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Aprender haciendo

Costa, Gabriela Lorena [ver currículum del autor, docente de la Facultad de Diseño y Comunicación]

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

ISSN: 1668-1673

XXVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XIX , Vol. 35, Agosto 2018, Buenos Aires, Argentina | 245 páginas

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Resumen:

Este paper describe cómo abordar una clase de diseño de indumentaria dentro de la modalidad de aula-taller. En el aula un maestro puede dejar huellas, profundas o casi imperceptibles, formas de pensar o sentir las cosas, y es fundamental que logre en el intercambio social con la clase apuntar con sus estrategias la internalización de las herramientas de mediación, ya que tiene a su cargo un contexto al que Ander-Egg denomina aula- taller. En dicho espacio el conflicto surgirá muchas veces, y el aprendizaje se dará de una manera diferente.

Palabras clave: diseño indumentaria – aula-taller – aprendizaje

Cada diseñador o futuro diseñador es una persona que cuenta con una experiencia propia de vida, con enfoques y miradas únicos. 

El proceso de diseño para la carrera de Diseño de Indumentaria muchas veces es más enriquecedor que el producto final. Muchas veces el error puede servir de hallazgo para una nueva idea o diseño. 

La clase es el escenario de una realidad que muta todo el tiempo, que es viva, que se reelabora y sobre todo en el estudio de dichas carreras visuales. El nexo entre la creatividad y el diseño también se puede desarrollar en el ámbito de una clase. 

En dicho proceso el marco teórico desde el que se parte es una guía para poder ir y venir en las decisiones. Como así también el estado de equilibrio entre la intuición y la conciencia, en dicha conciencia todos los elementos a tener en cuenta rigen la conexión del diseño. La investigación también es parte del aprendizaje, comprender, analizar, estudiar las formas, los colores, los recursos textiles, la volumetría, entre otros elementos, es fundamental en el diseño. 

La materialidad es un gran rector en el diseño, es quien nos hace ir y venir, nos hace replantear y cambiar el eje de nuestra intuición. 

Dicha clase une la práctica con la teoría. Será el docente a cargo quien mediante ciertas estrategias fomentará que sus alumnos desarrollen aprendizajes significativos, siendo estos transferibles en el tiempo, para que sean perdurables y para que el conocimiento sea duradero. 

En el aula taller el docente es parte del grupo, y lo heterogéneo de la clase hace de esta un ámbito sumamente rico, para la incorporación de nuevos saberes y para la fusión de experiencias, como así también para el planteo de temas de interés común. En el diseño de indumentaria la práctica es sumamente importante y desarrollar las clases en un ámbito de aula taller hace que se privilegie el hacer, así la práctica se transforma en estímulo. 

El concepto de aula taller es muy acorde con la enseñanza de diseño de indumentaria y diseño textil, porque es pertinente con el desarrollo de habilidades de trabajo manual relacionadas con el dibujo, los tejidos, la costura como así también con la creación y expresión artística. El lenguaje visual es primordial, y en este punto es donde también se funden lo cultural y lo social. 

Los elementos conceptuales que transmiten los diseños, más allá de comunicar una intención del diseñador, deben tener en cuenta la percepción de un usuario, y allí en el ámbito del aula taller, los otros estudiantes y el docente pueden ser en pequeña escala un ejemplo de futuros compradores, y es en la validación en conjunto, donde lo psicosocial colabora con las críticas constructivas del resto del grupo. 

La puesta en común de los trabajos desarrollados por los alumnos en los ámbitos de aula taller es de suma riqueza para el propio alumno como para sus compañeros. Tomar distancia de las propias creaciones y poder escuchar las críticas desarrolla en el individuo un acercamiento del futuro profesional. Es un entrenamiento que por su propio carácter exige un trabajo cooperativo. La participación activa, tanto del docente como de los alumnos es el eje de esta forma de enseñanza aprendizaje. En tal sentido, Roselli sostiene que “el ser humano vive y se desarrolla en contextos eminentemente sociales”. (1999, p. 94). El sujeto se construye como tal en un marco social y el trabajo en grupo colabora con esa construcción en muchos aspectos, como así también en el educativo. En los distintos ámbitos sociales y académicos en el aula convergen las mismas ansiedades. Lo nuevo siempre determina algo que aprender, algo que mejorar, algo que incorporar o algo que desechar. El grupo enseña a negociar, genera ciertas competencias en el alumno que solo no podría lograr. Cotejar ideas, pensamientos, propósitos, hace del trabajo en grupo una herramienta muy interesante para el aprendizaje. 

