa nunca, un organismo cuyo sistema se encuentra siempre alerta a descubrir, procesar y capturar las nuevas tendencias que se están gestando en el universo del Diseño y la Comunicación, apropiándose de ellas para delinear de manera innovadora futuros profesionales en concordancia con los tiempos actuales. 

En mis catorce años como docente de la casa he podido observar bien de cerca estos procesos que van desde los cambios técnicos operativos, la incorporación y aggioramento de nuevas tecnologías, el estímulo creativo enfocado en las recientes corrientes mundiales de producción en el campo del Arte, el Diseño y la Comunicación, la flexibilidad enfocada en los modelos pedagógicos y la visibilidad de la producción áulica. 

Este conjunto de propiedades inherentes permiten juzgar su valor y posicionar a nuestra Facultad, nuevamente, ente las 100 mejores del mundo en la disciplinas anteriormente nombradas. 

Por último y a título personal destaco y agradezco la Calidad y Estilo en el trato cotidiano que se brinda a los docentes por parte de todo el personal, desde el administrativo al jerárquico ya que el mismo impacta positivamente en el ejercicio de la enseñanza y se convierte en un estímulo, en un impulso, que anima el crecimiento individual y colectivo.

Facultad de Diseño y Comunicación, un estilo peculiar dentro de la UP. Educando en la diversidad. 

Adriana Meldini 

Pensando qué hace a la UP un lugar especial, me viene a la mente la diversidad de opciones que brinda en todo sentido, en primer lugar la variedad en selección de carreras de grado, la posibilidad de obtener un título intermedio en el corto plazo, o la oportunidad de optar por pequeñas especializaciones que solo se encuentran en escuelas y centros de enseñanza intermedia. Creo que este es un punto a destacar, y no de menor importancia, la UP siempre se encuentra a la vanguardia de las nuevas tendencias que buscan las generaciones jóvenes y no tan jóvenes. 

Es una época donde todo pasa a una velocidad y con una vorágine que los lugares de estudio no deben pasar por alto. Los jóvenes de hoy quieren todo ya, ahora, al alcance de la mano y con la posibilidad de aplicar el conocimiento de forma inmediata en medios prácticos. Es ahí donde todas las carreras cortas y los eventos como el Encuentro Latinoamericano de Diseño, los Open DC, Interfaces y demás cobran un lugar de importancia dentro de este target, ya que brinda no solo a los estudiantes de la UP, sino a otros estudiantes y profesionales de diversas áreas un acercamiento a conocimientos que de otra forma serían de difícil acceso, ya sea por costos, por disponibilidad, o por el tiempo a dedicarle sin saber realmente si es lo que se está buscando. 

Claramente la Facultad apunta a un estilo propio, que vuelve a la diversidad en heterogeneidad, es decir que la suma de factores diferenciales hace que ese todo sea uno. Y en esa gran variedad, cada alumno puede optar, formando el perfil de alumno de la UP, un alumno que habiendo cursado la misma carrera, logra diferenciarse por la multiplicidad de opciones en materias electivas, y la posibilidad de ahondar en disciplinas que no son troncales a su profesión. 

Por otro lado, la Facultad abre las puertas a profesionales y docentes de otras universidades, para que ellos mismos dicten cursos o den charlas en sus sedes, dejando que otros pasen, vean y compartan. 

Otro factor que hace al estilo de la Facultad de Diseño y Comunicación es la multiplicidad de horarios, que permiten al alumno diseñar su propio plan de carrera, disponiendo de una amplia variedad de docentes y materias, en los diferentes turnos. 

