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Amando la vida y el arte

Velásquez, Ana

Escritos en la Facultad Nº138

Escritos en la Facultad Nº138

ISSN: 1669-2306

Los artistas, la cultura y los medios. VI Edición Ensayos del Espectáculo

Año XIV, Vol. 138, Marzo 2018, Buenos Aires, Argentina | 79 páginas

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Síntesis 

El trabajo sobre los artistas, la cultura y los medios se va a tratar, de la manera en que estos artistas se dieron a conocer en los distintos medios de comunicación, ya sea el teatro, la televisión, el cine, la radio, etc.
El subtítulo del presente trabajo práctico final Amando la vida y el arte habla sobre las diferentes facetas que tienen los artistas a lo largo de su vida, de los obstáculos y situaciones a las que se han enfrentado y cómo han podido superarlas y llegar hasta el lugar en donde están actualmente.

Introducción 
En el siguiente ensayo se tomará el libro Cartas a un joven poeta y se relacionará con los siete artistas que se presentaron a lo largo del cuatrimestre ya que ellos se abrieron a nosotros y decidieron contarnos cómo fue el proceso y su formación en el mundo artístico, desde sus primeros inicios y todo por lo que tuvieron que pasar.
Nos contaron sus obstáculos, miedos, ilusiones, expectativas y metas que se iban trazando con el correr de los años.

Los artistas, la cultura y los medios 
El eje temático que elegí es Cartas a un joven poeta de Rainer María Rilker, un alemán quien fue considerado como uno de los poetas más importantes de la poesía universal, en su libro relata en diez cartas que le eran enviadas a un estudiante que estudió en la misma escuela a la que él había asistido, en las cartas se explicaba el método para crear y comprender una obra de arte. 
La obra habla sobre un joven estudiante de una escuela militar, quien tiene anhelos muy profundos de convertirse en poeta, sin embargo, se siente acomplejado por el hecho de que no sabe si sus versos son de buena calidad o si pueden ser rechazados por el público, por tal motivo decide pedirle consejos a Rilke. En la primera de sus cartas habla de que el estilo propio de las personas se fundamenta en lo que a estas les gusta, dice que el artista como tal no debe preocuparse por darle el gusto a los demás y por el contrario debe empezar por preguntarse si puede vivir sin eso que le apasiona hacer. 
En la primera carta Rilke le dice al joven poeta “Reconozca si tendría que morirse en cuanto ya no le fuere permitido escribir” “Una obra de arte es buena cuando nace de la necesidad”. Es muy importante que el artista sienta diariamente la necesidad de hacer lo que lo hace feliz, lo que lo llena de satisfacción, sin importar si tiene un día bueno o malo. 
La segunda carta habla sobre la ironía, dice que no hay que dejarse dominar de ella ni temerle, por el contrario se debe aprender a dominarla y que sirva de recurso creativo para el artista. 
En la tercera carta hace referencia a que las obras no deben criticarse, solo deben ser amadas y disfrutadas, aconseja ser pacientes y no precipitarse a las cosas que tienen que suceder. La cuarta carta se enfoca al constante aprendizaje en que se encuentra el ser humano diariamente, el artista poco a poco va aumentando su estilo, pero nunca llega a definirlo por completo, Rilke afirma que el estilo es como una planta la cual hay que cuidar e ir cultivando. 
Pasando a la quinta carta, Rilke habla sobre el tiempo que se le debe dedicar a la personalidad y el ser. Los artistas a diario se sienten presionados por todos los compromisos que le van surgiendo en su trabajo y se olvidan de lo más importante y fundamental que es el ser. 
En su sexta carta sigue refiriéndose al ser, a la espiritualidad, las cargas, los vacíos, necesidades y problemas que tiene el artista y que muchas veces trata de huir de la realidad para no afrontarlos. El artista debe asumir que es duro su trabajo pero debe ser consciente de las alegrías que en este puede encontrar, de esta manera podrá sacar el mejor provecho y crear sus mejores obras. 
En esta carta se habla sobre las profesiones, que todas están llenas de exigencias y hostilidad para cada individuo. Rilke le aconseja a Kappus que de vez en cuando la soledad es buena y adentrase en sí mismo. Dice que mire todo con los ojos de la infancia, estar solos como cuando se era niño, que los adultos corrían de un lado para otro enredados en cosas que parecían importantes y grandes, pero que ellos nada entendían de sus quehaceres. 
Rilke en la carta número siete, dice “Es bueno estar solo, porque la soledad resulta difícil. Y que algo sea difícil debe ser para nosotros un motivo más para hacerlo”. Con esa frase Rilke hace referencia de que las cosas que de verdad se anhelan cuestan, en esta carta habla sobre como la gente valiéndose de criterios convencionales tiene todo en su vida resuelto, siempre se inclina hacía lo fácil y aún así siempre está buscándole el lado más fácil de lo fácil. 
En esta carta habla sobre el amar, sobre la oportunidad que representa, es una exigencia, un reto, una demanda ambiciosa.

