1. Diseño y Comunicación >
  2. Publicaciones DC >
  3. Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV >
  4. Teoría, experiencia profesional y contexto social, para le enseñanza del diseño

Teoría, experiencia profesional y contexto social, para le enseñanza del diseño

Galant, Juan Pablo

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

ISSN: 1668-1673

XXVI Jornadas de Reflexión Académica en Diseño y Comunicación

Año XIX , Vol. 35, Agosto 2018, Buenos Aires, Argentina | 245 páginas

descargar PDF ver índice de la publicación

Ver todos los libros de la publicación

compartir en Facebook


Licencia Creative Commons Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Resumen:

Recibirse como diseñador y comenzar la docencia sin haber tenido una experiencia real laboral en el campo, es irresponsable y potencialmente nocivo para nuestros alumnos. Estaríamos transmitiendo conocimientos que por supuesto considero tienen su razón de ser y su porqué, pero que muchas veces en la práctica y en el cambiante mercado laboral no se aplican de esa manera, o en el peor de los casos quedan obsoletos más rápido que la posibilidad de actualizar la educación académica.

Palabras clave: Teoría – experiencia profesional – contexto social – enseñanza – diseño

Aquellos que tenemos la oportunidad de dedicarnos a la docencia del diseño -y temáticas afines- sin importar cuál sea el ámbito académico en que la desempeñemos, tenemos una enorme responsabilidad: transmitir conocimiento a quienes sean nuestros alumnos y ayudarlos a construir su profesión. Es sumamente importante que tengamos en cuenta este factor, que en principio parece obvio, pero que muchas veces pasa a un segundo plano, ya que ser docente en ocasiones corresponde más a una necesidad laboral que a la vocación de formar profesionales. Vale aclarar que no pretendo hacer un juicio de valor dando a entender que una razón es más o menos importante que la otra, sino llamar la atención de que nuestro trabajo es sensible y con una influencia muy concreta en las personas receptoras del mismo. Una mala formación educativa impactará en formar malos profesionales, o cuando menos, profesionales que tendrán muchas más dificultades y trabas que sortear en sus carreras laborales, una vez recibidos. 

Teniendo en cuenta estas cuestiones, considero que es importante abordar la práctica docente de diseño desde tres pilares complementarios a la vez, los cuales son prácticamente imprescindibles. 

El primer pilar fundamental es la teoría, el conocimiento que nos ha dado nuestra formación académica y que transmitiremos a los alumnos que nos toque tener a cargo. Este es esencial, por supuesto, pero a mi entender es solamente el punto de partida para ser docente. 

Es innegable que estudiando una profesión que viene desarrollándose hace décadas, ciertas bases teóricas ya fueron debidamente comprobadas y puestas en práctica por otros profesionales que nos precedieron, pero por otro lado el mundo, los mercados y tecnologías han seguido avanzando vertiginosamente. 

A muchos nos ha sucedido entonces que al momento de recibirnos y conseguir nuestros primeros empleos, nos hemos chocado con una realidad bastante diferente a la que nos ha planteado nuestra formación educativa. La teoría en la cual se basó sigue siendo aplicable, pero las metodologías, tiempos, y el trato con gente no profesional -o cuando menos no de nuestra misma profesióninfluyen directamente en la manera correcta o ideal de hacer las cosas que nos han enseñado, y muchas veces no tenemos forma, desde nuestro rol, de modificar eso. Teniendo en cuenta eso, el segundo pilar que debemos abordar es el de la experiencia, el haber trabajado y tenido contacto real poniendo a prueba toda esa teoría que una vez se nos dio, en la profesión del diseño. 

Desde mi punto de vista, recibirse como diseñador y comenzar la docencia sin haber tenido una experiencia real laboral en el campo, es irresponsable y potencialmente nocivo para nuestros alumnos. Estaríamos transmitiendo conocimientos que por supuesto considero tienen su razón de ser y su porqué, pero que muchas veces en la práctica y en el cambiante mercado laboral no se aplican de esa manera, o en el peor de los casos quedan obsoletos más rápido que la posibilidad de actualizar la educación académica. Y entiéndase por cambiante mercado laboral no solo a la economía y realidad que esté atravesando el país donde vivimos, sino también a las tecnologías y a la re-significación de nuestros cargos como diseñadores en base a las nuevas necesidades que surgen del avance de ellas. Esto es fácilmente comprobable si nos ponemos a pensar, por ejemplo, como cambian los medios en el que un diseñador trabaja en un periodo de 3, 4 ó 5 años que dura su formación académica. Si a esto le sumamos que como profesores vamos a impartir conocimientos durante nuestra carrera docente por mucho tiempo, no solo alcanza con actualizarse con más cursos y teorías adicionales, sino que resulta determinante mantenerse ejerciendo nuestra profesión con experiencia real en el día a día, para saber qué funciona y qué debemos transmitir como docentes. 

