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Matilde

Freire, Paula Camila

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº81

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº81

ISSN: 1668-5229

Proyectos Jóvenes de Investigación y Comunicación

Año XV, Vol. 81, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 160 páginas

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Era un domingo gris en España de 1884, y Matilde se encontraba mirando la ventana de su humilde hogar pensando cómo ayudar a su madre para salir adelante, ya que no se encontraban en una situación económica muy buena. La pensión de su madre se había reducido y en la casa de familia donde ella trabajaba, ya no la necesitaban porque habían decidido emigrar de España. De esta manera y sin rumbo fijo por delante, Matilde decidió que al día siguiente iría en busca de trabajo, era muy importante encontrar uno que le permitiera volver a su casa ya que su madre se encontraba enferma y tenía que cuidar de ella. 

A la mañana siguiente, bien temprano Matilde se levantó, preparo del desayuno para ella y su madre, hizo algunas cosas de la casa y luego partió con el objetivo de volver a ver los ojos de su madre, pero esta vez con trabajo y una mejor vida por delante. 

En ese momento España estaba atravesando un débil desarrollo económico debido a las epidemias y hambrunas que había en la sociedad, que generaban una gran desigualdad a nivel agraria con respecto a las grandes competencias que existían, como Rusia y América, lo que profundizo la formación de un sector bancario en manos de financieros españoles. 

Así es como estuvo toda la mañana pasando por todos los almacenes, casas de familia y comercios preguntando si necesitaban empleada, pero cada vez se hacía más agotador, más difícil y menos esperanzador, ya que nadie la tomaba en cuenta. 

A eso de la tres de la tarde, la gente comenzaba disminuir por las calles, ya que se hacia la hora de la siesta y ella comenzó a darse por vencida, comenzaba a preocuparse por su madre al haberla dejado sola bastante tiempo y decidió comenzar su vuelta. Antes de llegar a su hogar, decidió pasar por el almacén más cercano a hacer unas compras, al entrar no perdió oportunidad y pregunto si necesitaban empleada, pero los dueños le dijeron que no, por lo que compro lo que necesitaba y muy decepcionada comenzó a volver. 

Antes de salir del almacén un hombre le dijo a Matilde que la había escuchado preguntando por trabajo, que en su hogar estaban buscando una empleada, que si quería el trabajo que lo podía acompañar a su hogar así hablaba con sus padres por el trabajo. 

De esta manera Matilde le agradeció a el hombre con mucho aprecio y le dijo con mucho gusto que lo acompañaría, así podría cumplir con la promesa que se había hecho a la mañana y volver a su casa con trabajo. 

En la recorrida a la casa del hombre, Matilde le seguía repitiendo constantemente lo agradecida que estaba por haberla considerado y éste le decía que no le agradezca ya que la última decisión la tomaban sus padres. 

En todo el camino comenzaron a hablar y conocerse, a contarse sus situaciones familiares, sus problemas e intereses, entonces resulto ser que el hombre era el hijo de uno de los banqueros más importantes del pueblo, Vicente Aranda, pero Matilde no lo había reconocido. 

Cuando llegaron a el hogar de Vicente, él la hizo entrar y le dijo que esperara que llamaría sus padres, en ese momento Matilde comenzó a dudar de su decisión, debido a que empezó a entender que este trabajo le iba a demandar muchas horas y no lo iba a poder aceptar, por lo que comenzó a desilusionarse nuevamente. 

Luego aparecieron todos los dueños de la casa, la hicieron pasar a la sala y le contaron que estaban buscando una empleada permanente, pero antes de que Matilde lo rechace, le dijeron que Vicente ya les había contado su situación familiar e iban a aceptar que ella y su madre se muden para que no tenga que volver a su hogar, lo que le permitiría cuidarla desde aquí. 