La UP tiene gran afluencia de extranjeros en sus aulas, y esto sucedía mucho antes de estar ranqueada como TOP 1 en Diseño, ya entonces sus aulas estaban colmadas de alumnos de diversos países especialmente latinoamericanos, no solo por conveniencia de idioma o por razones económicas, los alumnos llegaban por referencia en calidad y nivel educativo, con expectativas de regresar a sus países con el título en mano de una Universidad que valora, privilegia y destaca el diseño en todas sus áreas. Así mismo el universo estudiantil que concurre a la facultad, es tan diverso que se vuelve difícil encontrar un patrón común, sus estudiantes varían en nivel económico, político, religioso, género, filosofía y nacionalidad; conviven en un mismo aula diversas tribus urbanas, pero además conviven muchas veces en las aulas alumnos de diversas carreras cursando una misma materia, lo cual lo vuelve un desafío para el docente y una gran oportunidad de intercambio para los alumnos. Si fuese preciso encontrar un factor común, tal vez sería la aceptación de las diferencias que tiene n los alumnos, la capacidad de adaptación, la tolerancia al cambio, el gusto por lo distinto, lo nuevo y lo desconocido. 

En cuanto a la calidad, creo que lo que más se destaca es la producción de los alumnos, la creatividad para resolver problemas, proyectos y superar limitaciones. Desde ya que como en toda universidad hay mejores y peores docentes, pero el hecho de exhibir los trabajos de los alumnos, no solo compromete al docente a ser más exigente en el resultado, sino que pone a prueba el desempeño de los alumnos y la posibilidad de mostrar al mundo lo que son capaces de hacer, comparar sus trabajos y proyectos con los de sus compañeros, colegas, socios e incluso futuros competidores a nivel profesional. Para ello, la UP brinda múltiples espacios donde los estudiantes de todas las carreras puedan dar a conocer sus trabajos y a los docentes a enorgullecerse de los resultados de sus alumnos. 

La Facultad de Diseño y Comunicación otorga libertad y flexibilidad a los docentes para desempeñarse en sus cátedras bajo un marco de contención y una mirada evaluativa que le permite a cada uno poner su impronta en las materias que dicta, lo cual es trasladado a los alumnos que pueden optar por la diversidad de profesionales que componen el claustro docente.

Así mismo, la gran variedad de eventos que organiza la Facultad, también posibilita a los alumnos no solo a mostrar lo que hacen para la comunidad UP, sino que trascienden las puertas y les extiende la mano a un primer contacto con la vida profesional, como primer experiencia o práctica profesional en su área. 

A su vez, estos eventos acercan al estudiante con profesionales, autoridades, referentes en diversas disciplinas, a los cuales no solo pueden escuchar, sino que también conocer, consultar y dialogar. 

Todos estos factores fijan con fuerza el perfil del futuro egresado de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Cuando el estilo deviene calidad. 

Alejandra Niedermaier

La situación de aprendizaje es un proceso de apropiación integrado por tres protagonistas: el contenido curricular, el alumno y el docente. A partir de este triángulo, los diferentes estilos se despliegan por medio del diseño de un guión propio, es decir, de una narrativa particular en los que aparecen los procesos de explicación e implicación. Se puede aventurar entonces que el conocimiento y los contenidos están absolutamente ligados a la creatividad al desarrollar distintos modos de oralidad, repetición e interrogación tendientes a una reflexión. 

Como resultado de los vertiginosos avances tecnológicos, los docentes nos enfrentamos a novedosas y mayores exigencias. Es por eso que en pedagogía se introduce hoy el término de multialfabetizaciones (formulado por el New London Group alrededor de 1996) que alude a la necesidad de formar al alumnado en las distintas alfabetizaciones que conforman su realidad contemporánea y de las cuales la tecnología y la visualidad forman parte. La tecnología contribuye a procesar, acumular y ordenar pero, el análisis, la selección, el proceso hermenéutico y el desarrollo de un pensamiento crítico corresponden a los docentes. Los contenidos que los educandos pueden hallar en la web resultan incorporaciones fragmentarias sin la articulación por parte del educador. El docente es el que instala las preguntas epistemológicas y éticas en torno al objeto de enseñanza. Los docentes, y en especial, los de carreras de diseño y artísticas, al instaurar la terminología en el aula, integran las competencias lingüísticas con las culturales impulsoras de la sensibilidad. Aportan de este modo, el campo semántico con el que el alumno debe contar para poder verbalizar acerca de sus decisiones y elecciones. Si bien la palabra entrenar no es la más apropiada en el campo didáctico, su versión en idioma inglés y en presente continuo -training- implica algo de práctica continua y de construcción espiralada que sí se torna en un concepto pedagógico. A partir de estas consideraciones y del diseño de actividades significativas se puede lograr una implicación, una emoción por parte de los alumnos. 