El último pilar, pero no menos importante, es el humano y de contexto social. Es cierto que las metodologías y convenciones para que cualquier clase de diseño funcione a nivel práctico no se verán alteradas ni por la experiencia laboral ni por la realidad en la que estemos viviendo, pero es necesario que se preste atención a las posibilidades de desempeñarse como diseñador desde el lado humano, y desde la situación actual que estén transitando los alumnos que formamos. 

Haciendo una combinación de la teoría, sumando la experiencia real en el desempeño de la actividad y completando con formar anímicamente, si se quiere, a un alumno para que enfrente las adversidades es la forma más completa de desempeñar la docencia, a mi entender. Debemos bajar la práctica profesional a la realidad pero sin sesgar la esperanza que ha de ser mantenida en todo los casos, apuntalando valores como la constancia y el trabajo como motores fundamentales para construir una carrera profesional. Además, debemos dejar de lado la “idealización” de la profesión, intentando enseñar al alumno que no todo funciona como debería, pero aún así pueden construir un futuro apropiado para ellos en la práctica profesional, no exento de problemas y aun contra las adversidades de los tiempos que le toquen vivir. 

Es importante destacar sobre este último apartado que no debemos confundirnos y pasar a ser oradores motivacionales. El lado humano y la consideración del contexto en el que vivimos también deben ser reales, como la experiencia profesional. De nada sirve intentar transmitir una motivación vacía, por el solo hecho de hacer sentir bien a nuestros alumnos. La misma debe estar bajada a la realidad y lo que de verdad funciona. Y debe ser una herramienta más que los ayude una vez que se egresen. 

En este punto de la lectura es más que justo preguntarse ¿tiene validez en la práctica lo que se desarrolla en esta exposición? Permítanme ser un poco autorreferencial para contestar esa pregunta. En base a mi experiencia, puedo afirmar que si. Desde que comencé a dar charlas, seminarios y talleres de diseño e ilustración acostumbro a reservarme un apartado donde cuento lo que llamo mitos y verdades de la profesión: preconcepciones que tenemos al momento de formarnos desde la educación, que trasladadas a la profesión no se desarrollan como uno pensaba o esperaba. Y siempre recibo de parte de los oyentes un marcado interés al momento de contar y fundamentar con experiencias reales, qué van a encontrarse fuera del claustro educativo. Incluso posteriormente se acercan a agradecer la mirada real del trabajo. Personalmente es muy importante obtener esa recepción porque aún recuerdo que en mi etapa de estudiante siempre anhelaba que en el futuro pudiera dedicarme a la docencia. Pero recuerdo muy bien también que mi plan era hacerlo cuando tuviera una carrera profesional, porque moralmente no sentía que fuera justo transmitir teoría sin experiencia. Hoy, más de una década después de dedicarme profesionalmente al diseño y la ilustración, comencé a recorrer ese camino que alguna vez anhelé, con la conciencia tranquila de que la teoría que aprendí en mi formación académica, la validé posteriormente en el campo de trabajo. Y eso ha resultado ser determinante al momento de transmitir conocimientos a personas que están educándose en la profesión. 

De todo lo aquí expuesto podemos llegar a la conclusión que solo seremos profesores integrales sumando esos tres pilares mencionados. El resultado de hacerlo será alumnos mejor preparados a enfrentar y construir carreras profesionales, que más allá de los motivos por los que nos dediquemos a la docencia, debe ser el objetivo fundamental en nuestra actividad. Seamos responsables entonces, porque literalmente depende de nosotros dar forma al futuro del diseño.

Abstract: Received as a designer and starting teaching without having a real work experience in the field, is irresponsible and potentially harmful for our students. We would be transmitting knowledge that of course I consider to have its rationale and why, but that many times in practice and in the changing labor market do not apply that way, or in the worst case is outdated faster than the possibility to update academic education

Keywords: Theory - professional experience - social context - teaching – design

Resumo: Receber-se como designer e começar a ensinar sem ter tido uma experiência real de trabalho no campo, é irresponsável e potencialmente prejudicial para nossos alunos. Estaríamos transmitindo conhecimentos que por suposto considero têm sua razão de ser e seu porquê, mas que muitas vezes na prática e no cambiante mercado de trabalho não se aplicam dessa maneira, ou no pior dos casos ficam obsoletos mais rápido que a possibilidade de atualizar a educação acadêmica.

Palabras chave: Teoria - experiência profissional - contexto social - ensino - design

(*) Juan Pablo Galant. Ilustrador, Diseñador de Videojuegos y Diseñador Gráfico.


Teoría, experiencia profesional y contexto social, para le enseñanza del diseño fue publicado de la página 215 a página216 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºXXXV

ver detalle e índice del libro