Minutos más tarde Matilde entusiasmada y feliz por haber encontrado trabajo comenzó su vuelta a su casa. En el recorrido, se dio cuenta que no pudo agradecerle a Vicente por lo considerado que fue al contarle a sus padres su situación familiar, ya que con lo entusiasmada que estaba lo único que quería hacer era volver a su hogar y contarle a su madre, por lo que le agradeció un montón de veces a los padres de Vicente, les dijo que volvería al día siguiente para arreglar todo y salió corriendo hacia su casa. 

Una semana más tarde Matilde y su madre mudadas a la gran mansión de José Manuel Aranda uno de los banqueros más importantes, empezaron su nueva vida. Al día siguiente Matilde comenzó con su trabajo desde temprano, le armó el desayuno a toda la familia, lavó ropa y limpió algunas partes de la casa. 

Alrededor de las ocho de la mañana Vicente sorprendió a Matilde en la cocina, ella ya le había agradecido a este todo lo que había hecho para que pueda obtener el trabajo y lo seguía haciendo todos los días. Luego de desayunar, Vicente decidió saludarla y desearle suerte en su primer día de trabajo, y ella le agradeció y le deseó lo mismo en su día laboral. 

De alguna manera Matilde se sentía en deuda con Vicente, ya que había convencido a sus padres a que ella pueda trabajar y al mismo tiempo cuidar a su madre, por lo que decidió sorprenderlo a él y a toda la familia con una gran cena de agradecimiento. 

Esa noche, cuando la cena estaba servida, ella se acercó a la sala sin tratar de molestar y les dijo que estaba muy agradecida por la ayuda que le daban y que esa cena la había pagado con su propio dinero y se los daba en forma de agradecimiento. Los padres le dijeron a Matilde que la censa estaba deliciosa y que no era necesario que se haya molestado, que entendían su situación y la iban a ayudar. 

A la medianoche cuando estaban todos acostados, Matilde estaba terminando de organizar y limpiar la cocina, cuando escucho un ruido en la puerta, era Vicente tocando la puerta para no asustarla, este le dijo que quería agradecerle nuevamente la cena de esa noche, que no tenía ninguna intención de hacerla, pero ella insistió en que necesitaba hacerlo, así sentía que estaban a mano. Luego Vicente se sirvió un vaso de agua y le se sentó en la silla de la cocina, Matilde le pregunto si se encontraba bien, pero él no respondió, por lo que le pregunto nuevamente y él le dijo que no, que había estado discutiendo mucho con su padre, ya que había empezado a elegir ciertas decisiones sobre su futuro con las cuales él no estaba de acuerdo, su padre quería que se vaya a hacer un intercambio en Inglaterra de economía, pero a él no le gustaba mucho esa idea, ya que prefería estar en España ayudando en las fundaciones y en el Banco a su padre y además porque aquí tenía sus familiares y amigos. 

Luego de unos minutos Matilde le pregunto si podía opinar al respecto y él le dijo que si, que justamente esperaba eso, por lo que ella comenzó a decirle que no tendría que rechazar la oferta de su padre, ya que es para su futuro, que la decisión que está tomando su padre tendría que valorarla un poco más y sacar provecho de ella, pero que no lo obliguen a hacerlo si no quiere. Después de unos minutos Vicente le dijo que tenía razón, que no lo había pensado de esa manera, por lo que iba a tenerlo en cuenta y le agradeció por decirle lo que pensaba a Matilde, y así comenzaron a conocerse cada vez más, estuvieron una hora hablando en la cocina, de sus respectivas vidas, de sus problemas, de sus amores, de sus errores cometidos y de anécdotas, ya que los dos llevaban dos formas de vida muy diferentes, y esto le permitía a Vicente conocer cada vez más los problemas con los que lidiaba la gente más humilde y así poder ayudarlos en la fundación. Luego se dieron cuenta de lo tarde que se había hecho por lo que decidieron que era hora de irse a dormir se saludaron y se fueron cada uno a su habitación. 

