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Desestresante

Raggetti, Carolina Paola

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XX Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017

Año XV, Vol. 82, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 210 páginas

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Estrés 

El estrés según la OMS (Organización mundial de la Salud) lo define como el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción, es decir, mantiene alerta al individuo ante los cambios del ambiente que puedan suponer un peligro, anticipando así los recursos necesarios para afrontarlos. 

Muchas veces, se utilizan como sinónimos el estrés y la ansiedad, ya que ambos tienen el mismo tipo de reacción emocional, pero no son iguales, el estrés es un proceso más amplio de adaptación al ambiente mientras que la ansiedad es una reacción emocional de alerta ante una amenaza, dentro del proceso de cambios que involucra el estrés, la ansiedad constituye la reacción emocional más frecuente; en otras palabras, la ansiedad es una de las emociones presentes en un proceso de estrés, pero no la única. 

Cuando la demanda del ambiente exceden las posibilidades biológicas del sujeto para afrontarlas, se desarrolla una serie de reacciones que implican una sobreactivación fisiológica, es decir, una reacción exagerada ante una demanda exagerada, definido esto como estrés crónico o distres. En este caso, el desarrollo del estrés traerá aparejado un conjunto de reacciones emocionales negativas (desagradables) entre las cuáles sobresalen la ansiedad, el enojo y la tristeza. 

El estilo de vida del individuo y el medio ambiente en el que interactúa, son factores mediadores y moduladores en el proceso de cronicidad del estrés. El comportamiento de los sujetos suele ser muy importante en el proceso de estrés, con el consecuente impacto en la calidad de vida. El consumo de tabaco, el excesivo consumo de alcohol, excesivo consumo de calorías y grasas saturadas, falta de entrenamiento físico, largas horas de trabajo, aislamiento y una falta de actividades relacionadas con la relajación y descanso corporal, producirá un mayor nivel de estrés permitiendo la aparición de reacciones emocionales y síntomas de estrés crónico. 

En general, se asocia el concepto de exceso a conductas que de por sí son dañinas y que conllevan a consecuencias negativas, como los excesos antes mencionados. En realidad, hay muchos otros excesos, de elementos y situaciones que de por sí son permitidas y sanas, sólo que su alta frecuencia o intensidad resulta negativo, por ejemplo, puede haber exceso de trabajo, de Internet, de celular, redes sociales, comida, café, estudio y la lista puede ser infinita, ya que todo en exceso afecta y trae consecuencias, porque la conducta implica un desgaste físico y emocional, ya que algo hecho con mucha frecuencia puede perder su carácter placentero. 

Pensemos en un alumno que aprende guitarra y pasa todo el día tocando para perfeccionar su técnica. Parece algo bien visto, sin embargo, cuando los dedos estén a punto de sangrar, ya será difícil que pueda tocar el instrumento al otro día, pues el dolor le impedirá ejecutar; dejará de ver amigos, comunicarse, comer, dormir y puede que a mediano plazo la motivación se aniquile con este abuso de la práctica. El exceso de una conducta que genera placer puede trasformar a veces un gran entusiasmo en aburrimiento y consecuente abandono de la misma conducta, para luego generar displacer.

El Diseño contra el estrés 

Al momento de buscar soluciones sobre la problemática del estrés, el diseño recurre a objetos ingeniosos lejos de la tecnología digital llamados fidget toys. 

La palabra fidget significa estar nervioso, agitarse, no parar de moverse o juguetear con algo y para evitar ese comportamiento producido por los nervios y el estrés, aparecen estos nuevos juguetes dirigidos, no únicamente a niños, con problemática de atención, concentración y/o hiperactividad, sino también a adultos, los cuales por su tamaño pueden utilizarse tanto colegios, en la casa, en el ambiente profesional, o en el universitario. 

Sus formatos son variados, se pueden encontrar objetos rígidos, suaves, flexibles, de colores saturados u oscuros, como por ejemplo, cubos plásticos que permiten girar ruedas, presionar interruptores u objetos metálicos de hipnótico movimiento, permitiendo al individuo manipular, tocar, amasar o retorcer el objeto según su función, pero el formato característico que deben tener todos los fidget toys es que deben de caber en la mano del usuario. 

Productos como las pelotas anti–estrés, han estado disponibles durante décadas, los nuevos diseños no se comparan con los que hoy son usados para descargar el exceso de energía, ayudando con los trastornos de déficit de atención e hiperactividad, sin la necesidad de depender de medicamentos, y ayudando a focalizar la atención proponiendo un escape motor a las tensiones y deseos de movimiento a través de las manos. Cuando los excesos son elevados y se ingresa en una situación estresante, el organismo genera adrenalina, permitiendo mantener el cuerpo alerta y preparado para actuar, como antes se mencionó el estrés crónico, por ello, para salir de ese estado, es necesario quemar la adrenalina. 

