1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Escritos en la Facultad Nº136 >
  4. Motivación y contexto del aula, elementos esenciales en una clase de indumentaria

Motivación y contexto del aula, elementos esenciales en una clase de indumentaria

Giarrocco, Josefina

(Diseño Textil y de Indumentaria)

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Introducción 

Cuando un estudiante comienza la carrera Diseño Textil y de Indumentaria recién habiendo terminado la secundaria, o proviniendo de un área no correspondiente a la artística o creativa, se encuentra frente a un mundo completamente desconocido al cual teme ingresar. Es por eso que el docente de diseño tiene la desafiante tarea de hacer que sus alumnos abran puertas a las ideas y creatividad, a que sientan la necesidad de superarse a sí mismos como también a lo ya establecido y conocido. Para que esto suceda, los docentes utilizan distintas herramientas pedagógicas en base a su modo de ver la educación, cuestión que generará que todos sean distintos. Estos instrumentos, deben regularse en base al contexto que lo rodea, al aula, a los alumnos y al docente. A lo largo de este ensayo, se intentarán responder los siguientes interrogantes: ¿por qué es necesario que el docente este motivado y estimule a sus alumnos?, ¿es posible que el educador lleve adelante su clase sin tener el contexto áulico presente?, ¿debe, el docente, cumplir una función de moderador del clima en el aula?, ¿qué nivel de importancia poseen estas cuestiones en una clase de diseño?

Desarrollo 
Durante la vida en la universidad nos encontramos con distintas personalidades que van formando nuestro camino, tanto compañeros como docentes. Ellos son parte de nuestro crecimiento en la educación y también son los que dan lugar a que se dé una situación de aula y grupo. El trabajo en equipo es un factor muy importante en clases de diseño, debido a que, por un lado, nos prepara para el futuro profesional, donde inevitablemente se va a trabajar en grupo mientras que por otro, es una manera a través de la cual los estudiantes generan aprendizaje significativo, gracias a la zona de desarrollo próximo. El aprendizaje significativo

Ocurre cuando una nueva información "se conecta" con un concepto relevante preexistente en la estructura cognitiva, esto implica que, las nuevas ideas, conceptos y proposiciones pueden ser aprendidos significativamente en la medida en que otras ideas, conceptos o proposiciones relevantes estén adecuadamente claras y disponibles en la estructura cognitiva del individuo y que funcionen como un punto de anclaje de las primeras. (Ausubel, 1983). 

Esto significa que el alumno, al recibir un nuevo conocimiento, es capaz de relacionarlo con sus saberes previos para lograr entenderlo y a su vez, saber aplicarlo en el momento que sea necesario. También, se torna significativo cuando el mismo estudiante logra expresar su nuevo conocimiento y enseñárselo a otros.
Por otro lado, la zona de desarrollo próximo se da cuando un estudiante aprende de sus compañeros algún concepto o cuestión que no logró comprender o que no sabe a través del trabajo colaborativo o cooperativo. Esto se da constantemente en materias de diseño debido a que los estudiantes, observando trabajos ajenos, pueden ver otras formas de resolver sus tareas como también reconocer errores y fortalezas propias. Además, es esencial que estos puedan trabajar en equipo sin tener que necesariamente resolver una consigna, sino por ayudarse el uno al otro en sus tareas individuales. 
El desarrollo del trabajo y la relación entre compañeros genera que cada aula sea distinta, que su clima varíe en base a las situaciones que lo componen. Es por eso que, 

Un mismo plan de trabajo en manos de un mismo docente, al ser llevado a la acción en dos grupos-clase distintos, se transforma. Ello es así en función de los sujetos y sus motivaciones, de las relaciones entre ellos, y con el docente, de la historia de ese grupo. (Souto, 1993).

