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Docente: Laura Banfi

[ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº77

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº77

ISSN: 1668-5229

Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Introducción a la Investigación. Proyectos Ganadores Segundo Cuatrimestre 2016 Proyectos de estudiantes desarrollados en la asignatura Comunicación Oral y Escrita. Proyectos Ganadores Segun

Año XIII, Vol. 77, Mayo 2017, Buenos Aires, Argentina | 208 páginas

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Abstract del docente 

El proyecto joven de la materia Comunicación oral y escrita se centra en el desarrollo de las habilidades de la comunicación esenciales, aquellas que se relacionan con las de producción y las de interpretación discursiva. Dentro de estas competencias, se asume como importante el reconocimiento de los códigos de la oralidad y de la escritura y el uso de los canales que ofrecen las dos formas de comunicación. Para lograr esto, se busca desplegar y evidenciar estrategias a través de los trabajos prácticos que logran ensamblar lo que el proyecto de la universidad denomina en general Una historia de mi familia. La idea general es fomentar las habilidades presentando, a través de una búsqueda de la propia identidad, un relato que reúna de forma atractiva distintos tipos discursivos que supongan sus protocolos y esquemas correspondientes. Este proyecto se inicia con la búsqueda de material bibliográ- fico, documentación familiar y personal así como el contacto directo con familiares testigos y protagonistas de la historia que será el eje del trabajo final. Una vez reunido el material, los estudiantes comienzan el proceso de composición textual para lo que necesitan recursos de cohesión, coherencia, y adecuación al contexto discursivo. En estas instancias, se aplican conocimientos y herramientas visuales y discursivas propias con el uso correspondiente de sus códigos y normas. En el trabajo se pretende la creación y la elaboración de tipos textuales adecuados al género académico. Allí, en torno al relato central que elige el estudiante, se centran descripciones, argumentaciones y explicaciones que dan marco y sustento a esa historia. Es un requisito, además, presentar visualmente dispositivos de síntesis verbales y gráficos que significa aplicar algunos conceptos específicos gráficos como el color, la forma a través de la tipografía, la fotografía, etc. Los estudiantes deben hacer una presentación visual con programas digitales que les sirvan para esto como, por ejemplo, con infografías o líneas de tiempo que ordenan la historia que relatan. En cada clase, y siguiendo el modelo de aula taller, se trabajan diferentes ejercicios que permiten una observación atenta a cuestiones de escritura y oralidad para luego, una vez encaminados sobre los proyectos particulares, desarrollar los trabajos finales en sus diferentes etapas. 

Producción de los estudiantes

La Fuente  Guillermo Rubén Boguseski

La historia que quiero contar trata sobre mis abuelos y un día en mi infancia, el Edmundo y Dominga. Ella es uruguaya y él hijo de polacos. Mi abuelo una mañana en la chacra en Campo Grande, Misiones, me encontró camino al arroyo con un hierro atravesado en la palma del píe derecho, inconsciente. Cuando desperté lo único que recuerdo es que no podía parar de llorar y fue ahí cuando el me contó una historia para cargarme de valor y soportar el dolor que atravesaba. Se conocieron en el sur de Brasil y al año de conocerse él tuvo que viajar a Argentina con su hermano, ambos estaban desconsolados por la situación, pero lo que parecía la despedida de una pareja adolescente término siendo el comienzo de un romance a distancia en la época de cartas y correos a caballo.

El gigante y su alma  Carlos Andrada

Contaré la historia de César Brion, tío abuelo de mi madre y número 3 del mundo del boxeo, quien viaja a EE.UU. a intentar arrebatarle el título al local Joe Louis, para la mayoría, junto con Muhammad Alí, los mejores pesos pesados de todos los tiempos.  El enorme boxeador argentino (tanto por sus casi dos metros de altura como por sus condiciones pugilísticas), deberá vencer, antes de subirse al ring, toda una densa trama familiar que lo acorrala contra las cuerdas de su propia vida. De amores, guerra, soledad y muerte se inunda su cabeza mientras se prepara para la gran lucha de titanes que pasaría a la historia.

