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Saber para enseñar

Chavez Quintero, María Adelaida

(Licenciatura en Publicidad)

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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"La planificación de la enseñanza es indispensable, ninguna
sociedad moderna podrá, de hora en adelante, escapar a la
necesidad de planificar una inversión de esta importancia."
(Juif y legrand1988, p. 356).

Durante el siglo XXI el mundo se ha visto expuesto a un constante cambio que implica estar a la vanguardia de aquello que profesionalmente concierne a cada una de las personas, un proceso de cambio donde dentro de las distintas áreas de trabajo se generan herramientas, técnica y métodos que se adecuan a cada una de las personas dependiendo de múltiples factores. En dirección al área de la pedagogía esta también ha implementado y desarrollado múltiples acciones encaminadas a mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje siendo necesario conocer los aspectos básicos que intervienen a lo largo de esta práctica para poder desempeñarla.
La educación es un proceso vital que las personas requieren para poder interactuar con la sociedad, vivir y hacer parte del mundo actual, que ha evolucionado a través del tiempo y transformado acomodándose así al nivel y capacidad de cada persona para aprender. La pedagogía, que pone en práctica los diversos métodos y técnicas de enseñanza ya no es solo un discurso si no que también comprende un aspecto práctico fundamental para dicho proceso. Teniendo en cuenta esto, puede decirse que la pedagogía es la reflexión activa sobre la educación y si no existiese, el mismo entorno y la realidad exigirían crearla.
El docente en su tarea de enseñar tiene la obligación de planificar previamente, de generar una acción de reflexión que sus estudiantes realicen constantemente, sevale de todo el material que sea necesario para mejorar el proceso de enseñanza y facilitárselo a sus estudiantes. Por otro lado el estudiante en su tarea de aprender debe dejarse guiar dándose cuenta de proceso evolutivo a través del cual se evidencia lo aprendido y además sabiendo que para que dicho asunto se lleve a cabo hay que atravesar los cuatro estadios evolutivos que atraviesan las personas desde su nacimiento. 
Piaget menciona que desde el nacimiento el ser humano está recibiendo información, transformándola y convirtiéndose así en aprendizaje, que cada edad incorpora un estadio que puede ser sensacional, pre-operacional, operacional y operacional formal: el primero comprende una edad de cero a dos años en donde la persona aprende e incorpora las sensaciones durante su desarrollo, el segundo responde a como se empiezan a evidenciar aquellos aspectos sensacionales aprendidos en la primera etapa, el tercero responde a la capacidad de poner en práctica lo aprendido en las dos etapas anteriores y finalmente la ultima es cuando la persona ha naturalizado aquello que ya aprendió y se desenvuelve con normalidad. 
Ahora bien, teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente y asumiendo que a determinada edad la persona tiene incorporada la capacidad de aprender se evidencia que siendo la pedagogía una reflexión sobre la educación está en mucho de los entes educativos como universidades, escuelas, institutos entre otros, dejándose de lado, el nivel de enseñanza ha descendido en un gran porcentaje y aun en la actualidad en Argentina donde la educación es gratuita muchos no asisten a la escuela y si lo hacen es una cuestión de mera obligación, por ende no aprenden lo que deberían. 
Los miembros que forman parte de un modelo educativo en pro de la enseñanza están en la obligación de generar acciones prácticas y mejorar sus métodos (Velásquez p. 2) que la reflexión y la sistematización no lleguen tardíamente con respecto al hecho educativo, que la educación sea constituida desde la práctica y la reflexión, la educación puede o no darse conscientemente mientras que la pedagogía como la reflexión siempre es en conciencia sobre él, pues la práctica alimenta a la teoría y la teoría debe volverse sobre la práctica para enriquecerla. 
Sánchez (2009) dice que la pedagogía es el punto a partir del cual se puede reflexionar, criticar y transformar la educación y se articula no solo desde la teoría sino desde la práctica también, que el proceso es constructivo y debe ser retroalimentado poniendo en manifiesto el proceso de aprendizaje de los alumnos que previamente fue conformado en base a estrategias que se adecuen a cada área y proceso de enseñanza. A partir del momento en el que alumno y docente son conscientes del proceso educativo y evolutivo que se está llevando a cabo debe considerarse un método el cual permita evidenciar tal desarrollo. Para ello se cuenta con una infinidad de métodos evaluativos pertinentes que miden de forma cualitativa y cuantitativa los aspectos en los cuales es necesario enfocarse más y trabajar como mayor énfasis. Tanto el conductismo como el constructivismo aportan herramientas de evaluación válidas para cada caso. En el primero, el aprendizaje se expresa a través de cambios en el comportamiento del alumno debido a la asociación entre estímulo- respuesta y el segundo está relacionado con la creación y construcción de significados a partir de experiencias individuales del alumno. Para el conductismo, el aprendizaje se determinará de acuerdo con el orden en los estímulos, la oportunidad y pertinencia del refuerzo y la segmentación de la información. Por su parte, para el cognitivismo lo importante en términos del aprendizaje, se centra en la eficacia y pertinencia de las estrategias instruccionales, la optimización del procesamiento de la información al procurar que tanto la instrucción como los contenidos educativos fluyan adecuadamente por los canales receptores y sean almacenados y recuperados con eficiencia en la memoria del alumno. Como dice Stenhouse (1984), "para evaluar hay que comprender. Cabe afirmar que las evaluaciones convencionales del tipo objetivo no van destinadas a comprender el proceso educativo. Lo tratan en términos de éxito y de fracaso". En su opinión, el profesor debería ser un crítico no un simple calificador, debe facilitar el aprendizaje y no complejizarlo. Actuando como crítico y no sólo como calificador, la valiosa actividad desarrollada por el profesor y los estudiantes, tiene en sí niveles y criterios inminentes. La tarea de apreciación consiste en perfeccionar la capacidad, por parte de los estudiantes, para trabajar según dichos criterios, mediante una reacción crítica respecto al trabajo realizado. En este sentido, la evaluación viene a ser la enseñanza de la autoevaluación. Ahora bien, observando la pedagogía como proceso se ponen en manifiesto las barreras que dificultan el aprendizaje, esto proviene de diversos factores que pueden ser interno y externos. Internos como aquellos que están relacionados con dificultades fisiológicas, discapacidades cognitivas y motrices, entonces es aquí donde el docente debe esforzarse un poco más para convertir dichas dificultades en ventajas y no en problemas que a futuro reflejen un mal proceso de enseñanza. Por parte del docente tener confusión o desconocimiento de lo que se pretende en su curso o bien, desconocer las relaciones de su programa con la totalidad del plan de estudios, dominar insuficientemente el conocimiento de la disciplina que imparte, estar desinteresado en los alumnos o en la docencia, desconocer técnicas de enseñanza adecuadas, no seleccionar y utilizar materiales didácticos para facilitar el aprendizaje de los alumnos entre mucho otros son disparadores para darse cuenta que hay factores externos que impiden el próspero aprendizaje. Al llegar a este punto es claro que ambos procesos, enseñanza y aprendizaje están forjados a partir de la superación de obstáculos, falencias y dificultades, momentos en los cuales se esclarece no solo el aprendizaje conceptual si no también personal, donde los alumnos y el docente están en capacidades de construir nuevas respuestas y adaptarlas a los cambios que se presentan durante el proceso siendo este constructivo. 
Jean Piaget en sus múltiples investigaciones acerca de cómo generar un modelo de pedagogía toma como referencia el constructivismo, en base a esto habla de generación conocimiento como un proceso en construcción que depende de la realidad, el contexto, la cultura, entre otros aspectos, lo cual para el siglo XXI es bastante funcional. La sociedad actual como se mencionó al inicio de este texto marca un cambio constante y progresivo, cambio que desde la pedagogía y el modelo constructivista acompaña al alumno; sin embargo, a su vez el modelo conductista también genera un molde ideal basado en la teoría de los estímulos y las respuestas donde se observa que a partir de la conducta, mediante el impulso de ciertas actividades, medios, estímulos y refuerzos la persona aprende satisfactoriamente. Si bien ambos modelos son válidos la pedagogía enmarca las diferencias de cada uno en cuanto a los resultados obtenidos y es así como, el docente logra directa o indirectamente adoptar un método que se acomode y funcione lo mejor posible para sus estudiantes.