Esa noche Matilde dio muchas vueltas en su cama, no podía dormirse, se había quedado impresionada con lo comprometido que estaba el señor Vicente con su fundación, por lo que había entendido con más profundidad el porqué de rechazar una oferta como la que le había hecho su padre. En el fondo comenzó a darse cuenta que le gustaba como era Vicente, pero no solo por lo atractivo que era, sino por lo forma de ser de este, ya que cada día la sorprendía más, desde el día que lo conoció que lo único que hizo fue ayudarla, la ayudó a conseguir trabajo, le permitió al mismo tiempo poder cuidar a su madre, también le había ofrecido médico y remedios para su madre si los necesitaba y más que nada ella sentía que había encontrado un amigo, alguien en quien confiar , alguien con quien iba a estar en deuda con para siempre. 

A la semana siguiente ya se había hecho una rutina, después de comer cuando todos se iban a dormir, ellos se quedaban hablando, comenzaron a generar una relación de amigos muy fuerte, se contaban todo, desde las pequeñas cosas del día, hasta los problemas y éxitos más grandes, y a los dos les gustaba, se habían acostumbrado y era algo que no se permitían cambia de sus vidas. 

Un mes más tarde la relación comenzó a ser mejor y más intensa, ahora no solo compartían las noches de charlas, sino también las tardes, Vicente empezó a acompañarla al pueblo a hacer las compras, ya que ahora tenía que comprar más cantidad de alimentos y el peso era superior, lo que les permitió, al mismo tiempo compartir más partes del día juntos. Una tarde de agosto de 1884, Matilde se encontraba esperando en la entrada de la casa a Vicente, para ir a hacer las compras, pero este no apareció, ella lo empero durante una hora, pero como los negocios iban a comenzar a cerrar, decidió ir sola. En el recorrido ella pensaba, no entendía porque no se había presentado, al principio se preocupó, pero después se dio cuenta que si era algo urgente se los hubieran comunicado a ella y a Dolores Martínez, madre de Vicente, entonces esa preocupación se transformó en decepción y tristeza, el no haber podido compartir la tarde con él, ya la molestaba y el hecho de que él no le hubiera avisado que no vendría todavía más. Luego de haber realizado las compras, volvió la gran mansión, armo la cena, limpio la casa, le armo el té de las cinco a su patrona, ya que estaba invitada una gran amiga de ella. A medida que pasaban las horas Matilde comenzó a preocuparse, la amiga de Dolores ya había llegado y José y Vicente no se habían presentado. Así fue como empezó a torturarse a ella misma por haber pensado cualquier cosa de Vicente esa tarde, era un buen hombre y nunca la dejaría plantada, más allá de que ella sea una simple mucama y el uno de los dueños, ahora eran amigos. 

Alrededor de las siete de la tarde, ellos todavía no habían arribado a la casa, lo que le resultaba extraño para todos, ya que nunca llegaban después de esa hora, especialmente para Dolores, estaba comenzado a preocupare más de lo normal y Matilde trataba de calmarla. Justo en ese momento, se escucha el ruido de la puerta y aparecen, Dolores corre hacia ellos y los abraza, Vicente y su padre le pidieron disculpas ya que había estado muy preocupada y le comenzaron a contar, que habían tenido muchas reuniones por delante, y que no habían tenido tiempo de haberle avisado, que lo lamentaban mucho. Dolores al principio se enojó, porque sentía que le habían hecho sentir muy angustiada al divino botón, pero a los minutos de levanto los abrazo y les dijo que la próxima vez, que avisen si o si y ellos aceptaron. 

Esa noche cuando Matilde, estaba lavando los platos Vicente apareció y comenzó a pedirle disculpas, ella las acepto, pero le dijo lo mismo que Dolores, que la próxima vez, se tomen unos minutos para avisarles, así no se preocupaban. Luego Vicente se acercó a ella, la abrazo y le dijo en el oído que sentía que ese día había estado incompleto sin ella, que la había necesitado, y que quería que su relación sea más que una amistad. 

