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La influencia de la infancia en la vocación y elección laboral del artista

Pietrafesa, Camila Sonia

Escritos en la Facultad Nº138

Escritos en la Facultad Nº138

ISSN: 1669-2306

Los artistas, la cultura y los medios. VI Edición Ensayos del Espectáculo

Año XIV, Vol. 138, Marzo 2018, Buenos Aires, Argentina | 79 páginas

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“Los juegos infantiles no son tales juegos, sino sus más serias actividades” (Michel Eyquem de la Montaigne)


En el siguiente ensayo se trabajará la influencia de la infancia en la vocación y en la elección laboral del artista. Se eligió este tema ya que es sumamente interesante ver como las vivencias, los juegos y las relaciones de los primeros años marcaron, quizás sin darse cuenta, a los personajes entrevistados.
Para realizar este trabajo, se hizo foco en la infancia narrado por los entrevistados del ciclo diálogos con artistas del segundo cuatrimestre 2016. 
Se comienza buscando la definición semántica de los términos principales de este trabajo: 
Vocación: según la RAE (Real Academia Española) es la inclinación a un estado, una profesión o una carrera, convocación, llamamiento. 
Es el llamado irrefrenable al que el sujeto no puede sustraerse y por el cual se ve afectado radicalmente (Nietzsche y Joyce). Jugar: hacer algo con alegría con el fin de entretenerse, divertirse o desarrollar determinadas capacidades (RAE). 
Constituye una actividad importante durante un período de la vida. Los psicólogos están de acuerdo en atribuirle una gran importancia al juego en el desarrollo del niño y su crecimiento sano. 
Si bien jugar es una actividad inherente a todo ser humano e imprescindible para su desarrollo, es posible pensar que en los artistas el juego, durante su niñez, ha sido determinante. El juego permite muchas situaciones simbólicas. A partir de los 4 años de edad, los niños ponen en ejecución lo que podemos llamar guiones (aspectos de la reproducción de situaciones sociales). El juego permite el descubrimiento del si mismo. 
Es curioso que en todos lo entrevistados el común denominador sea el juego creativo desarrollado durante muchas horas de la infancia. Este lugar especial brindado a lo lúdico pudo prosperar porque, debido a distintas circunstancias, estos niños encontraron un espacio en sus vínculos sociales y familiares que percibieron al juego como algo positivo, posibilitando entonces que el niño pudiese libremente ejercer su momento de creación. 
El entorno posibilitó que la creatividad pudiera manifestarse. Esta cualidad está relacionada con tres factores importantes: la fluidez (cantidad de ideas, imágenes, conceptos, palabras que van surgiendo), la flexibilidad (posibilidad de articulación y conexión entre palabras e imágenes) y la originalidad (lo innovador). 
Estos ingredientes necesitan del ocio como motor del hacer. Los tiempos sin televisión, sin hermanos o simplemente los de las siestas son los indicados por los entrevistados como los espacios para comenzar a desarrollar la vocación artística. Las teorías evolutivas de la elección vocacional proponen que las decisiones tomadas en la selección de una ocupación, se toman en diferentes momentos de la vida de un individuo, y que constituyen un proceso continuo que comienza en la infancia y termina en los primeros años de la adultez. 
El arte es una de las vocaciones en donde la imaginación y la creatividad continúan puestas al servicio de un producto que -una vez realizado- da placer, al igual que los juegos.

Guillermo Martínez, el gallito ciego de la TV 
Este es el claro ejemplo de cómo el entorno ha favorecido a que el artista se desarrolle desde sus primeros años. Gustavo Martínez, escritor y matemático nació en Bahía Blanca el 29 de Julio de 1962. Su infancia la compartió con sus padres y sus tres hermanos con los que jugaba haciendo armas y carpas de indios. Juegos que le proponían crear historias e introducirse en un mundo desconocido para él. Realizar estos tipos de juegos le permitió desplegar su imaginación pero el hecho fundamental en su desarrollo y vocación fue haber crecido sin una televisión ya que su padre quería que sus hijos leyeran. Las tardes de su infancia las pasó examinando diferentes libros. Su preferido, que aún conserva: Cuentos de Hadas Rusos el cuál narra historias crueles y mundos siniestros que le permitían vivir unas experiencias asombrosas para él. 
Viajar a estos universos mágicos y desconocidos, tan alejados pero a la vez tan similares a los que propone la ficción de TV, lograron formar su vocación de escritor. 
Guillermo Martínez afirma que quiso ser escritor de forma natural porque en su casa sólo había libros. “Nunca me propuse ser escritor, sino que siempre lo fui”.