Muchos de los conflictos con que se encuentran los alumnos sirven para romper con lo ya aprendido, parafraseando a Piaget “sin conflicto no hay aprendizaje”. Hay una parte de la comprensión de los conceptos que se trabajan en clase que implica desaprenderlos. 

En esta tarea de desaprenderlos, se plantean las dudas, se reflexiona sobre las formas en que las cosas están dadas. De esta manera el conocimiento se construye. 

En este espacio que solo puede funcionar en grupo y cooperativamente, el docente procura así que la práctica se transforme en estímulo para la reflexión teórica y ayuda a coordinar esta metodología participativa. 

El aula es dinámica en movimiento, es el aporte necesario para crecer, en cualquier estrato social. Juntos, alumnos y docentes, cruzan sus vidas, sus miradas, sus planteos, sus búsquedas. 

El aula no es solo aprobar materias, es sumar aportes y experiencias para prepararse en lo que viene, en lo que está por venir, se aprende experimentando. En la definición de aula taller Ander-Egg sostiene que “es un lugar donde se trabaja, se elabora y se transforma algo para ser utilizado”. (1999, p.14). 

Al aula traemos los temas que nos inquietan, que queremos reflexionar. En el aula el docente puede despertar el interés de los alumnos ayudándolos en el aprender de los objetivos planteados y sabiendo que en el aula taller la práctica y la teoría son dos polos que se encuentran en permanente referencia uno del otro. Esa manera de enseñar, de aprender mediante la realización de algo, es un aprender haciendo en grupo, en conjunto. 

Muchas veces se torna monótono, obligatorio, por eso promover actividades interesantes o desafiantes puede ayudar a salirse de la rutina. Hacerse preguntas en grupo puede ayudar como llama Ander-Egg “el arte de hacer preguntas”. (1999, p.18). En el proceso de diseño, hacerse preguntas, replantearse lo no logrado por las exigencias de un determinado material o forma, es una manera de avanzar en el camino del desarrollo. 

Si bien el docente tiene cierto poder por su carácter de evaluador y transmisor de conocimientos, este puede desde sus funciones generar un espacio reflexivo, participativo y también sensible donde los alumnos sientan cierta contención (desde lo académico) pero en algunos momentos sientan el replanteo, el mirar desde otro lugar las cosas. 

El constante cambio es crecimiento, y la energía al enseñar y transmitir los conocimientos hace que sea una experiencia más que enriquecedora. 

En las primeras clases puede ser que el grupo no sea más que la unión de individualidades entre cuatro paredes, por eso los primeros encuentros académicos deben generar un acercamiento mutuo entre pares y con el docente, para poder así en cierta manera, garantizar un buen clima en el que trabajen, no para obtener la aprobación de los demás sino para cooperar eficazmente con los demás. Así el docente tiene que pensar de manera integradora. La relación del docente con el alumno queda en torno a la realización de una tarea común. La producción grupal o en equipo es un dispositivo, que como incluye Ander-Egg: El educando/alumno se inserta en el proceso pedagógico como sujeto de su propio aprendizaje con la apoyatura teórica y metodológica de los docentes y de la bibliografía y documentación de consulta que las exigencias del taller vayan demandando. 

De este modo se crean las condiciones pedagógicas y de organización para que los naturales protagonistas del proceso de educación (educadores y educandos) puedan decidir acerca de la marcha de dicho proceso por el trabajo autónomo y el desarrollo de la responsabilidad, a través del contacto directo y sistemático con situacionesproblemas relacionadas con el proyecto del taller. (1999). Así la construcción del conocimiento se va generando clase a clase como resultado de la fusión de dos factores, el cognitivo y el social (la interacción con el otro). Así la clase se transforma en generadora de conocimientos, la realidad nunca se presenta fragmentada, se van integrando los nuevos conocimientos, que pasan a una instancia más significativa, más relevante. 

Constituir el grupo de aprendizaje es una tarea educativa más que interesante, más que relevante, integrar en este proceso un proyecto en conjunto, en donde participen docentes y alumnos de manera activa y responsable. El docente tiene que ser un par, pero hay que meterse en el debate. 

En tal sentido, parafraseando a Vigotsky, el hombre es una construcción con el entorno cultural y social. 

