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El aula taller como método de enseñanza audiovisual

Rodriguez Peila, Aldana

(Licenciatura en Fotografía)

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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Entrando en el mundo de aula - taller


El aula taller es una metodología que encuadra la participación, organizándola como proceso de aprendizaje. El aula puede convertirse en un espacio en el que todos sean los artesanos del conocimiento, desarrollando los instrumentos para abordar el objeto en forma tal que los protagonistas puedan reconocerse en el producto de la tarea. (Pasel, 1999, p.19).

El presente trabajo sobre la pedagogía del aula taller tiene por objetivo descubrir y analizar las prácticas docentes en el área del diseño, estableciendo así el sistema de la enseñanza que se implementa en el aula taller y sus características argumentando un número de autores requeridos. 
El principal desafío del aula taller es poder intercambiar, reconocer y valorar lo que el grupo aporta a la clase, poniendo en juego la reflexión y experiencias ajenas, un análisis autocrítico y también de los demás. Estar inmenso en un mundo protagónico donde la enseñanza y el aprendizaje son la base de la fama. Es central en esta metodología la participación para poder potenciar la creatividad del alumno. 
El aula taller constituye un aprendizaje basado en acciones prácticas, a partir de un intercambio de conocimientos entre el docente y los alumnos sobre los criterios establecidos para la elaboración de un proyecto basado en una serie de expectativas finales. Fomenta un espacio de trabajo interactivo en torno a opinión, teoría, información, críticas y una fundamental orientación hacia el alumno para el abordaje en su proceso de producción. La teoría, la investigación y la acción son tres dimensiones del proceso de aprendizaje que se produce en el aula taller. 

Autores y definición del aula taller 
Ander-Egg (1994, p. 14) define el aula taller como “una forma de enseñar y sobre todo de aprender mediante la realización de algo que se lleva a cabo conjuntamente”. 
El aula taller es un espacio de renovación pedagógica que implica ciertos supuestos y principios, tal como aprender haciendo, una metodología participativa constantemente basada en preguntas y una alineación necesaria de teoría y práctica. Hacer en el diseño es una manera de crear teoría pero con diferentes y múltiples espacios. 
Es una metodología que organiza las actividades académicas y estructura la participación de los estudiantes favoreciendo el aprender haciendo, en un contexto de trabajo cooperativo y grupal. 
Roselli (1999) sostiene que el aula taller pone en práctica una triangulación didáctica sostenida por: estudiante - contenido – estudiante. Explica de la misma que la acción principal del docente es fomentar un tipo de aprendizaje socio-cognitivo entre iguales, conllevando así a un desarrollo de cooperación y colaboración ya que, el grupo, es la conformación más común dentro del aula taller. Para que este mantenga su camino, debe existir una tarea auténtica que lo cohesione y lo identifique para generar homogeneidad, y no una competencia entre todos los participantes. 
A continuación, se lista un punteo sobre algunas de las características didácticas que posee este tipo de proceso educativo para un correcto desarrollo en el ámbito del aula taller: 
El docente posee un gran peso dentro de esta práctica. Trabaja con la intención educativa de generar un clima físico y social dentro del espacio, para promover un correcto intercambio educativo. 
El rol del profesor/a es definir el problema a resolver y los requerimientos del proyecto del taller. Provee a los alumnos de un apoyo teórico, metodológico y bibliográfico que se necesite para la construcción de los saberes esperados. 
Tiene el gran peso de aconsejar, plantear problemáticas para abrir a un debate generando un intercambio abierto entre los que componen el grupo. Aparte, monitorea de manera individual y reflexiva el programa de trabajo proyectado por cada estudiante. 
El alumno tiene un rol activo, construye un cierto número de respuestas para la resolución de un problema planteado. Denota un gran interés hacia este aprendizaje, interactuando así con el docente y el resto de sus compañeros. 
Es el encargado de abrir su imaginación para plantear una temática a seguir, siendo respetuoso y riguroso en la tarea auténtica que se plantea en el principio de las clases. Cumple las consignas y defiende su trabajo, basándose en un argumento formado por su cultura y sus saberes. 
La docencia en el aula taller se abre a tres icónicos saberes: la teoría, la práctica y la investigación. 
La reflexión del alumno sobre la teoría que posee por sus conocimientos disciplinares, abre paso al accionar; la investigación propone un interés particular para saber más y se desarrolla en torno a la realidad que los rodea sobre el cómo afrontar su trabajo; la acción implica la elaboración de un plan de trabajo para intervenir sobre la realidad y su entorno. 
El contenido asume un valor instrumental, es necesario para que el estudiante, dentro del marco de los intercambios que se producen en el aula, logre justificar su labor tomando como base una bibliografía y autores que requiera de referencia. 
Las tareas académicas que se realizan en el aula son evaluadas periódicamente, en el marco de intercambios entre apreciaciones, valorización y opinión de las mismas. 
La estructura de la participación se define como un marco de intercambio de significados, normas y cultura. Logra captar la esencia de la persona a través de sus palabras y sus ¿por qué? del trabajo que desarrolla. Se llama construcciones a las descripciones que realizan los alumnos de trabajos producidos mediante la observación o reflexión de uno o varios ensayos. El objetivo del grupo-clase es superar etapas de manera conjunta, escuchando los variados puntos de vista que se obtienen de un mismo planteo y aprender de ellos. Aparte, poder cumplir con la planificación académica establecida.

