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Métodos pedagógicos en la enseñanza del Diseño Gráfico. Una comparativa entre la educación conductista y la educación constructivista

Pak, Florencia

(Diseño Gráfico)

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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“Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras,
sino a decir su palabra”. (Freire, 1986).

Introducción 
Múltiples teóricos han desarrollado diversas teorías acerca de los diferentes modelos de enseñanza y debatido acerca de cuál de ellos debiera ser considerado el modelo correcto o el más adecuado para la labor pedagógica en el mundo moderno. Algunos autores sostienen que el conductismo, propio del sistema de enseñanza tradicional, es la vía que permitiría preservar la educación recibida por generaciones anteriores; mientras que, muchos otros, aseguran que el constructivismo garantizaría que los sistemas de enseñanza experimenten las transformaciones que el mundo moderno ha vivenciado y consiga aprehender el carácter dinámico e interactivo. 
Si bien, entonces, es innegable que ambos modelos configuran personalidades totalmente diferentes y condicionan a los individuos, tanto en sus conductas como en la construcción de sus pensamientos, no hay una respuesta única ni global que considere a un modelo u a otro como el correcto. Esta cuestión se debe, principalmente, a la heterogeneidad no sólo de visiones, sino de ambientes educativos y materias en las cuales los docentes debieran incursionar a sus alumnos. En este marco, el presente ensayo se propone, en primer término, describir y analizar las estrategias que llevan a cabo los modelos pedagógicos del pensamiento conductista y el constructivista, así como, en segundo lugar, las relaciones que puedan establecerse entre dichos modelos y la didáctica en el campo del Diseño Gráfico. 
En este sentido, es posible afirmar que dicho objeto de estudio se enmarca en la línea temática de las corrientes y concepciones pedagógicas, ya que permite reflexionar acerca de las corrientes de enseñanza (tanto conductista como constructivista), y, a partir de la aplicación de este análisis al campo de la enseñanza del Diseño Gráfico, presta especial atención al modo en que las estrategias desarrolladas por los docentes en ambos sistemas influyen en el modo de aprendizaje de los estudiantes.

El modelo conductista 
Hacia 1880, el fisiólogo ruso Iván Pávlov realizó una serie de experimentos, en los cuales desarrolló la teoría del estímulo-respuesta, provocada a partir de un condicionamiento que produzca la asociación de algún aspecto determinado (estímulo condicionado) a otro (estímulo incondicionado) que, por simple asociación, no estuviera vinculado. Estos experimentos sentaron las bases de lo que luego se conoció como conductismo. John Watson, psicólogo estadounidense, trasladó los métodos y descubrimientos que Pávlov había aplicado en animales, a la conducta humana. 
En 1913, Watson inauguró la Escuela Psicológica Conductista, a través de la publicación de su artículo La psicología tal como la ve el conductista, eventualmente considerado una suerte de manifiesto del movimiento. Finalmente, a mediados del siglo XX, el estadounidense Burrhus Frederic Skinner terminó por consolidar las bases que Pávlov y Watson habían sentado: tal y como sostiene en su libro Sobre el conductismo (1974), “el conductismo no es la ciencia del comportamiento humano. Es la filosofía de esa ciencia”. (Skinner, 1974, p. 7). 
Parafraseando sus conclusiones, el conductismo se basa en la transmisión y la comunicación del qué hacer y cómo hacer. En este sentido, es posible aplicar estas nociones al ámbito pedagógico: el conductismo considera al estudiante como un sujeto de rol pasivo que no realiza aportes al proceso educativo, sino que, por el contrario, su papel se reduce únicamente a la respuesta de los estímulos que reciba del exterior, es decir, del propio docente, quien interpreta al sujeto activo del proceso de aprendizaje, convirtiéndose en el responsable de indicar las tareas que el alumno deba realizar y de proveer la información que éste deba poseer (Teorías del aprendizaje: Conductismo).