Más que un viaje una odisea  Francisco Julián Mente  

La historia que voy a contar es sobre mi bisabuela hija de madre norteamericana y padre italiano. Al nacer muere su madre y su padre decide llevarla a Italia para su crianza. Además contaré la llegada a la Argentina donde formo una familia con diez hijos que crió mientras trabajaba y atendía la casa. Los acontecimientos escritos son relatos de mi propia madre que tuvo el orgullo de conocer y vivir junto a una señora que luchó toda su vida, dando el ejemplo de que nunca hay que darse por vencido, también contaré distintos momentos históricos dentro del desarrollo de la historia como puntos de referencia a los años vividos por mi bisabuela. Mostraré un mapa geográfico e imágenes de los lugares donde estuvo mi bisabuela de modo referencial para una mayor calidad de trabajo.

El amor hace posible el encuentro  Valentino Concilio

Se trata de una historia de amor de dos personas, que se conocen desde la adolescencia, en la cual los protagonistas principales son mis padres, Analía y Juan Ignacio, a quienes todos llaman Ana y Nacho. Ellos vivían en la ciudad de Pergamino, Provincia de Buenos Aires, en el barrio Villa Progreso, donde se conocieron al poco tiempo que él se mudó a ese barrio. Los diferentes grupos de amigos, como personajes secundarios de esta historia, acompañan el camino recorrido por esta pareja que intentan vivir una experiencia adolescente colmada de emociones intensas y sueños desmedidos. A través de los días recorren momentos de encuentros y desencuentros, con sueños y deseos por cumplir, que fueron haciéndose reales con el correr del tiempo. La distancia que les puso la vida, intentó ser un obstáculo en su relación. Nacho tuvo que mudarse con sus padres, a la zona sur de Buenos Aires y esto los llevó a buscar la manera de estar comunicados a pesar de la distancia. Todo lo que va sucediendo en sus caminos, les ayuda a seguir con sus objetivos en común, ya sea el encuentro futuro para construir una vida juntos y así formar una familia de la que formo parte.

Un sueño americano  Daniela Antúnez

La historia trata de una mujer que tiene una vida muy complicada en Chile, su marido la golpea, la alejan de su hijo, motivo por el cual cree que ir a Estados Unidos cambiaría su vida. Para concretarlo, recorre distintos países, su primer destino fue Brasil, donde no duró mucho tiempo el trabajo no era bueno. Su segundo destino fue México, ahí su vida cambiaria para siempre, conocería al hombre que la llevaría a los Estados Unidos como una inmigrante ilegal, situación que se da hasta que consigue casarse y tener la ciudadanía de Estados Unidos. De todas formas, no sería fácil, su vida sigue llena de problemas y su hijo sigue el mal camino: roba y es buscado por las fuerzas policiales del país. A pesar de todo ella trabaja para brindarle una mejor calidad de vida a su familia que aun vive en Chile. Mireya era chilena. Y en chile tenía una vida un poco complicada. Su matrimonio no era el mejor, la vida que tenia no la hacía feliz. Entonces decide ir en busca del sueño americano y la buena vida. Nada de esto sería fácil, cuestiones de papeles y de drogas harían que su estadía es Estados Unidos fuera complicada por un tiempo. 

