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Arte por la izquierda. La construcción de la nueva cultura socialista (Segundo premio)

España, Lucía

Asignatura: Historia de la Fotografía

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XIX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017

Año XIV, Vol. 80, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 258 páginas

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Palabras clave:

Constructivismo - Publicidad - Agitación - Consumo - Impacto - Fotomontaje - Tipografía - Geometría - Collage - Composición.

Introducción

A partir de la Revolución de Octubre de 1917, se dio en Rusia un movimiento artístico directamente vinculado a la política, cuya intención fue movilizar a las masas. Según Alcaide, Escriche y Rojas (2002), para ese momento la población obrera presentaba una alta tasa de analfabetismo, al que adjudican el surgimiento de un lenguaje directo e iconográfico. La estrategia se desarrolló abarcando varias manifestaciones del arte, principalmente el cine, la fotografía y el diseño gráfico, mediante la cual se pretendía reeducar a la población y fundar una nueva cultura. El movimiento artístico que lo representó fue el constructivismo. De acuerdo con varios autores, los artistas de esta corriente se inspiraron en el ideal de un futuro colectivo, en donde las artes cumpliesen un papel revolucionario de transformación. Se destacó por su carácter agitador, que consistía en composiciones dinámicas, paletas cromáticas fuertes y con grandes contrastes, la ocupación completa del plano y el uso estratégico del montaje. 

Siguiendo la misma corriente de pensamiento, el principal objetivo era la funcionalidad de la pieza, promover el avance y el progreso, rompiendo definitivamente con el arte tradicional pictórico, dedicado en su mayoría a la burguesía. El arte constructivista estuvo regulado por el Estado, que en un principio tuvo como objetivo liderar a las masas que garantizarían la revolución, y más tarde el foco estuvo puesto en la publicidad que llevaría a la economía a la prosperidad. En el ámbito publicitario fueron pioneros Maiakovsky y Rodchenko, quienes se unieron en una agencia publicitaria estatal, que manejaba el mensaje desde la elocuencia del poeta y el ingenio y creatividad de Rodchenko en el ámbito del diseño gráfico y la fotografía. Su cámara y su mirada eran objetivas, a diferencia de otros estilos constructivistas más abstractos, el artista generaba mensajes concisos y directos, capaces de persuadir a la gente de un modo muy evidente, respondiendo a las necesidades comunicacionales establecidas por el partido, que demandaba que la obra fuese entendida por todos, sin lugar para ambigüedades.

El arte como movilización política 

Luego de la Revolución Rusa de 1917, Lenin anunció: “vamos a proceder a la construcción del orden socialista” (Anikst, 1917, p. 7). La instauración de un nuevo orden llevaría consigo la necesidad de dirigirse eficazmente a una masa analfabeta y un país atrasado y en ruinas, que recién acababa de despegarse de un régimen zarista. Así se evidenció la necesidad de concretar una nueva forma de pensamiento y una nueva cultura que respondiera a los parámetros e intereses socialistas. Esta nueva manifestación estaría atravesada principalmente por el arte de agitación, dotado de una ideología incuestionable que adhería al partido bolchevique. El arte constituiría el medio para impactar e instruir a las masas, con lo cual era primordial que fuese conciso y objetivo. No se trataba de una manifestación creada hecha para conservarse en un museo; por su naturaleza de carácter social y popular debía ser difundido, abarcando todos los medios posibles. El arte no era concebido para la burguesía elitista sino para el proletariado que se oponía a ésta. No era para un público contemplativo interesado en el arte, sino para un público de acción. La estética visual estaba diseñada para impactar al espectador, para comunicar de la forma más eficaz y más asimilable a un público predominantemente analfabeto.

Estuvo atravesado por un compromiso social e histórico muy fuerte por parte de los artistas, de modo que todas las manifestaciones artísticas estuvieron reguladas por la iniciativa de procurar el éxito del nuevo orden político. 

Erradicación del analfabetismo 

Uno de los objetivos más importantes para garantizar la eficacia de la instrucción, fue la alfabetización de los obreros y campesinos. Conforme a Chernevich E. (1987), en 1919 se crea la editorial estatal GIZ, que se dedicó tanto a la publicidad como a la propaganda política que incentivaba a la lectura. Una buena parte de la publicidad de la época estuvo dedicada a la editorial.  Los artistas vanguardistas del grupo LEF (Frente de Izquierda de las Artes) desarrollaron un sistema completo para la promulgación de la lectura, que abarcó desde el sistema gráfico hasta el sistema de exposición (incluso de utilización callejera) y venta, para el que intervinieron artistas de diversas disciplinas. Las gráficas llevaban inscripciones como “Recordad a Giz: Este nombre de marca significa una fuente de conocimiento y luz”, “Giz: Editorial estatal de la República de Rusia, Moscú. Departamento de suscripciones y periódicos. Se admiten suscripciones para el 1926”, “Los manuales esenciales para elegir los libros deseados”. (Anikst, 1989, p. 26) 

