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2do. Plenario del Consejo Asesor Académico

Africano, Leandro; Arcieri, Gabriel; Belmes, Débora; Doldan, José María; Hodari, Ezequiel; Jacobo, Marcela; Keselman, Rony; Marambio Avaria, Angeles; Meldini, Adriana Laura; Niedermaier, Alejandra; Pizzolo, María; Rolando, Fernando Luis; Spina, María [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Docentes y Autoridades DC

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

ISSN: 1668-1673

XXV Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XVIII, Vol. 30, Febrero 2017, Buenos Aires, Argentina | 195 páginas

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Resumen:

El día 2 de Septiembre se llevó a cabo el Segundo Plenario 2016 del Consejo Asesor Académico de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo bajo el tema: Innovación. Se desarrolla el Acta de la sesión realizada por el Consejero José María Doldan y a continuación de la misma las contribuciones de todos los Consejeros, con un primer texto del Decano, Mg. Oscar Echevarría, que es quien convoca y organiza la temática del Plenario desarrollado. 

Palabras clave: innovación – espacio áulico – innovación pedagógica – exposición internacional

El encuentro contó con la presencia de los siguientes Profesores Consejeros Asesores que conforman el cuerpo colegiado: Leandro Africano, Gabriel Arcieri, Débora Belmes, Rosa Chalkho, José María Doldan, Ezequiel Hodari, Marcela Jacobo, Rony Keselman, Diego Lema, Ángeles Marambio, Adriana Meldini, Alejandra Niedermaier, Fernando Luis Rolando y María Laura Spina. 

Ya en la reunión, y respecto al documento enviado por el Decano, y a los escritos enviados por los Profesores Consejeros, la idea que anima es reunir la reflexión de todos, Consejeros y Decano, para luego efectuar una publicación conjunta en el área de Producción Académica. El tema de este encuentro fue casi exclusivamente Innovación, tanto la teórica como la instrumental, y toda la reunión giró sobre los aportes posibles expresados por los Profesores Consejeros. 

Como inicio, el Decano propuso realizar un mapa de acciones posibles, con el cual vislumbrar un camino por donde conducir las nuevas gestiones innovadoras propuestas para la Facultad. 

A continuación se registran las distintas exposiciones de los Consejeros, que sin orden de jerarquía, y que se desarrollaron. Todos los trabajos presentados por los Profesores Consejeros tienen propuestas importantes, y en todos se ve una trama común que considera que la innovación debe ser un trabajo en el aula, es decir, que involucre fundamentalmente al docente. Una tarea del día a día, ya que se trata de innovación-acción. 

Se dijo que innovar puede ser el desafío actual de la Facultad que es la internacionalización, la mundialización de su presencia, ya que la ubicación a nivel nacional ya está lograda, lo mismo que a nivel latinoamericano. Se dijo que el camino pueden ser los vínculos internacionales, y se dio como ejemplo la relación con el Instituto Politécnico de Milán en Italia, o la presencia en New York de la Facultad. 

Se propuso como idea de innovación ir a la virtualidad del conocimiento, pensando en el futuro y el camino es entrar a los escenarios virtuales. Conectar los laboratorios a redes de innovación, por ejemplo con Hardvard que ya ha generado una red al respecto.

Aquí varios Consejeros apuntaron a que la parametrización, la virtualización del aprendizaje no nos debe alejar de la realidad, del cara a cara. 

Se volvió a poner sobre la mesa la visualización de las producciones áulicas, fundamentalmente para los alumnos, pero también para los docentes que se enteren qué hacen otros docentes de su misma disciplina. Se volvió a proponer muestras en los pasillos de la Facultad. Se acotó que en algunas sedes esta tarea se efectúa en forma satisfactoria.

El desafío de Continuar Innovando 

Oscar Echevarría 

En el primer Plenario 2016 del Consejo Asesor Académico el debate se centró en la confirmación de la Facultad entre las 100 mejores del mundo en la categoría Diseño por segundo año consecutivo por la consultora internacional QS. 

La Facultad acuñó el concepto “Palermo en Diseño es la mejor Universidad Privada Argentina por segundo año consecutivo” y en aquel Plenario se planteó, como organizadora del debate, la información sobre la destacada ubicación de la Facultad a nivel internacional. 

Se preguntó cuáles eran, a criterio de los consejeros, las principales características que hacen a esta posición en un lugar destacado entre las universidades argentinas (entre las 100 mejores del mundo en Diseño solo están la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de Palermo) y en la región (solo ocho universidades de América del Sur entre las 100 mejores del mundo). 

Con los textos elaborados por los consejeros enviados previamente al Plenario (las citas que se incluyen en esta introducción corresponden a dichos textos) se organizó el debate que fue focalizado en conceptualizar cuáles son las principales características que, observadas externamente, pueden ser consideradas diferentes, relevantes y significativas y que hacen al estilo único de nuestra Facultad. 

El objetivo era muy claro: avanzar en el armado de un mapa de atributos diferenciales que, suponemos, son valorados cualitativamente por la comunidad académicaprofesional nacional e internacional a la hora de responder la encuesta que realiza la consultora QS. 

El debate fue muy rico, como lo documenta el acta del Plenario, y surgieron varios términos organizadores que “confirman el reconocimiento de un modelo con estilo propio” (Belmes) de gran valor para la proyección institucional de la Facultad. 

Uno de ellos fue Innovación, “crear un nuevo molde, un nuevo paradigma basado en la innovación y el arrojo” (Doldan). Es este concepto, que agrupa y contiene a otros que fueron planteados en aquella oportunidad, que propongo analizar en este segundo Plenario 2016.

Innovación con estilo propio 

Innovación es una palabra clave a la que nos fuimos acercando por aproximaciones sucesivas en el debate a partir de otros términos como originalidad, creatividad, “multiplicidad y convergencia” (Pizzolo) y, sobre todo en la ejemplificación de numerosos proyectos e iniciativas pensadas y concretadas a lo largo del desarrollo de la Facultad que se diferenciaron profundamente con el paradigma universitario dominante. 

Innovación es tener tanto un pensamiento no convencional, una perspectiva disruptiva y una mirada original en el campo/área en el que se actúa como también lograr una adecuada implementación y gestión de estrategias y acciones que permitan concretar y validar, aquella pretendida innovación originaria. 

Innovar, gestionar la innovación, incorporarla, proyectarla y convertirla en estilo institucional 

Innovación es tal cuando se sostiene y se renueva, cuando se aplica y desarrolla en varias áreas, cuando involucra a un colectivo de actores y por sobre todo cuando otras instituciones que funcionan en el área comienzan a “tomar” y a aplicar algunas de estas acciones innovadoras exitosas a su quehacer. 

La Facultad ha recorrido un extenso camino signado por esta “forma diferente de hacer las cosas” sobresaliendo en un escenario educativo universitario enmarcado en estructuras más estables, caracterizado por prácticas más tradicionales, dinámicas más rígidas y temáticas menos actualizadas, “entendiendo que para ello se deben emplear métodos de aprendizaje mediante experiencias que motiven a los jóvenes a comprometerse” (Africano). 

Innovación, como estilo que agrupa innumerables particularidades, es lo que permitió a la Facultad responder adecuadamente a los requerimientos vocacionales de nuevas generaciones, a las demandas de nuevas metodologías de formación universitaria y a los renovados perfiles profesionales que las industrias creativas y culturales requerían con urgencia. “Los conceptos de diversidad y libertad académica son parte esencial e importante de la cultura institucional” (Zurro). 

Innovadora es la fusión del campo del Diseño con el campo de las Comunicaciones en un único espacio universitario. Innovación es la conceptualización e instalación como estilo institucional del aula taller, de la cultura del proyecto, de la visibilidad de la producción estudiantil, de la permeabilidad profesional en la estructura universitaria que crean un escenario de “acciones poco tradicionales en la enseñanza” (Spina). 

Innovación es la formación académica en investigación en diseño y comunicación desde el primer día de clases hasta el Proyecto de Graduación. Y la publicación de los trabajos académicos y profesionales de estudiantes en cuidadas ediciones periódicas y libros como eje de la estrategia de visibilización profesional de las creaciones áulicas. 

Innovación es la creación de la primera Maestría en Diseño de Argentina. Innovación es la creación del único Doctorado en Diseño en Argentina y de nuevas carreras que responden a perfiles profesionales emergentes de las industrias culturales y creativas. 

Innovación es la conformación horizontal, múltiple, diversa y heterogénea del claustro docente, “unificando esa diversidad mediante sistemas” (Rolando). Innovación es organizar actividades de capacitación, actualización e intercambio académica-profesional gratuitas a la comunidad nacional e internacional de primer nivel. 

Innovación es tener y sostener la única publicación académica en Diseño y Comunicación que fue reconocida por su calidad por el Conicet e integra el Núcleo Básico de Publicaciones Científicas y Técnicas Argentinas en forma ininterrumpida desde el año 2007 en el marco de una política editorial de proyección internacional.

Innovación, coherencia y proyección 

Lo brevemente detallado en los párrafos anteriores evidencia un conjunto de iniciativas con las que la Facultad ha construido una cultura innovadora que es reconocida por instituciones del país y del exterior marcando así un liderazgo en su campo que trasciende fronteras. “Visibilidad, credibilidad y solidez académica se hallan alineados en un hilo conductor cuando hay coherencia” (Jacobo). 

Para este segundo Plenario 2016 la propuesta es que cada Consejero considere, recorte y evalúe algunas acciones e iniciativas innovadoras de su interés que ha implementado la Facultad como “organismo sensible que no descansa nunca” (Keselman) para debatir en el Plenario. 

Es importante que se las analice en forma integral y crítica, (éxitos y fracasos, logros y carencias). Que se focalice la reflexión en la vigencia de las mismas, en la necesidad y/o posibilidad de su actualización y renovación y en su impacto en la proyección de la Facultad en su conjunto a mediano y largo plazo. Avanzar en el “diseño de un guión propio, es decir de una narrativa particular en la que aparecen los procesos de explicación e implicación” (Niedermaier). 

Es el momento de proponer, como ideas o reflexiones no acabadas en qué áreas es necesario avanzar con acciones innovadoras y cuáles podrían ser éstas de acuerdo al estilo de la Facultad, “las dimensiones están entretejidas entre lo creativo y lo adaptativo entre cuyas hebras puede surgir lo nuevo” (Belmes). 

Se puede analizar, y proponer nuevas innovaciones, por grandes áreas del quehacer institucional: desde la cuestión pedagógica a la formación docente, del mapa de ofertas curriculares a las acciones extracurriculares, desde los contenidos de asignaturas y carreras al reconocimiento profesional de egresados. 