La emoción que acompaña a la pedagogía resultó y continúa resultando un tema susceptible de debate, ya sea desde Immanuel Kant, Miguel de Unamuno (como crí- tica al positivismo), Manuel Gálvez, Johann Heinrich Pestalozzi y más recientemente, Jacques Rancière, entre tantos otros. La implicación tanto del docente como del alumno contribuye a propiciar diálogos pedagógicos que logran integrar sentidos mediante respuestas más complejas, multifacéticas y con una relación ética. Surge entonces una urgencia por innovar, por cambiar, por conocer más. Por ello también es tan necesaria la asociación entre práctica educativa y actividad investigadora y promover, incluso, la investigación por parte de los alumnos. Esto resulta una táctica áulica que contribuye al compromiso del educando en virtud de que el compromiso del docente convoca al involucramiento. 

En todos los casos la palabra del docente es la que puede realizar el enlace y el contrapunto entre las narrativas visuales, las tecnológicas y las textuales. Así la explicación docente convoca a la implicación, una implicación que puede proporcionarle, finalmente, al alumno un espacio libre donde pueda unir los conocimientos adquiridos y su propia creatividad y al mismo tiempo desarrollar el pensamiento crítico. La capacidad crítica aparece pues como el resultado de una formación, de un caminar educativo por el cual ambos actores transitan. 

Es así, como a través de todos estos procedimientos, la voz del docente con su estilo pero, con todas las convicciones, actitudes y posibilidades de permeabilidad mencionadas, proporcionará el cuidado y la trasmisión de saberes que la complejidad contemporánea solicita. 

Vamos a brillar mi amor! 

María Pizzolo

La UP brilla más que el resto? 

Somos más lindos por eso nos lucimos más! 

Somos la caja de contención pero también somos el contenido 

Porqué será que la Facultad de Diseño y Comunicación brilla más que el resto? 

Será entonces que tenemos la chance histórica de brillar?

El alumno busca: 

Grupos de pertenencia. La tribu. Moverse gregariamente Aspirar. Desear. Querer pertenecer a ese conjunto. 

Admira y agradece la oportunidad de estar incluido, de aquí surge: 

La comunidad UP

Valora 

La multiplicidad de docentes y de elección. Libre elección.

Transmedia 

Nueva gramática para el sujeto complejo. 

Entendemos los procesos evolutivos, productivos y cognitvos, estamos adentro (We are in) de esa Multiplicidad y Convergencia: 

Narrativa transmedia, crossmedia, intermedia, multimedialidad, inmersividad, multiprocesamiento, multitarea, fragmentación, cultura de convergencia, producción 360º, narrativa extendida, gamificación, glocalización, prosumering.

Coincidencia 

La UP ‘’entiende’’ el vínculo y lo reafirma desde todas y cada una de sus plataformas digitales. 

Maneja con ductilidad las redes sociales. 

Tiene Estilo Propio. Sin duda.

Expectativa: 

La calidad no es solo edilicia (x comodidad habitacional) sino que es institucional. 

El aprecio y la valoración del alumno hacia el docente. El alumno llega con dudas y se va con un proyecto tangible. 

Tiene miedos, el alumno teme por que no tiene y triunfa cuando obtiene a través de los procesos áulicos el conocimiento y reconocimiento de la institución. 

Existe un horizonte de expectativa, hay impresiones de libros plasmando la labor del alumnado. (Menciones, reuniones, eventos, marcados ciclos). 

