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Las buenas intenciones del antihéroe (Segundo premio)

Del Carpio Ayala, Jocelyn Manuela

Asignatura: Discurso Audiovisual II

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XIX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017

Año XIV, Vol. 80, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 258 páginas

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Resumen:

A lo largo de la historia de la literatura y el cine, se ha desarrollado en los relatos lo que Joseph Campbell definió como el viaje del héroe. Sin embargo, son pocas las veces que se encuentra a un antihéroe como protagonista. 

En este ensayo se pretende analizar la construcción del personaje de Cayetana de Los Heros y cómo Rosario García Montero, directora peruana de Las Malas Intenciones, incluye en la narración, situaciones oníricas para adentrarnos en el mundo interior de la protagonista.  Utilizando como referencia autores como David Bordwell, Sigmund Freud, Joseph Campbell, Otto Rank y Carl Jung se responderán preguntas como: ¿Por qué es importante la aparición de héroes reales en el relato? ¿Es verdaderamente Cayetana un antihéroe? Si lo es, ¿cuál es su objetivo?

Desarrollo 

¿Qué tienen en común Prometeo, Buda y Luke Skywalker? Todos atravesaron un viaje real o espiritual que los llevó a tener reconocimiento y plenitud: El camino del héroe (Campbell, 1997). Una estructura que está presente en varias narraciones y que permite armar un relato en donde queda claramente establecido el inicio, nudo y desenlace.  El mitógrafo Joseph Campbell publicó en 1949, El héroe de las mil caras, en donde establece el monomito, un patrón en el que el héroe o protagonista atraviesa diferentes ciclos; y esto es común en diferentes culturas y géneros. En diálogo con Bill Moyers, Campbell aclara: “En lo esencial, podría decirse incluso que no hay más que un héroe arquetípico cuya vida se ha reduplicado en muchas tierras distantes”. (1997, p. 194)  El autor propone doce estadios: El mundo ordinario, la llamada a la aventura, el rechazo de la llamada, el encuentro con el mentor, el cruce del primer umbral (entrada al mundo mágico), las pruebas, aliados y enemigos; el acercamiento a la cueva profunda, la prueba difícil, la recompensa, el camino de vuelta, la resurrección del héroe y el regreso con el elixir. Este proceso no es ajeno a la narración cinematográfica de Latinoamérica. A lo largo de la historia, hemos podido ser espectadores de héroes que recorrieron nuestras pantallas siguiendo este camino. Pero, ¿qué es un héroe? Campbell define: “Un héroe es alguien que ha dado su vida por algo más grande que él mismo”.  Ya hemos visto como el arquetipo del héroe está presente en la narración, tomando de esta manera, el papel de protagonista en la historia. Sin embargo, no son solamente ellos quienes pueden transcurrir este viaje. ¿Qué sucede con los otros personajes? O más específicamente, ¿puede un antihéroe tomar este rumbo y renacer como un héroe?  Rosario García Montero, nos introduce al mundo de las Malas Intenciones (película peruana estrenada en el año 2011) con la definición de héroe. Al avanzar el largometraje nos encontramos un nuevo significado para esta palabra y una nueva manera de establecer la travesía para la protagonista.  Ambientada a principios de los años ochenta en Perú. Tiempo de creciente conflicto interno en el que grupos terroristas, como Sendero Luminoso y el MRTA, inician sus ataques. Este hecho nos ubica en el contexto histórico y nos presenta a Cayetana de Los Heros, una niña de ocho años que tiene afición por los héroes de guerra peruanos, vive a las afueras de la ciudad de Lima y forma parte de una familia de clase alta un poco decadente. Su mundo empieza a desmoronarse cuando su madre le da la noticia de que tendrá un bebé con su novio. A partir de esto, Cayetana crea una ilusión de que ella morirá el día del nacimiento de su hermano.  A medida que avanza el relato, empiezan a surgir detalles que nos hacer caer en cuenta que no estamos frente a un simple héroe que superará obstáculos y aprenderá una lección al final de la historia. 

La muerte está latente alrededor del personaje, externamente e internamente. Partiendo en principio del peligro y las amenazas constantes del terrorismo, pasando por la sentencia de muerte que su madre lleva en el vientre y llegando finalmente hacia una niña que se hace preguntas tales como “¿Duele morirse?” o “¿Las personas se mueren de pena?” Agregando este factor, nuestra protagonista empieza a desbordar el arquetipo de la representación común de una niña de ocho años. En cambio, podemos describirla más bien como un antihéroe.

