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Los juicios de Salem ¿Extremismo religioso o extremismo de género? (Segundo premio)

Staffa, Nicolás

Asignatura: Taller de Reflexión Artística II

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XIX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017

Año XIV, Vol. 80, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 258 páginas

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Resumen:

Enero de 1692, en el pueblo estadounidense de Salem, sucesivamente la hija y la sobrina de Samuel Parris se enfermaron. Ya que estas no podían curarse decidieron llamar al doctor local William Griggs. El veredicto que este dio fue que ellas eran brujas, y este hecho empezó con la cadena de matanzas que resultaron en el cuelgue de 19 hombres y mujeres. Para entender estos juicios de Salem es necesario analizar las circunstancias en las que estas acusaciones ocurrieron. En el siglo XVII la figura del diablo estaba tomando más y más notoriedad en el condado de Massachusetts, donde se encuentra Salem. Alrededor de 150 hombres y mujeres fueron encarcelados. El precio por el crimen de la brujería era la pena de muerte.

En junio de 1692 el juez William Stoughton condenó a muerte a la primera mujer, Bridget Bishop, quien fue colgada el 10 de Junio del mismo año. En los próximos tres días más de 13 mujeres y cinco hombres murieron por la condena del juez. Sin embargo, en octubre de ese año el gobernador William Phipps canceló los juicios por brujería, perdonando a todos aquellos que estaban en la cárcel esperando a ser ejecutados.

Palabras clave:

Extremismo - religión - Brujería - Magia - Salem - Fanatismo - Costumbres - Poder - Ley - Juicio - Preconcepto - Explicaciones - Pruebas.

Introducción 

Nos es extraño el factor que en el transcurso de la historia de la humanidad nos encontremos con ciertos episodios hoy en día inexplicables de extremismo y/o fanatismo, en algunos casos fuertemente ligados a la cultura de una sociedad, pero en otros es meramente el fruto de una semilla plantada por algo o alguien más importante, o sea, alguien con poder, influencia, gente que le crea.

Uno de los casos que ha de resaltarse en la historia es en el pueblo de Salem, donde docenas de habitantes, principalmente mujeres, resultaron ejecutados a causa de la creencia en la brujería y artes afines en las que gente de poder creía, o mostraba creer.

¿Qué llevó a toda una población a creer en el juicio introducido por alguien de una aparente jerarquía? ¿Por qué fueron mayormente mujeres las ejecutadas? ¿Qué factores provocan al ser humano el impulso de actuar bajo la influencia del fanatismo y el extremismo? ¿Hay un ser todopoderoso detrás del fanatismo religioso o el solo la ambición de organizaciones?

Desarrollo 

Salem (también conocida bajo el nombre de ciudad de las brujas), hoy en día una ciudad, está ubicada en el condado de Essex, Massachusetts, Estados Unidos, fue fundada en el año 1595 y posee una superficie total de 46.878Km². Debe su crecimiento a su posicionamiento estratégico debido a un puerto y el apogeo del comercio internacional de los siglos XVIII y XIX entre EEUU y África, India, Rusia, Sumatra y China. También cabe resaltar que es una ciudad ubicada a solo 25km de la capital de Massachusetts, Boston (una de las ciudades con mayor densidad de población y antiguas de todo el país). Estos factores son importantes para demostrar y poder entender que Salem fue y es una ciudad (anteriormente pueblo) en la cual el flujo de información y la mezcla de culturas avanzan a pasos agigantados.  En el pasado, precisamente siglo XVII, junto con las culturas venían conocimientos. Esto creaba en la población incertidumbre. El mecanismo de defensa contra esto siempre fue y será el nacionalismo, lo que llevó a los habitantes de este pueblo a obtener cierto grado de proteccionismo ¿Contra qué? La respuesta es simple, lo desconocido, lo distinto.  No pasa desapercibido que desde hace siglos tanto cristianos como practicantes de otras religiones, creían que el diablo podría darle a algunas personas en particular el poder para lastimar a otros a cambio de su fidelidad y lealtad, estas personas eran denominadas brujas.  En el continente europeo el auge de la creencia en la brujería tuvo lugar desde el año 1300 al 1600 aproximadamente. Miles de mujeres prejuzgadas como brujas fueron ejecutadas. Estos hechos se filtraron en Salem justo cuando llegaban a su declive en el gran continente. 

