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El aula taller. El gigante olvidado en la didáctica arquitectónica

Krause, Federico

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

ISSN: 1668-1673

XXVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XIX , Vol. 35, Agosto 2018, Buenos Aires, Argentina | 245 páginas

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Resumen:

En este trabajo se trata el tópico del aula taller como elemento a revalorizar e incorporar en las materias de la carrera de Arquitectura, recurso que ha entrado en desuso a través del tiempo.

Mediante los distintos autores y posturas se busca analizar una propuesta áulica que sea más integral e interesante para llevar adelante la tarea de conducir el aprendizaje.

Palabras clave: participación – equipo – colaboración – debate – aula taller

¿Esquema tradicional de enseñanza como método de aprendizaje? 

Partiendo de esta pregunta, podemos formular otras que sirvan de respuesta y a la vez de disparadores: ¿es la enseñanza sinónimo de aprendizaje real? ¿Es posible concebir otro modo de aprendizaje, donde existan espacios para compartir un saber hacer a través de la práctica enfocada a un aspecto de la realidad profesional? 

Es sabido que enseñanza no necesariamente implica aprendizaje, es por ello que quien quiera desempeñarse en el área docente debe, en todo momento, revisar su tarea profesional para evitar caer en deficiencias que repercutan en el proceso de aprendizaje ajeno. En relación a dichos cuestionamientos es que resulta notoria la observación que en los últimos años se ha hecho evidente en universidades y facultades de Arquitectura y es la ausencia de empatía entre alumnos y docentes, convirtiéndose el aula en una suerte de consultorio médico donde los alumnos deben esperar su turno para mostrar y presentar sus proyectos acabados y diseñados. 

Estos ejercicios didácticos implican en el estudiante tener todo resuelto y el docente cumple el rol a la vez de jurado y mentor. Esto inevitablemente evidencia no solo la falta de conducción y seguimiento del alumno, sino también la verticalidad en la enseñanza y hará del mismo un número más en la clase, dado que allí el conocimiento es algo que se deposita en el otro, y ese otro inevitablemente lo aprenderá.

El docente como conductor y asesor 

En este escenario de situaciones presentado, sería interesante proponer como sostiene Zabalza, un espacio que se articule sobre las técnicas adecuadas para canalizar el aprendizaje, “aprenderíamos mucho más si tuviésemos una visión holística de los procesos de enseñanza, podríamos aprender los unos de los otros, siendo la experiencia del aprendizaje una tarea mucho más rica y abarcativa” (2011, p. 391). 

Establecer una clase donde se trabaje, estudie e investigue realmente en el horario de cursada, implica en el alumno un compromiso con la materia que no solo lo enfrenta a la realidad de estar presente o cursar, sino que propone enfrentarse con las problemáticas de trabajar y colaborar en equipo, como menciona Ander-Egg: “Como el taller es un aprender haciendo en el que los conocimientos se adquieren a través de una práctica sobre un aspecto de la realidad, el abordaje tiene que ser –necesariamente- globalizante”. (1991). 

El trabajo tipo taller además de suponer las ventajas ya mencionadas, en primera instancia respeta una de las mayores ventajas y propósitos de una universidad, palabra que etimológicamente deviene del universitas que designa cualquier grupo o entidad orientada a una meta común, que está íntimamente relacionada a la definición clásica de taller, que como define Ander-Egg es el lugar “donde se trabaja, se elabora y se transforma algo para ser utilizado (…) se trata de una forma de enseñar y sobre todo, de aprender mediante la realización de algo”. (1991, p. 14). 

La importancia del trabajo en taller ha sido ampliamente debatida e instalada en el ámbito arquitectónico, por escuelas como la Bauhaus, que consideraban que éste no solo era necesario por cuestiones prácticas a nivel didáctico-social, sino también desde una perspectiva personal y espiritual del estudiante, como menciona Moholy Nagy (Docente de dicha casa, en la época más activa de la misma), en su manifiesto de concepciones básicas de dicha escuela.