O por líneas de acción que pueden ser transversales a diferentes áreas y que surgen de nuestras preocupaciones cotidianas: como motivar e integrar a las nuevas generaciones, como mejorar la formación de los estudiantes, como optimizar el claustro docente, como impactar con nuestros egresados en el mundo profesional, como promover la investigación, como enriquecer los procesos de aprendizaje, como estimular la creatividad, como mejorar el posicionamiento institucional e impactar en su proyección internacional. 

Se solicita un paper (la idea es publicarlo) con el estilo personal de cada Consejero porque la “diversidad enriquece” (Zurro). Como en la introducción al Plenario anterior les recuerdo que es importante que cada Consejero focalice su análisis, reflexión y/o propuesta en alguna estrategia, acción o actividad innovadora (puede ser más de una) y que en la medida de lo posible enmarque su escrito en los contextos y perspectivas que considere necesarios

El largo camino de la innovación. Una aproximación al debate sobre los criterios de innovación en ámbitos universitarios 

Leandro Africano

Resumen 

En este texto se propone abordar la innovación no como un bien que se adquiere o un atributo que se suma al slogan del posicionamiento, sino como una forma creativa de selección, organización y utilización de los recursos humanos y materiales; forma ésta, nueva y propia, que dé como resultado el logro de objetivos previamente marcados. Estamos hablando, pues, de cambios que producen mejora, cambios que responden a un proceso planeado, deliberativo, sistematizado e intencional, no de simples novedades, de cambios momentáneos ni de propuestas visionarias. 

El abordaje de un concepto tan laberíntico como el de innovación permite tener, en el caso de la aplicación en la educación universitaria, varios ejes de análisis. El más inmediato guarda relación con la incorporación de tecnología al espacio áulico y las dimensiones burocráticas de la institución. Este camino es el más corto si la institución quiere incorporar rápidamente la idea de innovación y contenerlo dentro de sus atributos diferenciales para una campaña de comunicación y marketing. 

Otro punto de vista es el de la adaptación curricular y pedagógica de los contenidos de las carreras y material, una acción natural para todo organismo educativo que quiera sobrevivir en el siglo XXI. Aquí, el recorrido no es corto ya que se encontrará con diversos obstáculos promovidos por instituciones centralizadas que dependen del Estado. 

Pero en esta oportunidad me gustaría sumar en esta reflexión un tercer eje de debate y discusión y que guarda relación con el entrenamiento cognitivo y su relación con el rendimiento universitario. Y dentro de este grupo de ideas, el aporte es pensar la interacción con los alumnos dentro del aula, una revalorización del espacio de encuentro con el profesor en perspectiva de intercambio, de feedback, de relación complementaria y de aportes mutuos, donde el conocimiento no es algo que se adquiere sino que se construye en el tiempo, aunque no siempre en los tiempos de duración de una cursada. 

Para desarrollar esta idea me permito poner en contexto algunas ideas. El estudiante tendrá éxito en la universidad, según la teoría de Clayton Christensen, profesor en la Harvard Business School, en función de su grado de motivación intrínseca; es decir, si le gusta estudiar lo que estudia y cómo lo estudia. Y no hay un solo joven igual a otro en el sistema de aprendizaje. Porque cada uno tiene un tipo concreto de inteligencia o inteligencias, y ritmos y maneras de asimilar conocimiento. Por este motivo un sistema de enseñanza igual para todos, como es básicamente el de ahora, no puede más que crear frustración y desmotivación en muchos jóvenes. Según el autor, hay que revolucionar la educación, aplicando un sistema de enseñanza diferente para cada persona, en función de cómo es ese joven en particular, con la ayuda de los ordenadores, el software y la web 2.0, y transformar el papel de los profesores convirtiéndoles en tutores. El proyecto es apasionante, y Christensen explica cómo ir aplicando los cambios en la práctica, basándose no en estudios sobre el sistema educativo, sino en su gran conocimiento de la innovación disruptiva, que ha adquirido analizando durante años muchos negocios diferentes.

Cómo convivir con el futuro 

La que solía ser una experiencia unificada (vivir en un campus, aprendiendo, y al final conseguir un título) empieza a estar disponible por partes. Hoy es posible aprender sin ir al campus, sin ni siquiera matricularse en la universidad. Internet se está llenando de contenidos de gran calidad e interés, que permiten a cualquiera “asistir” a las clases de los mejores profesores de las mejores universidades del mundo. El lugar on line de mayor interés en este momento es seguramente AcademicEarth, que ofrece gratuitamente 1.500 clases de los mejores profesores de Yale, del MIT, de Stanford, de UCLA y otras grandes universidades americanas. Goza de una importante comunidad on line y ha añadido recientemente un apartado, AdvancedPlacement, que ofrece 10 cursos especiales para estudiantes de instituto que quieran ganar créditos para su ingreso en la universidad. Importante es también la biblioteca de clases universitarias en audio disponible en iTunes U. 200.000 clases pueden ser descargadas y escuchadas en el iPod por cualquiera, y se ha demostrado que se trata de una herramienta que afecta directamente al buen rendimiento del alumno. Hay cada vez más libros de texto disponibles gratuitamente en la red en formato PDF, existe un canal de YouTube dedicado a la educación, nacen buscadores y agregadores especializados en identificar en la red las páginas web de mayor interés para el estudio y la investigación, y plataformas para que los profesores de todo el mundo cuelguen su clase. 

Por otra parte, la distancia entre la universidad y mercado deberá disminuir progresivamente, para poder generar la riqueza que las sociedades requieren para mantener e incrementar el estándar de vida de la población. Esa aceleración de la conversión de conocimiento (knowhow) en riqueza (cash-flow) solo es posible a través de una relación fluida entre universidades (“donde se hace la ciencia”) y las empresas (“donde se entiende el mercado”). Una relación que no es trivial, y cuya gestión demanda de un conocimiento profundo de las características de ambas partes. El análisis de algunos casos en los que la universidad y la empresa han encontrado modelos de éxito para investigar conjuntamente, o en los que la primera ha sido especialmente eficaz a la hora de generar el talento que la empresa necesita, ayudará a entender cómo se puede avanzar para que esos dos “mundos”, con lenguajes aparentemente lejanos, sean más capaces de entenderse de forma productiva. 

Las instituciones de educación superior han experimentado un cambio de cierta importancia en el conjunto del sistema educativo de la sociedad actual: desplazamiento de los procesos de formación desde los entornos convencionales hasta otros ámbitos; demanda generalizada de que los estudiantes reciban las competencias necesarias para el aprendizaje continuo; comercialización del conocimiento, que genera simultáneamente oportunidades para nuevos mercados y competencias en el sector, etc. El ámbito de aprendizaje varía de forma vertiginosa. Las tradicionales instituciones de educación, ya sean presenciales o a distancia, tienen que reajustar sus sistemas de distribución y comunicación. Pasan de ser el centro de la estrella de comunicación educativa a constituir simples nodos de un entramado de redes entre las que el alumnousuario se mueve en unas coordenadas más flexibles, y que se ha denominado ciberespacio. Por otra parte, los cambios en estas coordenadas espacio-temporales traen consigo la aparición de nuevas organizaciones de ense- ñanza, que se constituyen como redes de instituciones en el que sus sistemas de enseñanza se caracterizan por contar con una escala modular de interconexión. 

Todo ello exige a las instituciones de educación superior una flexibilización de sus procedimientos y de su estructura administrativa, para adaptarse a modalidades de formación alternativas más acordes con las necesidades que esta nueva sociedad presenta. La existencia, como nos hemos acostumbrado a ver, de oferta on-line y de cursos en Internet, o los proyectos experimentales de algunos profesores y/o departamentos, no presuponen una universidad más flexible. 

Las organizaciones complejas, como lo son las universidades, cambian significativamente cuando se dan tres condiciones: presión externa importante, personas integrantes insatisfechas con el orden existente y una alternativa coherente presentada en un plan, modelo o visión. Así pues, como cualquier organización que pretende la calidad, la universidad, para llevar a cabo verdaderos cambios y verdaderos procesos de innovación, debe prestar, en primer lugar, atención al entorno y sus mensajes. Los cambios que están afectando a las instituciones de educación superior no pueden entenderse sin hacer referencia al contexto de cambios que ocurren en distintos órdenes y que constituyen esa presión externa: 

- Los cambios en la forma de organizar la enseñanza universitaria propiciados por el espacio europeo de educación superior, por los enfoques de esta enseñanza en relación a competencias 

- Los cambios propiciados por las tecnologías de la información 

- Los cambios en el conocimiento (en la generación, gestión y distribución del mismo).

 - Los cambios en el alumno, en el ciudadano, en lo que puede considerarse hoy una persona formada, etc. 

La obra de Ken Bain, ex rector de la Universidad de Columbia en Washington denominada “Lo que hacen los mejores profesores universitarios” es un intento de poner a disposición de cualquier profesor interesado una serie de pautas que se han revelado eficaces para lograr que los alumnos adquieran un conocimiento profundo, interesándose por la asignatura y sumergiéndose en un proceso de aprendizaje crítico. 

El punto de arranque de la obra es la distinción entre tres tipos de aprendizaje: 

- 1º) Aprendizaje superficial. Estudiantes que “van tirando” a base de memorización de lo que creen que va a ser probablemente objeto de examen y que solo son capaces de reproducir cierto tipo de ejercicios o cuestiones. 

- 2º) Aprendizaje estratégico. En este caso, se trata de estudiantes interesados en sacar las mejores notas, pero sin esforzarse en llegar hasta formarse una percepción propia de la materia. Aprenden toda la materia, realizan el examen y luego la “borran” de su memoria, para dejar sitio al estudio de nuevas asignaturas. 

- 3º) Aprendizaje profundo. Estudiantes que asumen el desafío de dominar la materia, metiéndose dentro de su lógica y tratando de comprenderla en toda su complejidad. 

Los estudiantes que llegan este nivel de compromiso llegan a ser pensadores independientes, críticos y de mente creativa. La diferencia fundamental, que distingue a los mejores profesores universitarios, es la capacidad de llegar a involucrar a sus estudiantes en el “aprendizaje profundo”. 

En vez de considerar que su tarea docente consiste en enseñar los hechos, conceptos y procedimientos de la asignatura, como si su tarea fuese verter el conocimiento en la cabeza de sus alumnos, hasta completar la medida adecuada, proporcionando las respuestas correctas que deben ser recordadas, esperan que sus estudiantes se animen a buscar respuestas a las preguntas importantes, utilizando para ello la metodología, los supuestos y los conceptos de la propia materia (y también los de otras afines). 

