1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Escritos en la Facultad Nº136 >
  4. El docente constructivista y su contracara conductista

El docente constructivista y su contracara conductista

Labati Morochowicz, Melody Victoria

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

En el presente ensayo se expondrá el rol del docente dentro del constructivismo y su contraposición con el conductismo, así también como la relación docente alumno. El constructivismo es un proceso de enseñanza aprendizaje cuya idea principal, a grandes rasgos, consiste en que el aprendizaje humano se construye, generándose nuevos significados a partir de enseñanzas anteriores. 

Este paradigma se vincula directamente con Jean Piaget a través de la teoría evolutiva, con Vygostsky mediante el enfoque socio cultural y con Ausubel por medio de la teoría del aprendizaje significativo. 
El docente constructivista tendrá en claro objetivos educativos tales como el aprender a aprender, es así que Roger afirma que “el aprendizaje social más útil en el mundo es el aprendizaje del proceso de aprendizaje que significa adquirir una actitud continua de apertura frente a las experiencias e incorporar a sí mismo el proceso de cambio”. También abogará por un aprendizaje donde el alumno sea activo (Piaget 1978) y a través del desarrollo de procesos cognitivos propenderá su autonomía, por lo que al ser sujetos responsables de su propio aprendizaje construirán significados, siempre y cuando identifiquen la información relevante para un problema, la interpreten y clasifiquen, buscando relacionar la información nueva con la adquirida. (Bruner, 1988). 
Resulta interesante contrastar este tipo de aprendizaje con el conductismo, que cimentó sus bases primero con Watson, que estudió el comportamiento (conductas) a través de procedimientos experimentales, que no tiene en cuenta la introspección, y que a su vez fue influenciado por el condicionamiento clásico de Iván Pávlov. 
Luego se relacionó con la psicología conductista del norteamericano Edward Lee Thorndike y su conexionismo, o sea la conexión entre el estímulo y la respuesta y su Ley de efecto. Skinner en la década de 1930 aportó su condicionamiento operante y una tecnología pedagógica (la máquina de enseñar, enseñanza programada, instrucción individualizada y objetivos operativos). Hacia la década de 1960, Bandura agrega al neoconductismo, el aprendizaje imitativo u observacional, llamado aprendizaje social, que abreva en las corrientes cognitivas y apela a procesos psicológicos subjetivos, no incluidos en el conductismo clásico. Finalmente dentro de estas corrientes cognitivas, no se puede dejar de mencionar a Bloom que con su taxonomía cognitiva ordena jerárquicamente los procesos cognitivos. 
El docente conductista tiene un modelo comunicacional vertical, es proveedor del conocimiento, siendo de esta manera la figura central del proceso, y un agente social en lugar de formador. Por lo tanto el estudiante tiene un papel pasivo (tabla rasa), del cual se pretende un cambio de comportamiento, que podrá ser observado, medido y evaluado, no teniéndose en cuenta la interacción del alumno con otros u otro grupo. En el constructivismo, tanto el proceso de aprendizaje como el contenido y las tareas, están en las manos del alumno, y según como puede observarse en la Cuadrícula de modelos pedagógicos de Coomey y Stephenson ocuparía la cuadrícula SE. Por lo tanto, el rol del docente es facilitador de situaciones para que el alumno desarrolle actividades mentales constructivas, por lo que deberá orientar y dinamizar las mismas. Para guiar el proceso deberá fundamentalmente conocer la individualidad de cada estudiante y de esta manera podrá proponer ideas, participar de las actividades propuestas, vincular sus ideas con las de los demás. 
El criterio de evaluación del docente constructivista es formativo, es así que Papert (1981) considera “el error como fuente de aprendizaje”. Otras herramientas de evaluación son los resúmenes, síntesis, mapas conceptuales. Y los estudiantes se autoevalúan, al igual que evalúan a sus compañeros. 
En el modelo conductista, al considerarse a todos los alumnos iguales, y al recibir la misma información, todos son evaluados de igual manera, recogiéndose el resultado final del proceso, que verifica el logro de objetivos, mediante exámenes orales o escritos que miden cuantía del aprendizaje. 
De todo lo expuesto, puede concluirse que el rol del docente hoy se identifica plenamente con el aprendizaje constructivista, ya que de esta manera el estudiante confrontará las teorías con los hechos, interactuando así con el entorno, construyendo significados a partir de saberes previos y como resultado de la experiencia directa con el objeto de conocimiento. Para ello el docente deberá motivar al estudiante, lo que facilitará su autonomía dado su papel activo en el proceso de enseñanza aprendizaje, que le permitirá desarrollar su creatividad y actitud crítica. 
Finalmente no puede dejar de mencionarse la inclusión de las nuevas tecnologías en la enseñanza. Las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) tienen su origen en el conductismo, y llegan a través de Skinner con su enseñanza programada, que consistía en la presentación secuencial de preguntas con sanción a las respuestas. (Marti, 1992, p. 66). Este tipo de aprendizaje es más efectivo dentro del constructivismo ya que el rol del alumno es activo, y al existir una participación grupal se favorece una retroalimentación positiva y conexiones con el entorno.

Referencias bibliográficas 
Coll, Cesar. Constructivismo y educación escolar. Universidad de Barcelona Dr. I Mazario y Ana C.Mazario. El Constructivismo: paradigma de la escuela contemporánea. Universidad de la Matanza 
Frida Díaz y G. Hernandez. Mc. Graw Hill. Constructivismo y Aprendizaje significativo. Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Capítulo 2. Mergel, Brenda. (1998). Diseño instruccional y teoría del aprendizaje. 
Conductismo, cognitivismo y diseño instruccional. Recuperado de http://www.virtualeduca.info/ponencias2009/381/ conductismo.pdf 
El conductismo y la educación. Recuperado de http://www. monografias.com.trabajos76/conductismoeducacion. shtml 
La tecnología educativa conceptualización. Recuperado de http://peremarques.pangea.org/tec.htm 
Teorías del aprendizaje – Conductismo. Recuperado de File:// Users/mpusin/desktop/Teoriasdelaprendizajeconduct. 
Teorías del aprendizaje – Constructivismo. Recuperado de http://uocticgrupo6.wikispaces.com/Constructivismo

Resumen: En el presente trabajo se efectuó la comparación entre el rol del docente constructivista y el rol del docente conductista. Se analizaron los diferentes referentes y teorías que abrevaron en uno y otros procesos de enseñanza aprendizaje, partiendo desde Piaget y Watson, así como su repercusión en la relación docente – alumno.

Palabras clave: constructivismo – conductismo – aprendizaje – conducta - tabla rasa – condicionamiento – conexionismo – construcción – significado – formativo – autonomía – creatividad - TIC.

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación I, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por la profesora Mariángeles Pusineri. Año 2016.


El docente constructivista y su contracara conductista fue publicado de la página 123 a página124 en Escritos en la Facultad Nº136

ver detalle e índice del libro