El modelo constructivista 
Dentro del campo constructivista, es posible destacar tres modelos: la teoría evolutiva de Jean Piaget, el enfoque sociocultural de Lev Vygotsky y el aprendizaje significativo de David Ausubel. Piaget, consideraba al aprendizaje como un procedimiento a partir del cual cada individuo reconstruye los conocimientos previamente adquiridos, de modo que el aprendizaje es siempre un proceso de ampliación y construcción de conocimientos. Vygotsky, por su parte, afirma que el aprendizaje está condicionado por el contexto socio-histórico en el que cada individuo se desenvuelve y por el entorno que lo rodea. Por tanto, ante la diversidad de culturas, se desarrollan diferentes formas de aprendizaje. Finalmente, Ausubel propone la teoría del aprendizaje significativo, la cual sostiene que la base de todo aprendizaje reside en el conocimiento previo que cada individuo posee, de modo que el factor más importante en el aprendizaje, es la influencia de las experiencias y saberes ya adquiridos. A partir de ellos es que se garantiza la generación de interés por parte del alumno.
Con base en esta primera aproximación teórica, resulta interesante profundizar en torno a las cuestiones acerca de la relación estudiante-docente y la configuración de sus respectivos roles. Desde la perspectiva constructivista, el estudiante debiera asumir un rol autónomo, activo, responsable de su aprendizaje, creativo y crítico e interactivo. Debe ser autónomo, en la medida en la que sea capaz de investigar y poner en práctica su aprendizaje por motivación propia; activo ya que debe buscar soluciones y participar de las actividades propuestas; creativo y crítico de manera que reflexione y desarrolle un pensamiento divergente; e interactivo, en la medida en la que desarrolle y se alimente de las relaciones que establezca tanto con el docente como con su grupo de pares, debido a que el conocimiento se construye de manera colaborativa.
El docente, por su parte, debe cumplir un rol de facilitador de situaciones en las que el alumno desarrolle actividades mentales, orientador, dinamizador, participante activo en las actividades propuestas y propulsor y defensor de ideas.

La pedagogía en el Diseño Gráfico 
El Diseño Gráfico es un área de la comunicación y es, por sus propias características, dinámico, interactivo y en constante renovación y modernización. No es, por tanto, una disciplina rígida, estática e inmutable, lo que imposibilita que sea considerada un mero conjunto de conocimientos y saberes a transmitir.
Carlos Caram, en Pedagogía del diseño: el proyecto del proyecto (2015), sostiene: “la pedagogía del diseño es un proyecto, un proceso hipotético-interactivo, una actividad planificada que, sin embargo, no debería perder la espontaneidad del momento de la clase”. (2015, p. 59). Es decir que, si bien resulta innegable la relevancia de los conceptos teóricos y los desarrollos históricos del campo, el Diseño Gráfico, así como cualquier otra disciplina de la comunicación, requiere de un espacio de experimentación personal y de descubrimiento de la propia capacidad a través de la práctica.
Siguiendo esta línea argumentativa, es posible advertir que la modalidad de enseñanza del conductismo, implicaría limitar esta última necesidad dinámica y de descubrimiento personal. Dicho de otro modo, si el docente debiera ser el único sujeto activo en el proceso de enseñanza, en su calidad de único poseedor de saberes, y el alumno debiera limitarse a la sola recepción de saberes, el campo del diseño y sus estrategias serían únicas e inalterables a través del tiempo. Esta suerte de traba en su perfeccionamiento, haría del diseño una disciplina homogénea y totalmente aislada de la creatividad e innovación que la caracteriza. 
La pedagogía del diseño, por tanto, no puede basarse en la concepción que comprende al alumno como un mero receptor, una suerte de envase vacío que debe ser llenado con conocimientos y saberes que posea el docente. En cambio, debiera fundarse en el desafío constante al estudiante, a quien el docente enfrente a una crisis de las ideas y preconceptos del imaginario social, a través de la estrategia pedagógica que se concentra en la pregunta, y no en la respuesta, es decir, en aquella a la que Paulo Freire denomina pedagogía de la pregunta (Hacia una pedagogía de la pregunta, 1986) y que es característica del modelo constructivista. 
El constructivismo, entonces, ofrece al Diseño Gráfico las condiciones que necesita para desarrollar las características anteriormente mencionadas. Inmerso en este modelo, el docente se convierte en una suerte de guía en el proceso de aprendizaje del alumno, es decir, es quien orienta al mismo en la búsqueda y el descubrimiento. Si bien, es imposible evitar una preparación teórica que responda al modelo conductista, es en la implementación de las estrategias constructivistas en la que el alumno aprehende la esencia del diseño: en su transformación en un sujeto activo del proceso, al igual que el docente, el alumno adquiere la característica dinámica e interactiva, propia del diseño y las artes de la comunicación, aspecto que, luego, trasladará al modo de desarrollar la propia profesión.
Asimismo, el carácter activo del alumno, haría posible que el docente vislumbre el interés y la motivación de cada estudiante respecto a cada temática abordada en la clase. 
Finalmente, resulta interesante señalar que el mundo actual se encuentra en un proceso constante de cambio y transformación, aspecto que el sistema educativo debiera acompañar, situación que vuelve aún más evidente la necesidad de implantación de un modelo constructivista que permita la incorporación de nuevos conocimientos a la vez que la construcción e innovación de otros tantos.