La construcción del conocimiento en el contexto del aula taller 
El aprendizaje en el ámbito del diseño parte de un proyecto individual del alumno evocando conocimiento, experiencias, objetos, situaciones que se alojan dentro de la mente del estudiante. 
Éste se enfrenta a una tarea específica que abre paso a la pregunta, la cual formula una respuesta para la resolución de un problema, generando una relación con su vida cotidiana y entrelazando todos los puntos anteriormente plasmados. 
En todo proceso de trabajo se necesita elaborar una cierta cantidad de tiempos para poder obtener el producto esperado con la mayor precisión posible. 
Esto mismo supone un espacio de reflexión sobre los modos de producción del resultado final. 
Las características del programa, antes de la decisión de asunto de la producción, las define el docente de forma anticipada, para que el alumno se ajuste a ellas y proyecte por ciertos caminos generando un espacio de reflexión abierto, un idea y vuelta sobre conceptos, necesidades y consejos, produciendo así una correcta retroalimentación de decisiones que se toman a lo largo del proceso proyectual. 
Hay un análisis constructivo a medida que reciben correcciones o lo que otros ojos admiran de sus trabajos, tomando esto y mejorando según los gustos propios del autor. 
El dominio de los conceptos implicados en el proceso de aprendizaje permite al estudiante una reflexión sobre los aspectos decididos en su producción y en el propio desempeño, obteniendo así una mirada crítica y superadora en el desarrollo personal.

Descripción de las prácticas observadas en contexto de clase 
A partir de la observación de 15 clases en la asignatura Diseño de Imagen y marcas – F proyectada por la profesora Tali Elbert durante el primer cuatrimestre del año 2016, se desarrolla una descripción de las características destacadas de las clases. 
Las prácticas forman parte de un espacio de intercambio, procesos de comunicación y negociación constante. 
Se requiere de una configuración espacial coherente con las prácticas pedagógicas que se planifican desarrollar. Cuenta con un espacio grande, mesas rectangulares amplias y una excelente luz natural proveniente de un ventanal, aparte de su apoyo con luz fluorescente. Un diseño adecuado de trabajo facilita el intercambio y la exposición de los alumnos. 
La estrategia pedagógica ayuda a la creación de un clima a cargo del docente, quien promueve un planteamiento de respeto, confianza, donde el error y la crítica son bienvenidos como oportunidad de aprendizaje. Hay un clima de trabajo relajado, distendido y las correcciones de proyectos de alumnos se realizan en cada una de las fechas a través de la conversación y muestra de material. 
El docente debe pensar una consigna para un grupo de personas. Haciendo una evaluación previa de los conocimientos de los alumnos, genera bibliografía que es un apoyo útil para su imaginación. 
El desarrollo de la consigna debe generar debate, investigación y una fuerza explícita de superación hacia los receptores de la misma. 
La consigna debe ser clara, planteada en etapas, debe poseer los tiempos de desarrollo, fechas de puestas en común, correcciones y entregas, así también como la forma de presentación. La profesora Elbert es muy específica con estos temas. Repitente como ninguna, comunica a los alumnos todos las características planteadas anteriormente aparte de promover a la compra del módulo donde la guía de trabajos prácticos esta en primera plana, recalcando de manera detallada todos los requisitos necesarios para una correcta entrega. 
La tarea auténtica de esta cátedra es, mediante la realización de los trabajos prácticos y la elección de un tema de forma libre, obtener como resultado una serie fotográfica. 
En las primeras entregas, la duda de los temas estaba presente y empezando a conocer a los nuevos alumnos según sus conocimientos y gustos en el pasar de las clases, se termina definiendo un concepto que recorrerá todo un cuatrimestre para formar algo grande. 
Los alumnos tenían que mantenerse al tanto de la planificación y las fechas, todas las clases tenían entregas, donde al llegar a clase explayaban su material sobre una mesa y contaban sobre lo que se había trabajado. 
Así, con el pasar de las semanas, y mediante las innumerables salidas fotográficas que realizaron, comenzó este debate abierto a la opinión y mejora de los trabajos. 
La docente, consciente de las diferentes situaciones, genera un conflicto bien argumentado con el fin de fomentar un aprendizaje profundo y significativo, donde los estudiantes se reorganizan y amplían su mente para construir nuevos conocimientos. 
La profesora incluye dentro de la planificación una cantidad de autores nacionales que abren la cabeza de los alumnos a la realidad que los rodea de manera cercana, mostrando información, relatando sobre lo que visualizaban y las experiencias que logró conseguir, dando el espacio para que los estudiantes opinen sobre ello y así producir un polémico debate que genera un excelente clima áulico. 
La evaluación es una etapa muy importante, donde los docentes estimulan y promueven a la reflexión sobre las enseñanzas impuestas para reconocer fortalezas y debilidades. 
El icónico instrumento dentro de la enseñanza del diseño es el proyecto mismo del alumno presentado, evaluando el proceso, el producto final y la reflexión que se desarrolla en el final de la cursada. 
Según Perrenound