En el ámbito laboral el individuo se encuentra regularmente sentado como para realizar un ejercicio físico, y gracias a la utilización de un fidget toy permitirá forzar y trabajar los músculos de la mano liberando así la adrenalina. Así también permitirá prestar atención, focalizar y concentrar lo que está sucediendo en la mano, lo cual permitirá evadir, y dejar de pensar por un momento, la situación que está generando el estrés. Ciertamente, no a todos funciona el hecho de perder energía con un fidget toy, pero sí permitirá perder parte de la tensión y recuperarse un poco de una situación que altera. 

Expertos aseguran que si se mantienen los niveles de crecimiento de ventas en EEUU, se convertirán en el producto de la industria de los juguetes más exitoso a nivel comercial en cincuenta años, llegando a un precio de 200 a 300 pesos, convirtiéndolo en una solución accesible para todo el mundo, en una era donde la tecnología moderna se caracteriza por sus precios exorbitantes. 

Lo llamativo de estos juguetes es que al presionar sus botones no produce ninguna respuesta por parte del dispositivo, algo para destacar en una era donde si un gadget no cuenta con la capacidad de mantener una conversación con su usuario parecería que no merece existir. 

La finalidad es hacer sentir a su usuario relajado y lograr que se concentre en algo más que la pantalla de su smartphone o aquellos dispositivos que han sido puestos bajo la lupa de expertos en los últimos años, acusados de generar una dependencia nociva afectando directamente la capacidad de concentración. 

Juguetes como el cubo Rubik, los YoYos y otros que suelen mantener las manos ocupadas han visto un aumento de sus ventas, parte de la tendencia que busca soluciones de bajo costo a los crecientes niveles de ansiedad, fenómeno potenciado por la infinidad de posts en redes sociales y videos subidos a YouTube sobre los milagrosos dispositivos que seguramente sigan presentando nuevas variantes en el corto plazo en un intento de abastecer la sed moderna de juguetes anti estrés. 

3 productos diseñados contra el estrés 

Objeto blando 

Cao Maru 

Los Cao Maru son pelotas anti-estrés diseñadas por MakikoYoshida, originaria de Japón, quien nació el 23 de enero de 1980, pasando su infancia en la región de Hokkaido. Actualmente vive en Kanagawa y se graduó en el 2003 en el Departamento de Diseño de la Facultad de Bellas Artes y Música de la Universidad Nacional de Tokio. 

Creó el primer rostro Cao Maru en el año 2003 llamado NI! o Face of the moon presentado por primera vez en las tiendas del MOMA. Más adelante, incorpora los rostros HO!, GE!, POO!, que por su textura suave y maleable permite a uno descubrir nuevas expresiones, dándole un plus de diversión, mientras disminuye el estrés. 

Los Cao Maru están hechos de resina de poliuretano, otorgando una textura blanda y de peso ligero, con solo 30 gramos en cada rostro. Tiene la facilidad que al ensuciarse, se puede lavar con detergente y luego, al momento de secarlo, rociarlo con almidón o talco, permitiendo así no perder su textura. 

Se pueden conseguir a 10 dólares en Amazon, o en Argentina existe un solo local importador que lo vende a 250 pesos.

Objeto rígido Spinner 

El juguete de la temporada pasada es el Spinner, una pieza de plástico o metal, que tiene normalmente 2 o 3 ejes (y otros diseños, llevan más), que cabe en la palma de la mano, y que gira gracias a la fuerza de los dedos. 

Su creadora, Catherine Hettinger, quien nació en Florida, Estados Unidos, inventó el juguete a principios de la década de los 90, su creación surgió luego que la diagnosticaron miastenia, una enfermedad grave que provoca debilitamiento de los músculos, y al caer en depresión, creó el primer prototipo de spinner mientras buscaba métodos para combatir el estrés. Tras diseñar el primer prototipo, decidió intentar comercializarlo cuando vio por televisión las imágenes de unos niños palestinos arrojando piedras a las tropas israelíes, pensando que su creación podría servir para tener a los chicos ocupados y entretenidos alejados de la violencia de las calles, pero al no encontrar compañías que comercializaran su producto, en el año 2005 pierde la patente, causando que no ganara ni un centavo por el diseño innovador de su producto. 

El spinner está indicado para inducir la relajación a niños con trastorno de hiperactividad y déficit de atención (TDAH) y niños con trastornos del espectro autista (TEA), como así también ayudar a combatir los nervios distrayendo, concentrarse en algunas tareas, gracias a la vibración que se genera mientras gira, pero hay que indicar que no a todos los chicos o adultos les puede servir, como así también, al utilizarlo en escuelas o en el trabajo, se aconseja utilizarlo debajo de la mesa, para no molestar a quienes lo rodean. 