Minutos después, Matilde sorprendida por lo que le había dicho Vicente, le dice que sentía lo mismo, pero que eso que sentían tendrían que evitarlo o mantenerlo como una relación de amistad, ya que nadie se lo permitiría, debido a que los dos pertenecían a mundos muy diferentes. Pero a Vicente esto no le importo, le dijo que la amaba, que estar con ella lo hacía mejor persona, que lo completaba, lo hacía más feliz y que podrían mantener su relación en secreto hasta que los padres de ellos la puedan comprender. Ella accedió a la propuesta de Vicente, ya que sentía lo mismo por él y no podía ocultarlo. 

Un miércoles de octubre luego de la hora de la cena, se encontraban Dolores, José y Vicente en la sala de estar, esperando que Matilde les traiga una café, cuando el padre de Vicente le dijo a este, que ya era hora de pensar en que al año entrante se dirigiría al intercambio de economía en Inglaterra, por lo que tenían que empezar a mandar solicitudes a diferentes universidades, pero Vicente le dijo a su padre que no quería ir ya que tenía que manejar a la fundación y además quedarse en España por el trabajo, sus amigos y familiares. 

Tres meses más tarde Vicente y Matilde se encontraban en unas de sus rutinarias charlas nocturnas, luego de la cena, y comenzaron a reír fuertemente, ya que Vicente le había contado una anécdota a Matilde, estos no podían parar de reír, pero se forzaron a hacerlo ya que sino despertarían a todos en la casa. Luego de un tiempo ya era hora de irse a acostar, por lo que Vicente se acercó a ella para saludarla, la abrazo y luego la beso muy apasionadamente, pero de pronto apareció José, y los vio besarse, lo cual le pareció una locura y empezó a gritarle a los dos para que se separen. Matilde le comenzó a pedir disculpas a su patrón, ya que lo que menos quería era enamorarse de uno de sus jefes. Luego apareció Dolores y José le contó a esta todo lo que había pasado. Al mismo tiempo Vicente, se había quedado mudo, cuando el padre entro por la cocina se alejó de Matilde y se quedó apartado pidiendo disculpas y aceptando las ordenes de su padre. 

De esta manera Dolores y José toman la decisión de echar a Matilde de su trabajo, ya que para ellos era inadmisible lo que había pasado entre ella y su hijo, debido a que pertenecían a clases sociales muy diferentes, pero le aceptaron quedarse unos días en la gran mansión hasta que ella encontrara otro lugar para vivir y también un trabajo nuevo. Además, los padres de Vicente decidieron que éste tenía que respirar aire nuevo, ya que había cometido un gran error al enamorarse de una sirvienta, por lo que hablaron con algunos contactos que poseían en el exterior y lo mandaron a Inglaterra al intercambio de economía. 

Un mes después, Vicente se encontraba caminando hacia el departamento en donde estaba viviendo en Inglaterra, pensando en las cosas que tenía que hacer cuando llegara, pero de pronto se sorprendió cuando vio una pareja muy enamorada a lo lejos abrazándose y llorando, por lo que supuso que se estaban despidiendo, además la mujer se encontraba con valijas en la mano. Al segundo de ver a esta pareja, Vicente pensó en Matilde, la extrañaba demasiado, y el no tenerla en ese momento le resultaba doloroso. Vicente siguió dirigiéndose hacia su hogar, pero al mismo tiempo pensaba en lo que podía hacer, extrañaba mucho a Matilde, y ni siquiera habían tenido la oportunidad de despedirse, quería hablar con ella, por lo que se propuso escribirle una carta y mándasela, rezando para que esta la pueda recibir y nadie se lo impida. 

Al mes siguiente Matilde recibió la carta sin ningún inconveniente, no sabía que hacer, si responderle o ignorarlo, ella también lo extrañaba, pero sabía que su relación era imposible y nunca iban a poder estar juntos, por lo menos en España. Luego de pensarlo muchas veces, tomo valor y le contesto la carta, cuando termino de escribirla fue corriendo a enviarla, ya que no quería que nadie se enterara. 

