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El dibujo como medio

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI

VIII Jornadas de Reflexión Académica: "El Rol docente frente a los nuevos escenarios profesionales"

Año I, Vol. 1, Febrero 2000, Buenos Aires, Argentina | 76 páginas

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Murgia, Víctor

Antes de comenzar a presentar el tema sobre el que
trataremos en este libro nos parece importante trasmitir
cuál es el significado del dibujo para la cátedra.
El dibujo puede ser considerado de infinitas maneras:
desde un mero acto motriz hasta una práctica de pura
expresión artística, incluyendo, por ejemplo, la posibilidad
de utilizarlo como un medio de conocimiento de las personas
a través de los test. Estas son sólo algunas, entre la
gran cantidad de posibilidades que el dibujo nos brinda.
Para trabajar en la cátedra se optó por seleccionar cuatro:
A- El dibujo como medio de expresión, B- Como medio
de conocimiento de la realidad física, C- Como medio de
comunicación, D- Como medio de indagación en la
práctica proyectual.


Si damos a la palabra medio el significado de aquello que
está entre dos cosas, aquello que une, que es puente, que
conecta, que permite que a través suyo algo transcurra y
circule, estamos dando a esa palabra su real dimensión; y
estaremos en consecuencia en condiciones de definir al
dibujo como un medio, y no como un fin en sí mismo. No
lo tomaremos como un objeto perfectible ni como una
habilidad que concluye en sí misma, sino como un
organismo vivo, capaz de transformarse permanentemente.
Tal vez la palabra puente no resulte del todo convincente,
quizás la palabra canal sea más ajustada para representar
esa posibilidad que tiene el dibujo de ser un medio factible
de ser recorrido, de viajar en él, de elegir en cada momento
las posibilidades que ofrece con sus distintas direcciones
y alternativas.


La propuesta de la cátedra para la enseñanza y el
aprendizaje del dibujo, consiste en proponer al alumno
indagar y conocer el mundo interior y el mundo exterior,
uniéndolos por medio de este canal del dibujo, en el marco
de la actividad proyectual.
Tratando de establecer un paralelo con otras disciplinas,
como por ejemplo la música, se propone enseñar a dibujar
tal como si se enseñara un instrumento musical como el
arpa, con el fin de que los alumnos se acerquen a la música
para conocer su lenguaje, y de esta forma poder contactar
con la esencia artística de cada individuo, y no con el fin
de conocer la técnica de tocar el arpa.
El propósito de la propuesta de enseñanza que se viene
desarrollando en la cátedra es el de enseñar el lenguaje
del dibujo, con sus estructuras, sus ritmos, sus silencios,
sus climas, etc., con la misma finalidad que se aprende a
hablar, sencillamente para unirse y comunicarse con el
mundo.


Dibujar - Hablar
Partiendode las definiciones del dibujo con las que se
trabaja en la cátedra, que define el dibujo como un
instrumento que da respuesta a la necesidad de
comunicación, nos permitimos en este libro asociar el
aprendizaje del dibujo con el aprendizaje de la lengua
materna.


Las analogías encontradas entre ambos procesos dieron
la posibilidad de encontrar para el aprendizaje del dibujo
una estructura temporal similar a la que tiene el
aprendizaje del habla.
Siguiendo esta voluntad de orden dividimos el proceso
de acercamiento al dibujo en cuatro etapas de aprendizaje
y una instancia de verificación, a las que denominamos
de la siguiente manera: primera, El reconocimiento en la
expresión; segunda, El desarrollo en la percepción; tercera,
La representación de la idea-imagen; y cuarta, El
conocimiento en la abstracción.


Sin pretender dar una visión teórica global del proceso
de aprendizaje del habla, vamos a rescatar algunos
momentos del proceso de aprendizaje análogos a los que
se viven al aprender a dibujar.

