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Evaluando el guión desde el estudiante, ¿o desde el guión?

Rodríguez Collioud, Luz María

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

ISSN: 1668-1673

XXVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XIX , Vol. 35, Agosto 2018, Buenos Aires, Argentina | 245 páginas

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Resumen:

Uno de los desafíos que se le presentaría a un profesor de asignaturas relacionadas a guión es la evaluación de la producción de los estudiantes, ¿de dónde deberían tomarse los parámetros para el análisis de los proyectos: del punto de vista creativo de sus producciones, o de la estructuración formal de los guiones que éstos presentan? 

De evaluarse desde el formato, el estudiante no se ve propenso a desarrollar pensamiento creativo, más allá de que el formato es necesario para la estructuración de un guión; de evaluarse desde la creatividad del estudiante, existe la posibilidad de que los futuros proyectos de éste sean rechazados por empleadores debido a que no cumplen los estándares aceptados universalmente dentro del rubro. 

Por lo tanto, se sugiere que el docente planee la evaluación de su asignatura antes de que ésta comience, prefiriendo alguna de las dos alternativas, tomando en cuenta cuál es la que más beneficiaría o podría llegar a complementarse con otros programas de la institución educativa. Otra sugerencia es que se apliquen criterios de evaluación coordinando el contenido y el formato, evaluando así ambas cosas y permitiendo que el estudiante pueda relacionarse más con sus proyectos al mismo tiempo que aprende.

Palabras clave: evaluación – guión – cine – pensamiento creativo – docente guía

El panorama cinematográfico puede analizarse desde diferentes aristas según su futura aplicación en las distintas ramas que eventualmente concluyen en un proyecto fílmico, ya sea desde la dirección de actores, como la cinematografía, o mismo el guión. Sin embargo, el único de los que podríamos llamar ingredientes de una película que sigue un formato rígido de escritura y exposición es el guión, con sus interlineados, márgenes, e incluso tipografía específicos para su fácil lectura y posible comercialización. 

Esta rígida estructura hace de una enseñanza sobre el tema algo al parecer sencillo para el ojo inexperto, ya que hipotéticamente sería cuestión de dejarle al estudiante la serie de pautas específicas y que éste rellene los espacios con el material que desee. Sin embargo, no toda herramienta del formato de un guión sirve el mismo propósito ni intención y, a pesar de su rigidez, el docente de la materia sirve como guía para que el futuro guionista pueda discernir sobre alternativas y mejoras que harían de su proyecto mucho más destacable:

La misión es acompañar una creación personal, ayudar a sacar y mover hacia afuera lo que existe y se mueve en el interior del otro. Ello implica hacer un reconocimiento de la experiencia personal del estudiante y, por lo mismo, facilitarle el que cuenta sus propias historias (…) para que logre una obra que le pertenezca a él y dé cuenta de su propia visión. (Torres, 2016, p. 100)

Sin embargo, al momento de evaluar los proyectos de los estudiantes, la guía se transforma en un momento de auto-cuestionamiento, principalmente por la raíz estructural que tanto caracteriza el desarrollo de un guión. Posiblemente la planificación académica de la materia relacionada tenga como metas u objetivos generales el aprendizaje del formato en determinadas situaciones (por ejemplo, doble columna) además de contenidos relativos a la asignatura (adaptación, cortometraje, etc.), pero raramente se menciona la creatividad del estudiante al momento de la evaluación. 

Esto podría poner al docente en una encrucijada. Un estudiante con increíbles historias para contar, con personajes vívidos y buen diálogo, podría tener problemas graves al expresar esto dentro del formato específico del guión; un estudiante que tiene todas las reglas estudiadas y aplicadas al pie de la letra en su proyecto podría estar contando una historia plana y poco atractiva que no lo llevaría a ninguna parte en su futuro profesional y que posiblemente hasta lo aburre. Presentando este caso, ¿deberían ambos estudiantes tener la misma nota al final del cuatrimestre? Si no, ¿cuál de ellos debería tener la nota más alta? ¿Qué tendría que poner este docente por delante al momento de evaluar el trabajo, la creatividad o el formato, el estudiante o el guión elaborado? Dentro del ámbito cinematográfico generalmente se habla de guiones creativos, pero rara vez se los analiza desde el punto de vista esquemático de ellos, cuando la falta de un formato en ellos podría incluso hasta llevar a que un proyecto cinematográfico no se elabore, o no se entienda en absoluto la historia. 

