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Conductismo y Constructivismo. Paradigmas educativos y su representación en las caricaturas

Ramirez, Luciana

(Diseño de Interiores)

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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“Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”. (Franklin)

Mirar dibujos animados, caricaturas o leer historietas parecen ser actividades dedicadas simplemente a entretener a quienes los disfrutan en su tiempo de ocio. Sin embargo, sus autores utilizan en muchas ocasiones recursos como la representación ridiculizada de la realidad, la ironía o la mirada crítica para brindar al público una postura sobre ciertos temas de actualidad o para posibilitar una reflexión sobre teorías de diversos campos, acontecimientos históricos o situaciones de costumbre o tradición social. 
El caso de los dibujos animados Los Simpsons y la historieta Mafalda representan un ejemplo válido de considerar bajo este análisis, ya que aun situándose en contextos y espacios temporales distintos, sus autores lograron a través de los personajes ofrecer una mirada crítica de la realidad. 
En este ensayo se pone énfasis en la relación que ambos establecen con la educación, especialmente con los tipos de métodos de aprendizaje: el modelo conductista y el modelo constructivista. 
Estos modelos fueron seleccionados ya que ambos se encuentran vigentes en los paradigmas educativos actuales. El conductismo en menor medida, ya que concibe a la educación de forma despersonalizada y como el resultado de un proceso de estímulo–respuesta. Sin embargo, la organización de contenidos en unidades y la planificación de actividades que requieren una respuesta, son prácticas que se desprenden de esta teoría y que aún se utilizan. Por otra parte, el constructivismo, con mayor vigencia, entiende que el aprendizaje se construye a través de la resignificación de los saberes. Cuando se invita a la reflexión hay lugar para el debate y el rol del docente es de guía y mediador para permitir que el conocimiento sea perdurable y significativo, se evidencia la presencia de prácticas constructivistas. 
El conductismo es una de las teorías del aprendizaje que más ha perdurado. Su creador, el psicólogo John B. Watson, basándose en los estudios de Pavlov sobre estímulos condicionados, elaboró esta filosofía especial de la psicología como ciencia del comportamiento. Centró su objeto de estudio en la conducta, entendiendo a los procesos cognitivos (en los que interviene la mente) como propiedades de la propia conducta en función. 
En su manifiesto de 1913, Watson explica “la psicología, tal como el conductista la ve, es una rama puramente objetiva y experimental de las ciencias naturales. Su objetivo teórico es la predicción y el control de la conducta”. 
Siguiendo esta teoría, surge en Estados Unidos el concepto de condicionamiento operante, propuesto por Skinner, en el cual se plantea un tipo de aprendizaje asociativo en el que las conductas se desarrollan a partir de las consecuencias que generan, diferenciándola del condicionamiento clásico que se basa en los estímulos previos. 
Bajo el modelo conductista, se entiende al proceso educativo como la obtención de un resultado deseado a partir de un estímulo específico. El docente es la figura máxima del conocimiento, situándose por encima del alumno, quien ocupa un rol pasivo como mero receptor de la información. 
El docente es quien posee la información y es capaz de impartirla. Buscará a través de distintos estímulos condicionar el comportamiento de sus estudiantes, logrando la respuesta que él desea. Por ejemplo, ante una pregunta que realiza para un examen, espera que el alumno responda lo que él brindó previamente como información válida, siendo la mejor respuesta la que de memoria pueda reproducir el contenido. “Una proposición es verdad en la medida en que con su ayuda el oyente responde eficazmente a la situación que describe”. (Skinner, 1974, p. 235). 
Según el condicionamiento operante propuesto por Skinner, ante un comportamiento deseado o no por parte de un alumno, el docente puede establecer como consecuencia un premio o castigo (refuerzo positivo o refuerzo negativo), que llevarán al alumno a repetir o no esas conductas. 
La serie de dibujos animados Los Simpsons, creada en 1989 por Matt Groening, presenta en diversas ocasiones críticas irónicas al modelo conductista. No es casualidad que el director de la Escuela Primaria de Springfield sea Seymour Skinner, en una especie de no homenaje a quien desarrollara la teoría operante o instrumental. 
