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La evaluación de la creatividad por medio de criterios multidimensionales

Méndez, Agostina

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

ISSN: 1668-1673

XXVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XIX , Vol. 35, Agosto 2018, Buenos Aires, Argentina | 245 páginas

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Resumen:

El presente ensayo tiene como objetivo principal analizar si es posible la evaluación de la creatividad y en qué criterios se basan los docentes para hacerlo. Tomando como ejemplo una asignatura de la carrera de Licenciatura en Fotografía se explican diversos criterios de evaluación propuestos por distintos autores como Torrance (1974) y Santaella (2006) que permiten al docente tener una mirada un poco más objetiva sobre los procesos de creación de sus alumnos. También se propone la autoevaluación a través de estos criterios multidimensionales, es decir, brindarle al alumno una herramienta para que pueda tener registro y ser consciente del progreso de su propia producción.

Palabras clave: evaluación - autoevaluación - creatividad – fotografía

Es mundialmente conocido el hecho de que existen distintos tipos de inteligencias entre las diferentes personas, cada una de ellas con características específicas que hacen que los sujetos se desenvuelvan de distintas maneras en los diferentes ámbitos. Gardner (1995) fue uno de los primeros autores en explicar el tema y plantea que hay siete tipos de inteligencias. La primera es la lingüística, y es propia de las personas con facilidad para la escritura, la lectura y la oralidad. La segunda es la lógico-matemática, que se caracteriza por la resolución de problemas abstractos. Luego el autor presenta la inteligencia visual-espacial que es comúnmente relacionada a las artes visuales por su tendencia a visualizar con eficacia espacios, perspectivas y pequeños detalles. La cuarta categoría es la musical, que se centra en la percepción auditiva y producción musical. También se encuentra la inteligencia corporal-kinestésica y se basa en el poder de control de los movimientos corporales. En sexto lugar se plantea la inteligencia intrapersonal que tiene como punto de partida el autoconocimiento y el autocontrol mental. Y por último se encuentra la categoría interpersonal en la que predomina la capacidad de relacionarse con otros sujetos desde sentimientos de empatía. 

Con el paso del tiempo muchas de las instituciones educativas de todos los niveles han modificado sus sistemas de enseñanza y evaluación teniendo en cuenta que sus alumnos poseen diferentes inteligencias. Pero ¿es la inteligencia el único factor que afecta y modifica la producción de un estudiante? ¿Qué sucede con la creatividad? ¿Por qué no existen métodos de enseñanza y evaluación diferenciados teniendo en cuenta los distintos tipos de creatividad? 

Santaella (2006) cita a diversos autores que plantean distintas definiciones de lo que es un sujeto creativo. Nombra a Guilford quien explica que una mente creativa tiende a escapar de lo obvio para crear algo original e impredecible. Se caracteriza por el pensamiento divergente. Según Rodriguez la creatividad es el planteamiento de una hipótesis, seguida por la investigación, la experimentación y la obtención de un resultado único y novedoso. Explica que si no hay invención de algo nuevo no hay creatividad. Por otro lado Torrance percibe a la creatividad como una habilidad de un sujeto sensible para identificar los problemas y resolverlos.

Estos tres autores proponen tres definiciones distintas de creatividad, entonces ¿cómo evaluar la calidad de la creatividad siendo un tema tan subjetivo y amplio como personas existen en el mundo? Hay determinadas asignaturas, sobre todo en carreras universitarias relacionadas con la comunicación como puede ser la fotografía, donde la creatividad juega un papel primordial a la hora de comunicar un mensaje de manera efectiva. Por ejemplo la materia Introducción al Lenguaje Visual de la carrera Licenciatura en Fotografía de la Universidad de Palermo tiene como objetivo principal brindarle al alumno las herramientas necesarias para comprender y dominar el lenguaje fotográfico, a través de las cuales será capaz de explotar sus posibilidades expresivas y creativas. Al momento de evaluar la producción de los estudiantes en este tipo de asignaturas donde prevalece la mirada personal, ¿en qué criterios basa el docente la evaluación? ¿Se evalúa solo la parte técnica empleada por el alumno en la producción de las imágenes, siendo en este caso la técnica lo más cercano a la objetividad? ¿Y la creatividad, se deja de lado por ser un elemento subjetivo, o sus criterios de evaluación radican simplemente en el gusto personal del evaluador? Al respecto Santaella sostiene que

La creatividad es la facultad de organizar de algún modo original los elementos del campo perceptivo, de estructurar la realidad, desestructurarlo y reestructurarla en formas nuevas. Suele ser más fácil y atractivo captar los productos de la creatividad, en vez de los procesos, porque son tangibles, concretos; mientras que los procesos son más ilustrativos. (2006, p. 2).

