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El horror vacuí del Barroco y una artista latinoamericana (Primer premio)

Vacca, Sofía

Asignatura: Taller de Reflexión Artística III.

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº80

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXI Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XIX Escritos de estudiantes. Primer Cuatrimestre 2017

Año XIV, Vol. 80, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 258 páginas

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Resumen:

La gran mayoría de los artistas contemporáneos hacen una mirada hacia atrás, haciendo citas y referenciando a aquellos autores y movimientos que marcaron hitos en la historia del arte. Para el trabajo, se escogió analizar a la artista plástica contemporánea argentina, Dolores Mendieta, quien desde una primera instancia demuestra, en sus obras, una gran inclinación por una de las características utilizadas por el Barroco del siglo XVII el horror vacuí en español: miedo al vacío. 

Mendieta es una artista emergente del siglo XXI por lo que este trabajo va a indagar más profundamente sobre el barroco tanto en Europa Occidental como en América ya que debido al colonialismo también se dio en numerosas colonias de las potencias europeas y principalmente en Latinoamérica, y todo lo que conlleva al término horror vacuí que es la característica principal que comparte con la pintura de Dolores Mendieta la cual contiene mucho contraste de color, texturas y decoración.

Palabras clave: barroco - religión - pintura - arquitectura - exageración - decoración - horror vacuí - cultura - artista plástica.

Según lo leído e investigado a lo largo de este trabajo se puede decir que el barroco fue un período de la historia en la cultura occidental originado por una nueva forma de concebir el arte y que, partiendo desde diferentes contextos históricos y culturales, produjo obras en numerosos campos artísticos como la literatura, arquitectura, escultura, pintura, música, ópera, danza, teatro, entre otros.  Se manifestó principalmente en la Europa occidental, aunque debido al colonialismo también se dio en numerosas colonias de las potencias europeas, principalmente en Latinoamérica. Cronológicamente, abarcó todo el siglo XVII y principios del XVIII. Se suele situar entre el manierismo y el rococó, en una época caracterizada por fuertes disputas religiosas entre países católicos y protestantes, así como marcadas diferencias políticas entre los estados absolutistas y los parlamentarios, donde una burguesía que comienza a manifestarse empezaba a poner los cimientos del capitalismo. 

Como estilo artístico, el barroco surgió a principios del siglo XVII, desde donde se extendió hacia la mayor parte de Europa. Durante mucho tiempo (siglos XVIII y XIX) el término Barroco tuvo un sentido peyorativo, con el significado de recargado, engañoso, caprichoso, hasta que fue posteriormente revalorizado a finales del siglo XIX. “Se entiende por Barroco la evolución que sufre el arte renacentista, que culmina el siglo XVII cuando las obras de arte se recargan con adornos superfluos y los temas se centran en el desengaño y el pesimismo”. (Milán Ana, 2010)

El siglo XVII describe un movimiento de negatividad, de falta de fe en los ideales del Imperio, de crisis ideológica, de frustración y de desequilibrio. Todo lo cual –como suele suceder en el barroco– no se manifestará de un modo claro, sino mediante una traslación al nivel de lo simbólico, al de la caracterización indirecta o al de la alusión metonímica. (Siles, 2006)

El barroco es la continuación al manierismo italiano que prevalece durante la primera mitad del siglo XVI. Si el manierismo comienza a usar los cánones clásicos, el barroco que le sucede es reconocido como uno de los estilos artísticos más complejos que abandona toda aquella serenidad clásica y comienza a manifestar en sus obras la agitación y el movimiento de todos los sentidos. Por esta simple razón, al arte barroco se le considerará una tendencia de ostentación y exageración. Tal como se menciona en el libro Los Siglos del Barroco escrito por Belda Cristóbal Navarro: 

El desarrollo de la arquitectura barroca en España ha de ser contemplado como una pervivencia de las corrientes decorativas exponentes de una desenfrenada ornamentación, ornamentación que se ha considerado en ocasiones, una suerte de “invariente” nacional por cuanto reaparecía cíclicamente en nuestra arquitectura desde sus más remotos orígenes. (1997)

