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La formación docente del profesor universitario. ¿Alcanza con saber una disciplina para ser docente universitario?

Porta, Mariana

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

ISSN: 1668-1673

XXVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XIX , Vol. 35, Agosto 2018, Buenos Aires, Argentina | 245 páginas

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Resumen:

Muchos ingenieros, abogados, arquitectos, comunicadores, químicos, etc. han llegado a la docencia universitaria por su formación y dominio científico; pero a nivel educativo y pedagógico cuentan solo con la experiencia que recibieron como alumnos y lo que van acumulando a través de un esquema de ensayo-error. Son expertos en su campo profesional, lo que no significa que sepan cómo promover aprendizajes en relación a esos conocimientos. Tomando en cuenta las diferentes variables, este ensayo tratará de responder algunas de las preguntas que al respecto se generan. 

Palabras clave: profesional – disciplina - formación pedagógica – docente universitario

A veces se cree que la formación pedagógica no es necesaria porque se piensa a la enseñanza como una mera exposición de conocimientos adquiridos. Sin embargo, cuando se la concibe como un conjunto de intervenciones destinadas a promover y orientar el aprendizaje de otros, se toma conciencia de las complejidades que presenta y de la cantidad de saberes y herramientas que hacen falta para llevarla a cabo. 

Por otro lado, las demandas sociales abren la discusión a la incorporación de recursos informáticos y la implementación de metodologías alternativas de enseñanza y aprendizaje. Esta situación, sumada a los nuevos cambios curriculares y pedagógicos, exige de los docentes una inmediata revisión, actualización y perfeccionamiento de sus metodologías de enseñanza. 

Frente a este escenario se plantean algunos interrogantes respecto a: ¿qué significa saber enseñar?, ¿con qué estrategias de enseñanza cuentan los profesionales docentes?, ¿alcanza con tener pasión por transmitir lo que saben?, ¿qué esperan los alumnos de ellos? Preguntas sobre las cuales seguramente surgirán innumerables respuestas que llevan a revisar la formación del docente universitario. 

La enseñanza universitaria se plantea nuevos desafíos frente a los cambios socioculturales, y sobre todo tecnológicos, que se vienen desarrollando vertiginosamente en las últimas décadas. Este nuevo escenario invita a reflexionar sobre el rol del profesional docente universitario y su formación pedagógica, para la cual, en muchos casos, no fue preparado en su formación tradicional. 

En su abordaje sobre la formación del profesor universitario, De Vincenzi (2011) sostiene que es necesario hacer una revisión crítica de la identidad profesional del docente universitario. 

Algunos profesores universitarios se conciben más desde su especificidad científica (biólogos, ingenieros, matemáticos, médicos, abogados, etc.) que desde su actividad como profesionales de la docencia y no advierten la necesidad de acreditar competencias profesionales para ejercerla. Sin embargo, la docencia, como cualquier otra profesión, requiere de una formación sistemática y de un programa de actualización y perfeccionamiento permanente (De Vincenzi, 2011). 

En la misma línea, Zabalza (2011) considera que “en el caso de la enseñanza universitaria ha arraigado con fuerza la idea de que para enseñar no hace falta saber pedagogía, basta con dominar bien la materia que se pretende enseñar a los estudiantes”. Sin embargo, para el autor “romper con esa convicción no resulta fácil cuando los especialistas en didáctica aportan solo elucubraciones saturadas de una “jerga” incomprensible o recurren al análisis de los que resulta difícil extraer conclusiones prácticas”. (Zabalza, 2011). 

Para mejorar la calidad de la docencia universitaria, Zabalza considera “necesario que se produzca un cambio sustantivo en la configuración de la identidad profesional de los docentes universitarios. Esto es, el paso de ser especialista de la disciplina a ser didacta de la disciplina. (2011) 

Hace tiempo que se discute que no alcanza con saber la disciplina para ser docente universitario y que la profesión docente universitaria exige conocimiento del área pedagógica para poder ser ejercida. Sin embargo, hoy, es común encontrar en las universidades profesores que no cuentan con una formación pedagógica. Conocen la materia que enseñan, pero carecen de formación pedagógica o la aprenden con la práctica, a través de ensayo-error, o de los docentes memorables que sirvieron como modelo. En palabras de Anijovich, “esta peculiaridad refuerza la idea presente en mucho de los profesionales, que la experiencia y/o la intuición son suficientes para el ejercicio de la docencia”. (2012). En ese sentido, reflexiona: Una formación de tipo artesanal, sostenida en el vínculo maestro-discípulo, en el que el primero guía y controla el proceso de trabajo y de formación, y el segundo adquiere los “secretos del oficio” a partir de realizar determinadas tareas y de mantenerse cercano al maestro. Una formación que se caracteriza por la transmisión de aquellos saberes específicos –vinculados a la enseñanza– en el contexto mismo del trabajo. (Ickowicz, 2004). Un trabajo teórico-empírico, desarrollado por Ickowizc (2002) permitió advertir (a modo de hipótesis provisoria) que “las trayectorias de formación para la enseñanza de los profesores universitarios se asientan fundamentalmente en las cátedras y que las mismas constituyen un espacio y un modelo formativo singular donde los docentes realizan sus trayectos de formación para la docencia”. Dicho de otro modo, las cátedras fueron revelándose como los ámbitos más significativos en las trayectorias de formación de los profesores universitarios. Para Camilioni (2015) los docentes poseen, generalmente, algunas ideas acerca del alcance y el significado que debe tener la enseñanza universitaria, que se convierten en un soporte a la hora de tomar decisiones pedagógicas, debido a que cuentan con consenso entre los profesores y además forman parte de la tradición institucional. La autora llama a este conjunto de ideas didáctica del sentido común, ya que se han construido sobre la base de representaciones sociales. Al respecto señala: 