En 1689 se desata una guerra británica de la mano de los reyes William y Mary contra el poder francés en las colonias americanas (Nueva York, Nova Scotia y Quebec) conocida como la guerra del rey William contra los colonizadores. Esto provocó que varios refugiados se deban trasladar a Salem por su seguridad, lo que provocó un desbalance en los recursos del pueblo. Disputas tomaban protagonismo entre los dependientes de la agricultura y aquellas familias que ligaban su fortuna al comercio facilitado por el puerto. El ambiente se tornó de una clave más baja aun cuando el rígido y amargo reverendo Samuel Parris fue apuntado como primer ministro de Salem. Lo que hizo que la población esté en un constante estado de excitación, llevando a creer a los habitantes más puritanos que todos estos sucesos eran obra del diablo.  Esta sensación se mantuvo por años en estas tierras, cuando en enero de 1962 tuvo su momento de madurez máximo lo que hoy conocemos como la caza y juicios de brujas de Salem. En este año Elizabeth “Betty” Parris, la hija del reverendo de solo 9 años y su sobrina Abigail Williams, de 11 años de edad, comenzaron a mostrar comportamientos desmedidos e inesperados para infantes de la época tales como gritos, destrucción de cosas, sonidos peculiares y contorsionismo. El reverendo preocupado consultó estos sucesos con un doctor local, quien culpó al diablo y tituló esto como supernatural. Pocas semanas después una niña llamada Ann Putnam de una edad no muy lejana a las anteriores tuvo experiencias similares. Y no mucho después, específicamente el 29 de febrero del mismo año, las niñas, bajo la presión de los magistrados Jonathan Corwin y John Hathorne, culparon a tres mujeres de haberlas embrujado. Estas eran la esclava del reverendo, Tituba, de origen caribeño (quien solía contarle a Elizabeth Parris y Abigail Williams historias sobre magia voodoo y otras brujerías previamente a su acusación), Sarah Osborne, una anciana pobre y a una indigente de apellido Good. Las tres mujeres fueron sometidas a varios días de interrogación de la mano de los magistrados quienes influenciaron su acusación comenzando al día siguiente, el 1 de marzo de 1692. Dos de las mujeres se autoproclamaron inocentes (Osborne y Good), mientras que Tituba confesó ser culpable: “El diablo vino a mí y me apostó a servirle”. 

Inicialmente Tituba negó ser culpable pero debido a la presión para confesar impuesta en ella por Samuel Parris, asumió la culpa y contó haber cocinado una torta embrujada para el reverendo así este recibía su venganza por el abuso físico que el hacía en ella. En otros interrogatorios Tituba adhirió que tenía conocimiento de artes oscuras que había llegado a ella por una conocida en Barbados, quien le había enseñado a protegerse y a identificar a aquellas personas con dotes sobrenaturales, pero que ella nunca usaría esas habilidades para lastimar. Tituba nunca se tituló a sí misma como bruja, pero para evitarle a Elizabeth Parris un castigo por mano de su padre, debido a la compasión que a pesar de todo le tenía a esta, admitió haber sido participe solamente en cocción de la torta, hecho que nunca tuvo una prueba sólida que demuestre su culpabilidad). 

En sus confesiones Tituba culpó a decenas de hombres y mujeres de los pueblos vecinos, también dio detalles que hacían a las brujas y brujos que buscaban acabar con los puritanos reconocibles para ella. Habló de poseer perros negros, cerdos, pájaros amarillos, ratas negras y rojas, gatos, zorros, lobos, montar ramas para el traslado, y hasta culpó a Sarah Osborne de tener escondida a una criatura con la cabeza de una mujer, dos piernas y alas. En su discurso también explicaba cómo un hombre negro le pedía firmar su libro a cambio de estas habilidades. Tituba cuenta que accedió a la firma del mismo y que gracias a eso ella tenía conocimiento de la identidad de las otras personas implicadas en la brujería. Todas estas acusaciones mezclaban de una manera muy perspicaz conceptos relacionados con la demonología (rama de la teología que se encarga del estudio de los demonios), lo que concluyó con los residentes de Salem a creer que el diablo se paseaba entre ellos. No obstante tanto Sarah como Good y Tituba fueron encarceladas, no ejecutadas. Lo último que se supo de Tituba es que fue liberada, tuvo una bebe y se dio a la fuga. 