Dos meses después Matilde recibió su respuesta, Vicente comenzó a contarle todo lo que hacía en Inglaterra, lo entusiasmado que se había vuelto estando allá, aprendiendo cosas nuevas, le daban la energía para quedarse y no volver por ella. Las cartas les permitían seguir en contacto, no extrañarse tanto como lo habían hecho hasta ahora, por lo que se volvió una rutina, hacían lo posible para que estas llegaran más temprano, y no tener que esperar la respuesta un mes después, y como para eso había que pagar un envió extra y Matilde no tenía el dinero se complicaba, pero Vicente no le dijo nada de esto y decidió pagarlo por los dos, así la estadía en Inglaterra se le hacía más leve. 

Nueve meses más tarde, en Inglaterra, Vicente se encontraba empacando sus cosas, ya que al día siguiente regresaba a España, debido a que ya había finalizado el intercambio y su padre lo necesitaba. El contacto con Matilde se mantuvo durante todo este tiempo, pero el decidió no contarle que volvía así nadie sospechaba que ellos habían seguido en contacto. A la semana siguiente Vicente llega a España y su familia y amigos lo reciben con una gran fiesta. En la semana el gran alboroto que se había generado hizo que Matilde se enterara por los chismes que corrían en el barrio, ella no les creía, ya que como ella se hablaba con él y nunca le había dicho que volvía, no podría creer que fuera verdad. 

El día de la fiesta, Matilde lo ve llegar a Vicente a lo lejos, y se acuerda de cómo se conocieron, de la relación que habían escondido y de cuanto lo amaba, lo cual le causo un dolor inmenso, ya que no podrían estar juntos, así que dio media vuelta y se fue a su hogar, no podía tolerar verlo o tenerlo cerca y no abrazarlo, lo extrañaba, pero sabía que era imposible. Una semana más tarde Matilde se encontraba, en el centro de la ciudad terminando de comprando cosas en el almacén, cuando alguien apareció de repente y comenzó a ayudarla con las bolsas, era Vicente. Ella se asustó, al principio le sonrió al verlo, pero después agarro todas las bolsas y se fue enojada, Vicente comenzó a seguirla preguntándole que le pasaba, ella le contesto que estaba muy molesta porque no le había contado que volvía, que le podría haber avisado por las cartas, así ella estaba preparada y que le había molestado mucho enterarse por los chimes que se decían en la calle, ya que, si bien su relación se había terminado, seguían siendo amigos. Luego Vicente le explico que lo había hecho para que nadie sospeche que ellos seguían en contacto, y ella entendió mejor, se dio cuenta que había hecho lo correcto y lo perdono. Luego comenzaron a hablar, Vicente le contó todas aquellas cosas que se había olvidado del viaje, ella le contó del nuevo trabajo que había encontrado y que lamentablemente su madre había empeorado, estaba cada vez más enferma y no había mucho por hacer. 

Así fue que cada vez que podían se encontraban en la ciudad para hablar, volvieron a ser amigos, se ayudaban, se aconsejaban y reían juntos, hasta que los sentimientos comenzaron a ponerse en juego y se empezaron a dar cuenta que su relación no se podía estancar en eso, necesitaban más. 

Luego de unas semanas la mamá de Matilde comienza a empeorar, ya no saben qué hacer los doctores para calmarle los dolores, y Matilde decide que lo mejor es que no sufra más, cargada de tristeza les dice a los doctores que le den a su madre una inyección que le permita irse en paz, que la vida que estaba teniendo era un sufrimiento constante, y que lo mejor sería que su último tiempo lo pase lo mejor posible, lo cual no sucedía. 