Nito Artaza, figurita difícil 
El humorista, productor y político Eugenio Artaza nació el 1 de Octubre de 1959 en Capital Federal. 
Simpático y con chistes al finalizar cada oración. Cuenta que vivió toda su infancia en una casa grande en Corrientes con sus padres y su hermana mayor, Amelia. Sus primeros años los transcurrieron pegando figuritas en los álbumes, juego que le gustaba mucho: coleccionar las figuritas y ver las diferentes versiones de éstas. También jugaba al fútbol y a la capicúa, una especie de tinenti pero con almendras. Esto da indicio de la prematura creatividad del artista que al no tener los elementos necesarios para realizar el juego original se las ingeniaba para jugarlo de todas formas. 
Pero el juego, según él define, que más le gustaba era el imitar a los maestros y profesores. Realizaba tan bien este juego que sus compañeros se creían la situación y abandonaban el colegio tal como la profesora había ordenado. 
La imitación, ver las diferentes caras de las figuritas sorprendiéndose al abrir el paquete contenedor e ingeniárselas para jugar a pesar de no tener todos los elementos hicieron preparar a Nito Artaza para el futuro profesional que se le avecinaba: la profesión de imitador, el manejo de situaciones con el público presente a través de la creatividad y provocar risas con las diferentes caras que el artista brinda. 
Nito Artaza, comediante y político que sueña con ser presidente de River, amante del fútbol jugado con amigos, confiesa: “Hacer reír es la mejor profesión del mundo” y sin dudas, él es uno de los mejor en la profesión del arte de hacer reír.

Raúl Biagioni, superhéroe 
Raúl Biagioni, más conocido como Larry de Clay es actor, humorista y comentarista. Nació el 24 de Septiembre de 1960 en Escobar, Gran Buenos Aires. 
Este niño jugaba a convertirse en Batman, transformación que consistía en ponerse una capa de lluvia, botas y guantes que utilizaba su madre para lavar los platos. Pero ese superhéroe estaba solo ya que en sus 8 primeros años de vida no contaba con la presencia de un hermano ni con chicos de su edad en el barrio. Esto lo ayudó, según él, a desplegar toda su imaginación y creatividad. La idea de imitar o crear una realidad ficcionada ayudaron a desarrollar sus aptitudes de actor. Meterse en el papel (creerse lo que uno está haciendo) Era muy fácil ya que lo que en su mente infantil creía, pasaba. Si bien el entorno en el que Raúl se desarrolló a comienzos de su vida no estaba de acuerdo con que sea actor, su abuelo que era director rural de Santa Fe, le dio sus primeros libros de teatro. Situación que, sin lugar a dudas, terminó de definir su vocación.

Fabián Mazzei, soldadito de guerra 
Fabián Mazzei, actor argentino, nació el 18 de Enero de 1966. Vivió su infancia en Caseros, Conurbano Bonaerense. Toda su vida fue hijo único y al ser asmático sus padres no lo dejaban salir de su casa. Esto provocó que la educación en sus primeros años fuese en su hogar. Hecho que obligó a Fabián a tener que jugar y desplegar toda su imaginación para no aburrirse. Sus compañeros de juego preferidos eran los soldaditos de plomo a quienes les inventaba diálogos, tal y como sucede en la pantalla. Al gustarle tanto estos muñecos, se hizo fanático de las películas del western y del film El Padrino, decidiendo tempranamente que quería ser actor. En este caso desde su infancia se manifestaba, además de su vocación, una predilección que llegó al fanatismo de un cine que definió su futuro y vocación.
“Sí, definitivamente mi vocación se construyó desde la infancia”, “vos podés ser lo que querés ser”. Revelación que Mazzei supo entender desde muy chico.

Lito Cruz, barrilete 
Oscar Lito Cruz, nació el 14 de Mayo de 1941 en Berisso, provincia de Buenos Aires. Creció acompañado de ocho hermanos. En su casa siempre había lío por la cantidad de personas que habitaban en ella. Sus juegos preferidos eran las escondidas y hacer barriletes. Le gustaba desplegar su imaginación e ingeniárselas para que éste funcione. Este juego, como se dijo no solo requiere de imaginación sino pensar y hacer un método para su construcción y su funcionamiento. Se puede hacer una analogía con el teatro y la construcción del personaje: trabajar creativamente hasta encontrar un método que sirva, que funcione.
En este caso, el ambiente familiar favoreció la vocación de manera indirecta debido a que su madre no veía cine ni le leía a sus hijos, Cruz debió desplegar toda su imaginación y construir sus propias historias.

Florencia Raggi, disfraz 
María Florencia Raggi es modelo y actriz nacida el 29 de octubre de 1972 en Buenos aires, Argentina. Un claro ejemplo de cómo su entorno la ayudó a definir su vocación, aunque en los primeros años parecía lo contrario.
Florencia en su infancia se dedicaba a disfrazarse de diferentes personajes utilizando mesas y sábanas para crear distintos escenarios. Se puede observar una relación directa con la actuación ya que al disfrazarse pasaba a ser otra persona que vivía situaciones absurdas en lugares desconocidos. No sólo en los juegos de la infancia, comenzó a manifestar su vocación sino que había un llamado mayor: el de la sangre, debido a que su madre Nilda Raggi también era actriz. Florencia creció en un ámbito donde el arte y el trabajo en el medio era algo de todos los días. Al principio tenía un descontento con la vocación de actriz de su mamá porque no le gustaba que abandonara el hogar para ir a trabajar. El destino tiene caminos insospechados y años después, compartirían el mismo oficio.