El resultado de las confesiones de Tituba fue que los habitantes de Salem se dejaran llevar por la paranoia y acusaran a docenas de personas en los meses siguientes. Esta vez no solo eran mujeres de bajos recursos, sino que también de altos rangos y hasta afiliadas con la iglesia, como lo era Martha Corey, una miembro leal de la iglesia de Salem, quien antes de ser ejecutada dijo que si ella podía ser una bruja entonces cualquiera podría serlo también, lo que hizo que la preocupación de los residentes se agravara. Era tal la desesperación por terminar con esta tal denominada obra del diablo que los magistrados cuestionaron a Dorothy, la hija de tan solo 4 años de Good, quien debido a sus tímidas respuestas fue catalogada como bruja, no obstante no fue ejecutada. 

Los juicios no pasaron desapercibidos por los políticos y figuras más influyentes de la época. En abril del mismo año el gobernador de turno Thomas Danforth y sus asistentes presenciaban los interrogatorios, hecho que hizo que los residentes de Salem y otros poblados de Massachusetts culparan a cada vez más personas.  La popularidad del tema sobrenatural llevó al gobernador William Phipps a crear el 27 de mayo de 1692 una corte especial para la interrogación y terminación de las personas con habilidades provistas por el diablo. Estas cortes se distribuirían entre los condados de Suffolk, Essex y Middlesex.  Aquí es donde entra el famoso caso de Bridget Bishop, una anciana reconocida por su promiscuidad e invención de rumores. “Soy tan inocente como un niño que todavía no nació”. 

Esa fue su respuesta en su juicio, la cual no convenció al jurado y la convirtió en la primer persona ejecutada en la horca el 10 de Junio de 1692 en Gallows Hill, una colina en Gallows Hill Park donde se ejecutaba y se disponía de los cuerpos ubicada en las intersecciones de Manswell Parkway y Witch Hill Road (en inglés, la calle de la colina de la bruja). Cinco días más tarde el ministro Cotton Mather dirigió una cara a las cortes implorando que no tomen evidencia espectral, como visiones o testimonios sobre sueños. Las cortes no dieron nota de esto y ejecutaron a cinco personas más ese mismo mes, cinco más en agosto y ocho en septiembre. El 3 de octubre el presidente de Harvard, Increase Mather, padre del ministro Cotton Mather, denunció el uso de la evidencia espectral como invalido: “Es mejor que escapen 10 brujas sospechadas a que se condene a una persona inocente”.  Para la suerte de Increase la esposa del gobernador Phipps estaba siendo cuestionada por brujería lo que llevo a este a estar de acuerdo con lo que Increase proponía, prohibiendo a partir del 29 de octubre de 1692 la continuidad de arrestos y ejecuciones, dejando en libertad a todos aquellos acusados de brujería y disolviendo las cortes destinadas a la persecución de estas personas remplazándolas por una corte superior que invalidaba la evidencia espectral, condenando solamente a 3 de 56 acusados. Sin embargo, en mayo de 1693 Phipps sacó los cargos de brujería y liberó a todos los enjuiciados. 

