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Del arte femenino al arte feminista: obra de Lucía Reissig

Rangel Orejarena, María Juliana

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XX Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017

Año XV, Vol. 82, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 210 páginas

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Resumen:

El presente ensayo se centra en exponer e indagar en una tendencia dentro del arte contemporáneo basada en el activismo artístico y principalmente relacionada al movimiento feminista. Por consiguiente, se toma como punto de partida la obra de la artista Lucía Reissig, así como también se ejemplifica el concepto de violencia de género presente en obras de otras artistas similares, tales como el colectivo boliviano Mujeres Creando y la fotógrafa Rosana Simonassi. 

Palabras clave: feminismo - arte contemporáneo – artista – espectador – espacio público – exposición – instalación – objeto – obra de arte.

En los últimos años, el arte ha servido para canalizar, abordar y criticar problemáticas sociales latentes. Para esto, ha encontrado diversos enfoques y se ha valido de una gran variedad de formas: performance, instalaciones, happenings, fotografías, pintura, etc. La necesidad de llegar a una concurrencia masiva, ha hecho que el arte vaya más allá de las galerías y los museos, por lo cual ha sido fundamental la apropiación del espacio público. Esta línea del arte contemporáneo se caracteriza por posicionar al espectador en un rol activo, con la intención principal de hacerle sentir que las problemáticas sociales le corresponden y le afectan. Un ejemplo de aquello se puede apreciar en las manifestaciones artísticas del colectivo boliviano Mujeres Creando, cuya obra titulada El Milagroso Altar Blasfemo se expuso a modo de mural en los exteriores del Centro Cultural Metropolitano en Quito, Ecuador (agosto de 2017). No tardaron en llegar las reacciones del público y la crítica furiosa de la Iglesia frente al mural que tenía como protagonista a una mujer crucificada con una frase que dice lo siguiente: “La iglesia crucifica mujeres cada día, el feminismo las resucita”. 

Cabe recalcar que el arte como herramienta activista, en especial a lo que se refiere al feminismo, es algo que se ha desarrollado con fuerza en los años recientes, y que crece a la par del movimiento que promueve los derechos de la mujer. Hay que considerar que la palabra femicidio se introdujo en el idioma español apenas en la década de 1990, después de que la activista Diana Rusell promoviera el concepto de homicidio como consecuencia de la violencia ejercida hacia el género femenino. En esta línea, se destaca la obra de la artista bonaerense Rosana Simonassi, quien en su obra Reconstrucción, a través de documentación visual periodística, recrea y expone la muerte de “mujeres, anónimas en principio, que adquirieren trascendencia gracias al registro que mereció la ocasión de su muerte”. (Simonassi, 2013). En ella se pueden apreciar fotografías de cadáveres de mujeres en distintos lugares, algunas en blanco y negro, otras a color. Respecto a su obra, Simonassi explica que “a partir de la lógica del expediente y utilizando un medio efímero como soporte mi intención es reproducirlos evocando tanto la escena y registro original como la sordidez y desafección contenidas en su publicación”. (Simonassi, 2013). Asimismo, el arte que busca generar conciencia feminista tiende a ser explícito y directo, basándose en historias o casos reales para generar el mayor impacto posible. 

Una de las propuestas del movimiento feminista más recientes es la de contar a través de redes sociales las experiencias de acoso sexual que han sufrido las mujeres alrededor del mundo. Esto llevó a la artista Lucía Reissig a formar parte de un grupo de activistas y artistas que recolectaron testimonios de acosos en Facebook y realizaron una intervención urbana en las calles de la ciudad de Buenos Aires, bajo el nombre de Proyecto NUM (#niunamenos), pegando dichos testimonios a modo de afiche y armando muchas veces una composición irónica en conjunto con los demás afiches, stencils o publicidades que se encontraban en el lugar previamente. Un ejemplo de esto, se observa en una fotografía de esta obra en la que se ve un afiche promocional del libro Mi mundial, mi verdad que tiene como protagonista a Diego Maradona, en el cual se lee la frase: “Llegó la hora de contar las cosas como fueron”. Junto a esto, se encuentra pegado uno de los testimonios de acoso. A través de esta yuxtaposición, se remarca mediante el juego de palabras la importancia de “contar las cosas como fueron” respecto a los casos de abuso sexual. 

De todo lo que se podría decir sobre las instalaciones de Lucía Reissig, sobresale un hecho clave: su arte es conciso y directo, al igual que su crítica. Los elementos que ella organiza en un mismo espacio no son arbitrarios ni decorativos. Si bien la complejidad de interpretación del concepto varía según la obra que se tome, es probable que el espectador que se enfrenta a sus obras pueda entender con facilidad la dirección de las intenciones de la artista. Un ejemplo de esto podría ser su obra titulada Estado de emergencia, la cual consistió en colgar varias banderas en distintos museos de arte contemporáneo de Argentina, todas con el mismo lema: “Un hombre mató a una mujer ayer”. Lo que se puede rescatar de esto a simple vista, es que aquella frase resulta similar a un titular frecuente de diario; además, el espectador puede familiarizar dicha frase con el hecho de que pasa muy poco tiempo entre un titular y otro, cuyo tema central es que una mujer ha sido asesinada por uno o varios hombres. La artista explica su obra de la siguiente manera: 