Conclusión 
A pesar de los señalamientos presentados anteriormente, la actividad docente en el diseño, como en la mayoría de las diferentes áreas educativas, continúa reproduciendo las estrategias y modos propios del conductismo. Desde niños, los estudiantes se ven expuestos a la enseñanza de tipo conductista, la que, a su vez, ha auspiciado de método tradicional. De modo que, al crecer, el alumno recae en la reproducción del rol pasivo-receptor impuesto por esta metodología. 
El constructivismo, en cambio, supondría el modo en que los estudiantes desarrollan sus capacidades creativas, innovadoras, y la propia capacidad de pensamiento crítico que el conductismo anula. 
Así, entonces, las propias características del Diseño Gráfico demandan la implementación de un modelo constructivista a nivel general, es decir, en todos sus aspectos. Sin embargo, cabe aclarar, en la aplicación práctica en la modernidad, esta cuestión constituye aún una utopía de la enseñanza: la reproducción de las estrategias llevadas a cabo por el modelo conductista hacen entender la enseñanza del Diseño como un proceso lineal en el cual sólo es concebido un único modo de aprendizaje. Por lo tanto, dicha situación arroja como consecuencia la preservación de las teorías y resultados reproducidos a lo largo de las últimas décadas, a la vez, en la que imposibilita la creación e innovación en las técnicas, atributos que debieran caracterizar la labor del Diseño Gráfico. 

Referencias bibliográficas 
Caram, C. (2015). Pedagogía del diseño: el proyecto del proyecto. En Cuaderno 53 (pp. 59-70). Buenos Aires: Universidad de Palermo. 
Freire, P. (1986). Hacia una pedagogía de la pregunta. Buenos Aires: Aurora. Disponible en: http://nuestraescuela. educacion.gov.ar/bancoderecursos/ 
Skinner, B. F. (1974). Sobre el conductismo. Nueva York: Alfred A. Knopf. Disponible en: http://s3.amazonaws. com/academia.edu.documents/ 
Wikispaces Classroom. (s.f.). Teorías del aprendizaje: Constructivismo. Disponible en: http://uoctic-grupo6. wikispaces.com/Constructivismo 
Wikispaces Classsroom. (s.f.). Teorías del aprendizaje: Conductismo. Disponible en: http://uoctic-grupo6.wikispaces. com/Conductismo

Resumen: La definición de un método pedagógico ha sido el centro de discusión en la enseñanza de múltiples disciplinas. Así, algunos teóricos sostienen que el conductismo es el método que debiera ser considerado universal, mientras que otros aseguran que debiera serlo el constructivismo.
Frente a esta situación, el presente ensayo se ha propuesto definir el modelo adecuado en la enseñanza del Diseño Gráfico, a partir de un breve relevamiento de las características propias de dicha disciplina, así como de los métodos presentados.
A partir de un análisis cualitativo, este trabajo intentó comprobar que, a pesar de que en la actividad docente del Diseño continúan reproduciéndose las estrategias propias del conductismo, el constructivismo sería el modelo que contribuiría a que los estudiantes abandonen el rol pasivo que les otorga el método conductista y, en cambio, adquieran un rol activo y desarrollen capacidades creativas, críticas e innovadoras, características indispensables en el campo del Diseño Gráfico.

Palabras clave: métodos pedagógicos – conductismo – constructivismo - diseño gráfico - enseñanza.

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación I, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por la profesora Mariángeles Pusineri. Año 2016.


Métodos pedagógicos en la enseñanza del Diseño Gráfico. Una comparativa entre la educación conductista y la educación constructivista fue publicado de la página 125 a página127 en Escritos en la Facultad Nº136

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