Y si hay algo que el hombre ha mantenido siempre alerta es su capacidad de pregunta. Plantearse la realidad, darla vuelta, desnaturalizar las categorías que existen, sacudir lo impuesto, hace que se pueda transformar, que se avance hacia algo nuevo. Hacerse preguntas relevantes, sustancial para seguir aprendiendo. 

Así lo cultural junto con lo social pueden desarrollarse en nuevos entornos, y ese reflejo investigador, que desata debates, preguntas esenciales y deconstructivas es lo que lleva a una experiencia enriquecedora, junto con un trabajo interdisciplinario, en donde el docente anima, estimula y orienta al grupo en su conjunto.

Referencias bibliográficas 

Ander-Egg, E. (1999). El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Magisterio del Río de la Plata. 

Roselli, N. (1999). La construcción socio-cognitiva entre iguales. Rosario: Irice.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a las Estrategias de la Enseñanza a cargo del Profesor Carlos Caram en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica - Formación de docentes de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Abstract: This essay describes how to approach a class of clothing design within the classroom-workshop modality. In the classroom, a teacher can leave traces, deep or almost imperceptible, ways of thinking or feeling things, and it is fundamental that in the social exchange with the class, target strategies with the internalization of mediation tools, its position a context to which Ander-Egg calls classroom-workshop. In this space the conflict will arise many times, and the learning will occur in a different way.

Key words: Clothing design - classroom-workshop – learning

Resumo: Este paper descreve como abordar uma classe de design de vestuário dentro da modalidade de sala de aula - workshop. No sala de aula um professor pode deixar impressões, profundas ou quase imperceptíveis, formas de pensar ou sentir as coisas, e é fundamental que consiga no intercâmbio social com a classe apontar com suas estratégias a internalização das ferramentas de mediação, já que tem a seu cargo um contexto ao que Ander-Egg denomina sala de aula- workshop. Em dito espaço o conflito surgirá muitas vezes, e a aprendizagem se dará de uma maneira diferente.

Palavras chave: design de vestuário - sala de aula - workshop - aprendizagem.

(*) Gabriela Lorena Costa. Diseñadora de Indumentaria (Universidad de Buenos Aires, 1994). Diseñadora Textil (Universidad de Buenos Aires, 1996). Profesora de la Universidad de Palermo en el Área de Moda y Tendencias de la Facultad de Diseño y Comunicación. 

Resumen: Este paper describe cómo abordar una clase de diseño de indumentaria dentro de la modalidad de aula-taller. En el aula un maestro puede dejar huellas, profundas o casi imperceptibles, formas de pensar o sentir las cosas, y es fundamental que logre en el intercambio social con la clase apuntar con sus estrategias la internalización de las herramientas de mediación, ya que tiene a su cargo un contexto al que Ander-Egg denomina aula- taller. En dicho espacio el conflicto surgirá muchas veces, y el aprendizaje se dará de una manera diferente.


Palabras clave: diseño indumentaria – aula-taller – aprendizaje

Cada diseñador o futuro diseñador es una persona que cuenta con una experiencia propia de vida, con enfoques y miradas únicos. 

El proceso de diseño para la carrera de Diseño de Indumentaria muchas veces es más enriquecedor que el producto final. Muchas veces el error puede servir de hallazgo para una nueva idea o diseño. 

La clase es el escenario de una realidad que muta todo el tiempo, que es viva, que se reelabora y sobre todo en el estudio de dichas carreras visuales. El nexo entre la creatividad y el diseño también se puede desarrollar en el ámbito de una clase. 

En dicho proceso el marco teórico desde el que se parte es una guía para poder ir y venir en las decisiones. Como así también el estado de equilibrio entre la intuición y la conciencia, en dicha conciencia todos los elementos a tener en cuenta rigen la conexión del diseño. La investigación también es parte del aprendizaje, comprender, analizar, estudiar las formas, los colores, los recursos textiles, la volumetría, entre otros elementos, es fundamental en el diseño. 

La materialidad es un gran rector en el diseño, es quien nos hace ir y venir, nos hace replantear y cambiar el eje de nuestra intuición. 

Dicha clase une la práctica con la teoría. Será el docente a cargo quien mediante ciertas estrategias fomentará que sus alumnos desarrollen aprendizajes significativos, siendo estos transferibles en el tiempo, para que sean perdurables y para que el conocimiento sea duradero. 