UP crea el evento: Lo inventa y lo jerarquiza. Donde antes no había nada, ahora está el ciclo, el saber, el compartir y el crecimiento.

Ranking, Estilo y Calidad/ADN/Consolidación/Futuro 

Fernando Luis Rolando

Factores que hacen a la Calidad: 

Estimular la diversidad mediante currículas por Proyecto orientados a la innovación y actualización sistemática de contenidos online y offline. 

Unificar esa diversidad mediante sistemas de estandarización, rúbricas, mediciones cualitativas y cuantitativas. Detectar nuevas tendencias del mercado. Ampliar e Hibridizar contenidos y carreras.

Acciones de difusión y comunicación: 

Festivales, Congresos, Encuentros, Redes sociales, uso de *Nuevos medios (clave).

ADN Docentes: 

Socialmente comprensivos. Reflexivos. Activos, con presencia y uso de redes sociales para acciones académicas y profesionales desde nuestros docentes a otros. Capacidad de interrelación con grupos afines de otras culturas y países. 

A futuro: Generar un Mapa dinámico interactivo del ADN docentes con imágenes y links para mostrar las fortalezas y capacidades profesionales de nuestros docentes.

Consolidación y Visibilidad: Sostener, crecer, expandir 

Expandir las fronteras comunicacionales de la Universidad para la nueva era de Internet usando como difusión no solo las redes sociales o la publicidad, sino *medios actualizados como Internet de las Cosas (I.O), Streaming de actividades, Mapas de Ideas Interactivos Online, etc., proyectándolas hacia los nuevos mercados de alumnos de distintos países a conquistar, generando acciones online, offline o in sitú de muy bajo costo y alta incidencia en la difusión y consolidación de nuestras actividades. 

Modernizar: 

Generar sistemas de actualización docente que incorporen y entiendan el uso de estas nuevas tecnologías (arriba mencionadas) para establecer un frente común expansivo acorde a los distintas metas fijadas.

Modelización proyectiva: 

Crear modelos de simulación proyectiva que permitan vislumbrar escenarios regionales a un plazo de 2, 3, 5 años usando las herramientas de análisis de redes globales disponibles en la actualidad. Determinar con estas herramientas fortalezas, debilidades, oportunidades y nichos disponibles.

¿Qué cosas buenas tiene la UP?. Aspectos destacados que hacen de la UP una Universidad con sello propio 

María Laura Spina

Actualmente, los expertos coinciden en que todas las casas de estudios deben preocuparse por su calidad, su excelencia y su prestigio, a fin de lograr competir con aquellas otras instituciones ya consolidadas en estos aspectos. 

Una Universidad que atrae a los mejores alumnos y a los mejores docentes, que se atribuye los mejores recursos (tales como biblioteca, equipamiento, tecnología, capacitación, investigación, currícula, etc.) es una Universidad de calidad y excelencia. 

Si bien la UP ha sido rankeada en Diseño como la Mejor Universidad Privada Argentina, lo cual es una satisfacción, este aspecto obliga a continuar trabajando arduamente en el sostenimiento en el tiempo de la Calidad Educativa lograda, justamente para continuar atrayendo a los mejores alumnos y profesores y ofrecer al mercado Graduados de Calidad. Sostenerse en el tiempo con este “título” tan satisfactorio no es poca cosa, demanda, de parte de los directivos y todo el personal administrativo y docente , un trabajo inteligente, constante y perseverante para mantener la calidad obtenida y mejorar aquellos aspectos que aún necesitan ajustes. 

Hacer un Mapa de Identidad referido a la Calidad Educativa en la UP me resulta francamente difícil ya que son muchos los aspectos a evaluar. 

De todas maneras, intentaré esbozar algunos factores que considero están presentes en este momento en la UP y que actúan como emergentes o disparadores de excelencia en la Calidad Educativa de esta casa de estudios. 