Gallows Hill para ese entonces había sido el lugar del ahorcamiento de 19 personas, la ejecución de un hombre de 71 años bajo la presión de rocas, y alrededor de 200 personas que murieron en la cárcel. Todas estas acusadas de practicar la magia del diablo.  El arrepentimiento no tardó en llegar haciendo que muchos de los involucrados en lo enjuiciamientos confesaran públicamente su error y culpa, y para el 14 de enero de 1697 la corte general ordeno un día para tomar conciencia de la tragedia ocurrida en Salem. Cinco años más tarde la corte declaró que los juicios no estaban protegidos por ninguna ley, y nueve años después la colonia aprobó una ordenanza en la cual se les retribuirían los derechos y buena fama a todos los acusados y darían £600 a todos sus herederos. Sin embargo recién en 1957 Massachusetts pidió formalmente perdón por los hechos ocurridos 250 años antes.  Las razones por las cuales un individuo toma la postura proteccionista de adoptar para sí mismo cualidades extremistas son varias que se pueden analizar desde distintos ángulos. 

La Licenciada en psicología y psicopedagogía, Julieta, cuenta que la mente humana trabaja de maneras misteriosas cuando un nuevo concepto se le introduce. El mecanismo tanto del inconsciente como del consciente es evaluar estas ideas y categorizarlas. Hoy en día el factor de la globalización y el resultado que dejo al mundo contemporáneo el terror de las guerras modernas, hicieron que sea más usual el proceso. El conocimiento de otras culturas, su basta historia y religiones dieron rienda suelta a la libertad de pensamiento y maleabilidad de distintos grupos sociales alrededor del mundo. Pero en sociedades tan cerradas como lo era la de Salem en el siglo XVII el humano tendía a recluir su independencia debido al paradigma desde el que se enfocaban a enfrentar estos impulsos. La respuesta más fácil para el cerebro bajo estas circunstancias es aceptar al imaginario social como una única verdad compartida, lo que llevó a que gracias a la paranoia de los residentes de este pueblo cada vez más personas se vean insertadas en el dinamismo continuo del, se podría decir, cuasi fanatismo religioso que imponían los puritanos.  El puritanismo era un movimiento de reforma que buscaba limpiar (purificar según ellos mismos) a las distintas iglesias del catolicismo papal. Los puritanos tenían un estilo de vida dictatorial dirigido al cambio y a la fidelidad a sus pactos con Dios, su dogma era la autoridad suprema de Dios sobre los asuntos humanos. Eran reconocidos por sus maneras de carácter conservador, obedientes y humildes. En su doctrina fomentaban el deseo de que todos alcancen el nivel de educación e ilustración necesarias con la finalidad de leer la Biblia por sí mismos. 

Desde el punto de vista artístico, Gutzon Borglum (1867- 1941) hijo de una pareja mormona polígama de inmigrantes americanos y daneses, fue un rebelde en su propia causa renunciando a su corta edad a las creencias mormonas, que en esa época era tanto ilegal como un taboo y mudándose lejos de su familia en Idaho.  Gutzon, mejor conocido por ser el autor del magnífico Monte Rushmore, dijo en una entrevista en 1910:

El puritanismo nos ha hecho tan estrechos de mente y de tal modo hipócritas y ello por tan largo tiempo, que la sinceridad, así como la aceptación de los impulsos más naturales en nosotros han sido completamente desterrados con el consecuente resultado que ya no pudo haber verdad alguna, ni en los individuos ni en el arte.

El puritanismo hizo también imposible e intolerable la vida misma. Esta, más que el arte, más que la estética, representa la belleza en sus miles cambiantes y variaciones es, en realidad, un gigantesco panorama en mudanza continua. Y el puritanismo, al contrario, fijó una concepción de vida inamovible; se basa en la idea calvinista, por la cual la existencia es una maldición que se nos impuso por mandato de Dios. Con la finalidad de redimirse, la criatura humana ha de penar constantemente, deberá repudiar todo lo que le es natural, todo sano impulso, volviéndole la espalda a la belleza y a la alegría.