La evaluación esta asociada a la elaboración de jerarquías, la nota se convierte en un mensaje que le informa al alumno lo que le puede suceder y no lo que sabe y lo que debería modificar, certifica los aprendizajes a terceros (acreditación), se basa en los errores y los sanciona. (2008).

Este argumento planteado por dicho autor no es nada parecido a lo que el aula taller trata de implementar. La nota numérica no es precisa, es sólo un número que notifica, según el profesor, el avance o retroceso del proyecto que el alumno llevó a cabo, sin una explicación natural. 
En cambio, según Anijovich (2010) los criterios de evaluación deben de tener relación con la consigna, objetivos y propósitos planteados inicialmente para promover claridad en la misma; además, el docente tiene que tener en claro que todo estudiante es diferente y tiene sus propias representaciones sobre la disciplina. 
La evaluación consiste en detenerse para reflexionar sobre la acción realizada. 
Hacia el final los alumnos lograban argumentar sus series fotográficas a través de los gustos, experiencias, sentimientos, opiniones; un ida y vuelta colectivo que aportó para darle un orden a sus fotos, explayando los conocimientos técnicos y significativos, incorporando también referencias de autores con similitudes en su resultado final. 
Nunca esta instancia es el fin último de los procesos. El fin último es el aprendizaje que recorrieron los alumnos y la evaluación es sólo una estrategia del docente o de la institución para generar un ámbito de reflexión, ajuste y conocimiento. Calvino es uno de los responsables de incluir la visibilidad en el proceso pedagógico:

Si he incluido la visibilidad en mi lista de los valores que se han de salvar, es como advertencia del peligro que nos acecha de perder una facultad humana fundamental: la capacidad de enfocar imágenes visuales con los ojos cerrados, de hacer que broten colores y formas de alineamiento de caracteres alfabéticos negros sobre una página blanca, de pensar con imágenes. (1988, p.98). 

Esta característica es pertinente en los estudiantes en el final como en el principio del proceso, permitiendo a la comunidad académica y a la sociedad recurrir a fuentes de primera mano, evaluar el estado de situación académico y fomentar así la generación de discursos sobre la producción del trabajo y darle un sentido teórico a la práctica. 

Reflexión personal sobre la asistencia académica 
De un día para el otro me encontré en un mundo inmerso de preguntas y respuestas. Los nervios del primer día, presentarme frente a los alumnos, preguntar qué era lo que debía hacer, quedarme callada. 
La segunda clase emprendí un viaje de aprendizaje, donde la planilla se tornó mi mejor amiga, las fechas, los presentes (P) y ausentes (A) rutinarios, saber pronunciar bien los apellidos, acordarme de la cara de cada uno de los alumnos, escuchar las enseñanzas de la docente Elbert, mirar con detalle cada movimiento y gesto que, en un futuro ayudará a mi presentación frente a una clase. 
El aula taller y toda la pedagogía que este implica, generó un clima de confort absoluto a esta experiencia nueva que tomé como desafío este nuevo año de facultad. 
Poder opinar sobre los trabajos, generar un orden a las series fotográficas, trabajar en algo que amo, demostrar lo que aprendí en estos años y también aprender de los conocimientos de todos ellos. 
Fue un ámbito claro, limpio, tranquilo y muy placentero para comenzar algo tan lindo como ponerse frente a un aula, un grupo y enseñar todo lo que sabemos para verlos progresar. Sinceramente, crecí en muchos aspectos, tomé lo mejor de la experiencia. La terminé feliz, fue un cuatrimestre que pasó muy rápido y me llenó de expectativas para continuarla en el siguiente. 