El nuevo arquitecto sabrá, debido a su aprendizaje en taller, que solo la más estrecha colaboración entre el arte, la ciencia y la tecnología puede garantizar una construcción orgánica, que cumpla plenamente su cometido tanto en el sentido físico como en el socio biológico. (1963, p. 34)

Es debido a esta razón que un trabajo en la producción real de proyectos y objetos, es más que importante para el futuro profesional y aún más para el futuro Arquitecto, dado que el alumno produce en clase y trabaja en equipo en tiempo real (en la resolución de un problema de cualquier índole relacionado con un saber hacer). Además, como menciona Moholy Nagy, “las posibilidades latentes en cada individuo fueron fundidas en un solo cuerpo, libre y colectivo. El patrón tipo de una comunidad de estudiantes fue desarrollado por los mismos alumnos, quienes aprendían, no para la escuela, sino para la vida”. (1963, p. 29). 

Estos conceptos han sido tratados en la actualidad por autores como De Vicenzi donde concluye al trabajar el tema taller, que “en la acción es donde el alumno adquiere diversos aprendizajes asociados al significado de las categorías de diseño, a reflexionar sobre sus propias ejecuciones y a manifestar sus dudas o limitaciones”. (2009, p. 46). 

Es decir proponer espacios dinámicos de trabajo real en clase y no de mera corrección, lugares donde la experimentación, producción y la reflexión sean el elemento articulador de la clase y el momento de desarrollo, para que así puedan los estudiantes ser papel activo en su propia formación y no pasivos receptores de correcciones, devoluciones pacientes de consultorios académicos. Entonces la clase tendría una doble lectura didáctica, por un lado la formación en un saber hacer y por otro la propuesta de espacios que realcen un papel activo en la persona, que lo estimulen en la pro-actividad y los procesos introspectivos de aprendizaje.

Conclusiones 

Proponer un espacio con estas características, ya mencionadas, implica un doble desafío no solo en el alumno, sino en los docentes también, como diría Ander-Egg, redefinir los roles, porque el aprendizaje se inserta en un proceso pedagógico que es abarcativo y colaborativo entre alumnos y docentes, aprendiendo activamente con base en la experimentación. Necesariamente un docente formado en la pedagogía convencional se vería en aprietos en una propuesta como esta, es por eso que se hace necesario romper roles preestablecidos y formar docentes en didáctica, utilizar recursos y herramientas que hagan de la clase algo más que un día de cursada y como dice Ander-Egg “reeducarnos en el aprendizaje para la participación activa” (p. 17) es tarea necesaria para hacer de la formación profesional algo más que adquirir conocimientos.

Referencias bibliográficas 

Ander-Egg, E. (1991) El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires: Editorial Magisterio del Rio de La Plata. 

De Vicenzi, A (2009) La práctica educativa en el marco del aula taller. Revista de Educación y Desarrollo, 10. Abril-junio de 2009. 

Moholy Nagy, L. (1963) La Nueva Visión, principios bá- sicos del Bauhaus. Buenos Aires: Editorial Infinito. 

Zabalza Beraza, M. (Octubre 2011) Nuevos enfoques para la Didáctica Universitaria. Perspectiva v29, n.2 387.416, jul. / Dic 2011. Florianópolis.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a la Didáctica a cargo de la profesora Karina Agadía en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica - Formación de docentes de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Abstract: In this paper the topic of the workshop-classroom is treated as an element to be revalued and incorporated in the subjects of the career of Architecture, a resource that has become obsolete over time.

Through the different authors and postures, we seek to analyze a more holistic and interesting proposal that is more holistic and interesting to carry out the task of conducting learning.

Keywords: participation - team - collaboration - debate - workshop classroom

Resumo: Neste artigo trata-se o tópico do sala de aula-workshop como elemento a revalorizar e incorporar nas matérias da carreira de Arquitectura, recurso que tem entrado em desuso ao longo do tempo.

Mediante os diferentes autores e posturas procura-se analisar uma proposta de sala de aula que seja mais integral e interessante para levar adiante a tarefa de conduzir a aprendizagem

Palavras chave: participação - equipe - colaboração - debate - sala de aula-workshop

(*) Federico Krause. Arquitecto (Universidad de Buenos Aires)


El aula taller. El gigante olvidado en la didáctica arquitectónica fue publicado de la página 133 a página134 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

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