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Bichos Criollos: entre la pasión y la objetividad (Primer premio)

Guanatey, Luciano Ezequiel

Asignatura: Discurso Audiovisual II

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XIX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017

Año XIV, Vol. 80, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 258 páginas

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Resumen:

Si uno se interioriza en todo lo referido al mundo del fútbol (y mucho más en la Argentina), probablemente se encuentre con términos que bien alejados están del concepto de objetividad: amor, pasión, locura, fidelidad, entre tantos otros

Conceptos tan amplios como abstractos son materializados en el documental Bichos Criollos (2012), el cual narra la historia del club Argentinos Juniors desde el punto de vista de sus hinchas y desde el de sus personalidades más destacadas. El objetivo de este trabajo es analizar de qué modo el film dirigido por Diego Lombardi (quien es entrevistado) conjuga objetivamente recursos cinematográficos (montaje paralelo, por ejemplo) con el fin de estructurar un relato que se adapte al estilo documental expositivo.

Palabras clave:

documental - pasión - objetividad - deportes.

Desarrollo 

El film que se escogió para llevar adelante su análisis es el documental deportivo titulado Bichos Criollos, el cual narra lo acontecido durante más de cien años en la historia del club Argentinos Juniors. Se estrenó el 17 de mayo del año 2012 y fue proyectado en algunos cines de la Ciudad de Buenos Aires, Tandil, Gaiman y Puerto Madryn. Posteriormente, estuvo presente en el Festival Cinefoot en Río de Janeiro y en el Festival de Cine de Berlín; siendo el primer equipo del fútbol argentino en llevar un documental a la sala cinematográfica. Se trata de un documental de 75 minutos (una mayor duración podría volver tediosa a la película) que tuvo un proceso de preproducción que duró más de cuatro años pasando por momentos muy difíciles, como no conseguir material de archivo o ser echados del estadio por no tener autorización para grabar, pero que, sin embargo, también tuvo hechos que potenciaron a sus realizadores a seguir adelante, como la nota concedida por Diego Armando Maradona o la obtención del campeonato en el año 2010, algo poco frecuente para la historia de este club. 

Fue producido por el periodista Víctor Tujschinaider y dirigido por el debutante Diego Lombardi que, a cinco años de estrenado el film, admite algunos errores cometidos durante la realización del mismo, como la luz muy baja en una entrevista o problemas con el foco en otra, los cuales estaban basados en su inexperiencia. 

El documental puede relacionarse con lo expuesto por Bill Nichols (1997) quien, al describir a los documentales de tipo expositivo, sostiene que los mismos corresponden a la forma más común de representación documental, en la que un mensaje determinado es transmitido por medio del aparato fílmico. Generalmente a través del uso de una voz en off de carácter objetivo y neutral, este modo de representación deja la entrega de información en manos de la palabra. Así, tanto la imagen como cualquier lenguaje cinematográfico posible quedan subsumidos a la efectividad comunicativa del viejo lenguaje. El montaje se estructura en pos de lograr una continuidad retórica que, a su vez, oculta todo rastro de la máquina significante que construye el mensaje, generando la ilusión de claridad, neutralidad y objetividad en la entrega de la información. Todas estas características que Nichols presenta pueden ser fácilmente reconocibles en Bichos Criollos, por lo que sería atinado indicar que este es un documental de tipo claramente expositivo.  El guión estuvo a cargo de Hernán Granovsky, quien lo estructuró tomando varios ejes o temáticas, los cuales se van intercalando: la historia del club, las entrevistas a los protagonistas, la pasión del hincha, el gusto por el juego lírico y el último campeonato obtenido por el club en el año 2010. Sin embargo, la temática que funciona como eje central del documental es, como el mismo Granovsky llama en su guion, la teoría del equilibrio. Según la misma, Argentinos Juniors es un club que tiende al equilibrio y los vaivenes de la historia así lo cuentan: pese a ser un club de barrio, ha logrado ser campeón de América y, por minutos, no logró ser campeón del mundo en 1985; pero, a su vez, también ha sufrido una larga lista de situaciones desafortunadas: malas campañas, quiebras, desarraigos y descensos a la segunda categoría. Más allá de estos vaivenes mencionados, se muestra que es un club que, por momentos, tiene aspiraciones que no están acordes a sus posibilidades y tropieza, pero que, a su vez también, en momentos malos siempre ha sabido sobreponerse y resurgir. Se juega constantemente con esta ambigüedad entre alcanzar los sueños y caer en la desesperanza, aspectos con los que cualquier espectador podría sentirse reflejado en su vida diaria. El relato tiene como eje esta teoría: se la presenta en la primera intervención de la voz en off y, de ahí en adelante, el relato va estructurándose en base a eso. Con respecto a la voz en off, debe decirse que la misma estuvo a cargo del reconocido periodista Gabriel Schultz y que la misma, según Lombardi, fue tomada como el hilo conductor de la historia, ya que sirve como nexo para ir uniendo los saltos temporales entre los hechos. Por otra parte, el director también explica que fue la excusa que encontró para decir todo lo que él quisiera decir, ya que, lógicamente, ningún entrevistado podría hacerlo. 