Bain reitera este punto en varias partes de su libro, señalando que la motivación para aprender depende en gran medida del interés que suscite la materia, dado que, si consideramos relevante la cuestión a responder, nos interesaremos más en la búsqueda de respuestas y ello hasta tal punto que los científicos del conocimiento piensan que las preguntas son tan importantes que no podemos aprender hasta que la pregunta adecuada ha sido formulada. 

En este contexto los alumnos siempre tuvieron momentos de aburrimiento dentro del espacio áulico universitario. Esa pérdida de interés se traducía en los interminables y a veces maravillosos dibujos que solían hacer los estudiantes. Luego los auriculares entraron al aula y fueron la excusa perfecta para escaparse de la clase. Más tarde arribaron las computadoras personales que como herramienta de trabajo también asumió el papel de elemento distractor. Finalmente, el dispositivo que aniquiló el vínculo entre el alumno y el profesor es el smartphone que, supuestamente, enterró toda forma clásica de diálogo. La innovación educativa no debe estar presente en buscar estrategias para lidiar con la distracción de los alumnos, sino en enfocarse en la interacción con el alumnado a partir de esas herramientas que ofrece la tecnología y las respuestas que se generan en el aula. 

Los procesos de innovación respecto a la utilización de las tecnologías de la información en la docencia universitaria suelen partir, la mayoría de las veces, de las disponibilidades y soluciones tecnológicas existentes. Sin embargo, una equilibrada visión del fenómeno debería llevarnos a la integración de las innovaciones tecnoló- gicas en el contexto de la tradición de las instituciones; instituciones que, no olvidemos, tienen una importante función educativa. 

Hay que tener presente que, como cualquier innovación educativa, estamos ante un proceso con múltiples facetas: en él intervienen factores políticos, económicos, ideológicos, culturales y psicológicos, y afecta a diferentes planos contextuales, desde el nivel del aula hasta el del grupo de universidades. El éxito o fracaso de las innovaciones educativas depende, en gran parte, de la forma en la que los diferentes actores educativos interpretan, redefinen, filtran y dan forma a los cambios propuestos. Las innovaciones en educación tienen ante sí como principal reto los procesos de adopción por parte de las personas, los grupos y las instituciones (las cosas materiales y la información son, desde luego, más fáciles de manejar y de introducir que los cambios en actitudes, prácticas y valores humanos). 

Podemos considerar la innovación como una forma creativa de selección, organización y utilización de los recursos humanos y materiales; forma ésta, nueva y propia, que dé como resultado el logro de objetivos previamente marcados. Estamos hablando, pues, de cambios que producen mejora, cambios que responden a un proceso planeado, deliberativo, sistematizado e intencional, no de simples novedades, de cambios momentáneos ni de propuestas visionarias. Como proceso que es, supone la conjunción de hechos, personas, situaciones e instituciones, actuando en un período de tiempo en el que se dan una serie de acciones para lograr el objetivo propuesto. Este proceso se caracteriza por la complejidad derivada del hecho de introducir cambios sustanciales en los sistemas educativos, ya que implican nuevas formas de comportamiento y una consideración diferente de los alumnos. Requiere, por lo tanto, un proceso de sistematización, formalización, seguimiento y evaluación.

ADN Innovador 

Gabriel Arcieri

innovar. el lat. innovre

1. Mudar o alterar algo, introduciendo novedades. 

2. Volver algo a su anterior estado

Acerca de las estadísticas y el posicionamiento 

Según la consultora QS, la Universidad de Palermo, dentro de su categoría ocupa el puesto 491 de 500 universidades a nivel mundial, con un pequeño crecimiento respecto del año anterior; el puesto 51 de 100 en la categoría Arte y Diseño, conservando el puesto alcanzado previamente y el puesto 73 en Latinoamérica, habiendo mejorado respecto del año anterior, lo que nos permite visualizar un futuro muy promisorio de crecimiento. 

Para ello, debemos interactuar con las Universidades, estudiar sus casos y ver que características podemos compartir. Considero importante en este punto, poder llevar a cabo la creación de un laboratorio de I+D donde intercambiemos experiencias enfocadas en la innovación constante que nos permita estar en movimiento permanente hacia la mejora continua. 

Por otro lado, si evaluamos las características que son tenidas en cuenta para obtener la máxima calificación, debemos enfocarnos en trabajar fuertemente en las diferentes áreas y poder ir mejorando día a día. 

Ellas son la reputación académica (40%), la reputación de los egresados y su empleo (10%) , el número de personal académico empleado en relación con el número de alumnos matriculados (20%) donde se trata de identificar a las universidades que están mejor equipados para proporcionar clases de tamaño reducido y un buen nivel de supervisión individual, otro de los items es el impacto de la investigación (20%) y el último item a considerar es el éxito de la Universidad en su relación con estudiantes (5) y académicos (5) de otros países. 

Si nos proponemos encontrar las mejores soluciones, las más creativas a cada uno de estos items de evaluación, sin dudas, seguiremos creciendo como lo venimos haciendo en los últimos años.

La innovación y nuestro ADN 

Según el creador del MIT Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts, Nicholas Negroponte, “la mejor manera de llegar a nuestro cerebro es a través del torrente sanguíneo con nanorobots, así que podremos aprender idiomas con tan solo tomar una pastilla”. 

Si tomamos las palabras de Negroponte, podemos imaginarnos un escenario de futuro donde el conocimiento se podrá comprar a la vuelta de la esquina. En cierta manera, esto lo estamos observando hoy en el aula donde nuestros alumnos vienen con algunos conocimientos e información previamente adquiridos de fuentes diversas. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Qué hace el alumno con dicho conocimiento, con tanta y tan variada información?, ¿Cómo lo administra?, ¿Cómo lo aplica? 

Considero que aquí, en este punto está el desafío y somos responsables de brindarle a nuestros alumnos “un nuevo espacio de aprendizaje” donde pueda encontrarse con su realidad y visualizar su futuro de una forma dinámica y práctica, un espacio donde lo podamos guiar hacia la aplicación de toda su información previamente adquirida y que su herramienta de presentación sea lo que “sabe hacer” a través de su portfolio y no de sus títulos volcados en su CV. 

Existen hoy, muchos modelos de educación práctica, donde el aula es el taller de intercambio de conocimiento por aplicación. El alumno se va muy seguro del aula cuando pudo tangibilizar su conocimiento. 

Es importante que nos enfoquemos en un nuevo modelo de aula-taller tanto física como virtual donde podamos ayudar a nuestros alumnos a hacer muy buenas preguntas desarrollando su capacidad crítica, su capacidad colaborativa, su capacidad de escucha y su capacidad creativa. Y este último punto es el más importante a la hora de innovar. 

Y en nuestro caso como profesores, tenemos que poder adaptarnos al cambio de nuestros alumnos. Tony Wagner, director del laboratorio de innovación de la Universidad de Harvard, define a los nuevos profesores como “instructores de resultados”, donde tenemos la responsabilidad de preparar a nuestros alumnos para lograr los mejores resultados con estándares cada vez mayores. 

Si observamos el crecimiento de las redes sociales y las nuevas formas de comunicación y de colaboración, surge un planteo acerca del conocimiento teórico versus el conocimiento práctico. Hoy en día se considera más importante lo que una persona “sabe hacer” que lo que simplemente “sabe”. Entonces, ayudemos a nuestros alumnos a que “sepan hacer”. 

La revolución digital que estamos transitando, sin dudas nos lleva a replantearnos nuestro vínculo con el saber y el hacer, pasando del modelo vertical propio de la revolución industrial al modelo transversal actual. Esto se enfatizará en los próximos años, y finalmente lograremos que los alumnos puedan ser personas felices y realizadas si los ayudamos a comprender que para SER deben trabajar para conocerse mejor, perseguir sus sueños y no los de sus padres, interactuar con el mundo real y virtual adquiriendo experiencias y teniendo inquietudes permanentes que los motiven a la búsqueda constante del saber, sintiendo pasión por lo que hacen. 

En definitiva, si logramos que cada alumno que pasa por el aula pueda resolver sus problemas de la forma más creativa posible, habremos logrado el objetivo de innovar en su formación.

Puentes y articulación de sentidos 

Débora Belmes 

Este paper explora algunas ideas vinculadas a la innovación educativa en el ámbito de la Universidad de Palermo. En estas líneas la innovación es asociada a la producción en diferencia y a la articulación de sentidos entendidas como posibles lazos en el encuentro áulico. 

Me propongo desarrollar la idea de innovación desde la perspectiva del trabajo en una institución académica y con el acento puesto en la incorporación de estrategias, conceptos y tecnologías al servicio de incrementar los procesos de enseñanza-aprendizaje y la co-construcción de un sujeto-profesional creativo y singular. 

Innovación también es asociado a la incorporación de aspectos diferenciales en función de la competitividad del medio. Prefiero despegarme de esta idea y orientarme hacia una mirada que se asiente en lo novedoso como parte del proceso de transformación, construcción e interpretación de la realidad. 

En este sentido me permito plantear un juego en función del título propuesto para esta ponencia: innovación y el desafío de continuar. Partimos de un universo institucional construido y sostenido en la diversidad, donde conviven disciplinas con lógicas diferentes. Cada una se presenta consistente, tiene objetivos y metodologías que la definen con un borde propio. Cada una plantea y desarrolla modelos que no siempre puede ser utilizados ni aplicados en otras. Es justamente en esos bordes donde propongo poner el foco y trabajar en el articulado, en la creación de puntos de contactos, que a la manera de los puentes que comunican una orilla con otra, facilitan el flujo y la comunicación y no anulan las diferencias. 

La Universidad de Palermo, como se señaló en un escrito anterior (Belmes, 2016), tiene un estilo propio: “La oferta académica es múltiple, y sus propuestas colorean los modos en que la práctica disciplinar se articula con la realidad”. Las distintas profesiones que componen nuestro claustro docente, la diversidad de alumnos, multiplicidad de nacionalidades, variedad de carreras y de materias conforman un caleidoscopio que en cada mirada resulta una nueva apuesta. Este flujo no es sin efectos, las discontinuidades y los distintos sentidos son productores de lo nuevo. Estos avatares habilitan a múltiples desarrollos: ejemplos de la filosofía nos permiten mostrar el tránsito de la idea de lo uno, de lo central, propio del paradigma de la modernidad a las ideas de diversidad, incertidumbre, acontecimiento asociadas al paradigma de la complejidad. Así la discontinuidad aparece como una condición donde la convivencia con infinitos elementos se abre a diversas posibilidades donde se suscitarán algunas articulaciones y otras nunca tendrán lugar. 