A modo de cierre

La formación es un proceso continuo y dinámico de desarrollo de la persona, mientras que la transformación focalizaría la modificación en ese devenir: un proceso activo por el cual a través de algún tipo de acción y en ciertas condiciones se genera en el sujeto algo diferente, distinto, nuevo, a veces opuesto, con referencia a una experiencia, acto o situación inicial. (Gilles Ferry, 1997)

El aula taller es un espacio donde aprender se basa en hacer a partir del planteo de un problema por parte del docente, quien define las condiciones de trabajo y produce una planificación para el abordaje y resolución del mismo. 
Es un contexto caracterizado por su gran nivel de intercambio sociocultural que enriquece las propuestas de trabajo pensadas por cada estudiante. 
Los alumnos alcanzan un nivel de autoevaluación sobre la utilización de técnicas, herramientas, procedimientos realizados y habilidades requeridas, además de formar una opinión, evaluación, crítica sobre otros trabajos de sus compañeros. Los docentes se preocupan e involucran en la formación pedagógica, son los encargados de generar un conflicto, un debate, un aliento. Son un apoyo para los alumnos, son fuente de inspiración y ceden el espacio para que los estudiantes abran su imaginación a todo lo que se proyecten. 
El principal fin es poder formar a personas que sean activas, capaces de poder resolver cualquier complejidad, y cuya formación pueda ayudarles a concretar las situaciones que se vuelven difíciles. No todas las dimensiones que están implicadas en el proceso del diseño pueden ser expresadas mediante palabras; este es el caso de la fotografía, comunicar a través de la imagen visual y mostrar la mirada del otro, criticar y aconsejar para un gran resultado. 
Es importante que el estudiante pueda explicitar los significados que su producción atribuye en cuanto a sus componentes para poder entender todo lo que quiere denotar con sus imágenes. 
La apropiación de un marco teórico conceptual y un domino desarrollado del vocabulario técnico ayuda a una excelente comprensión de los procesos implicados en su hacer. Se preocupa que integre teoría, investigación y acción en un único proceso asumiendo que diseñar implica un proceso integral en todos sus sentidos.

Referencias bibliográficas 
Bongarrá, C. (2010). El aula taller como estrategia de enseñanza. Buenos aires, Argentina. Disponible en: http:// fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/ detalle_articulo.php?id_articulo=257&id_libro=128 
Caram, C. (2015). Pedagogía del diseño: el proyecto del proyecto. (p. 59-70). Buenos Aires: Argentina. 
El aula taller: una modalidad operativa del aprendizaje. Disponible en: www.pedrogoyena.edu.ar/aula_taller.ppt 
Romero García, A. J. (2008). El aula taller: metodología para la enseñanza y el aprendizaje de la geografía. Estado del arte y consideraciones para su aplicación. Medellín. Disponible en: http://ayura.udea.edu.co:8080/jspui/bitstream/123456789/522/1/PB/0481.pdf

Resumen: El aula taller es un proceso de aprendizaje donde las acciones prácticas, la teoría y la investigación son sus tres importantes puntos de interés. 
Enseña una metodología donde el intercambio es el protagonista, un ida y vuelta entre la relación alumno–docente. 
El estudiante es el encargado de estar abierto al aprendizaje que impone este método, un contaste intercambio con sus compañeros y un docente, abierto a nuevas miradas e incentivado a volar con su imaginación. 
El docente tiene el principal rol de plantear, a través de la tarea auténtica, un conflicto, para poder generar un debate y mantener un clima donde los alumnos interactúen, reflexionen y opinen siempre. 
La facultad, como institución, fomenta la visibilidad de los trabajos de los alumnos, luego de realizar la evaluación de los mismos. 

Palabras clave: aula taller – metodología - proceso de aprendizaje – intercambio – acciones prácticas – teoría – investigación – clima - conflicto – evaluación – visibilidad. 

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación I, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por el profesor Gabriel Los Santos. Año 2016.


El aula taller como método de enseñanza audiovisual fue publicado de la página 70 a página73 en Escritos en la Facultad Nº136

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