Cuando las bromas salen mal  Manuel Armando Díaz

La historia que pienso narrar es sobre aquella vez, cuando yo era más chico, tenía 6 años aproximadamente. Resulta que mi hermano mayor, Cristian, es una persona a la que le gusta (o le gustaba) hacer bromas con uno de mis tíos maternos, Marcelo. Todo el tiempo se la pasaban haciéndose bromas, ya sea tratando de asustar al otro o “cargándose” Porque perdió Boca o San Lorenzo (Su “rivalidad” también venía por el lado del fútbol). Todo iba normal hasta que un día, por alguna razón que revelaré cuando narre la historia completa, Cristian fue solo a visitar al Tío Marcelo a su nueva casa, a la que, recientemente, se había mudado. Fue por esto que no conocía la dirección, y tuvo que confiar en la palabra de mi madre, que le había dicho que era en un determinado lugar. Tras mucho esperar respuesta luego de tocar el timbre, decidió que lo mejor para no romper con la continua racha de humoradas que se venía dando entre los dos, iba a “hacer como que era un ladrón” y entrar por la ventana, el problema fue cuando al entrar en la casa, se encontró con una persona que no era mi tío, y es que, efectivamente, se había metido en otra casa. Se asustó, salió corriendo, vino la policía y terminó detenido por una tonta broma. Con esta historia planeo demostrar que hay momentos, contextos y formas de hacer bromas, y a veces hay que tener cuidado, y saber medir qué es lo que se hace y se dice. 

Volver a nacer  Sonia Silvero

El 30 de diciembre del 2004 mi prima Agustina (a quien de aquí en adelante llamaré Agu) salió de su casa a las 17:00 hs. rumbo a Cromagnon, donde esa noche tocaría Callejeros, para festejar sus 18 con la banda que tanto le gustaba. Nada se supo de ella hasta el 31 a las 19:00 hs. que se despertó en el hospital Evita de Lanús, y a los gritos llamó a mi casa para pedir que vayamos por ella. Ya que en su casa no había nadie, mis tíos y primos la buscaban desesperados por todos los hospitales, hasta visitaron morgues y tuvieron que reconocer un cuerpo. Ese día Agu volvió a nacer. Aunque le costó años darse cuenta, hoy puede decir que volvió a nacer. Y es por eso que elijo contar su historia, porque es el más claro ejemplo de que el show debe continuar, el mundo sigue girando y vos estas adentro o afuera. Ella volvió a entrar, y de una manera gloriosa. Superó todos los obstáculos y hoy es mi ejemplo a seguir. En realidad siempre lo fue, hasta en sus peores momentos transmitía una entereza y voluntad envidiable.

Dar la vuelta al mundo  Antonela Daiana Catania

Ella siempre fue una mujer muy independiente, una gran familia y muchos amigos la rodean. Estudió licenciatura en psicología en la UBA, obteniendo su título en tan solo 4 años. Con 22 años comenzó a trabajar en una consultora multinacional ubicada en Capital Federal como jefa de área de recursos humanos. Con una buena posición y comodidad laboral, decide cambiar el ritmo de su vida. De un momento para otro, cuando tenía 24 años, le comunica a su familia que está cansada de la rutina y que quiere irse a recorrer el mundo. A pesar de que sus familiares no salían del asombro y de la sorpresa de tal decisión, optaron en apoyarla en todo lo que quiera hacer como hicieron siempre. Pasaron ocho meses, juntó el mayor dinero posible y viajó para comenzar una nueva vida en Nueva Zelanda. Conoció a un grupo de amigos que se acompañaron durante un largo tiempo, estuvieron por varios lugares como Australia, Malasia, Vietnam, Tailandia y muchos más. Luego de haber estado varios meses viajando, ganando plata trabajando en viveros o como lava copas, decide que en poco tiempo regresaría a su país. Cuando visitó Melbourn conoció a Greg, él hará que su lugar para vivir, hasta hoy en día, sea esa ciudad.

Más que palabras  Cecilia Inés Orti

Mi tía Cristina es extrovertida, dinámica, honesta y siempre una sonrisa en su rostro.  Pasó por una situación que marcó su vida; siempre lo dice a la hora de contarla en los eventos familiares. Una tarde, saliendo de su trabajo, repasaba una y otra vez la lección que tenía que dar en la Universidad. Con la brisa y el sol de frente, recitaba en su mente una por una las palabras. Sin darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor, una voz quiebra su discurso mental. Oyó su nombre, como un susurro que la hizo reaccionar repentinamente. Un hombre, de contextura mediana, rostro pálido y bien vestido es el dueño de aquel susurro. Sin que pasara demasiado tiempo vuelve a repetir su nombre, dejándola inmóvil y pensante tratando de recordar quién era esa persona. El recuerdo fue en vano, ya que esa persona era un desconocido. De inmediato la postura del hombre se encorvó hacia ella y a pocos metros de distancia las palabras brotaron de su boca. Fueron cinco minutos de oraciones cortas, entre ellas, hechos pasados, fecha de nacimiento, signo zodiacal y acontecimientos futuros que iban a sucederle. Cristina, recupera su estado de lucidez; pero era tarde. El hombre dio media vuelta y siguió su camino.