Innovar en la construcción de cabos, puentes, líneas que conforman eso que llamamos la experiencia universitaria implica posicionarnos en diversas miradas: la institucional que incluye lo que se promete, lo que es y donde se soporta (desde lo físico hasta lo idealizado) y también la específica del aula, del aquí y ahora de cada día, que se extiende virtual y realmente fuera del espacio geográfico para adquirir una dimensión que desdibuja los bordes que determinan donde se produce la experiencia del aprendizaje. 

La institución en este sentido aporta en forma permanente propuestas (en paralelo a la currícula oficial): concursos, escritos, congresos, artículos, exposiciones, charlas, visitas, intercambios que conforman un fluido que puede promover y favorecer lo creativo como a la vez también producir una respuesta adaptativa, que cumple con las consignas pero no genera ninguna transformación subjetiva. Entre ambos extremos transitan incontables posibilidades que en cada cuatrimestre invitan a nuevas conexiones. 

En términos institucionales UP ha innovado en la oferta de las cátedras, ya que cada una presenta una modalidad en la que si bien los contenidos pueden ser similares, no lo es la propuesta, la estrategia ni las tecnologías. Cada cátedra conlleva la singularidad que se va entramando a lo largo del cuatrimestre (y también de los años) entre docentes y alumnos. El compromiso entre sus participantes y el trabajo de construir y sostener la trama, se suscriben una y otra vez con cada curso. Este aspecto aporta otro ingrediente asociado a la innovación propia de UP, y es la libertad, que contamos los docentes para elegir autores, contenidos, metodologías y actividades en el dictado de las asignaturas. 

La innovación en el aula se soporta en cuestiones como: las personas que participan, los procesos que se utilizan, los contenidos a desarrollar y las tecnologías a utilizar. En una época donde la fugacidad y la difusión masiva son elementos que cuentan para dar existencia a un fenó- meno, la tecnología, si bien es un borde muy difundido, no es suficiente para innovar si queremos que la experiencia educativa genere un encuentro con lo diferente, que habilite a nuevos rumbos, y posibilite creaciones in- éditas. En esta línea la experiencia áulica conforma un potencial muy interesante. Por ejemplo si nos focalizamos en los alumnos: sus distintas edades, nacionalidades y carreras constituyen un mundo de bordes que van articulando lazos que pueden favorecer la experiencia del aprendizaje y co-construir con el docente procesos donde la participación y los contenidos motoricen la adquisición de habilidades que no siempre son específicas de esa materia. Enfatizo el trabajo en el aula, en términos de un motor, donde actividades, sujetos, conocimientos pueden posibilitar producciones inéditas. En este punto es importante resaltar la posición subjetiva del docente, en tanto habilite y valore caminos y desarrollos alternativos. 

 Nuestra época está caracterizada por la circulación de inmensa cantidad de datos. El aula suele poblarse de ellos, pero el desafío es trazar lazos que permiten transformar esa masa en articulaciones con sentido. La posibilidad de relacionar y articular dimensiona la realidad, colorea sus matices y transforma la información en algo que podemos llamar conocimiento. Otro desafío que se presenta en el trabajo en el aula se plantea también una dimensión paradojal con lo nuevo ya que se espera que se produzca y/o repita algo, aunque sea transformado, facilitaría a los conjuntos prepararse para cualquier eventualidad y lograr el objetivo planificado. Sin embargo cada situación, cada encuentro es nuevo, en tanto es imposible la repetición como es imposible considerar de manera previa todas las variables y todas las posibilidades que en la misma pudieran surgir. En este sentido reproches y quejas serían indicadores de esta falla. Cuando los alumnos no sacan buenas notas, cuando los trabajos no reflejan lo que nosotros (los docentes) esperamos, esa novedad, ¿dónde la ubicamos? Una innovación implicaría “menos esfuerzo” para obtener las mismas notas. ¿El esfuerzo es pensado desde lo que aporte el docente o lo que debe procesar el alumno? Quizás una innovación estaría del lado de pensar que la diferencia entre lo esperado y lo hallado no es interpretado como una falla sino como uno de los posibles resultados en un proceso que no es lineal y que incluye tanteos y cambios. La innovación en el proceso educativo actual, no sería novedosa, si lo es que valoremos sus aportes, que la problematicemos y que se articule con el día a día en la labor docente. Referencias bibliográficas Puget J. (2015): Subjetivación discontinua y psicoanálisis. Buenos Aires: Lugar Editorial. Steiner G. (2011): Lecciones de los maestros. Buenos Aires: Debolsillo.

Referencias bibliográficas 

Puget J. (2015): Subjetivación discontinua y psicoanálisis. Buenos Aires: Lugar Editorial. 

Steiner G. (2011): Lecciones de los maestros. Buenos Aires: Debolsillo.

Innovando sobre lo innovado. Una propuesta de refuerzo a lo ya actuado 

José María Doldan

Resumen 

En este paper se pretende enumerar las acciones a llevar adelante en este nuevo desafío de continuar apuntalando el progreso de la Facultad de DyC. La propuesta consiste en seguir propiciando la innovación, profundizar en el registro de esas operaciones y ahondar en la transparencia de las acciones. Es decir, innovar sobre lo innovado.

Una primera reflexión 

No caben dudas que esta convocatoria a como seguir innovando, para la cual nos convoca el Decano Oscar Echevarría, representa que estamos ante un fuerte desafío, consistente en lograr sostener, e incluso incrementar la confirmación de la Consultora QS del Reino Unido, designando a nuestra Facultad entre las 100 mejores del mundo en Diseño, por segundo año consecutivo. Y habría que acotar, entre las ocho mejores de América del Sur. Es en esta línea, que se propone la reflexión sobre algunos temas fundamentales.

La propuesta: animarse a más 

Quizás el término que fue factor común entre los Consejeros y el Decano en anteriores encuentros fue el de “innovación”. Esto es: no seguir el modelo canónico establecido, preestablecido, sino transformarse en un observatorio sagaz para detectar las necesidades de la comunidad, y de los estudiantes en particular, ya recorriendo el Siglo XXI. 

Y esto no fue fácil, por eso hablamos de arrojado en las decisiones, ya que la propuesta era osada y las disposiciones tomadas conllevaban un riesgo. 

Sin embargo la fortuna nos acompañó. 

El hecho de crear un nuevo molde, un nuevo paradigma, se verifica en la predisposición de la Facultad a la incorporación de carreras antes no adscriptas a la Academia, a la incorporación de nuevos estilos pedagógicos de enseñanza, a la incorporación de nuevas tecnologías de punta, que los estudiantes ya manejan y estaban familiarizados en sus hogares y en la sociedad, y sobre todo, reconocer que hay conocimientos que aparecen primero en la sociedad, y que es menester llevarlos a la Universidad cuando lo ameritan. 

El cometido es ahora profundizar en los aciertos. La tarea ardua que nos corresponde, es determinar los valores diferenciales de nuestra institución que nos han llevado a generar un estilo propio, característico y singular. Estilo que se destaca a nivel nacional e internacional. 

Pero para esta tarea a la que hemos sido convocados, no basta, no alcanza solo con la observación del fenómeno. Es necesario explicar ese fenómeno, debelar sus componentes y su funcionamiento, para luego, con la explicación en manos, poder ser predictivos.

Sobre las acciones que se proponen 

Y aquí uno se detiene y define: animarse a más ¿en qué acciones? Pienso, en el trípode que sostiene este éxito, en las tres áreas que son evidentemente el núcleo de nuestro lauro: propiciar la innovación, profundizar en el registro de esas operaciones y ahondar en la transparencia de las acciones. Se detallan a continuación:

Propiciar la diversidad 

Cada docente es un mundo, que en la Facultad ha encontrado amparo. La diversidad enriquece, en palabras de una Consejera. Hay heterogeneidad en el claustro docente, de diversa procedencia, de diversas formaciones, de diversas especialidades, y sobre todo, con diversas modalidades de desempeñar este oficio de la enseñanza. Esta diversidad está sabiamente hilvanada en un sistema de equidades, que son cuotas, parte de una totalidad. Cada una de estas pluralidades es solo una faceta de un gran prisma total, que es la concepción educativa de la Facultad. 

Esta diversidad a su vez, es para la formación de los alumnos, un rasgo de “amenidad” en su carrera, ese factor tan importante que saca a la enseñanza universitaria de la rutina, de la monotonía y del tedio, y la pone en la cuerda del toque diferencial, de lo novedoso, de lo atractivo, que el alumnado recibe con satisfacción, con avidez y lo transforma en conocimiento significativo. 

Pero tal vez el valor más importante, es que aproxima al alumnado a las distintas versiones de su vida profesional, mostrando un espectro infinito de posibilidades, donde el estudiante, siempre, encuentra la horma de su zapato. 

Propuesta: Cruzar conocimientos entre las materias y entre las carreras. Dictar una misma asignatura para distintas especialidades. Focalizar en algún punto de las currí- culas y generar una especialidad. Fomentar la presencia de alumnos en “Espacio Cabrera” (espacio de innovación y diversidad). Generar en las carreras un core, y un minor, es decir, una subespecialidad. Continuar propiciando la diversidad y profundizarla.

La cultura del registro 

No es casual que uno de los parámetros de evaluación de la Consultora QS sea la frecuencia con que se accede en la web a documentaciones emitidas por nuestra institución. 

Esta actitud generosa de subir a la web la producción académica de la Facultad, desde los trabajos prácticos básicos de los primeros años, hasta las tesis de Maestría y Doctorado, es fuente donde abreva el mundo académico mundial, y sitio de inspiración para producciones en el área del diseño y la comunicación. 

El hecho de publicar todas las actividades y producciones académicas que lo ameriten, es un rasgo muy singular y poco frecuente en el mundo de la academia. El acceso “a la mano” de esta inconmensurable producción, sin costo alguno, está respaldado por el reconocimiento del Conicet para integrar el Núcleo Básico de Publicaciones Científicas y Técnicas Argentinas. 

Propuesta: Fomentar que los profesores muestren a los alumnos registros de trabajos de años anteriores. Continuar con la cultura del registro existente y profundizarla.

Visibilizar lo producido 

A diferencia de la mayoría de las instituciones que tienen como política enclaustrar las producciones académicas, nuestra Facultad llevo siempre adelante la idea de exponerlo todo, registrarlo y mostrarlo, editarlo, publicarlo, publicitarlo, subirlo a la web. 

Esta “tarea expuesta”, de visibilidad manifiesta, consistió también en un acto de verdadero arrojo, de riesgo, ya que pudo ser mal usado por otros: inspirándose en nuestras acciones, apuntando a las debilidades, para autoevaluarse o simplemente cotejando producciones. 

Sin embargo fue un acto de fortaleza: “si muestro, es porque estoy seguro de lo que hago, sé de la calidad de mis productos y los expongo”. 