En el aula taller el docente es parte del grupo, y lo heterogéneo de la clase hace de esta un ámbito sumamente rico, para la incorporación de nuevos saberes y para la fusión de experiencias, como así también para el planteo de temas de interés común. En el diseño de indumentaria la práctica es sumamente importante y desarrollar las clases en un ámbito de aula taller hace que se privilegie el hacer, así la práctica se transforma en estímulo. 

El concepto de aula taller es muy acorde con la enseñanza de diseño de indumentaria y diseño textil, porque es pertinente con el desarrollo de habilidades de trabajo manual relacionadas con el dibujo, los tejidos, la costura como así también con la creación y expresión artística. El lenguaje visual es primordial, y en este punto es donde también se funden lo cultural y lo social. 

Los elementos conceptuales que transmiten los diseños, más allá de comunicar una intención del diseñador, deben tener en cuenta la percepción de un usuario, y allí en el ámbito del aula taller, los otros estudiantes y el docente pueden ser en pequeña escala un ejemplo de futuros compradores, y es en la validación en conjunto, donde lo psicosocial colabora con las críticas constructivas del resto del grupo. 

La puesta en común de los trabajos desarrollados por los alumnos en los ámbitos de aula taller es de suma riqueza para el propio alumno como para sus compañeros. Tomar distancia de las propias creaciones y poder escuchar las críticas desarrolla en el individuo un acercamiento del futuro profesional. Es un entrenamiento que por su propio carácter exige un trabajo cooperativo. La participación activa, tanto del docente como de los alumnos es el eje de esta forma de enseñanza aprendizaje. En tal sentido, Roselli sostiene que “el ser humano vive y se desarrolla en contextos eminentemente sociales”. (1999, p. 94). El sujeto se construye como tal en un marco social y el trabajo en grupo colabora con esa construcción en muchos aspectos, como así también en el educativo. En los distintos ámbitos sociales y académicos en el aula convergen las mismas ansiedades. Lo nuevo siempre determina algo que aprender, algo que mejorar, algo que incorporar o algo que desechar. El grupo enseña a negociar, genera ciertas competencias en el alumno que solo no podría lograr. Cotejar ideas, pensamientos, propósitos, hace del trabajo en grupo una herramienta muy interesante para el aprendizaje. 

Muchos de los conflictos con que se encuentran los alumnos sirven para romper con lo ya aprendido, parafraseando a Piaget “sin conflicto no hay aprendizaje”. Hay una parte de la comprensión de los conceptos que se trabajan en clase que implica desaprenderlos. 

En esta tarea de desaprenderlos, se plantean las dudas, se reflexiona sobre las formas en que las cosas están dadas. De esta manera el conocimiento se construye. 

En este espacio que solo puede funcionar en grupo y cooperativamente, el docente procura así que la práctica se transforme en estímulo para la reflexión teórica y ayuda a coordinar esta metodología participativa. 

El aula es dinámica en movimiento, es el aporte necesario para crecer, en cualquier estrato social. Juntos, alumnos y docentes, cruzan sus vidas, sus miradas, sus planteos, sus búsquedas. 

El aula no es solo aprobar materias, es sumar aportes y experiencias para prepararse en lo que viene, en lo que está por venir, se aprende experimentando. En la definición de aula taller Ander-Egg sostiene que “es un lugar donde se trabaja, se elabora y se transforma algo para ser utilizado”. (1999, p.14). 

Al aula traemos los temas que nos inquietan, que queremos reflexionar. En el aula el docente puede despertar el interés de los alumnos ayudándolos en el aprender de los objetivos planteados y sabiendo que en el aula taller la práctica y la teoría son dos polos que se encuentran en permanente referencia uno del otro. Esa manera de enseñar, de aprender mediante la realización de algo, es un aprender haciendo en grupo, en conjunto. 

Muchas veces se torna monótono, obligatorio, por eso promover actividades interesantes o desafiantes puede ayudar a salirse de la rutina. Hacerse preguntas en grupo puede ayudar como llama Ander-Egg “el arte de hacer preguntas”. (1999, p.18). En el proceso de diseño, hacerse preguntas, replantearse lo no logrado por las exigencias de un determinado material o forma, es una manera de avanzar en el camino del desarrollo. 

Si bien el docente tiene cierto poder por su carácter de evaluador y transmisor de conocimientos, este puede desde sus funciones generar un espacio reflexivo, participativo y también sensible donde los alumnos sientan cierta contención (desde lo académico) pero en algunos momentos sientan el replanteo, el mirar desde otro lugar las cosas. 