Eres lo que haces por amor  Dely Zulay Amaya Pascuas

En la vida, una vez tomamos una decisión y emprendemos una travesía, no hay vuelta atrás, así le sucedió a Esperanza, quien desde su niñez a pesar de haber crecido en un hogar en donde los recursos económicos no abundaban, siempre tuvo en mente que eso no sería un impedimento pasa salir adelante. Para alcanzar sus sueños, pues su madre, quien no logró tener estudio alguno, le inculcó su deseo por ser profesional, por ser una mujer independiente y capaz de hacer todo lo posible para ser feliz y sentirse realizada. El día de su graduación del colegio, a pesar de estarse recibiendo con honores y premiaciones, lo único que le preocupaba era el poder convencer a su padre de ayudarle a pagar sus estudios universitarios, pues él, estaba desilusionado de sus hijas mayores, quienes se acababan de casar y habían decidido dejar sus carreras profesionales para comenzar sus vidas matrimoniales y de amas de casa. En medio de toda esta osadía por lograr estudiar y ser una profesional, sucedieron diferentes acontecimientos, pero todo tendrá un final feliz, un final que me hace sentir orgullosa, la persona a quien llamo mamá me inspira admiración, pero ante todo respetarla y amarla. De esto hablará esta historia, cómo logro ser lo que es por amor a ser profesional, luego por amor a su profesión, y luego por amor a su hija. 

Papá y héroe  Martina Maceira

El protagonista de esta historia será mi papá, Carlos Alberto Maceira. Él estuvo en el conflicto bélico de las Islas Malvinas y tanto yo como mi familia lo consideramos un testimonio en vida de aquel hecho ocurrido en el año 1982. Con tan solo 19 años, habiendo salido por buena conducta del servicio militar en ese entonces obligatorio, lo llevaron a representar nuestra patria en algo tan duro como lo es una guerra. Vivieron durante meses en condiciones precarias, con frío y hambre. No solo importa lo que todos esos chicos vivieron en el territorio de las islas, sino también la posguerra, las secuelas que aún viven, el poco o prácticamente nulo reconocimiento que han tenido, la mochila con la que cargan, los amigos y compañeros que perdieron. Luego de muchos años, le descubrieron algunas anomalías en su salud que aún intentan saber si se trata de secuelas de lo vivido, como el congelamiento en campo de guerra. Algunas de las cosas que se le encontraron, es un orificio o agujero en uno de sus pulmones, también problemas de circulación que genera la parte inferior de sus piernas de las rodillas para abajo se enfríe tanto hasta perder la sensibilidad de las mismas. A lo largo de la historia relataré con detalles todo aquello que hoy ocurre y además con esto quiero rendirle homenaje. 

Una Navidad con… Guy Williams  Santiago Stanchina

José es mi papá. Además de tener 57 años y un tupido bigote que porta desde hace más de tres décadas (sí, más de la mitad de su vida conservándolo), era y continúa siendo fanático de “El Zorro”, la aclamada serie televisiva que se rodó sobre finales de la década del 50 y que resultó ser un éxito a nivel mundial. Fervoroso y efusivo admirador del personaje interpretado por Guy Williams, jamás siquiera fantaseó con tomar una copa de champagne junto a Diego de la Vega, siempre reflejado en las antiguas cajas eléctricas que emitían luces y ruidos como gran novedad de época. Era la Navidad de 1981. El calor sofocante se había adueñado de la ciudad de Buenos Aires y José tenía como único plan aguardar la llegada del 25 en lo de Blanca y Victoria (tías abuelas de María Victoria, mi mamá) sin figurarse que minutos después de las 12 recibiría un llamado de Alberto, tío de mi madre, que le depararía uno de los momentos más especiales en su más de medio siglo de existencia. Será José el principal protagonista de esta historia con sus recuerdos de aquella noche única, además del testimonio de Patricia, la prima de la esposa de Alberto, quien tuvo el privilegio de ser la pareja de uno de los héroes más aclamados en la historia de la televisión.