Conforme al autor citado, una de las manifestaciones más significativas fue la que se llevó a cabo en los trenes que se movilizaban de Moscú a Petrogrado. Allí viajaban activistas políticos para repartir literatura de agitación y concretar planes de educación. Estos trenes de agitación estaban especialmente decorados con un criterio maximalista que llamaba poderosamente la atención. Incluso algunas piezas de vajilla llevaban inscripciones de agitación política e incentivo intelectual, con una direccionalidad en la intención del mensaje que iba dirigido directamente al proletariado. Culminado el cometido, los trenes volvían a ser pintados y a su condición y función regular.

Todo el arte de la época se engendró y desarrolló a partir de esta resolución. Continuando con la misma línea teórica, Anikst asegura que incluso las inscripciones que llevaban las obras, estaban atravesadas por un mensaje de carácter absolutamente político, pero a veces nutrido de cierta intencionalidad estética. 

Constructivismo 

El estilo que marcó el arte de producción, estuvo regido en todo sentido por el concepto de construcción, del cual derivó su nominación. De acuerdo con Anikst (1987), se trataba de una manifestación de los preceptos industrialistas, que nada tenían que ver con una intención decorativa, de modo que cada uno de sus elementos, tanto la tipografía, el eje estructural, el color y las imágenes, estaban orientados por una misma intención comunicativa. Las creaciones eran puramente objetivas, no se buscaba un carácter de representación poética.  Los principales actores de este movimiento fueron Aleksandr Rodchenko, Aleksei Gan, Liubov Popova y Aleksandr Vesnin. Rodchenko fue un importante artista que lideró casi todas las manifestaciones gráficas, e introdujo una nueva forma de pensar el póster soviético. Dirigió el presidium del Instituto de Cultura Artística y ejerció como profesor. Su estilo se desarrolló de un modo único y experimental, que estuvo fuertemente determinado por las diagonales del constructivismo y un carácter gestual que direcciona la línea de lectura de un modo muy objetivo (Anikst, 1989). “La construcción es la utilización adecuada de las propiedades del material... La única construcción plenamente auténtica es un objeto o una estructura diseñada en el espacio real (Discurso de Rodchenko en una de las asambleas en el Inkhuk)”. (Anikst, 1989, p. 35)  El constructivismo unía las nociones de forma, material y estructura, en virtud de alcanzar la funcionalidad comunicacional. Era una fusión de elementos organizados y motivados por una causa concreta. Incluso el material utilizado, era seleccionado según sus cualidades propias, ninguna decisión estaba infundamentada. Las obras del constructivismo eran consideradas por los artistas como una rama de la ingeniería, porque a la vida práctica desde su materialidad y forma, era funcional. (Anikst, 1989). 

De acuerdo con el pensamiento de Muñoz (1991), el estilo se nutrió de los experimentos plásticos del arte pictórico abstracto ruso del comienzo de los 20, y fue de aquí que tomaron en gran medida el carácter experimental. Pero principalmente tomó la característica de las artistas que se dedicaban a pintar objetos materiales y no bidimensionales, y de allí partió el interés por experimentar con la materialidad. Esto hacía referencia a la construcción y estaba mucho más ligado al plano real que las representaciones bidimensionales, eran estructuras. Dentro de ese plano, fueron pioneros principalmente Tatlin y Rodchenko. En una exposición de 1921 en Moscú se presentó una serie de obras que gestaron las características del constructivismo cuando todavía no estaba asentado. Las imágenes de esa exposición tuvieron eco en varios lugares del mundo. 

Otras manifestaciones artísticas que influenciaron al constructivismo fueron el cubo-futurismo y el suprematismo. El suprematismo, encabezado por el artista plástico ruso Kazimir Severínovich Malévich fue un movimiento pictórico basado en las formas geométricas fundamentales, dotado de colores estridentes y un carácter abstracto predominante. El fundamento de esta corriente tenía sus preceptos en la representación de las formas fundamentales que determinaban el mundo material; con lo cual ya tenía un primer acercamiento a los postulados de la nueva corriente. El constructivismo tomó del suprematismo las ideas de la geometría y realmente basó la estructura de la puesta en página de los artistas gráficos. La corriente empatizó con la definición y la claridad, de las formas puras y lo llamativo de la paleta cromática, que llamaba la atención de los espectadores. Sin embargo, prescindió parcialmente de su carácter abstracto, atendiendo a la característica primordial del constructivismo, que era la funcionalidad del mensaje. Las formas geométricas tenían también una razón de ser, componían una estructura imponente, y además frecuentemente eran complementadas con el apoyo verbal del mensaje escrito y el impacto de las imágenes.  