De cuestionados métodos y escasos resultados, esta escuela considera al aprendizaje por castigo como algo influyente en la conducta. Así queda demostrado en los numerosos capítulos en que los estudiantes son enviados al cuarto de detención (que en oportunidades se ve sobrepasada su capacidad) como consecuencia de algún mal comportamiento. 
También se observa esto en el capítulo Lucha educativa de la sexta temporada, en el que ciudadanos comunes deben ocupar el rol de docentes frente a una protesta gremial de éstos. Gaspar, un personaje mayor, se presenta a su clase dando una serie de consignas que si los alumnos no cumplen se verán castigados por la tabla (el personaje se presenta con una tabla de madera en las manos). “Si hablan fuera de turno, hay tabla. Si miran por la ventana, hay tabla”, aclama Gaspar. Esta es la relación que según el condicionamiento operante de Skinner se establece como consecuencia frente a un comportamiento no deseado (refuerzo negativo), para lograr modificar la conducta del individuo. 
En el capítulo nombrado Vocaciones separadas, perteneciente a la tercera temporada de la serie (1992) los alumnos realizan tests vocacionales, corregidos por medio de una computadora. Lisa se ve decepcionada porque su test arroja como resultado que en un futuro será ama de casa. Esta alumna, que siempre fue ejemplar, asume un rol de rebelde y ante una pregunta que realiza su maestra, contesta “no lo sé”. La maestra rápidamente asevera que “si hubieses hecho tu tarea sabrías la respuesta”. Sin embargo la docente para poder contestarla, debe fijarse en el libro de respuestas (dos veces ya que la primera vez lo hace en forma incorrecta). 
Esta situación genera en la pequeña Lisa la sensación de que los docentes no son nada sin su libro de respuestas Edición del Maestro y decide robar los de todas las clases. Enseguida se genera entre los docentes una situación de caos, con reflexiones tales como “declarar el estado de emergencia” o consultar si “alguien sabe las tablas de multiplicar”. 
Además de presentar una crítica al bajo nivel de formación de los docentes y al sistema educativo, el ejemplo da cuenta de una crítica explicita al modelo conductista ya que los docentes sin su libro no pueden evaluar a todos los alumnos de la misma manera, con el mismo instrumento y con las mismas pautas establecidas para calificarlos. La falta del estímulo (información que contiene el libro) no permite evaluar la conducta del alumno. Asimismo la falta de respuestas (otorgadas también por el libro) no permite premiar o castigar a quienes contestan de forma acertada o equivocada. Es decir, se anula la capacidad de reflexión como forma de aprendizaje. En el capítulo 16 de la cuarta temporada, llamado La promesa, se hace referencia a los experimentos realizados por los padres del conductismo, Watson (experimento del pequeño Albert) y Skinner (experimento la caja de Skinner). En este capítulo Lisa debe hacer un trabajo para la feria de ciencias y decide demostrar a través de tres diferentes comprobaciones que su hermano Bart es menos inteligente que un hámster. Realiza demostraciones como colocar comida al hámster en un sector alto y ver cómo éste lo resuelve de forma satisfactoria. Hace lo mismo con su hermano y comprueba que casi sufre un accidente por colgarse para buscar la comida. Luego coloca electricidad a un alimento, el hámster intenta conseguirlo una vez y ante el estímulo eléctrico no vuelve a intentarlo. Bart en cambio lo hace repetidas veces sin aprender la lección. 
La figura de Bart representa en este capítulo la antítesis de la teoría estímulo–respuesta de Skinner. No es casualidad tampoco que el pequeño sea el principal problema en reiteradas ocasiones para el director de la primaria. Se observa además cómo luego de experimentar varios estímulos negativos al intentar alcanzar la comida, Bart entra en un estado de pánico cuando su madre le pide que busque esa misma comida, aunque ésta no tiene ningún problema. Es la misma situación que se describe en el experimento de Watson en el que el pequeño Albert termina teniendo pánico a cualquier objeto blanco o con pelos, luego de ser asustado con sonidos fuertes al mismo tiempo que se le acercaba un ratón blanco. 
Si Watson y Skinner creían que el ser humano no nace, se hace y que por medio de la utilización de premios o castigos se puede moldear la personalidad de un individuo, este capítulo se encarga a través de la ironía de poner en jaque esa afirmación. En una contextualización espacial y temporal distintas, la historieta Mafalda también ha hecho eco de las teorías conductistas. Esta caricatura, creada por el humorista gráfico Quino en 1964, supo retratar con una mirada crítica diversos temas como la familia, la sociedad, el mundo y por supuesto la educación. 
Si bien son numerosos los ejemplos, los temas que Mafalda critica respecto de la educación son: la escuela, el significado de la educación y la metodología del aprendizaje. T