En el plano formal, el antihéroe no sirve al autor para el tradicional desarrollo de una historia con principio y fin en la que el hombre se desplaza con seguridad, sino para retratar a través de él la angustia, la duda y la rebeldía de una sociedad. (N/D)

En este sentido Cayetana podría ser considerada como un personaje del cine de arte y ensayo (Bordwell, 1996), puesto que, es un personaje que se enfrenta a una crisis de significado existencial y el relato se enfoca en su punto de vista, en su psicología, en su comportamiento, en su forma de ver el mundo, en sus miedos y sus deseos.  A través de los ojos de Cayetana somos capaces de visualizar ese mundo. Sabemos lo que ella sabe. Somos conscientes de la existencia del terrorismo solamente cuando ella también es consciente. Conocemos sus pequeñas maldades, sus buenas acciones y sus histerias de adulto. Pero lo más importante es que también conocemos sus sueños. Es aquí donde Rosario García nos ofrece un acceso a ser espectadores de ellos utilizando una representación onírica, donde vemos la realidad y la fantasía converger.  ¿Por qué es relevante para el relato la adición de estas escenas? ¿Acaso el desarrollo del personaje sería igual si fueran suprimidas?  Durante el largometraje se nos presentan cinco momentos en donde Cayetana se encuentra con sus héroes y sus demonios. En tres de estas, vemos aparecer a héroes de la patria peruana, que como se especifica al principio, fueron derrotados en el campo de batalla y a pesar de eso siguen siendo festejados.  La cuestión reside en el porqué de estas apariciones. Como ya mencionamos, Cayetana puede ser tomada como un antihéroe, una protagonista incomprendida por la sociedad en la que vive, rodeada de adultos que controlan sus acciones, enferma de asma y en cierto modo una niña que siente invisible. No obstante, aclama frente a sus figurines “Yo voy a ser un héroe, como tú”.  En la estructura de El Héroe de las mil caras de Joseph Campbell, el protagonista debe enfrentar su destino y morir; para resucitar finalmente como un héroe. Tomando esto como referencia, podemos asociar la obsesión de Cayetana con la muerte y su deseo de convertirse en héroe y por lo tanto ser reconocida como tal.  El autor explica: “Todos tenemos el problema de enfrentarnos con la muerte. Se trata de un misterio que interesa a todo el mundo”. (1997, p. 74) 

Cayetana asegura que morirá el día que nazca su hermano. Es aquí donde ella marca su destino que irremediablemente se ha de cumplir. Es aquí donde inicia su batalla, en la que no estará sola si no que la acompañaran los héroes de guerra. El relato continúa con Cayetana en diferentes situaciones que van mostrando quienes son sus aliados (su tía) y quiénes son sus enemigos (su madre y el bebé). La idea de la muerte la sigue todo el tiempo, por ejemplo cuando se para al borde de una acequia y piensa “Si me caigo, moriré como un héroe”. Incluso por parte de otros personajes como su abuela diciendo “Estoy esperando que la muerte venga a recogerme”.  La primera aparición de los héroes de una forma vivaz en la imaginación de Cayetana se da después de que ella es castigada en Noche Buena por esconder el dinero de su madre y hacer que culpen a la empleada del hogar. Cayetana se refugia adentro de la piscina recién construida de su casa, la comienza a llenar de agua y se encuentra con sus sueños. Se siente parte de esos héroes pues también están siendo atacados y ellos la protegen del peligro. Además pregunta “¿Qué se necesita para ser un héroe?”  El agua, sutilmente, juega un papel importante en la representación. Para Otto Rank (1992) el agua simboliza el renacer; el abandono al agua es la expresión simbólica del nacimiento. Para Campbell, el agua simboliza el inconsciente y la criatura en el agua es la vida del inconsciente. Agrega también que es ahí en donde el héroe encuentra a los monstruos de las profundidades. No obstante, tratándose del antihéroe en este caso, Cayetana encuentra a sus mentores. 

El siguiente episodio se da cuando estando de vacaciones, su tía Jimena se enferma repentinamente. Cayetana va a hasta una montaña en medio de la playa y piensa que si llega hasta la cima, su tía se curará o en defecto la que morirá será su abuela Carmela. Tras subir a duras penas por el asma que sufre, Cayetana encuentra nuevamente a sus héroes que la ayudan a completar su misión. Al llegar a lo más alto, se encuentra con su tía y juegan a una pelea de espadas con unos palos de madera. Jimena sangra y Cayetana asegura “¿Sangras? Entonces no eres un vampiro, eres un héroe”. De esta manera Jimena desaparece no sin antes prometer que cuidará siempre de su sobrina, es decir que de ese momento formará parte de los héroes que ella admira. Sin embargo, Cayetana pierde a su aliada en la vida real. 