La base de esta estrategia es un cuerpo docente avezado en su profesión, que conoce las necesidades de la sociedad. Por eso lo producido y expuesto es tutoreado constantemente, no solo por los docentes a cargo, sino por otros profesionales invitados al proceso educativo, en charlas, cursos, conferencias, o simplemente convocados al aula. 

Propuesta: Presencia en muestras y en distintas exposiciones nacionales y en el exterior. Realizar una exposición por materias, y mostrar lo producido (como se hizo recientemente con Multimedial). Enviar a bibliotecas de otras universidades lo editado en nuestra Facultad. Continuar con la visibilidad existente y profundizarla.

Un pensamiento breve 

Pensando en la vía que tomó la Facultad, de encontrar su propio camino, no el ya determinado, se me presenta este pensamiento: “Al final del camino de la vida, comprendí, que la senda recta, es la perdida”, La divina comedia, Dante Alighieri. 

El desafío de continuar Innovando 

Ezequiel Hodari 

Escrito para la reunión del Consejo Asesor Académico del 2 de Septiembre de 2016 

Existe en nuestra Facultad un importante número de alumnos y profesores que semana a semana crean un ambiente único para el desarrollo de la educación. Tanto unos como otros aprenden y eso es sumamente valioso. 

Esta interacción hace a la Facultad y constituye el lugar adecuado para innovar, introducir iniciativas nuevas para cambiar cosas, y con la intención de mejorarlas. 

Nuestra Universidad es un campo muy fértil para la Innovación y lo viene demostrando año tras año con mucho éxito. https://open.spotify.com / track / 0Di26AbdtizzHkFstPyt7A 

En mi escrito anterior me adelanté a formular diferentes iniciativas que bien podrían enumerarse nuevamente reconsideradas para este Plenario: 

- Involucrar más a los alumnos en las actividades que brinda la Universidad como extracurriculares y su conexión con las clases que toman regularmente. Crear la idea de lo interdisciplinario conectando a los alumnos con el mundo exterior desde la facultad. 

- Continuando con lo interdisciplinario, se había hablado en alguna reunión anterior acerca de cruzar actividades de diferentes clases para generar nuevo contenido y expandir el alcance y experiencia del trabajo de los alumnos. Esto creo que debería comenzar a ser tenido en cuenta como política permanente de innovación de la facultad. - Compartir que la palabra “crítica” no es una mala palabra sino una actitud esencial en la educación. El grupo de Facebook que se establece en cada clase es un espacio donde todos pueden opinar acerca de los trabajos de otros o de la clase en si. Abrir el debate en clase y en las redes. Se puede mejorar la calidad de la clase, de la enseñanza y de la producción en el aula. Es clave (esencial) que los alumnos aprendan a opinar sin miedos o prejuicios. Nuestros alumnos, muchos de ellos, no opinan en clase y el debate se desvanece. Propongo un espacio específico de la clase para hablar de esto con los alumnos como un TP o paper para mejorar la calidad del debate en clase. 

- Los trabajos de los alumnos deben ser mostrados semanalmente en los pasillos de la facultad para generar interés en las ideas de los demás y despertar la curiosidad y la competencia sana. Estos trabajos estarían colocados en unas vitrinas en las paredes que serían manejadas por los profesores y asistentes académicos. La llave de estas vitrinas las tendría el bedel de turno. Esta iniciativa es fundamental ya que agiliza la visión de todo lo que se hace en diferentes clases y no queda la producción relegada a un evento que ocurre dos o tres veces cada cuatrimestre, como mucho. 

Innovar para la sociedad y asociarse para innovar 

Marcela Jacobo 

La naturaleza innovadora que caracteriza a la Universidad de Palermo reclama permanentemente un doble compromiso: el de alcanzar a todos aquellos que aún no han podido acceder a la educación y, a la vez, el de sostener el contacto con todos aquellos que ya han pasado por nuestra Casa de Estudios y pertenecen a la comunidad educativa. En ese sentido, quisiera abordar dos ejes de reflexión en torno al compromiso social de la Facultad y a la continuidad del contacto con el egresado. De acuerdo a la línea de pensamiento propuesta para este segundo plenario del 2016, me gustaría centrarme sobre dos ejes de reflexión, el primero que tiene que ver con el compromiso social de la Facultad y el segundo con la continuidad de la relación de los egresados de nuestra Casa de Estudios. 

Acerca del compromiso social si bien la facultad tiene implementada varias acciones las mismas no conforman un sistema transversal a todas las carreras de Diseño y Comunicación. Cada una de ellas se ejecuta de forma independiente y tienen visibilidad en un radio acotado al público inherente al área donde se desarrolla. 

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), “América Latina sigue siendo la región más desigual del mundo. Por lo tanto, avanzar hacia una mejor distribución de los ingresos y otros activos sigue siendo una de las tareas pendientes de la región. Esta desigualdad vulnera profundamente a la dignidad humana. La falta de opciones educativas y laborales, así como la falta de acceso a servicios de salud adecuados que sufre la mayor parte de la población latinoamericana, entre otras graves carencias, se traducen en vulnerabilidad y falta de oportunidades de desarrollo, y repercuten directamente en la calidad de vida de las personas. 

Ante esta realidad, es oportuno destacar la importancia y los beneficios del compromiso social en general, y del voluntariado en particular de la Universidad. 

La acción social desarrollada desde el ámbito universitario a través de sus diversas modalidades le proporciona a la institución, como actor social, un papel fundamental y estratégico para que los ideales universales de igualdad, equidad y justicia sean una realidad. 

Por poner un ejemplo, durante el Congreso de Enseñanza del Diseño, que tuvo lugar a fines de julio pasado, se debatió en la mesa de Interiorismo la necesidad de desmitificar a nivel social el diseño de interiores como un bien de lujo. Se planteó, la necesidad de la participación de las facultades de Diseño en proyectos colaborativos con la ciudad y de carácter social. 

Despegar la idea del diseño como un bien de pocos, y que se convierta en una necesidad de muchos para mejorar la calidad de vida es un trabajo factible de ser desarrollado desde el ámbito universitario. 

La implementación de esta gestión supone crear una lí- nea de acción transversal a todas las carreras. La misma se podría desarrollar armando una comisión con representantes de cada área de Diseño y Comunicación para analizar, relevar y contactar posibles áreas de intervención del diseño y comunicación con finalidad social (organismos gubernamentales, ONG, otras agrupaciones). 

La comisión evaluaría la factibilidad de cada caso para poder introducir el proyecto como trabajo práctico de la cursada o como proyecto académico final. Será una buena oportunidad para llevar a cabo una revisión de las mallas curriculares, a fin de que incorporen, en algunos niveles, proyectos e intervenciones para sectores sociales que lo necesiten. 

Los trabajos podrían publicarse en una línea editorial especial, como por ejemplo: UP presente en y para la ciudad. 

Los alumnos también podrían participar en la propuesta de donde intervenir, a través de un sitio que los convoque motivándolos con un reconocimiento. La comisión sería la encargada de evaluar y corroborar la factibilidad de las sugerencias. 

Si bien en algunas cátedras de la Facultad esta iniciativa está presente, la propuesta aquí planteada consiste en sistematizarla y darle un espacio donde intervengan todas las carreras y tengan un representante. Asimismo, busca aumentar su visibilidad concentrando todas las acciones en una publicación única. 

El segundo eje de reflexión se focaliza en cómo mantener la continuidad del contacto del egresado con la Facultad. Una posibilidad sería la creación de un servicio de consultoría remunerado tanto presencial y online (para aquellos que retornan a su país de origen). Un alto porcentaje de nuestros egresados son emprendedores o comienzan a trabajar de manera independiente, con lo cual las dudas de cómo cobrar, asuntos legales inherentes a la disciplina, seguimiento de proyectos, temáticas relativas a proveedores son problemáticas recurrentes que podrían ser resueltas desde este espacio. 

Este servicio estaría integrado por un grupo multidisciplinario de profesionales. 

En una época en donde el temor a no adaptarse a la sociedad ha sido reemplazado por el temor a ser inadecuado (Sociedad y Consumo, Zygmunt Bauman), la primera salida laboral no es tarea sencilla para nuestros egresados. El mercado de consumo está deseoso de capitalizar este temor, por esta razón la presencia de la Facultad trascendiendo el tiempo de cursada y egreso adquiere mucho valor. 

La Universidad de Palermo se diferencia del paradigma universitario imperante a través de la originalidad y creatividad de sus propuestas y su puesta en marcha. Imprimirle un sello propio a la profundización de sus vínculos y compromiso social, y asociar al egresado prestándole un servicio para mantener su continuidad, es el desafío que se le plantea para seguir creciendo. 

Metodología y proyección educativa 

Rony Keselman 

Basándome en los concepto educativos que propone Edgar Morin acerca de los saberes para la educación del futuro, considero y selecciono algunos de los ítems que propone como factibles de aplicar desde un punto de vista conceptual y práctico en el entramado áulico con vías a optimizar la relación Claustro docente/Alumnado.

Educar para la comprensión: 

Salir del viejo paradigma de transmisión y asimilación de datos específicos como un fin en sí mismo para transformarlo en punto de partida que, por medio de debates constructivos, nos lleven al ejercicio conjunto de la comprensión. Promover una suerte de gimnasia comprensiva hasta que ésta se internalice y se convierta en procedimiento reflexivo, innovador y generador de nuevas estrategias creativas. Entendiendo que “la comprensión es al mismo tiempo medio y fin de la comunicación humana” (Edgar Morin). Es por eso que el ejercicio de la comprensión en tanto concepto no debería estar ausente en la cotidianidad áulica.

Mis saberes, tus saberes: 

Mis saberes no son tus saberes pero se complementan. Todo saber puede ser a la vez antagónico y complementario. Mi saber como docente puede operar como disparador e inspirador de los saberes del alumno, como puerta de entrada a su ecosistema íntimo y personal y generar a partir de este simple mecanismo un ilimitado proceso de operaciones asociativas, convergentes/divergentes, que nos permitan descubrir, articular y manipular herramientas creativas innovadoras. Un feedback que en su caótico remolino nos conduzca a la epifanía.

La complejidad no es un ogro: 

No temerle a la complejidad, asumirnos como seres complejos en un mundo complejo ya que en el entramado de toda complejidad se encuentra lo simple. Lo simple y lo complejo conviven, se nutren y dialogan entre sí. 

Podríamos comenzar a reflexionar sobre lo complejo de una teoría vertida, expuesta en clase, luego pasar al sistema complejo de la clase (diversidad cultural, étnica, social, vivencial, etc.) hasta llegar al complejo organismo vivo de la facultad que mencioné en mi anterior ponencia. Pensar lo complejo como integrador e integrante en nuestra línea pedagógica. Como motor de compresión y crecimiento que nos singularice y nos fortalezca. 