Todos hemos pasado por la experiencia de aprender a
hablar. Por este motivo si tratamos de seguir los mismos
pasos que dimos en el aprendizaje de la lengua materna
cuando estamos inmersos en el proceso de aprendizaje
del dibujo, nos encontraremos en el mismo camino que
ya recorrimos alguna vez, y esto nos permitirá avanzar
de una manera más natural y segura, ya que dibujar no es
otra cosa que hablar con imágenes.
Detengámonos por un momento en algunos aspectos del
aprendizaje del habla que podemos trasladar más tarde
al del dibujo:
Este proceso se inicia con el reconocimiento de algún
contenido que necesita ser expresado. El bebé no “piensa”
como hablar. Todo su cuerpo lo lleva a expresarse, por medio
de los canales que dispone: llora, grita, se mueve, etc.
Su manera de expresarse es al mismo tiempo universal y
única en el mundo: es tan cierto decir que todos los bebés
lloran, como decir que cada madre es capaz de reconocer
el llanto de su bebé, en tanto es único para ella.
Esta es la primera forma de expresión, y es la que
llamaremos “El reconocimiento en la expresión”.
Trasladando esta primera etapa al aprendizaje del dibujo,
se pueden asociar los primeros dibujos al sonido que emite
un bebé en el acto de reconocerse. La propuesta para esta
primera etapa es que se reconozca en lo dibujado una
parte propia, que se vea como una muestra de cada uno,
que se trabaje en construir el canal de acceso al interior,
para lo cual es necesario dragar, cavar profundamente,
liberar espacios ocupados y reconocerse a través de la
expresión gráfica, tomando conciencia de la
individualidad a través de la posibilidad de expresarse.
Una vez que se pueden emitir estos primeros sonidos y
reconocerlos como propios, recién entonces se tendrá la
posibilidad de mirar alrededor.


Este hecho de comenzar la búsqueda de mirar alrededor
es lo que evidencia el paso a la segunda etapa, que se
distingue por la aparición de la diferenciación del yo con
respecto al mundo exterior.
Así como en la lengua materna se aprenden las palabras,
con las imágenes se aprende en términos de luz y de forma.
Se puede reconocer la existencia de una armonía en las
luces y las formas que está más allá de cualquier forma
de mirar particular, y que la contiene.


En esta segunda etapa, que llamaremos “El desarrollo en
la percepción” ya se diferencian los canales expresivos
de los canales perceptivos y se puede elegir cuál de ellos
usar.


Considerando la percepción como el fenómeno que resulta
del ingreso del conjunto de información a través de los
sentidos, la tarea que proponemos para esta segunda etapa,
es sencillamente la de sensibilización ante la realidad
espacial.


Es indudable que no pretendemos desarrollar la
percepción a través de unos pocos ejercicios cuando
sabemos que es tarea de toda la vida, pero sí decir que en
esta etapa comienzan a abrirse los canales de conexión
entre mundo interior y mundo exterior correspondientes
a este nivel de evolución del aprendizaje, y que también
se logra tomar conciencia, al menos en parte, de la
existencia de tales canales.


Una vez que se logra incorporar un caudal importante de
palabras, se abre una posibilidad más: la de elegir cuál de
todas ellas será la que mejor exprese lo que se quiere
decir.


Este es el cambio que trae el pasaje a la tercera etapa del
aprendizaje: “La representación de la idea-imagen”, etapa
en la que se puede participar activamente, y en forma
conciente, en la trasmisión de las ideas.
Si nos referimos al aprendizaje del habla, podemos ver
que observando esta etapa, por ejemplo, al ver a un bebé
pidiendo alimento, o un juguete, aparece su clara intención
de modificar el entorno, mediante la búsqueda del uso
adecuado de la palabra justa que le permita manifestar su
necesidad.


Lo aprendido previamente no es dejado de lado, y se
conjuga con los nuevos aspectos que se incorporan. En el
ejemplo del bebé pidiendo su alimento podríamos observar
cómo, al mismo tiempo, reconoce el hambre, percibe la
comida a través de sus sentidos, y pone de manifiesto la
intención de comer, modificando su entorno a través del
lenguaje.


Buscando la analogía con el aprendizaje del dibujo, en
esta etapa propiciamos que se trabaje sobre la búsqueda
de la imagen justa, que responda a las necesidades de
comunicar una intención determinada, una idea en particular,
comprensible para el que reciba el mensaje gráfico.
Consideramos que trabajar sobre esta busqueda es básico
para el desarrollo de la actividad proyectual, ya que es
necesario clarificar la idea para ingresar al mundo de las
representaciones, como paso previo a la prefiguración .
Podríamos decir que el motor que impulsa la intención
es el deseo, y que la intención necesita ser representada
para lograr su objetivo. El paso que proponemos dar en
esta etapa, es el de clarificar la intención para poder
utilizar el canal de comunicación con el mundo exterior.