Los motivos del surgimiento de esta nueva manifestación se dieron por varios factores, especialmente relacionados con el mayor exponente de la iglesia católica: el Vaticano. Éste se encontraba bajo duras críticas por parte de diversos sectores que cuestionaban sus actos de corrupción, la reforma protestante estaba haciéndose sentir, cuestionando a la iglesia católica con la existencia de la virginidad de María y la autoridad del Papa, factores que debilitaban profundamente el poder del clero.  El barroco estuvo fuertemente influenciado por la reacción de la Iglesia católica europea frente al movimiento llamado Reforma Protestante, que intentó provocar un cambio profundo y generalizado en los usos y costumbres de la Iglesia católica. La Europa de los siglos XV y XVI se encontraba en medio de la turbulencia política y religiosa provocada por la reforma protestante y la contrarreforma católica y al mismo tiempo entre una estética renacentista y el surgimiento del estilo barroco que se empezó a expresar en fachadas de piedra y retablos dorados recargados con diversos elementos decorativos que exaltaban la presencia de Dios a través de imágenes realistas y efectos ópticos.  Como se menciona en libro El Barroco escrito por Fernando Checa y J. Miguel Morán: “En paralelo con otras manifestaciones internacionales, utiliza la acumulación decorativa para insistir en un concepto de lo religioso en el que la propaganda de la fe católica se impone a través de las ideas de acumulación y sobrecarga retórica”. (2001). 

El arte barroco fue utilizado por la Iglesia como propaganda de la Fe, y nada mejor para eso que poner énfasis en la utilización de recursos que pudieran conmover, persuadir, convencer y comunicar su mensaje. Así, el barroco fue emergiendo del estático y clásico renacimiento, transformándose en ese estilo dinámico y sugestivo, que expresaba el dolor y sufrimiento en una escultura de un Cristo sangrante, el éxtasis de los santos, por medio del dinamismo de las líneas, la sensación de sin fin, y la desmaterialización del espacio, a causa de la exuberancia decorativa.  La expresión latina horror vacuí significa miedo al vacío. Se utiliza en la historia del arte, especialmente en crítica de la pintura, para describir el relleno de todo espacio vacío en una obra de arte con algún tipo de diseño o imagen. El horror vacuí es característico de la estética del barroco el cual para superar el pesimismo y el desengaño, el hombre buscó el deseo de goce y la idealización de la vida a través de la exageración y la abundancia. “El barroco americano se cumple, como en ningún otro, la cualidad barroca de lo excesivo, el derroche, el gasto por el gasto de manera inmejorable”. (Checa y Morán, 2001)  Dolores Mendieta es una artista plástica contemporánea de la ciudad de Buenos Aires, Argentina que nació en el año 1977. Es Profesora Nacional de Pintura egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Complementó su formación en el Instituto Universitario Nacional del Arte recibiéndose además de Profesora de Artes en Artes Visuales y Licenciada en Artes Visuales con mención en Pintura. 

Actualmente vive en un pequeño de Traslasierra, Córdoba, llamado San Javier. Allí tiene su casa-taller abierta al público, donde se la puede ver pintar, vender y exhibir sus obras. Además, es profesora en la Escuela Superior de Bellas Artes “Luis Tessandori” de Villa Dolores, Córdoba, Argentina.  Su actividad básica es la pintura de caballete, pero su versatilidad la manifiesta en la diversidad de técnicas en la que indaga, llegando al objeto. También ha realizado ilustraciones de CD, gráficas y murales. 

Viene desarrollando su obra ininterrumpidamente desde hace 16 años, donde manifiesta una constante indagación sobre la identidad latinoamericana, el realismo social, el realismo mágico y últimamente incursiona en una simbología personal relativa a los mundos sagrados. No contiene un estilo específico ya que tiene muchas series de pinturas. Aún así, este trabajo se va a enfocar en sus series de pinturas específica llamada: Cosmogonías y Sikuriadas. Esta serie nace a partir de investigaciones realizadas por Mendieta acerca de la fiesta patronal de la Virgen del Abra de Punta Corral de Tilcara, pueblo de la Quebrada de Humahuaca, provincia de Jujuy. Esta festividad es una de las más importantes del pueblo y también de la región. En ella se pueden ver aspectos esenciales de la religiosidad popular andina, que más allá de sus particularidades locales, se une espiritual y visualmente con el resto de los andes latinoamericanos.  Como hemos hablado anteriormente, el barroco abandona la serenidad clásica para expresar un mundo en movimiento y agitación de los sentidos. Por tanto, la tendencia del barroco es a la exageración y la ostentación, el horror vacuí. Con la llegada de los conquistadores españoles a América, una nueva cultura se impuso sobre los pueblos originarios. El arte fue uno de los elementos principales introducidos por los ibéricos, usado como el arma más efectiva para lograr la conversión de miles de indígenas al cristianismo. 

Según Fernando Checa y J. Miguel Morán (2001):