En busca del pasaporte perdido  Damián Ariel Ríos

Durante las últimas vacaciones de verano fuimos de viaje con mis amigos a recorrer Europa, en los últimos días que nos quedaban recorriendo antes de volver a Buenos Aires mi amigo al que llamamos Tivo perdió en Barcelona su mochila en el subte con el pasaporte, dinero y otros objetos de valor. Mientras Tivo recorría las estaciones de subte buscando la mochila sin resultado para luego ir a la embajada y a la comisaría a realizar la denuncia, el resto del grupo se dividió en ir al hostel a realizar el check in.

Durante todo este proceso teníamos muy poca comunicación con él por lo cual no podíamos saber donde estaba exactamente salvo cuando recuperaba el wi-fi en algún local de comida cada 40 minutos. Pero justo en ese momento nos llegó un mail de un trabajador del subte diciendo que tenía la mochila pero que si no la reclamábamos rápidamente la iban a enviar a la sede central. Al no tener manera de comunicarnos con nuestro amigo y no saber dónde exactamente estaba, nos volvimos a dividir y Rodri que recibió el mail fue a buscar la mochila mientras que Martín y yo teníamos que ir a buscar a Tivo perdido en Barcelona para poder así de esa manera recuperar la mochila, ya que no se la iban a devolver salvo al dueño. Todas estas historias se desarrollaron simultáneamente y a cada uno de nosotros nos pasaron diferentes cosas cumpliendo su objetivo hasta que volvimos a unirnos al final del día cuando Tivo recuperó su mochila con todas sus pertenencias y salimos a festejar la primer noche de Barcelona.

La del medio 2  Dafna Saltzman

Corría el año 2001, cuando yo tenía tan solo 9 años. Éramos una familia ensamblada, padres separados, ambos vueltos a casar, yo vivía en dos casas, algunos días de la semana en cada una y a pesar de que esto pueda parecer negativo, yo era una niña muy feliz, era la menor de estas dos casas, la mimada, la chiquita. De un día para el otro ocurrió lo impensado, en ese momento para mí fue una catástrofe, solo con el tiempo entendí que es lo mejor que me pudo haber pasado. Todo pasó muy rápido, un día me levanté y me había convertido en la hija del medio, no en una sino en las dos casas. La historia va a estar contada en clave de humor sin perder la emoción que este tema me produce. El fuerte de la presentación estará en las fotos documentales de este momento de la vida que me marcó a mí y a toda mi familia.

Ciudad nueva, vida nueva  Agustín Paz

En la historia de mi familia, titulada “ciudad nueva, vida nueva” se hará un recorte sobre un periodo y se narrará el momento donde mi familia se traslada de Mar del Plata, nuestra ciudad natal, a la Ciudad de Buenos Aires. Se narrará, primero, la causa del traslado a pesar de que fue algo no planeado y una decisión repentina. Luego se irá describiendo la sensación y lo que esto provocaría en cada uno de los integrantes de la familia. La misma está conformada por mi madre, padre, dos hermanas y un hermano mayor. Es interesante contar también como tuvo que adaptarse cada uno a una nueva vida, a una nueva ciudad, una nueva calidad de vida, nuevos amigos, universidad, colegio y trabajo. Por lo tanto, se hará un relato de esta etapa en particular y todo lo que requirió, tanto positivo como negativo a cada miembro de mi familia, haciendo énfasis en cómo fue cambiando nuestros días en aquel momento, que fueron las cosas que nos pasaron y las sensaciones. Para finalizar, seria relevante contar como se recuerda esta anécdota casi 12 años después.