Integrar la comprensión racional y la afectiva: 

Es bien sabido que la afectividad estimula el desarrollo intelectual. Agregaría desde mi punto de observación como docente que la afectividad estimula la acción y es por medio de la acción que se construyen estructuras cognitivas sólidas en las cuales dialogan los principios racionales y afectivos generando un bucle dinámico/ constructivo. 

La Multidimensionalidad puesta en práctica: 

Somos unidades complejas, multidimensionales, en nosotros conviven diversos aspectos: factores psíquicos, biológicos, los ya mencionados anteriormente racionales y afectivos, la profundidad histórica, los marcos sociales, económicos y religiosos entre otros. “Integrarlos” para así “integrarnos” en nuestro claustro educativo podría conducirnos a fortalecer nuestra identidad facultativa, enriquecer procesos de aprendizaje y formar a nuestros alumnos con una identidad ética/profesional que los posicione e impacte hacia futuro de una manera singular y única.

Nuevas miradas 

Ángeles Marambio Avaria 

La Universidad de Palermo se destacó desde sus inicios en formalizar espacios de enseñanza, generar un contenido curricular, desarrollar nuevas estrategias y competencias vinculadas a nuevas disciplinas impensadas hace una década. Ha sido pionera en anticipar demandas educativas en el ámbito del diseño y en articular con profesionales del sector que necesitaban de cuadros con una educación formal. En resumen, dio respuesta a los nuevos discursos sociales que no encontraban espacios formales académicos que reconocieran a las nuevas necesidades profesionales. Casas de estudio se han perdido en el enmarañado mundo burocrático para empezar a reflexionar sobre el sentido de nuevas carreras en los tiempos que Zygmunt Bauman denomina la modernidad líquida, y en esa discusión la Universidad de Palermo se ha posicionado como una institución innovadora. La Universidad de Palermo ha podido superar, expresado en las palabras de Graciela Cappelletti, el escollo de “quienes quieren transmitir cultura y los conocimientos en sí mismos y aquellos que desean ligarlos de manera muy rápida con prácticas sociales”. Esto se pudo lograr mediante un tipo singular de cultura participativa que propone la Universidad en su comunidad educativa. 

Mediante diferentes herramientas metodológicas, como las encuestas de los estudiantes y los espacios de reflexión con los docentes, se constituyó una noción particular de comunidad. Una que se impone desafíos constantes en cómo pensamos nuestra realidad y “en otra forma de estudiar” que nos posiciona en una institución de vanguardia en propuestas académicas en el diseño y la comunicación. 

El programa de reflexión docente e innovación pedagógica fue concebido por parte de la Universidad de Palermo, como una estrategia para posibilitar la transformación de los profesores en su espacio áulico cotidiano. Para poder repensar junto a otros colegas, nuevas prácticas que les permitan mejorar sus competencias. ¿Se puede presuponer en innovar cuando un docente sigue pensando que evaluar consiste en el mejor y más fiel recitado de contenidos? Precisamente el reconocido especialista en creatividad educativa, Ken Robinson, plantea que la imprevisibilidad que nos atraviesa a todas las sociedades por igual, también atañe al conocimiento. La única certeza que nos queda es que los contenidos que enseñamos hoy, en cinco años no sabemos si nos van a permitir comprender la realidad. 

Entonces resulta inestimable contar con un plantel docente que pueda decodificar las nuevas preguntas y los desafíos que surgen desde el diseño y la comunicación. No todos los docentes persiguen los mismos retos, están quienes se destacan frente al curso y favorecen que los estudiantes rompan sus esquemas, los sacan de sus mesetas, en términos de Piaget colaboran en las rupturas cognitivas y quienes se especializan en la investigación. La Universidad debería ahondar aún más en patrocinar investigaciones del claustro docente, como así también en aquellos proyectos de graduación o maestrías que sus tutores advierten que podrían resultar puntapiés a nuevas reflexiones y que demanden un nivel de mayor profundización. Estas acciones nos llevan como institución a un lugar de producción silenciosa, de largo plazo que se anticipa y nutre a toda una comunidad profesional de nuevas miradas. Y a su vez, nos consolida como un referente regional en la capacitación docente como se puede observar cada año en el Congreso Latinoamericano de Enseñanza del Diseño. Por otro lado, el flamante proyecto de la Universidad, La cumbre, resultó altamente positivo si se tiene en cuenta que la institución vehiculizó la posibilidad de encuentro entre profesionales reconocidos con proyectos plausibles de estudiantes de la Universidad y de otras instituciones. Constituyéndose de esta forma en referente a la hora de generar espacios de conversaciones profesionales y académicos. En una de las comisiones que se conformó, la de gestión y organización cultural, participó un proyecto de una Universidad de Guatemala. El mismo acercaba a los estudiantes de diseño con emprendedores de sectores informales de la economía con el fin de gestionar y desarrollar una estrategia de marca. La Cumbre, permite una mirada que escapa la idea de mercantilización de la educación para ponernos frente a propuestas de enseñanza innovadoras comprometidas con los proyectos sociales. Como menciona Edtih Litwin “una escuela donde se desarrolle el pensamiento crítico y creativo implica reconocer, desde la perspectiva del conocimiento, que las prácticas rutinarias, descontextualizadas de los problemas auténticos, difícilmente permitirán el desarrollo de la capacidad de reflexión” 

Referencias bibliográficas 

Anijovich, R. (comp.); Camilloni, A.; Cappelletti, G.; Hoffmann, J.; Katzkowicz, R.; Mottier Lopez, L. (2010) La evaluación significativa, Buenos Aires: Paidós 

Bruner, J (1987). La importancia de la educación. Barcelona: Paidós Educador 

Litwin, E. (1997) Enseñanza e innovaciones en las aulas para el nuevo siglo, Buenos Aires: El Ateneo

Educar para el futuro de hoy 

Adriana Meldini 

Cuando hablamos de innovación en educación lo primero que visualizo es la rapidez con que todo cambia. Los alumnos al igual que cualquier profesional necesitan estar a la vanguardia de las herramientas tecnológicas de hoy, pero además se encuentran indagando constantemente en nuevas vías de comunicación y aprendizaje. Es sabido que ya hace muchos años el mundo está globalizado, en nuestras aulas podemos ver cuatrimestre tras cuatrimestre sentados en nuestras materias alumnos ávidos de conocimiento. Como en todo, unos más avanzados y predispuestos, y otros más reticentes. 

Lo que es cierto y es utilizado por varios docentes, son sus perfiles personales o profesionales en redes sociales para lograr una mayor fluidez y comunicación con los alumnos, que se ve directamente reflejada en el aula. 

Expuesto lo reflexionado anteriormente, vuelvo a cuestionarme la palabra innovación, y si bien ésta puede disparar diversas opiniones, posturas y hasta incluso significados, me quedo con que innovar no siempre se trata de hacer algo nuevo, muchas veces se trata de mejorar lo que ya está en marcha, o de darle un nuevo sentido a lo que sea que esté puesto en juego. 

Si se trata de innovar considero que la UP, se encuentra en constante ebullición y movimiento. Pero en este momento, innovar en educación desde mi punto de vista, no solo está asociado a una forma de transmitir el conocimiento docente-alumno, sino de las diversas formas, métodos y canales para impartir tanto nuestro conocimiento como docentes y profesionales, como también el conocimiento y las inquietudes que los alumnos puedan y quieran compartir en el aula. 

Es por esto, que cada vez más me convenzo que innovar en tecnologías de comunicación es la clave para no solo potenciar y aprovechar la materia al máximo, sino que incluso lleve a ampliar la cantidad de alumnos con acceso a la educación en la UP y verdaderamente reforzar el concepto latente hace varios años de “otra forma de estudiar” y por qué no de enseñar. 

El año pasado la UP invirtió en equipamiento y tecnología en las aulas, innovando de esta manera su propia estructura, aunque esto fuera ya implementado en otras universidades. 

Estas herramientas permiten a docentes y alumnos un nuevo uso del aula, una nueva dinámica, desarrollando el potencial de los mismos y permitiéndoles la incorporación de nuevas plataformas. Y es aquí al punto que quería llegar, y donde creo que hay un largo camino por recorrer aunque la Facultad ya implemente algunos usos. Como mencioné anteriormente, muchos docentes fomentan y utilizan asiduamente el uso de las redes sociales con diversos fines educativos, e incluso se utiliza el Blog de la UP como referencia y ventana a nuestras clases, siendo también una fuente de desarrollo y fomento de la excelencia en alumnos. 

Existen en la actualidad plataformas gratuitas como Edmodo que brindan herramientas interactivas muy útiles y sencillas enfocadas a la educación y creo que muchas de ellas son muy interesantes. 

Algunos puntos que me resultan importantes desarrollar como plataformas educativas virtuales: 

Expandir y potenciar el uso del blog docente UP ¿Cómo? 1. Poder utilizar el Blog UP como foro de debate y conocimiento entre los docentes que dictamos la misma materia. Tener por ejemplo un grupo para cada materia, donde los docentes podamos comunicarnos entre sí, sin tener que recurrir a la UP para saber quienes dictan nuestra/s materias, días, horarios, datos de contacto y porqué no hacer consultas grupales o individuales a cada docente. 

2. Fomentar como algunos lo hacemos en Facebook, grupos cerrados con nuestros alumnos (no público), donde podamos compartir con ellos notas de interés, apuntes, trabajos prácticos, consultas, recordatorios, eventos, encuestas y porque qué no oportunidades laborales externas o internas de la UP y todo tipo de temas relacionados con la materia o con la carrera. 

3. Que esta plataforma sirva también para subir videos educativos propios o de otros profesionales sobre temas en particular. 

4. Que dicha plataforma sea compatible con otras redes sociales para poder compartir archivos y posteos. 

5. Incluso que a través de esta plataforma los alumnos puedan subir trabajos prácticos y realizar las consultas necesarias con su docente, quedando de esta manera un registro, sin tener que utilizar ambos sus correos personales, y permitiendo un seguimiento de los mismos, como de la evolución del alumno. 

6. Muchas veces cuando los alumnos destacados suelen presentarse en las primeras fechas de examen, participando de concursos dentro de la Facultad, el docente retiene su CD pero lo entrega inmediatamente en la facultad en un sobre, por consiguiente no poseemos el material para poder cargar ese trabajo en el blog Docente. Recurrimos a pedir 2 copias (cosa que para algunos alumnos acarrea un gasto extra innecesario) o pedimos que nuevamente nos envíen esos archivos para subir al blog, pero por lo general se olvidan o sus archivos pesan tanto que tienen problemas al cargarlos en la nube, adjuntarlos a un mail o enviarlos a través de una plataforma online. 