Luego del fallecimiento de su madre, Matilde de encontraba muy sola, hasta que Vicente de lo que había ocurrido y fue hasta la casa de Matilde a ver como se encontraba. Minutos más tarde alguien toca la puerta de la casa de Matilde, esta se levantó a preguntar quién era, cuando Vicente respondió, ella abrió la puerta inmediatamente y lo abrazo lo más fuerte que pudo, justa ahí en ese momento se sintió feliz, dentro de tanta tristeza. Vicente entro a la casa y los dos se pasaron hablando como lo hacían todas las noches antes de irse a dormir. Horas más tarde, alrededor de las once de la noche Vicente decidió que era hora de irse, ya que, sino su familia se preocuparía, por lo que agarró su saco y sin pensarlo beso a Matilde, esta se sorprendió al comienzo, ya que hacía mucho que no tenían ese tipo de relación y de alguna manera lo habían evitado, pero ella en respuesta le dio otro beso y siguieron en una seguidilla que dio oportunidad a una noche depura demostración, una noche en la que los dos se permitían demostrar todo lo que se amaban. 

Así fue como comenzaron una relación, si bien el hecho de pertenecer a dos clases diferentes a ellos dos no les importaba, a los padres de Vicente les parecía un delito que estén juntos, por lo que decidieron que mantendrían la relación en secreto nuevamente, lo cual a Matilde le parecía una locura, ya que los habían descubierto antes, pero no podían evitar no estar juntos, y nadie se los iba a permitir, por lo que tuvo que aceptar que se una relación a escondidas. 

Dos meses más tarde Matilde se encontraba en el trabajo y comenzó a sentirse algo mareada, le dolía la cabeza y sentía nauseas, lo cual la hizo sospechar que estuviera embarazada, ya que su periodo se había atrasado, por lo que decidió decirle a su patrona que se sentía muy mal y que necesitaba ir al médico, esta se lo permitió y se dirigió hasta éste. Cuando Matilde se entera que está embarazada lo primero que decide hacer es a contarle a Vicente, pero no podía ir hacia su casa ya que los padres se darían cuenta que algo sucedía entre ellos, por lo que decidió ir a su hogar y esperar a que este se presente esa noche. 

Cuando Vicente se presenta esa noche en la casa de Matilde, ella le abre la puerta muy asustada, ya que no sabía cómo este podía racionar al saber la noticia, este se da cuenta que ella está muy nerviosa por lo que le pregunta que le sucedía y ella comienza a llorar, y entremedio de los sollozos le dice que está embarazada. 

Vicente sonríe y la abraza le dice que no esté asustada que juntos van a tener ese bebe, no importa que sus padres se lo impidan que él va a pelear por tener una familia con ella. Dos meses más tarde, se comenzaba a notar el aumento de peso de Matilde y la gente comenzaba a sospechar, pero nadie lo daba por hecho ya que ella se encontraba soltera, y era muy raro que una mujer en esta época estuviera embarazada antes de estar casada siquiera, pero los chismes surgieron en el barrio y empezaron a llegar a la ciudad, especialmente a el hogar de Vicente, lo cual era un grave peligro. 

Una tarde en la casa de los Aranda, Dolores, se encontraba con sus amigas en el famoso té que organizaban y todas las mujeres que se encontraban comenzaron a preguntarle a ella si el rumor que corría de que Matilde, su anterior criada estaba embarazada era verdad, esta sorprendida por la noticia les dice que no sabía nada pero que iba a averiguar. 

Esa noche en la mansión de los Aranda a la hora de la cena, Dolores muy intrigada y sorprendida por la noticia que le dieron sus amigas, decidió comentarlo, ya que quería saber si alguien conocía si era verdad, y especialmente quería ver la reacción de su hijo con la noticia. Luego de decirlo Vicente, tomado por sorpresa no sabía que decir, ni cómo reaccionar, se puso muy colorada, y sus padres comenzaron a sospechar que algo él sabía. 

Vicente, alterado por la situación empezó a tartamudear tratando de evadir la situación, lo cual hizo que se hiciera cada vez más imposible de ocultar, por lo cual decidió decirles la verdad a sus padres. 