Constructivismo publicitario 

Conforme a Anikst, (1987), el diseño publicitario fue considerado una forma de activismo político a raíz de la necesidad de promover los productos de las empresas estatales, que comenzaron a competir con las empresas privadas. La publicidad estatal tenía como objetivo infundir confianza sobre sus productos, para así competir con el segmento de las industrias privadas. La estrategia publicitaria estaba cuidadosamente regulada por el Estado, y no tercerizar ninguna instancia de su producción.  Según el autor, una importante agencia gráfica publicitaria de la época fue Constructor-publicitario Maiakovsky-Rodchenko, unión que resultó de suma importancia para la época, y abarcó el período de 1923 a 1925. Ambos eran amigos y compartían opiniones. Rodchenko a su vez, diseñó muchas de las portadas de los libros de poemas de Maiakovsky, que el poeta admiró profundamente. 

Desde el inicio de la Nueva Política Económica, Maiakovsky se dedicó a comunicar al pueblo las características del decreto, y en 1923 escribió Agitación y publicidad, donde se sentaban las bases de la publicidad de agitación de la época y la reivindicaba como actor social. Era especialmente cuidadoso en la forma de construir sus mensajes, al igual que Rodchenko en su desempeño gráfico. Sus posters alcanzaban varios sectores del país, dado que se confeccionaban a mano, pero luego eran reproducidos en forma industrial. La rapidez que garantizaba la técnica posibilitaba incluir noticias relevantes del momento.

Arte productivista 

Anikst (1989) asegura que los artistas tuvieron el desafío de cambiar el tipo de producción que venían llevando a cabo. Pasaron del arte pictórico al arte industrial, y se posicionaron en la vanguardia desde su carácter experimental. Los artistas no se resistieron a este cambio, porque iba con la filosofía general de comenzar desde cero. En su compromiso con la causa social, el traspaso fue abordado desde la oportunidad que generaba el desafío. La manifestación de un arte que impulsase el trabajo industrial, no podría ser llevado a cabo de la manera tradicional, con la pintura. No se trataba de llevar a cabo piezas decorativas, era un arte funcional. Los artistas de cada disciplina se nutrieron de la corriente y cada uno aportó su manera de representar los ideales que construirían la nueva cultura. Los artistas productivistas orientaron su disciplina a dar una nueva imagen al mundo de los objetos que garantizarían la prosperidad económica de su país. El desapego al lienzo y la pintura generó en ellos un especial interés por los avances tecnológicos de la época. Esta adhesión estaba determinada por el intencionalidad de avance que habían desarrollado los artistas en función de fundar la nueva cultura y contribuir a la prosperidad de su país.

El arte productivista recibió el fundamento teórico de Nikolai Punin, Boris Arvatov, Osip Brik, Boris Kushner, o Sergei Trertjakov. Los artistas, en su papel de pedagogos, intentaban comunicar los fundamentos teóricos y técnicos, e incentivaban al alumno a definir la orientación que le darían en su contribución a la sociedad. 

Características del estilo 

Conforme a Preckler (2012), el constructivismo es un movimiento que recibió una fuerte influencia sobre los movimientos de vanguardia que lo precedieron. Toma elementos abstractos y los configura de una manera que cobra objetividad desde la adhesión de otros elementos de mayor literalidad, como el fotomontaje. 

Manejo del espacio 

Proviniendo del campo pictórico, el planteo estructural del espacio del plano en el arte soviético, fue erradicado en su totalidad. La pintura, en su propósito de representar la realidad, abordó el campo espacial desde un punto de vista único y lineal, sin importar que fuese plano o volumétrico. Con el auge del arte de vanguardia, especialmente el cubismo, el punto de vista cobra un giro muy interesante, donde frecuentemente se puede apreciar una misma imagen desde distintos ángulos. El cubismo fue de gran influencia para el constructivismo, desde el uso del color, el trazo, las figuras geométricas puras y un empleo del espacio en su totalidad.