Creatividad: (constante, permanente, acciones precisas para el desarrollo de la misma, caminos no convencionales, innovadores). Considero que este aspecto es el que se sitúa en primer lugar ya que le da carácter y Estilo a la UP. Aporta una impronta propia y personal. Es el sello propio, la fortaleza de la Universidad de Palermo en Diseño y Comunicación. La UP es una Universidad Creativa. 

Docentes: (variedad de profesionales, heterogeneidad, rol potente de los mismos y acciones poco tradicionales en la enseñanza). Pienso que hay excelentes docentes, innovadores, académicos y exitosos en su vida profesional, que pueden trabajar con libertad de acción aportando su sello propio. 

Acciones: Conferencias, charlas, eventos, cursos extracurriculares, Congreso de Enseñanza del Diseño, Encuentro Latinoamericano de Diseño (acciones destacables, activas y muy profesionales, que permiten “estar en el mundo”). Esto es sumamente importante, ser visibles de manera constante y sostenida. 

Carreras y asignaturas: (propuestas actualizadas al campo profesional, innovadoras, poco comunes, flexibles, aplicables a la realidad). 

Producción e investigación (área en constante crecimiento, con muy buena comunicación en redes sociales, sitio UP, mucha producción y calidad en la presentación de los escritos a nivel editorial, no solo en soporte digital sino en papel. Gran presencia nacional e internacional, muy buena coordinación del equipo de Producción e Investigación). 

Vínculo docente – alumno: el alumno participa, cuestiona, debate, genera un vínculo con el docente más estrecho y personalizado dentro del ámbito académico. La UP no se caracteriza por tener aulas masivas, sino, al contrario, los cursos son más reducidos y el alumno no es “uno más”, se lo conoce por nombre y apellido. El trato es personalizado, lo cual permite un seguimiento más riguroso del proceso de aprendizaje de cada alumno. 

Capacitación docente: propuesta interesante e inteligente de la UP para los docentes, aporta valor agregado. Pienso que puede continuar explayándose en este tema y ofrecer mayores opciones de capacitación. 

Programa de Asistentes Académicos: considero que este Programa está muy bien coordinado y ejecutado. Los alumnos interesados en ser, a futuro, docentes adquieren capacitación y experiencia docente con una “mirada y una cultura UP” manteniendo el estilo propio de la Facultad. Aporta un valor diferencial con respecto a otras instituciones.

Cultura institucional de la Facultad de Diseño y Comunicación. Una breve reflexión sobre su estilo 

Marina Zurro

Reflexionar sobre el estilo y la calidad de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo es insoslayablemente pensar en algunos conceptos esenciales que van estrechamente vinculados y que conforman la cultura institucional que tiene nuestra casa de estudios, me refiero entonces a la diversidad y a la libertad académica. 

La diversidad enriquece y nos puede ayudar a vivir mejor. Este término lo vinculo directamente a los profesores de la Facultad, sin distinción de carreras, y esto tiene que ver con la decisión de las autoridades de conformar un cuerpo docente con una gran multiplicidad de perfiles profesionales lo que implica una amplia y variada oferta de cátedras para los alumnos. Cada uno de nosotros damos nuestro enfoque a la materia y con ello la particularidad que la hace diferente frente a la de otro colega. Por supuesto que observando una realidad estudiantil muy peculiar, donde encontramos un gran número de alumnos con identidades culturales, tradiciones, lenguajes y estilos de vida muy diferentes entre sí. Destaco entonces, que frente a un estudiantado muy heterogéneo la Facultad presenta el desafío de fomentar y construir esa diversidad a través de su plural cuerpo docente. 