Minutos más tarde sus padres alterados por la noticia, le dicen a el que cometió un error terrible, ya que ellos le habían advertido que no podía mantener cualquier tipo de relación con ella, por lo que iba a tener que ir a decirle que no iban a estar más juntos, debido a que era un error terrible para la época que personas de clases diferentes se casen y formen una familia, y además el padre de Vicente le dijo bien claro que si no se hacía cargo de la situación no le daría el cargo que tenía pensado en el barco, ya que lo había decepcionado. Vicente enojado y triste por la reacción que tuvieron sus padres con la noticia, decide irse de su casa, pero sus padres llegaron a tiempo a sujetarlo antes de irse y le dijeron bien claro que, si no hacia las cosas como correspondía, lo iban a mandar devuelta a Inglaterra, pero esta vez para siempre. 

Luego de una semana de estar encerrado en su casa pensando que hacer, Vicente decide ir a hablar con Matilde, llega a su casa, toca a la puerta, la saluda distanciadamente, por lo que ella ya comienza a sospechar que algo estaba mal, el decide sentarse y decirle a ella que tenían que hablar. Comienza a explicar que le contó a sus padres la verdad y que estos reaccionaron de la peor manera, por lo que se hacía imposible mantener su relación, que él se iba a hacer cargo del bebe en todo lo que necesitara y que iba a ser un padre presente, pero que ellos no iban a poder estar más juntos, que le dolía en el alma romper el amor tan fuerte que se tenían, ya que él nunca había sentido lo mismo por ninguna persona, pero que iban a sufrir mucho si seguían juntos, por lo que prefirió hacer las cosas lo más racionales posibles, especialmente para que la vida del hijo que iban a tener sea lo más amena. 

Luego de haber escuchado a Vicente, Matilde se queda paralizada no puede creer lo que le dijo, no entiende como es capaz de tirar toda su historia a la basura por el miedo a sus padres, por no poder enfrentarlos, por no poder romper con lo establecido y demostrar que las clases no te marcaban para toda la vida. De esta manera ella se levantó, se dirigió hacia la puerta, la abrió y le dijo a Vicente que se podía retirar. Necesitaba tiempo para estar sola, para pensar en lo que él le había dicho, si bien sabía que él pensaba en lo mejor para él bebé, no podía tolerar en un futuro en verlo todos los días y no estar con él, el no poder estar juntos la rompería y la terminaría destruyendo. 

Un mes más tarde Matilde se encontraba escribiéndole una carta a Vicente decidido que no aceptaría la propuesta que le hizo, que no entendía cómo podía terminar con una relación de un día para el otro que se había construido con mucho amor, que ella se sentía muy mal, necesitaba irse del barrio, de la ciudad, de España y comenzar de nuevo, que si bien sabía que a él lo lastimaría mucho no conocer a su hijo, por o que se sentiría culpable el resto de su vida, también sentía que él no pensó en todo lo que la lastimó a ella, con la decisión que tomó sobre su relación, ya que no la había tenido en cuenta. Por lo que había decidido irse a América en busca de una nueva vida. Le dijo que no la busque, que él la había decepcionado, que sentía que toda su relación fue una mentira, ya que, en una situación tan grave, él se daba por vencido y aceptaba lo que le decían sus padres. 

Una semana más tarde el barco que salía para América, específicamente a Argentina se encontraba en el puerto y Matilde a minutos de partir y comenzar una vida con nuevas personas y oportunidades, pero antes tenía que cumplir y mandarle la carta a Vicente, por lo que antes de subir lo último que hizo fue llevarle la carta al correo. 

Cuatro meses más tarde Matilde se encontraba en el barco en pleno viaje a Argentina, a días de llegar a su nuevo hogar. Pero antes de llegar a Brasil comenzó a descompensarse debido a los últimos meses de embarazo, lo cual hizo que los amigos que se había hecho en el barco comenzaran a preocuparse por cómo se sentía, y era habitual que todos los días se fijaran como se encontraba, ya que semanas antes había tenido una perdida, por lo que todos le dijeron que descanse y se concentrara en que su bebe este sano. Justo antes de llegar al puerto de Brasil en la última parada del barco, Matilde comenzó a tener contracciones y sus amigos llamaron urgente al primer médico que se encontraba en este, con el objetivo que la ayude a Matilde en este momento tan delicado. El medico se acercó a la habitación, la revisó y le dijo que ya era momento de tener a su hijo, lo cual sorprendió a Matilde ya que ella esperaba a llegar a Argentina para tenerla, pero esto no iba a ser posible. 