Conclusiones 
A modo de conclusión cabe señalar que ningún modelo pedagógico es más o menos válido que otro, pues como se mencionó a lo largo del texto lo que se busca es adaptar el modelo más idóneo para cada caso haciéndolos a todos funcionales y válidos.
El proceso de enseñanza y aprendizaje debe ser retroalimentando de lo contrario no se puede ser consciente de la evolución y el avance que tienen los estudiantes, así mismo debe ser evaluado, previamente planificado e incorporado. Es un proceso de vital importancia que requiere una inversión en tiempo y predisposición tanto del docente para enseñar como del alumno para aprender. La pedagogía enmarca mucho más allá que la mera actividad de enseñar, pues lo aprendido se pone en práctica básicamente en todos los contextos de la vida diaria haciendo que la persona pueda vivir en sociedad adaptándose a la misma.
La pedagogía invita a reflexionar, a autoevaluarse a transmitir estímulos óptimos a los que el alumno pueda responder, a que la enseñanza individualizada es una ganancia importante, desde la perspectiva que permite a cada alumno ensayar y practicar su respuesta hasta perfeccionarla, sin que tenga que adelantarse ni retrasarse a sus propias habilidades y competencias, pero que así mismo la enseñanza colectiva permite aprender de los demás. Finalmente que el docente debe capacitarse antes de ejercer esta práctica, pues si el docente falla es en el alumno en quien se ve reflejado.

Referencias bibliográficas 
Juif,P. y Legrand, L. (1998). Didáctica y renovación pedagógica. Madrid: Morata. 
Sánchez, A. (2009). Pedagogía para el docente. Colombia: Bucaramanga. 
Stenhouse, L. (1998). Investigación y Desarrollo del Currí- culum. Madrid: Morata. 
Velázquez, (2012). Isabel, una aproximación al mapa disciplinar de la pedagogía. Argentina: Universidad Nacional de Santiago del Estero

Resumen: El siguiente texto trata de poner en manifiesto que para aprender y enseñar se deben tener en claro algunos aspectos básicos de la materia durante el proceso. Dicho proceso implica la incorporación de herramientas y métodos diversos para que la tarea se lleve a cabo con éxito. Bien se sabe que todo proceso tiene barreras que dificultan la prospera realización del trabajo y en base a eso el texto habla sobre cuales son algunos de esos obstáculos que actualmente tanto el docente como el alumno se ven enfrentaos a superar para lograr aprender y enseñar satisfactoriamente.

Palabras clave: método de aprendizaje – enseñanza – aprendizaje – evaluación – retroalimentación – proceso de enseñanza.

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación II, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por el profesor Carlos Caram. Año 2016.


Saber para enseñar fue publicado de la página 43 a página45 en Escritos en la Facultad Nº136

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