Misión imposible en casa  Santiago Julián Arleo

Voy a contar la historia de cuanto tenía nueve años y allá en Neuquén Capital, en los días soleados salíamos con mi padre y mi hermano a pasear en bicicleta. Un día luego de recorrer la ciudad nos detuvimos como siempre en medio del trayecto a descansar y comer algo en un pequeño parque llamado “Los Hermanos”. Cuando nos disponíamos a volver mi padre reaccionó por no recordar si había tomado las llaves de la casa antes de salir de aventura. En ese instante frenó la bicicleta se puso a un costado de la calle y comenzó a buscarlas, a medida que revisaba cada uno de sus bolsillos y descubría que no estaban, su preocupación aumentaba. La solución era mi madre, era la única que tendría llave y lograría calmar nuestro problema, sin embargo ella en ese momento se encontraba de viaje por lo que era imposible recurrir a su salvación. Mientras veía a mi padre revisar sus bolsillos pensaba, él siempre fue una persona que caracterizado por su humor. Pero en el instante que observó que ya no había lugares donde revisar, su rostro se transformó de una sonrisa contagiosa a una sorpresiva cara de inquietud, permaneció así durante unos segundos. Mientras tanto mi hermano y yo lo veíamos y nos mirábamos entre nosotros, sabíamos que hablar en ese momento podría ser perjudicial para nuestra salud o aun peor, para nuestra vida. A pesar de todo, Fernando mi pequeño hermano de siete años asumió el riesgo y preguntó lo impensado. “¿Te olvidaste las llaves?”

A lo que mi padre respiró profundamente y con voz calma le contestó: “Sí Fer, pero no hay problema, ya tengo un plan”.

Lala  Luna Gainle

Voy a contar la historia del nacimiento de mi abuela Sara, luego de la muerte de su padre, siendo la más joven de 6 hermanos en una familia de escasos recursos. Cómo su madre, viuda y pobre, debió de luchar para traer al mundo a su hija en un contexto que se lo impedía. Y cómo mi abuela tuvo que enfrentar el resto de su vida con fuerza, marcada por este hecho. Incluiré en mi relato algunas historias paralelas de su familia en los principios de su vida que influyeron en su formación, y la convirtieron en el tipo de persona que es hoy en día. Con esta historia aspiro exponer algunos factores que la conforman en su perspectiva y la manera de accionar sobre la vida, las situaciones en las que se encuentra y su pelea diaria contra una enfermedad degenerativa que padece mi abuelo, su esposo. Quiero demostrar el inmenso valor que posee por su familia, sus hijos y nietos, por la unión, la presencia incondicional e importancia de cada uno de nosotros en la familia que formamos, y que nos transmite e inspira.

La escuela  Tomás Agustín Canto

Nacido el 25 de septiembre de 1991, con 25 años puedo contar varias anécdotas de mi vida, algunas graciosas y otras no tanto. Hijo de Fernando y Mabel, el menor de 3 hermanos, me considero a mí mismo como una persona que constantemente busca progresar, aprender y crecer como tal, disfrutar de la vida en el camino mientras lo recorro. De las muchas historias que conforman mi vida solo puedo recordar aquellas que forjaron mi personalidad, las que me hicieron tal y como soy. Durante mi corta experiencia busqué evitar errores que hubieren cometido otros, por supuesto los que haya escuchado al respecto, pero no siempre pude evitarlos. Esto me llevo a dar cuenta que el camino está lleno de situaciones donde la mejor manera de avanzar es equivocándote, con la suerte de tener junto a mí a amigos y familia que pueden ayudar a movilizarnos, avanzar y progresar. Recuerdo cuando hace solo un año le consulte a mi abuelo y mayor referente en mi vida si en 80 años había algo de que arrepentirse, luego de dos segundos de pensar me miró y contesto firmemente que “las cosas de las cuales te arrepentís son aquellas que haces bajo el pleno conocimiento de que estas son incorrectas, el resto son logros o equivocaciones, o bien, solo decisiones de las cuales somos bastante consientes”.