La sangre vuelve a formar parte del relato, hacia el final de la película, cuando Cayetana se entera que su hermano nació. Es decir que para ella, su muerte está cerca. Casualmente se corta el dedo con una pequeña cuchilla, lo que para ella designa el inicio del final. Acaricia con su dedo diferentes lugares de la casa, dejando un rastro de sangre hasta caer dormida en una esquina del baño. Para Cayetana significa que pronto se convertirá en un héroe.  Sin embargo, Cayetana despierta al día siguiente pensando que en su lugar, fue su hermano quien murió. Su abuela la lleva al hospital. Es aquí donde se produce el último encuentro con los héroes. En una sala de operaciones Cayetana les muestra el terrible destino que sufrieron en la guerra, a pesar de esto, los héroes le dicen que deben cumplir su destino y desaparecen. A continuación, es el turno de Cayetana de cumplir con su propio destino, conocer finalmente al bebé. Su ideal sigue en pie, uno de los dos debe morir. Cayetana intenta ahogar a su hermano pero se arrepiente al instante y le sopla en la cara: le devuelve la vida en señal de reconciliación. Obsesionada por la idea de que el niño siendo un augurio de catástrofes, Cayetana comprueba si alguien murió en su lugar, para enterarse finalmente, que su chofer fue la víctima. Campbell explica: “Cuando dejamos de pensar en primer lugar en nosotros y en nuestra supervivencia, sufrimos una transformación realmente heroica de la conciencia” (1997, p. 165). Por lo tanto, podemos afirmar que Cayetana, siendo un antihéroe, logró atravesar el camino y cumplir su anhelo.

Vemos que el material onírico está plasmado durante todo el largometraje ayudando al desarrollo del personaje. A primera vista, podría parecer que se trata sólo de sueños infantiles sin un significado profundo y que al ser suprimidas estas escenas, no habría consecuencias para el relato. No obstante, como ya hemos descrito, estos momentos están llenos de significado y símbolos. Y aún más importante cierran aspectos del personaje que de otra manera quedarían expuestos muy superficialmente.  Freud afirma: 

Los sueños de los niños pequeños son con frecuencia simples realizaciones de deseos, y al contrario de los de las personas adultas, muy poco interesantes. No prestan enigma ninguno que resolver, pero poseen un valor estimable para la demostración de que por su última esencia significa el sueño una realización de deseos. (1997, p. 425)

Valiéndonos de esta afirmación, encontramos una justificación al porqué de estas apariciones: Cayetana anhela convertirse, sin duda alguna, en un héroe y de esta manera dejar de ser invisible y revindicar su situación de antihéroe.  Rosario García Montero nos expone este hecho desde el principio, arrancando en primer lugar con la definición misma de la palabra héroe. En segundo lugar, el nombre del personaje: Cayetana De Los Heros, o tal vez De los Héroes, es decir que toda su construcción se basa en el mismo concepto, ella debe formar parte de ellos. Seguidamente los figurines comienzan a cobrar vida, incluso en ciertos momentos Cayetana repite frases célebres de estos personajes frente al espejo, es decir que se apodera de su discurso y lo vuelve propio. Finalmente se producen los acercamientos vivaces que ya hemos descrito. Campbell agrega: “El sueño es una experiencia personal de ese terreno profundo y oscuro que constituye el soporte de nuestras vidas conscientes”. (1997, p. 64) Por lo tanto, todo en la construcción del relato de Las Malas Intenciones sigue una lógica y se da a través de una evolución para brindarnos una completa construcción del personaje de Cayetana. La forma de representación es sin duda innovadora para el cine peruano.  En conclusión, la respuesta a la primera interrogante es un sí definitivo: Un antihéroe si puede renacer como un héroe. Además de lo expuesto en estos párrafos, las acciones más sustanciales en las que justifican este cambio son varios momentos hacia el final de la película. Por ejemplo, cuando Cayetana de los Heros visita a su tía y la hace sonreír por unos minutos; en segundo lugar, le devuelve la vida a su hermano recién nacido brindándole aire y seguidamente no puede dejar de pensar en que su fiel chofer quien realmente falleció. También se preocupa por su madre y se reconcilia con ella. Como ya expusimos, pensar en alguien más además de un mismo, es un acto realmente heroico, por lo tanto Cayetana se convirtió en héroe.

Referencias bibliográficas 

Bordwell, D. (1996). La narración en el cine de ficción. Barcelona: Paidós. 

Campbell, J. (1997). El héroe de las mil caras. México: Fondo de Cultura Económica. 
Freud, S. (1997). La interpretación de los sueños: ensayos 17 al 19: 1899-1900. Madrid: Biblioteca Nueva 1997. 
Rank, O. (1992). El mito del nacimiento del Héroe. Barcelona: Paidós Ibérica.


Las buenas intenciones del antihéroe (Segundo premio) fue publicado de la página 59 a página61 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

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