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Sin riesgos no hay recompensa

Kirschbaum, Adam Luis

Escritos en la Facultad Nº138

Escritos en la Facultad Nº138

ISSN: 1669-2306

Los artistas, la cultura y los medios. VI Edición Ensayos del Espectáculo

Año XIV, Vol. 138, Marzo 2018, Buenos Aires, Argentina | 79 páginas

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Introducción 

Se podría decir que todos los seres humanos tienen dos lados diferenciados en su personalidad, el niño y el adulto. Cuando ambos están bien conectados, todo funciona normalmente, si no, quizás aparezcan conflictos debido a malas experiencias, o heridas que perduren en el tiempo, incluso cuando se es adulto. Es habitual que el ser humano piense que una vez que llega a ser adulto, no se puede seguir actuando como un niño, y si bien este pensamiento es totalmente lógico; es necesario que una vez que una persona es adulta siga manteniendo, aunque sea una leve cuota de su niñez; quizás siendo pícaro, inquieto o bromista pero a su vez tener una maduración tal que permita afrontar nuevos desafíos. 
El niño interior tiene intensas emociones, ya sean de alegría, de felicidad, de tristeza, como así también timidez provocada por diversos miedos. En el cerebro humano el hemisferio derecho es el sentir y vivenciar, en cambio el hemisferio izquierdo es el adulto, el que hace, piensa y actúa. 
El presente ensayo titulado Sin riesgos no hay recompensa; surge luego de haber entrevistado durante la cursada a varios actores, como así también productores y cantantes. El eje en común que llamativamente todos comparten surge de su adolescencia, los entrevistados pusieron constante énfasis en que en la vida en general, el que no se arriesga y se anima a más, nunca gana. 
 El objetivo de este ensayo es responder la siguiente pregunta: ¿cómo fue el traspaso que los artistas entrevistados lograron hacer para afrontar su timidez y arriesgarse a perder todo con tal de lograr sus sueños y ambiciones? 
A continuación, se mostrarán fragmentos sacados de las entrevistas realizadas a Silvina Bosco, Eliseo Subiela, Luisa Valmaggia, Alejandro Paker, Carlos Spadone, German Tripel y Alejandro Maci.
El ciclo de entrevistas 2016 de la asignatura Teatro y espectáculos comenzó con la presencia de Eliseo Subiela; quien contó que, a pesar de que en su profesión se requiere tener mucho carácter, durante toda su infancia y adolescencia él fue un chico súper tímido y con muchos miedos; como por ejemplo pánico a volar en avión; a pesar de que toda su infancia pensó que iba a estudiar ingeniería aeronáutica. También tenía mucho miedo a la muerte y a cualquier circunstancia que lo hiciera correr cualquier riesgo; no solo riesgo de vida si no riesgo en general, por ejemplo animarse a producir una filmación que anhelara. En el día de hoy, Eliseo cuenta que todos estos miedos se le fueron juntos luego de que estuvo a punto de morir debido a un infarto; hoy en día Subiela disfruta su vida al máximo y cree que esa cercanía con la muerte fue lo mejor que le pudo haber sucedido; luego de aquel hecho Eliseo dice que empezó realmente a vivir. 
Por otro lado, la clase siguiente del ciclo continuó con la presencia de Silvina Bosco, quien se explayó contando que su familia estaba compuesta por sus padres y su abuelo, pero para su tristeza el arte no estaba presente en ninguno de ellos. A pesar de esto, en la casa de su abuelo había una enorme biblioteca con cientos de libros ordenados según la temática que tuvieran, claramente el sector que a Silvina le importaba era el destinado al teatro. Silvina contó que los leía todas las noches y cuando todos dormían, ella actuaba los personajes del libro; Silvina cree que ese fue el desencadenante que le hizo dar cuenta que la actuación podría terminar siendo su profesión. Sin embargo, durante la escuela, Silvina sufrió muchísimo los actos escolares debido a que era súper tímida y prácticamente no hablaba, debido a esta razón sus compañeros le hacían bullying constantemente. 
Silvina afirmó que en la actuación todo es técnica y entrenamiento, ella cree que el actor gana mucha plasticidad al entrenar día a día, más allá de las condiciones naturales que tenga. Por ejemplo al momento de tener que hacer una escena en la que hay que llorar, hay que tener la técnica adecuada para saber hacerlo, y ni hablar si hay que repetir la escena varias veces, es muy difícil pero con mucho entrenamiento se logra. Silvina dice que en cuanto a la temática de sus trabajos por suerte le dieron muchas oportunidades y generalmente no trataron encasillarla en un mismo tipo de personaje ni género. 