Así podemos encontrar tareas algorítmicas, que son rígidas e identificables, y heurísticas, que no son tan fáciles de analizar y desglosar, la mayoría de las tareas pueden ser consideradas heurísticas o algorítmicas en dependencia de su objetivo y del nivel de conocimientos del sujeto que las realiza. (Amabile, 1983, p.45). El objetivo de un guión es estrictamente algorítmico, con cada una de sus partes sirviendo un propósito que el sujeto debe conocer para aplicarlo exactamente en el momento indicado. Es más, a veces un guionista solo tiene la tarea de transpolar al formato una narrativa preexistente, sin necesidad de aplicar mayor originalidad que un cambio de actos o diálogos. 

Aunque la simple transformación de lenguaje literario a cinematográfico no sea una tarea tan habitual en el rubro, el docente de la asignatura tendría que prever esta posibilidad al momento de evaluar la producción de un estudiante cuyo fuerte no sea la creatividad. Además, también lo que tendría que tenerse en cuenta es si la institución educativa cuenta con programas de aplicación creativa y narrativa, que podrían ser recomendados al estudiante previo o luego de la cursada para afianzar o fomentar un desarrollo de la imaginación para complementar sus habilidades con el formato. 

No se puede dejar de lado, también, la predisposición del docente durante la cursada:

Enseñamos práctica ¿Puedes enseñar práctica sin enseñar teoría? No, porque debes adoptar algún paradigma, que es en sí una posición teorética. Nuestro paradigma está construido principalmente de nuestro conocimiento del campo (…), de nuestras habilidades como realizadores, y de ejemplares particulares del mundo del guión. (Macdonald, 2004, p. 260).

Los estudiantes podrían llegar a no esperar una evaluación final con criterios creativos de un docente que estuvo enfocado en un paradigma algorítmico durante toda la cursada, y lo mismo estudiantes acostumbrados a la aplicación creativa enfrentados con una evaluación cuyos criterios principalmente están basados en el formato de los proyectos finales. 

De todos modos, con esto no se descarta que el estudiante y su imaginación no tengan relevancia al momento de escribir su proyecto de guión. El proceso de escritura para medio cinematográfico puede ser tanto algorítmico como heurístico, pero sí se consideraría de importancia que el estudiante pudiese aplicar el formato correspondiente para que su historia pueda contarse de una forma universalmente aceptada en el rubro. 

Si bien se señala que es difícil contar una historia en el rubro cinematográfico sin el formato apropiado, no siempre una película resultará atractiva a un inversor o mismo al espectador a menos que el autor posea un módico de pensamiento creativo:

El pensamiento creativo como busca ser definido aquí se distingue del pensamiento original por la imposición de los requerimientos para que éste sea original. (…) Sin embargo, es solo cuando las condiciones son tales que la respuesta es útil que también puede llegar a llamarse creativa. (Mednick, 1952, p. 221).

Con esto, el guionista no necesariamente tendría que ser una fuente de temáticas nunca antes tratadas en la historia del cine, sino que pueda jugar con los conceptos y narrativas que conoce para convertir su proyecto en una adición útil al panorama, dándole vida a través de la intención que lo animó, su significado para el autor, el propósito y meta que lo impulsan: la función que desempeña en la estructura (Martínez, 1989, p. 102). 

Volviendo al hipotético caso de que un estudiante guionista se encontrara el día de mañana con un trabajo en el cual se le pide que realice una transposición en lenguaje cinematográfico de un material literario, éste podría darle más vida al producto final si le añade una voz propia al guión, posiblemente añadiendo diálogos que se relacionen con la temática, o líneas descriptivas detalladas que ayuden al director y equipo técnico a centrarse en cosas que enriquecerían al film. 

En todo caso, evaluar desde el estudiante no es necesariamente valuar la originalidad de su proyecto, sino la función de la narrativa en el todo, siempre y cuando el docente tenga rúbricas, “sets de guías para comparar los trabajos de los estudiantes (…), proveen descriptores para varios niveles de performance”. (Díaz-Lefebvre, 2004, p. 35), particulares que se adapten a la consigna particular o a la serie de lineamientos en los que se adapta la asignatura y su contenido curricular. 

Se podría ir concluyendo así que, antes de evaluar de una manera particular, poniendo algunos conceptos por sobre otros, sería pertinente que el docente de la asignatura relacionada al guión tenga bien delineado cuál será el enfoque que pretenda tener con respecto al abordaje práctico o teórico del material a trabajar, porque esto podría ayudar a orientar al estudiante con respecto a lo que se espera de éste en la parte evaluativa. 

