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Educación y comunicación no violenta Una mirada reflexiva a la comunicación utilizada en el ambiente educativo

Pak, Florencia

(Diseño Gráfico)

Escritos en la Facultad Nº136

Escritos en la Facultad Nº136

ISSN: 1669-2306

Reflexión Pedagógica. Edición V Ensayos de estudiantes de la Facultad de Diseño y Comunicación Asignaturas: Pedagogía del Diseño I y II - 2016 Docentes: Carlos Caram · Gabriel Los Santos Eugenia Negreira · Mariángeles Pusineri

Año XIII, Vol. 136, Diciembre 2017, Buenos Aires, Argentina | 144 páginas

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 “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no
sepan leer y escribir, aquellos que no puedan aprender,
desaprender y reaprender”. (Alvin Toffler).

Introducción 
Muchos teóricos consideran que la comunicación es, en sí, una función vital del ser humano y, de hecho, han existido numerosas pruebas de ello hasta en las civilizaciones más antiguas, de modo que es innegable su importancia en el desarrollo evolutivo del hombre. En el contexto de la sociedad actual un individuo mantiene múltiples relaciones interpersonales en todos los aspectos de su vida, tanto en sus espacios privados como en ámbitos públicos. Por ende, la educación no queda exenta de esta función: en un aula, el docente a cargo se ve obligado a comunicar saberes a sus alumnos, quienes, a su vez, responden a éstos, retroalimentando al proceso comunicacional. En línea con esta propuesta que considera a la comunicación como un factor fundamental en la formación de relaciones en el ámbito educativo, el modelo de la Comunicación No Violenta (CNV) supone una base relacional que se componga por el buen trato, la generación de empatía, la generación y comprensión de ideas. Del mismo modo, apunta a un proceso que evite la utilización de un lenguaje que cree emociones negativas (tales como la culpa, la vergüenza y el enojo) que, a su vez, resulten en el surgimiento de actitudes dañinas para las relaciones humanas, como lo son la crítica, el juicio y las exigencias. Asimismo, considera que la manera en la que comunicamos un mensaje está cargada de una intención sugestiva que afecta las emociones del receptor y, por lo tanto, refleja una reacción y, consecuentemente, una respuesta. Estos mensajes, entonces, pueden reflejar respuestas positivas o negativas que influyen en el alumno y en su relación con sus pares, generando un clima de cooperación o de competencia, respectivamente.
A partir de estas consideraciones, el presente ensayo busca evidenciar la necesidad de utilizar las herramientas comunicacionales en el desarrollo de la relación del alumno con el docente y con sus pares, es decir, la necesidad de aplicar en las aulas un modelo de CNV que, a futuro, marcará el modo en que cada alumno se desenvolverá en la vida en sociedad.

Modelo de Comunicación No Violenta (CNV) 
El modelo de Comunicación No Violenta, también denominado comunicación compasiva o colaborativa, es un proceso de comunicación desarrollado por el psicólogo estadounidense Marshall Rosenberg a inicio de los años sesenta. El mismo se enfoca en tres aspectos: la autoempatía, definida como una profunda y compasiva percepción de la propia experiencia interior, la empatía, que supone entender y compartir una emoción expresada por otro, y la auto expresión honesta definida como expresarse auténticamente de una forma que haga más probable que surja la compasión de los demás. Como base de su teoría, la CNV comprende que todos los seres humanos tienen la capacidad de compasión y solamente recurren a la violencia o al comportamiento que daña a otros cuando no reconocen estrategias más efectivas para satisfacer sus necesidades. Los hábitos del pensamiento y el habla que conducen al uso de violencia (tanto psicológica como física) son aprehendidos a través de la cultura. 
La CNV supone, a su vez, que todo comportamiento humano deriva de intentos de satisfacer necesidades humanas universales, cuestión que puede derivar en el surgimiento de conflictos. La CNV propone que, si las personas son capaces de identificar sus necesidades, las necesidades de los demás y los sentimientos que rodean a estas necesidades, se puede lograr la armonía. 
Tal y como afirma Rosenberg, se trata de un método que puede ser aplicado afectivamente en todos los niveles de comunicación y en situaciones muy variadas: “relaciones íntimas, familia, organizaciones e instituciones, terapia y asesoramiento psicológico, negociaciones diplomáticas y comerciales, disputas y conflictos de todo tipo y escuela”. (Rosenberg, 2000, p. 6). 
Siguiendo este planteo y, aun cuando la CNV es ostensiblemente enseñada como un proceso de comunicación diseñado para mejorar la conexión compasiva con los demás y las relaciones interpersonales, también han sido interpretada como una práctica espiritual, un sistema de valores, una práctica para la crianza de los hijos, un método educativo y una cosmovisión.