Me fascina no tener roles en los que haga de mi misma, sino abordar personajes en los que tener que inventar cada vez su forma, creo que esa es la verdadera magia de un actor, poder arriesgarte y desafiarte continuamente, al comienzo de mi carrera hubo un momento de mi vida en que tenía el trabajo asegurado con un director que siempre me llamaba para los mismos tipos de personajes, pero llegó un momento en que preferí pasar un poco de hambre y esperar a que llegará un proyecto en el que pudiera mostrar que era capaz de hacer otras cosas. El entusiasmo es lo que te mueve.

La siguiente artista invitada fue Luisa Valmaggia, quien dijo que si bien ella era bastante aplicada en las materias de la escuela, era súper tímida. Por lo tanto no hablaba casi nunca con sus compañeros pero si los escuchaba; este último punto le serviría más adelante para su carrera de periodismo. 
Luisa contó que comenzó a trabajar en una radio, en la época del mundial 78, en ese entonces en las radios predominaban los hombres, había mucho machismo. Pero a ella no le importó y se enfrentó a lo establecido. Le decían que aparte de periodismo tenía que estudiar locución, así que lo hizo y se terminó recibiendo de periodista y de locutora, por lo tanto pudo conseguir acreditación del gobierno para asistir a las conferencias; en ese entonces no era normal entrevistar a un político y mucho menos siendo mujer, pero era lo que ella deseaba lograr. 
Luisa afimó que tomar estos riesgos le trajeron algunas situaciones incómodas y relata

Tuve un problema que nunca lo conté públicamente, que me parece que es ilustrativo de las cosas a las cuales a veces estamos sometidas las mujeres, yo estaba por hacer un viaje a Alemania, una beca de tres meses para trabajar en la Deutsche Welle y me dijeron que cuando llegara allá todos me iban a preguntar por Argentina que en ese momento se encontraba atravesando la dictadura militar. El general Llamas era secretario de Información Pública así que lo fui a ver para tener un cuadro de situación sobre el que se encontraba Argentina en ese momento. Recuerdo que Llamas me invitó a sentarme a un sillón de por medio, frente a frente, y mientras estábamos conversando, él incorpora su cuerpo hacia adelante y me pone una mano sobre la rodilla, yo estaba con una pollera y me quedé paralizada, pero rápidamente tomé su mano, se la saqué, y seguí hablando como si nada hubiera pasado, sin embargo seguimos conversando unos minutos más y él volvió a insistir con su mano sobre mis rodillas, volví a quitarle la mano, me puse de pie y me fui inmediatamente del despacho.

Luisa dijo que no sabe cuál es su límite en cuanto a quién entrevistar, ella cree que si bien todos merecen ser escuchados y que hay que tomar riesgos para poder destacarse, no cree que sea valioso entrevistar a un asesino. Hay gente que no se merece protagonismo en los medios y si en la justicia. Pero igualmente enfatiza en que de nada sirve quedarse en el molde y no afrontar riesgos con tal de lograr el objetivo que uno tenga en la vida. Todo el mundo le decía que ella no podría ser periodista, que era cosa de hombres y gracias a haberse animado lo pudo lograr. 
La siguiente entrevista tuvo la presencia del talentoso actor Alejandro Paker, que comentó que en su niñez era un chico bastante solitario y tímido, no era de tener muchos amigos, se resguardaba en los juegos teatrales, en especial juegos que tuvieran música, ya que en su casa se escuchaba todo tipo de géneros musicales a diario. Actuaba escenas y las musicalizaba, de hecho hoy en día sus sueños son musicalizados; también dice que la música es el resaltador de la vida y según como amanece escucha una canción u otra. 
Paker comentó que en ese entonces no existían escuelas de comedia musical y que en su casa se consumía mucho arte; íban mucho al teatro, cine y a ver recitales; pero si bien se consumía, no estaba bien visto que un miembro de su familia se dedicara al arte, por lo tanto había plata para estudiar idiomas o en alguna universidad privada, pero no para algo ligado a las artes. Paker contó que hizo trampa y durante un año pidió plata para supuestamente ir a hacer gimnasia pero que en realidad tomaba clases de teatro, nadie en su familia estaba enterado de esto, hasta que un día él los invita a ver una obra de teatro, sin decirles que en realidad esa era la muestra de fin de año en la cual él era participante. Paker dijo que era indescriptible la cara de su madre, lo miraba como si lo quisiera matar, a partir de ese momento comenzó la guerra entre ellos. Sus padres halagaban a todos menos a él, lo descalificaban constantemente. Paker cree que todo eso lo fortaleció y fue lo que realmente lo motivó a superarse día a día para llegar a ser lo que es hoy, el piensa que si hubiese tenido todo bien de entrada, quizás no le hubiese interesado superarse a sí mismo con tanto en riesgo. Paker dice que eso le pasaba por ser caprichoso, incluso terminó trabajando con muchos directores que previamente le habían dicho que no, por ser caprichoso e insistente y sin duda, por arriesgarse siempre a más.
La segunda tanda de entrevistas del primer cuatrimestre del ciclo 2016 comenzó con el empresario teatral Carlos Spadone, quien comentó que en el teatro todo es aprendizaje, arriesgarse y apostar por lo que se sienta que es lo correcto o lo que puede funcionar. Carlos aclara que a la hora de producir él se encuentra siempre al frente y es quien asume la mayor parte de los riesgos ocasionados por apostar al teatro, Spadone afirma que en el teatro se gana y se pierde en enormes cantidades y cuenta que 