Direccionalidad y eje 

Otra vanguardia de gran influencia para el movimiento constructivista, fue el anteriormente mencionado suprematismo de Malevich y el expresionismo abstracto de Kandinsky. Según Preckler, A. (2012), el constructivismo tomó de estos movimientos, además de las formas puras y los colores estridentes, la dinámica del espacio. Estas vanguardias estaban caracterizadas por una violencia en la puesta de los elementos también la estructura dinámica del espacio. En consecuencia, se llegó a una estructura repleta de elementos, color y movimiento, características que realmente componen el estilo de agitación. 

Tipografía 

En las gráficas constructivistas, la mancha tipográfica constituye un elemento de tal importancia, que adquiere carácter de imagen. Posee la estructura geométrica que presenta la configuración misma de la puesta, y las formas puras que predominan en el plano. Los caracteres robustos y geométricos construyen además el concepto de estructura y consistencia, nociones básicas para el constructivismo soviético. 

El artista Lissitzky, sostuvo que la tipografía debía adoptar el carácter de su intención comunicativa, debía adquirir la gestualidad del habla. Así es que la tipografía se encuentra en permanente movimiento, desde su cuerpo, tono y distribución, ubicada en el plano en forma vertical, horizontal y diagonal y hasta circular. A su vez, estaba acompañada por la morfología que componía el resto de la pieza. 

Paleta cromática 

Muñoz (1991) explica que los colores que predominan en el arte soviético corresponden a los colores de la Revolución, y están a su vez motivados por la necesidad de generar impacto y por las limitaciones técnicas de los métodos de impresión. Existían inconvenientes desde los precarios mecanismos de impresión y desde el presupuesto económico, que imposibilitaba la inclusión de más tintas y resoluciones complejas. De todos modos, el contraste de los colores primarios, con el negro y el blanco de fondo, lograban todo el impacto que la pieza requería.

El color constituye un elemento adicional que dirige la lectura, desde el atributo que posee para captar la atención del espectador, especialmente cuando el resto de los colores predominantes son blanco y negro.

El fotomontaje 

De acuerdo a Preckler, A. (2012), el fotomontaje constituyó una de las manifestaciones más importantes para el constructivismo, ligado al principio fundamental que lo regía, que trataba de la construcción de una nueva sociedad. El autor dice que al dejar atrás las representaciones pictóricas ligadas al elitismo de la burguesía y el atraso técnico, se busca incluir imágenes que se acerquen más a lo testimonial, a la realidad concreta, en virtud de dirigirse al aspecto terrenal e industrial. El fotomontaje respondía a estas exigencias desde la inclusión de la foto en reemplazo de la pintura, y conformaba un novedoso campo de experimentación. Emplear la fotografía significaba a su vez, incluir un aspecto técnico y de avance, de mirada al futuro. 

El lenguaje fotográfico concretó la objetividad que el mensaje buscaba, y fue distribuido en el plano de acuerdo al resto de los elementos y con el mismo criterio intencional. La mayor parte de las veces, las formas puras responden a la función de resaltar algún aspecto relevante de la imagen, como es frecuente en las miradas, la dirección de un brazo, entre otros. Continuando con el mismo sustento teórico, en cuanto a la percepción visual, el fotomontaje cobra carácter experimental no sólo por lo novedoso de la técnica, sino por la sensación que genera, dado que es una imagen tridimensional en un plano, para una cultura con un pasado pictórico de mayor relevancia. De todas formas, no hay que descartar que se trataba de un arte dirigido a las masas, y que además estaba concebido desde su funcionalidad y no su carácter artístico. 

La fotografía, en su alianza con el mensaje verbal, constituía una forma de reivindicar los logros del partido soviético; un ejemplo es el frecuente uso de construcciones imponentes. Otro objetivo primordial era el de direccionar y comunicar una idea. El carácter que tienen las imágenes y la forma en que eran comunicados

Análisis de obras

A continuación, se analizará una serie de obras de Aleksandr Ródchenko, seleccionadas por su impacto visual, temática, logro compositivo y relevancia social. 

Póster para la Editorial Estatal de Leningrado 

El póster realizado por Aleksandr Rodchenko en 1925, se expuso en la vidriera de una librería. La frase dice “LENGIZ - LIBROS EN TODAS LAS RAMAS DEL CONOCIMIENTO” [sic.] (Anikst, 1987, p. 35) y posee todos los elementos característicos del constructivismo.  El espacio está estructurado de un modo en que los elementos ocupan casi toda la página. La línea de lectura es horizontal, pero está determinada por una fuerte presencia de líneas diagonales que aportan dinamismo y énfasis en la palabra enmarcada. Además las líneas rectas generan la impresión de consistencia que se abordó anteriormente.  El acento y la gestualidad de esta pieza está muy bien logrado porque está acompañado de la presencia humana, que refuerza el mensaje. Como se expuso anteriormente, la tipografía del arte constructivista debía adquirir la gestualidad y el énfasis de la intencionalidad del mensaje. Aquí este concepto está muy bien representado, porque imita la voz humana, o más bien, un grito. La tipografía se desprende directamente de su lugar de origen, y luego concluye en otro sector informativo de menor relevancia. La luego continúa la lectura en el extremo superior e inferior izquierdos.