Con sus palabras Gutzon dejo en claro que el puritanismo tenía como resultado la represión de la libertad, la creación, y hasta la alegría misma. Dándonos a entender el efecto que estos tienen hasta en una de las mentes más creativas de la historia global. En 1692, 218 años antes de las palabras de Gutzon, la sociedad se había dejado influenciar por un movimiento controlador en toda su totalidad, lo que llevaría a compartir sus creencias ciegamente, y con ello, y no de manera muy difícil, a un elevado grado de fanatismo religioso en contra de lo no establecido por la obra de Dios. Los puritanistas asechaban todo arte y cultura reduciéndolos en vagos recuerdos y dejando a las poblaciones con la idea que lo que las transformaba en culturas ahora era digno de su arrepentimiento.  Desde el punto de vista filosófico es interesante destacar las palabras del filósofo, crítico, historiador y teórico del naturalismo, Hippolyte Taine. El naturalismo es un estilo artístico mayormente literario, emparentado con el realismo. Se basa en la reproducción objetiva documental de la realidad en la totalidad de sus aspectos sublimes como vulgares. Taine dijo que: “El puritanismo es la muerte de la cultura, de la filosofía y de la cordialidad social; es la característica de la vulgaridad y de lo tenebroso”.  Lo que funciona totalmente con lo impuesto por Gutzon Borglum. 

Siguiendo con la rama filosófica Friedrich Wilhelm Nietzsche trajo a debate que dios ha muerto, que dio un vistazo de la religión en la contemporaneidad y cómo algunos conceptos se fueron reinterpretando. Nietzsche propuso que la creencia de Dios es una consecuencia de la vida misma y su incapacidad de aceptar la realidad del mundo. Le dio una inclinación psicológica diciendo que “la idea de Dios es un refugio para los que no pueden aceptar la vida”.  Siguiendo con los ideales de Nietzsche Dios creo la vida pero si Dios no existe la vida pierde sentido, no tiene un propósito. También si Dios no existe ni la vida tampoco entonces la moral es una ilusión y el juicio moral está ligado a la percepción e interpretación de cada uno. Entonces si la moral es una ilusión entonces el juicio moral es correspondiente al gusto personal. Finalmente, Nietzsche también fundamenta que la supervivencia del ser humano no depende de la verdad.

Entonces se podría decir que el ser humano ante la necesidad de tapar lo desconocido por lo inexplicable aceptaría fundamentos estrictamente ligados no solo con la religión cristiana, sino que con distintos tipos de deidades, lo que lleva a la humanidad a estar dividida en dos sectores: influenciados y no influenciados. No hay pruebas de que el ser humano sea un ser que actúe en sociedad estando completamente negado a la moral colectiva que resulta en una creencia y en su aptitud no estar influenciado, pero en la contraparte de la influencia hay sectas religiosas que a lo largo de la historia practicaron la presión como una de sus doctrinas ocultas. La presión mental pudo haber hecho a toda una población creer en que las evidencias suficientes para juicios podían ser sueños y/o visiones. Lo que resulta ser meramente inexplicable ya que conceptualmente la evidencia debe demostrar ser evidente. Lo evidente resultó ser el camino fácil para organizaciones con pretensiones escondidas para manejar al cerebro humano de una manera que un individuo se autoprograme a ser una máquina, y desencadenando así una especie de producción en cadena que finaliza con el humano mismo no siendo humano ya que lo que pensamos que es natural es lo mismo que nos convierte en máquinas.

Conclusión 

El fanatismo en sí mismo es una artimaña desencadenada por un valor egoísta que se esconde. En su connotación religiosa no nace con Dios, como es demostrado por grandes pensadores de distintas índoles a lo largo de la historia, la religión es una excusa que hace que el ser humano sienta una facilidad inconsciente para actuar en sociedad, ya que este es un ser sociable y requiere de esto para vivir.

Asimismo, el concepto de magia (y todos sus derivados: psicomagia, mágico- religioso, voodoo, chamanismo, entre otros) es uno de los pilares por los cuales las sociedades se mantenían erguidas hasta la llegada del catolicismo y sus grupos más extremos (como es el caso de los puritanos). Podríamos hasta decir que la humanidad cambió con la filosofía y una obvia lucha entre ciencia y religión. El conocimiento a lo largo de los tiempos fue considerado el regalo más puro, la luz, y la luz para los distintos hemisferios de esta disputa es de un lado Dios y en el lado contrario la fuente de lo natural, la vida misma, el sol, la ciencia que busca respuestas.


Los juicios de Salem ¿Extremismo religioso o extremismo de género? (Segundo premio) fue publicado de la página 83 a página86 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

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