La vida es una sola y nos va enseñando cosas, pero es sumamente importante, sobre todo en el ambiente artístico, arriesgarte a probar más, tratar de no decir tanto que no a nuevas experiencias, porque nunca se sabe que puede salir de esa experiencia que nunca realizamos; si uno es inteligente siempre algo puede rescatar de cualquier tipo de experiencia.

En la siguiente entrevista tuvimos el agrado de recibir a Germán Tripel, reconocido ex integrante de la banda Mambrú, Germán comentó que dedicarse al arte es muy complicado, debido a que hay mucho prejuicio por parte de todos, incluso en su familia estaban muy en desacuerdo a que se dedicara a algo vinculado a lo artístico, pero Germán cree que cuando una persona siente pasión por algo que lo hace feliz, si se esfuerza y dedica mucho para conseguir un objetivo, muy probablemente termine consiguiéndolo. Germán aclara que es como todo en la vida, si no te la jugás por lo que querés, ya sea un trabajo, una chica o un premio; probablemente no lo vayas a poder conseguir nunca. 
Una vez finalizado Mambrú, Germán contó que siguió componiendo y esforzándose para salir adelante, a pesar de dos años muy depresivos que tuvo luego de la ruptura de la banda. Germán cuenta que cuando fue a la audición de la obra Rent, se dio cuenta que él era todo lo contrario a lo que pedía el casting para ese personaje, luego de la audición se enfureció con su manager por haberlo hecho ir y no avisarle sobre lo distinto que tenía que ser el personaje. Pero para su sorpresa, fue elegido para aquella obra de teatro; por lo tanto, la moraleja es nunca dejar de intentarlo ni de arriesgarse a tener un no por respuesta, si a él su manager le hubiera dicho de antemano cómo era el personaje que buscaban, Germán piensa que nunca se hubiera presentado; por lo tanto la historia sería diferente. Germán dijo que él siempre fue muy exigente con sí mismo y con sus directores ya que siempre está buscando lograr algo mejor; también comenta que fue su mujer la que forjó en él su amor por el arte. 
Tripel finalizó diciendo que tanto el miedo como la inseguridad van de la mano con los artistas; el artista que no siente uno de los dos, realmente no siente pasión o interés por lo que quiere lograr; considera muy importante que ni el miedo ni la inseguridad sean incapacitantes a la hora de demostrar quién es uno; siempre hay que enfrentar y arriesgar, ya que nunca se sabe a dónde se puede llegar. 
La última entrevista del ciclo fue a Alejandro Maci, reconocido director de TV, teatro y cine. Maci piensa que si un artista no siente pasión por lo que hace, mejor no tiene que hacerlo, porque le estará quitando lugar a alguien que sí lo sienta, sobre todo en el ambiente artístico que es muy volátil, hay que saber que hay que soportar numerosos fracasos, pero cada tanto va a tener un éxito. Maci afirmó que lo importante es siempre poner todo de si mismo y arriesgarse a probar cosas nuevas, por más que la gente diga que no vas a poder; si se pone el máximo esfuerzo si se va a lograr. Lo peor que se puede tener es miedo. 
Maci finaliza la entrevista diciendo:

