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Revolución y Revelación. El arte en el reinado de Akhenaton y la obra de León Ferrari

Pumar, Sol de Abril

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

ISSN: 1668-5229

Ensayos sobre la Imagen. Edición XXII Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017 Ensayos Contemporáneos. Edición XX Escritos de estudiantes. Segundo Cuatrimestre 2017

Año XV, Vol. 82, Julio 2018, Buenos Aires, Argentina | 210 páginas

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Introducción 

Para el presente trabajo analicé las obras y la ideología de un artista autodidacta, iconoclasta y provocador, llamado León Ferrari. En sus obras se puede observar sus creencias y valores acerca de la religión, la sociedad y la política. Su creatividad no tuvo límites. Sus obras nos muestran temas actuales de una manera conceptual y enriquecedora, a veces difíciles de analizar. 

El tema abordado es principalmente la ruptura que ambos proponían en el orden establecido en el aspecto religioso de una sociedad. El faraón Akhenaton, proponiendo el cambio de paradigma de una sociedad politeísta a una sociedad monoteísta, en la cual el mismo pasaba a ser el interlocutor entre el dios Atón y el pueblo, de alguna manera, corriendo de lado a la clase sacerdotal tan importante en esos tiempos. León Ferrari, poniendo en tela de juicio al mundo Occidental y Cristiano. 

En la medida que usted se vaya introduciendo en el trabajo, podrá conocer y comprender esta relación de dos personajes totalmente influenciadores para sus épocas. 

Capitulo I. Un faraón atípico 

En el Antiguo Egipto, la religión y la cultura se basaban en un politeísmo absoluto. Esta concepción se sostuvo durante 3000 años. Pero con la llegada del faraón Akhenatón de la decimoctava dinastía, surge un quiebre en la cultura, la política, el arte y la religión de Egipto. 

Rompió con muchas de las costumbres consagradas por una remota tradición. No quiso rendir homenaje a los dioses extrañamente conformados por su pueblo. Para él solo había un dios supremo, Aton, al que adoraba y al que hizo representar en forma de sol lanzando sus rayos. (Gombrich, 1997).

Considerando esta cita, Akhenaton, y su esposa Nefertiti, estaban dispuestos a romper con las ataduras del estilo egipcio en base a sus ideas dramáticas y revolucionarias para la población y sacerdotes del Antiguo Egipto. Akhenaton fue un hereje. Cambió radicalmente el politeísmo de rendir culto a los dioses por un monoteísmo donde su inspiración se basaba en la naturaleza, el dios sol. 

Este cambio radical también se vio reflejado en el arte. “Para los retratos oficiales se hizo representar con facciones ya enteramente opuestas al tipo de tradición del faraón, carnoso, cuadrado y atlético”. (Champdor, 1982). 

Durante el Antiguo Egipto el arte desempeña una función mágico-religiosa ligada con las fuertes creencias acerca de la vida de ultratumba, la escultura se caracterizaba por la regularidad geométrica donde los artistas debían seguir una serie de reglas o convenciones. Esta vigencia del estilo egipcio se vio brevemente interrumpida durante el reinado de Akhenaton, donde sus representaciones muestran cierta libertad, se pasó de la representación rústica con figuras rígidas y sin expresión a un representación de figuras más humanizadas demostrando naturalidad y veracidad en la descripción y movimiento mostrando así la influencia de las innovaciones artísticas. 

Akhenaton decidió trasladar la capital a una nueva ciudad que estaría situada entre las dos capitales del Imperio Egipcio, Tebas en el Alto Egipto y Menfis en el bajo Egipto. “Separó su corte del alcance de los sacerdotes de los otros dioses, para trasladar a una población que se conoce hoy en día con el nombre árabe de Tell el Amarna”. (Gombrich, 1997). 

Este hecho hizo que se sumaran gran cantidad de enemigos no sólo en el pueblo, sino también entre las familias nobles egipcias e incluso del clero.

Capitulo 2. León Ferrari revolucionario 

Nacido en Buenos Aires, en 1920, León Ferrari fue un artista reconocido internacionalmente por su actitud y reverente y por sus denuncias sociales. Plasmó en sus obras conceptos como la guerra, la religión, el poder y el sexo, a través de pinturas y esculturas elaboradas con materiales diversos. Entre sus obras se incluyen fuertes críticas a la Iglesia Católica como en su obra más reconocida: La civilización occidental y cristiana (un objeto de Jesús crucificado sobre un avión bombardero estadounidense). El artista Horacio Zabala, refiriéndose a esta obra, escribió años más tarde: “Entre los múltiples sentidos que aparecen en esta figura humana agonizante sobre un arma de destrucción masiva, sobresale el que demuestra la barbarie que late en la civilización”. (1999). En infinidad de obras continúa con esta importante crítica a la iglesia católica, como una instalación dentro de una jaula con excrementos de palomas, sobre una representación del célebre fresco El Juicio Final de Miguel Angel, o escenas de vírgenes y santos en licuadoras o ralladores de queso. Acerca de su obra, Ferrari explica a Página 12: 

