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Evaluación formativa: la evaluación como momento de aprendizaje

Molina, Rodrigo José

(Diseño Industrial)

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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Permanentemente se entiende como proceso de aprendizaje la relación que se forma entre el alumno y el maestro, el estudiante aprende de su profesor durante el trascurso de la clase y alcanza un conocimiento nuevo cuando es capaz de entender lo que se le explica, pero además de la relación cotidiana que se manifiesta, hoy en día es posible destacar un momento de aprendizaje diferente, un aprendizaje constructivo que se genera de la interacción entre individuos que se relacionan y se encuentran a la par, denominada la zona de desarrollo próximo. (Vygotsky, 1931). La concepción de un modelo constructivista se basa en la entrega de herramientas que al estudiante le permitan crear sus propios elementos para resolver un problema y que de esta manera, el proceso de enseñanza y aprendizaje sea dinámico. Es fundamental que el estudiante deba hacer la construcción de su propio conocimiento y el maestro sea el encargado de guiar al estudiante en el camino del aprendizaje. 

Piaget (1964) explica que la buena pedagogía debe enfrentar al alumno a situaciones en las que experimente, probar cosas para ver qué pasa, manejar objetos, manejar símbolos, plantear interrogantes, buscar sus propias respuestas, reconciliando lo que encuentra en una ocasión con lo que encuentra en otra, comparando sus logros con los de otros. El docente y los alumnos establecen un marco de relación social del que también surgirá una dinámica de clase en la que se desarrollan los procesos de enseñanza y aprendizaje, se tiene que establecer una buena relación afectiva pero a la vez preocuparse por el contenido. El estudiante será el encargado de desarrollar sus propias metas, el docente generará la comprensión, entrenando y sugiriendo, para luego recopilar las conclusiones obtenidas. Ambos son colaboradores dando más valor al conjunto de experiencias adquiridas que no solo se vuelcan en un examen, sino que lo hace una etapa más de aprendizaje. 
En la evaluación se deben plantear problemas reales y significativos que generen conflicto, o más bien un debate, entonces el alumno aprende a través de errores, aciertos y experiencias, es lo que lo convierte en un aprendizaje más realista, aprendiendo a través del descubrimiento. Es importante que el alumno sea responsable para tratar con el medio y el docente capaz de motivarlo y captar su interés para que el alumno sea activo. Para poder evaluar primero es necesario conocer cuáles son todos los factores que intervienen en este proceso, generalmente la evaluación es dirigida sólo hacia los alumnos y ésta debe ser formativa, es decir, intervenir para mejorar. La evaluación formativa deja ver el progreso de los estudiantes a través de los aprendizajes propuestos, mejorando el proceso de enseñanza aprendizaje en curso por parte del docente, basándose en las necesidades de cada estudiante. Perrenoud aclara que “es formativa toda evaluación que ayuda al alumno a aprender y a desarrollarse. Dicho de otro modo… la evaluación formativa se define por sus efectos de regulación del proceso de aprendizaje”. (2008, p.135). El fin es ayudar al estudiante a comprender mejor los contenidos y objetivos. Existen diferentes estrategias que facilitan un proceso formativo, el docente debe detallar y comunicar los criterios y objetivos de evaluación, debe reflexionar respecto a la calidad de la propia evaluación efectuada, sólo así podrá perfeccionar su práctica y garantizar el aprendizaje de sus alumnos. Por otro lado revisar los contenidos también ayuda a mejorar el aprendizaje ya que siempre surgen temas nuevos a dar o temas quizás, más relevantes para esa clase en particular en donde luego se puede intervenir y debatir, son opciones que ayudan a afianzar los conocimientos de los alumnos. Debe considerar también que en el proceso de la cursada, el resultado de las evaluaciones debe ser personal, no tiene que generar competitividad entre compañeros, por lo que es preferible no evaluar con notas numéricas que encasillen y sean la equivalencia al aprendizaje de cada alumno. Entonces el docente debe disponer de los medios para la educación en el discurso pedagógico, utilizando un lenguaje vivo para hablarle al alumno, cuando se habla de lenguaje, se debe dominar el lenguaje oral como también el lenguaje escrito y este debe hacer posible la comunicación, debe conocer el desarrollo de los procesos de aprendizaje tanto en la teoría como en la práctica, procurando la autonomía del alumno y proporcionarle un sin número de herramientas preparadas para ser aplicadas, pero además, ponerlo en situación para hacer su uso. Señala Perrenoud (2008), que el principal instrumento de cualquier evaluación formativa es el docente comprometido en una interacción con el estudiante para generar un entramado de conocimientos a través de ejercicios dinámicos que son aplicados generar una problemática y lograr superarla. 
A modo de conclusión se puede decir que es decisivo explicar los procesos y métodos de enseñanza y aprendizaje, no solo se acompaña al alumno en sus logros, sino que influyen de manera decisiva en estos, para que luego tomen conciencia de ello a través de la evaluación. Es posible afirmar que al involucrar a los estudiantes en el proceso de aprendizaje constructivo, en donde se utiliza como herramienta el trabajo en grupo y en el cual se fomenta el aporte de ideas para el desarrollo de una tarea determinada, tendrá la posibilidad de poner en práctica su conocimiento para la comprensión aprendiendo de sus pares al mismo tiempo, capaz de trasmitirles del mismo modo alguna enseñanza en el momento que desempeña un rol dentro del grupo al que pertenece. Los alumnos no son simplemente objetos con los que el docente debe interactuar, sino que deben influir en el desarrollo, formar lazos de conocimientos a través de un espacio social decisivo, como es el aula y la evaluación.

Referencias bibliográficas 
Caram, C. (2015). Pedagogía del diseño: el proyecto del proyecto. Buenos Aires. Argentina. 
Mateo, J. (2000) La evaluación educativa su práctica y otras metáfora. 
Perrenoud, P. (2008) La evaluación de los alumnos de la producción de la excelencia a las regulación de los aprendizajes entre dos lógica. Colihue 
Santos, M. (2000) Evaluación educativa, un proceso de diá- logo, comprensión y mejora. (3° ed.) Argentina.

Resumen: adquirir conocimiento es un constante proceso que se va cosechando de las experiencias vividas, todos los días se presentan situaciones y circunstancias donde se aprende algo nuevo, en esto se basa el pensamiento constructivista en el marco de la pedagogía y de los métodos que forman la enseñanza. En toda instancia de aprendizaje dentro del ámbito institucional, el docente debe comunicar los objetivos y criterios que dan lugar al siguiente paso, la evaluación. Se deja por parte del docente que la práctica de evaluación es un proceso que verifica los resultados a raíz de los objetivos fijados, un proceso de retroalimentación en la que se obtiene la información correcta y no deja de lado que debe ser utilizada como una instancia más del aprendizaje, una crítica constructiva donde el alumno sea capaz de reflexionar a partir de sus aciertos y errores. En la evaluación, no tiene sentido la valoración del resultado numérico en sí mismo, se adquiriere mayor relevancia comprender qué, cómo y a través de qué el estudiante aprende. Es a partir de este punto que la evaluación formativa se toma como un proceso de planificación que brinda herramientas capaces de poner en evidencia la situación de los alumnos o el docente, en este caso para ajustar sus procedimientos de enseñanza o bien para ajustar sus técnicas de aprendizaje habituales. 

Palabras clave: constructivismo - aula - educación - aprendizaje - evaluación.

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación II, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por el profesor Carlos Caram. Año 2016.


Evaluación formativa: la evaluación como momento de aprendizaje fue publicado de la página 56 a página57 en Escritos en la Facultad Nº136

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