Asimismo pienso que, en los tiempos que vivimos y en nuestro rol de educadores, debemos cotidianamente plantearnos ser flexibles para poder modificar comportamientos, actitudes y métodos a la hora de enseñar. Hasta hace unos años el poder del saber lo tenía el docente, hoy la tecnología y el acceso inmediato a ella cambió esa condición: la red sabe más que el docente. Por lo que claramente nuestro rol ha mutado, o va en proceso a ello. Entonces tenemos un doble desafío, reformularnos en función de los cambios actitudinales y siendo conscientes que cada materia, cada grupo humano, cada día nos enfrenta a una realidad variopinta; en donde no podemos dejar de lado que tenemos la gran responsabilidad de formar los profesionales del futuro. Debemos comprometernos en ayudarlos a reflexionar, a confrontar ideas, a aceptar la pluralidad de opiniones, la versatilidad de criterios, a enseñarles a adaptarse a las diversas circunstancias e imprevistos para que logren delinear nuevos caminos y afronten desafíos en este contexto que nos presenta la realidad de nuestro país, que no es sencilla y que tampoco lo es en muchos de los países de origen del alumnado donde ejercerán luego de recibirse. Y esto que se viene dando en nuestra Facultad es un diferencial con otras universidades y que es parte de su estilo. 

Todo esto se vincula estrechamente a la libertad acadé- mica con que contamos en la Facultad, y que es imprescindible en la educación superior. Recuerdo que hace un par de años leí una publicación de la Colección de Educación Superior de nuestra Universidad llamada la Libertad Académica de Lord Conrad Rusell que desarrollaba este asunto. Busqué en mi biblioteca, repasé algunos párrafos, y me detuve en las palabras de Popovsky (2009) que señalaba:

Tal como enunció Alfred Whitehead, “la misión de la universidad es crear el futuro”, en este camino, el mejor resultado se obtiene liberando las energías de la sociedad otorgando autonomía a las universidades. (…) Universalmente se ha reconocido el valor de la libertad de enseñanza y su correlato inseparable de la libertad de aprendizaje, que se cristalizan en el principio de libertad y autonomía académica. 

Imposible no mencionar que el Ing. Ricardo Popovsky es el rector de la Universidad de Palermo, por lo que claramente sus palabras delinean su pensamiento para nuestra casa de altos estudios y sus facultades. 

Ahora, partiendo de que la libertad académica es libertad de expresión en el enseñar. Me pregunto ¿qué significa para mí como docente?, y la respuesta es clarísima: representa el valor de gestionar y generar el espacio de aprendizaje y construcción con los alumnos sin estar condicionada o limitada por doctrinas impuestas. Por supuesto que haciendo la salvedad de las limitaciones derivadas de la propia naturaleza u objeto de la libertad de la materia, y siempre en un marco de respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales de cada uno sin distinción de roles: docente, ayudante y alumno. 

Inevitablemente los conceptos de diversidad y libertad académica son parte esencial e importante de la cultura institucional al igual que el sentido de pertenencia que tienen los alumnos como también algunos docentes, en los que me incluyo, y que conforman el particular estilo o ADN de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Abstract: On May 13 the First Plenary 2016 of the Academic Advisory Council of the Faculty of Design and Communication of the University of Palermo was held under the theme: Ranking, Style and Quality. The Minutes of the meeting held by the Councilor José María Doldan and subsequent to the same are the contributions of all the Directors, with a first text of the Dean, Mg. Oscar Echevarría, who convenes and organizes the theme of the plenary session. 

Key words: ranking - style - quality - actions - training – counselor 

Resumo: No dia 13 de Maio levou-se a cabo o Primeiro Plenário 2016 do Conselho Assessor Acadêmico da Faculdade de Design e Comunicação da Universidade de Palermo baixo o tema: Ranking, Estilo e Qualidade. Desenvolve-se o Ata da reunião realizada pelo Conselheiro José María Doldan e a seguir da mesma as contribuições de todos os Conselheiros, com um primeiro texto do Decano, Mg. Oscar Echevarría, que é quem convoca e organiza a temática do Plená- rio desenvolvido. 

Palavras chave: ranking - estilo - qualidade - ações - capacitação - conselheiro


1er Plenario del Consejo Asesor Académico fue publicado de la página 11 a página24 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

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