Estos ritmos de lectura también conforman un tipo de innovación, porque verdaderamente rompen con la estructura lineal tradicional. De esta manera, también se logra generar dinamismo y movimiento.  Un elemento muy interesante, que además predomina en muchos de los carteles de la época, es la utilización de la mano como elemento de dirección de la mirada, o incluso en algunos casos, de instrucción. El recurso de la mano fue también muy utilizado a través del montaje en el cine, con la misma funcionalidad. Desde lo cromático, está determinado por la estridencia de los tonos, teniendo mayor predominancia el rojo. La combinación de colores genera un contraste que llama la atención de cualquiera que lo mire. 

Además de sus características visuales, la intencionalidad comunicativa y su compromiso con la causa de la erradicación del analfabetismo, la convierten en una de las obras más emblemáticas del arte de agitación constructivista.

Fotografía Escalera de incendios 

La filosofía del constructivismo de abordar la realidad desde una perspectiva nueva, se trasladó también a la fotografía de Rodchenko. Sus composiciones fueron revolucionarias en todo el sentido de la palabra. Se trata de una fotografía con una perspectiva monumental, marcada por fuertes líneas que determinan una estructura. Fundamentalmente conformada por ángulos de cámara picados y contrapicados, a lo que frecuentemente adicionaba una inclinación de la cámara. Rodchenko generaba en su fotografía el dinamismo y la sensación de movimiento que existió en sus composiciones gráficas. La osadía de su cámara llevaba el sello del arte soviético.

Su obra Escalera de Incendios es una toma con un plano contrapicado que compone la imagen dotándola de un carácter monumental, habla de una ciudad sólida y bien constituida, fuerte, porque la vista desde abajo magnifica. La imagen está regida por líneas horizontales y diagonales que marcan el punto de fuga. El hombre (aparentemente) uniformado en la escalera también es símbolo de avance, de movimiento y trabajo. La foto presenta un fuerte contraste que siluetea las imágenes y la dota de dramatismo. 

Cartel para el documental de Vertov Cine-Ojo 

En cuanto a su desempeño gráfico en el campo cinematográfico, Rodchenko logró establecer, a través del fotomontaje, una similitud con el montaje cinematográfico. Según Ades (2002), se trató de una época donde el montaje cinematográfico tuvo mucho desarrollo, dado que Lenin halló en él grandes posibilidades de persuasión ideológica. El mayor desarrollo de montaje fue desarrollado conforme al cineasta ruso Kuleshov. Él establecía que la forma en que se vinculaban los elementos independientes del montaje, ordenados según una determinada composición rítmica, reflejaban la visión del artista, y que si la dinámica en la edición se variaba, comunicaba una ideología completamente distinta. El cineasta formaba las secuencias con planos de corta duración, que generaban una composición rítmica muy rica.  

De la misma manera realizó Rodchenko sus trabajos para la industria del cine. A través del fotomontaje, el artista genera ritmo y dirige la mirada, haciendo énfasis en aquellos atributos importantes, como en este caso es la mirada y el impacto visual que posee este film documental de Vertov. Rodchenko fue un gran admirador del cine y de la técnica, por lo que se vio muy vinculado a él e influenció notablemente parte de su trabajo. 

Conclusión 

La investigación resultó muy interesante porque sirvió para estudiar los puntos de mayor eficacia e impacto en el diseño de la comunicación estratégica que marcó una era en el diseño gráfico. Muchos de estos recursos siguen siendo implementados en el diseño actual de movilización social, por lo que se trata de un tema de suma importancia para un diseñador. Por otro lado, también conforma un patrón meramente estilístico que continúa vigente y en permanente reformulación. 

A nivel conceptual, la investigación fue muy provechosa para estudiar los fundamentos de la publicidad en un período de esplendor estratégico. Con lo cual, en líneas generales, el trabajo fue muy útil a nivel personal, porque propició información valiosa que un diseñador gráfico no puede pasar por alto, dado que en parte sienta las bases del diseño de compromiso social. 

Referencias bibliográficas 

Ades, D. (2002). Fotomontaje. Barcelona: Editorial Gustavo Gili.