Vanesa González juego de roles 
Vanesa González es una actriz de teatro y televisión nacida el 3 de Febrero de 1987 en Bandfield, Gran Buenos Aires. Al igual que muchos artistas que pasaron por el ciclo, Vanesa es hija única. Esta condición hizo que su mejor amiga sea su perra, quien gracias a la imaginación de la niña y la utilización de unos accesorios, tomaba el papel de diferentes personajes al igual que su dueña. Su mascota era su juguete preferido, ya que no tenía mucha simpatía por las barbies. Sus dotes de actriz, o la mera fascinación por la actuación, se plasmaban en cada papel que interpretaba o situación que vivía en el juego.
Las películas de Disney también fueron su gran compañía. Al verlas, extraía diferentes imágenes y situaciones que luego en el juego representaría o repetiría. El arte de representar estuvo presente a lo largo de su infancia y, claro, después en su profesión.
La joven actriz, haciendo referencia a su infancia y su presente afirma con seguridad que: “sabía que quería ser actriz desde chica”. No cabe duda, que supo identificar su vocación desde chica y que la ha manifestado desde los primeros juegos.

Mariano Chiesa, imitador 
Mariano Chiesa es un actor, locutor, doblajista, cantante y presentador nacido el 19 de Mayo de 1981 en Buenos Aires. Su infancia se desarrolló junto con su mamá, su papá y su hermano quien tenía una mejor relación con su progenitor. 
Mientras que su hermano mayor era fanático de los autos de carrera y pasaba la mayor parte del tiempo jugando con ellos, Mariano se dedicaba a ver los programas de Carlitos Balá. La fascinación por este personaje, cuenta mostrando un brillo en los ojos que probablemente fuese el mismo que tenía aquel niño frente a la televisión, lo llevó a realizar imitaciones. Se ponía junto al aparato, observaba a los personajes que aparecían en pantalla: sus caras, sus gestos y tonos de voz. Los imitaba desde muy corta edad. Esta actividad, fue la forma en la que se manifestó su vocación desde pequeño, no solo la de actor sino también la de presentador y doblajista. 
Mariano dio amplias manifestaciones de artista, también incursionó en la pintura usando aerosoles. 
Los juegos de la infancia permitieron que desde muy corta edad, Chiesa indague las distintas ramas del arte, explore muchas posibilidades sin presiones y sin prejuicios. Practicar para cuando en la edad adulta, tuviese que definir su profesión. Esto no lo limitó sino que por el contrario, le abrió posibilidades para que se desarrolle en tan diversas disciplinas como las que actualmente desarrolla.

Conclusión 
El jugar es característico de la infancia. Cumple múltiples funciones, estructurando distintas actitudes que el yo utilizará en el transcurso de la vida. 
Todo juego persigue un objetivo. Su misión no se agota en una liberación de deseos ocultos o reprimidos, sino que apunta a una nueva planificación de la realidad. Resulta por esto una de las formas más eficientes de aprendizaje, una forma de explorar el mundo. 
Además de la actitud vinculada a la imaginación creadora, el juego instrumenta la capacidad estratégica, lo espontáneo y despierta nostalgia por el acto creativo cuando no se juega. Esta necesidad de juego en algunos individuos parece primar y entonces se desplaza, en la edad adulta, a una actividad socialmente aceptada para este grupo etario: el arte. Las distintas manifestaciones artísticas permiten arte-juego que revelan lo maravilloso, lo siniestro, lo insólito, lo inesperado que subyace oculto en la monotonía de la vida cotidiana. 
Todos los artistas interpelados en este cuatrimestre revelaron que los juegos en su infancia fueron el preludio necesario para permitir que el germen que poseían crezca en la vocación y en la profesión. 
Es un privilegio no tan generalizado en la población, que el llamado vocacional irrumpa de forma tan fuerte que desde niños se haga escuchar. Es destacable que todos los invitados hayan tenido la determinación por hacer de su don, su forma de vida.

Referencias bibliográficas 
Delval, J. (1996) El desarrollo humano. Siglo XXI Editores, México. 
Diccionario de la Real Academia Española. 
Grisovski, H. (1998) Creatividad. Programa de especialización en coordinación de grupos. Publicaciones Instituto de Investigaciones Sociales. 
Pichón Riviere, E. (1987) El proceso creador. Del psicoanálisis y a la psicología social. Ediciones Nueva Visión, Argentina 
Pichón Riviere, E. (1985) Psicología de la Vida cotidiana Ediciones Nueva Visión, Argentina.


La influencia de la infancia en la vocación y elección laboral del artista fue publicado de la página 57 a página60 en Escritos en la Facultad Nº138

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