Así mismo, hay trabajos de alumnos de cursada o finales previos que son muy buenos y se olvidan de entregar los CDs o incluso no funcionan o no están completos. 

En estos casos, sería útil considerar la posibilidad que los mismos alumnos puedan ingresar con sus claves y cargar sus trabajos en la materia y profesor correspondiente y que luego sea el docente el que habilite o no la visibilidad del mismo. Sería interesante, tener una aplicación de dicha plataforma apta para celulares y tablets, que sea de fácil uso y podamos generar alertas. 

Por otro lado, considerando la cantidad de alumnos extranjeros que concurren a la UP sea para carreras o para las diversas actividades que la Facultad brinda en el área de diseño y comunicación, sería interesante brindar la posibilidad de generar aulas virtuales o cursos virtuales al menos en temas muy específicos, que son de gran interés, de intriga, de dificultad y ayuda para los estudiantes, y que no se dictan dentro de la currícula. Como por ejemplo marketing para empresas o emprendimientos de base creativa, negociación, presupuesto y precio, entre otros. Estos temas muchas veces son tratados en los Open DC o en el Encuentro Latinoamericano, pero siempre como un seminario o taller, donde no hay una profundización del tema o práctica de los mismos y en carreras como Diseño Gráfico, Publicidad, Diseño de Interiores, Dise- ño Textil e Indumentaria, entre otras carreras, se tornan fundamentales para el desarrollo profesional de nuestros egresados, donde un gran porcentaje se desempeña como freelancer o emprende algún proyecto.

Innovar para educar a los alumnos en el desafío del mañana, con las herramientas de hoy, pero preparándolos para el futuro. Es decir, educar para el futuro de hoy.

Cuando la experiencia deviene aprendizaje 

Alejandra Niedermaier 

Continuando con la búsqueda de una mayor implicación tanto de docentes como de alumnos (expuestas en el escrito anterior) y el encuentro de experiencias que motiven a los educandos a asumir un mayor compromiso con su carrera, inquietud exteriorizada por varios integrantes del Consejo, el presente texto propone la realización de muestras periódicas de la producción áulica. 

La facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo despliega a lo largo del año una cantidad de actividades que han adquirido un gran renombre tanto en el ámbito nacional como internacional. Un ejemplo de ello es el Encuentro Latinoamericano de Diseño, el de Tendencias Escénicas, entre otros. Estos eventos posicionan las distintas carreras en el mapa nacional e internacional y son las que coadyuvan a ser reconocidos por la consultora internacional QS. La propuesta que se expone a continuación es diferente. Se basa en las exhibiciones que realizan muy a menudo las cátedras que corresponden al diseño de escenografía y de vestuario. En este caso, se recomiendan especialmente para el área de la imagen de la facultad aunque no resulta excluyente para otras. 

Las muestras por cátedra convocan a la noción de experiencia dentro del aprendizaje. También a los proceso de metacognición. La metacognición se refiere a la aprehensión de los procesos cognitivos, es decir a la posibilidad consciente de su aplicación y en la que intervienen la reflexión y la ejecución. Tiende así a un aprendizaje significativo comprendiendo esta idea como el involucramiento emocional con el objeto de conocimiento. Además forma parte del permiso a la experimentación. La experimentación resulta una condición de posibilidad de la formación ya que fomenta la internalización de la experiencia y de la creatividad. En las universidades ligadas a carreras proyectuales resulta hoy una táctica muy frecuente. 

El diseño se constituye como un acto comunicativo. En tal sentido promover un temprano acto de comunicación entre productor y receptor resulta también una instancia de aprendizaje. Educación y producción llevan implícitos los conceptos de compartir, formar parte, ser parte y sobreimprimen la implicación ya mencionada en virtud de que estas pequeñas exposiciones contribuirán al compromiso del educando convocado por el empeño del docente. 

Este tipo de muestras visibiliza la diversidad, la horizontalidad y da paso al reconocimiento de la heterogeneidad, a la incorporación de la figura del “otro” y resulta convocante para sus pares pero también, un modo de promocionar, puertas afuera, la modalidad de enseñanza de la Facultad. 

Enriquecen pues los procesos de aprendizaje y convocan a la creatividad -desde una realización material- que es justamente una de las continuas búsquedas de la Universidad de Palermo. Se trata precisamente de un despliegue de la creatividad de ambos; una creatividad que fluye y se entrecruza entre el educador y el educando. A partir de esta experiencia puede ocurrir que el formador sea reconocido como tal por el formado, invitando así a la implicación de ambos actores del par educativo.

Cultura innovadora 

María Pizzolo 

Ante la propuesta pensé en que en equipo desarrollemos la idea de una Cultura Innovadora, considero que es para debatirla, y hacerla crecer. 

Esto sería: 

De la CULTURA INNOVADORA (en una UP que no descansa nunca...) al LIBRO 360. Una pieza Cyber, que tiene cero costos de impresión, solo costo de HOST (es decir el costo de tener la página en la web) 

• En esta Cultura Innovadora el Libro 360 es una PIEZA DE DISEÑO que recibe (todo tipo de diseñadores, de todo tipo de gente, de todo el mundo) y que anida: conceptos, ideas, imágenes, sonidos, diseños, fotografías, logos. 

• Debería ser desarrollado con NARRATIVA EXTENDIDA -o la narrativa del cyber espacio- 

• Deviene del posmodernismo tecnológico y, promueve el PLURALISMO y la DIVERSIDAD. 

• No hay contenidos con verdades absolutas. 

• Esta narrativa es abierta, es decir no hay propietarios y no es única, pero sí evolutiva. 

• Todos los días recibe más información, crece constantemente. 

Se podría trabajar apuntando a INSTAURAR a la UP como precursora de la pluralidad GLOBAL como medio y como fin.

Educar para innovar: Comunicación y Expansión de las ideas en el Siglo XXI. 

Fernando Luis Rolando

Palabras clave: Procesos, destrezas, personalidades, gestión, talento, ADN, modelización, virtualización

Introducción 

Desde Leonardo Da Vinci, Alexander Fleming, Le Corbusier, Horacio Pagani o Steve Jobs, los innovadores poseen en común la capacidad para ordenar procesos mentales para articular habilidades que potencian el ADN de la innovación en sus personalidades. 

Estas habilidades incluyen destrezas como detectar problemas abriéndose paso entre el cúmulo de información disponible, reconocer elementos primarios y secundarios y los distintos niveles de la lógica de un problema, replantear ese problema, reconectarlo y finalmente expandir lo creado compartiéndolo en forma generosa con la sociedad a partir de la comunicación de las nuevas ideas para generar acciones y productos.

Este perfil o ADN innovador, por demás interesante, indicaría que aunque los entornos no fueran los mejores, las personalidades mencionadas tomadas fueron capaces de superar distintas problemáticas en relación a las condiciones sociales, políticas o económicas de sus propias épocas, consiguiendo que la innovación se produjera igual, logrando que trascendiera más allá de estas condiciones por una palabra mágica: curiosidad. 

En este sentido, es evidente entonces que podemos tener dos perfiles de innovadores: 

El perfil del innovador natural, cuyo desarrollo mental desde temprana edad estuvo estimulado por la curiosidad y la búsqueda de lo nuevo, generalmente a partir del juego. 

El perfil del innovador que puede ser formado a partir de la interacción social, cultural e histórica favorecido por el medio y los procesos educativos.

Educar para innovar 

El desafío de la Universidad respecto de la innovación y su expansión a nivel futuro podría incluir los dos aspectos antes mencionados y plantearía las siguientes fases: 

- Fase 1: Detección: Detección del ADN Innovador: desde el pasado hacia el futuro 

Buscar dentro de la comunidad de Palermo, en todas las áreas, desde las administrativas hasta las académicas los perfiles de personas identificadas con el estilo de la Universidad, en donde el ADN Innovador estuvo y está presente, analizando en cada área específica las características que nos indiquen la presencia de innovadores con capacidad y generosidad para comunicar ideas y propuestas hacia los otros, en sus acciones cotidianas tanto pasadas como presentes. Esto podría abarcar innovadores que también apliquen las llamadas “Inteligencias Múltiples” (Naturalista, Linguística, Lógico-Matemática, Musical, Espacial, Intrapersonal, Interpersonal, Corporal Kinética), avanzando más allá de las nociones clásicas sobre la inteligencia, buscando detectar a aquellos que incorporen estas habilidades. La detección de estos innovadores naturales, es un tesoro que la universidad ya tiene y nos permitiría saber con que personas contamos para hacer frente al desafío de formar nuevos innovadores dentro del espacio de la universidad. Un ejemplo de esto son los “box de ideas” usados en algunas empresas japonesas, en donde cualquier integrante de la comunidad puede dejar ideas que favorezcan el crecimiento y la comunicación de la misma

- Fase 2: Innovación Sostenida: La Innovación sostenida en el tiempo de la Universidad y los futuro innovadores formados desde la universidad: 

Este aspecto está vinculado al primer punto: una comunidad innovadora y pensante, ordenada en función de objetivos comunes sostiene con mayor facilidad el desarrollo futuro. 

Para favorecer la construcción de la Innovación sostenida en el tiempo en la Universidad nos ayudaría: 

a) Organizar a los grupos nativos que posean ADN UP + ADN Innovador, buscando avanzar y articular la “gestión del talento”, incentivando la construcción de una cultura innovadora dentro de la universidad en todas sus áreas en pos de un objetivo común: mejorar cada año el posicionamiento internacional de la Universidad. 

b) Mostrar esta cultura innovadora hacia el entorno, comunicándola mediante acciones pautadas, por ejemplo propuestas de innovación acerca del uso, modelización y articulación del espacio existente para el dictado de clases, resignificando el mismo, generar eventos en donde se muestre la innovación en diferentes áreas de la universidad, vincular con acciones innovadoras solidarias que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la comunidad, etc.

- Fase 3: Comunicación y Expansión de las ideas en el Siglo XXI. Las universidades del siglo XXI se mueven en la era de la cibercultura. En un mundo en donde la generación de millennials y su clasificación en diferentes tribus virtuales se expande cada vez más, en donde las redes sociales poseen más influencias que los gobiernos, para conectar a las personas, en donde la cultura digital o cibercultura se ha expandido a múltiples campos, atravesando todas las ramas del diseño y del conocimiento humano, en donde el big data brinda la posibilidad de modelizar el futuro y generar alternativas innovadoras. 

