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“Jamás hablo de obras de arte, las llamo experiencias”. Julio Le Parc y el Op-Art (Segundo premio)

Lozano, Camila

Asignatura: Taller de Reflexión Artística I.

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XIX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017

Año XIV, Vol. 80, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 258 páginas

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Resumen:

Se analiza la relación entre la obra de Julio Le Parc y el Op-Art. Este renombrado artista mendocino, cuenta con una basta obra, encuadrada dentro del arte abstracto, más específicamente en el arte óptico, el arte cinético y lumínico. Tomando la parte óptica de su trayectoria, se lo relacionará con esta rama de las abstracciones, surgida de la investigación sobre la geometricidad para generar ilusiones ópticas, de un grupo de alumnos y profesores de la Bauhaus. Además, se tendrá en cuenta la influencia que la abstracción geométrica, llevada a cabo por Piet Mondrian, tuvo en el Op-Art.

Introducción 

El Op-Art, abreviación de Optical Art, es una vanguardia artística, meramente pictórica, dentro del campo de las abstracciones, nacida en los Estados Unidos en 1958. Se hizo popular en 1964, a partir de una publicación de la revista Times, y luego con la exposición The responsive Eye (1965), en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). Su propulsor fue Victor Vasarely, que estudió los efectos perceptivos inusuales en las obras de 1930, como también los postulados de De Stijl sobre el geometrismo, y las teorías del color de Laszló Moholy Nagy (1895-1946). De está forma se logró llegar a un arte impersonal, que genera ilusiones ópticas, con sensaciones de movimiento, en una plataforma bidimensional.

Julio Le Parc es un artista argentino nacido en 1928, quien a partir de sus conexiones con los artistas representativos del Op-Art en París, la influencia del movimiento concretoinvención, y el especialista argentinos; actuó como referente principal del arte óptico argentino. Su vasta obra va desde la tendencia anteriormente nombrada, hasta el arte cinético y lumínico.

Desarrollo 

El Op-Art es una vanguardia artística, nacida en Estados Unidos en 1958, con un enfoque puramente pictórico. Su impulsor, Victor Vasarely, estudió los fenómenos perceptuales en las pinturas impresionistas de Seurat y Signac, como también las de los neoimpresionistas. Luego, basado en estudios científicos sobre las ilusiones ópticas, creó una forma de arte totalmente abstracto e inusual, que impresionó a la crítica y los espectadores. Las obras del Op-Art generan ilusiones ópticas, como la sensación de movimiento, vibración, difuminación o parpadeo, mediante la repetición de formas en un orden específico, con la característica principal, de que se desarrollan en una plataforma bidimensional; lo cual las diferencia de las obras del Arte Cinético. Este movimiento se caracteriza por ser totalmente impersonal, ya que, en sus inicios quiso despegarse del espiritualismo de las abstracciones de la posguerra, como el expresionismo abstracto, resultando un arte sin emociones transferidas al espectador, sino, ilusiones. De está forma, el que observa la obra interactúa activamente con ella, resultando de sus propios movimientos diferentes versiones de la misma obra, que sólo es percibida por el individuo. Sus características técnicas son; la utilización de formas geométricas simples, como rectángulos, cuadrados o círculos, en un ritmo o patrón constante, repetitivo y uniforme; éstas formas son ubicadas en diagonal, circular o en curvas complejas, horizontales o verticales; en ocasiones, ocupan toda la superficie de la obra. El color es usado sin limitaciones, atado solamente al criterio funcional, variando de los más puros, a la gama de los grises, o el blanco y negro. Las áreas de color o tono son planas y con bordes agudos y definidos. La simetría es parte fundamental, ya que la diversidad de formas impediría el efecto perceptual. Es una simetría no clásica, ya que cada elemento es parte del todo, y no varios elementos secundarios al servicio de uno principal. Las características anteriormente nombradas, son, según Alfred H. Barr, Jr. (1952), la antítesis de la abstracción geométrica de Mondrian, que postulaba la utilización del rectángulo como forma única, sólo colores primarios y asimetría en cada obra. Para lograr las ilusiones ópticas se estudió y plasmó la teoría del color de Moholi Naguí, con sus contrastes cromáticos y relaciones de color. Además, se utilizan cambios de forma, tamaño o perspectivas en las que el ojo no se puede fijar. Los materiales utilizados son, el acrílico, la madera perfectamente cortada, el vidrio, el plástico o el metal, como superficies lisas y limpias, donde todo lo anteriormente nombrado, pueda ser incorporado al servicio de la ilusión óptica.  El movimiento se expandió, en los años 60, del área pictórica, a la gráfica, la moda y los textiles. 