El docente, no sólo debe adaptarse a los vínculos generados entre sus alumnos, sino que también debe saber amoldarse a las necesidades del grupo, a sus saberes previos, a sus preferencias, debilidades, fortalezas, tiempos, para poder planificar sus clases y así generar aprendizaje significativo. Además, debe amoldarse al entorno que lo rodea, a la sociedad en la que vive, los avances tecnológicos que generarán la necesidad de actualizaciones en el sistema ya que brindarán nuevas herramientas para que el docente pueda utilizarlas con sus estudiantes, para su beneficio. Estas facilitan y brindan nuevas formas para que los alumnos, como también los docentes, puedan resolver sus tareas y objetivos. 
El docente debe desear estos cambios internos y externos, ya que sino se quedará estancado en sí mismo y no va a estar cumpliendo con su rol docente debido a que no estará satisfaciendo las necesidades de los alumnos ni las propias. También, es indispensable que se genere un clima amigable, que los estudiantes se sientan cómodos en el aula, con sus docentes y compañeros, siendo este su lugar de aprendizaje. Para que un docente logre generar un buen clima áulico y además se adapte a sus alumnos y la sociedad que los rodea, debe estar motivado. Si no lo está, el alumno nunca podrá estarlo, y si el estudiante lo está, se terminará a la segunda clase debido a que el profesor no lo va a estar estimulando, lo que generará que el alumno no tendrá quién lo guíe y acompañe en su camino. Se apagarán todas las ilusiones y expectativas que él tenía acerca de la materia que está estudiando. Esto se debe a que la motivación es "el conjunto de estados y procesos internos de la persona que despiertan, dirigen y sostienen una actividad determinada" (Valenzuela González, 1996), lo que implica que sin razones que muevan a una persona a hacer algo, la motivación desaparece y es necesario que los docentes acompañen a sus estudiantes en este proceso debido a que sin ellos, estos no tienen guía y no podrán llevar a cabo el cumplimiento de sus objetivos. Esto implica que un alumno motivado es aquel que despierta su actividad como estudiante a partir de convertir su interés por estudiar en una cierta disciplina en acciones concretas, como la de inscribirse en una carrera o materia determinada, el que dirige sus estudios hacia metas concretas, deseando cumplir objetivos de aprendizaje relacionados con sus metas personales, como también, el que sostiene sus estudios en una forma tal que, con esfuerzo y persistencia, llega a conseguir las metas predeterminadas. En este momento de la sociedad, no es tan fácil encontrar estudiantes con estas características, debido a que cada vez más personas asisten a la universidad gracias a que sus padres los obligan o para en un futuro estar bien económicamente, sin pensar realmente qué es lo que desean hacer en sus vidas y esto es algo que se encuentra frecuentemente en carreras como indumentaria. Estas cuestiones se reflejan en el aula, en el trabajo en clase, actitudes y resultados. Los docentes deberían lograr que este tipo de personalidades, a través de su estimulación, salgan del aula siendo otras personas a quienes realmente les inspira lo que están estudiando. "El interés por una actividad es generado por una necesidad. Una necesidad es el mecanismo que incita a la persona a la acción, y que puede ser fisiológico o psicológico. La motivación surge del deseo de satisfacer esa necesidad". (Montico, 2004). Es por eso que los docentes deben generar necesidades en el alumno, aspiraciones, metas, deseos y a su vez, demostrarles que pueden lograrlo.
En el marco del proceso educativo se reconocen cuatro tipos de motivación: la motivación extrínseca, que proviene de estímulos externos, como las calificaciones obtenidas, el miedo a desaprobar o los premios que los padres otorgan al estudiante que aprueba sus materias. Por otro lado, la motivación intrínseca que es la que surge por el interés que el alumno tiene en determinada materia o tema. Es en este tipo de motivación donde el docente puede desempeñar un papel importante debido a que estará acompañándolo en su proceso de aprendizaje. También existe la motivación de competencia, que se representa por la satisfacción que se siente cuando se sabe que algo se está haciendo bien. Y por último, la motivación de rendimiento que se genera por la expectativa de saber las recompensas que le esperan al alumno si es capaz de tener éxito en relación con los demás, o sea, de ser mejor que los otros. En este tipo de motivación también es aplicable su opuesto, es decir, el miedo al fracaso que puede actuar como estímulo desencadenante para que el alumno busque superarse y logre las expectativas de éxito. El sentido común muestra que la motivación parecería ser que sólo es posible cuando existe una relación entre el desempeño y el resultado, considerando que el resultado satisfará las expectativas del alumno. Desafortunadamente, para la mayoría de los sistemas educativos sólo funciona, en ausencia de otros, el incentivo de la nota, el que para el alumno resume la relación entre el esfuerzo y el resultado, y si el valor del resultado merece ese esfuerzo. 
Es conveniente que los docentes estén alertas para evitar rótulos y la despersonalización, para no conducir el proceso como si se estuviera frente a objetos y no a sujetos con sentimientos. Como también, los estudiantes deben reconocer como sujeto al docente, respetando su rol y poder ante ellos. "Quien se está formando, desde el principio de su experiencia formadora, al asumirse también como sujeto de la producción del saber, se convenza de que enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades de su producción o construcción". (Freire, 2006). Los docentes deben ser conscientes de que no transfieren conocimiento, sino que lo crean, ya que si lo estarían transfiriendo, significaría que no están motivados y que sus estudiantes no van a generar aprendizaje significativo. Es de suma importancia que los alumnos y el docente sean conscientes de lo que es un aula de diseño, entendiéndola como pura construcción. En todas las clases se trabaja para construir, desarrollar y mejorar proyectos, que son parte de un proceso que necesita que el estudiante realmente adquiera el conocimiento para poder realizarlo. Como así también, el docente debe reconocer esto para poder cumplir su rol ante sus alumnos, de acompañamiento, contención y mentoreo. Una clase de diseño no se podría definir como tal si fuera de transmisión, si el conocimiento no se construyera clase a clase, a través de distintas tareas que serán vistas como un obstáculo para el alumno cuando en realidad, lo está fortaleciendo, para lograr un objetivo final. Estos conocimientos se insertarán para siempre en la persona, servirán como base para que el estudiante pueda seguir construyendo conocimientos.