Consideramos que la preocupación acerca de la
correspondencia entre el mensaje recibido y la intención
es la que trae de modo natural la necesidad de incorporar
una mínima estructura de significación del lenguaje: el
análisis semántico, el mensaje de cada uno de los
elementos en el complejo sistema de la lengua.
El propósito de esta tercera etapa consiste, en definitiva,
en ejercitar el uso de las variables que intervienen en la
construcción del mensaje gráfico para conseguir
correspondencia entre una idea y su imagen.


En este momento del descubrir del habla se produce un
nuevo cambio, y con él la cuarta etapa, que denominamos
“El conocimiento en la abstracción”. El cambio se muestra
como una tendencia hacia la abstracción, que permite
representar la realidad a través de modelos simbólicos.
Se comienza a comprender la estructura abstracta que
subyace en el mensaje, porque a medida que se avanza en
el proceso de aprendizaje (tanto del dibujo como del
habla), surge a nuestro juicio una nueva necesidad: la de
encontrar un código exacto que asegure la trasmisión
inequívoca del mensaje.


Si retomamos el ejemplo del bebé, y observamos cuando
él pronuncia la palabra guau al escuchar un perro
ladrando, podemos suponer, entre otras cosas, que el bebé
registra sus ganas de salir a jugar con el perro al patio.
Inmediatamente después de registrar su deseo pone en
movimiento la intención para lo cual arma una
representación mental de dicha intención y esta secuencia
de sucesos lo lleva, de acuerdo con nuestro planteo, a
incorporar la estructura del lenguaje, lo que le permite
armar la frase correcta que trasmita que “quiere ir afuera
a jugar con el perro”.


Se establece la adopción del código común de comunicación
en el habla; y haciendo la correspondiente analogía
con el aprendizaje del dibujo, en este momento se produce
la apertura del canal que permite adoptar modelos
sistemáticos para indagar sobre el espacio y las formas.
La realidad espacial se representa en esta etapa a través
de un modelo abstracto, que da la posibilidad de
comprenderla matemáticamente a través de su estructura
lógica, entendiendo las leyes de la forma.
Esta instancia del aprendizaje, que de acuerdo a nuestro
enfoque debe llevarse a cabo en forma tardía (una vez
finalizadas las tres primeras etapas), permite codificar
las normas dentro de un sistema y llegar al conocimiento
desde su esencia.


La abstracción permite acceder a los análisis sintácticos
en la lengua materna y a los sistemas de representación
geométrica en el dibujo.
Una vez que se transita por las cuatro etapas se tendrá la
posibilidad de trabajarlas integralmente en un todo y con
ello, utilizar al lenguaje como un instrumento.
En esta instancia final, al igual que en el habla, se logra
integrar todos los saberes adquiridos y se los hace propios,
para combinarlos en forma multidireccional. Como
instancia de verificación y síntesis proponemos ejercitaciones
a fin de integrar las cuatro etapas anteriores,
buscando poner énfasis en la integración, en el
reconocimiento de las múltiples posibilidades del dibujo:
A- Como medio de expresión.
B- Como medio de conocimiento de la realidad física.
C- Como medio de comunicación.
D- Como medio de indagación en la práctica proyectual.


Este reconocimiento de las posibilidades del dibujo abre
un nuevo espacio, donde cada una de ellas se combina
con las restantes para conjugarse simultaneamente con
idea de totalidad. Este espacio que creemos trasciende a
a los anteriores, lo denominamos “Espacio de Relación”.


A continuación expondremos las cuatro etapas mencionadas
en esta introducción, acompañadas de una serie de dibujos
que pertenecen a ejercitaciones realizadas en la cátedra de
Dibujo del C.B.C durante los años ’95 y ’96.



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  • El dibujo como medio fue publicado de la página 42 a página44 en Reflexión Académica en Diseño y Comunicación NºI
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