Tres meses más tarde Matilde se encontraba en instalada en Brasil, en la casa de una pareja amiga que se había hecho en el barco, los cuales le permitieron establecerse en su hogar hasta que su hija creciera un poco más y ella pudiera trabajar y encontrar un lugar para vivir. Con el tiempo ella comienza a tener una nueva vida, amigos, familia y especialmente a su hija, la cual nombra Carmen y ama con toda su alma. Matilde decide en forma de agradecimiento a sus amigos, que ella se encargaría de las cosas de la casa, ya que no quería que ellos la mantuvieran, ni a ella ni a su hija, porque no lo creía responsabilidad de ellos, sino que aceptaba su ayuda, pero en cuanto encuentre un trabajo encontraría un hogar propio. Los meses trascurrieron y Carmen fue creciendo, lo que le permitía a Matilde salir en busca de un trabajo, pero esto no fue necesario ya que su amiga, le había encatrado trabajo en el almacén del barrio, así no tendría que estar tan lejos de su hija y podría volver en el descanso, ella se lo agradeció mucho y decidió aceptarlo así podría ahorrar y comprarse una cabaña para ella y su hija. 

Seis meses más tarde Matilde se encontraba despidiéndose de sus grandes amigos, ya que estaba por partir a Argentina, en busca de esa nueva vida que estaba empezando a tomar forma, además ya había conseguido trabajo para cuando llegara, debido a que estaba viajando con una pareja muy importante que la contrataba como criada lo cual le permitió, ir segura con su hija a un país nuevo. 

Luego de tres años Matilde y Carmen ya con dos años y medio cumplidos se encontraban viviendo en una linda casita en los campos de Argentina. Las dos se encontraban muy felices, Matilde por primera vez en meses se encontraba plena, trabajaba desde su casa haciendo dulces caseros, planchando ropa para los más adinerados, pero esta le garantizaba estar cerca de su hija. 

Una mañana de agosto Matilde se encontraba en su casa, empaquetando los frascos de sus dulces con bellos moños y alguien toco la puerta, cuando se acercó a atender un señor muy apuesto le pregunto si en esa casa vendían los mejores dulces del país, ya que por lo que había oído todo repetían eso. Matilde le respondió que no sabía si eran los mejores, pero que, si vendían unos muy buenos dulces, por lo que hizo pasar al hombre para que pueda degustarlos y elegir el que más le gustara. 

Una hora más tarde, Matilde y Francisco, el hombre que había ido a comprar dulces, se encontraban tomando unos mates y contándose sobre toda su vida, sobre todo lo que habían tenido que pasar, y de alguna manera comenzaron a enamorarse, lo dos eran personas que habían sufrido mucho y se entendían, comprendían los hechos del otro y lo más importante, empezaron a tenerse un cariño muy genuino. 

Con el tiempo esta relación fue creciendo, y el amor entre ellos también. Ocho años más tarde se encontraban casados con cuatro hijos más, y viviendo en la Argentina a cargo de un almacén muy grande que estaba proveída de todos productos creados por ellos mismos, con una familia muy grande llena de cariño y unión. 

Además, Francisco desde que conoció a Carmen la trató como una hija, y ella a él como su padre, lo cual Matilde valoro desde el comienzo, y esto hizo que ella se enamorara más de él. 

Luego de tantos años de pelear por una nueva vida, Matilde logro tener una gran familia, un nuevo amor, que le hizo abrir los ojos y darse cuenta todo el sufrimiento en vano por el que había tenido que pasar y por poder concretar sueños, como el de tener su propio negocio, lo que la hizo darse cuenta que irse de España, más allá de haber sido muy difícil, valió la pena y esas nuevas oportunidades con las que ella tanto soñó, se estaban cumpliendo y todavía no terminaron.


Matilde fue publicado de la página 117 a página121 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº81

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