Mitjáns (1993) explica que la creatividad es el resultado de la interacción entre las cualidades cognitivas y afectivas de una persona, y que es determinada por las características personales del sujeto. A esto lo denomina como el carácter personológico de la creatividad. Al concepto propuesto por esta autora cabe agregar que no solo la personalidad del individuo modifica su comportamiento creativo, sino que también la disciplina en la que este se desarrolle. Por ejemplo, los procesos de creación que utiliza un pintor no son los mismos que los que utiliza un fotógrafo, ya que el pintor se para frente a un lienzo en blanco y plasma su obra desde cero, mientras que el fotógrafo utiliza su mirada creativa para modificar la realidad con el objetivo de expresar un determinado mensaje. El hecho de trabajar sobre la realidad es considerado por muchos una ventaja para el fotógrafo ya que pareciera ser que el proceso requiere menos esfuerzo dado que una parte del trabajo, en este caso la realidad, ya está hecha y no es necesario inventar nada. Pero por el contrario a veces puede resultar un obstáculo, ya que hay determinados aspectos de esa realidad que el fotógrafo no puede cambiar y debe lidiar con ellos de la mejor manera para lograr su objetivo. Desde condiciones climáticas adversas hasta debates éticos, y es en el momento en el que surgen los mayores contratiempos cuando el fotógrafo debe desplegar sus herramientas creativas para lograr su cometido sin que estos infortunios afecten su producto final. Lamentablemente este esfuerzo creativo no se puede ver en una fotografía, entonces ¿cómo evaluar un proceso creativo tan complejo e invisible?

Cada disciplina posee características diferentes y los profesionales de cada una de ellas utilizan distintos recursos en sus procesos creativos. Al respecto De Bono (1999) explica 

La creatividad del ‘juicio acertado’ se parece a la creatividad del fotógrafo. La persona que posee un juicio afinado no genera ideas, sino que reconoce el potencial de una idea en una etapa muy temprana. Y como por lo general esa persona conoce bien la factibilidad, el mercado y las características del campo, toma la idea y la convierte en realidad.

La capacidad de darse cuenta del valor de una idea es en sí misma un acto creativo. (1999, p. 88).

Para la correcta evaluación de los distintos procesos creativos es necesario que el docente desarrolle tareas y problemas para trabajar con sus alumnos pertenecientes al área que desea evaluar. Estas actividades además deben coincidir con las tendencias motivacionales del sujeto evaluado para lograr su óptimo rendimiento. Mitjáns (1993) sostiene que es contraproducente evaluar la creatividad con herramientas poco creativas, por ejemplo los tests de opción múltiple, en los que no se reproducen las condiciones en las que realmente se da la creatividad. 

La autora también propone tomar al individuo creativo como un caso único a evaluar y plantea distintos factores a tener en cuenta para una correcta evaluación de los procesos creativos y sus resultados. En primer lugar sostiene que es fundamental la comunicación constante entre evaluador y evaluado, de forma que le permita al docente construir una hipótesis de comportamiento creativo. También menciona que los métodos de evaluación deben ser flexibles y no limitarse a ninguna técnica en específico. A su vez quien esté a cargo de la clase debe tener en cuenta el contexto en el que se desarrollan las actividades, ya que influye en el resultado. Como así también debe contemplar la historia de realizaciones creativas del sujeto, evaluando el camino transitado para llegar hasta ese lugar. 

Por otra parte Torrance (1974) plantea cuatro criterios a considerar a la hora de evaluar la creatividad de un trabajo. El primero es la originalidad, que es la capacidad de un sujeto de producir ideas novedosas, únicas y de gran interés social. El segundo criterio es la fluidez, que remite a la cantidad y calidad de las ideas o proyectos producidos, teniendo en cuenta la variedad y la espontaneidad de los mismos. Luego presenta la flexibilidad como la destreza de un sujeto de producir ideas versátiles y que pertenezcan a distintos rubros o categorías. Y por último plantea la elaboración como la capacidad de materialización de las ideas, la disciplina con la que ejecutan los proyectos. 

Santaella (2006) toma como base los cuatro criterios de evaluación de la creatividad propuestos por Torrance y los complementa con otros siete propuestos por diversos autores. El primer criterio es la iniciativa, y lo define como la actitud emprendedora y proactiva de una persona a la hora de encarar un proyecto, la capacidad de liderazgo natural. También propone la divergencia, y la define como el empleo del pensamiento crítico, reflexivo y lateral al momento de desarrollar un proyecto. Luego plantea la sensibilidad como el nivel de empatía e identificación del individuo con el mundo que lo rodea. En cuarto lugar agrega la autoestima, como la confianza de un sujeto en sí mismo basada en la comprensión y conocimiento de sus habilidades y posibilidades, sus fortalezas y debilidades. La autora plantea como otro criterio a tener en cuenta al momento de evaluar la creatividad a la motivación, y lo define como la relación entre lo afectivo y lo cognitivo, la mezcla de los sentimientos y los conocimientos que da como resultado la solución de un determinado problema. Como sexto criterio se presenta a la independencia, que es la libertad ideológica y procedimental para la resolución de un conflicto basándose en herramientas cognitivas. Por último se plantea a la innovación como la habilidad en el uso de los recursos para la obtención de un resultado único y original. 