Haciendo referencia a lo estrictamente cinematográfico, debe mencionarse que los tamaños de planos, en líneas generales, giran en torno a primeros planos y planos medio cortos en las entrevistas, y planos un poco más abiertos cuando se muestra a la multitud. Los movimientos de cámara son escasos ya que, principalmente en los reportajes, se trabaja con una cámara fija que toma al personaje en cuestión.  La iluminación no tiene un tratamiento demasiado especial ya que, a diferencia de lo que sucede en relatos ficcionales, no se busca generar climas ni emociones desde la luminosidad. Con respecto al audio, se utiliza sonido directo para las entrevistas, y el resto de la banda sonora está compuesto por una voz en off, música, cantos de la hinchada y el himno oficial del club. Por último, también se destaca la utilización de otros dos recursos cinematográficos como lo son el time lapse (utilizado con el mural y con el tatuaje) y el stop motion. El documental presenta un montaje paralelo entre lo que fue ocurriendo durante los cien años de vida del club e imágenes del año 2010, pertenecientes al día en que Argentinos Juniors volvía a ser campeón del fútbol argentino. Este montaje paralelo, a su vez, está nutrido por una larga lista de entrevistados que son funcionales al guión, ya que la mayoría de sus frases y apreciaciones tienen una relación directa con el hilo de la historia que va llevando la voz en off, y, por otro lado, el documental también cuenta con mucho material de archivo, imágenes de las décadas del 30, 40, 50, hasta imágenes más recientes. 

Con respecto a lo último mencionado, el material de archivo, es el mismo Lombardi quien cuenta lo dificultosa y frustrante que fue la tarea de recolección y selección del mismo, ya que, al menos de la primera época, lo único que podía hallarse eran los noticieros que se proyectaban en los cines, los cuales, por una cuestión de mayor popularidad, transmitían, mayoritariamente, imágenes sobre Boca Juniors y River Plate. Irónicamente, como puede verse en la película, las imágenes de los años 50 y 60 tienen mejor calidad que las imágenes de los años 80 y 90; esto se debe a que las de los primeros años estaban conservadas en fílmico y, las más cercanas en el tiempo, eran videos grabados en cinta que, muchas veces, sufrían la compresión, cosa que perjudicaba a su calidad. Curiosamente, fue en esta época, la de 1980, cuando Argentinos Juniors vivió su era más gloriosa, por lo que las imágenes, pese a su baja calidad, obligatoriamente tenían que hacerse presentes y, gracias a ciertas licencias que el género documental permite, finalmente fueron incluidas.  En relación a las locaciones utilizadas, resulta curioso que cada uno de los personajes haya sido entrevistado en diferentes sitios: Adrián Domenech, encargado de las categorías juveniles del club, fue entrevistado en el centro de formación del club, José Pekerman (jugador de la década de los 70) y el historiador Javier Roimiser fueron entrevistados en el museo del club, Fernando Redondo, ex futbolista reconocido por su juego lírico, fue entrevistado en la platea preferencial del estado, como si se buscase hacer énfasis en la clase del jugador, y, por último, Diego Maradona fue entrevistado dentro del terreno de juego. Pese a lo expuesto, es el director Lombardi quien explica que no fueron planeadas las locaciones, sino que se dieron naturalmente. La única excepción fue la entrevista con Maradona, la cual, según los realizadores, tenía que llevarse a cabo dentro de un terreno de juego, como si fuese una especie de hábitat natural de este ex jugador.

Por último, y no por ello menos importante, debe hacerse mención al tratamiento objetivo que se hace del tema. Lombardi no quería que fuese un documental únicamente para hinchas de Argentinos Juniors, si bien buscaba dejarlo bien parado, tampoco quería exacerbar su condición de hincha del club, y el hecho de mostrar momentos buenos y momentos malos contribuye a eso. Por otro lado, el documental resulta interesante para cualquier persona que disfrute del fútbol y, a su vez, también se buscó el interés del público no aficionado a este deporte, tratando de hacerles entender la pasión con la que se vive este juego en Argentina, mostrando los hechos y los testimonios, y buscando que cada uno haga la interpretación que le parezca apropiada.

Referencias bibliográficas 

Nichols, B. (1997) La Representación de la Realidad: Cuestiones y Conceptos sobre el Documental. Barcelona: Paidós Ibérica.


Bichos Criollos: entre la pasión y la objetividad (Primer premio) fue publicado de la página 86 a página88 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

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