El dejar asentado una serie de criterios por los cuales se evaluarán los trabajos a lo largo de la cursada también sería una parte relevante de cómo se encaminarían los diversos proyectos, ya que el docente como guía del futuro guionista no tendría que necesariamente apuntar a que cada estudiante intente recrear cada rúbrica llegado el momento de la entrega, sino que debería encaminar a cada miembro del alumnado a cumplir los criterios sin que éstos lo noten, de esa manera inspirando y elevando lo que se pide del estudiante. 

Para una evaluación que involucre ambos aspectos de la realización de un guión, se podría pensar en función de cómo se complementan entre sí, y diseñar los criterios en base a ello. Si bien es importante que el formato esté alineado con los lineamientos universales del rubro, si un estudiante arma dos columnas de diálogo en su proyecto porque su historia necesita que en una escena que dos personajes hablen al mismo tiempo, podría no ser contado como un incumplimiento de la regla general sino como una variación que desafía la manera en la que se presenta un diálogo. 

Con respecto a si habría que evaluar al guión o al estudiante, se podría decir que no sería útil para el estudiante que se centrara en solo uno de los factores ya que, como se analizó previamente, la creatividad no puede sustentarse sin un formato, y viceversa. La clase necesita que se encuentren el lado algorítmico y el heurístico para darle un significado mayor a aquello que están produciendo, y para que se pueda cementar tanto el aprendizaje de los conceptos teóricos como el pensamiento creativo.

Referencias bibliográficas 

Amabile, T. (1983) La psicología social de la creatividad: una conceptualización por componentes. Estados Unidos: Jornal de Personalidad y Psicología Social 

Diaz-Lefebvre, R. (2004) Inteligencias múltiples, aprendiendo a entender, y cálculo creativo: algunas piezas al puzzle del aprendizaje. Estados Unidos: Teachers College Record. 

Mac Donald, I. W. (2004) Cuando los manuales no son suficientes: relacionando la práctica de escribir guiones con las teorías. Reino Unido: Jornal de Cine y Televisión Británico. 

Martínez, M. (1989) Comportamiento humano. México: Editorial Trillas 

Mednick, S. (1962) La base asociativa del proceso creativo. Estados Unidos: Psychological Review 

Torres, L. V. (2016) Dónde, cuándo, cómo y con qué enseñar guiones y aprender a escribirlos. Colombia: Comunicación. 

Nota: Este trabajo fue desarrollado en la asignatura Evaluación a cargo del profesor Matías Panaccio en el marco del Programa de Reflexión e Innovación Pedagógica - Formación de docentes de la Facultad de Diseño y Comunicación.

Abstract: One of the challenges that would be presented to a teacher of subjects related to script is the evaluation of the students’ production, where should the parameters for the analysis of the projects be taken: from the creative point of view of their productions, or the formal structuring of the scripts they present?

If evaluated from the format, the student is not inclined to develop creative thinking, beyond which the format is necessary for the structuring of a script; if evaluated from the student’s creativity, there is a possibility that the future projects of this one will be rejected by employers because they do not meet the universally accepted standards within the heading.

Therefore, it is suggested that the teacher plan the evaluation of his subject before it begins, preferring either of the two alternatives taking into account which is the one that would most benefit or could be complemented with other programs of the educational institution. Another suggestion is to apply evaluation criteria by coordinating content and format, assessing both, and allowing the student to relate more to their projects while learning

Keywords: evaluation - screenplay - cinema - creative thinking - teacher guide

Resumo: Um dos desafios que seria apresentado a um professor de disciplinas relacionadas ao roteiro é a avaliação da produção estudantil, onde devem ser tomados os parâmetros para a aná- lise dos projetos: do ponto de vista criativo de suas produções, ou a estruturação formal dos scripts que eles apresentam? Para ser avaliado a partir do formato, o aluno não é propenso a desenvolver o pensamento criativo, além do formato é necessário para a estruturação de um script; para ser avaliado a partir da criatividade do aluno, existe a possibilidade de que projetos futuros sejam rejeitados pelos empregadores porque não cumprem padrões universalmente aceitos no campo. Portanto, sugere-se que o professor planeje a avaliação de seu assunto antes de começar, preferindo uma das duas alternativas, tendo em conta qual seria o benefício mais ou poderia ser complementado com outros programas da instituição educacional. Outra sugestão é aplicar critérios de avaliação coordenando o conteúdo e o formato, avaliando as duas coisas e permitindo que o aluno se relacione mais com seus projetos enquanto aprende.

Palavras chave: avaliação - roteiro - cinema - pensamento criativo - guia do professor

(*) Luz María Rodríguez Collioud. Guionista de Cine y TV (Universidad de Palermo)


Evaluando el guión desde el estudiante, ¿o desde el guión? fue publicado de la página 176 a página179 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

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