Es importante analizar brevemente esta didáctica si se pretende que los profesores universitarios comprendan que deben acudir a la didáctica científica y adoptar sus normativas para la mejora de sus prácticas de enseñanza. Para ello antes se requiere indagar las ideas previas de estos docentes sobre la enseñanza y así favorecer la construcción de otras nuevas. (Camilioni, 2015). 

Los nuevos planteamientos de una docencia centrada en el aprendizaje de los estudiantes ha convertido la actividad de enseñar en un proceso realmente complejo. El profesor universitario es hoy un profesional del aprendizaje, en lugar del especialista que conoce bien un tema y sabe explicarlo. 

Pero también aparecen otros problemas cuando enseñar es, para los profesionales docentes, una actividad complementaria a la que dedican solo una parte reducida de tiempo. Es decir, combinan su trabajo profesional con dar clases en la universidad. 

La enseñanza, en su caso, no conforma su identidad profesional. No les queda tiempo para mejorar sus competencias docentes y desarrollarse como auténticos didactas. Quizás ni siquiera estén interesados en ello. No siempre es así, afortunadamente. Y eso que gana la docencia Universitaria porque de la buena integración entre la práctica profesional (incluida la investigación) y la práctica docente nace la mejor didáctica. (Zabalza, 2011).

Conclusiones 

El en nivel universitario no se exige a los profesores formación pedagógica que legitime el ejercicio profesional de la docencia, sin embargo, en el contexto actual, se vislumbra necesario valorar la competencia pedagógica de los profesores además de la competencia profesional. El profesional docente también debería prepararse en el dominio de estrategias metodológicas y didácticas adecuadas que le permitan una buena operatividad de la clase. Ser docente universitario es tener una profesión que, como cualquier otra, requiere de una formación sistemática y de un programa de actualización y perfeccionamiento permanente para los cuales no fue preparado en su formación tradicional. 

Como bien expresa Anijovich, 

Formarse como docente universitario implica preguntarse qué es ser y cómo constituirse en un buen profesor, tareas ambas que requieren de una práctica reflexiva y una construcción permanente sobre su propia práctica, que les posibilite además, introducir cambios en su actividad e identificar direcciones de mejora. (2013). 

Y preguntarse, como reflexión final, qué es ser un buen profesor universitario en relación con las expectativas de los estudiantes.

Referencias bibliográficas 

Anijovich, R. (2013). Profesores reflexivos. Repensar lo pensado. Clarín Disponible en: http://www.clarin. com/educacion/Profesores-reflexivos-repensar-pensado_0_890311172.html 

De Vincenzi, A. (2011). La formación pedagógica del profesor universitario. Buenos Aires. 

Camilloni, A. (1995). Reflexiones para la construcción de una didáctica para la educación superior. Primeras Jornadas Trasandinas sobre planeamiento, gestión y evaluación universitaria. Universidad Católica de Valparaíso. 

Ickowicz, M. (2004). La formación de profesores en la universidad. Revista IICE (22), Buenos Aires: Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. 

Zabalza, M. (2011) Nuevos enfoques para la Didáctica Universitaria. Perspectiva, 29 (2), pp. 387-416 Florianópolis. 

Zabalza, M (2004) La enseñanza universitaria. El escenario y sus protagonistas. Madrid: Narcea Ediciones. 

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Karina Agadía en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica - Formación de docentes de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Abstract: Many engineers, lawyers, architects, communicators, chemists, etc. have come to university teaching for their training and scientific mastery; but at an educational and pedagogical level they count only on the experience they received as students and what they accumulate through a trial-error scheme. They are experts in their professional field, which does not mean that they know how to promote learning in relation to that knowledge. Taking into account the different variables, this essay will try to answer some of the questions that are generated in this respect.

Keywords: professional - discipline - pedagogical training - university teacher

Resumo: Muitos engenheiros, advogados, arquitetos, comunicadores, químicos, etc. chegaram a ensino universitário para o seu treinamento e domínio científico; mas a nível educacional e pedagógico contam apenas com a experiência que receberam como alunos e o que acumulam através de um esquema de erro de teste. Eles são especialistas em seu campo profissional, os que não significam que eles sabem como promover a aprendizagem em relação a esse conhecimento. Tendo em conta as diferentes variáveis, este ensaio tentará responder algumas das questões geradas a este respeito.

Palavras chave: Professional – disciplina - formação pedagógica – docente universitário

(*) Mariana Porta. Licenciada en Comunicación Social (Universidad Nacional de Córdoba). Posgrado en Opinión Pública y Comunicación (FLACSO)


La formación docente del profesor universitario. ¿Alcanza con saber una disciplina para ser docente universitario? fue publicado de la página 46 a página48 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

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