El constante cambio es crecimiento, y la energía al enseñar y transmitir los conocimientos hace que sea una experiencia más que enriquecedora. 

En las primeras clases puede ser que el grupo no sea más que la unión de individualidades entre cuatro paredes, por eso los primeros encuentros académicos deben generar un acercamiento mutuo entre pares y con el docente, para poder así en cierta manera, garantizar un buen clima en el que trabajen, no para obtener la aprobación de los demás sino para cooperar eficazmente con los demás. Así el docente tiene que pensar de manera integradora. La relación del docente con el alumno queda en torno a la realización de una tarea común. La producción grupal o en equipo es un dispositivo, que como incluye Ander-Egg: El educando/alumno se inserta en el proceso pedagógico como sujeto de su propio aprendizaje con la apoyatura teórica y metodológica de los docentes y de la bibliografía y documentación de consulta que las exigencias del taller vayan demandando. 

De este modo se crean las condiciones pedagógicas y de organización para que los naturales protagonistas del proceso de educación (educadores y educandos) puedan decidir acerca de la marcha de dicho proceso por el trabajo autónomo y el desarrollo de la responsabilidad, a través del contacto directo y sistemático con situacionesproblemas relacionadas con el proyecto del taller. (1999). Así la construcción del conocimiento se va generando clase a clase como resultado de la fusión de dos factores, el cognitivo y el social (la interacción con el otro). Así la clase se transforma en generadora de conocimientos, la realidad nunca se presenta fragmentada, se van integrando los nuevos conocimientos, que pasan a una instancia más significativa, más relevante. 

Constituir el grupo de aprendizaje es una tarea educativa más que interesante, más que relevante, integrar en este proceso un proyecto en conjunto, en donde participen docentes y alumnos de manera activa y responsable. El docente tiene que ser un par, pero hay que meterse en el debate. 

En tal sentido, parafraseando a Vigotsky, el hombre es una construcción con el entorno cultural y social. 

Y si hay algo que el hombre ha mantenido siempre alerta es su capacidad de pregunta. Plantearse la realidad, darla vuelta, desnaturalizar las categorías que existen, sacudir lo impuesto, hace que se pueda transformar, que se avance hacia algo nuevo. Hacerse preguntas relevantes, sustancial para seguir aprendiendo. 

Así lo cultural junto con lo social pueden desarrollarse en nuevos entornos, y ese reflejo investigador, que desata debates, preguntas esenciales y deconstructivas es lo que lleva a una experiencia enriquecedora, junto con un trabajo interdisciplinario, en donde el docente anima, estimula y orienta al grupo en su conjunto.

Referencias bibliográficas 

Ander-Egg, E. (1999). El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Magisterio del Río de la Plata. 

Roselli, N. (1999). La construcción socio-cognitiva entre iguales. Rosario: Irice.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a las Estrategias de la Enseñanza a cargo del Profesor Carlos Caram en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica - Formación de docentes de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Abstract: This essay describes how to approach a class of clothing design within the classroom-workshop modality. In the classroom, a teacher can leave traces, deep or almost imperceptible, ways of thinking or feeling things, and it is fundamental that in the social exchange with the class, target strategies with the internalization of mediation tools, its position a context to which Ander-Egg calls classroom-workshop. In this space the conflict will arise many times, and the learning will occur in a different way.

Key words: Clothing design - classroom-workshop – learning

Resumo: Este paper descreve como abordar uma classe de design de vestuário dentro da modalidade de sala de aula - workshop. No sala de aula um professor pode deixar impressões, profundas ou quase imperceptíveis, formas de pensar ou sentir as coisas, e é fundamental que consiga no intercâmbio social com a classe apontar com suas estratégias a internalização das ferramentas de mediação, já que tem a seu cargo um contexto ao que Ander-Egg denomina sala de aula- workshop. Em dito espaço o conflito surgirá muitas vezes, e a aprendizagem se dará de uma maneira diferente.

Palavras chave: design de vestuário - sala de aula - workshop - aprendizagem.

(*) Gabriela Lorena Costa. Diseñadora de Indumentaria (Universidad de Buenos Aires, 1994). Diseñadora Textil (Universidad de Buenos Aires, 1996). Profesora de la Universidad de Palermo en el Área de Moda y Tendencias de la Facultad de Diseño y Comunicación.


Aprender haciendo fue publicado de la página 69 a página71 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

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