Julio Le Parc es un artista argentino nacido en 1928, quien formó parte de los inicios del Op-Art, y continuó su desarrollo con el arte cinético, lumínico y conceptual. Desde su provincia natal, Mendoza, se dirigió a Buenos Aires, con su madre, para preparar, a los trece años, el ingreso a la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. En 1947 abandona la escuela, desilusionado del academicismo con el que se enseñaba allí, para estudiar el arte concreto y el espacialismo de Lucio Fontana. En 1958, obtiene una beca del Servicio Cultural de París, ciudad en la cual, se relaciona con los referentes del Op-Art, Vasarely, Vantongerloo y Francois Morellet, y la galerista Denise René. En 1960 funda el GRAV (Groupe de Recherche d’Art Visuel) junto a Hugo Demarco, F. García Miranda, Horacio García Rossi, F. Molnar, F. Morellet, S. Moyano, Servanes, F. Sobrino, J. Stein e Yvaral. Con ellos investiga los efectos visuales de la luz. Éste luego se disuelve. Le Parc continúa con su desarrollo artístico, recibe importantes premios por parte del Instituto Torcuato Di Tella, entre otros. Entre sus más importantes obras se encuentran Luz Continua, Inestabilidad, El Movimiento y Arte Eléctrico. 

En cuanto a sus consideraciones filosóficas, Le Parc, dice que el entorno artístico actual está muy influenciado por el mercado, por lo que el artista, para vender y hacer conocidas sus obras, debe tener un estilo individual y distintivo, que funcione en este entorno de aprovechamiento capitalista de la cultura. De esto es lo que se quiere distanciar, corriéndose de la idea de tener un estilo propio, por lo que es muchas veces criticado, postulando que sus obras, son el resultado de la investigación y el desarrollo de conceptos adquiridos en cada una, que luego formarán otras totalmente individuales. 

La obra óptica de Julio Le Parc, se divide, según él, en cinco momentos: Superficie, Superficie - Color, Modulación 1, Modulación 2 y Alquimias.

Superficie 

Sus primeras experiencias dentro del mundo óptico empezaron en 1958, como reacción a la obra que predominaba en el ambiente artístico, como la abstracción lírica, la cual se impregnaba de subjetividad y se alejaba del espectador. En París, junto a su compañero Sobrino, intentan erradicar toda representación de sensaciones, emociones o pensamientos del artista en la obra, eliminando la composición subjetiva. Es así, que toman como bases las obras blanco y negro de Vasarely, los textos de Mondrian, las obras de Albers y los generalismos del constructivismo; para generar un programa predeterminado con sistemas unitarios, del cual dependerían las formas y su relación en el plano, que, además, regularían toda la superficie del cuadro. El sistema unitario no tendría importancia por sí mismo, sino que solo sería utilizado, en función de otro, para lograr el control total del resultado en la superficie; y, además, cada uno dependiente del sistema en general. De está forma, no sería conveniente, que el artista intervenga artísticamente en el sistema del cuadro, cuando ya esté proyectado, porque rompería con la homogeneidad del resultado. Esto último, fue un punto de conflicto con Vasarely, ya que él decía que el artista tenía derecho de intervenir con el resultado uniforme de la obra, para que ésta denote la personalidad y el estilo del artista. Lo cual se puede contraponer, también, con la idea anteriormente propuesta en la filosofía de Le Parc, sobre el entorno artístico de la época que condicionaba la diferenciación de estilos.