al es así que en uno de sus dibujos, Quino presenta a la maestra al frente de la clase, ubicada sobre una tarima y todos sus alumnos ordenados en fila en un nivel inferior. El profesor se erige así como fuente única de la información y su público adopta un rol pasivo. 
En otra tira, Mafalda y su amiga Susanita entablan un diálogo en base a frases que en la escuela son utilizadas como disparadores para el aprendizaje de la lectura y la escritura. A partir de la frase “Mi mama amasa” inician una conversación sin sentido, que termina con una reflexión de Mafalda acerca de que lo bueno de esos estímulos que reciben en la escuela es que traen como consecuencia el poder conversar a un nivel literario. Puede entenderse que esos estímulos hacia los alumnos, aislados de situaciones reflexivas o que involucren un proceso de creatividad, pueden llevar a respuestas que luego no sean de utilidad. Es decir, repetir la frase sin que esta pase por un proceso de resignificación, podría entenderse como una consecuencia no deseada. 
Respecto de la metodología, Mafalda simplemente presenta en uno de sus dibujos una soga con la que mide el diámetro de su cabeza y reflexiona “cabrá aquí todo lo que en la escuela me van a meter en la cabeza”. Nuevamente se representa al alumno como una tábula rasa, que llega a un sistema educativo sin ningún conocimiento previo y en el cual es el docente la figura central del proceso de aprendizaje, que centralizando la autoridad y las decisiones, va a lograr obtener de sus alumnos las respuestas deseadas. 
Los modelos de aprendizaje no son elementos estáticos que perduran inamovibles, sino que junto a la dinámica de los cambios sociales, también se modifican, evolucionan, algunos se descartan y surgen otros nuevos que intentan responder las demandas de las sociedades. Diversos autores critican además los modelos establecidos y estudian nuevas teorías que van a dar como resultados nuevos paradigmas. 
Es el caso de Piaget quien introduce la teoría del conocimiento constructivista, a partir de la cual se desprende este nuevo paradigma del constructivismo educativo. A diferencia del conductismo, entiende a los estudiantes como personas que tienen conocimientos previos y que van a asimilar ese nuevo aprendizaje en base a la reestructuración de sus estructuras cognitivas. Es decir, llegan con información previa y reciben nuevas instrucciones, que van a dar como resultado un nuevo aprendizaje. Cuando el alumno logra explicar el nuevo conocimiento adquirido es cuando el docente está seguro que ha aprendido. 
Lev Vygotski agrega a la teoría constructivista el enfoque sociocultural, planteando el concepto de aprendizaje guiado, como posibilidad de adquirir conocimientos con personas hábiles en ciertos aspectos, que sirven como guías en el aprendizaje. 
En este modelo el docente no es la autoridad máxima, sino que es un profesional que investiga reflexionando sobre su práctica. El error es admitido además como parte del proceso de aprendizaje, ya que la enseñanza no es una simple transmisión de conocimientos, sino que se acompaña a los alumnos a que construyan su propio saber. 
Como antes fue analizado el conductismo a través de la crítica realizada en la serie Los Simpsons y la historieta Mafalda, realizando un análisis exhaustivo puede observarse que los personajes principales femeninos de ambas caricaturas presentan una mirada constructivista. A pesar de estar situadas en un contexto educativo enmarcado por el conductismo, tanto Lisa Simpson como Mafalda se destacan por desplegar discursos y actitudes autónomas, creativas y reflexivas, propias del rol del estudiante constructivista. 
Por ejemplo puede citarse el capítulo El sustituto de Lisa de la segunda temporada, donde ingresa por una suplencia a la escuela de Springfield el profesor Sr. Bergtrom. Lisa, siempre crítica de los métodos de aprendizaje utilizados en su escuela, parece por primera vez sentirse a gusto con este nuevo docente quien utiliza métodos alternativos de enseñanza. Ella es alentada a confiar en sí misma y a buscar su verdadera vocación, mostrando al docente como un guía en el proceso de aprendizaje. 
Dentro de la historieta Mafalda sirve como ejemplo la tira en la que la maestra enseña a sus alumnos con métodos tradicionales de repetición con la frase “Mi mamá me mima, mi mamá me ama”. A lo cual rápidamente Mafalda responde “La felicito, Señorita veo que tiene una mamá excelente. Y ahora, por favor enséñenos cosas realmente importantes”. Puede observarse aquí cómo Mafalda reclama a sus maestros la aplicación de principios troncales del constructivismo en los que según David Ausubel, el aprendizaje adquiere significado si se relaciona con el conocimiento previo.

