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La relevancia del aula taller en asignaturas proyectuales

Wabnik, Marina

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

ISSN: 1668-1673

XXVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XIX , Vol. 35, Agosto 2018, Buenos Aires, Argentina | 245 páginas

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Resumen:

En las carreras de Diseño, la práctica suele ser el eje de la planificación, por lo que las asignaturas proyectuales son fundamentales para que se genere el aprendizaje y optimicen capacidades profesionales. 

Resulta frecuente que las clases se desarrollen con una modalidad aula taller, ámbito donde las actividades se fundamentan en el aprender haciendo, persiguiendo la interdisciplinariedad y el pensamiento integrador. El proyecto que se propone funciona como medio para la acción/reflexión. 

Asimismo, el aula taller ofrece un entorno rico en donde se ponen en práctica y en crisis consignas fundamentadas en la problematización y en busca de comprender e incorporar saberes. Además funciona como medio para desarrollar criterios que abren puertas a nuevas preguntas, miradas y horizontes.

Palabras clave: aula taller – clase – diseño – aprendizaje – educación

En el ámbito universitario el contenido funciona como una herramienta que permite desarrollar capacidades profesionales. Cuando se habla de enseñar es importante considerar que esta tarea no consiste únicamente en transmitir contenidos, sino que además implica ayudar a otros a aprender mediante la práctica. 

Si no hay intención, no hay enseñanza; la enseñanza es una práctica intencional. “La gente aprende de manera natural mientras intenta resolver problemas que le preocupa. Desarrolla un interés intrínseco que guía su búsqueda de conocimiento”. (Bain, 2007, p.58). 

En las carreras de Diseño, tales como Arquitectura, Diseño Gráfico, Industrial, de Indumentaria, de Interiores, Producción de Modas, Dirección de Arte, Cine, o Creatividad Publicitaria, entre otras, la práctica suele ser el eje de la planificación curricular de la cursada. Entendiendo al diseño como unívoco y como un campo de estudio que busca la solución de problemas vinculados con la comunicación visual, como en escritos previos, se afirma que

El enfoque de los programas de las asignaturas se inscribe sobre la articulación entre la teoría y la práctica, en simultáneo. Fundamentalmente sobre la experimentación y la puesta en acción de consignas que se apoyan sobre ejercicios que buscan aplicar criterios y resolver problemas, se fomenta la formación del pensamiento de un potencial diseñador, generador de soluciones. (Wabnik, 2017, párr. 2).

Retomando lo dicho, no es casual que surja como pregunta la recurrencia de asignaturas proyectuales en las que la clase transcurre en un aula taller. Pero ¿qué es lo que distingue a esta modalidad y la hace adecuada para buscar el aprendizaje efectivo mediante la práctica? Primeramente, se debe concebir al taller como un ámbito en el cual se trabaja, se elabora y transforma algo para ser utilizado, donde las actividades se fundamentan en el aprender haciendo (to learn by doing) de manera grupal. Por lo tanto, es significativo proponer, primordialmente, un proyecto mediante el que se forme a través de la acción/reflexión y en consecuencia convertir el ambiente en un lugar para la vida democrática, donde debiera existir la colaboración y el respeto entre los miembros que participan activamente (grupo de estudiantes y al menos un docente entre los que se supone existe una relación en torno a la realización de una tarea común). Además, se otorga prioridad a la utilización de una metodología pertinente de apropiación del saber. También se realizan preguntas de carácter relevante, sustancial y apropiado fomentando el desarrollo de un pensamiento y modo de abordaje sistémico, persiguiendo la interdisciplinariedad y el pensamiento integrador. 

Como sostiene Ander-Egg

Lo sustancial del taller es realizar un proyecto de trabajo en el que docentes y alumnos participen activa y responsablemente. La docencia se ejerce a partir de la situación de enseñanza/aprendizaje que supone el proyecto que se va a realizar, a través de la reflexión teórica sobre la acción que se lleva a cabo; la investigación es exigencia previa de la acción; y la práctica son las actividades y tareas que se llevan a cabo para realizar el proyecto. En el taller estas tres instancias se integran como parte del proceso global. Desde la experiencia – y como exigencia de la práctica – se hace la reflexión teórica; desde la teoría se ilumina y orienta la práctica. Por otra parte, la realización del proyecto exige un conocimiento de la realidad sobre la que se va a actuar; para adquirir ese conocimiento hay que investigar. Y para investigar se requiere un cierto entrenamiento en la aplicación del método científico. Para decirlo en breve: la experiencia (la realización del proyecto) necesita de la teoría y la investigación. Las tres instancias, como se dijo, quedan integradas en un solo proceso. (1999, p.23).