Una casa con historia  Macarena Pozzi

Esta historia se trata de varios integrantes de nuestra familia. Transcurre en una casa que tenemos en el delta del tigre la cual fue construida por mi abuelo, mi tío abuelo y otros dos socios en su juventud. En esos días de fin de semana en los que los cuatro disfrutaban del lugar, a la hora de la vuelta a la ciudad transcurre la historia. En una lancha que los traía se cruzaban con otra familia constituida por tres hermanas, padre y madre que también tenían su casa en el mismo río que estos cuatro muchachos pero un poco más adentro. Después de haberse cruzado tantas veces empiezan a conversar entre las hermanas y ellos, y comienza a crearse una amistad que con el transcurso del tiempo los llevaría a formar dos familias nuevas: la de mi abuelo y mi abuela, y la de los tíos de mi mamá. Pasaron varios años de anécdotas y aventuras, hasta que un día mi mamá conoce a mi papá en esa misma casa, como también mi tío conoció a mi tía.

Vivimos días espectaculares en esa casa que hoy en día nos queda cada vez más chica, ya que cada uno va con su familia y pasamos los fines de semana, vacaciones, fiestas, etc.

Del caos al paraíso  Mauro Iosef

Lo que voy a contar es la historia de vida de mi papá, su vida desde su nacimiento en Rumania hasta la actualidad que transcurre en medio del campo, en la provincia de Mendoza. Lo que quiero demostrar son los contrastes en la vida, y cómo es que a raíz de hechos vividos uno va buscando en base a las experiencias adquiridas, aprendizajes y conocimientos conscientes o inconscientes sobre sí mismo. Una forma de vida que le sea cómoda y en la que sea validado lo que uno hace. Me interesa también relacionar el legado que deja un padre con el ejemplo en sus hijos, quienes no siguen lo que les dicen sino lo que ven. Nació en Rumania, a los 6 años se exilio con sus padres en Israel donde hizo el ejército obligatorio. A los 21 años tuvo que servir en la guerra, donde vivió situaciones traumáticas defendiendo a su país del ataque egipcio. Luego, se trasladó a Kibutz y allí se desempeñó como carpintero aprendiendo también un poco sobre el trabajo de la tierra. A los 26 años, emigró a la Argentina, lugar en el que conoció a mi mamá y habiendo estado de novios un tiempo, se casaron. Formaron una familia con 3 hijos, de los que soy el menor. Cuando tenía 5 años se divorciaron, y él formó pareja nuevamente con una mujer llamada Lucrecia que es mendocina y vivía en Buenos Aires. Tras 10 años de pareja concretaron un proyecto de vida: convertir una selva en un paraíso, cumpliendo su sueño. 

El traje de baño rojo  Pablo Cicaré

La historia que voy a narrar es la de mis abuelos maternos y como sus vidas cambiaron al conocerse. Mi abuelo Coki tenía 7 hermanos y con uno de ellos, Carlitos, se fueron a vivir a Estados Unidos. Estuvo dos años allá, hasta que a los 20 años le indicaron que tendría que ir alistarse al ejército para ir a la guerra de Vietnam, la única forma de evitarlo era regresar a Argentina para hacer el servicio militar.

Fue así que volvió a su casa en 1966. El servicio militar se hacía en la ciudad de Saladillo, donde él vivía y su duración era de 8 meses. Sus planes eran, luego de transcurrido ese tiempo, viajar nuevamente a Estados Unidos. Pero nada salió como lo esperaba. En sus tiempos libres, iba a una pileta de barrio del Club Argentino. Fue allí, que una tarde del verano del 67, conoció a una chica que llevaba traje de baño rojo, y se dijo así mismo “con esta chica me voy a casar”. Fueron pasando los días y se acercó a Elsa, esa chica de 13 años que lo había enamorado. Y aunque a ella él no le gustara, no se iba a dar por vencido. Estaba dispuesto a conquistarla. Llegó el cumpleaños de Elsa y él le organizó un asado para ella y sus amigas. Cada vez se llevaban mejor, él la pasaba a buscar a la salida de su trabajo y se quedaban conversando en la esquina de su casa. Antes de darse cuenta habían comenzado a gustarse y su historia de amor continuaría hasta el día de hoy.