Conclusión 
Luego del análisis de estos dos paradigmas del aprendizaje, resulta interesante destacar cómo las características de cada uno, si bien fueron desarrolladas en contextos distintos y tuvieron su momento de auge, se encuentran presentes en el sistema educativo pasado y presente. 
Tal es así que los dibujos animados o historietas, al referirse a las problemáticas educativas toman los conceptos principales de estos modelos. Y si bien Mafalda es creada en los años 60 y Los Simpsons en los años 80, la crítica que ambos realizan puede situarse con total vigencia en la actualidad.
Tanto uno como el otro demuestran que además de entretener en momentos de ocio y dependiendo de quién, cómo y cuándo los mire o lea, dejan una conclusión o resultado diferente ya que sus autores además de recrear a su audiencia buscan dejar su sello y una reflexión.

Referencias bibliográficas 
El conductismo (s.f) Disponible en: http://www.e-torredebabel.com/Psicologìa/Vocabulario/Conductismo.htm 
La Psicología del aprendizaje del Enfoque constructivista (s.f) Disponible en: http://www.tochtli.fisica.uson.mx/educacion/la_psicolog%C3%ADa_de_aprendizaje_del.htm 
Material de Cátedra. Pedagogía del Diseño y la Comunicación 1. Universidad de Palermo, 2016. 
Modelo constructivista (s.f) Disponible en: http://modelospedagogicos.webnode.com.co/modelo-constructivista/ 
Qué es la psicología conductista (s.f) Disponible en: http:// profesionalesensaludmental.blogspot.com.ar/2012/12/ conductismo.html 
Quino (Lavado, Joaquín Salvador) (2007) Toda Mafalda. Buenos Aires: Ediciones de la Flor, 2007. 
Rosas Diaz, R., Sebastián Balmaceda, C. (2008) Piaget, Vigotsky y Maturana: Constructivismo a tres voces. Buenos Aires, Aiqué Grupo Editor. 
Suarez, M. L. (2011). La representación de la educación en Mafalda. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires. 
Skinner, B. F. (1974). About Behaviorism. New York: Knopf. 
Watson, J. B. (1913). Psychology as the behaviorist views it.

Resumen: Los dibujos animados, caricaturas e historietas esconden detrás de sus historias y personajes miradas críticas de la realidad. Logran, a través de recursos como la ironía o la ridiculización, hacer que su público reflexione sobre diversas temáticas.
Tomando los dibujos animados Los Simpsons y la historieta Mafalda como guía, el presente ensayo repasa la relación existente entre ambos y la educación. Particularmente citando ejemplos de cómo representan a las teorías del aprendizaje que se encuentran vigentes en la actualidad, el conductismo y el constructivismo.

Palabras clave: constructivismo – conductismo – educación - teorías del aprendizaje – caricaturas – cultura – Watson - Skinner.

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación I, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por el profesor Carlos Caram. Año 2016.


Conductismo y Constructivismo. Paradigmas educativos y su representación en las caricaturas fue publicado de la página 31 a página33 en Escritos en la Facultad Nº136

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