La soledad es algo prescindible en un artista, pero también, es bueno amar, porque el amor es difícil. El amor de un ser humano por otro es posiblemente la prueba más difícil, para cada uno de nosotros; es el más alto testimonio de nosotros mismos; es la obra suprema en la que todas las demás no son más que preparativos.
Es por eso que los jóvenes erran mucho en este ámbito, carecen de experiencia, y deben aprenderlo. Esto llega a aprenderse con el paso del tiempo. El amor no es solo dar todo de sí, sino ser correspondido, habitar un mundo donde todo ser que ame, sea también amado. Regularmente los jóvenes se precipitan al sentir el amor, ya que por naturaleza el joven aún no sabe esperar (Rilke, R. 2010, P.28).

En sus últimas tres cartas, Rilke hace referencia a que los sentimientos son fundamentales en un artista, que algunos lo corroen y otros lo fortalecen. 
Afirma que todos los pensamientos que vienen de la infancia son buenos, siendo también buenos los que se tienen ahora, explica, que todo lo que provoque exaltación positiva en el corazón es bueno. 
El autor concluye sus cartas diciendo “El arte es sólo un modo de vivir. Aun viviendo de cualquier manera, puede uno prepararse para el arte sin saberlo”.
El libro deja una gran enseñanza, la perseverancia es sin duda alguna una de las fuerzas porque nos da miedo salir al mundo externo y ser criticados, vivimos en un constante miedo que nos atrapa y nos aparta de nuestro verdadero ser. 
Los artistas que se presentaron durante la cursada de la materia Teatro y espectáculos I nos contaron sus experiencias y nos mostraron como pudieron salir adelante, como lucharon por sus sueños y se esmeraron en ser cada día mejor para poder llegar a donde actualmente están. 
Todos y cada uno de los artistas dejaron grandes enseñanzas, provocaron muchas emociones, sentimientos, experiencias en todos los que estábamos presentes. 
Guillermo Parodi llegó a Buenos Aires cuando tenía 11 años de edad, recuerda sus juegos de la infancia muy teatrales, cuenta que tuvo la suerte de vivir y crecer en una familia muy vinculada a lo artístico. Hacían juegos y presentaciones familiares. El siempre tuvo esa necesidad de disfrazarse, tenía un perro y el juego consistía en ponerle voz al perro y sus hermanos se reían mucho, sus abuelas, tías, sus viejos. 
Recuerda que la canción de José Feliciano que será qué será que será la tomó como una rutina en la que haciendo la mímica de esa canción hacía todo muy dramático, terminaba con el suicidio del sujeto que cantaba. Se juntaban el patio de la casa de su abuela que era una casa romana. 
Cuando se mudaron al departamento con sus padres preguntó ¿Y el patio dónde está? El patio para ellos era muy importante. Guillermo cuenta que el cambio a Buenos Aires fue muy duro y manifiesta que tuvo que enfrentarse con Buenos Aires, veía el cielo más cuadradito “El desarraigo tiene que ver con tus costumbres, paisajes, amigos, todo eso cambió y para él fue un esfuerzo enorme de adaptación”. 
Paloma Contreras lo que más recuerda de su infancia es que se la pasaba en el espejo y tenía juegos en soledad, hablaba mucho sola, era todo un universo. 
La casa de sus padres en infancia era una casa enorme muy hermosa y tenía su programa de radio y pasaba canciones, la casa quedaba en San Cristóbal. 
Siente que su carácter tiene mucho que ver con la escuela primaria a la que fue, fue a una escuela primaria pública en la que la única que sus padres se dedicaban al arte era ella. 
Alguien que me conmovió y causó mucha admiración fue Eduardo Sacheri, define dos grandes etapas de su infancia, en un montón de aspectos y también los juegos, su niñez estuvo cortada en dos, por la muerte de su padre cuando tenía diez años de edad, y es más grande que puede poseer el ser humano. El constante aprendizaje y el amor pueden vencer cualquier obstáculo que se nos presente, muchas veces no creemos en nosotros y en nuestras capacidades en su vida, para bien y para mal, hasta ese momento su niñez fue muy puertas adentro, es el menor de tres hermanos, le llevan siete y diez años. 
Tuvo una niñez de jugar a los soldaditos, jugadorcitos para fingir partidos de fútbol, muchas lecturas pero juegos muy individuales y solitarios. 
Después de la muerte de su padre, su madre tuvo que ir a trabajar, muchas horas afuera, su hermano ya estaba en la facultad, su hermana entra a la universidad y en esa casa despoblada encuentra en el barrio como una manera de refundar su niñez y en el contacto con los demás chicos una solución para su soledad y entonces ahí viene un segunda etapa mucho más social de su niñez, es escondida y es donde realmente su niñez se vuelve una niñez típica. 
