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El camino para ser quien más deseo. La vocación, los obstáculos y el resultado

Bolán, María Jimena

Escritos en la Facultad Nº138

Escritos en la Facultad Nº138

ISSN: 1669-2306

Los artistas, la cultura y los medios. VI Edición Ensayos del Espectáculo

Año XIV, Vol. 138, Marzo 2018, Buenos Aires, Argentina | 79 páginas

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Desarrollo 

De acuerdo a lo expuesto por la Real Academia Española la vocación refiere a la inclinación hacia un estado, una profesión o una carrera. Con esto, pretende dar cuenta de aquella actividad para la cual una persona ha nacido, y que a su vez, posee habilidades innatas para realizarla. En Argentina se encuentra vigente una fundación que trata y busca explicar la vocación humana. La definición cuenta que se trata de un llamado interior que todo ser recibe para desarrollar sus potencialidades. Estas no solo dan cuenta de aquello orientado a lo profesional, sino también, en lograr ser uno mismo y poder encontrar cuál es su esencia. 
Vinculando esto a la historia de vida que nos contó el propio Guillermo Martínez, es necesario dar cuenta que su vocación como escritor fue desarrollada por su padre, un apasionado de la lectura y escritura, quien desde niño lo incentivó a consumir literatura. Para lograr esto, evitaba comprar productos electrónicos que ocasionaran la distracción de su hijo, como es el caso de la televisión. Si bien esta concluyó siendo su actividad, el artista debió recorrer un camino, en cual adquirió conocimientos muy disímiles, como lo son su Licenciatura en Matemática y su Doctorado en Lógica, hasta que finalmente pudo dar cuenta que aquello que realmente lo atraía era la escritura. A su vez, destaca determinadas lecturas que, según él, lo comenzaron a introducir en su profesión, como lo son una colección llamada Polidoros, que consistía en un conjunto de historias de distintas partes del mundo, que eran ilustradas por artistas argentinos, a su vez, estas contenían leyendas del mismo país. Y por otro lado, recuerda que en su casa tenían cuentos de hadas de distintos países, por ejemplo escandinavas, europeas, o su favorito, el ruso. 
Por otro lado, la narración de vida expuesta por Nito Artaza cuenta que él comenzó a descubrir su vocación cuando en su adolescencia un grupo de chicos tarjeteros de un boliche, lo convocaron para realizar una rutina humorística durante las noches, en la cual él recreaba un hombre que se tragaba una radio. Luego de un tiempo se dio cuenta que lograba impactar a su público de tal forma que conseguía atraerlos y hacerlos reír, y fue ahí donde pudo notar que era bueno para el humor y que además sentía placer al momento de hacerlo. A diferencia de la historia del artista anterior, Nito Artaza llegó a encontrar su vocación, de forma personal y sin la influencia de un familiar
La situación que afrontó Vanesa Gonzáles difiere de las ya planteadas. El hecho está en que ella desde niña sentía una atracción por el teatro, mismo logró que sus padres la inscribieran en una escuela que se situaba cercana a su casa en Banfield. Pero el conflicto o dificultad se ve presente en que tanto su mamá como su papá, no consideraban esta actividad como algo más que un aprendizaje extracurricular, ya que no creían que pudiera ser una profesión. Aquí entra en vinculación otro término que es definido por el filósofo Nante, los mandatos. Busca explicarlo como algo que logra meterse en nuestra piel, de lo cual no podemos deshacernos, lo sentimos extraño pero debemos vivirlo como propio. Esta teoría permite explicar la situación por la cual la artista pasó en su infancia, sus padres pretendían que ella orientara su trabajo hacia algo similar a la actividad que ellos desarrollaban, habiendo estudiado su papá arquitectura. Fue gracias al profesor de teatro de Vanesa que lograron comenzar a ver las posibilidades que ella tenía dentro del mundo de la actuación, y fue allí donde, por medio de un contacto, comenzó a estudiar en la escuela de Lito Cruz, y pudo dar comienzo al desarrollo de su vocación como actriz. Los recuerdos compartidos por Mariano Chiesa sitúan el momento en que comenzó a encontrar cuál era su actividad, en torno a una situación que se le presentó en la escuela. Cuando estaba cursando su último año, tanto él como sus compañeros, se vieron frente a la condición de no estar capacitados para poder pagar el viaje de egresados. Este hecho inspiró al artista a cambiar los conocidos medios de ahorro como la venta de tortas y sándwiches en el colegio, por llevar a cabo la realización de una obra de teatro, dirigida nada más y nada menos que por el mismo Mariano Chiesa. El artista se ocupó de otorgarle a cada alumno un rol, en relación con aquellos conocimientos que los mismos tenían, y se encargó, a su vez, de escribir toda la obra. Como resultado consiguió que los diferentes jardines de infantes de la zona pagaran $1 por ir a ver el espectáculo, obteniendo ganancias tales que pudieron realizar su viaje, y por encima de eso, les sobró una suma de dinero. Esta anécdota es definida por Mariano como el momento en el que pudo dar cuenta de lo que le gustaba hacer, y por lo tanto, cuál era su vocación. 