Yo no soy específicamente anticlerical y ateo. Los anticlericales tienen como objetivo a la Iglesia y los curas, mientras que los ateos se ocupan de negar la existencia de Dios. Mi preocupación es sobre la esencia de la religión. Me interesa ese Dios bíblico, tanto del antiguo como del Nuevo Testamento y esa traducción singular que la gente hace de los libros sagrados, que son terribles, y que tienen una crueldad sin límites. (1944).

En el mismo sentido, en 1987, expone en el Franklin Furnase de Nueva York la instalación Capilla hereje (Heretic Chapel), con unas 30 ampliaciones fotográficas de collage de la serie de relectura de la biblia. León Ferrari explica:

Trabajo casi siempre con reproducciones de los cuadros, grabados o frescos, que sirvieron para publicitar la religión. En síntesis es una crítica al cristianismo, a los dioses cristianos, tanto a Cristo como a Jehová. Intento señalar el carácter de estos dioses: son los padres, los genes de la represión, de los excesos contemporáneos, de la intolerancia, de la tortura. (Ferrari, L. 1988).

En el año 2000 publica La Bondadosa Crueldad, libro que dedica a su hijo Ariel. En la introducción Ferrari explica: “Occidente siente una singular y doble pasión por la crueldad. Frente a Jesús crucificado llora 2000 años y la rechaza, frente a los padeceres de quienes el atormentado en la cruz condena al tomento, la comprende, justifica y alienta”. ( 2000).

Capitulo 3. Figuras trascendentes 

Para la realización de mi trabajo práctico final decidí analizar y trabajar con las obras de un reconocido artista, pintor, escultor, ceramista e ingeniero, argentino llamado León Ferrari. La elección del mismo fue por varias razones, principalmente por sus obras que hablan de situaciones sociales contemporáneas, reales, que Ferrari muestra sin ningún filtro alguno, trabajando con temáticas polémicas como la religión, las guerras y la intolerancia. Teniendo en cuenta estos aspectos mencionados, hemos decidido hacer una analogía y comparación entre el estilo, el contenido y las temáticas de las obras de León Ferrari con las del Faraón Akhenaton. Realicé un paralelismo en el aspecto religioso entre la obra de León Ferrari y la revolución artística que impuso Akhenaton a través de su cambio radical en su reinado. Ambos establecieron un cambio ante tradiciones y dogmas establecidos. La obra de León Ferrari despertó uno de los más intensos debates sobre el arte, el respeto a las creencias y la libertad de expresión presenciados en Argentina, como así también el Faraón hereje, Akhenatón, impuso en su momento en Egipto. Cada uno con su impronta. Se puede afirmar que León Ferrari, a través de su arte político, nos otorga las herramientas para poder reflexionar sobre la intolerancia llegando a la conclusión de que la misma es un hecho recurrente a lo largo de la historia de la humanidad, tanto entre las personas como en las instituciones, por lo que se puede deducir que ésta forma parte de nuestra propia idiosincrasia y que la misma sólo puede ser combatida recurriendo a la razón, al intercambio de ideas y el respeto por la opinión ajena llegando a tener como resultado una mejor convivencia. Andrea Giunta (2008) enriquece la percepción y la comprensión de un conjunto de obras de Ferrari, que parece haber sido complejo de comprender pero que en realidad es de lo más simple, si tenemos en cuenta que esas obras hablan (ni más ni menos) de situaciones sociales contemporáneas, reales, que Ferrari mostró sin tapujos.

Referencias bibliográficas 

Battiti, F. (2012) León Ferrari Brailles y Relecturas de la Biblia. Disponible en: http://www.malba.org.ar/evento/leonferrari-brailles-y-relecturas-de-la-biblia 

Champdor, A. (1982) El libro egipcio de los muertos. Editorial Arca de Sabiduria. Disponible en: https://kodesubstanz. files.wordpress.com/2013/08/champdor-albert-el-libroegipcio-de-los-muertos.pdf 

Gombrich, E. H. (1997). La historia del Arte. Editorial Phaidon. 

Giunta, A. (2008). Ferrari por Leon. Editorial Libraria.


Revolución y Revelación. El arte en el reinado de Akhenaton y la obra de León Ferrari fue publicado de la página 86 a página87 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº82

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