Alguien que desde que entró al auditorio y nos hizo reír mucho fue Ignacio Urtizberea, recuerda que en su infancia había pocas cosas para jugar, la creatividad tenía que estar ahí, los juegos de chicos eran ser súper héroes y salir a buscar lo que encontraras. 
Un día Mex Urtizberea tenía un pasamontañas que le había hecho su madre, lo agarró y a escondidas en el baño le cortó los ojos y la forma de la boca, lo cosió y se fue a la calle a hacer de súper héroe y a las dos cuadras ya se le había salido todo el hilo a su pasamontañas por lo que ya todos sabían quién iba debajo de ese disfraz. En su casa cuando era chico hacían teatro y hacían obras y todos los vecinos venían a ver obras de teatro. 
Una de las artistas que nunca voy a olvidar y que me marcó con su historia fue Araceli González, dijo algo muy cierto “Cuando uno se analiza, también analiza sus mierdas”. 
Dice que a veces está bueno no creerse el mejor, lo más lindo del actor es toda la previa, el día que le tocó interpretar a Camila, lloró frente al monitor de la cámara, ya que no se veía ella, sino a Camila porque fue un personaje que estudió demasiado y quería interpretar muy bien. Luego para sus otros personajes se sentía muy confiada y muy contenta de realizar este trabajo, para cada personaje se sentía muy realizada e iba mejorando. Dice que uno no debe quedarse en la tranquilidad de lo concedido, según opina Araceli, para ella se pierde el atractivo, por eso es una persona que hace mil cosas, porque cada cosa que inicia tiene que ver con ella, con la que le encanta, la inquieta, que todo el tiempo hay que estar en la búsqueda instalarse. 
Arturo Puig, sin palabras para este gran artista, todo un señor, conmovió muchísimo a todos los presentes. “El escenario protege los sentimientos, es sanador”. 
Cuando tenía 18 años entró a estudiar actuación nos contaba que fue un poco incómodo, ya que era muy joven y había demasiado actores donde estudiaba y que las clases eran demasiado extensas y de mucho esfuerzo físico al momento de subir al escenario, relata que en el momento de los ensayos eran de muchos nervios y de miedo a la equivocación. En un caso tuvo la oportunidad de subir al escenario a hacer un toro que el significado es que sube en reemplazo de un actor faltante, en este caso tenía que remplazar al personaje principal de la obra, el director le propuso que entrara a la escena, él miró fijamente al director pero por dentro estaba con demasiados nervios de salir y solo sabía muy por encima el papel de ese personaje, pero se decidió y dijo que lo había hecho un poco regular, pero fue el primer paso para darse a conocer en ese momento, después de haber hecho ese personaje, le resultó un trabajo para la televisión de pequeños cortos. 
Mariano Dossena nos contó que como profesor le recomienda al alumno, que profundice su potencial, que sepa manejarlo y que tenga en cuenta las reglas de la actuación, le gusta que los alumnos estén motivados a realizar las cosas y que todo es prueba y error, hasta que logre su objetivo, pero que jamás se desanime por su error, que siempre piense que todo es un sacrificio, todo sacrificio tiene un costo, en este caso es la prueba y error hasta lograr el objetivo. Mariano nos enseña la importancia de la perseverancia y que jamás debemos de caer por las críticas y que no se desanimen por sus errores, al contrario hay que luchar mucho más para lograr el objetivo esperado.

Conclusiones 
Puedo concluir el ensayo designado para la materia, expresando mis agradecimientos con los profesores y con los artistas por tan lindas experiencias y enseñanzas, la vida está hecha de sacrificios, de determinaciones y decisiones. 
Siento que aprendí mucho de los artistas, sus anécdotas me sirvieron para aplicar ciertas cosas a mi vida, para valorar un poco más cada uno de los pasos que doy. 
Hoy puedo decir que me apasiona mi carrera, que estoy feliz de la decisión y que me proyecto como una gran profesional, que todo lo puedo lograr teniendo siempre claro, que la perseverancia debe ser mi mejor aliada.

Referencias bibliográficas 
Rilke, R. M. (1996). Cartas a un joven poeta. Obelisco.


Amando la vida y el arte fue publicado de la página 74 a página76 en Escritos en la Facultad Nº138

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