Por otro lado, el actor Raúl Biaggioni recuerda que para él no fue fácil poder hacer que su familia considere y entienda que quería estudiar teatro, y que sentía que este podía ser su vocación. Él cuenta que el deseo nace por parte de su abuelo y en relación a un hecho sucedido a sus 13 años donde vio una obra en la escuela secundaria, que le género en su interior un sentimiento capaz de expresar su ambición por el teatro. Luego de poder avanzar en esta búsqueda por realizar lo que a uno lo atrae, Raúl Biaggioni contó que sus primeros pasos como actor estuvieron vinculados al teatro independiente y a su posibilidad de ingresar al conservatorio UNA. Al mismo tiempo, para poder desarrollar esta vocación, el artista tuvo que llevar a cabo diversos trabajos para poder pagar sus estudios, por el hecho de que sus padres estaban negados a hacerlo. Dentro de estas actividades, Raúl fue albañil, herrero y pintor. El proceso para dar cuenta de cuál es su vocación que debió llevar a cabo Florencia Raggi, estuvo ligado a la carrera de su madre, quien a los 40 años de edad decidió comenzar a estudiar teatro y dedicarse a la actuación. En unas vacaciones, la artista invitada, viendo una revista comentó que ser modelo podría ser divertido, y comenzó a enviar sus fotografías a diferentes castings. Luego de haber realizado algunos trabajos, se dio cuenta que no era lo que deseaba y probó intentando con la actuación, pudiendo encontrar, finalmente, lo que le gustaba y deseaba hacer, y comenzando a desarrollar entonces su vocación. La actriz destacó también que siente una atracción hacia la psicología, y que en dos instancias de su vida comenzó a estudiar acerca de la disciplina, pero le era complicado por causa de tener mucho trabajo. Durante la entrevista una alumna le preguntó cómo definiría la vocación y dijo que para cada persona puede ser distinto, ya que para algunos es muy definida desde la infancia, y para otros, como es su situación, la van encontrando y no saben a su vez si va a ser la única o si va a cambiar con el paso del tiempo. 
Fabián Mazzei, por su parte, considera que el momento en el que se dio cuenta qué era lo que le gustaba hacer está ligado a los actos escolares, ya que desde niño siempre que preguntaban quién quería ofrecerse para realizar un rol, él estaba disponible. Pero esto no le fue sencillo, cuando terminó la secundaria sus padres le cuestionaron qué iba a estudiar y él dijo que quería ser actor, pero estos solo consideraban esta profesión como un hobbie, por lo que Fabián terminó anotándose para entrar a un profesorado de educación física al cual no terminó ingresando. En consecuencia, su padre le dijo que comenzara a trabajar, él aceptó y mientras tanto buscó anotarse en la escuela de Agustin Alezzo, en la que quedó dentro de los 65 ingresantes, de 800 postulantes. Luego de tomar diferentes clases allí, fue el mismo profesor quien le dijo que era momento de dejar de nutrirse para transformar todo el conocimiento adquirido en una profesión. 
Lito Cruz refiriendo al contexto en el que pudo dar cuenta cuál era su vocación dijo que cada uno de nosotros tiene en la infancia un momento de jerarquizar determinadas cosas, y que estas impresiones infantiles cuando se expresan pasan a transformarse en cosas tales como música, un cuadro, o en su caso en memorizar las conductas humanas, añadiendo a su vez que en lo que a nuestro caso refiere esto debemos buscarlo en las razones que nos orientaron a elegir una carrera. Refiriendo a su familia, teniendo Lito nueve hermanos, y la influencia de esta en torno a su carrera, dice que es algo que sintió de forma personal y no fue inculcado, dando a conocer que su madre nunca fue al cine. En este contexto contó que su nombre deriva del apodo de su hermano Angelito. En cuanto a la vocación, Lito Cruz expresó que luego de empezar teatro fue ganando diferentes cosas que lo guiaron a la profesión, pero sin darse cuenta de forma directa, que ese camino lo estaba llevando a la actividad que luego iba a ocupar el rol de trabajo. 
Como conclusión, estableciendo una relación entre las teorías expuestas y las experiencias que cada uno de los artistas invitados expresó, es posible decir que es necesario encontrarse frente al descubrimiento y el desarrollo propio de cada uno, que permita dar cuenta de quiénes somos y qué tenemos para dar y recibir en el mundo, es decir, aquello que podemos hacer de forma eficiente, y que al mismo tiempo, nos genera placer vivirlo. Por lo tanto, la vocación debe ser encontrada en las circunstancias internas de la cotidianidad, considerando que no hay una ocasión o lugar específico para descubrirla, sino que cuando se haga explícita será el momento correcto. 
“Saber cuál es nuestra misión en la vida es una cuestión importante que debemos plantearnos cada uno y que podemos plantear a quienes queremos ayudar a vivir con acierto. La vocación es el encuentro con la verdad sobre uno mismo”. (Aguiló, 2013, p. 382).

Referencias bibliográficas 
Aguiló, A. (2013). Anécdotas, relatos y reflexiones sobre la vocación. Madrid: Ediciones Palabra. 
¿Qué es la vocación humana? (2016) Fundación Vocación Humana. Buenos Aires. Disponible en: http://www. vocacionhumana.org/_31/ 
Nante, B. (s.f.) Mandato o misión. Buenos Aires. Disponible en: http://www.vocacionhumana.org/_31/textos. html 
¿Qué es la vocación? (2013) Universidad Mariana. Colombia. Disponible en: http://www.umariana.edu.co/Orientandonos/index.php/quevocacion


El camino para ser quien más deseo. La vocación, los obstáculos y el resultado fue publicado de la página 19 a página21 en Escritos en la Facultad Nº138

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