En este escenario, la universidad podría continuar su expansión, que pasó de una primera fase local en los primeros años de su creación, a un crecimiento a nivel regional en el plano Latinoamericano en los últimos años, hacia una fase global que en el futuro se expanda cada vez más hacia otros hemisferios, contribuyendo esto a sobrellevar y superar los cuellos de botella que se produzcan en nuestro país por la alternancia de distintos modelos económicos y gubernamentales. Esta expansión que comienza a aparecer con acuerdos con centros de estudios europeos y norteamericanos puede potenciarse en un futuro cercano a partir del crecimiento de la universidad dentro de los territorios virtuales, superando la primera etapa de comunicación de las redes sociales, avanzando sobre nuevas formas de usar Internet y las nuevas tecnologías para generar acciones, es decir, ocupando un espacio cada vez mayor, dentro de la cibercultura, estableciendo proyecciones y modelizaciones, generando entornos colaborativos con centros de estudios avanzados, articulando nuestros equipos, nuestros ADN UP Innovadores mediante plataformas en donde la creatividad y las ideas ocupen el lugar central, virtualizando aspectos comunicacionales de la educación, resignificando, actualizando y revalorizando el concepto de investigación aplicada y construyendo un circulo virtuoso en donde el crecimiento de la innovación se podría volver autosostenible

Tejiendo ideas 

María Laura Spina 

Uno de los aspectos destacados y diferenciadores de la UP consiste en su diversidad docente y en las diversas acciones e iniciativas innovadoras que los docentes aplican en sus aulas y fuera de ellas constituyendo un estilo, un sello propio aprobado por la misma comunidad UP y reconocido a nivel internacional por la Consultora QS del Reino Unido, por segundo año consecutivo.

Tomando este atributo diferenciador sostengo que, para lograr un proceso de innovación, sostenerlo en el tiempo y desarrollar las acciones pertinentes se necesitan docentes motivados y activos. La motivación es el eje central, especialmente la motivación que nace desde el centro de la persona, la cual se convierte en el motor que conduce a la creatividad. Un docente motivado favorece la percepción del alumno en el aula motivándolo fuertemente a realizar alguna actividad creativa y abriéndole el camino a disfrutar de la misma. 

Como un tejido, las ideas de alumno y docente se tejen, destejen y vuelven a tejer generando un entramado de gran riqueza creativa en un contexto de motivación y con sentido. 

Desarrollo aquí un mapa de ideas potenciando la innovación:

Docentes motivados 

El docente motivado, con ganas de hacer, está tejiendo ideas constantemente con sus pares y con sus alumnos. Este es un rasgo de los docentes UP que les da su sello particular. 

Para lograr mantener la motivación docente, propongo generar espacios de reflexión e inspiración entre docentes que dicten la misma materia con el objetivo de proponer acciones, compartir experiencias y desarrollar nuevos contenidos. Una reunión anual al inicio o a fin del año para articular líneas de acción e innovar sobre el camino ya hecho. 

Tomo el caso de una de las asignaturas que dicto, Práctica Profesional donde, por el solo hecho de compartir con otro docente el camino recorrido, a través del diálogo y de múltiples reuniones, ha surgido la propuesta de un nuevo Programa de Branding Personal para profesionales y emprendedores que quieran mejorar su imagen personal. 

Esta es una propuesta creativa, innovadora y diferente que nace a partir de la experiencia, la motivación y el buen vínculo construido entre dos colegas. Nos inspiramos en la Ronda de Portfolios 2015, afianzamos la idea al experimentar la Ronda de Portfolios 2016 dentro del XI Encuentro Latinoamericano de Diseño, desarrollamos nuestra imaginación y nos planteamos un nuevo desafío. Esta es una línea de acción concreta, significativa y única ya que no existe en otras instituciones. 

En otras palabras: tejimos ideas en equipo. 

Alumnos motivados 

Enriquecer constantemente el proceso de aprendizaje para generar alumnos motivados, con ganas de estar en el aula y de producir cosas interesantes. 

Un docente que explica y qué “hace” en el aula, activa y motiva a sus alumnos. Yo le llamo “Docente en acción”. Aquí radica un valor diferencial: la diversidad docente. Cada docente, con su estilo y con sus ganas propicia un espacio de trabajo creativo que reafirma el estilo propio a la Facultad. 

Un ejemplo concreto fue para mí diseñar mi propio Mapa de Identidad para el proceso de construcción de Marca en el pizarrón al mismo tiempo que cada alumno construía el suyo. La idea no fue mostrarles algo ya hecho y construido sino hacer al mismo tiempo que ellos, pensar con ellos, diseñar con ellos. Innovación en la acción. 

El alumno necesita sentir que el docente está, lo acompa- ña, lo escucha y colabora en su proceso de aprendizaje. No está solo. 

Para mantener a un alumno motivado es necesario crear un espacio positivo donde se experimente, se viva y se sienta la asignatura. Este también es un valor diferencial que tiene la UP: tener alumnos motivados, emprendedores, con ganas de enfrentar nuevos desafíos para insertarse en un mundo profesional que cambia permanentemente y que necesita la innovación constante. 

La elección de los temas a trabajar en diseño representa un eje importante en la motivación. Si el tema “engancha” al alumno, existen más probabilidades de que rinda más, de que se esmere y produzca con mayor calidad. 

Por ejemplo: el hecho de diseñar una marca propia y un portfolio profesional es un desafío a enfrentar y los motiva ya que se conecta directamente con el mundo profesional.

Generar mayor producción en el aula y dar mayor visibilidad a la misma 

Mostrar la producción, lo que se sabe hacer. Mostrar sin miedo, con la seguridad de que lo hecho es de calidad y de valor distintivo frente a lo producido en otras instituciones. Mostrar es liderar espacios no conquistados. ¿Por qué no conquistar otros espacios? 

Compartir el proceso de trabajo en el aula y dar mayor visibilidad a lo producido teje nuevos puentes entre docentes, alumnos y comunidad. Posiciona el trabajo producido y este se vuelve reconocido, no solo por los pares sino a nivel internacional. 

Desarrollar muestras en el aula y fuera de ella. Invitar a los docentes que comparten el mismo horario a participar. No solo se tejen ideas, sino que también se tejen y fortalecen vínculos con colegas al compartir lo hecho. Propongo salir del aula y avanzar hacia otros espacios (pasillos, hall, etc). Salir de la cápsula del aula, trascender ese espacio, compartirlo y otorgarle mayor visibilidad. 

 Respecto a la visibilidad de la producción, tomo el caso de otras de las asignaturas que dicto, Comunicación y Diseño Multimedial I y II. 

El Portfolio de cursada en estas materias ya no es más una carpeta anillada sino que toda la producción del alumno se vuelca en un plotter donde, no solo se ven los resultados del proyecto sino también el proceso de trabajo. El plotter tiene dos objetivos: cerrar la cursada y utilizarlo para muestras de la materia. 

La muestra de Multimedial ya se ha instalado en la UP, un año atrás solo dos docentes participaron con trabajos de sus alumnos, hoy se suman docentes y los mismos alumnos piden por la muestra. En lo que va del año se efectuaron dos muestras: Plataforma Multimedial II Edición (Marzo 2016) y Plataforma Multimedial III Edición (Agosto 2016) en la sede de Cabrera 3641. 

Las clases de la asignatura durante los días de la muestra se dictaron en ese espacio, donde la presencia de los trabajos permitió generar un espacio de aprendizaje de mayor riqueza. 

El alumno vive la experiencia Multimedial, siente, experimenta. La asignatura tiene un nivel de cursado intensivo (dos veces por semana) y no hay prácticamente deserción. ¿Será por la motivación? 

Multimedial tiene estilo propio, es única, diferente, personal y los alumnos lo perciben y lo comunican a otros. Tejen redes entre sí y en ese tejido atraen a otros alumnos. Ésta es una línea concreta que puede tener aún mayor visibilidad. 

Mi propuesta es la siguiente: 

- Muestras activas 3 veces al año (las muestras se pueden cruzar con muestras de otras asignaturas en simultáneo, por ejemplo: Señalética, Marcas, Campañas) creando un espacio de creatividad en potencia. 

- Crear un slogan para la asignatura que acompañe la presencia de la misma al momento de instalar las muestras. 

- Reconocimiento a los mejores proyectos de Multimedial II (en el marco del XI Encuentro Latinoamericano en Diseño y Comunicación se entregaron certificados de reconocimiento a 4 alumnos). 

- Publicar los proyectos seleccionados en el Diario papel. 

- Editar una publicación digital con los tres mejores proyectos de los alumnos al cierre de cada cursada. De aquí se desprenden dos acciones:

1). El material puede mostrarse en las pantallas de la UP ininterrumpidamente transformándose en diseño presente, activo acompañando a docentes, alumnos y comunidad UP en su trabajo cotidiano. Esto significa rodearnos de diseño. 

2). También puede utilizarse para mostrar lo producido como un registro del camino recorrido en cada cuatrimestre posicionando y afianzando el lugar de la UP, no solo a nivel nacional sino a nivel internacional pudiéndose convertir en una línea de investigación con documentación gráfica.

- Trabajar con clientes reales (esto representa un nuevo desafío y es un eje de motivación contundente para los alumnos). 

- Activar el vínculo con potenciales clientes reales. 

- Potenciar el intercambio de alumnos con otras universidades. Darle a los alumnos internacionales la oportunidad para “experimentar Multimedial en Palermo”. Estas líneas de acción pretenden crear cambios, producir cosas diferentes sobre lo ya existente y transformar el contexto generando ideas menos convencionales reafirmando el estilo propio y audaz de la UP

Abstract: On September 2 the Second Plenary 2016 of the Academic Advisory Council of the School of Design and Communication of the University of Palermo was held under the theme: Innovation.The Minutes of the meeting held by the Councilor José María Doldan and subsequent to the same are the contributions of all the Directors, with a first text of the Dean, Mg. Oscar Echevarría, who convenes and organizes the theme of the plenary session. 

Key words: innovation - aulic space - pedagogical innovation - international exhibition 

Resumo: No dia 2 de Setembro levou-se a cabo o Segundo Plená- rio 2016 do Conselho Assessor Acadêmico da Faculdade de Design e Comunicação da Universidade de Palermo baixo o tema: Inovação. Desenvolve-se o Ata da sessão realizada pelo Conselheiro José María Doldan e a seguir da mesma as contribuições de todos os Conselheiros, com um primeiro texto do Decano, Mg. Oscar Echevarría, que é quem convoca e organiza a temática do Plená- rio desenvolvido. 

Palavras chave: inovação - espaço da sala de aula – inovação pedagógica - exposição internacional


2do. Plenario del Consejo Asesor Académico fue publicado de la página 24 a página39 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXX

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