Conclusión 
Se puede afirmar que en las clases de diseño de indumentaria o materias afines, es indispensable que el docente esté motivado, que cumpla su rol de moderador del clima en el aula, que sea consciente de que habiendo una buena relación de grupo, va a generar mayor aprendizaje significativo y lograr que la clase sea un momento de aprendizaje y disfrute para los estudiantes. Además, es importante que el docente se adapte al contexto y situación social en la que se encuentra, para actualizar sus herramientas y generar un mejor desarrollo de estrategias. 
En clases con estas características, los docentes deben estimular a sus alumnos y abrirles la mente, insertarlos en el mundo de la creatividad y las ideas, lograr que vayan más allá de lo que alguna vez pensaron que podrían llegar, que constantemente deseen superarse a sí mismos y a lo establecido, dándoles las herramientas para poder hacerlo y acompañándolos en ese camino. 
Todas estas cuestiones son indispensables e importantes debido a que todas se relacionan con todas, se necesitan unas de las otras para poder tener un buen funcionamiento.

Referencias bibliográficas 
Ausubel, D. (1983). Psicología educativa: un punto de vista cognoscitivo (2° Ed). México: Trillas. 
Freire, P. (2006). Pedagogía de la autonomía: saberes necesarios para la práctica educativa. Brasil: Siglo XXI. 
Montico, S. (2004). La motivación en el aula universitaria: ¿una necesidad pedagógica? Revista ciencia, docencia y tecnología. 
Souto, M. (1993). Hacia una didáctica de lo grupal. Buenos Aires: Miño y Dávila. 
Valenzuela González, J. R. (1996) Motivación en la educación a distancia. En Actas III Jornadas de Informática Educativa. Buenos Aires

Resumen: El ensayo analiza la importancia de la motivación, de un buen ambiente áulico y de la flexibilidad del docente en una clase de Diseño de Indumentaria, no sólo en tal asignatura, sino en todas las afines a ella. De esta manera, se intentará mostrar hasta qué punto estos factores son necesarios e indispensables, e influyen en el desarrollo de una cursada de estas características, y a su vez, cómo se relacionan e integran entre sí para funcionar correctamente. 

Palabras clave: aula - motivación - docente - estudiante - diseño de indumentaria - estimular - creatividad – contexto

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación I, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por la profesora Eugenia Negreira. Año 2016.


Motivación y contexto del aula, elementos esenciales en una clase de indumentaria fue publicado de la página 90 a página91 en Escritos en la Facultad Nº136

ver detalle e índice del libro