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Sin stress. La evaluación como una instancia más de aprendizaje

Montesanto, Johanna Belén

(Diseño de Interiores)

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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La Universidad de Palermo (UP) es fácilmente asociada con su slogan otra forma de estudiar, el cual refleja una filosofía de la educación constructivista. Alude a que se puede estudiar de una forma diferente a la que la mayoría de las personas están acostumbradas, ya que en el sistema educativo argentino por lo general se enseña de manera conductista. Es usual que desde el nivel primario los estudiantes aprendan muchos conocimientos desde este punto de vista, la mayoría de las veces sin saber que hay otra posibilidad de adoptar el mismo conocimiento, desde el punto de vista del constructivismo. 

Debido a esto, se cree que la universidad busca concientizar y poner énfasis en esa cuestión para que los estudiantes sepan que se puede estudiar y aprender de otro modo. La institución adopta dicha frase porque se sabe que su objetivo principal es impartir educación de nivel universitario poniendo al estudiante como actor principal en el proceso de enseñanzaaprendizaje. En la Facultad de Diseño y Comunicación, los estudiantes constantemente ponen en práctica los conceptos teóricos que adquieren en las clases dictadas por los docentes. El currículum está diseñado para que ellos aprendan y asimilen el conocimiento desde la práctica y el hacer. 
Sin embargo, hay docentes en la Facultad de Diseño y Comunicación que no tienen en cuenta esta filosofía al momento de evaluar a los estudiantes. Por dicho motivo, el presente ensayo busca reflexionar sobre la evaluación en asignaturas de diseño en la UP y sobre métodos evaluativos que concuerden con la ideología del currículum que la Universidad adopta. Además, se quiere pensar en la evaluación como un momento más de aprendizaje, en la que el alumno naturalmente pueda expresar y demostrar los conocimientos que adquirió, transcurriendo esa instancia de forma no estresante, aunque esté siendo observado y puesto a prueba. 
Para ello, se va a definir brevemente qué son los modelos de aprendizaje conductista y constructivista. También se hablará sobre la evaluación, sobre todo, en función de un modelo de aprendizaje constructivista. 
El conductismo, teoría del aprendizaje inaugurada por John B. Watson, entiende a este proceso como mecánico, deshumano y reduccionista. Según esta teoría se entiende que para cada estímulo hay una respuesta y que los conocimientos deben adquirirse mediante el proceso de imitación. En esta corriente educativa, no se consideran los conocimientos previos que los estudiantes poseen, se cree que no aportan nada al proceso enseñanza-aprendizaje, y que además, para aprender dependen de los estímulos exteriores. Consecuentemente, estos estudiantes dependen constantemente de la aprobación del maestro para saber si aprendieron o no (Teorías del aprendizaje: conductismo, 2011). 
En cambio, la teoría constructivista entiende que el aprendizaje humano se construye. El mismo está condicionado, por una parte, por el contexto en el que el estudiante aprende y por otra, por los conocimientos y experiencias previas que cada uno posee. En esta ideología educativa el estudiante interactúa con el objeto de estudio para construir el conocimiento de manera activa, además ese conocimiento adquiere significado cuando es posible relacionarlo con otros conocimientos adquiridos previamente. Asimismo, el estudiante tiene un rol protagonista. Es él quien aprende a investigar y poner en práctica el conocimiento de forma autónoma y es responsable de su propio proceso de aprendizaje. (Ontoria, 1994). 
Entonces, es posible ver las notables diferencias entre ambas teorías educativas. En una, el docente es quien tiene un saber superior y debe transmitírselo a sus alumnos. Ellos deben aprender imitando lo que sus maestros explican. En cambio, en la otra el estudiante es el protagonista de su propio aprendizaje. La asimilación del conocimiento depende de él, sus experiencias y saberes previos. 
Una vez explicado estos conceptos, es momento de hablar del rol e importancia de la evaluación en el proceso de aprendizaje. La evaluación educativa es una etapa de dicho proceso. Además, es un proceso continuo en sí mismo mediante el cual se recolecta e interpreta información para constatar el saber adquirido de los estudiantes. Perrenoud (2008, p. 72) dice que los docentes evalúan para administrar el desarrollo del currículum, para motivar a los alumnos, mantener el orden, informar tanto a los padres como a los directivos de la institución en la que enseñan, para certificar los conocimientos adquiridos por los alumnos y para garantizar el derecho a promocionar el año lectivo. Afirma que “siempre se evalúa para actuar”. (p. 67). Es posible distinguir entre dos grandes tipos de evaluación educativa. La evaluación de referencia normativa y la evaluación de referencia criterial. Las mismas podrían relacionarse con la evaluación educativa en un contexto conductista o en uno constructivista. 
Según Andrés (2000, p. 88), la evaluación de referencia normativa es la más usual. En ella se comparan los resultados de los estudiantes que fueron sometidos a una misma prueba. El grupo de estudiantes es establecido como norma a partir de criterios como edad, grado, nivel, género, clase social, entre otros. No aporta información respecto de la situación del estudiante con sus niveles de logro en algún contenido o capacidad. Por eso, se observa que es posible relacionarla con un modelo educativo conductista. En este caso, los niveles de excelencia son relativos. Porque en una clase donde se practique dicha evaluación quizás el alumno excelente sea el que ya tenía conocimientos previos en cuanto al contenido y por eso obtuvo buenos resultados. 
En cambio, la evaluación criterial sirve para informar al docente, padres e institución, la calidad de ejecución del estudiante o demostrar una habilidad o comprensión de un concepto aprendido. Este tipo de evaluación es útil para observar el crecimiento en los niveles de logros a lo largo del proceso de aprendizaje del estudiante. Por ese motivo, es posible relacionarla con un modelo educativo constructivista. Ya que se evalúa para estudiar el proceso por el que transita el estudiante. Importa más, a grandes rasgos, su evolución personal que la comparada con sus pares. Sin embargo “el docente debe administrar una clase y no puede evaluar a sus alumnos en forma independiente unos de otros”. (Perrenoud, 2008, p. 69). 
Luego de explicar las dos teorías educativas, se puede reflexionar y relacionarlas con dos tipos de evaluación diferente. A su vez, es momento de relacionar lo dicho con el problema planteado inicialmente, en el que se decía que en la UP hay docentes que eligen un proceso de enseñanza-aprendizaje constructivista pero a la hora de evaluar lo hacen con carácter conductista. Por ejemplo, hay casos en el que los docentes de la Facultad de Diseño y Comunicación transcurren el cuatrimestre evaluando los proyectos de los estudiantes de forma continua y personalizada. Según Perrenoud (2008, p. 68), este tipo de evaluación remite a la macha de la clase, al progreso en el desarrollo del programa, al mantenimiento del orden, a veces a la individualización de los aprendizajes o a ciertas acciones de remediación. Es decir, que evalúan los proyectos desde el camino transitado por los estudiantes, en el cual, generalmente, ellos aprenden, evolucionan y mejoran sus producciones. Sin embargo, al momento de rendir el examen final de la asignatura, estos criterios evaluativos pierden importancia y son reemplazados por la evaluación de referencia normativa. Los docentes dan una devolución, del examen final individual, grupalmente. Reúnen a los estudiantes, luego de haberlos escuchado de a uno, y les dicen que de acuerdo a la creación proyectual del grupo se establecieron parámetros para poder calificar numéricamente dichos proyectos. Lo cual resulta totalmente incoherente si durante cuatro meses un estudiante fue evaluado en cuanto a su crecimiento interior. 
Por eso, se cree que en la Universidad de Palermo y especí- ficamente en la Facultad de Diseño y Comunicación, sería lógico que la evaluación de instancia final de una asignatura sea de forma criterial. Teniendo también en cuenta la evaluación continua que se debió haber realizado a lo largo de la cursada que transitaron los estudiantes. Por lo tanto, sería más coherente que un estudiante sea evaluado y calificado en cuanto al crecimiento visible en el proyecto que presenta. Para finalizar, se cree que la evaluación final de una cursada debería ser transitada por el estudiante de una forma relajada y tranquila, al igual que el tránsito del momento previo (la cursada misma). Muchos estudiantes viven el examen final con mucho stress y nerviosismo. Y lo lógico sería que estén relajados y confiados. Porque si pudieron crear y diseñar ya sea un objeto, un espacio o una prenda de indumentaria, entre otros, lo hicieron porque adquirieron un conocimiento que les sirvió, les fue útil y significativo. Y si en la práctica pudieron valerse de él, también podrán defenderlo y comunicárselo a quienes los evalúen.