La CNV en la educación 
Tomando estas cuestiones como base, se ha desarrollado una corriente pedagógica que pretende aplicar los conceptos e ideas de la CNV al modelo educacional, aspecto que se relaciona con las teorías constructivistas. Estas consideran que el alumno debiera asumir un rol autónomo, activo, creativo, crítico e interactivo, mientras que el docente debe cumplir un rol de facilitador de situaciones en las que el alumno desarrolle esas funciones. Así, la comunicación en el ámbito educativo se convierte en un constante proceso de expresar -escuchar, cuestión que se correspondería con lo que teóricamente se denomina feedback o retroalimentación. En términos de Rosenberg, este modelo orienta a los individuos a reestructurar su forma de expresar y escuchar a los demás: “en lugar de obedecer a reacciones habituales y automáticas, nuestras palabras se convierten en respuestas conscientes con una base firme en un registro de lo que percibimos, sentimos y deseamos”. (Rosenberg, 2000, p. 4). Las relaciones interpersonales desarrolladas en el aula, pueden ser analizadas a partir de dos diferenciaciones esenciales: la relación docente - alumno y las relaciones alumno - alumno. 
Acerca del primer caso, es decir, la relación docente – alumno, los teóricos consideran que es necesaria la utilización de la CNV en la medida en la que determina la conducta y el estado anímico de los alumnos. De este modo, el mensaje del docente será recibido como empático y de comprensión en lugar de amenaza o castigo, quitando la sensación de frustración que se experimenta dentro de las emociones del alumno. 
El brasileño Freire, en Hacia una pedagogía de la pregunta (1986), propone el ejercicio de conocer juntos, es decir, considerar al conocimiento como un proceso en busca de lo verdadero y que sólo se alcanza por medio del diálogo. Sin embargo, sostiene, esta concepción no es compartida con la mayoría de los estudiantes, en la medida en la que “están acostumbrados a que el profesor, jerárquicamente, tenga la verdad, sea el sabio, y por lo tanto no aceptan el diálogo”. (Freire, 1986, p. 1).
Siguiendo estos planteos, es posible advertir la relevancia del trato mediante el cual el docente se dirige a sus alumnos, así como el modo en el que plantea el sistema de evaluación, aspecto que determina la relación alumno-alumno. Así, algunos métodos evaluativos, derivan en un comportamiento competitivo entre los alumnos, caracterizado por la existencia de lugares de privilegio, a partir de los cuales la confirmación de la labor de un alumno reside en la negación de la del otro. Como resultado de esta competencia que tiende a individualizar a los alumnos, surgen sentimientos como los de frustración, desmotivación y envidia, cuestión que, a su vez, deriva en una fuerte desconexión entre pares. Por otro lado, existen sistemas de evaluación que permiten el desarrollo de aprendizajes cooperativos (en grupos pequeños) o colaborativos (en clase), a los que el investigador Roselli en La construcción sociocognitiva entre iguales, caracteriza con el dictado de tareas que conduzcan a la cohesión grupal, el fomento al debate, negociaciones y búsqueda de soluciones conjuntas y la paridad dentro del grupo.
Al respecto, Barreiro (1995) agrega que estas características derivan en el desarrollo de un ambiente solidario, propiciado por el apoyo mutuo, la participación de todos los integrantes del grupo y el reconocimiento y la aceptación. Todas estas cuestiones analizadas, confluyen en la relación que Paulo Freire establece entre los métodos de enseñanza tradicionales y el modelo productivo capitalista “embrutecer la fuerza de trabajo sometida a procedimientos rutinarios hace parte de la naturaleza del modo de producción capitalista”. Lo que se da en la producción del conocimiento en la escuela es, en gran medida, aunque podamos hacer lo contrario, una reproducción de ese mecanismo. En verdad, cuanto más se embrutece la capacidad inventora y creadora del educando, tanto más él es apenas disciplinado para recibir respuestas a preguntas que no fueron hechas. Cuanto más se adapta el educando a tal procedimiento, tanto más irónicamente se piensa que ésta es una educación productiva. (Freire, 1986, p. 14).
Finalmente, resulta interesante señalar que el mundo actual se encuentra en un proceso constante de cambio y transformación, aspecto que el sistema educativo debiera acompañar, teniendo en cuenta, por ejemplo, los planteamientos hasta aquí desarrollados por la CNV. 