En 1930, la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) colgaba afuera de la ventana una bandera para generar conciencia sobre los linchamientos hacia los afroamericanos. En 2016, luego del asesinato de Philando Castile y Alton Sterling, uno al dia siguiente del otro, el artista Dread Scott intervino la bandera agregando “by police”. Trazando una linea temporal y geográfica, conecto las estadísticas de los feminicidios en Argentina y las personas de color asesinados por la policia en Estados Unidos. La bandera es colgada en la fachada de distintos museos de arte contemporáneo a lo largo de Argentina (MAC Bahia Blanca, MACA junin, Museo UNL, etc.). (Reissig, 2016).

Una gran parte de la obra de Reissig sucede en el espacio público. El límite entre arte y manifestación masiva llega a ser indefinido. Sin embargo, otra de sus obras más destacadas se titula Cajas (2015), y en esta ocasión, el espacio de exposición es más bien cerrado: una galería de arte. A pesar de esto, la obra mantiene su característica de instalación y sigue generando interacción con el público. Se trata de siete cajas forradas con látex, ubicadas en línea recta, cuya apariencia remite al exterior de una vagina (el color de cada una es anaranjado de altas tonalidades y la textura es más bien suave, ambas características similares a la piel); abajo, llevan todas siete etiquetas distintas en letra roja: madre, fidelidad, puta, culpa, virgen, pasividad, princesa. En el medio de cada una, yace un agujero, de bordes oscuros, mediante el cual una persona puede introducir sus dedos y sentir las distintas texturas que hay adentro. En una entrevista realizada a Reissig, ella explica que “la idea era generar una sensación contraria a la literalidad de la palabra que estaba escrita abajo. “ (Comunicación personal, noviembre de 2017). 

Se podría afirmar entonces, que Reissig se inclina hacia un activismo artístico cuyo tema principal es la violencia de género, muy relevante en la actualidad, y que conlleva además a una noción de contraste con el arte clásico, el cual se enfocaba más en el cuerpo femenino como un objeto. Seguido a esto, cabe puntualizar que en las obras mencionadas anteriormente sobresale más de una característica propia del arte contemporáneo. Lo efímero es un rasgo común de todas ellas, en mayor o en menor grado, ya que se trata de obras que se desgastan con el paso del tiempo debido a la exposición al aire libre y a la materialidad con que están hechas. En la obra Cajas, por ejemplo, lo efímero se entremezcla con otra particularidad del arte contemporáneo: el dinamismo. Al ser una obra pensada para el encuentro entre el espectador y el objeto, ésta sufre modificaciones que serán evidentes al final de la etapa de exposición. Respecto a esto, Reissig cuenta lo siguiente: “Las cajas estuvieron colgadas bastantes meses…cuando las fui a buscar se veía al rededor del agujero todo el látex oscuro, de tantos dedos que se metieron”. (Comunicación personal, noviembre de 2017). Además, la mayor parte de los materiales usados para este proyecto tendían a desgastarse y modificarse con facilidad. 

Por otra parte, la obra Estado de emergencia adquiere la característica de la apropiación al tratarse de una réplica resignificada de la intervención realizada por el artista Dread Scott en Estados Unidos. 

Otra característica de arte contemporáneo que se puede destacar en algunas obras de la artista, aunque en menor escala, es la hibridez. Mediante su ironía concurrente y su tendencia conceptual (presente en toda su obra), se devela una mezcla de elementos propios de dos movimientos del arte moderno: el dadaísmo y lo conceptual. A través de la yuxtaposición, ya sea mediante un juego de palabras (como en el caso de la fotografía previamente descrita de Proyecto NUM) o mediante la intención de generar sensaciones contrarias a la palabra (como en la obra Cajas), la artista logra conjugar ambos movimientos en algunas de sus obras. 

En conclusión, el feminismo es un movimiento social que ha influenciado con fuerza al arte contemporáneo, especialmente en los últimos años. Se puede prever, por lo tanto, que este uso artístico es una tendencia en la actualidad. Las obras de Lucía Reissig, así como también el enfoque del colectivo artístico Mujeres Creando y de la fotógrafa Rosana Simonassi, permiten observar con claridad el rumbo que está tomando un área importante del arte contemporáneo, no solo alejado de los estándares de belleza femenina proyectados en el arte clásico, sino además, reivindicativo de la lucha feminista.

Referencias bibliográficas 

MACBA / Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (s/f), Rosana Simonassi. Disponible en: http://www.macba.com.ar/exhibiciones/pasadas/626-rosana-simonassi 

Reissig, L. (2016). Luciareissig.com. Disponible en: https:// www.luciareissig.com 

REV (2013), Reconstrucción. Rosana Simonassi. Disponible en: https://verrev.org/2013/08/24/reconstruccion-rosanasimonassi/


Del arte femenino al arte feminista: obra de Lucía Reissig fue publicado de la página 46 a página47 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

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