Es relevante mencionar que existen frecuentes ocasiones en las que a los estudiantes se les dificulta incorporar los contenidos de las clases expositivas, ya sea por aburrimiento, desinterés o complejidad en la conceptualización. Por lo tanto, el hecho de ponerlos en práctica es un recurso que funciona no solo como marco y puesta en acción de la teoría, sino que también como un medio motivacional oportuno para asimilar y entender funcionalmente aquello que pudiera correr el riesgo de quedar inerte. “El obstáculo epistemológico se incrusta sobre el conocimiento que ya no se cuestiona”. (Camilloni, 1997, p. 13). 

Si se logran poner en crisis los modelos mentales que los sujetos traen de antemano, surgen nuevas preguntas, y si el docente logra romper la unidireccionalidad con preguntas y repreguntas, se abre lugar al debate donde quien esté a cargo de la clase tomará el rol de moderador, cambiando el ritmo de la clase, manteniendo la expectativa. 

Cabe resaltar cuán necesario es no solo planificar correctamente una clase, sino también estar preparado a la impredictibilidad que se pueda presentar en el aula, tal como define Doyle (1986) citado por Souto (2007). En el transcurso de la clase, se pone en marcha el plan de acción, desarrollando aquello que se ha anticipado o considerado previamente, pero éstos imprevistos, a los que podemos nominar como emergentes, nos brindan la posibilidad de profundizarlos, de manera en la que se contribuya a la mejora de las prácticas que le dan sentido al aprendizaje, ya que surge un espacio de reflexión que es vital en los procesos de formación. 

En conclusión, el aula taller no solo ofrece un entorno en donde se ponen en práctica y en crisis consignas basadas en la problematización que persigue resolver un proyecto en busca de comprender e incorporar saberes, sino también funciona como medio para desarrollar criterios profesionales que abran puertas a nuevas preguntas y horizontes.

Referencias bibliográficas 

Ander-Egg, E. (1999) El taller: una alternativa de renovación pedagógica. Buenos Aires. Editorial Magisterio del Río de La Plata. 

Bain, K. (2007) Lo que hacen los mejores profesores de universidad. Universidad de Valencia. 

Camilloni, A. (comp.) (1997) Los obstáculos epistemológicos en la enseñanza. Barcelona: Gedisa. 

Souto, M. (2007) Hacia una didáctica de lo grupal. Buenos Aires: Miño y Dávila Editores. 

Wabnik, M. (2016) Las colgadas o enchinchadas como herramienta de aprendizaje significativo en las carreras de diseño. Buenos Aires. Universidad de Palermo. Manuscrito no publicado.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Introducción a las Estrategias de la Enseñanza a cargo del profesor Carlos Caram en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica - Formación de docentes de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Abstract: In Design careers, practice is usually the planning axis, so project subjects are fundamental to generate learning and optimize professional skills. 

It is common for classes to be developed with a workshop classroom mode, where activities are based on learning by doing, pursuing interdisciplinarity and integrative thinking. The proposed project works as a medium for action / reflection. 

Also, the workshop classroom offers a rich environment in which slogans based on problematization are put into practice and in crisis, seeking to understand and incorporate knowledge. It also works as a means to develop criteria that open doors to new questions, looks and horizons.

Keywords: Workshop classroom - class - design - learning – education

Resumo: Nas carreiras do Design, a prática geralmente é o eixo do planejamento, pelo que as notificações de projetos são fundamentais para que a aprendizagem seja gerada e aperfeiçoe as capacidades profissionais. 

É frequente que as aulas sejam desenvolvidas com uma oficina de sala de aula modal, âmbito em que as atividades se baseiam em aprender fazendo, prosseguindo a interdisciplinaridade e o pensamento integrativo. O projeto proposto funciona como um meio de ação / reflexão. 

Da mesma forma, a oficina de sala de aula oferece um ambiente rico onde os slogans são postos em prática e em crise com base em problemas e em busca de compreensão e incorporação de conhecimento. Também funciona como um meio para desenvolver critérios que abrem portas para novas questões, pontos de vista e horizontes.

Palavras chave: aula oficina– classe – design – aprendizagem – educação

(*) Marina Wabnik. Licenciada en Dirección de Arte Publicitario (Universidad de Palermo, 2013)


La relevancia del aula taller en asignaturas proyectuales fue publicado de la página 158 a página160 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

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