En cuanto a la estética de las obras de esta etapa, utilizó formas geométricas simples que no generaban ninguna significación en la psiquis, neutras, y no reconocibles; las cuales formaban parte de un todo continuo que, por sí mismo, generaba ilusiones ópticas en el espectador. Los colores fueron en la gama de los grises, el blanco y el negro; ya que la intención de esta parte fue experimentar con las formas y sus efectos en la percepción.

Superficie - Color 

En 1959, comenzó a utilizar el color en las formas creadas en la etapa anterior. Dijo que las investigaciones desarrolladas, no fueron colorismo, ya que trató al color igual que a la forma. Usó todos los colores en una gama del amarillo al amarillo. Resultaron catorce colores puros de todas las variaciones posibles de las mezclas cromáticas. Luego, para combinarlos, generó desplazamientos horizontales, verticales y yuxtaposiciones en las formas. Así, surgieron otras cuatro gamas. Las relaciones entre las formas y el color, dieron diferentes variaciones de movimientos, multiplicidad de imágenes, transparencias, ondas, y volúmenes verticales. Aunque Le Parc redujo su gama de colores, respetó la idea fundamental del Op-Art, de no limitarse a los primarios, y experimentar con los colores que le plazcan al artista.

Sus plataformas fueron el cartón y la témpera, y el plástico transparente, con el que pudo desarrollar con mayor libertad, sus yuxtaposiciones de color y forma.

Modulación 1 

Aquí toma como base sus investigaciones sobre volúmenes de 1960, y la gama de 14 colores, que, combinados con las formas, generaban ondas y volúmenes virtuales. Así, generó, a diferencia de las Superficies, volúmenes bidimensionales, que contaban con las mismas características de movimiento e ilusión óptica del resto. Utiliza la gama de los grises en diferentes tonalidades, con la técnica del aerógrafo, con el cual pudo generar el efecto degradado, el claroscuro y la modulación de la superficie. Al igual que las Superficies son varios sistemas simples de organización y correlación de formas dependientes del mismo principio.

Modulación 2 

En esta etapa agrega color a los volúmenes creados en Modulación 1, pero trata de utilizar la menor cantidad posible de elementos, que además sean lo más anónimos posible, para que el interés de la obra, se sitúe en el intermedio entre el plano y el espectador. Los volúmenes se despegan aún más de la superficie gracias a las interacciones de las formas y el color. Marcando el camino hacia sus representaciones posteriores.

Alquimias 

En 1988, decide crear las Alquimias, las cuales consideró, una prolongación diferenciada de las Modulaciones. Éstas fueron creadas a partir de cuadros de 1957 y 1958 en Buenos Aires, y decenas de pequeños bocetos, que en repetición, generaron pequeños cuadros, que, a la vez, fueron ideas para otros cuadros más grandes. Esas primeras aproximaciones en Buenos Aires, fueron a su vez, los comienzos de sus instalaciones, Luminarias. De aquí que podemos asociar las imágenes de las Alquimias, a los movimientos de los haces de luz.

Conclusión 

Se ha analizado en profundidad la obra óptica de Julio le Parc, pasando por sus inicios en el mundo del arte, hasta sus últimos contactos con esta abstracción tan interesante a la vista. A partir del presente ensayo, se pudo conocer a un artista, muy compenetrado en producir una obra que llegue fácilmente al espectador, que sea entendida por él sin ningún simbolismo o preconcepto, y que además, genere vivencias individuales para el ojo de cada espectador en particular. Además, se consideran sus investigaciones sobre la percepción visual, y las consecuentes obras Op-Art, como los precursores de sus performances, esculturas, arte cinético y lumínico, posteriores.

En cuanto a la experiencia del autor de este ensayo, con el artista analizado y la vanguardia relacionada con su obra, se los encontró a ambos innovadores con respecto a las tendencias de su época, atractivos visual y perceptivamente, al igual que la metodología y las investigaciones que llevaron a tales obras.


“Jamás hablo de obras de arte, las llamo experiencias”. Julio Le Parc y el Op-Art (Segundo premio) fue publicado de la página 144 a página146 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

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