Referencias bibliográficas 
Andrés, J. M. (2000). La evaluación educativa, su práctica y otras metáforas. Barcelona: Horsori. 
Caram, C. Currículum: definiciones y dimensiones. 
Caram, C. (2015). Pedagogía del diseño: el proyecto del proyecto. Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación Nº 53. Año XVI. Buenos Aires, Argentina. 
Ontoria, A. (1994). Madrid: Narceo Ediciones. 
Pekkins, D. (1992). La escuela inteligente. Barcelona: Ed. Gedisa. 
Perrenoud, P. (2008). La evaluación de los alumnos: De la producción de la excelencia a la regulación de los aprendizajes. Entre dos lógicas. Buenos Aires: Colihue. 
Ontoria, A. (1994). Madrid: Narceo Ediciones. 
Teorías de aprendizaje: conductismo (2011). Disponible en: http://uoctic- grupo6.wikispaces.com/Conductismo 
Teorías de aprendizaje: constructivismo (2011). Disponible en: http://uoctic-grupo6.wikispaces.com/Constructivismo

Resumen: el presente ensayo pedagógico se enmarca dentro de la línea temática Evaluación de los aprendizajes y pretende reflexionar acerca de la evaluación dentro de la teoría educativa constructivista.
Se busca mostrar que existen, a grandes rasgos, dos tipos de evaluación educativa. Y que ambas podrían concordar con las dos teorías de la educación que se conocen: conductismo y constructivismo. Además, tomando como ejemplo a la Universidad de Palermo, es posible decir que hay establecimientos con una filosofía de enseñanza constructivista que no siguen el mismo criterio a la hora de evaluar a sus estudiantes. Es decir, cuando toman exámenes, éstos parecen de carácter conductista y no concuerdan con el modo de enseñanza adoptado durante la cursada. Algunos docentes evalúan comparando al estudiante con respecto a su grupo de cursada y no en cuanto a su avance y crecimiento personal. Por lo tanto, se observa que esto no coincide con la ideología del currículum que la universidad adopta.

Palabras clave: constructivismo – evaluación – universidad – diseño – estudiante

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación I, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por la profesora Mariángeles Pusineri. Año 2016.


Sin stress. La evaluación como una instancia más de aprendizaje fue publicado de la página 124 a página125 en Escritos en la Facultad Nº136

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