A mí cuando me viene a ver un chico para que lo tome de actor y veo que está temblando de nervios, siento que no sabe lo que quiere, no me va a servir. Uno tiene que ser decidido en la vida, o por lo menos transmitir seguridad, si uno no se la cree, no va a lograr que el otro crea en uno. Es muy importante arriesgarse y no estar pensando en quedar para actor principal, uno tiene que ir sin esperar nada a cambio, si pensabas que ibas a quedar elegido para protagonizar un filme estás muy equivocado, con suerte te van a llamar para ser un simple asistente, lo importante es que nunca digas “no”, de toda experiencia se aprende y se crece, lo importante es arriesgarse y siempre poner todo de uno para lograr el mejor producto.

A continuación se pueden observar cuatro citas que fueron de gran ayuda para elaborar el presente ensayo, la primera es de Alvarez Vilar, A. del libro Psicología del arte

Jugar es común a todos los seres humanos. La creatividad artística está potencialmente latente en todo ser humano, pero el hecho de que se despliegue o no es distinto. Este despliegue se deberá cuestiones muy diversas, como son la inquietud personal o condicionamiento cultural.

La segunda es de Arnheim, R. del libro Nuevos ensayos sobre psicología del arte

La psicología del arte puede utilizarse dentro de un amplio espectro terapéutico, además de interdisciplinariamente como herramienta educativa, laboral y sanitaria. Se ha demostrado que el arte permite el desarrollo de lo psíquico, así como de lo social y de la diversidad cultural. Si juego y arte están relacionados, la renuncia al placer que alguien pueda extraer del juego será meramente aparente.

La tercera es de Seneca.L. del libro Agamenon y la última de Coelho.P. del libro El demonio y la señorita Prim., “No nos atrevemos porque las cosas son difíciles. Son difíciles porque no nos atrevemos”. “No hagas caso a los comentarios maliciosos de aquellos amigos que, sin tomar riesgos nunca, sólo pueden ver los fracasos de otras personas”

Conclusión 
Como conclusión se puede afirmar que luego de escuchar a los artistas invitados en La Universidad de Palermo, la respuesta a la pregunta planteada en el comienzo está en que es lógico que los artistas atraviesen profundos miedos desde muy temprana edad, sin ir más lejos desde los actos escolares, en los cuales los chicos tienen que memorizar al pie de la letra una escena, aumentan considerablemente el miedo al error y la presión sobre ellos mismos; los artistas entrevistados lograron llegar a consagrarse debido a que se enfrentaron a sus miedos, se enfrentaron también a todo aquel que les dijera que ellos no podrían lograr eso que tanto deseaban, como por ejemplo la familia de Alejandro Paker la cual no creía en absoluto en su talento y eso mismo fue lo que lo impulsó a él a dar más de si mismo.
El actuar profesionalmente es arriesgar mucho de uno mismo para lograr ciertos objetivos, también es enfrentarse a uno mismo a veces con equivocaciones, pero aprendiendo de ellas y superándolas. A su vez también es no tener miedo a ese posible error, las mejores cosas en la vida a veces suceden cuando no sale todo tal cual fue planeado, provocando una rápida improvisación frente a determinada situación adversa; actuar es dejarse llevar por las emociones interiores, es sentir lo que uno hace, los actores profesionales tienen sus propias técnicas para memorizar la letra, pero actuar no solamente es eso. Ser actor es no perder el niño que se lleva dentro, es tener libertad, es perder el miedo a expresarnos y a desear más, es jugar con lo ya establecido y transformarlo en algo único que cuente con un claro sello personal. Ese juego llamado actuación también es creer en una ficción, creer con todo el cuerpo que esos mundos que creamos son reales durante el tiempo que dura ese juego. Por eso, si el actor sigue ligado a esa esencia de la actuación, seguramente esté en contacto más fácil y cotidianamente con esa energía que en general se asocia a la niñez y a la infancia, como lo son la sorpresa, lo creativo y el juego.

Referencias bibliográficas 
Álvarez Vilar, A. 1974. Psicología del arte. Madrid, Biblioteca Nueva. 
Arnheim, R. 1989. Nuevos ensayos sobre psicología del arte. Madrid, Alianza Editorial. 
Seneca.L- Edición 1988. Agamenon, Editorial Gredos. 
Coelho, P. 1995. El demonio y la señorita Prym. Editorial Grijalbo


Sin riesgos no hay recompensa fue publicado de la página 36 a página39 en Escritos en la Facultad Nº138

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