Para obtener un Spinner de óptimo funcionamiento, es decir, que gire mucho tiempo, es necesario que tenga un rodamiento central limpio y de buen material, ejemplo cerámico, otros como los rodamiento de metal, no giran mucho tiempo, y también se necesita que en sus ejes tengan peso. Se pueden encontrar con diferentes materiales, como plástico, metal, madera, que brillan, que tienen música, en los locales indican que los spinner argentinos son producidos con impresoras 3D, afirmando que no son de buen funcionamiento, y se pueden conseguir desde 20 pesos hasta 150 si se quiere de buen funcionamiento.

Objeto creativo 

Imanes de neodimio esféricas 

Pueden aparecer con el nombre de BuckyBalls, Tetramag, Neocube, entre otros, siendo 216 imanes de neodimio pequeños con forma esférica. Con unos milímetros de diámetro, alcanzan una gran fuerza de sujeción, permitiendo agarrar papeles, fotos y documentos de manera segura sin tener que perforar paredes. Las esferas más grandes sujetan también cartón grueso o pósteres grandes. 

Pueden ser utilizadas para construir esculturas variadas: cubos, aros, figuras, etc. Si se usan además cubos o cilindros magnéticos, se pueden construir átomos o moléculas. Las esferas magnéticas son también ideales para piezas de bisutería (p. ej., pulseras, anillos) o como cierre magnético flexible. 

Los primeros en comercializar este producto y venderlo fueron Craig Zucker y Jake Bronstein, que al ver un video en YouTube del poder que tienen estos imanes, decidieron empaquetarlo, importarlo y venderlo con el nombre de Buckyballs y a finales de 2009 en EEUU, ya estaban establecidos en todos los locales de regalo. 

Desafortunadamente, los niños confundían los imanes pequeños con caramelo. Después de que se vendieron unas 100 mil unidades, la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos tomó medidas sobre esta situación. 

Buckyballs inicialmente había sido etiquetado para las edades 13 +; técnicamente, no se comercializa directamente a los niños, pero cuando el Congreso cambió la definición de niños a cualquier persona menores de 14 años y aunque los creadores acordaron no vender su producto en locales para niños y cambiaron su etiqueta para resaltar que era únicamente para adultos, no pudieron continuar y dejaron de venderlo bajo este nombre. 

En otros países se sigue vendiendo, bajo otros nombres o bajo únicamente su definición Imanes de Neodimio, se puede encontrar a 30 euros en Europa y en Argentina se puede conseguir en MercadoLibre a 1500 pesos. 

Las esferas magnéticas revestidas de cromo, que los hace resistentes, en realidad son de material neodimio, que junto con los imanes de samario son conocidos como imanes de tierras raras y representan la última generación de los materiales magnéticos. Dichos imanes poseen propiedades muy superiores a las tradicionales siendo actualmente los más potentes del mercado.

Fidget Cube 

Fidget Cube es un cubo con seis caras y que cada una ofrece botones, palancas, ruedas y todo tipo de interruptores que no hacen nada, pero ayudan a la liberación de nervios y estrés del día a día. 

Se trata un invento del equipo AntsyLabs, más específico, creado por los hermanos Matthew y Mark McLachlan, quienes en su principio solo pedían 15.000 de dólares en Kickstarter (página web que ayuda a financiar proyectos creativos a través de donaciones) y actualmente lleva recaudado más de 2 millones de dólares. 

El Fidget Cube fue creado teniendo en cuenta dónde sería utilizado y según los diferentes escenarios, ya sea en el bolsillo de un estudiante que está nervioso por los exámenes o en la mesa del despacho de un alto ejecutivo, también fue pensado para los individuos que no pueden dejar moverse cuando están sentados, o pasan el tiempo mordiendo la tapa del bolígrafo, revientan burbujas de plástico o golpean la mesa con los dedos. 

El único objetivo que tiene este dado es dar placer al apretar, girar y/o manosear todos sus lados, mientras baja el estrés y los nervios al usuario, utilizando únicamente un cubo sin ninguna tecnología digital y solo seis caras, las cuales contienen: Click: 5 botones para apretar y 2 de ellos no hacen ruido. 

Glide: un joystick con movimiento circular. 

Flip: un interruptor tradicional. 

Breathe: una simple hendidura para relajar al tacto. 

Roll: 3 ruedas dentadas más una bola que puede girar y hasta apretar. 

Spin: disco giratorio. 

El Fidget Cube original está disponible en ocho colores distintos, pero la copia china puede encontrarse en muchas otras variantes, como así también, luego de su éxito en ventas, empresas comenzaron a copiar los elementos del dado y ubicarlos en otros objetos, como por ejemplo en llaveros o lapiceras. 

Actualmente, el Fidget Cube de AntsyLabs cuesta 10 dólares en su página, pero en Argentina se puede encontrar en precios que van de 70 pesos a 550, según el lugar.


Desestresante fue publicado de la página 58 a página61 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

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