Teniendo en cuenta esta serie de criterios es posible abarcar todo el espectro de los caracteres personológicos de los estudiantes para la evaluación de los procesos creativos por parte del docente. Pero Mitjáns (1993) sostiene que la evaluación de la creatividad por parte de los maestros, compañeros o superiores no son fieles indicadores de los niveles de creatividad. Es por esto que explica que lo más importante es la entrevista y el diálogo con el estudiante para fomentar la autoevaluación de los logros y el significado que cada una de esas creaciones tiene para su autor. La autora sugiere el método de autoevaluación dado que la creatividad está estrechamente vinculada con factores íntimos de cada individuo como la motivación y la personalidad, siendo éstos solo conocidos en profundidad por el propio sujeto evaluado. Además explica que este tipo de evaluación ayuda al estudiante a tener conciencia de los problemas superados y de esta manera es posible desarrollar rasgos como la independencia y la autoestima, que serán de gran importancia en la vida profesional.

Una opción para la organización de la autoevaluación de los procesos creativos sería la utilización de los criterios multidimensionales planteados por Torrance (1974) y Santaella (2006). De esta manera los alumnos contarían con una guía que les ayudaría a evaluar sus propias creaciones de manera más objetiva. Por ejemplo en la asignatura Introducción al Lenguaje Visual cada estudiante puede implementar los criterios antes mencionados para autoevaluar su propia producción fotográfica y de esta manera realizar un seguimiento de sus avances conforme pasan las clases y se incorporan nuevos conocimientos. La autoevaluación en la producción de fotografías es una herramienta indispensable, ya que solo el fotógrafo puede saber los obstáculos que tuvo que atravesar para lograr una determinada toma, y de esta manera darle a la imagen un valor agregado invisible para el común de los espectadores. A partir de la autoevaluación de sus propios procesos creativos el alumno fotógrafo es capaz de tener un seguimiento consciente no solo de la mejora de sus métodos y sus acciones acertadas en el campo, sino también de sus puntos débiles.

Referencias bibliográficas 

De Bono, E. (1999). El pensamiento creativo. El poder del pensamiento lateral para la creación de nuevas ideas. México D. F.: Paidós. 

Gardner, H. (1995). Mentes creativas. Una anatomía de la creatividad vista a través de las vidas de: Sigmund Freud, Albert Einstein, Pablo Picasso, Igor Stravinsky, T. S. Eliot, Martha Graham, Mahatma Gandhi. Buenos Aires: Paidós. 

Mitjáns Martinez, A. (1993) ¿Cómo evaluar la creatividad? Facultad de Psicología, Universidad de la Habana. 

Santaella, M. (2006). La evaluación de la creatividad. Caracas: Sapiens. 

Torrance, E. P. (1974).Torrance tests of creative thinking. Lexington: Ginn & Company.

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Evaluación a cargo del profesor Matías Panaccio en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica - Formación de docentes de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Abstract: The main objective of this essay is to analyze if possible the evaluation of the creativity and in what criteria the teachers are based to do it. Taking as an example a subject of the Bachelor’s Degree in Photography, several evaluation criteria are proposed by different authors such as Torrance (1974) and Santaella (2006), which allow the teacher to take a slightly more objective look at the creation processes of their students. Self-assessment is also proposed through these multidimensional criteria, that is, to provide the student with a tool so that he can have a record and be aware of the progress of his own production.

Keywords: evaluation - self-evaluation - creativity - photography

Resumo: O objetivo principal deste ensaio é analisar se é possível avaliar a criatividade e o critério que os professores usam para fazê-lo. Tomando como exemplo um curso de licenciatura em fotografia, são explicados vários critérios de avaliação propostos por diferentes autores como Torrance (1974) e Santaella (2006), permitindo ao professor ter uma visão mais objetiva dos processos de criação de seus alunos A auto-avaliação também é proposta através desses critérios multidimensionais, ou seja, fornecer ao aluno uma ferramenta para que ele possa ter um registro e estar ciente do progresso de sua própria produção.

Palavras chave: avaliação - auto-avaliação - criatividade - fotografia

(*) Agostina Méndez. Licenciada en Fotografía (Universidad de Palermo). Miembro del Equipo de Evaluación de Proyecto de Grado de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo.


La evaluación de la creatividad por medio de criterios multidimensionales fue publicado de la página 174 a página176 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

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