Conclusiones 
Considerando lo expuesto en el presente ensayo, es posible concluir en la afirmación que sostiene que la Comunicación No Violenta supone un método que refuerza las convicciones de corrientes pedagógicas como las del aprendizaje colaborativo, el constructivismo y el aprendizaje en aula-taller, en las que el diálogo adquiere un papel protagónico. Asimismo, influye en la concepción del rol del docente, figura que es sumamente relevante en la conformación de un ambiente solidario y equitativo, en contraposición al escenario competitivo y exitista del método de enseñanza tradicional. En conclusión, si bien existen campos disciplinarios caracterizados por la rigidez y sólida estructura en los que la CNV resulta una amenaza a esas normas tradicionales, es un modelo cuya aplicación es, año a año, más abarcativa, especialmente en aquellas disciplinas consideradas de carácter dinámico y abiertas al cambio, cuestión que deriva en que transiten una constante innovación.

Referencias bibliográficas 
Barreiro, T. (1995). Trabajos en grupo: hacia una coordinación facilitadora del grupo sano. Buenos Aires: Kapelusz. 
Freire, P. (1986). Hacia una pedagogía de la pregunta. Buenos Aires: Aurora. Recuperado de: http://congreso. dgire.unam.mx:8080/blog/sitedocs/web/enlaces_interes/ ped _pr egunta.pdf 
Roselli, N. (1999). La construcción sociocognitiva entre iguales. Rosario: Irice. 
Rosenberg, M. (2000). Comunicación no violenta: un lenguaje de vida. Gran Aldea.

Resumen: La comunicación se ha convertido en centro de debate especialmente a partir de que ha adquirido un carácter multidimensional a causa del desarrollo y expansión de la tecnología. Esta cuestión se ve reflejada, a su vez, en el ámbito educacional en el cual han surgido múltiples maneras de comunicar, enseñar y aprender. Sin embargo, frente a semejante debate acerca de los diferentes modos de comunicación, no se han desarrollado cuestionamientos acerca de la efectividad del uso de los mismos en los diferentes niveles académicos y educativos, así como la naturalización de esta conducta en la sociedad. Del mismo modo, no existen intereses visibles que indaguen acerca de la comunicación no violenta y su posible aplicación en la cotidianeidad y, especialmente, en la educación. Frente a esta situación, el presente ensayo se ha propuesto definir la importancia de la comunicación no violenta como modelo aplicado a los distintos niveles educativos y los campos temáticos que en ellos se tratan, además del modo en que dicho modelo se ve reflejado en los discursos que se transmiten en el aula.

Palabras clave: educación – pedagogía – comunicación.

(*) Este texto fue elaborado en la asignatura Pedagogía del Diseño y la Comunicación II, del Programa Asistentes Académicos de la Facultad de Diseño y Comunicación, dictada por la profesora Mariángeles Pusineri. Año 2016.


Educación y comunicación no violenta Una mirada reflexiva a la comunicación utilizada en el ambiente educativo fue publicado de la página 137 a página138 en Escritos en la Facultad Nº136

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