De minero a bancario  Gonzalo Andrés Melo

Voy a contar la historia de Constantino Pola Pola, mi abuelo materno. La repetición del apellido se debe a que sus padres eran primos hermanos, algo que hoy parece una rareza, pero para esa época y en un pueblo del monte Asturiano constituido por solo 14 viviendas, era algo cotidiano. Con tan solo 17 años comenzó a trabajar en las minas de carbón en la localidad de Mieres, mientras que su infancia estuvo también guiada por el trabajo. Desde los 5 años ayudó en el trabajo que su hogar le demandaba, arrear el ganado por los montes y asegurarse que éste se alimentara. Durante sus años como minero sufrió muchas emociones, entre ellas la pérdida de su hermano menor con quien trabajaba en la mina y el encuentro con Matilde Piedad Calleja, mujer con quien contrajo matrimonio y formó una familia tras la llegada de su única hija, María Flor Pola, quien sería mi madre 31 años mas tarde. Luego de 20 años dedicándose a la profesión de minero preocupado por su salud y por el futuro de su familia, debido a la crisis socioeconómica que atravesaba España en manos del gobierno de Franco, decide cruzar el ancho mar atlántico en busca de una mejor vida en tierras argentinas.

Mi primer aventura  Matías Nicolás Herrera

Se trata de la historia de dos personas desconocidas que se conocen de casualidad y cinco años más tarde, deciden dar el primer paso para conformar una familia. Se trata de la historia de amor de mis padres, Mari y Claudio, contada desde la perspectiva de mamá. Una historia que incluye su lucha por adaptarse a la ciudad, sus complicaciones familiares y sus dudas. Todo el trayecto que tuvo que pasar desde su crianza en distintos lugares del país hasta la conformación de una familia con el nacimiento de su primer hijo, quien estará viviendo su primera aventura, la de nacer. María nacida en un hospital de Quilmes, pasaría su niñez de viaje por diversos lugares del país, Tucumán es la ciudad que la nombra como ciudadana y oficia como centro de su vida y su familia. Llega a Buenos Aires finalizando su niñez y a la vez la relación con su padre a quien nunca volverá a ver. Claudio, es un hombre con una vida completamente diferente, proveniente de una familia clásica, estable, proveniente de la zona Oeste del Gran Buenos Aires, con padres trabajadores y presentes.

Consecuencias de imprudencias  Camila Guadalupe Mariani

Esta anécdota, me la contó mi primo Tomás luego de que sucedió, ya hace varios años. Y empieza más o menos así. Cuando él iba al colegio secundario, uno de sus amigos, estaba en silla de ruedas, por este motivo en los recreos, se debían turnar entre sus compañeros para cuidarlo y hacerle compañía. Ese día, le tocó a Tomás y a una de sus amigas. Todo era bastante aburrido ya que debían quedarse adentro de su aula, lo cual los llevó a hacer “willy” con su amigo en silla de ruedas, los tres se reían y no había problemas, hasta que Tomas vio que en el piso había un Liquid Paper, y se le ocurrió romperlo contra la pared, a consecuencia de esto, todas las mochilas que estaban en el aula quedaron empapadas de este líquido blanco. Luego de que terminó el recreo, un directivo, entró al aula al enterarse de lo sucedido, les advirtió a todos que hasta que el que culpable no se haga cargo, no se irían de campamento. Los días pasaban y Tomás no planeaba dar la cara, hasta que juntó a varios amigos para que lo acompañaran, y dijo la verdad. Gracias a esto, todo el curso pudo viajar como tanto lo deseaba.


Docente: Laura Banfi fue publicado de la página 45 a página50 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº77

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